Tema 2- La Dinámica
Interna y el Relieve
1. Los límites de placas y el relieve
1.1 Tipos de límites entre placas
los límites se clasifican en constructivos o divergentes, destructivos o
convergentes y pasivos o conservativos:
· Bordes constructivos o divergentes: son aquellos donde dos placas se
separan y alejan, haciendo que se cree entre ellas nueva litosfera
oceánica.
· Bordes destructivos o convergentes: En estos bordes, dos placas se
acercan y colisionan. Se destruye litosfera oceánica por subducción en el
manto, a la vez que se forman nuevas cordilleras.
· Bordes pasivos o conservativos: son fracturas, conocidas como fallas
transformantes, en las que dos placas se rozan lateralmente. En estas
zonas no se crea ni se destruye litosfera oceánica.
1.2 Principales relieves de origen interno
los límites entre placas se distinguen por el movimiento y por lo que
ocurre en la litosfera oceánica, pero también por los relieves que originan.
aparte de los arcos de islas formadas en los bordes destructivos, existen
otro tipo de archipiélagos, también volcánicos, que no están relacionados
con límites entre placas.
Los primeros son fruto de la subducción de litosfera oceánica, suelen
arrojar más más bastantes viscosos y dar lugar, por ello, a erupciones con
frecuencia violenta.
1.3 El relieve como interacción entre
procesos externos e internos
El relieve se define como el conjunto de accidentes geográficos que
podemos contemplar en la superficie terrestre y que son consecuencia de
la interacción entre los procesos geológicos internos y externos. Los
primeros construyen los grandes rasgos del relieve y los segundos se
encargan de esculpir o modelar.
Al papel de los procesos internos y externos hay que unir el de la
isostasia. Esta tiende a rejuvenecer las cordilleras conforme van
perdiendo masa, debido a la erosión, y a hundir las cuencas sedimentarias
a medida su masa aumenta, por la sedimentación.
1.4 Representación del relieve: los mapas
topográficos
Las técnicas para representar el relieve se han ido perfeccionando con el
tiempo desde la aparición de los primeros mapas.
Estos mapas se basan en el uso de curvas de nivel: líneas que unen
puntos de superficie que se encuentran en la misma altura o cota.
2. Las deformaciones de las rocas
2.1 Tipos de esfuerzos y comportamiento
de las rocas
El tipo de movimiento relativo entre las placas determina el tipo de
esfuerzo que se genera sobre las rocas.
· Esfuerzos de compresión: son originados por fuerzas opuestas y
convergentes.
· Esfuerzos de distensión o tracción: son originados por fuerzas opuestas,
pero divergentes.
· Esfuerzos de cizalla: son originados por fuerzas paralelas coma tanto
convergentes como divergentes.
La deformación, o el resultado de la actuación de esfuerzos sobre un
material, depende del tipo de esfuerzo, pero también del comportamiento
del material ante el coma como puedes comprobar experimentalmente.
· Materiales elásticos: se deforman, pero recuperan su forma inicial
cuando el esfuerzo cesa.
· Materiales plásticos o dúctiles: se deforman, pero no recuperan su forma
inicial cuando cesa el esfuerzo.
· Materiales rígidos o frágiles: no se deforman o se deforman
elásticamente si el esfuerzo no es intenso, si el esfuerzo supera un límite
se rompe.
2.2 Las fallas y sus tipos
las fallas son fracturas de las rocas en las que los bloques separados se
han desplazado. Cuando no existe tal desplazamiento, las fracturas se
denominan diaclasas.
El movimiento de los bloques de una falla suele ser brusco y ocasiona
vibraciones del terreno o terremotos.
2.3 Los pliegues y sus tipos
Los pliegues son deformaciones de las rocas, o en forma de ondulaciones
coma que se producen cuando son sometidos a esfuerzos, generalmente
de compresión.
Se trata de deformaciones que responden a un comportamiento plástico.
Por ello son más frecuentes en rocas como las arcillas o las pizarras.
2.4 Relieves asociados a fallas y pliegues
Las fallas suelen reconocerse en el relieve por la presencia de escalones o
escarpes que rompen bruscamente la pendiente del terreno.
Los relieves plegados son
frecuentes allí donde las rocas han sufrido compresión, como en las
cordilleras
3. Magmatismo y metamorfismo
Las rocas endógenas, magmáticas y metamórficas, constituyen la mayor
parte de la corteza terrestre.
3.1 El magmatismo y la tectónica de
placas
La tierra es un planeta geológicamente activo debido al calor que alberga
en su interior. La existencia de este calor, causante de los magmas, es
conocida desde antiguo por sus manifestaciones.
La mayoría de las rocas deberían estar fundidas a las temperaturas
existentes en el manto. Sin embargo, las altas presiones a las que están
sometidas elevan su punto de fusión y las mantienen sólidas. Para que se
produzca la fusión debe darse alguna de las siguientes condiciones:
· Un aumento de la temperatura, producto de la fricción, la presencia de
sustancias radiactivas o el contacto con una fuente de calor.
· Un descenso de la presión, que reduce el punto de fusión de las rocas.
· La presencia de fluidos, que disminuye la temperatura de fusión de las
rocas.
Estos procesos suceden en distintos lugares coma según la tectónica de
placas.
3.2 El metamorfismo y la tectónica de
placas
El metamorfismo son las transformaciones que sufren las rocas, en el tipo
o disposición de sus minerales, por efecto la temperatura, la presión o
ambas cosas.
Se trata de un proceso ISO químico, ya que la composición química global
de las rocas permanece invariable, aunque hayan cambiado su aspecto e,
incluso, los minerales que la formaban.
Los ambientes metamórficos más comunes son las zonas de subducción y
de colisión continental:
· En las zonas de subducción se forman dos cinturones metamórficos 1
junto a la fosa y otro en la cadena volcánica. El primero es debido al
choque de ambas placas y el segundo se produce por el ascenso de
magmas.
· En las zonas de colisión continental se originan zonas muy extensas de
metamorfismo regional, ya que, a las enormes presiones causadas por el
choque entre la masa continental, según el calor generado por la fricción
y el ascenso de magmas.
4. La génesis de las cordilleras
4.1 Teorías acerca de la génesis de las
cordilleras
El contra accionismo no era una teoría satisfactoria. Dejaba sin explicar la
existencia en la superficie terrestre de amplias zonas, como los riffs
continentales, donde la corteza, lejos de contraerse, se estira y adelgaza.
La teoría del geosinclinal:
La teoría de la tectónica de placas explica de forma convincente la
formación de las cordilleras. Estas se generarían en dos contextos
distintos, pero relacionados con límites de placas convergentes: los
orógenos asociados a la subducción y los orógenos de colisión continental.
4.2 Orógenos de subducción o de tipo
térmico o andino
Las zonas de subducción cuentan con algunas de las cordilleras de mayor
longitud. Estos relieves se desarrollan sobre el borde de la placa
continental cabalgante, también se denominan orógenos de borde
continental.
En estos orógenos la presencia de magmas es muy importante. Parte de
las rocas que los forman son ígneas y sus cumbres son a menudo
volcanes activos o extintos. Por esta razón se trata de áreas de elevado
riesgo tanto sísmico como volcánico.
4.3 Orógenos de colisión o de tipo alpino
Los orógenos de colisión continental se producen como consecuencia de
la colisión de 2 continentes. Se trata de un proceso mucho más rápido a
escala geológica que la formación de cordilleras de tipo andino, pero no
tan brusco como podría pensarse.
El magmatismo es menos importante punto los procesos de deformación
y metamorfismo que experimentan las rocas son mucho más intensos.
Durante el choque sucede que fragmentos de litosfera oceánicas, son
arrancados e incluido en el límite o sutura entre ambos continentes. A
este proceso se lo denomina obducción.
4.3 Orógenos intermedios. Las orogenias
Existen orógenos intermedios entre los alpinos y los andinos. Se trata de
cordilleras en las que, a la subducción, se suma la colisión de pequeñas
masas corticales llamadas terrenos o litosferoclastos. Los terrenos son
relieves que sobresalen de la placa oceánica que se induce, como arcos
de islas o fragmentos menores de corteza continental.
En el borde del continente se va formando un orógeno de acreción por la
adición sucesiva de nuevos terrenos.
No en todos los períodos de la historia de la tierra se han formado
cordilleras con la misma frecuencia.
Se denomina orogenia a los períodos geológicos del pasado durante los
cuales se han levantado cordilleras.
5. Otras consecuencias de la tectónica de placas
La dinámica interna afecta directa o indirectamente a muchos otros
fenómenos. La tectónica de placas es responsable de la distribución que
en cada momento de la historia muestran continentes y océanos, es decir,
controla el aspecto que presenta la faz de la tierra.
La distribución de continentes y océanos tiene notables repercusiones
tanto para el clima como para la circulación oceánica, el nivel del mar o la
diversidad de los seres vivos.
· La tectónica de placas y nivel del mar: las etapas de ruptura de
continentes y formación de nuevos océanos multiplica la longitud y
volumen de las dorsales oceánicas, lo que provoca el ascenso del nivel del
mar.
· Tectónica de placas y clima: son varias las maneras en que la
distribución de continentes y océanos afecta al clima del planeta.
- La presencia de continentes en posiciones cercanas a los polos favorece
las glaciaciones, dado que las masas de tierra se enfrían más rápidamente
que los océanos.
- La elevación de cordilleras afecta notablemente al círculo de atmosférico
y a la distribución de precipitaciones.
- Controla la circulación oceánica. La apertura de océanos orientados al
norte-sur # favorece que las corrientes cálidas tropicales alcancen altas
latitudes y que otras frías, de origen polar, se desplacen hacia el Ecuador.
Esto contribuye a un mayor equilibrio de las temperaturas, que disminuye
los contrastes climáticos.
5.1 El movimiento de las placas y la
biosfera
La tierra experimenta cambios en su geografía, clima y relieve. La
distribución de los continentes afecta notablemente a la biodiversidad.
También influye en la capacidad de los seres vivos, para colonizar nuevos
espacios.
El "baile de los continentes” ha tenido una fuerte repercusión sobre la
evolución de la diversidad de formas de vida en la tierra.
· Los períodos de reunión de continentes o formación de Pangea,
coinciden con etapas de reducción de la biodiversidad por lo siguiente:
- Aumenta la competencia por el espacio y los recursos entre las especies.
- Se reduce el contorno de los continentes y el nivel del mar desciende.
Disminuyen con ello las áreas costeras y de plataforma continental.
- Aumenta la aridez en el interior del continente debido a la lejanía del
océano.
· Los períodos de dispersión de continentes o ruptura de Pangea,
coinciden con etapas de aumento de la biodiversidad.
- La dispersión y el aislamiento geográfico favorecen los procesos de
formación de especies nuevas.
- La fragmentación del supercontinente si la subida del nivel del mar que
la acompaña aumenta la longitud de las zonas de plataforma continental
y la extensión de estas áreas, respectivamente.
- Se reduce la aridez en las áreas continentales.
Como resumen, podemos decir que la dispersión geográfica y el
aislamiento favorecen la diversidad, mientras que la unificación o la
organización contribuyen a la uniformidad y la pérdida de biodiversidad.