Resultados Yare
Resultados Yare
tendencia hallyu.
Figura 1.
Marcos de referencia que tienen los jóvenes valduparenses frente a la tendencia Hallyu.
Al escuchar y leer las experiencias compartidas por varias jóvenes de Valledupar, fue
posible descubrir que su conexión con la cultura coreana, conocida como Hallyu o “ola
formando una relación personal con esta tendencia, motivada por diferentes razones que
van más allá del gusto por una canción o una serie de televisión; Se trata de una experiencia
que toca distintas áreas de su vida: lo que sienten, lo que piensan, lo que sueñan e incluso lo
que hacen en su día a día. De manera que, a través de estas vivencias, fue posible identificar
ciertos caminos comunes o formas en que las participantes se acercaron a este fenómeno
cultural. Así pues, estos caminos, que aquí llamamos “marcos de referencia”, ayudan a
coreana: desde su música, su idioma y su estilo, hasta sus valores, costumbres y maneras de
relacionarse con los demás. Cada historia permite ver cómo esta tendencia extranjera se
convierte en algo cercano, que deja huella en su identidad, su forma de ver el mundo y su
Uno de los marcos de referencia más significativos desde los cuales las participantes
primer contacto suele darse de manera espontánea, ya sea al ver un videoclip en redes
sociales, escuchar una canción en alguna plataforma digital o recibir una recomendación de
que ofrece el K-pop: una combinación de ritmos modernos como el pop, el hip-hop, el
R&B y la electrónica, unidos a una estética visual cuidada, colorida y llamativa, y a una
ejecución artística impecable. En ese sentido, las participantes expresaron que lo que más
les atrajo en un principio fue esa mezcla de géneros musicales poco comunes en la música
en el 2019, este como que me llamó la atención un grupo que mezclaba muchos géneros
que me gustan... entonces cuando yo vi esa mezcla de ritmos, esa mezcla de géneros yo dije
esto es lo mío.”.
EXO o Stray Kids, notaron que estas agrupaciones no solo cantaban, sino que también
contaban historias a través de su música, con una producción que iba más allá del sonido:
quedó solo en la experiencia superficial de escuchar una canción pegajosa, ya que el interés
despertó una curiosidad más profunda que las llevó a investigar quiénes eran esos artistas,
qué decían sus letras, cómo se llamaban sus integrantes y de dónde venía esa cultura tan
distinta pero tan atractiva. Algunas de ellas comenzaron a aprender palabras en coreano,
incluso sin entender su significado al principio, solo por el deseo de acercarse más a lo que
admiraban, tal como se manifiesta a continuación “De 2020, cuando vi que a mí me gusta
mucho el pop entonces como que yo veía hacerle la gomera en cuando Blackpink hizo una
colaboración con Selena... investigué más... hasta aprendí a leer coreano.”. Otras se
motivaron a formar o unirse a grupos de baile locales, donde podían practicar las
coreografías que veían en los videos, lo que a su vez reforzaba su vínculo con la música y
el arte coreano, como se expresa en el siguiente relato “En mi caso pues fue principalmente
el año anterior... comenzando con un grupo de niñas en particular y ya como que me gustó
Así pues, la música y lo audiovisual representan más que un simple gusto por el
participantes de esta investigación encuentran algo diferente que les despierta emociones,
forma impuesta, sino como un proceso natural, emocional y constante, en el que cada
canción, baile o video es una oportunidad para conectar con una parte de sí mismos a través
aislada, sino a través de personas con las que tienen una relación cercana: hermanos,
hermanas, amigos, primos o incluso compañeros de estudio. Esos vínculos afectivos actúan
Por ejemplo, algunas entrevistadas relataron relatan que fue gracias a una hermana
menor o a una amiga cercana que comenzaron a ver dramas coreanos o a escuchar música
K-pop, tal como se manifiesta en los siguientes relatos: “Personalmente fue en 2019... mi
hermana la que me adentró ahí porque ella como que le interesó eso y pues yo era
bastante cercana a ella... me mostró eso y también me fue gustando.” y, “un día estaba
normal y una conocida, que en ese entonces pues era una amiga, me envió me envió un
kdrama, me gustó, me gustó como actuaba, me gustó la temática y de ahí empecé a ver
kdramas”. Así pues, este proceso no se reduce a una simple transmisión de gustos, sino que
involucra una experiencia emocional compartida, lo que permite que la cultura coreana se
diálogo, la confianza y el respeto mutuo. Por ello, las narrativas recogidas anteriormente
muestran cómo, al ver dramas o practicar bailes juntos, los lazos entre familiares y amigos
se vuelven más sólidos. Otro aspecto importante del marco afectivo es el reconocimiento
emocional. Al compartir sus intereses con alguien de confianza, los jóvenes sienten que no
están solos en sus gustos, que pueden expresarse sin temor al juicio, y que su entusiasmo es
validado por alguien que también lo comprende. Esta validación emocional fortalece la
conexión no solo con la persona que les recomendó la cultura coreana, sino también con la
pertenencia y alegría.
Estética: Admiración por lo visual, la moda y el cuidado personal
apreciar lo visual en los videoclips musicales o en los dramas, sino de un interés más
amplio y personal que se refleja en la forma en que se visten, se cuidan y se expresan. Para
ellos, la estética coreana representa algo más que una tendencia: es una fuente de
inspiración que se conecta con su forma de verse a sí mismos y con el deseo de mejorar o
personal; Algunas de las participantes se han sentido atraídos por las rutinas de skincare
(cuidado de la piel) que observan en influencers, idols o personajes de dramas coreanos, tal
estilo de ropa, creo que yo por ejemplo sufrí ansiedad y entonces yo antes no sabía tanto
de skincare, fue que cuando empecé a seguir la cultura coreana supe todo lo de los
tónicos, los sérum, los tóner, y ya compré cosas que, según TikTok, son populares en
Corea. Ajá, siento que eso me es lo que más me atrae.". Lo anterior evidencia como estas
prácticas, que incluyen pasos detallados como la doble limpieza, el uso de esencias, sueros,
mascarillas y protectores solares, han sido incorporadas a sus vidas cotidianas. Pero más
allá de los productos o marcas, lo que realmente resuena en ellos es la filosofía que hay
detrás: el autocuidado como un acto de amor propio, como una manera de regalarse tiempo
y atención.
En este sentido, algunos participantes relatan que adoptar estas rutinas no solo ha
mejorado su piel, sino también su estado de ánimo, como por ejemplo lo refiere la siguiente
porque hace ver la cara de porcelana.". Lo anterior evidencia que, al dedicar tiempo a sí
mismos, sienten que están tomando control sobre su bienestar, generando un espacio diario
para desconectarse del estrés y reconectarse consigo mismos. En ciertos casos, este hábito
ha tenido un efecto positivo en su autoestima, pues verse bien frente al espejo también
influye en cómo se sienten por dentro. La estética coreana, entonces, no es vista como una
forma superficial de belleza, sino como una herramienta para sentirse mejor física y
emocionalmente.
y sus costumbres debido a que las participantes manifiestan su gusto y atracción hacia la
manera en que visten y la forma en que estos personajes combinan sus ropas, yendo desde
ropa holgada, colores neutros, combinaciones sencillas pero elegantes, hasta ir a accesorios
discretos. En ese sentido, una de las participantes refirió que las prendas femeninas Hayul
"En lo personal sería la moda y la gastronomía, pero más que todo la moda ya que siento
los hombres es muy varonil.". Además, la anterior narrativa también enaltece la manera en
que visten los hombres, pues le da más sentido varonil y elegantes a la figura del hombre.
También, a través de la estética de las ropas se denotan las maneras en que estas
costumbres de moda han evolucionado a través del tiempo, dándole aspectos de identidad
personal y como a través de la ropa, las personas expresan su manera de ser ante el mundo,
tal como se manifiesta a continuación “Me gusta la moda. Es algo que es muy espectacular
porque a medida que uno va investigando, uno se va enterando que la moda ya y esos
Lo anterior no solo refleja una admiración por lo visual, sino también un deseo de
rutinas, los jóvenes construyen una versión de sí mismos con la que se sienten más
cómodos, más seguros y más auténticos. Por lo tanto, el componente estético de la cultura
de ser algo superficial, esta admiración visual se transforma en actos cotidianos de cuidado,
medio de esa soledad impuesta donde muchos encontraron en los dramas coreanos una
compañía silenciosa pero significativa, una presencia constante que les permitía
costumbre, los jóvenes comenzaron a pasar más tiempo frente a las pantallas. Plataformas
demás nos muestra pedacitos de K-dramas...", lo cual se relaciona con el cómo los K-
dramas comenzaron a aparecer con más frecuencia, ya fuera por sugerencias de otros
usuarios, por videos virales o por recomendaciones automáticas del algoritmo, tal como se
refiere a continuación “La cultura coreana inició a interesarme en el año 2020 cuando
comenzaron a salir contenido coreano.”. Así, lo anterior releva la forma en que sin
transformaron en una forma de escape emocional que no negaba la realidad, pero sí la hacía
más llevadera. En un contexto donde las noticias eran mayoritariamente negativas, y donde
el contacto físico con los demás era limitado, sumergirse en una historia con personajes
tiempo.”. Por ello, en través de estas narrativas, muchas sintieron una conexión afectiva
con lo que veían, desarrollando incluso un vínculo simbólico con los personajes, sus
contenido relacionado. Así, una simple recomendación de un video podía desencadenar una
cadena de descubrimientos: desde un drama, hasta un grupo musical, una receta, un idioma
o una forma de vestir. Todo esto construyó una nueva referencia cultural, una ventana a un
atención y quise conocer más acerca de ese grupo.". En definitiva, el contexto situacional
de la pandemia no solo facilitó el acceso a la cultura coreana, sino que también le dio un
valor emocional y simbólico profundo. Para muchos, descubrir este contenido fue más que
un pasatiempo: fue una forma de mantenerse en pie, de encontrar sentido en medio del caos
y de construir nuevas formas de conexión consigo mismos y con los demás, incluso cuando
abarca una profunda curiosidad por los valores, las costumbres y el idioma coreano. Este
interés cultural surge no solo del entretenimiento, sino de un deseo auténtico de comprender
una cultura tan distante y, a la vez, tan atractiva. Los jóvenes sienten fascinación por las
tradiciones coreanas, las cuales, aunque tan diferentes a las suyas, presentan un enfoque que
Uno de los elementos que más resalta entre las costumbres coreanas es el respeto a
durante celebraciones como el Chuseok. Este festival, que podría compararse con una
coreana, pues te podría decir que cuando ellos celebran el Chuseok, que es como si uno
celebrara aquí Año Nuevo, pero allá es diferente, que ellos honran a sus ancestros, se
visten de época, o sea, conservan, han conservado el pasar de los años como esa
tradición.". Lo anterior demuestra que las participantes que se interesan por este tipo de
prácticas no solo se sienten atraídos por su significado, sino que también perciben una
dimensión ética que, de alguna forma, resuena con sus propios valores y deseos de
La disciplina social es otro aspecto que cautiva a muchos. En Corea, el respeto por
las normas sociales, la educación y el orden son fundamentales en la vida diaria. Estos
trabajo y en su compromiso con el bienestar colectivo. De manera que, las participantes les
atraen esa capacidad de cohesión social y la manera en que, a pesar de ser una sociedad
moderna y dinámica, Corea mantiene un respeto profundo por sus tradiciones y estructuras
sociales como se refiere en lo siguiente “Me encanta mucho el arte de esa cultura de
Corea, nos encanta. Su educación, la disciplina, el respeto, todo eso, eso nos ayuda y
obviamente nos mantiene alejados de cosas que son malas, como por ejemplo las drogas,
todo eso, la depresión." A través de los medios, muchos llegan a admirar cómo se gestiona
simboliza para algunas de ellas el deseo de los coreanos por preservar su identidad frente a
"La cultura coreana de cómo se dio por decir no vamos a seguir con las letras chinas...
crear su propio alfabeto.". Por lo anterior, el hecho de que algunas de ellas se animen a
estudiar Hangul por sí mismos es un claro reflejo de cómo la fascinación por la cultura
coreana va más allá de un simple entretenimiento; está relacionada con una búsqueda de
conocimiento y una apreciación por los detalles que conforman una identidad cultural rica y
única.
desarrollado en torno a la tendencia Hallyu se entrelazan para formar una red semántica
compleja. Esta red revela no solo cómo estos jóvenes consumen contenidos de la cultura
coreana, sino cómo esta experiencia va más allá de ser un simple fenómeno de
Lo que comienza como una fascinación por la música K-pop, los K-dramas o la
moda coreana, se transforma en una vivencia afectiva y estética que conecta a los jóvenes
con una cultura distante, pero a la vez vibrante y llena de valores que resuenan con su
propia vida y entorno. La música, las coreografías y las representaciones visuales se
no solo como un conjunto de tendencias, sino también como un lenguaje estético y cultural
que transforma la manera en que los jóvenes se ven a sí mismos y al mundo que los rodea.
Desde aprender un idioma extranjero como el coreano, hasta emular las coreografías de sus
contexto local, adquieren un nuevo significado. Así, no solo consumen, sino que
reinterpretan y adaptan estos elementos de manera personal, fusionándolos con sus propias
realidades.
La Hallyu, por lo tanto, no es simplemente una moda pasajera, sino una experiencia
transformadora que influye en cómo los jóvenes de Valledupar perciben su entorno social y
cómo construyen sus identidades. Estos elementos de la cultura coreana funcionan como un
espejo a través del cual los jóvenes examinan y reconfiguran sus propias perspectivas,
globalización, pero con una fuerte carga de apropiación local que da forma a nuevas formas
juveniles en la ciudad.
Analizar los imaginarios (estereotipos) de belleza en los y las jóvenes de la ciudad de
Valledupar.
Figura 2.
narrativas, se evidencia cómo los ideales estéticos operan como referentes que impactan no
solo su imagen corporal, sino también su identidad, autoestima y bienestar. Este análisis
parte de las voces auténticas de quienes participaron en el estudio, y tiene como propósito
dar cuenta de las diversas formas en que se viven, reproducen o resisten estos imaginarios
sociales, más allá de los modelos tradicionales impuestos desde la cultura dominante.
actuales de belleza. Para los participantes de esta investigación, estas plataformas no solo
informan, sino que modelan sus ideas, expectativas y deseos en torno al cuerpo y la
apariencia. A través del contacto constante con imágenes idealizadas, surge una relación
Los participantes reconocen que las redes sociales difunden cuerpos "perfectos" que
expresa: “Las redes sociales muestran una imagen de belleza muy irreal, las mujeres con
cuerpos perfectos y figuras que a veces no son ni naturales. Eso genera que uno se sienta
ni naturales” remite a una crítica consciente de los filtros, cirugías o alteraciones digitales
Instagram con piel perfecta, cabello hermoso, cuerpo ideal, y me pregunto por qué yo no
soy así”. Este fragmento muestra un proceso de autoevaluación negativa. El “¿por qué yo
no soy así?” revela una tensión interna entre el ideal y lo real, entre la representación visual
La belleza no es solo una construcción individual, sino también una exigencia social
y cultural. Los discursos de los participantes permiten identificar cómo sus entornos —
familiares, educativos, comunitarios— refuerzan ideales que, en muchos casos, reproducen
Las expectativas sociales sobre cómo deben lucir las personas están profundamente
arraigadas. Un participante afirma: “En la sociedad donde uno vive, si uno no tiene buen
cuerpo o no se viste bien, lo miran mal, lo critican”. La mirada del otro opera como un
donde el cuerpo se vuelve objeto de escrutinio. Las exigencias estéticas varían según el
género, y para las mujeres suelen ser más rígidas. Una participante declara: “A las mujeres
se nos exige estar siempre arregladas, bonitas, delgadas. Si no es así, te dicen que estás
Frente a la hegemonía de los ideales impuestos, emergen también voces críticas que
discursos de reconciliación con sus cuerpos. Una participante dice: “Antes me sentía mal
por no ser delgada, pero ahora entiendo que mi cuerpo es único y está bien así”. Este
personal. En este caso, el imaginario de belleza comienza a ser transformado desde una
mirada más inclusiva. Algunas participantes identifican cómo los estándares son
construcciones sociales que deben ser cuestionadas. Una participante expresa: “Yo no
tengo que parecerme a nadie. La belleza es subjetiva y cada quien tiene su estilo”. Aquí se
pone en juego una agencia subjetiva frente a la presión externa. La afirmación “no tengo
Los imaginarios de belleza no solo afectan la forma en que se perciben los cuerpos,
tristeza, inseguridad y frustración son algunos de los efectos mencionados por los
participantes. Varias participantes vinculan los ideales de belleza con una disminución de la
autoestima. Una participante expresa: “Me da pena salir sin maquillaje porque siento que
no me veo bien, que todos me van a mirar feo”. Esta cita refleja cómo la estética se vuelve
un mecanismo de defensa frente al juicio externo. El maquillaje deja de ser una opción y se
transforma en una obligación emocional, una “máscara” que oculta el miedo al rechazo.
participante comenta: “Me siento mal cuando veo mi reflejo en el espejo, quisiera cambiar
muchas cosas de mí”. Este relato revela una experiencia íntima de malestar, donde el
cuerpo es percibido como un “problema” que debe ser corregido. El espejo deja de ser un
discursos mediáticos, los entornos sociales y las estructuras culturales. Las redes sociales
emergen como una fuente clave en la configuración de modelos imposibles que generan
cuerpos femeninos.
autenticidad y la ruptura con los estereotipos. Estas posturas críticas revelan una transición
autoestima, la ansiedad y el malestar se entrelazan con los ideales de belleza que operan
como mandatos implícitos. Este análisis no solo visibiliza los estereotipos, sino que
jóvenes valduparenses.
Figura 3.
valduparenses.
Con el propósito de develar la incidencia de la tendencia Hallyu en la autoimagen y la
Hallyu. En especial el K-pop, los estándares estéticos coreanos, la moda, el maquillaje y los
Esta categoría refleja cómo la ola Hallyu, especialmente a través del K-pop y los
manera como los jóvenes configuran su imagen personal. No se trata solamente de una
copia superficial de la estética coreana, sino de una reconfiguración de hábitos, rutinas y
apariencia física y el cuidado personal motivados por la admiración hacia los estándares
coreanos de belleza. Una participante dice: “...yo comencé a darme duro tanto como
coreanos y seguir esas tendencias.”. Este relato muestra una dualidad: por un lado, la
presión por ajustarse a ciertos modelos genera exigencia personal e incluso autocrítica
(“darme duro”), pero al mismo tiempo implica una mejora percibida en la imagen
(“vestirme lindo”, “cuidarme la cara”). Esta conducta es una forma de agencia estética, en
donde el joven se transforma a partir de referentes ajenos, pero incorporados con intención
personal. Otra participante señala que: “...yo no tenía como un estilo de cuidar de la piel,
de rutina y nada de eso, eso sí ha influenciado en mi vida, porque ahora te puedo decir,
una rutina de skincare completa...”. Esta cita ilustra un cambio concreto y estructurado en
una piel “limpia, luminosa, sin imperfecciones” como símbolo de disciplina y valor
personal.
impacto: “...yo he implementado eso en mi vida, pero no en el sentido de que eso puede
que construya mi autoestima... más no es algo que sea como una pieza fundamental de mi
estilo de vida.”: En este caso, se expresa una apropiación más racional y crítica. Aunque
hay admiración por lo coreano, no hay una dependencia emocional ni una valoración
enriquecida por elementos estéticos foráneos. Este tipo de respuestas son claves, ya que
muestran jóvenes que reconocen la influencia del Hallyu sin perder su autonomía psíquica.
convierte en un ideal aspiracional para muchos jóvenes, generando tanto admiración como
presión estética. Aquí el fenómeno Hallyu actúa como un espejo simbólico que refleja lo
deseado, lo soñado, pero también lo inalcanzable. Una participante expreso: “...se sienten
algo acomplejados, porque si he escuchado algunos que no voy hacer como ellos... quieren
llegar a ser como sus aider, cuando son personas que han llegado hasta a procesos de
plásticas de los idols funciona como una forma de “revelar el truco”: aunque el ideal es
perfecto, es también fabricado, lo que puede provocar frustración o decepción. Esta tensión
Muchos jóvenes no solo admiran la estética coreana, sino que la estudian, la imitan
y la adaptan a su contexto: “...los maquillajes esos que le resaltan los ojos, los peinados
con trenzas muy definidas o los jeans esos... siento que ya así emplean la manera en la que
se viste como en corea...” y “...la forma de vestir, pues, un maquillaje como más sutil... los
peinados como un poco... más elegantes.”. Estas narrativas muestran una adopción
consciente y detallada de la estética Hallyu, lo cual implica que los jóvenes no solo se
“influencian” superficialmente, sino que interiorizan patrones de presentación corporal,
Aunque el Hallyu puede generar presión estética, también cumple una función
autoaceptación, el amor propio y la validación emocional. Una joven afirma: “Bueno creo
que en mi caso ha sido de forma muy positiva a través de BTS... canciones que hablan de
emocional. Los mensajes de los grupos coreanos, especialmente BTS, funcionan como
este sentido actúa como un “espacio seguro” para muchos jóvenes, donde el amor propio se
construye a través de la empatía que generan los idols. Como se expresa a continuación:
“...aceptarme como soy, como me siento mejor conmigo misma... involucra esa
satisfacción de que tenemos que querernos tal cual y como somos.”. Las anteriores frases
demuestran que la estética coreana no solo impone ideales físicos, sino que también
reforzada por la identificación emocional con los artistas, y no solo por una apariencia
externa.
danza:“...cuando empecé a bailar k-pop... yo antes era una persona muy tímida... pero al
estar en un grupo... me llené de confianza y pues aquí estamos, estamos geniales.”. En lo
anterior se observa cómo el baile se convierte en una práctica liberadora que mejora la
Esta categoría busca matizar el impacto del Hallyu, reconociendo que su influencia
moderada, mientras otros ven cambios significativos, aunque sin perder la noción de que la
muy leve... no es como que algo fundamental... sería como que un 40% de satisfacción del
100%.”. Este tipo de respuestas reflejan una postura crítica frente al fenómeno: si bien se
reconoce un impacto, no se le atribuye un rol determinante. El Hallyu actúa más como una
algunas de las participantes expresaron que el Hallyu ha sido una forma de reconocerse y
que realmente no se sientan conformes consigo mismas... apoyarlas. Y decirles, hey mira,
tienes un gran potencial. “y, “...si tú puedes, yo puedo, tú también puedes. Entonces, pues
es algo que ha ayudado demasiado.” Estas frases condensan el espíritu colectivo del
que no solo “deslumbran” sino que también “inspiran”. En este sentido, el Hallyu es más
Para muchas de las participantes de esta investigacion, el K-pop y los dramas coreanos no
solo son formas de ocio, sino espacios de aprendizaje estético que inciden directamente en
cuerpo y del rostro, que impacta la autoestima desde una lógica de autoatención y
autocuidado.
Sin embargo, esta influencia también tiene un rostro exigente. Algunas narrativas
muestran que los estándares de belleza promovidos por el Hallyu pueden generar presión,
los cuerpos “perfectos” que se idealizan en estos productos. La conciencia sobre el uso de
cirugías plásticas, filtros y estándares inalcanzables aparece en los discursos como una
crítica a la idealización, pero también como una forma de mantener el equilibrio emocional
canciones, los mensajes de autoaceptación de grupos como BTS y los valores proyectados
motivación y fortalecimiento del amor propio. Lejos de ser un consumo pasivo, el vínculo
con el Hallyu permite la construcción de redes de apoyo, grupos de baile, círculos de
frases que promueven el apoyo entre pares, la validación de emociones y la empatía. Este
aspecto revela que el Hallyu no opera únicamente como una corriente de imitación cultural,
Algunas participantes reconocen una influencia leve o parcial, delimitando el alcance que
estos referentes tienen en su identidad. Esta postura crítica permite pensar que la juventud
establecer límites, reflexionar sobre lo que consume y negociar con sus propios valores
culturales y personales.
Figura 4.
La familia, como primer núcleo social, juega un papel crucial en la formación de los gustos
la familia pueden apoyar activamente a los jóvenes en su interés por la cultura coreana, ya
contexto y las creencias familiares, pero su impacto es fundamental para que los jóvenes se
sientan cómodos o incómodos al incorporar estas tendencias en su vida cotidiana. Asi pues,
esta categoría aborda cómo las familias, tanto en términos de apoyo directo como de
aceptación pasiva, influyen en la manera en que las participantes adoptan la cultura
coreana, y cómo los valores familiares afectan este proceso, como se evidencia a
continuación:
tendencia Hallyu, este apoyo puede manifestarse de diversas formas, desde la participación
activa en actividades relacionadas con la cultura coreana hasta la disposición para aprender
sobre esta cultura junto con las participantes, de manera que relatos como "Con mis amigos
es más normal porque son más jóvenes, pero con mi familia, sobre todo mi mamá, a veces
me ve y le parece normal, mi hermana también le gusta, y comparto ese gusto con ella." Y,
"Mi mamá, poco a poco, empezó a ver los doramas conmigo y se termina uno completo, le
relato de la madre que comienza a ver doramas con su hija refleja una integración gradual
Por otro lado, en algunos casos, aunque no hay una participación activa de la familia
particpantes, lo cual es crucial para la libre expresión de sus intereses culturales. En ese
sentido, relatos como "Mi familia sabe que me gusta la cultura coreana, pero no se meten
mucho. Me aceptan como soy y respetan mis gustos." Y, “Mis amigos respetan mis gustos,
pero algunos no los comparten. La aceptación es mutua." muestran cómo la familia y los
amigos pueden no compartir la afición por la cultura coreana, pero su respeto por los gustos
de las participantes les permite disfrutar de su afición sin juicio. Este respeto mutuo
familia, es un choque porque es algo diferente a lo que ellos conocían. Para ellos es raro,
por la cultura coreana porque la ven como algo ajeno a nuestra tradición local.". Por ello,
el anterior tipo de resistencia está basado en una visión conservadora de la cultura, que
rechaza influencias extranjeras percibidas como ajenas o inadecuadas. Sin embargo, aún en
adopción de tendencias culturales. Los amigos juegan un rol significativo al ser los
cultura coreana. El respaldo de los amigos en la elección de ver doramas, escuchar K-pop o
seguir otras expresiones de Hallyu puede hacer que un joven se sienta respaldado en su
gusto y, por lo tanto, más motivado a profundizar en él. Los jóvenes se influencian por las
adopción de tendencias culturales. En este caso, los amigos juegan un rol determinante, ya
que las participantes buscan validación y apoyo en sus aficiones, lo que puede facilitar la
expansión de la cultura coreana dentro de sus redes sociales. El apoyo de los amigos es uno
de los factores más poderosos para que los jóvenes sigan una tendencia cultural. La
validación de los amigos crea un espacio de aceptación donde el gusto por la cultura
coreana no es solo tolerado, sino también compartido. Lo anterior guarda relación con lo
que se enuncia a continuación: "Con mis amigos, el apoyo es más fuerte, me dicen que es
apoyan y respetan que me guste el K-pop. Es algo que compartimos y no nos juzgamos.".
Los anteriores relatos evidencian cómo la relación entre las particiapntes, un ambiente
interés comunes, como es el caso del K-pop, lo que refuerza el vínculo social entre los
jóvenes.
El impacto positivo de la cultura coreana también se puede ver cuando las jóvenes
mostré una canción de Blackpink a mi prima y empezó a gustarle, luego ella le contó a su
mamá y se unieron al gusto por el K-pop. Es una influencia positiva que aleja a los jóvenes
de cosas malas." y, "Mi círculo social respeta mi gusto, aunque no compartan la afición
por completo. Hay un respeto mutuo.". Aquí, los relatos reflejan cómo el interés por la
cultura coreana se expande no solo dentro del grupo de amigos, sino también hacia otros
familiares, creando una red más amplia de aceptación de Hallyu. La influencia positiva de
coreana dentro de las participantes, plantea un proceso de adaptación cultural. Aunque las
participantes adoptan muchos aspectos de la cultura Hallyu, como el K-pop o los doramas,
coreanos con sus tradiciones locales. Sin embargo, también puede existir un sentido de
desconexión cuando sienten que la cultura coreana es muy diferente y ajena a sus
costumbres, valores y lenguaje, lo que puede generar una sensación de conflicto o dualidad
cultural. A pesar de estas diferencias, algunas de ellas encuentran formas de vincular los
local y la coreana. Esta categoría analiza cómo los jóvenes se enfrentan a la integración o
hay una desconexión significativa entre Hallyu y la cultura local vallenata. Esta diferencia a
veces puede generar sentimientos de alienación o desconcierto, como por ejemplo "La
cultura Hallyu y la cultura vallenata son totalmente diferentes. No está mal, pero son dos
importante aceptarlas como son, aunque son muy distintas.". Estos relatos reflejan cómo
los jóvenes son conscientes de la brecha cultural existente, pero, en lugar de rechazar la
cultura local, prefieren apreciar ambas culturas por sus particularidades, entendiendo que
las diferencias no son un obstáculo sino una oportunidad de enriquecer su vida cultural.
de la cultura coreana con la cultura local, creando un espacio híbrido en el que se pueden
sienten atraídos por los K-dramas que tratan temas familiares o románticos que resuenan
con nuestras experiencias." Y "Aunque la cultura coreana es distinta, hay valores como el
esfuerzo y la perseverancia que se comparten con nuestra tradición local.". Estos relatos
muestran cómo los jóvenes encuentran puntos en común entre las culturas, como los
valores familiares y la ética del trabajo duro, lo que facilita una integración más fluida y
menos conflictiva.
activamente y participar en la cultura de una manera más profunda, como asistir a eventos o
Corea. Por ejemplo, la siguiente participante refiere "El internet es fundamental para
conocer el K-pop y la cultura coreana. Sin él, no sabríamos de su existencia.", además "El
acceso a plataformas como YouTube, TikTok, y Spotify hace que podamos consumir
contenido relacionado con el Hallyu.". Por ello, estos relatos reflejan cómo el acceso a
internet actúa como un facilitador esencial para la adopción de la cultura coreana. Las
plataformas digitales son el puente a través del cual los jóvenes descubren, exploran y
discos de K-pop, o incluso entradas para conciertos, está determinado por el poder
adquisitivo de las participantes y sus familias, como lo enuncian a continuación: "A pesar
adecuados son cruciales para seguir la cultura coreana. Si tuvieras el dinero, comprarías
depende en gran medida de los recursos económicos de los jóvenes, aunque el acceso al
contenido gratuito en línea les permite seguir la tendencia sin grandes gastos.
globalización y apertura hacia nuevas culturas, algunas personas dentro de la sociedad local
pueden ver la adopción de Hallyu como algo extraño o innecesario, lo que lleva a la
creación de estigmas sociales. Las jovenes pueden sentirse presionados por los demás para
ajustarse a los gustos más tradicionales o populares en su comunidad, y aquellos que siguen
la tendencia Hallyu pueden enfrentar críticas o burlas. Esta categoría explora cómo los
jóvenes enfrentan estas críticas sociales, cómo afectan su percepción de la cultura coreana y
la manera en que estos desafíos pueden influir en la forma en que los jóvenes deciden vivir
cultura.
Asi pues, la adopción de la tendencia Hallyu por parte de las participantes está
el círculo social de los jóvenes, la relación con la cultura local, los factores
socioeconómicos y los desafíos sociales. Estos factores no son aislados, sino que se
interrelacionan de manera dinámica y afectan la forma en que los jóvenes se identifican con
esta tendencia cultural. La familia, como primer núcleo social, juega un papel de aceptación
o resistencia que influye en la comodidad con la que los jóvenes adoptan nuevas
tendencias. El círculo social, por su parte, sirve como un espacio de validación y expansión
de estos intereses culturales. A nivel local, los jóvenes navegan entre la integración de
esencial para el consumo de contenidos Hallyu, lo que hace que los factores
enfrentan estigmas sociales debido a la adopción de una cultura extranjera, muchos logran
defender y disfrutar de Hallyu, mostrando una actitud inclusiva hacia las tendencias
incluir el estigma social, la falta de comprensión y la presión para conformarse con las
normas culturales locales. Debido a que, el hecho de adoptar una tendencia cultural externa
puede generar críticas y estigmatización social, especialmente en una sociedad que valora
jóvenes sienten inseguridad porque son juzgados por su gusto por el K-pop. Esto puede
llevarlos a ocultar sus aficiones o dejar de seguir la tendencia." Y, "Hay personas que te
señalan o te critican por seguir algo ajeno a nuestra cultura. Algunos se sienten mal por la
siempre es bien recibida por la sociedad local, lo que puede generar inseguridad y hasta
exclusión social. Sin embargo, muchos jóvenes persisten en su afición a pesar de las
críticas.
Sumado a esto, algunas participantes están dispuestos a defender la diversidad
cultural y aceptar las diferencias entre las culturas, lo que les permite disfrutar de la cultura
coreana sin sentirse limitados por las normas sociales locales. Esto anterior se relacione con
los siguientes relatos: "La aceptación de la cultura coreana en Valledupar no está exenta
de críticas, pero hay jóvenes que lo defienden y lo ven como una forma de aprender y
disfrutar." Y "Es importante tener una mentalidad abierta, aceptar las diferencias y no
juzgar. Cada cultura tiene su valor y no se debe rechazar lo que es distinto.". De manera
que, los anteriores relatos reflejan una actitud más inclusiva y abierta hacia la diversidad
siendo influenciado por una combinación de factores socioculturales que incluyen el apoyo
y la aceptación familiar, la influencia del círculo social, la adaptación a la cultura local, los
factores socioeconómicos y los desafíos sociales que enfrentan los jóvenes. La integración
entorno social y familiar, facilita su adopción. A pesar de los estigmas sociales y las
tensiones entre culturas, los jóvenes continúan mostrando un fuerte interés en la cultura
coreana, lo que refleja un cambio en las dinámicas culturales de la región, favoreciendo una
Explorar los rituales de la tendencia hallyu adoptados por los jóvenes valduparenses.
Figura 5.
Rituales de la tendencia hallyu adoptados por los jóvenes valduparenses.
que abarca el K-pop, K-dramas, gastronomía, idioma, moda, entre otros aspectos) en su
identidad, los hábitos y sus relaciones. Entender los rituales implica ir más allá del acto
superficial de ver una serie o escuchar música; se trata de analizar acciones repetidas,
cargadas de significado y emocionalidad, que son asumidas como parte de su día a día,
como cambiar sus formas de vestir, su estética, sus gustos culinarios, sus expresiones
vacío, sino que están mediadas por dinámicas familiares, sociales y culturales locales,
exploración de estos rituales también abre la puerta a reflexionar sobre fenómenos como la
globalización cultural, la construcción de identidad juvenil, y el uso de lo simbólico para
Este proceso surge a partir de como las participantes de esta investigación integran
aspectos culturales de Corea del Sur, como costumbres, lenguaje, modas, alimentos y
cotidianos repetitivos: saludar en coreano, quitarse los zapatos al entrar a casa, usar palillos,
conexión con la cultura Hallyu, aunque se realicen en el contexto local. Esto es importante
porque muestra cómo la cultura coreana no solo se ve o escucha, sino que se vive en
extranjero se incorpora a la identidad local, que no solo se trata solo de ver dramas o
escuchar música, sino de asimilar costumbres, actitudes y prácticas que conectan con la
cultura surcoreana. Por ejemplo, la siguiente participante refiere que "A mí me gusta mucho
cómo se saludan, y también eso de quitarse los zapatos. A veces, cuando llego a casa, lo
hago sin pensar, como si estuviera allá.". Este relato refleja un ritual simbólico adoptado
de la cultura coreana: quitarse los zapatos al entrar al hogar. Este gesto cotidiano se
convierte en una acción ritualizada, que el joven internaliza sin estar en Corea, como un
acto de respeto y limpieza. Aquí se evidencia cómo un hábito de otra cultura se naturaliza
en la rutina del joven. Por otro lado, otra participante refiere que no solo está comiendo
algo típico coreano (ramen), sino que reproduce el ritual de comer con palillos, imitando lo
como ramen con palitos, no importa que me digan que es raro, me gusta sentirme como en
los doramas.".
Esta categoría abarca cómo las participantes usan la cultura Hallyu para definirse,
expresarse y sentirse parte de algo. A través del K-pop, los K-dramas y demás elementos
coreanos, muchos jóvenes reafirman aspectos personales como su estilo, su círculo social, o
su sentido de pertenencia. Así pues, los rituales aquí son actos simbólicos de
autoafirmación: cambiar el estilo de vestir o peinarse como los ídolos coreanos, formar
grupos de fans, adoptar formas de hablar. Todo esto fortalece una identidad personal y
colectiva ligada al Hallyu. De manera que esto sirve como una herramienta de
transformación identitaria, que permite que las jóvenes exploren quiénes son, se sientan
participante afirma "Conocí amigas gracias a que también les gusta el K-pop. Hablamos
casi todos los días, nos mandamos memes o hablamos de BTS.". De manera que, en lo
fortalece por un gusto común, lo que crea micro comunidades de pertenencia donde los
ídolos coreanos, es un ritual que refleja autonomía, rebeldía y afirmación del yo. Aquí, el
Hallyu se convierte en un medio de exploración personal y liberación identitaria frente a
pelo como Lisa de BLACKPINK, mi mamá no quería, pero lo hice. Me sentí feliz, como
más yo."
colectivos. Es decir, ver dramas todos los domingos, escuchar álbumes completos al
online son rituales que otorgan orden y sentido al consumo cultural. Involucran emoción,
repetición y comunidad. Esto es de destacar ya que, muestra cómo las participantes no solo
consumen, sino que transforman ese consumo en experiencias rituales que los conectan con
sus emociones, con sus pares y con una cultura lejana que sienten cercana. Lo anterior
guarda relación con la siguiente cita "Todos los domingos me pongo al día con mis dramas.
que el consumo de K-dramas se ritualiza como una actividad semanal con un valor personal
profundo. Se convierte en una rutina emocionalmente cargada, que estructura parte del
tiempo libre de la participante, le proporciona satisfacción y sentido. Por otro lado, cuando
una de las participantes expreso: "Cuando sale un álbum nuevo de BTS, me encierro con
mis audífonos y lo escucho completo. Luego lo comento con mis amigos.", se evidencio una
estructura de ritual de escucha: aislamiento, atención plena al nuevo contenido, y luego una
social influyen o participan en la vivencia del Hallyu. Algunos inicialmente rechazan, otros
a continuación, se evidencia como la madre empieza a ver dramas con su hija, o cuando los
amigos pasan de burlarse a bailar K-pop juntos, se están generando rituales compartidos o
convivencia, resistencia o negociación. Esto es importante porque muestra que los rituales
contexto puede reforzar, modificar o incluso legitimar la vivencia del Hallyu como parte
Así pues, esta categoría analiza cómo el entorno social participa o se integran a
afirmar "Al principio mi mamá decía que eso era raro, pero ya ve los dramas conmigo.
Hasta quiere aprender a hacer kimchi.”, muestra como el ritual se expande e integra a la
familia, generando nuevos lazos afectivos y prácticas compartidas. La cultura coreana actúa
individual, se vuelve colectiva. Por otro lado, existen otros relatos en esta investigación que
muestra un ritual de resistencia y posterior validación social. Por ejemplo, "Mis amigos al
principio se burlaban, ahora hasta me piden que les enseñe a bailar las coreografías.", en
donde se evidencia que la participante persiste en sus prácticas, y con el tiempo, el entorno
se adapta e incluso participa. Este proceso reafirma la identidad del joven y transforma su
entorno social.
Asi pues, a lo largo de este recorrido por las voces y experiencias de las
llegado a sus vidas como una moda pasajera, sino como un estilo de vida cargado de
significado. En sus relatos, descubrimos que detrás de cada canción de K-pop que
escuchan, cada drama coreano que siguen o cada palabra en hangul que pronuncian, hay
una intención de conectar con algo más grande, algo que les permite reconocerse,
drama favorito, repetir saludos coreanos o aprender las coreografías de sus grupos
preferidos no son simples actos de entretenimiento: son rituales que les permiten sentirse
parte de una comunidad global, compartir intereses y construir un espacio donde se sienten
un espejo donde se ven reflejados y validados. El Hallyu ha sido una oportunidad para
explorar su identidad, para atreverse a mostrarse tal como son, incluso cuando su entorno
no siempre lo comprende. Y lo más valioso es que, poco a poco, también han abierto un
puente hacia sus familias: madres, hermanos, primos y amigos que antes no entendían,
ahora los acompañan en una noche de K-dramas, o prueban con curiosidad un platillo
coreano. Allí, en esos pequeños gestos, se crea un espacio de encuentro y afecto. Así,
podemos decir que los rituales del Hallyu en Valledupar no solo transforman la rutina, sino
que construyen vínculos, resignifican relaciones y ofrecen una nueva manera de habitar el