Dinámicas
Junto a mi casa vive un señor que no cree
Con este juego se afianza el Credo.
Se reparte a los miembros el credo, una parte para cada uno. Por ejemplo:
Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo
Y nació de Santa María Virgen…
Y así, de acuerdo al número de miembros.
Un miembro comienza diciendo: Junto a mi casa vive un señor que no cree en…
El miembro que tiene la parte del Credo que se ha mencionado responde: El sí cree en… (lo dicho),
pero no cree en…
Ejemplo:
El que inicia dice: Junto a mi casa vive un señor que no cree en la Virgen
El que tiene «y nació de Santa María Virgen» responde: El sí cree en la Virgen, pero no cree en la
Iglesia
El que tiene «creo en la santa Iglesia Católica» responde: El sí cree en la Iglesia, pero no cree en la
vida eterna.
Y así sucesivamente.
No hay que sacar a los que pierden, pues se trata de que repasen bien y ellos son los que más
necesitan afianzarse.
Solamente alguna vez, cuando ya todos están peritos, podría jugarse retirando a los que pierdan,
se equivoquen, o se demoren, y otorgando un premio al que gana.
Mis carismas
Se reparten a todos pequeñas llamitas de papel, para que cada uno reflexione unos momentos
sobre lo que es el carisma. El catequista puede ir orientando la reflexión, para que cada uno de los
catequizando reconozca los carismas que le ha regalado el Espíritu Santo. Cada uno escribe su
carisma en la llamita.
* * *
Tus carismas
Se reparten a los participantes llamitas con los nombres, procurando que a nadie le toque el suyo.
Cada uno debe escribir un carisma que ha descubierto en el compañero. Después se les pide que
roten la llamita dos o tres puestos a su derecha, el que la recibe observa y escribe lo que considere
conveniente. Así se procede una o dos veces más. Luego se recoge todo y se le entrega a cada uno
su llamita.
Variante: Primero cada cual escribe su carisma, y luego se rotan las llamitas.
Credo De Los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo
su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder
de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó
de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado
a la derecha del de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí va a venir a juzgar
a vivos y muertos.
Creo en el >Espíritu Santo,
la Santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.