EL UNIVERSO:
El universo es todo lo que existe: la totalidad del espacio, del tiempo, de la materia y la
energía, y las leyes que las gobiernan. Abarca desde las galaxias más grandes hasta las
partículas más pequeñas. También incluye cosas que no podemos ver directamente,
como la materia oscura y la energía oscura, que constituyen la mayor parte del universo.
El universo, a grandes rasgos, está formado por galaxias interconectadas que
originan cúmulos de galaxias que a su vez se relacionan con otros cúmulos generando,
en consecuencia una red cósmica que se expande a lo largo del universo.
El universo tiene una extensión variable y difícil de calcular pues puede a su vez contener
otros universos. A su vez, muchas veces solemos pensar que el universo es estático pero
la realidad es que se trata de un sitio cambiante cargado de fenómenos.
COMO SE ORIGINO?
La teoría del Big Bang es la teoría científica más aceptada sobre el origen del universo.
Establece que hace aproximadamente 13.700 millones de años toda la masa y la energía
(del universo) se encontraba concentrada en un punto extremadamente pequeño y denso
que explotó y de esta manera, dio origen al espacio y al tiempo y al conjunto de partículas
esenciales que unidas formaron a la materia y a la energía.
La teoría del Big Bang basa sus fundamentos en la teoría de la relatividad general de
Einstein, concluyendo que el universo no es estático sino que se encuentra en expansión y
constante movimiento. Esta teoría defiende además la idea de que el universo es finito,
que tuvo un origen y que a su vez tendrá un final.
TENDRA UN FIN?
En la actualidad, existen una serie de teorías que tras una hipótesis explican cómo creen
que será el final del universo. Para comenzar, podemos hablar del modelo del Big
Freeze, el cual dictamina que la continua expansión del universo causara (dentro de un
billón de años) la extinción de todas las estrellas, dando como resultado un universo frío y
oscuro.
Podemos mencionar también de la teoría del Big Rip (o el gran desgarro) que propone
que cuanto más se expande el universo más energía oscura es generada, llegando a un
momento en el tiempo en que la energía oscura vencerá a la gravedad rompiendo el
equilibrio que está presente entre ambas fuerzas y generando la disgregación de cualquier
tipo de materia.
Por último, se habla del fenómeno de Big Crush que defiende la contracción del universo
en un único punto luego de su máxima expansión, dando origen a un nuevo Big Bang.
COMPONENTES:
Los componentes del universo, mejor llamados objetos astronómicos o cuerpos
celestiales, son los diferentes tipos de objetos naturales que conforman la estructura
observable del universo, es decir, que pueden apreciarse a simple vista o a través de
aparatos de observación.
El universo es infinito. Por lo que existen en su interior enormes extensiones de vacío,
interrumpidas por voluminosas acumulaciones de materia y energía que, dependiendo de
su composición y sus dinámicas, pueden dar lugar a diferentes tipos de objetos
astronómicos.
Desde un punto de vista astrofísico, el universo está compuesto por dos tipos de materia
y de energía:
La materia bariónica (materia), es decir, la materia observable tal y como la conocemos en
nuestro planeta, que en el espacio constituye diferentes estructuras sólidas, líquidas, gaseosas
y plasmáticas.
La radiación (energía), un tipo de energía compuesta por partículas de luz (fotones) que son
emitidas por distintos fenómenos y reacciones fundamentales de la materia.
La materia oscura (materia), un tipo de materia que no se puede observar, ya que no emite
radiación electromagnética, pero que constituye el 26,8 % de la materia del universo.
La energía oscura (energía), una forma de energía imprecisa, indetectable y de constante
densidad, que empuja el universo hacia su expansión. Aunque su presencia de momento
forma parte de una teorización cosmológica, se piensa que el 70 % de la energía del universo
sería de este tipo.
Los objetos astronómicos que se pueden observar a través de un telescopios (algunos
mediante uno casero, otros mediante telescopios superpotentes como el Telescopio
Espacial Hubble) están constituidos por materia bariónica, es decir, materia ordinaria. Los
principales componentes observables del universo se indican a continuación.
LAS GALAXIAS:
Una galaxia es un conjunto de estrellas que giran en torno a un eje común, arrastrando consigo
muchos otros componentes materiales como planetas, asteroides y cometas, o bien extensas
nubes de polvo y gas (hidrógeno y helio, principalmente), conocidas como nebulosas.
Las nebulosas les confieren a las galaxias su usual apariencia blanquecina, tal y como ocurre con la
galaxia donde se encuentra el sistema solar, la Vía Láctea. Esta galaxia es llamada así porque su
apariencia recuerda a un chorro de leche derramada, que los griegos antiguos atribuyeron en su
mitología a la leche materna de la diosa Hera (Juno para los romanos).
Existen aproximadamente 170 mil millones de galaxias en el universo, agrupadas en clústeres o
grupos locales. Cada una puede oscilar entre cientos y millones de años luz de extensión, y
organizarse de acuerdo a un patrón más o menos reconocible: galaxias en espiral, galaxias
elípticas o galaxias irregulares. Una galaxia promedio tiene entre 200 y 400 millones de estrellas
diferentes.
LAS ESTRELLAS
La mayoría de las estrellas están conformadas por hidrógeno, helio y otros elementos químicos
livianos, sometidos por la gravedad a inmensas presiones que ocasionan su fusión nuclear. Se desatan,
así, enormes cantidades de energía y radiación, y se crean también materiales más pesados, que al
finalizar el ciclo de vida de la estrella darán lugar a otros tipos de cuerpos celestes. Vistas así, las
estrellas son grandes hornos en los que nuevas formas de materia se están fraguando continuamente.
Existen estrellas de diferentes tipos, dependiendo de su tamaño, su luminosidad y su temperatura
alcanzada. De acuerdo al sistema Morgan-Keenan (MK) de clasificación, existen siete tipos de estrellas
o “clases espectrales”: O, B, A, F, G, K y M.
LOS PLANETAS
Un planeta es un cuerpo celeste sólido, esférico y opaco que orbita a otro de mayor masa,
generalmente una estrella, a lo largo de una órbita exclusiva, es decir, libre de otros planetas o
planetoides. El nombre “planetas” proviene del griego antiguo planetes (“errantes”) en alusión a su
continuo desplazamiento. El mejor ejemplo de un planeta es la Tierra.
DATOS INTERESANTES
1. Todo lo que vemos en el espacio está en el pasado
Todo lo que puede observarse en el espacio ya ha sucedido, ya sea hace minutos o millones de
años en el pasado. Esto se debe a que, según la teoría de la relatividad de Einstein, nada viaja
más rápido que la luz, pero ella sigue necesitando tiempo para recorrer largas distancias como
las que vemos en el universo, indica la Nasa.
En otras palabras, como la luz no llega a todas partes instantáneamente, cuanto más lejos esté
de su origen, más tardará en ser observable. Por eso también utilizamos los "años luz" para
medir las distancias en el universo.
En la práctica, si un astrónomo ve explotar hoy una estrella que está a 100 años luz de la Tierra,
significa que el suceso ocurrió hace 100 años porque la luz tardó todo ese tiempo en llegar a
nuestro planeta.
2. Ríos espaciales de hidrógeno: el combustible de las galaxias
Un descubrimiento de 2014 ha identificado lo que los científicos han denominado "ríos de
hidrógeno" en el universo. El hallazgo se publicó en la revista Nature y podría explicar cómo
algunas galaxias mantienen su ritmo de formación estelar.
El fenómeno se refiere a débiles filamentos continuos de gas hidrógeno que viajan por el espacio
intergaláctico, también conocidos como corrientes frías, que teóricamente podrían ser la fuente de
energía para la formación de estrellas.
La estrella más antigua conocida por la humanidad, popularmente apodada Matusalén, intriga a
los astrónomos porque, según las mediciones realizadas por el telescopio Espacial Hubble,
podría ser más antigua que el propio universo.
Descubierta en 2000 por el equipo Hubble de científicos de la NASA y la ESA, la estrella HD
140283 (o Matusalén) se encuentra a más de 190 años luz de la Tierra y se calcula que tiene 14
500 millones de años, con un margen de error de más o menos 800 millones de años.
Según la NASA, se calcula que el universo, formado por el fenómeno del Big Bang, tiene 13 700
millones de años, con un margen de error de 200 millones de años. Es decir, incluso
considerando los límites de la incertidumbre, la estrella seguiría siendo más antigua que la
propia explosión que habría dado origen a todo.
Este evento, que ocurre solo unas pocas veces al año en toda la galaxia, probablemente será el
mismo destino que le espera a Mercurio, Venus y la Tierra cuando el Sol inicie su agonía en unos
5 mil millones de años y se apague por completo, dice el equipo de investigadores del Telescopio
de Gemini Sur en Chile, operado por NOIRLab de NSF y el Observatorio AURA; a cargo del
estudio.
Los resultados de la investigación llamada ZTF SLRN-2020 fueron obtenidos a partir de la captura
de imágenes ópticas del Zwicky Transient Facility (ZTF por sus siglas en inglés): un complejo de
cámaras con campos de visión amplios que estudia el cielo nocturno a través del escáner por
sondas y que, de acuerdo con Ryan Lau, uno de los astrónomos de la investigación, “entrega una
nueva perspectiva para encontrar y estudiar las miles de millones de estrellas en nuestra Vía
Láctea que ya han devorado a sus planetas”.
Por qué las estrellas se expanden
Cuando una estrella similar al Sol se acerca a su ciclo final de vida, se expande entre 100 a 1000
veces su tamaño y es capaz de engullir a todos los planetas más cercanos que la orbitan. Tal es el
caso del Sol, cuyos planetas más cercanos son Mercurio, Venus y la Tierra.
Este tipo de estrellas fusionan hidrógeno en su núcleo denso y caliente, explica el artículo
recientemente publicado por NOIRLab. Cuando este elemento se agota, el astro comienza a
combustionar otros químicos a su disposición (helio y carbono) y la fusión remanente de
hidrógeno se transporta hacia las capas exteriores, lo que provoca su expansión y la futura
conversión hacia una estrella del tipo gigante roja.