ANEXO 2
ALGUNOS DE LOS BENEFICIOS
1. Tendrás menos estrés y si sufres de ansiedad te ayudará, es decir, si tuviste algún
problema con un amigo, una discusión familiar o simplemente estás en época de exámenes,
sal a caminar durante 30 min y te sorprenderás cómo te ayudará a despejar tu mente y
sentirte mejor.
2. Tu piel se vuelve más saludable: sí, la actividad física rutinaria hace que mantengas
el brillo de tu piel y, a la larga, suele retrasar los signos de envejecimiento, claro combinando
con una alimentación saludable.
3. Tu sueño será mucho más reparador: si sueles quedarte despierto hasta tarde o
sufres insomnio, realizar actividad física te ayudará a regular tu rutina de sueño y a dormir
más tiempo.
4. Tendrás un impulso de energía: por increíble que parezca, realizar actividad física
aumentará tu nivel de energía, aunque se podría pensar que es lo contrario, pero no es así,
estarás lleno de energía durante todo el día ya que combate la fatiga y el aburrimiento.
5. La actividad física también puede asociarse a mejorar el rendimiento académico
ya que con la continuidad de ésta puede ayudarte a mejorar tu salud cerebral, tu confianza
y tu capacidad para concentrarte en clase.
La actividad física se puede volver un hábito si lo haces parte de ti, si lo practicas de
manera frecuente, comienza por elegir una actividad deportiva de nuestro agrado, te
recomiendo busques bien algo que te guste y te divierta para que sea mucho más sencillo.
Recomendaciones de la OMS
La OMS (Organización Mexicana de la salud) nos dice que para los niños y jóvenes
de 5 a 17 años la actividad física consiste en juegos, deportes, desplazamientos, actividades
recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la
escuela o las actividades comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones
cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y de reducir el riesgo de enfermedades, se
recomienda que:
1. Los niños y jóvenes de 5 a 17 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en
actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa.
2. La actividad física sea por un tiempo superior a 60 minutos diarios, esto reportará
un beneficio aún mayor para la salud.
3. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría
incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen los
músculos y huesos.
Existen dos tipos de actividad física, aeróbica y anaeróbica, vamos a descubrir cuál
te gusta más.
ACTIVIDAD AERÓBICA
Es la actividad conocida como de ejercicios muy dinámicos los cuales pueden ser de
baja y me diana intensidad, son utilizados comúnmente para bajar de peso ya que permite
quemar grasa con mayor rapidez. Por ejemplo, hacer bicicleta, correr o realizar natación. Al
poner en práctica este método el organismo tiene un consumo mayor de oxígeno, ayuda a
evitar enfermedades cardiovasculares, disminuir la presión arterial, niveles de colesterol y
de glucosa en la sangre. Cabe señalar que de acuerdo con la Organización Mundial de la
Salud, las enfermedades cardiovasculares son responsables de 17 millones de muertes al
año en el mundo, representando un 29.82 %.
En México, según el Sistema Nacional de Salud, el 19 % de mujeres y hombres de 30
a 69 años falle en a causa de enfermedades cardiovasculares. Nuestro país arroja cifras a
considerar y el deporte es una vía para contrarrestar números como los más de 17 millones
de hipertensos, 14 millones de dislipidémicos (alteración del metabolismo de los lípidos), 6
millones de diabéticos, 35 millones de adultos con sobrepeso u obesidad y 15 millones con
grados variables de tabaquismo.
ACTIVIDAD ANAERÓBICA
El ejercicio anaeróbico, nombrado también “estático”, trata de aquellas actividades
físicas que requieren más esfuerzo y caracterizados por ser de alta intensidad, como
levantar pesas u otro tipo de actividad para tonificación musculoesquelética; se llevan a
cabo en series de corto tiempo. Los beneficios que aporta enlistan la mejora de la
flexibilidad, la elasticidad y la resistencia del cuerpo, esto debido a las repeticiones del
ejercicio, así como disminuir la cantidad de grasa y fortalecimiento de las articulaciones.
Para obtener mejores resultados es conveniente que las personas alternen sus rutinas
combinando ambos métodos, tal como se hace en los circuitos, esto solamente cuando se
tenga cierto tiempo realizando ejercicio, ya que para comenzar es importante no excederse,
hay que ir de menos a más.
El músculo te responde hasta hora y media de entrenamiento, después se empieza
a desgastar, pero también se daña el cuerpo con la alimentación, ya que si no se
complementan resulta perjudicial. Además, es importante hacer los movimientos correctos,
de lo contrario, y si hay un exceso de peso, se pueden dañar las articulaciones. La
recomendación es iniciar una rutina con 10 a 20 minutos de ejercicio cardiovascular (bici
cleta, caminadora, elíptica) y continuar con un circuito de pesas o aparatos, de esta forma
se le da movimiento a cada músculo del cuerpo (hombro, bíceps, tríceps, pecho, espalda,
abdomen, glúteo, cuádriceps, femoral y pantorrilla) para lograr un complemento entre
ambas clasificaciones y no una sustitución.