Este libro sigue contando la historia de Greg Heffley, un niño que está en la secundaria
y que escribe en su diario todo lo que le pasa en la escuela y en su casa. Greg sigue
teniendo problemas para volverse popular y para hacer que las cosas salgan como él
quiere. Aunque intenta muchas veces ser reconocido por sus compañeros, sus planes
casi nunca funcionan y, en lugar de mejorar su vida, termina metiéndose en más
problemas.
Desde la página 50 en adelante, Greg empieza a notar que su amistad con Rowley está
cambiando. Siempre han jugado juntos, pero últimamente Greg siente que Rowley es
demasiado infantil. Greg quiere que lo vean como alguien más maduro y cree que
Rowley hace que se vea como un niño pequeño. A pesar de eso, siguen pasando
tiempo junto porque Greg no tiene muchos otros amigos.
Un día, Greg inventa un juego en el que Rowley tiene que montar su bicicleta mientras
Greg lo empuja. Al principio, parece un juego divertido y los dos se ríen mucho. Pero
un adulto los ve y piensa que Greg está poniendo en peligro a Rowley. Sin preguntar
qué estaba pasando, la persona que los vio le dice a la mamá de Rowley. Como
resultado, Rowley es el que recibe un castigo y Greg no dice la verdad para ayudarlo.
En lugar de admitir que fue su idea, se queda callado y deja que Rowley tenga
problemas solo.
Después de eso, Rowley deja de pasar tanto tiempo con Greg. Ahora juega con otros
niños y parece que ya no necesita a Greg como antes. Greg trata de actuar como si no
le importara, pero en el fondo se siente solo. No quiere admitir que extraña a su amigo,
pero se da cuenta de que no es tan fácil hacer nuevos amigos.
Mientras tanto, en la escuela, Greg sigue buscando maneras de volverse popular. Un
día, la escuela organiza un concurso de talentos. Greg cree que esta es su oportunidad
de brillar y de hacer que todos lo admiren. Decide participar con Rodrick y su banda
de rock. Sin embargo, todo sale mal. Lo que Greg pensaba que sería su gran momento
termina siendo un desastre. En lugar de impresionar a sus compañeros, todos se burlan
de él. En vez de ser más popular, ahora se siente más avergonzado que nunca.
En la escuela, también sigue el problema del "queso apestoso". Se trata de un pedazo
de queso viejo que ha estado en el patio durante mucho tiempo. Nadie se atreve a
tocarlo porque todos creen que tiene una maldición. Si alguien lo toca, los demás niños
lo evitan y no quieren estar cerca de él. Greg sabe que no debe tocarlo si quiere evitar
problemas.
Un día, Greg y Rowley son perseguidos por un grupo de niños mayores. Los dos
intentan escapar, pero los otros niños los acorralan. Para librarse de la situación, Greg
hace algo muy malo: señala a Rowley y dice que él fue quien tocó el queso. Esto hace
que todos empiecen a evitar a Rowley y que la gente ya no quiera hablarle. Greg
piensa que así podrá estar a salvo, pero en el fondo sabe que hizo algo terrible.
Después de un tiempo, Greg se da cuenta de que hizo mal en culpar a su amigo.
Aunque le cuesta reconocer sus errores, entiende que no debió actuar así. Ahora,
Rowley está solo porque todos creen que tocó el queso, y Greg se siente culpable por
haberlo traicionado. Sin embargo, Rowley ya no parece tan afectado. Ahora pasa más
tiempo con otros niños y ya no juega con Greg como antes.
Greg intenta acercarse de nuevo a Rowley, pero las cosas no son como antes. Rowley
parece estar feliz con sus nuevos amigos y ya no necesita a Greg. Esto hace que Greg
se sienta aún peor. Ahora se da cuenta de que, aunque a veces se burlaba de Rowley
por ser infantil, en realidad lo extraña.
Al final, Greg comprende que su amistad con Rowley era más importante de lo que
pensaba. Aunque a veces lo veía como un niño pequeño, se da cuenta de que no
debería haberlo tratado mal. Se arrepiente de haberlo culpado y de no haber sido un
buen amigo. Finalmente, después de muchas cosas que pasaron, Greg y Rowley
vuelven a hablar. Aunque Greg no es muy bueno para pedir disculpas, los dos deciden
seguir siendo amigos.
El libro termina con Greg entendiendo que la escuela no siempre es fácil. Muchas
veces quiere hacer lo correcto, pero no siempre sabe cómo hacerlo. Aunque sus planes
para ser popular no funcionan, sigue intentando mejorar su vida. Se da cuenta de que
lo más importante no es ser famoso, sino tener un buen amigo.