4.1.
Definición de Estructura Organizacional
La estructura organizacional es el marco que define cómo se organizan y coordinan las
actividades en una empresa. Representa la arquitectura interna de roles, responsabilidades y
relaciones que permite que una organización funcione de manera eficiente. Para Chiavenato
(2011), esta estructura define la manera en que las tareas se dividen, agrupan y coordinan
formalmente dentro de una organización. También establece los canales de comunicación,
la asignación de autoridad y los mecanismos de supervisión.
Robbins y Coulter (2018) agregan que la estructura organizacional no es un concepto
estático, sino que puede cambiar dependiendo de las necesidades estratégicas, el tamaño de
la organización, el entorno externo y las tecnologías disponibles.
4.2. Elementos Clave de la Estructura Organizacional
1. Departamentalización
La departamentalización consiste en dividir las actividades organizacionales en unidades
más pequeñas con base en criterios comunes. Es fundamental para distribuir eficientemente
el trabajo, especializar funciones y mejorar el control organizacional. Los principales tipos
de departamentalización son:
Funcional: Agrupa a las personas según funciones similares, como producción,
marketing, finanzas, recursos humanos, etc. Es común en empresas pequeñas o
medianas.
Por productos o servicios: Se organiza en función de líneas de productos. Es útil
en organizaciones que manejan una amplia variedad de productos o servicios.
Geográfica: Divide la estructura según regiones o áreas geográficas. Es típica de
empresas multinacionales o que operan en diversas zonas del país.
Por clientes: Se enfoca en tipos específicos de clientes (por ejemplo, consumidores
individuales vs. clientes corporativos).
Por procesos: Se basa en el flujo de trabajo o los procesos productivos que siguen
los productos o servicios.
Cada tipo de departamentalización tiene ventajas y desventajas, y muchas organizaciones
emplean una estructura mixta o matricial que combina dos o más criterios.
2. Jerarquía o cadena de mando
La cadena de mando es la línea de autoridad que se extiende desde los niveles más altos
hasta los niveles más bajos de la organización. Establece quién debe rendir cuentas a quién
y ayuda a mantener el orden y la responsabilidad.
Autoridad lineal: Flujo directo de mando desde los superiores hacia los
subordinados.
Unidad de mando: Cada empleado debe reportarse a un solo jefe directo para
evitar conflictos o duplicidad de órdenes.
Una jerarquía bien definida facilita la toma de decisiones, la supervisión y el control
organizacional. Sin embargo, estructuras demasiado verticales pueden ralentizar los
procesos de respuesta al cambio.
3. Tramo de control (o tramo de supervisión)
Se refiere al número de subordinados que un gerente puede supervisar de manera directa.
Existen dos enfoques:
Tramo estrecho: Supervisión cercana de pocos empleados. Puede permitir mayor
control, pero incrementa los niveles jerárquicos, haciendo la estructura más costosa
y burocrática.
Tramo amplio: Un solo gerente supervisa a muchos empleados. Favorece la
autonomía y la rapidez en las decisiones, pero puede dificultar el control si no se
gestiona adecuadamente.
La elección del tramo de control dependerá de factores como la complejidad de las tareas,
la competencia del personal y los recursos tecnológicos disponibles para la supervisión.
4. Centralización y descentralización
Este elemento determina el grado en que las decisiones se concentran en la alta dirección o
se delegan hacia los niveles inferiores.
Centralización: La autoridad de decisión se encuentra concentrada en la cúpula
organizacional. Puede ser útil cuando se requiere control riguroso o uniformidad en
las decisiones.
Descentralización: Las decisiones se delegan hacia niveles más bajos. Promueve la
autonomía, la participación y la adaptación al entorno local o regional.
Según Daft (2016), muchas organizaciones actuales buscan un equilibrio dinámico entre
centralización y descentralización para responder mejor a los cambios del entorno.
5. Formalización
La formalización se refiere al grado en que se definen reglas, procedimientos, políticas y
descripciones de puestos dentro de la organización.
Alta formalización: Las actividades están estrictamente reguladas; los empleados
tienen poco margen para improvisar. Es común en organizaciones burocráticas.
Baja formalización: Las reglas son mínimas y los empleados tienen más libertad
para tomar decisiones. Se observa en empresas creativas o startups.
La formalización permite controlar comportamientos, garantizar la coherencia en las
acciones y reducir ambigüedades. Sin embargo, un exceso puede reducir la innovación y la
capacidad de respuesta.
6. Coordinación
Es el mecanismo que asegura que las actividades y esfuerzos individuales estén alineados
con los objetivos generales de la organización. Existen diferentes formas de coordinación:
Reglas y procedimientos estandarizados
Planes y metas compartidas
Coordinación directa mediante supervisores
Uso de equipos interfuncionales o comités
La coordinación efectiva es esencial para evitar duplicidad de esfuerzos, conflictos entre
departamentos y retrasos en los procesos.
7. Autoridad y responsabilidad
Autoridad: Es el derecho legítimo a tomar decisiones, dar órdenes y asignar
recursos para cumplir con los objetivos organizacionales. Se asocia con el puesto
más que con la persona.
Responsabilidad: Es la obligación de cumplir con las tareas asignadas y rendir
cuentas por los resultados obtenidos.
Una distribución adecuada de la autoridad y la responsabilidad garantiza la eficiencia
operativa y evita ambigüedades organizacionales.
8. Especialización del trabajo
También conocida como división del trabajo, implica descomponer las actividades
organizacionales en tareas específicas asignadas a personas o equipos. Esta especialización
mejora la eficiencia y la productividad, ya que permite a los empleados desarrollar
competencias específicas.
Sin embargo, una excesiva especialización puede generar monotonía y disminuir la
motivación del personal, por lo que debe complementarse con rotación de puestos o
enriquecimiento de tareas.