Actividad 10 de Geografía de 3º 5ta
Profesora: Vanesa Molina Celular: 3777626440
La población de la Argentina
La población es el conjunto de personas que habita un territorio, un país, una provincia, una
ciudad o una localidad. Por lo general, la población está formada por personas diversas, de
acuerdo con su lugar de nacimiento, los trabajos que realizan o su nivel de educación. Los
gobernantes de un país necesitan conocer cuántos habitantes hay y cuáles son sus
características para poder tomar decisiones que mejoren la calidad de vida de la población:
planificar la construcción de nuevos colegios y hospitales, construir viviendas para quienes no
las tienen, entre otras medidas. Esta información proviene principalmente de los censos de
población. Un censo es el recuento de los habitantes, que se hace cada diez años. El
organismo encargado de realizar y analizar los censos en nuestro país es el Instituto Nacional
de Estadística y Censos (Indec). Los habitantes de nuestro país pueden ser agrupados de
acuerdo con diversas características: varones o mujeres, casados o solteros, argentinos o
extranjeros, entre otras. El sexo, el estado civil, la edad y la nacionalidad son algunas de las
características que permiten definir la estructura o composición de la población. Esa
información también se obtiene de los censos. Algunas decisiones que se toman tienen que
ver con la edad de los habitantes y su situación laboral. Por ejemplo, si en un país hay mucha
población anciana, las medidas del gobierno tienen que estar enfocadas en crear centros de
jubilados, invertir en medicamentos gratuitos y en salud, y promover actividades
socioculturales adecuadas para la gente mayor. Si en una población hay muchas personas en
edad escolar, los gobiernos deben invertir en escuelas y en hospitales de niños.
El crecimiento de la población
La cantidad de habitantes de un país aumenta y disminuye con el tiempo. Esta evolución
depende del crecimiento vegetativo o natural de la población, y de su crecimiento migratorio.
El crecimiento vegetativo representa la diferencia entre el número de las personas que nacen
y el de las que mueren en un período determinado. El crecimiento migratorio representa la
diferencia entre la cantidad de inmigrantes y la de emigrantes que hubo en un país durante
un cierto lapso. Existen dos formas de medir el crecimiento demográfico: en valores
absolutos y mediante la tasa de crecimiento medio anual. El crecimiento se mide en valores
absolutos cuando se calcula la diferencia entre las cantidades de población correspondientes
a dos períodos determinados. El ritmo con el que aumenta o disminuye una población
también puede expresarse mediante la tasa de crecimiento medio anual, que expresa el
número de personas que, en promedio, se agregan por año a una población, cada mil
habitantes.
Por todo esto se dice que una población es dinámica, es decir, que está en permanente
cambio. El crecimiento de la población se puede estimar si se analiza el resultado de los
siguientes cálculos:
Nacimientos – fallecimientos = CRECIMIENTO NATURAL O VEGETATIVO
Inmigrantes – emigrantes = SALDO MIGRATORIO
Si estudiamos atentamente los resultados de los últimos censos realizados en el país y
reflexionamos sobre ellos, podemos sacar las siguientes conclusiones:
• Existe un lento crecimiento natural de la población, es decir, que hay más nacimientos que
fallecimientos. Sin embargo, desde el siglo pasado se ha ido reduciendo el número de
nacimientos por año. Esto se puede explicar si se tiene en cuenta, entre otras cosas, el mayor
tiempo que una mujer le dedica al trabajo a lo largo de su vida.
• La población está en proceso de envejecimiento: esto significa que el porcentaje de
personas mayores de 65 años va en aumento. Gracias a los avances médicos y tecnológicos, y
al mejoramiento de algunas condiciones socioeconómicas, la esperanza de vida ha ido
aumentando a lo largo de los años. Actualmente, se espera que una persona viva, en
promedio, 74 años.
• El saldo migratorio es positivo porque son más las personas que llegan desde otros países a
establecerse en la Argentina, es decir, los inmigrantes, que los argentinos que emigran a
otros lugares del mundo.
El crecimiento de la población argentina
En la evolución demográfica de nuestro país, se distinguen varias etapas. El período de
mayor ritmo de crecimiento de la población fue el comprendido entre las últimas décadas del
siglo XIX y las primeras del siglo XX, debido a las inmigraciones provenientes de Europa. La
disminución de este flujo inmigratorio y la caída de la natalidad hicieron que el ritmo de
crecimiento se desacelerara a partir de 1930. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el nuevo
flujo de inmigrantes europeos y el alza de la natalidad –conocida como baby boom–
provocaron un nuevo aumento del ritmo de crecimiento poblacional. A partir de 1955, el
crecimiento de la población se desaceleró nuevamente. La disminución de inmigrantes y, en
los últimos años, el aumento de la cantidad de emigrantes argentinos ha hecho que el
crecimiento migratorio sea prácticamente nulo. En las últimas décadas, el incremento de la
población argentina ha sido casi exclusivamente vegetativo. A su vez, la tasa de crecimiento
vegetativo también ha disminuido, como consecuencia de la caída de la natalidad y del
estancamiento de la mortalidad. Estos factores hacen que, en la actualidad, el tamaño de la
población argentina continúe creciendo lentamente.
El crecimiento vegetativo de la población
El crecimiento vegetativo o natural de una población en el tiempo depende de dos
fenómenos: los nacimientos y las defunciones. Si nacen más personas de las que mueren, la
población crece; en cambio, si el número de las muertes supera al de los nacimientos, el
crecimiento vegetativo es negativo. El crecimiento vegetativo de la población argentina
siempre ha sido positivo, aunque cada vez es menor debido a la disminución de la tasa de
natalidad y al estancamiento de la tasa de mortalidad. La natalidad indica los nacimientos
que se producen en una población. La tasa bruta de natalidad (TBN) es el indicador que mide
el aumento anual de la población que se produce por efecto de la natalidad. La TBN de la
Argentina, en el año 2003, fue de 18,4 ‰; es decir, que durante ese año nacieron 18,4 niños
cada mil habitantes de nuestro país. La natalidad de una población está condicionada por la
fertilidad y por la fecundidad de los habitantes que la integran. La fertilidad es la capacidad
biológica de procrear, es decir, de tener hijos. La fecundidad se refiere al hecho de tener
hijos; es decir, el modo en el que la fertilidad se concreta. La TBN está afectada por la
estructura de la población por sexo y edad. Este indicador es mayor en poblaciones donde
hay una gran proporción de mujeres en edad reproductiva (entre los 15 y los 49 años de
edad). Asimismo, los indicadores varían cuando se comparan las poblaciones rurales y las
urbanas. La fecundidad es más alta en las áreas rurales; las mujeres que viven en el campo
tienen, en promedio, más hijos que las que viven en las ciudades. Además, estas diferencias
de comportamiento se relacionan con las características sociales y económicas de la
población; por ejemplo, la fecundidad es más alta en los sectores sociales más pobres.
La mortalidad
La mortalidad humana depende de dos tipos de factores: los biológicos –referidos
exclusivamente a los individuos– y los socioeconómicos, relacionados con las condiciones de
vida que las sociedades brindan a las personas. Los factores biológicos son las características
físicas de las personas, que disminuyen sus posibilidades de vida; por ejemplo, la edad y el
sexo. El riesgo de muerte en los seres humanos –es decir, las probabilidades que tienen de
morir– es mayor durante su primera semana de vida y en la vejez. Por otra parte, las
estadísticas indican que las mujeres viven, en promedio, una mayor cantidad de años que los
varones. Los factores socioeconómicos o ambientales son la alimentación, las condiciones de
la vivienda, el acceso a los servicios de salud, las condiciones laborales, etcétera. Definen las
condiciones de vida de la población y, por lo tanto, sus posibilidades de sobrevivir. Estos
factores son los que mayor influencia ejercen sobre el nivel de la mortalidad de una
población. El indicador más simple del nivel de la mortalidad de una población es la tasa
bruta de mortalidad (TBM). En el año 2003, la TBM de la Argentina fue del 8‰, lo que
significa que durante ese año murieron 8 personas cada mil habitantes de nuestro país. La
estructura de edades de una población influye sobre la tasa bruta de mortalidad. Las
sociedades con gran proporción de ancianos tienen altas tasas brutas de mortalidad, porque
el riesgo de muerte de las personas durante la vejez es mayor. Otro indicador del nivel de la
mortalidad es la esperanza de vida al nacer. Este criterio estima la cantidad de años que vivirá
una persona recién nacida, siempre que se mantenga constante la tendencia del nivel de
mortalidad. En 1914, la esperanza de vida de la población argentina era de 48,5 años. A
principios del siglo XXI, había superado los 74 años. El nivel de mortalidad se redujo debido a
que las condiciones de vida –en especial, las relacionadas con la salud– de la mayor parte de
la población mejoraron. El nivel de mortalidad depende de las condiciones socioeconómicas
de la población. Como estas condiciones son, en general, peores en el campo que en las
ciudades, el nivel de mortalidad es mayor en las áreas rurales. Además, los factores
ambientales desfavorables –falta de acceso a los servicios de salud, a una vivienda digna y a
una buena nutrición, entre otros– hacen que la mortalidad sea mayor en los sectores sociales
que tienen menores recursos económicos.
Actividad:
Respondan a las siguientes preguntas.
a. ¿Qué factores determinan los niveles de natalidad y mortalidad en una sociedad?
b. Mencionen los indicadores de natalidad y mortalidad. ¿Qué expresa cada uno de ellos?
¿Cuáles se encuentran afectados por la estructura por sexo y edad de la población? ¿Por
qué?
c. Describan brevemente la evolución de la natalidad y la mortalidad en nuestro país.
Mencionen algún factor que explique dicha evolución.
d. ¿Qué es la población? ¿cómo cambia la población?
e. Extrae el concepto de crecimiento natural o vegetativo y crecimiento total.
f. ¿Qué es un censo? ¿Cada cuánto tiempo se realiza en Argentina?
g. ¿Qué es el INDEC y cuál es su función?