Metáfora. Se nombra un concepto para hacer alusión a otro con el que guarda una relación.
Por
ejemplo: Su cara angelical me dio buenos augurios.
Hipérbole. Se aumenta de forma exagerada una idea o concepto. Por ejemplo: El mundo entero se
rindió a tus pies.
Sinécdoque. Se hace alusión a una parte nombrando al todo o viceversa. Por ejemplo: El país
espera que le des alguna explicación. En este caso se usa el término “país” en lugar de “los
ciudadanos/habitantes del país”.
Ironía. Se busca transmitir lo contrario de lo que enuncia. Por ejemplo: ¡Qué gran noticia saber
que me han reprobado en el examen!
Sinestesia. Se asocian las percepciones de un sentido a otro. Por ejemplo: Sus palabras olían a
traición.
Símil. Se compara un elemento con otros u otros. Por ejemplo: Se sintió derrotado como un
soldado tras una cruenta batalla.
Personificación. Se le atribuyen rasgos humanos a animales u objetos inanimados. Por ejemplo: El
mar estaba rabioso.
Apócope. Se pierde uno o más sonidos al final de la palabra. Por ejemplo: Soy capaz de distinguir
tu auto en cualquier avenida. En este caso se usa el término “auto” en lugar de “automóvil”.
Anáfora. Se repite una o varias palabras al inicio de un verso o enunciado. Por ejemplo: Fuimos
hermanos, fuimos
Paralelismo. Se repite una determinada estructura. Por ejemplo: Mirar y pensar, sonreír y amar.
Polisíndeton. Se utilizan muchas conjunciones dentro de una oración. Por ejemplo: Íbamos a
amarnos y a odiarnos y a salvarnos y a derrotarnos.
Aliteración. Se repiten determinados sonidos en una misma frase. Por ejemplo: Quiero revivir y
respirar re
Concatenación. Se encadenan las palabras o frases de dos versos consecutivos. Por ejemplo:
Tentar al destino, el destino impuesto, impuesto por el día, el día de mañana.
Pleonasmo. Se repite una misma idea para dar mayor fuerza. Por ejemplo: Buscaremos buscando a
alguien que nos ayude.
Polipote. Se repite la misma palabra dentro de un verso o frase, pero cambiando sus morfemas
(como de género, número o verbal). Por ejemplo: Por entregarte esta noche la entrega deseada
fuimos entregados a la nada.
Asíndeton. Se omiten las conjunciones o nexos de una enumeración. Por ejemplo: Íbamos a
querernos, odiarnos, salvarnos, derrotarnos.
Elipsis. Se eliminan partes de la oración que no son fundamentales para la comprensión del
mensaje. Por ejemplo: El nombre de su hijo es Salvador y el de mi hija Lucila. En este caso se
reemplaza el término “el” por “el nombre”.
Paralipsis. Se omite algo del texto, pero se llama la atención al lector sobre lo omitido. Por
ejemplo: Haré un esfuerzo para no hacer alusión acerca de la tristeza que me invade.
Hipérbaton. Se altera la sintaxis habitual de la oración para incidir en su métrica o llamar la
atención sobre algo. Por ejemplo: La lluvia de otoño aquella tarde vimos caer. En este caso el
orden habitual de la oración sería: Vimos caer aquella tarde la lluvia de otoño.
Paráfrasis. Se usan palabras propias para explicar una idea ya expresada. Por ejemplo: La
paráfrasis de la siguiente frase de Winston Churchill: “Un optimista ve una oportunidad en toda
calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad», podría ser: Para Winston
Churchill, ex ministro del Reino Unido, una persona optimista, es decir, aquella que juzga las cosas
desde sus aspectos más positivos, verá oportunidades aún en las situaciones desfavorables,
mientras que, una persona pesimista, es decir, aquella que juzga las cosas desde sus aspectos más
negativos, verá algo desfavorable aún en las oportunidades.
Pregunta retórica. Se utilizan preguntas que no buscan ser respondidas, sino que expresan una
idea. Por ejemplo: ¿Cuál es el sentido de todo esto?
Enumeración. Se nombran varios elementos que guardan relación con una idea ya dicha. Por
ejemplo: Compartí ese rato en el mar con caracolas, cangrejos, gaviotas y albatros.
Epífrasis. Se añade a una idea principal una serie de ideas secundarias que la complementan. Por
ejemplo: Me quedaré pensando en el pasado, lo vivido y lo olvidado, lo dicho y lo no dicho.
Epíteto. Se agregan adjetivos para enfatizar el mensaje. Por ejemplo: La blanca nieve se derramó
sobre los techos.
Oxímoron. Se emplean juntas dos palabras con significados contradictorios. Por ejemplo: La luz
oscura.
Antítesis. Se oponen dos ideas irreconciliables. Por ejemplo: La noche es muy corta para un día
que se volvió eterno.
Paradoja. Se plantea una idea aparentemente sin lógica, pero que tiene un sentido. Por ejemplo:
Era más pobre cuando más tenía.
Etopeya. Se describe a un individuo o personaje a partir de sus rasgos morales. Por ejemplo: Él
tenía sus objetivos claros, supo que para luchar por el cargo de intendente debía demostrar los
valores que lo caracterizaban: su tolerancia, su templanza y su dedicación.
Cronografía. Se describe a un tiempo o un evento temporal. Por ejemplo: No hubo novedades de
su hijo hasta la tarde, cuando el sol se hundió atrás de las montañas, los pájaros se escondieron en
sus nidos y los relojes cantaron al unísono su canción.
Prosopografía. Se describe físicamente a un personaje. Por ejemplo: Todos recuerdan su mirada
cansina, sus ojos como faroles en llamas, sus piernas kilométricas y sus manos generosas.
Perífrasis o circunloquio. Se emplean más palabras de las necesarias para describir un asunto. Por
ejemplo: Si tienes paciencia podrás observar al rey de la selva. En este caso se usa el término “rey
de la selva” para hacer alusión al león.
Lítotes o atenuación. Se afirma un rasgo atenuando o negando su contrario. Por ejemplo: No es
tarde para ir a la fiesta.
Exclamación o ecfonesis. Se emplean palabras que predisponen al receptor hacia una emoción
admirativa y que suelen ir entre signos de exclamación. Por ejemplo: ¡Oh! No te esperaba tan
temprano por aquí.
Dubitatio o aporesis. Se expresa duda respecto a lo que se dice o hace. Por ejemplo: No estoy
segura, puede que tengas que esperarlo toda una vida.
Correctio. Se añade una corrección respecto a lo dicho previamente. Por ejemplo: Ella te perdió o,
perdón, ella quiso perderte.
Expolitio. Se dice una idea y luego se la desarrolla más extensamente. Por ejemplo: El concierto
estuvo estupendo. Los artistas brillaron en el escenario y la orquesta deslumbró al público. Las
críticas en los medios han sido muy positivas, y el concierto estará en cartelera hasta fin de año.
Idolopeya. Se atribuye algo dicho a una persona ya fallecida. Por ejemplo: Visitamos aquel museo
porque así lo había pedido mi padre.
Prótesis. Se agrega un fonema al principio de una palabra. En esta figura no se altera el significado
de la palabra y suele ser usada para adaptar al español términos provenientes de otros idiomas.
Por ejemplo: Debemos pensar un eslogan para la marca. En este caso se incluye una prótesis en la
palabra eslogan, adaptada del término en inglés “slogan”.
Epéntesis. Se agrega uno o más fonemas en el interior de la palabra. Por ejemplo: No puedo
olvidar aquello que me dijiste en el aereopuerto. En este caso se usa el término “aereopuerto” en
lugar de “aeropuerto”.
Ejemplos de figuras retóricas
¿Pa, me prestas tu bici para ir al cole? (apócope).
Los soldados llegaron. Los soldados estaban ahí (anáfora).
Cuando duermo llega la noche, cuando despierto llega el día (paralelismo).
Tendremos tiempo de hablar de esto y de eso y de algo y de aquello (polisíndeton).
Sentir el sonar del silencio en tu cielo (aliteración).
Cumplir un deseo, un deseo primero y primero olvidarte (concatenación).
Lo besó con su boca y el flechazo fue inmediato (pleonasmo).
Cantar un canto hará que canten (polipote).
En su cueva esconde sueños, misterios, recuerdos, verdades (asíndeton).
A ella le cautivó su mirada y a él su calma (elipsis).
Los bares recorriendo caminaba el poeta (hipérbaton).
Caminando por esas calles podrás ver transeúntes, locales abiertos, gatos y vendedores
ambulantes (enumeración).
Por ti siento un amor platónico, es puro, único, bueno, imposible (epífrasis).
El agua salada del mar curó sus heridas (epíteto).
Tenías dentro un frío fuego que traspasó mi piel (oxímoron).
Antes de recibir a los invitados él pasó una escoba por el piso del salón (perífrasis). En este caso se
usa “pasó una escoba” en lugar de “barrió”.
Con no poco esfuerzo estoy aquí (atenuación).
¡Cuánto tiempo hemos pasado sin vernos! (exclamación).
¿Será esta nuestra misión? (pregunta retórica).
Tal vez sea la única solución posible (dubitatio).
¡Tu indecisión va a matarme! (hipérbole).
¡Gracias por cumplir tu promesa! (ironía)
Pude sentir el ruido del negro de tus ojos atravesando mis pupilas (sinestesia).
Su temple es suave como una brisa de primavera (símil).
La noche llegó sigilosa y despertó a la niña con su silencio (personificación).
Más en: Figuras literarias
Tipos de figuras retóricas
Existen dos tipos principales de figuras retóricas: las figuras retóricas de dicción y las figuras
retóricas de pensamiento.
Figuras retóricas de dicción. Son figuras que afectan la forma de las oraciones o palabras (tanto su
escritura como sus sonidos), lo cual a menudo incide también en su significado. Pueden ser de
cuatro tipos:
Figuras de transformación o metaplasmos. Son figuras que utilizan palabras de un modo que sería
comúnmente incorrecto, porque se altera su escritura o pronunciación, aunque no cambia su
significado. Algunas son: prótesis, epéntesis, apócope.
Figuras de repetición. Son figuras retóricas en las que se repite dos veces o más un determinado
sonido, que puede ser una palabra, sílaba o fonema. Algunas son: anáfora, paralelismo,
polisíndeton, aliteración, concatenación, pleonasmo, polipote.
Figuras de omisión. Son figuras retóricas en las que se eliminan elementos de la oración o de la
frase. Algunas son: asíndeton, elipsis, paralipsis.
Figuras de posición. Son figuras retóricas que consisten en la alteración del orden normal de los
elementos de una oración. La más representativa es el hipérbaton.
Figuras retóricas de pensamiento. Son aquellas figuras que afectan el significado de las palabras.
Pueden ser:
Tropos. Son figuras retóricas que le dan a las palabras un sentido figurado. Algunas son: metáfora,
hipérbole, sinécdoque, ironía, sinestesia, símil.
Figuras lógicas. Son figuras retóricas que se vinculan con la relación lógica o de sentido entre las
ideas expuestas, generando así contrastes y oposiciones. Algunas son: oxímoron, antítesis,
paradoja.
Figuras de ficción. Son figuras retóricas que presentan como reales eventos imaginarios. Algunas
son: personificación e idolopeya.
Figuras de amplificación. Son figuras que resaltan determinados contenidos o ideas de un texto.
Algunas son: expolitolio, paráfrasis.
Figuras de acumulación. Son figuras que añaden elementos que complementan lo ya dicho.
Algunas son: enumeración, epífrasis, epíteto.
Figuras de definición o de descripción. Son figuras que reflejan en el lenguaje las propiedades o
características de lo que describen. Algunas son: etopeya, cronografía, prosopografía.
Figuras oblicuas. Son figuras retóricas que abordan la realidad de manera indirecta. Algunas son:
perífrasis o circunloquio, lítotes o atenuación.
Figuras de diálogo o patéticas. Son figuras retóricas que apelan a la emocionalidad del receptor.
Algunas son: exclamación, pregunta retórica.
Figuras dialécticas. Son figuras retóricas de índole argumentativa, que buscan convencer de algo al
receptor. Algunas son: dubitatio o aporesis, correctio.