Intoxicaciones
Definición
Conjunto de signos y síntomas relacionados con la exposición a diferentes tóxicos, en
sobredosis o en coexistencia con otras sustancias
Epidemiología
Representan una de las principales patologías en los servicios de urgencias de
pediátricos, las cuales requieren atención inmediata en la sala de urgencias.
En México es la causa número 21 de muerte en niños menores de cinco años durante
el 2013, y el lugar número 16 en niños de cinco a nueve años, de manera intencional
y premeditada 10 a 15% del total de las intoxicaciones, con tendencia prevaleciente
en el uso y abuso de drogas y alcohol y los intentos suicidas
El accidente tóxico representa entre 0.8 y 1.7% del total de las urgencias en pediatría
La mortalidad secundaria a intoxicación en pediatría menor de 0.5%
La incidencia en la edad pediátrica tiene dos picos: el primero en los menores de 5
años se ha vinculado a la fase oral del desarrollo psicoemocional del niño y el alto
índice de curiosidad del menor, junto con el almacenamiento inadecuado o
descuidado de los agentes xenobióticos por parte de los cuidadores y segundo en los
adolescentes se han asociado dos causas: una como medio para el suicidio y la otra
por el incremento del consumo de sustancias recreativas, como el alcohol y el
cannabis.
Etiología
no intencional
en casa
ingesta de productos de limpieza, medicamentos (psicofármacos, paracetamol),
plantas
inhalación de humo en incendio
fin suicida
en casa
medicamentos (psicofármacos y AINES)
fin recreacional
calles o bares
ingesta alcohol de alta gradación, drogas
inhalación drogas
errores de medicación
casa
ingesta de medicamento (antitérmicos, antiepilépticos, anticatarrales
Cuadro clínico
Diagnóstico
Diagnóstico diferencial
paracetamol: Hepatitis viral, pancreatitis, úlcera péptica
sim mime:Intoxicación anticoliné[Link] [Link] de [Link] por
otros estimulantes (p. ej., efedrina, fenilpropanolamina).
anticolinérgicos:Sobredosis de simpaticomiméticos.
● LSD o ingestión de otros alucinógenos.
● Delirium tremens, psicosis aguda.
● Hipertiroidismo.
● Burladora o ingestión de otra planta que contenga anticolinérgicos.
antidepresivos: Abstinencia alcohólica.
● Golpe de calor.
● Hipoglucemia, hipertiroidismo.
● Síndrome neuroléptico maligno.
arsenico: Gastroenteritis.
● Choque séptico.
● Otras intoxicaciones con metales pesados incluyendo talio, hierro, plomo y
mercurio.
● Otras neuropatías periféricas incluyendo síndrome de Guillain-Barré.
● Enfermedad de Addison.
benzo: Otros fármacos sedantes-hipnóticos (p. ej., hidrato de cloral, barbitúricos).
● Alcoholes tóxicos.
● Ingestión de opio.
● Encefalopatía metabólica.
● Encefalitis, meningitis, otras enfermedades del SNC.
betabloq: Sobredosis por antagonistas del calcio y digitálicos.
● Choque cardiogénico.
● Intoxicación por antidepresivos tricíclicos.
● Intoxicación colinérgica.
anta de cal: Toxicidad por betabloqueadores o digitálicos.
● Toxicidad por antidepresivos tricíclicos.
● Infarto agudo de miocardio con choque cardiogénico.
● El choque bradicárdico hipotensivo típicamente es distinto del choque
hiperdinámico por hipovolemia o sepsis.
monoxi de car: Envenenamiento por cianuro; ingestión de fármacos depresores.
● Síndrome coronario agudo; meningitis; encefalitis.
gluc card: Intoxicación por bloqueadores beta o antagonistas del calcio.
● Ingestión por antidepresivos tricíclicos.
● Sobredosis por clonidina.
● Intoxicación por insecticidas organofosforados.
cianuro: Monóxido de carbono o envenenamiento por ácido sulfúrico.
● Metahemoglobinemia; síndrome coronario agudo.
● Otras fuentes de acidosis en sospecha de ingestión: metanol, etilenglicol,
salicilatos, hierro, metformina.
etanol: Ingestión de otros alcoholes (metanol, isopropanol).
● Ingestión de benzodiazepinas.
gamma-hidroxibutirato: Etanol o intoxicación por otro alcohol.
● Ingestión de opioides.
● Ingestión de otro sedante-hipnótico (benzodiazepinas, hidrato de cloral,
metacualona).
hierro: Arsénico, sal de cobre, intoxicación con sales de mercurio.
● Sobredosis de salicilato, teofilina o acetaminofén.
● Gastroenteritis infecciosa, apendicitis séptica.
isoniazida:Sobredosis de salicilato, cianuro, monóxido de carbono o anticolinérgico.
● En pacientes con convulsiones, acidosis y coma, considere sepsis, meningitis,
encefalitis, cetoacidosis diabética, traumatismo craneal.
● Hepatitis debida a otras causas.
plomo: Toxicidad de otros metales pesados (arsénico, mercurio).
● Antidepresivos tricíclicos, anticolinérgicos, etilenglicol o exposición a monóxido
de carbono.
● Otras fuentes de encefalopatía: síndrome de abstinencia etílica, medicamentos
sedantes/hipnóticos, meningitis, encefalitis, hipoglucemia.
● Causas médicas de abdomen agudo (p. ej., porfiria, crisis de células
falciformes).
● Para toxicidad crónica: depresión, anemia por deficiencia de hierro, incapacidad
de aprendizaje.
● Gota idiopática.
litio: Trastorno neurológico (accidente cerebrovascular, estado posictal, meningitis,
parkinsonismo, discinesia tardía).
○ Intoxicación con otros fármacos psicotrópicos; síndrome neuroléptico
maligno.
metanol: Ingestión de etanol.
● Otras causas de acidosis con brecha aniónica.
● Hipoglucemia.
metahemoglobinemia: Hipoxemia.
● Sulfahemoglobinemia.
● Envenenamiento por monóxido de carbono o sulfuro de hidrógeno.
opioides: Sobredosis de alcohol o sedantes/hipnóticos.
● Sobredosis de clonidina.
● Sobredosis de fenotiazina.
● Exposición a insecticida organofosforado o carbamato.
● Sobredosis de gamma-hidroxibutirato.
● Insuficiencia cardiaca congestiva.
● Encefalopatía infecciosa o metabólica.
● Hipoglucemia, hipoxia, estado posictal.
organofosforados: Envenenamiento por curare o bloqueador neuromuscular.
● Hipotiroidismo.
● Edema pulmonar.
● Exacerbación de asma o de enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
salicilatos: Cualquier causa de acidosis metabólica con brecha aniónica.
● Sepsis; envenenamiento por monóxido de carbono.
teofilina:obredosis de salicilatos.
● Sobredosis de cafeína.
● Toxicidad por hierro.
● Intoxicación por simpaticomiméticos.
● Toxicidad por anticolinérgicos.
● Tormenta tiroidea.
● Abstinencia de alcohol y otras drogas.
Tratamiento
Todo niño en situación de riesgo debe mantenerse bajo observación, con control de
las constantes vitales y del nivel de consciencia.
Ante la presencia de toxicidad moderada o grave, así como si se trata de la exposición
a una sustancia altamente tóxica a pequeñas dosis, se canalizará un acceso venoso.
Si es esperable que aparezca cardiotoxicidad, se instaurará monitorización cardiaca.
La administración de carbón activado (CA) es la técnica de descontaminación
digestiva de elección, siempre y cuando la sustancia sea adsorbible por este.
El acrónimo PHAILS recuerda los principales grupos de sustancias con nula/baja
adsorción por el CA, es decir, no debe utilizarse carbón activado tras la ingesta de
alcoholes, ácidos, álcalis, hidrocarburos, hierro, litio, metales pesados (mercurio,
plomo, talio, arsénico, etc.) y, en general, los pesticidas, sales de magnesio, potasio o
sodio.
Se administrará, preferiblemente en la primera hora tras la ingesta, una dosis de 1
g/kg por vía oral, con un máximo de 50 g. Algunas situaciones prolongan su utilidad
hasta pasadas 6 horas de la ingesta, como es la ingesta de medicamentos con
absorción retardada o que producen un efecto enlentecedor del ritmo gastrointestinal.
Puede administrarse mezclado con zumo de frutas, agua, bebidas de cola o chocolate
(sin leche).
Está contraindicado en las siguientes situaciones: • Vía aérea no protegida en el
paciente con disminución del nivel de consciencia. • Obstrucción, riesgo de
hemorragia/perforación gastrointestinal. • Ingesta de cáusticos e hidrocarburos.
Descontaminación gastrointestinal
Está indicada solo en caso de que se cumplan las cuatro premisas siguientes:
1. Se trata de una verdadera intoxicación por una sustancia recuperable.
2. Han transcurrido menos de 2 horas (preferiblemente 1 hora) tras la ingesta. En
situación de hipoperistaltismo (coma, tóxicos que enlentecen el tránsito digestivo, con
circulación enterohepática o que formen conglomerados gástricos), el intervalo de
tiempo se amplía hasta las 6 horas.
3. El paciente se encuentra alerta, sin riesgo de aspiración por alteración del nivel de
conciencia, o bien intubado, con la vía aérea aislada.
4. No hay contraindicaciones.
El lavado gástrico debe ser usado de manera excepcional y solo debe considerarse
cuando la cantidad del tóxico ingerido en la hora previa sea peligrosa para la vida y la
sustancia no sea adsorbible por el carbón activado, o no se disponga de este.
El lavado intestinal consiste en la administración por vía digestiva de grandes
cantidades de polietilenglicol de cadena larga (macrogol 4000), con el objetivo de
conseguir diarreas y vaciar el intestino. De este modo, se pretende eliminar por vía
rectal algunos productos tóxicos ingeridos, disminuyendo su absorción.
Tiene indicaciones muy concretas: 1. Intoxicación grave por sustancias no adsorbibles
por carbón activado (hierro, litio o potasio). 2. Intoxicación por sustancias de
liberación retardada o con cubierta entérica si han transcurrido más de 2 horas. 3.
Ingesta de paquetes de drogas de abuso o de parches de medicación (si bien esta
última indicación ha sido cuestionada).
Generalmente es necesaria la colocación de una sonda nasogástrica para administrar
la solución de polietilenglicol que debe prepararse diluyendo cada sobre (15 g de
polietileglicol, en su presentación más habitual) en 250 mL de agua. Se administrará a
un ritmo de 500 mL/h (niños mayores de 9 meses y menores de 6 años), 1.000 mL/h
(niños mayores de 6 años) o 1.500-2.000 mL/h (adolescentes) hasta que el líquido
evacuado sea claro (generalmente no más de 4-6 horas).
Está contraindicado en caso de compromiso respiratorio, vía aérea no protegida,
inestabilidad hemodinámica, íleo intestinal u obstrucción/perforación/hemorragia
gastrointestinal.
El lavado intestinal total reduce la capacidad adsorbente del carbón activado, por lo
que no deben utilizarse simultáneamente ambas técnicas de descontaminación.
Descontaminación cutánea u ocular debe realizarse cuanto antes una
descontaminación externa, cuando el tóxico implicado es un cáustico o agente
corrosivo, la descontaminación es una emergencia y debe iniciarse en la primera fase
de atención al paciente, dentro del ABCDE.
La descontaminación cutánea puede utilizarse agua, suero fisiológico o Diphoterine®,
con un caudal abundante, pero a baja presión, un mínimo de 15 minutos.
Si el tóxico implicado es un producto químico liposoluble, absorbible por la piel y con
potencial toxicidad sistémica, debe realizarse lavado de la piel con agua y jabón
abundantes, siguiendo las normas adecuadas de protección del personal sanitario
Técnicas que aumentan la eliminación del tóxico. La administración de dosis repetidas
de carbón activado actúa aumentado la eliminación de tóxicos con circulación
enterohepática (como son las amatoxinas presentes en la Amanita phalloides y otras
setas hepatotóxicas, o algunos fármacos como la lamotrigina) o bien promoviendo la
diálisis gastrointestinal de algunos tóxicos como el fenobarbital y la teofilina.
La alcalinización de la orina está indicada en la intoxicación moderada-grave por
salicilatos sin criterios de hemodiálisis.
Por último, las técnicas de depuración extrarrenal (hemodiálisis, hemofiltración,
hemoperfusión, etc.) están indicadas en casos excepcionales como la intoxicación
grave por alcoholes tóxicos, barbitúricos, carbamazepina, fenitoína, litio, metformina,
talio, teofilina, salicilatos y valproato.
Exploraciones complementarias. Se realizan en función de la toxicidad esperable o de
la sintomatología presente.
• Analítica de sangre: si aparece toxicidad moderada o grave, si la toxicidad esperable
nos obliga a monitorizar algún parámetro analítico, o bien, si es posible y útil, la
determinación de la concentración sérica del tóxico (p. ej., tras la ingesta de
paracetamol, aspirina, etanol, etilenglicol, metanol, teofilina, digoxina, hierro o litio) o
del resultado de su incorporación al organismo (p. ej., determinación de
carboxihemoglobina tras la inhalación de monóxido de carbono o de
metahemoglobina tras la exposición a sustancias metahemoglobinizantes). También
puede ser necesaria la determinación sérica de un tóxico en situaciones que puedan
tener implicación legal (p. ej., etanol en caso de accidente, traumatismo grave, si hay
sospecha de sumisión química o intoxicación en menores). Además, se solicitará
equilibrio ácido-base, ionograma, vacío aniónico, glucosa, transaminasas, urea y
creatinina. Añadir pruebas de coagulación si es posible el desarrollo de
hepatotoxicidad (p. ej., paracetamol) y creatinquinasa si puede aparecer rabdomiólisis
(p. ej., antidepresivos, antipsicóticos o anfetamínicos).
• Electrocardiograma: si se sospecha intoxicación por una sustancia cardiotóxica o
aparece clínica cardiovascular.
• Análisis de tóxicos en orina: dado que pueden producirse errores de interpretación,
debe limitarse su solicitud a aquellas situaciones en las que el resultado puede
modificar el manejo del paciente: [Link] de sintomatología cardiológica,
neurológica o psiquiátrica en pacientes en los que la anamnesis no justifica la clínica o
existe la sospecha del contacto con un tóxico desconocido. [Link] en coma en el
contexto de una intoxicación etílica. [Link] menores de 12 años con sospecha de
contacto con alguna droga de abuso o pacientes mayores en los que se sospecha la
administración de una droga con fin delictivo (drogas de sumisión). Es obligatorio
comprobar los resultados positivos que puedan tener repercusión legal, incluidos
todos los niños pequeños con detección de drogas de abuso o los casos de sospecha
de maltrato, negligencia o sumisión química.
• Radiografía simple de tórax: en caso de intoxicación por tóxicos volátiles que
producen neumonitis, ingesta de cáusticos con signos de neumomediastino, pacientes
con depresión del nivel de consciencia y sospecha de aspiración de contenido
gástrico, sospecha de edema agudo de pulmón.
• Ecografía pulmonar: puede ser de utilidad en los pacientes con sospecha de
neumonía aspirativa, neumotórax o edema agudo de pulmón.
• Radiografía simple de abdomen: puede resultar útil para hacer una aproximación
del número de comprimidos ingeridos de sustancias radioopacas como hierro, plomo,
mercurio, yoduros, potasio, bismuto y paquetes de drogas de abuso.
• TAC craneal: en casos de sospecha de hemorragia intracraneal (cocaína),
traumatismo craneoencefálico asociado (intoxicación etílica con focalidad
neurológica) o edema cerebral debido a hipoxemia (coma en intoxicación por
monóxido de carbono que no mejora con oxigenoterapia).
Pronóstico
Para la vida y la función dependen de la sustancia, cantidad, absorción,
susceptibilidad, por lo que puede ser buena o mala, además no se exenta de
complicaciones a corto y largo plazo
Complicaciones
deshidratación, convulsiones, amnesia retrógrada, delirio, coma, acidosis
Bibliografía