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Notas (Liderazgo)

Pierre Bourdieu busca conciliar el estructuralismo y el constructivismo en su análisis sociológico, enfatizando la importancia de las relaciones entre estructuras sociales y prácticas individuales a través de los conceptos de campo y habitus. El habitus, que tiene raíces en la filosofía aristotélica, permite superar la dicotomía entre objetivismo y subjetivismo al integrar las estructuras sociales externas y las internalizadas en la acción humana. Bourdieu argumenta que tanto las teorías objetivistas como subjetivistas son insuficientes para explicar la complejidad de las prácticas sociales.
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Notas (Liderazgo)

Pierre Bourdieu busca conciliar el estructuralismo y el constructivismo en su análisis sociológico, enfatizando la importancia de las relaciones entre estructuras sociales y prácticas individuales a través de los conceptos de campo y habitus. El habitus, que tiene raíces en la filosofía aristotélica, permite superar la dicotomía entre objetivismo y subjetivismo al integrar las estructuras sociales externas y las internalizadas en la acción humana. Bourdieu argumenta que tanto las teorías objetivistas como subjetivistas son insuficientes para explicar la complejidad de las prácticas sociales.
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EMPRESA Y LIDERAZGO

LIDERAZGO (notas)
Con su propuesta teórica Pierre Bourdieu buscó conciliar los aportes provenientes de las dos corrientes
que por largo tiempo habían dominado el análisis sociológico: el estructuralismo o vertiente objetivista y
el constructivismo o vertiente subjetivista. De la primera asimiló que en el mundo social ciertas
estructuras objetivas independientes de la conciencia y de la voluntad de los agentes orientan y
restringen el margen de sus prácticas y representaciones. Entretanto, de la segunda vertiente abrazó la
idea según la cual los esquemas de percepción, de pensamiento y de acción son construidos
socialmente. Por consiguiente, privilegió un modo de pensamiento relacional, señalando que "las
ciencias sociales no tienen por qué elegir entre los polos de individuo vs. sociedad, y su traducción en la
antinomia de individualismo y estructuralismo, puesto que lo que constituye la realidad social, la
“materia” de la acción y de la estructura, así como aquella de su intersección en tanto que historia,
radica en las relaciones" (Bourdieu y Wacquant, 1995: 23). Esta primacía relacional del pensamiento de
Bourdieu se evidencia en sus conceptos claves de campo y habitus, los cuales expresan enlaces y
relaciones históricas entre posiciones con acceso diferencial a formas de capital (campo) y relaciones
históricas inscritas en los cuerpos bajo la forma de modos de percepción, apreciación y acción (hábitus)
(Bourdieu y Wacquant, 1995). En opinión de Néstor García Canclini, dos fueron las preguntas centrales
que le sirvieron al autor de La Distinción para su aproximación a la realidad: en primer término, "¿cómo
están estructuradas-económica y simbólicamente la reproducción y la diferenciación social? (y,
seguidamente,) ¿cómo se articulan lo económico y lo simbólico en los procesos de reproducción,
diferenciación y construcción del poder?" (García Canclini, 1990:14). Si bien se sirvió de los aportes de
Marx para tratar de responderlas, en especial de la idea según la cual la sociedad se estructura en clases
cuyas relaciones son de lucha, también buscó pistas para ello en enfoques orientados a estudiar los
sistemas simbólicos y las relaciones de poder (García Canclini, 1990).
Amézquita, Constanza; 2008. Los campos político y jurídico en perspectiva comparada. Una aproximación desde la
propuesta de Pierre Bourdieu. Universidad Nacional de Colombia. Recuperado de
[Link]

El concepto de habitus es una de las contribuciones fundamentales de Pierre Bourdieu a la sociología y


uno de los términos clave de su construcción teórica.

Este concepto, no obstante, no ha sido inventado por él: se remonta a Aristóteles: habitus es la
traducción latina que Aquino y Boecio dan al concepto aristotélico de hexis. En estos autores, el habitus
juega un papel clave como término intermedio, por un lado, entre el acto y la potencia -mediante el
habitus se transforma la potencialidad inscrita genéricamente en los seres en una capacidad concreta de
realizar actos-, y por otro, entre lo exterior y lo interior -explicaría la interiorización de lo externo, ligando
así la historia pasada a las actualizaciones presentes-. Esta problemática sería desarrollada, ya en nuestro
siglo, fundamentalmente por la fenomenología -Husserl y Merleau-Ponty- que proporciona ya una
teorización sistemática -pero siempre en términos de percepción y acción individual- del concepto
proporcionando unos análisis de la percepción y la acción individual que serán retomados por Bourdieu.
Por otro lado, el concepto se encuentra también en la obra de algunos sociólogos clásicos: Durkheim,
Mauss y Weber lo utilizan -sin definirlo ni teorizarlo-; y otros autores, como Mannheim, utilizan
conceptos -en su caso «estratificación de la experiencia»- muy similares en su función teórica.

Sin embargo, es en Bourdieu donde el habitus va a recibir al mismo tiempo una formulación sistemática
y sociológica.
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EMPRESA Y LIDERAZGO

Bourdieu propone explícitamente el habitus como concepto que sirve para superar la oposición entre
«objetivismo» y «subjetivismo». Las teorías «objetivistas» explicarían las prácticas sociales como
determinadas por la estructura social: los sujetos no tendrían aquí ningún papel: serían meros
«soportes» de la estructura de relaciones en que se hallan. A su vez, las teorías «subjetivistas» tomarían
el camino contrario: explicarían las acciones sociales como agregación de las acciones individuales.

Ambos tipos de teorías conducen a callejones sin salida. Las objetivistas, porque al reducir al sujeto a
mero soporte de la estructura, no pueden explicar el hecho de que sujetos en posiciones idénticas
produzcan prácticas distintas. Las subjetivistas, porque no pueden dar cuenta de las regularidades
sociales -regularidades que se producen al margen de la voluntad y la consciencia de los individuos-.

Ambas teorías están basadas en la dicotomía entre individuo y sociedad -privilegiando cada una uno de
los dos términos-. La teoría de Bourdieu pretende sustituir esta dicotomía, en la explicación de las
prácticas sociales, por la relación construida entre dos modos de existencia de lo social:

-por un lado, las estructuras sociales externas, lo social hecho cosas: «campos» de posiciones sociales
que se han construido en dinámicas históricas -así, el sistema escolar, el campo económico, el campo
político, etc.-

– por otro lado, las estructuras sociales internalizadas, incorporadas al agente en forma de esquemas de
percepción, pensamiento y acción: los habitus.
Martín Criado, E., 2009, “Habitus” en Reyes R. (Dir): Diccionario Crítico de Ciencias Sociales, volumen 2, Plaza y
Valdés, Madrid; pp. 1427-.1439. [Link]

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