Plan de Marketing
En este apartado se trata de dar respuesta a estas preguntas: ¿qué vender? ¿a quién? ¿A qué
precio? ¿Con qué medios? ¿Cómo? ¿Cuánto?. La respuesta a estas preguntas determinará
decisivamente el Plan de Empresa en su conjunto y la propia configuración de la empresa. El plan
de marketing ha de servir de punto de referencia para comparar su producto o servicio con otros
similares que se encuentren en el mercado y destacar los aspectos innovadores/competitivos del
suyo.
1.- Delimitación previa del negocio
En este apartado se trata de describir, por un lado, cuál es el producto/s o servicio/s a cuya
producción va a dedicarse su empresa. Por otro lado, cuál es importante que se señale a qué
segmento de mercado va dirigido y qué necesidades demandadas por este sector quedan
cubiertas
Se entiende por producto cualquier bien material dotado de un valor para el consumidor/a o
usuario/a y susceptible de satisfacerle una necesidad o proporcionarle una utilidad. Un producto
puede ser comprado por un particular o empresa con vistas a su consumo final. Se trata, en este
caso, de un producto de consumo, pudiendo ser, según su duración, perecedero (ej.: pan, fruta,
leche, etc.) o duradero (ej.: automóviles, electrodomésticos, etc.).
También puede comprarse el producto por una empresa u organización para incorporarlo a sus
procesos productivos, usarlo en sus operaciones corrientes o, simplemente, revenderlo. El
producto se denominará, en este caso, producto industrial (ej: materias primas, maquinaria, etc.).
Por su parte, se entiende por servicio la aplicación de esfuerzos humanos o mecánicos a personas,
animales u objetos. A diferencia de un producto, un servicio se caracteriza por su intangibilidad y
por el hecho de ser perecedero y no poderse almacenar.
Como en el caso de un producto, existen servicios de consumo (ej.: una consulta médica, un viaje
en autobús, etc.) y servicios industriales y empresariales (ej.: servicios financieros a empresas,
servicios de investigación, asesoramiento en general, etc.).
Finalmente, hay que tener en cuenta que la producción de bienes y servicios no es excluyente
dentro de una misma empresa, sino que es relativamente frecuente la prestación de servicios
asociados a los productos fabricados (ej.: servicios de seguros y de reparaciones asociados a la
venta de un automóvil, etc.).
Por otro lado, el mercado se encuentra determinado por la existencia de un conjunto de personas
físicas y/o jurídicas, que sienten la necesidad de disponer de un producto o servicio determinado,
desean o pueden desear comprarlo y tienen capacidad para hacerlo.
Un mercado presenta unos límites de distintos tipos, que es conveniente conocer. Dichos límites
pueden ser físicos (ej.: territoriales o geográficos), según las características de los consumidores
(ej.: demográficos, socioeconómicos, culturales, etc.), según los diferentes usos del producto o
servicio (ej.: los usos alternativos de un producto en sí o derivados de la existencia de posibles
productos complementarios, etc.)
Es importante que defina hacia dónde se dirigirá geográficamente la oferta de su
producto/servicio, teniendo en cuenta cuales son las posibilidades de las zonas geográficas
elegidas, si en estas zonas tendrá salida el producto/servicio, y por qué. Analizar si está ante un
mercado en expansión o en decadencia, si está ante un sector fragmentado o concentrado, o si
nuestro producto o servicio está creando un nuevo sector. Se deberá incluir un análisis de los
futuros clientes, compradores, consumidores del producto/servicio.
Asimismo es necesario distinguir entre un mercado potencial (al que puede dirigirse la oferta
comercial de la empresa o conjunto de posibles clientes de la misma), un mercado objetivo (al que
se dirige efectivamente dicha oferta, pudiendo coincidir o no con el mercado potencial) y un
mercado real (formado por los demandantes de un producto o servicio determinado y en un
momento dado).
Por último conviene definir con exactitud ya desde este momento la actividad a desarrollar,
identificándola en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, CNAE-93 y/o en el
Impuesto de Actividades Económicas I.A.E. correspondiente.
2.- Información y Análisis de la Situación
El objeto de este apartado es organizar y sistematizar la información necesaria para completar el
conocimiento y descripción del negocio, tanto del conjunto del sector en el que se va a desarrollar
la actividad (información externa), como del proyecto o empresa individual (información interna).
Esta información permitirá analizar oportunidades y amenazas del entorno, fuerzas y debilidades
de la empresa, proyectar la evolución del mercado y del entorno y establecer los objetivos y las
estrategias del marketing mix.
Información externa o del mercado
Información del conjunto del sector en el que se va a desarrollar la actividad: Demanda, Clientes y
Competencia.
Demanda:
• Es preciso conocer cuál es la necesidad que se pretende cubrir, y destacar aquélla que no es
cubierta por otro producto o servicio: ¿Qué necesidad? ¿Por qué, en qué momento y dónde se
satisface? ¿Cómo? ¿Qué necesidades no cubre?
• Cuantificar el volumen de mercado (real y potencial). Si el producto no es nuevo, ha de evaluarse
el momento real (número de productos que se venden al año, cantidad total e importe). Si es muy
nuevo, hemos de buscar referencias de productos sustitutivos o similares. También hay que
considerar el mercado potencial (es decir, el número de clientes y el volumen de ventas que
teóricamente es posible alcanzar). Para considerar el mercado potencial debe recurrir a variables
demográficas y sociales.
• Identificar en qué etapa del ciclo de vida del producto o servicio (conjunto de fases o etapas que
transcurren desde su lanzamiento al mercado hasta que es retirado del mismo; suelen identificarse
cuatro etapas que son introducción, crecimiento, madurez y declive) se encuentra el mercado del
producto o servicio que va a ser ofrecido por la empresa ya que en cada una de las diferentes
etapas varía el comportamiento de las ventas, de los resultados y de la actuación de la
competencia, por lo cual debe seguirse una estrategia distinta.
• Señalar la distribución geográfica del mercado real a partir del reparto de volumen de ventas en
diferentes zonas (ciudades, provincias, regiones o países) y canales de distribución. si el mercado
que se pretende (público objetivo) tiene características especiales como las siguientes:
estacionalidad (si es un mercado con fuertes desequilibrios de ventas en determinados periodos
del año, reglamentación lega (si existen importantes límites legales respecto a la actividad
empresarial), ritmo del cambio tecnológico (si se trata de un mercado en el que los nuevos
productos quedan obsoletos con gran rapidez) y obligatoriedad de canales (canales de distribución
casi obligatorios, es decir, si el producto o servicio va verse fuertemente condicionado en su
proceso de comercialización por un canal de distribución inevitable que impone su ley).
Clientes: Los negocios se realizan entre personas. Son ellas las que los hacen vivir y crecer si se les
ofrece un producto o servicio que cubra las necesidades insatisfechas. Para nuestro análisis es
necesario:
• Segmentar el mercado (dividiéndolo en grupos diferenciados según características específicas–
socioeconómicas, territoriales, personalidad-,..)
• Analizar motivaciones de compra que afectan a los distintos clientes (moda, interés económico,
comodidad, seguridad, atractivo,...) y analizar y explicar el por qué, cómo, cuándo toman sus
decisiones de adquirir un producto, y dónde y cuánto compran.
• Obtener información acerca de cómo se toman las decisiones de compra. Las personas primero
se informan, después contactan y, finalmente, adquieren y, según sea el peso económico del bien
con respecto a sus rentas, tomarán una decisión más inmediata, sopesando el riesgo de la compra
o bien actuando por impulso, pero siempre valorando la confianza que el producto les ofrece, su
precio y su imagen, valoración que puede ser individual o mediatizada por recomendaciones o
influencias.
Competencia: resulta necesario analizar la competencia considerando los aspectos siguientes:
• Los segmentos del mercado a los que se dirige.
• Tiempo que lleva en el mercado, su nivel de éxito y qué estrategias de márketing le han
permitido alcanzar dicho éxito.
• Sus políticas de precios, producto, distribución y promoción.
Aunque parezca paradójico, al iniciar un negocio sin competencia resulta muchas veces más
arriesgado que empezar enfrentándose a la existencia de competidores. Cuando otros se han
abierto camino en un sector determinado, el que llega después tiene un camino más "trillado".
Además puede comparar, analizar las ventajas e inconvenientes que tiene el negocio del vecino,
sus estrategias de éxito, sus puntos débiles, etc., ...y salir al mercado ofreciendo algo mejor y más
competente.
Es importante saber elegir a los competidores. Es decir, determinar a cuál o cuáles de ellos se va a
enfrentar. Desde este punto de vista, abrir un negocio constituye una contienda. El objetivo no es
destruir al contrario, pero sí arrebatarle cuota de mercado.
Optar por enfrentarse al competidor más débil no suele traer resultados positivos. Funciona mejor
tomar en consideración al más fuerte, al mejor, ya que así se peleará - se consiga o no- por llegar a
ser los primeros, los mejores.
Para cada uno de estos aspectos, en definitiva, habría que establecer una comparación con el
proyecto de empresa, destacando así si está en una situación fuerte o débil respecto de la
competencia. Estudiar si existen factores que puedan influenciar en la actual estructura de
mercado, nuevas tendencias de la industria, factores socioeconómicos, nuevas regulaciones
administrativas, tendencias demográficas, etc.
Información interna o del proyecto/empresa
En este apartado se trataría de definir la postura que adoptará la empresa en la sociedad, lo que
quiere hacer y los medios que considera utilizables para ello. Para el supuesto de empresas de
nueva creación el análisis interno se limita al análisis del emprendedor/a o emprendedores (ya
comentado) y a la identificación y fijación de los siguientes puntos:
Para empresas de nueva creación: análisis del emprendedor y la definición de:
• Vocación o misión de la empresa: razón o causa de su existencia. Es la función que ésta pretende
realizar dentro de la sociedad.
• Objetivos generales de la empresa: son aquellos objetivos que ésta se plantea alcanzar a largo y a
muy largo plazo. Se trata de ver hacia dónde quiere ir o a dónde quiere llegar la empresa.
• Ética de la empresa: es la declaración de los medios que ésta considera utilizables para conseguir
los objetivos generales propuestos de acuerdo con su misión. Define su forma de actuar de la
empresa.
Para empresas en funcionamiento, se deberá, además, realizar un análisis exhaustivo de la
situación actual de las distintas áreas de la empresa y sus recursos con el objeto de identificar más
adelante los puntos fuertes y débiles de ésta:
• Humanos: necesidades de personal de las distintas áreas o departamentos funcionales de la
empresa, tanto en cuanto al personal directivo como al de los diferentes departamentos que la
integran (ventas, I+D, administración, etc.)
• Financieros: composición de los recursos financieros de la empresa, indicando la cuantía y origen
de capitales propios y ajenos, que está en condiciones de obtener para financiar su proyecto.
• Conocimiento o Know-How: nivel de conocimientos (en definitiva "saber hacer") existente dentro
de las distintas áreas funcionales de la empresa, como la de producto, la de proceso, la comercial,
la organizativa, etc.
• Otros recursos materiales; en este apartado se trata de que indique cuáles son las
disponibilidades de su empresa en cuanto a otros recursos materiales no incluidos en los tres
apartados anteriores, así como las posibilidades de acceso y localización con que cuenta su
empresa respecto de otros recursos materiales, tales como materias primas, aprovisionamientos,
bienes de equipo, incentivos locales y regionales, facilidades administrativas y de tramitación, etc.
3.- Diagnostico ">Análisis D.A.F.O.”
Llegado a este punto el emprendedor/a deberá realizar el análisis de los puntos fuertes y débiles
de la empresa, así como de las oportunidades y amenazas con las que se va a encontrar para el
ejercicio de su actividad:
• Oportunidades: son situaciones del entorno que permiten mejorar la situación competitiva de la
empresa si son aprovechadas.
• Amenazas: son situaciones que, si no se afrontan adecuadamente, pueden situar a la empresa en
peor situación competitiva.
• Puntos fuertes, fortalezas o fuerzas de una empresa: son aquellos aspectos de la misma que
suponen una ventaja comparativa frente a las demás empresas competidoras del sector.
• Puntos débiles o debilidades de una empresa: son aquellos aspectos que suponen una
desventaja comparativa frente a esas mismas empresas competidoras.
4.- Objetivos
En este apartado se trata de que indique cuáles son los objetivos que, en términos generales, se
plantea conseguir con el plan de marketing. Los objetivos deben ser:
• Adecuados a la misión, metas y a la ética de la empresa.
• Claros.
• Medibles.
• Viables (los objetivos imposibles carecen de sentido).
• Aceptables para las personas que deben lograrlos.
• Flexibles ante la posibilidad de cambios imprevistos.
• Un reto para quienes tengan que conseguir su realización.
Asimismo, las personas implicadas en dichos objetivos deben participar en su fijación y
comprometerse con ellos. Por último los objetivos pueden ser cuantitativos (cifra de ventas) y
cualitativos (posición competitiva, imagen, notoriedad, marca...):
• O. Cuantitativos: en este apartado se deben fijar aquellos objetivos que son mensurables
cuantitativamente, es decir, el establecimiento del volumen de ventas que se prevé conseguir, la
cuota de mercado, la rentabilidad, la penetración, el grado de cobertura de la distribución así como
los incrementos anuales para los años que se recogen en el plan.
• O. Cualitativos: se deben también fijar aquellos objetivos que por su mayor intangibilidad no son
fácilmente mensurables, refiriéndose a conceptos como la posición competitiva que pretende
alcanzar
5.- Estrategias
En este apartado se trata de definir las estrategias de marketing que se propone seguir la empresa.
Se entiende por estrategia el modelo de decisión que revela las misiones, objetivos o metas de una
empresa, así como las políticas y planes que resultan esenciales para su consecución, de tal forma
que se encuentre definida su posición competitiva, se sepa en qué clase de negocio está o quiere
estar la empresa y qué clase de organización quiere ser.
La formulación de una estrategia competitiva consiste en relacionar a la empresa con el medio
ambiente en el que está ubicada y comprende además, una acción tanto ofensiva como defensiva,
encaminada a la consecución de una posición defendible frente a las fuerzas competitivas del
sector en el que se encuadra y al logro de un rendimiento óptimo sobre la inversión realizada en la
empresa. (Se recomienda hacer un pequeño "análisis de las cinco fuerzas" propuestas por Porter
para estudiar el atractivo del sector en donde se enmarcará la empresa).
A pesar de la existencia de múltiples definiciones del concepto de estrategia, todas ellas presentan
en común los siguientes rasgos o características:
• La estrategia constituye un proceso de naturaleza interactiva entre la empresa y su entorno.
• La estrategia implica el planteamiento dentro de la empresa de objetivos y misiones a largo
plazo, entendiendo como tal, aquel horizonte al cual como máximo puede llegar a su sistema de
decisión.
• La estrategia, en consecuencia, debe establecer las políticas y objetivos a corto plazo, de carácter
inmediato y operativo, adecuando consiguientemente los medios necesarios. La estrategia
persigue la defensa y mejora de la competitividad de la empresa, para lo cual puede incluso
cuestionar la naturaleza y la estructura de la propia empresa y de sus explotaciones económicas o
unidades de negocio.
La formulación de las estrategias de la empresa puede plantearse por niveles o etapas, siendo los
dos principales la Estrategia corporativa o global, y las Estrategias de marketing, es decir:
Estrategia corporativa o global
Toma a toda la organización como marco de referencia y busca establecer sus objetivos o misiones
a largo plazo, así como la forma más adecuada de lograrlos. Pueden ser:
1.- Estrategia genérica: las principales estrategias genéricas seguidas por las empresas en función
de los objetivos que pretenden alcanzar son tres:
• estrategia de Liderazgo en costes: consiste en vender los productos o prestar los servicios al
precio posible más próximo a su coste, el cual, a su vez, será el más reducido posible para lograr
una rentabilidad positiva. Ello servirá para atraer nuevos compradores o usuarios y potenciar las
ventas de la empresa, la cual tenderá a ocupar una posición dominante en el mercado.
Existe una serie de factores que posibilitan el desarrollo de una estrategia de Liderazgo en costes,
siendo los principales factores los siguientes:
- Firmar contratos con los proveedores de materias primas y demás inputs de la empresa que
aseguren el suministro en las condiciones más ventajosas que sea posible.
- Utilizar la tecnología más eficaz que se encuentre en el mercado, a fin de obtener las máximas
economías de escala que sean factibles.
- Desarrollar procesos de fabricación propios que, por medio de la adaptación a la situación
particular de la empresa, posibiliten la reducción de costes.
- Desarrollar procedimientos o formas propias de distribución, comunicación, etc.
- Firmar contratos con clientes mediante los cuales la empresa pueda asegurarse un nivel mínimo
de ventas.
• estrategia de Diferenciación: supone que la empresa se especialice en algún aspecto concreto
que la haga única y que sea valorado por la totalidad del mercado: liderazgo, calidad, tecnología,
innovación, servicio, etc.
En este caso, los principales factores que posibilitan llevar a cabo una estrategia de Diferenciación
son los siguientes:
- Utilizar técnicas de producción o tecnologías diferentes y lo más flexibles que sea posible.
- Utilizar, en la medida de lo posible, procesos productivos que permitan la introducción de
adaptaciones y mejores en los productos o servicios.
- Conceder importancia a aspectos del producto o servicio como pueden ser el diseño, la
presentación, etc.
- Resaltar la calidad del propio producto o servicio frente a la de sus competidores.
- Destacar la posibilidad de usos alternativos o utilidades secundarias de los productos o servicios,
así como la posible existencia de otros complementarios.
• estrategia de Especialización: consiste en la división del mercado en subgrupos homogéneos
(segmentación) de acuerdo con sus características, comportamientos o necesidades, para así llevar
a cabo una estrategia comercial diferenciada para cada uno de ellos, lo cual permitirá satisfacer de
forma más efectiva sus necesidades y alcanzar los objetivos comerciales de la empresa. Los
principales factores que posibilitan desarrollar una estrategia de Especialización o segmentación
son los siguientes:
- Emplear procesos productivos lo más flexibles posible.
- Utilizar tecnologías y procesos de fabricación que no necesiten unos niveles mínimos de
producción elevados para ser rentables.
- Utilizar asimismo procesos o formas de distribución, comunicación, etc., que puedan ser
rentables sin necesidad de tener un mínimo de producción o de ventas demasiado alto por cada
referencia del producto o servicio.
2.- Estrategia de cartera: Para definir la estrategia de cartera es aconsejable utilizar la "matriz de
Ansoff" o "matriz de dirección de crecimiento", ya que es una herramienta útil especialmente para
las pymes. La matriz ayuda a decidir la línea estratégica de crecimiento de la empresa a seguir para
los años siguientes. Hay cuatro estrategias diferenciadas de crecimiento:
• De penetración del mercado.
• De desarrollo de nuevos productos.
• De desarrollo de nuevos mercados.
• De estrategia de diversificación.
Si bien es una matriz pensada para ser utilizada por empresas ya en funcionamiento y con
productos y/ o servicios en el mercado, para empresas de nueva creación es interesante empezar a
planificar de acuerdo a este modelo el crecimiento de los años siguientes al del comienzo de la
actividad.
Estrategias de Marketing
Tomando como base las estrategias corporativas, busque la forma de aplicar los esfuerzos y dirigir
los recursos dentro de las distintas áreas funcionales de la empresa para conseguir maximizar la
productividad.
Estrategia de segmentación: realice una segmentación del mercado al cual pretende servir su
empresa, es decir, se trata de establecer los segmentos en que se va a dividir el mercado de la
empresa (que pueden ir desde un único segmento, que abarcaría a todo el mercado, hasta el
número que el emprendedor o emprendedora considere oportuno diferenciar de acuerdo a las
variables de segmentación que se utilicen). Con la segmentación lo que se pretende es encontrar
grupos de consumidores o usuarios lo más parecidos posible dentro de un mismo grupo y lo más
distintos posible entre diferentes grupos, para así adecuar las políticas comerciales a llevar a cabo a
los gustos, hábitos o necesidades de cada uno o de alguno de los segmentos diferenciados.
Para que una segmentación sea efectiva son necesarias una serie de condiciones:
• Cada grupo ha de tener percepciones diferentes respecto del producto o servicio
• Ha de ser posible determinar qué consumidores o usuarios pertenecen a cada grupo y qué
preferencias tienen.
• Se han de poder adaptar las estrategias de producto o servicio, precio, distribución y
comunicación a las características de cada segmento.
El potencial de ventas de cada segmento debe ser lo suficientemente importante como para
compensar y hacer rentables los costes de adaptación de las distintas políticas a ese segmento. Los
segmentos no deben ser tan cambiantes a lo largo del tiempo que no sea posible adecuarse a sus
necesidades en cada momento.
Después indique para cada uno de los segmentos señalados su dimensión (potencial de ventas
existente en el segmento para su producto o servicio), los criterios significativos (son las
características que tiene un segmento y que son comunes para sus integrantes a diferencia de los
restantes grupos, que carecen de ellas), y los beneficios identificados para el mismo.
Algunos de los criterios más comúnmente utilizados son los siguientes:
Gráficos:
• Región: Comunidades Autónomas, zonas Nielsen, etc.
• Hábitat: rural o urbano, centro o periferia, etc.
• Tamaño de la población
Demográficos: edad, sexo, tamaño de la familia, ciclo de vida familiar, renta, categoría socio-
profesional, educación, religión, nacionalidad.
Psicográficos: clase social, estilo de vida, personalidad.
Comportamiento:
• Ocasión de compra: compra regular, esporádica, nunca, etc.
• Tipo de usuario: antiguo usuario, usuario regular, usuario potencial, no usuario, etc.
• Tasa de utilización: nunca, baja, media, fuerte.
• Estadio de compra: desconoce el producto o servicio, lo conoce, está informado, etc.
• Actitud ante el producto o servicio: entusiasta, positiva, indiferente, negativa, hostil, etc.
Los beneficios identificados: se trata de subdividir a los compradores en función de las ventajas
que esperan obtener de un producto o servicio completo. Así, por ejemplo, determinados
consumidores comprarán un alimento por el precio, otros por la comodidad de preparación, otros
por el sabor, etc.
Estrategia de posicionamiento: se puede optar entre:
• La estrategia no diferenciada: la empresa va a dedicarse a servir de la misma forma a todo el
mercado, sin realizar ningún tipo de especialización o concentración en algún segmento o
mercado-objetivo concreto.
• La estrategia de diferenciación: especialización de la empresa en algún aspecto que la haga
única y que sea valorado por la totalidad del mercado: conseguir el liderazgo en calidad, en
tecnología, en innovación, en servicio, etc.
• La estrategia de concentración: la empresa, al no disponer de los recursos suficientes que le
permitieran atender a todo el mercado, va a servir sólo a uno o a unos pocos segmentos del
mismo, en los cuales puede mantener alguna ventaja competitiva (ya sea en calidad, en precio, en
distribución, etc.).
6.- Plan de acción
Toda la información recabada permite responder a preguntas tales como: ¿dónde estamos? ¿a
dónde queremos ir? o ¿cómo llegar ahí?. El plan de acción comercial define los medios y las
acciones operativas necesarias para responder a la última pregunta; incluye la descripción del
mercado o mercados en donde se pretende actuar, los objetivos de ventas por cada uno de los
mercados y/o productos, las acciones que habrá que poner en marcha para que no se queden en
meras directrices (que es precisamente lo que son las estrategias: directrices para la acción). En
definitiva, en el plan de acción se debe definir cuál va a ser el público objetivo, así como las 4
variables del marketing –mix: producto/servicio, precio, distribución y promoción, detallando las
acciones que habrá que poner en marcha para cada una de ellas:
Producto/servicio: El producto es el elemento esencial del marketing- mix. Sus elementos
fundamentales son: su calidad, sus características, marca, tipos de empaquetado y diseño, y
servicios relacionados.
La totalidad de estos elementos deberá estar orientada a satisfacer las demandas del mercado, es
decir, a complacer deseos de los individuos que lo integran; estos deseos actúan como
motivadores de la acción de compra. Los individuos buscarán en el mercado hasta satisfacer esas
necesidades, lo cual incluye componentes tanto de orden físico como social o psicológico. Muchas
de estas necesidades pueden ser suscitadas a través de oportunas acciones de marketing- mix.
Hay productos industriales y productos de consumo. Los industriales pueden ser finales (bienes
producidos que sirven para producir otros bienes: edificios, maquinaria, bienes de equipo, etc.) o
intermedios (dirigidos al consumidor industrial). En cuanto a los servicios, pueden ser
empresariales (sus clientes son empresas) o personales (sus clientes son personas).
A la hora de definir el producto/servicio es necesario:
• Describir las líneas de productos o servicios que ofrece y las características fundamentales de los
mismos.
• Comparar los productos / servicios con productos / servicios competitivos.
• Analizar si las necesidades que pretenden satisfacer sus productos / servicios están ya satisfechas
por otros productos / servicios.
• Reflexionar sobre: ¿los productos / servicios son distintos de los que ya existen en el mercado?;
en caso afirmativo ¿cuál es la novedad?; ¿qué ventajas aportan?.
• Considerar que resulta conveniente contar con elementos innovadores que los diferencien de la
competencia; examinando este aspecto cuidadosamente y siendo precavido si se quiere hacer algo
demasiado original (es sumamente arriesgado).
• Tener en cuenta que si el producto / servicio tiene éxito la competencia reaccionará sacando
otros similares, por ello resulta necesario planear la diferenciación futura del producto / servicio o
el desarrollo de otros nuevos.
La diferenciación puede venir como consecuencia de la naturaleza del producto o servicio que va a
realizar, del proceso que utilice en su elaboración, de la técnica de venta que aplique e incluso de
otras prestaciones que ofrezca - garantía y el servicio post-venta son especialmente importantes
para determinados bienes- y para verificarlo debe analizar, observar, estudiar y aprender de
aquellos que realizan actividades similares a la suya o bien vender productos u ofrecer servicios
substitutivos.
Hay que tener en cuenta que los competidores ya están en el mercado, y que muchas de sus
actuaciones en cuanto a productos, precio, distribución y promoción, han pasado, y están pasando
el examen del mercado.
Si se estima necesario, se puede imitar a la competencia en aquello que hayan tenido éxito, pero
tratando de diferenciarse en algo; reunir la máxima información que pueda sobre ellos y estudiar
su publicidad, sus productos y sus estrategias, y pensar que ellos están trabajando duramente por
mantenerse en el mercado, lo que les exige un esfuerzo para estar al día y adaptarse
continuamente a los cambios, a fin de satisfacer, conservar o incrementar una clientela cada vez
más consciente del valor de intercambio de su dinero, de su esfuerzo y de su tiempo.
Precio: Se trataría de definir la estrategia de precios más adecuada para la empresa así como el
sistema de cobro que la empresa utilizará frente a los clientes.
El precio de un producto puede fijarse a partir del coste de fabricación o de acuerdo al mercado:
• A partir del coste de fabricación: el punto débil de este sistema es que ignora el volumen de
demanda. La solicitud de un producto o servicio determinado por parte del mercado debe siempre
tenerse presente al fijar su precio.
• A partir del mercado: la forma ideal de fijar el precio será conocer lo que el cliente está dispuesto
a pagar por el producto, pero esto no es más que una utopía que, además, dará pie al juego de los
regateos, poco aconsejable para la estabilidad del bien ofertado.
Más fácil resulta conocer lo que el cliente exige a un producto o servicio y partir de ese
conocimiento, fijar el precio en cuestión. Si se comparan las características de dos productos
similares con precios diferentes, se observará que el de precio más alto justifica el incremento
acreditando el empleo de materiales de mejor calidad, diseño y técnica novedosa. Por esa serie de
conceptos un segmento de clientes está dispuesto a pagar más. Inevitablemente, el precio afecta a
la demanda.
Puede optarse por fijar un precio alto con opción a descuento o fijar un precio ajustado para
vender más, aunque sea a costa de obtener menores beneficios. Resulta muy eficaz observar la
reacción de la demanda ante la rebaja en el precio de un producto en un porcentaje determinado:
si las ventas crecen en la misma proporción se sabrá que se trabaja con una demanda elástica, si
no es así, la demanda podrá calificarse como inadaptable.
El propio producto, sus circunstancias y el comportamiento de la demanda, así como los objetivos
de beneficio que se persigan serán los factores determinantes a considerar a la hora de establecer
la política de precios.
Cabe señalar las siguientes estrategias de fijación de precio:
• Coste más margen.
• Valor de mercado.
• Precios altos. Se paga novedad y puede aplicarse si: El producto o servicio es único o está bien
registrado. Es difícil de fabricar. El mercado es pequeño para atraer competencia
• Precios bajos de salida: provocan una rápida expansión del producto o servicio, pero son
peligrosos si los competidores son fuertes y reaccionan.
• Precios disuasorios: precios muy bajos para disuadir a la competencia de entrar en ese mercado.
• Reducción promocional: precio de salida bajo, como reclamo para que los clientes conozcan el
producto y se animen a seguir comprándolo a su precio normal, más elevado.
Distribución: consiste en intentar tener y hacer llegar el producto o prestar el servicio adecuado, a
la persona indicada, en el momento justo. Para ello debe elegirse cuidadosamente los canales de
distribución más adecuados. El tipo de canal más idóneo se deduce del mercado elegido, de los
condicionantes de la empresa y de las normas de distribución del sector.
Formar una red de ventas adecuada no es fácil y más en la etapa inicial de una empresa. Es difícil
encontrar vendedores experimentados que quieran trabajar en la empresa e igualmente sucede
con los representantes o agentes comerciales y distribuidores; son los primeros clientes a los que
hay que convencer.
En la etapa inicial del empresario debe ser el primer comercial de la empresa. La tarea de ventas
recaerá en importante proporción sobre él o sobre otra persona del equipo promotor, si son varios
los promotores del negocio, por tanto necesita prepararse adecuadamente para esta tarea.
Cuando resulte necesario contratar comerciales, además de seleccionarlos cuidadosamente habrá
que motivarlos, ya que la venta es pieza clave en la empresa, y deberá de cuidarse también la
comunicación con ellos, pues tienen una información directa del mercado que será indispensable
para el desarrollo del negocio.
Por otro lado, pensar que la exportación no está registrada a las grandes empresas: diariamente
pequeñas empresas de nuestro país se inician en ello. Europa es ya nuestro mercado y quizá la
empresa tenga un producto de gran éxito fuera de nuestras fronteras. Es necesario informarse y
asesorarse.
Por último, el transporte tiene una incidencia fundamental en un negocio y no suele prestársele la
debida atención. Hay que considerar qué medio de transporte se adapta mejor, tanto a las
compras como a las ventas, analizando su capacidad y tarifas. En la elección debe tenerse en
cuenta la seguridad que ofrece en el traslado de la mercancía y en las operaciones de carga y
descarga y manipulación de la misma, así como la regularidad y puntualidad del servicio y en la
cobertura del riesgo de la mercancía.
Promoción: no basta con tener un hueco en el mercado, es necesario informar a los compradores
tanto del producto/servicio como de las acciones comerciales. Habrá que:
• Definir la imagen por la que se quiere que la empresa sea conocida. ¿Qué es lo que se desea
hacer prevalecer? Puede ser el saber hacer técnico, el trabajo bien hecho, las posibilidades de
flexibilidad comercial, su capacidad constante de innovación, etc. Debe recordarse a este respecto
que la primera imagen que da la nueva empresa es, a menudo, la más duradera.
• Analizar los distintos mecanismos que pueden ser utilizados para dar a conocer el producto o
servicio: oferta directa, teléfono, publicidad por anuncios, correo, radio, televisión u otros.
• Valorar las acciones de soporte informático a través de la asistencia a ferias, congresos,
conferencias técnicas y de expertos sobre el producto o servicio del que se trate. Es preciso tener
una especial sensibilidad para tener informados de la actividad de la empresa a los líderes de
opinión entre el segmento de mercado que se ha escogido y a aquellas personas clave que influyen
en el proceso de toma de decisiones para el consumo.
Se recomienda describir los medios y sistemas de publicidad que se van a utilizar para ganar
mercado y para dar a conocer el producto/servicio.
7.- Presupuesto del Plan de Marketing
En este apartado habría que recoger todos los costes o aportaciones económicas de las acciones
contempladas en el plan (costes de publicidad, promoción, relaciones públicas, etc.) Asimismo, hay
que tener en cuenta la estrecha relación que debe tener la fijación del presupuesto de marketing
con la previsión de ventas y con lo que va a producir en términos económicos dicho plan si se
ponen en marcha todas las acciones en él recogidas.