JURISPRUDENCIA – PRUEBA DE REFERENCIA (DELCARACIONES DE
LAS VÍCTIMAS)
1. CSJ Sentencia AC4952-2024 del 03/09/2024. MP
FRANCISCO TERNERA BARRIOS
NO JURISPRUDENCIA
2. CSJ Sentencia SP963-2024 del 24/04/2024. MP GERSON
CHAVERRA CASTRO
En consecuencia, la Sala ha destacado la imposibilidad de
adentrarse en postulaciones que de forma novedosa se
presentan en el curso del traslado del no recurrente, pues se
comprende que, de asistir inconformidad con lo decidido en las
instancias, los sujetos legitimados de conformidad con el
artículo 182 de la Ley 906 de 2004, debían acudir al recurso
extraordinario, bajo las causales enunciadas en el artículo 181
de la misma codificación.
De esta forma, los llamados a intervenir en la audiencia de
sustentación del recurso, en calidad de no recurrentes, deben
argumentar dentro de los límites de la demanda; de allí que,
cualquier alusión adicional, es extemporánea, pues desborda
los términos de la censura propuesta y desconoce el mandato
del inciso cuarto del artículo 184 de la Ley 906 de 2004, que le
fija el alcance del ejercicio del derecho de contradicción .
Por ello, inoportuno resultaba que, el representante del
Ministerio Público, como no recurrente, desestimara los fallos
adoptados en las instancias, para pretender la variación de la
calificación jurídica de violencia intrafamiliar agravada a
lesiones personales, como quiera que en su momento estaba
habilitado para presentar demanda con tal propósito.
Además, no se aviene, ni siquiera, de forma oficiosa necesaria
dicha intervención (admitiendo, en gracia de discusión, la
postulación por Ministerio Público), pues, aun cuando es cierto
que la Sala tiene esa facultad acorde con los fines del recurso
extraordinario de casación -artículo 180 de la Ley 906 de 2004-,
del juicio que hace la Corporación de las sentencias de primera
y segunda instancia, no se ofrece palmario variar el sentido de
la condena proferida, en punto de la calificación jurídica de la
conducta.
Lo anterior, ni por la ruta de la violación directa de la ley
sustancial, por verificarse desaciertos de selección o
interpretación de la norma sustancial; o, de la violación
indirecta por desconocimiento de las reglas de producción o
apreciación de la prueba en la que se fundamenta la sentencia,
bajo la tesis de que se incurrió en errores de hecho o de
derecho.
Ello, por cuanto el análisis expuesto en las sentencias da
cuenta de que, a partir del testimonio de Martha Lucila Pérez
Hernández, se encuentra acreditada la convivencia como
compañeros permanentes del procesado y la víctima, por el
término aproximado de 3 años, de la pareja, lo que permite
aseverar que, ellos conformaban un núcleo familiar.
Conclusión que no fue informada de forma eficiente por la
defensa, ya que, la testificación de Lilia Esmeralda Díaz Torres,
hermana del procesado y que fue decretada para rebatir ese
aspecto, resultó insuficiente.
En términos de las providencias de instancias, se determinó
que esa prueba (el testimonio de Lilia Esmeralda) no lograba
desestimar la consistente y reiterada afirmación de la ofendida
de que convivía con el procesado por un lapso cercano a los
tres años, periodo en el cual se dieron las agresiones; ello,
porque las aseveraciones de aquella no ofrecían consistencia y
coherencia, y no negaban de forma absoluta la relación
sentimental que entre procesado y víctima existió.
Sobre el particular, la Sala Penal del Tribunal Superior de
Bogotá, explicó:
«a) El sistema de apreciación judicial en el enjuiciamiento
criminal se rige por los principios de libertad probatoria,
apreciación racional y examen conjunto, de modo que no es
dable exigir un determinado medio demostrativo sobre una
situación específica, como es demandar una prueba
documental respecto a una relación de pareja, o siquiera en
torno a un vínculo parental; bastando que los medios de
conocimiento legalmente allegados conduzcan, en su
valoración racional y compleja, a tal inferencia.
Fue eso lo que ocurrió con el testimonio de la ofendida;
aclarando
desde ya que resulta completamente verosímil porque sí fue
cabalmente respaldado por otras probanzas, lo que a
continuación se ampliará. Baste por ahora señalar que la Sala
brinda credibilidad a quien fue revisada por galenos oficiales
antes de transcurridas 48 horas y en efecto presentaba
evidentes señales de una descomunal golpiza, con huellas
consistentes con la magnitud y forma que narró.
Entonces, se le cree sobre la paliza recibida, y al fiarse de su
dicho, por resultar corroborado en ello, también respecto a la
existencia de la relación, en torno a lo cual no se impugnó su
fiabilidad. Por otra parte gravita la importante pregunta que
elevó la fiscalía en relación con lo planteado en la apelación: Si
acaso no convivían porque el joven residía permanentemente
con su hermana, ¿cómo fue que después de las diez de la
noche del día de marras se hallaba en el interior de la vivienda
que habitaba Martha Lucila?
b) Si bien la bancada defensiva presentó el testimonio de la
señora Lilia Esmeralda Díaz Torres, un análisis minucioso de su
declaración conduce a concluir que no tuvo ningún
conocimiento por percepción directa de los hechos que
concitan este proceso; describió situaciones aisladas en las que
supuestamente estuvo involucrada la víctima, que carecen de
la trascendencia suficiente para desestimar lo dicho por ella;
dijo desconocer si entre su hermano y la ofendida hubo algo
más que una amistad o alguna relación íntima, y aunque
aseguró que JOSÉ DOMINGO nunca convivió con ella, el afán de
generarle una coartada se patentiza con la afirmación según la
cual para la época en que ocurrieron los hechos él “estuvo todo
el tiempo encerrado conmigo en la casa”. Pues bien, lo cierto es
que de esa aseveración no existe respaldo probatorio alguno y
deviene genérica, imprecisa y ontológicamente poco posible,
según las reglas de la experiencia, porque exigiría que tanto la
declarante como el justiciable hubieran permanecido siempre,
indefinida y continuamente encerrados en un acompañamiento
recíproco que riñe con la experiencia cotidiana de la vida, en
tanto la convivencia comunitaria exige cumplir diversos roles
fuera de la casa y no siempre en compañía de los seres
queridos.»
Por consiguiente, al haberse determinado a partir de las
pruebas practicadas que, para el día 18 de marzo de 2016 sí
existía una comunidad de vida entre José Domingo Díaz
Hernández y Martha Lucila Pérez, y que fue, precisamente, en
vigencia de esa convivencia que el acusado agredió
severamente a su compañera sentimental, no hay duda de que
se configuraba el delito de violencia intrafamiliar agravada, al
verificarse una situación de violencia basada en género.
Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de
Casación Penal, administrando justicia en nombre de la
República y por autoridad de la ley,
3. CSJ Sentencia SP475-2023 del 22/11/2023. MP MYRIAM
ÁVILA ROLDÁN
(…)En ese contexto, tratándose del proceso abreviado,
para la emisión de una condena anticipada el juez,
entre otros aspectos, debe constatar que no se han
violado los derechos de las partes o intervinientes
(SP2073-2020, rad. 52.227, entre otras). Además, en
concreción de esa labor de verificación, al emitir
sentencia precedida de aceptación de culpabilidad, el
juzgador no está obligado a dar por ciertos los hechos
incluidos en la acusación, cuando no estén acreditados
con cumplimiento del estándar de conocimiento de
que trata el art. 327 del C.P.P. Ello no sólo apunta a
garantizar al acusado el debido proceso, sino que es
presupuesto para materializar el derecho a la verdad
perteneciente a las víctimas, prerrogativa con
fundamento en la cual tampoco le es dable al
sentenciador conceder beneficios que exceden los
límites legales ni convalidar calificaciones jurídicas
inapropiadas (CSJ SP3002-2020, rad. 54.039). (…)
(…)La acusación, formulada oralmente en audiencia
del 16 de mayo de 2019, tras “un estudio del escrito
por la juez, quien encontró que reunía los requisitos
del art. 337 del C.P.P.”, se basó en los hechos
consignados en el respectivo escrito, en unos términos
mucho más amplios:
El 16 de abril de 2018, en el barrio Miraflores, comuna 4 de esta
municipalidad, alrededor de la 1:30 p.m. Luz Alba Valencia
Castrillón llegó a su residencia y encontró que su pareja LUIS
ALBERTO NARVÁEZ ENRÍQUEZ se encontraba ingiriendo licor y
escuchando música a un volumen alto. Luz Alba le dijo que si
deseaba seguir tomando era mejor que se fuera del lugar.
Aquél aceptó y se marchó. Luego, hacia las 6:30 p.m., el señor
NARVÁEZ regresó en estado de embriaguez; la señora Valencia
le manifestó que la relación no estaba bien y para evitar
inconvenientes tomara sus pertenencias y cesaran la
convivencia. LUIS ALBERTO se enfureció y le reclamó a Luz Alba
por un amigo, ella le respondió que cuando decidieron convivir,
él sabía del oficio al que se dedicaba (prostitución), a lo que
aquél reaccionó con palabras soeces y denigrantes.
Luz Alba hizo caso omiso y se disponía a salir a laborar,
pero LUIS ALBERTO la sujetó del hombro y siguió
agrediéndola verbalmente, atentando contra su condición
de mujer con palabras como “puta, zorra, te voy y me
voy a joder la vida”; seguidamente fue a la cocina,
tomó un cuchillo y le propinó una herida bajo el
seno izquierdo. Luz Alba exaltada le reclamó y aquél
intentó herirla nuevamente con ese elemento corto-
punzante en la zona del pecho. Forcejearon
alrededor de 20 minutos. Finalmente, ella logró
desarmarlo, pero se estaba desangrando, al punto
que lentamente perdía la consciencia y bronco aspiraba.
La señora salió a la calle, donde fue auxiliada por
habitantes del sector que le ayudaron a llegar al CAI más
cercano. De ahí fue llevada a un centro hospitalario, pues
se trataba de una herida profunda en la zona
abdominal, donde fue necesario que recibiera una
intervención quirúrgica, pues se puso efectivamente en
peligro la vida de la víctima.
43. Con fundamento en ese relato, el fiscal confirmó
los cargos contra el acusado, bajo el entendido que se
puede “afirmar con probabilidad de verdad que la
conducta delictiva en investigación sí existió, siendo autor
de ella LUIS ALBERTO NARVÁEZ ENRÍQUEZ, en el
entendido que el 16 de abril de 2018 maltrató física,
verbal y sicológicamente a su compañera Luz Alba
Valencia Castrillón, lo que configura una conducta de
violencia intrafamiliar. [Aquél] actuó de manera
consciente y voluntaria, afectando sin justa causa el bien
jurídico de la [unidad] familiar”.
44. A la hora de efectuar el descubrimiento
probatorio, además de los informes periciales de
medicina forense y la historia clínica de la víctima, el
fiscal puso de presente múltiples entrevistas rendidas
por aquélla, en las que dio cuenta de amenazas de
muerte propinadas por el acusado, así como un
informe de valoración de riesgo por sicología forense
y trabajo social, indicativo de una situación de peligro
extremo de la integridad y la vida de la señora
Valencia Castrillón.
4. CSJ Sentencia SP417-2023 del 13/09/2023. MP GERSON
CHAVERRA CASTRO
2 Para el recurrente, la ofendida presenta dos versiones: una, la
de la denuncia ante la Comisaría de Familia y la otra en la
declaración en juicio oral, ambivalencia demostrativa de su
intención en agravar la situación del acusado, quien lo único
que hizo fue defenderse legítimamente al repeler la injusta
agresión de que fuera víctima.
3.2 La Sala debe precisar al impugnante que la denuncia no es
prueba y su utilización en el desarrollo de la declaración de
Andrea María Vásquez Jaramillo, permite tener aquello en lo que
fue objeto de impugnación como parte del contenido de la
prueba testimonial.
5. CSJ Sentencia SP245-2023 del 28/06/2023. MP FABIO
OSPITIA GARZÓN
NO REFERENCIAS
6. CSJ Sentencia SP213-2023 del 07/06/2023. MP GERSON
CHAVERRA CASTRO
NO REFERENCIAS
7. CSJ Sentencia STC3713-2023 del 20/04/2023. MP
MARTHA PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ
NO REFERENCIAS
8. CSJ Sentencia SP475-2023 del 22/11/2023. MP MYRIAM
ÁVILA ROLDÁN
NO REFERENCIAS
9. CSJ Sentencia SP3963-2022 del 26/10/2022. MP GERSON
CHAVERRA CASTRO
NO REFERENCIAS
10. CSJ Sentencia SP3974-2022 del 12/12/2022. MP DIEGO
EUGENIO CORREDOR BELTRÁN
NO REFERENCIAS
11. CSJ Sentencia SP3574-2022 del 5/10/2022 MP MYRIAM
ÁVILA ROLDÁN
De allí que el abordaje de los casos con un enfoque de género
implica, entre otras cosas, la indagación por el contexto en el
que ocurre un episodio de violencia en particular, toda vez que:
(i) es posible que la agresión física haya estado precedida de
violencia psicológica, económica o de cualquier otra índole, que
también deba ser incluida en los cargos; (ii) permite establecer
el nivel de afectación física o psicológica de la víctima; (iii)
facilita la determinación de las medidas cautelares que deban
tomarse, especialmente las orientadas a la protección de la
víctima; (iv) brinda mayores elementos de juicio para
analizar la credibilidad de las declaraciones y, en
general, para valorar las pruebas practicadas durante el
proceso; y (v) fraccionar la realidad, puede contribuir al clima
de normalización o banalización de la violencia de género, lo
que puede dar lugar a la perpetuación de estas prácticas
violatorias de los derechos humanos.1
1
CSJ SP-4135-2019, 1° oct. 2019, rad. 52394.
12. CSJ Sentencia SP1462-2022 del 4/05/2022 MP JOSÉ
FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
NO REFERENCIAS
OJO: VARIACIÓN CALIFICACIÓN JURÍDICA (De violencia
intrafamiliar a Lesiones personales)
(…)93. Por consiguiente, siguiendo el precedente
jurisprudencial (CSJ-SP1538-2019, 30 abr. 2019. Rad. 49.687)
en un caso de idénticas connotaciones , la conducta imputable
al procesado se adecua a la descripción del artículo 112, inciso
1° del Código Penal, la cual sanciona con prisión de dieciséis
(16) a treinta y seis (36) meses, teniendo en cuenta el
incremento previsto en el artículo 14 de la Ley 890 de 2004,
vigente para la época en la cual tuvieron ocurrencia los hechos.
94. Debido a ello y tras mantener la identidad en el
fundamento fáctico de la imputación, la Sala considera
necesario variar la calificación típica otorgada a los hechos por
los cuales inició el transcurrir procesal, del punible de violencia
intrafamiliar agravada a lesiones personales . (…)
13. CSJ Sentencia SP3002-2022 del 24/08/2022 MP DIEGO
EUGENIO CORREDOR BELTRÁN
NO REFERENCIAS
14. CSJ Sentencia SP4396-2021del 29/09/2021 MP JOSÉ
FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
NO REFERENCIAS
15. CSJ Sentencia SP2920-2021del 29/09/2021 MP JOSÉ
FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
(…) Finalmente, en desarrollo de la etapa probatoria del juicio
oral, las declaraciones anteriores al juicio de KCVJ fueron dadas
a conocer por la psicóloga forense NANCY GORDILLO RAMÍREZ y
la profesional adscrita al CTI SANDRA MILENA DAZA CASTILLO,
quienes relataron lo expuesto por éste en sendas entrevistas,
introduciéndose como evidencia No. 1 de la Fiscalía y sin
oposición de la defensa, el Informe Técnico Médico Legal
Psicológico suscrito por la primera, contentivo de la
transliteración de la entrevista respectiva (fl. 8 a 10 carpeta de
evidencias y estipulaciones). Es de anotar, que al no lograr la
comparecencia de KCVJ al juicio oral, la representante del ente
acusador, al finalizar su turno probatorio, renunció a la
declaración del menor.
Luego entonces, la tantas veces mencionada declaración del
menor, no solamente fue desde un principio descubierta formal
y materialmente al apoderado del acusado, sino que también,
su decreto fue solicitado y posteriormente admitido por el a-
quo en audiencia preparatoria, habiéndose abstenido la
defensa de ejercer oposición alguna, pese a haber contado con
las oportunidades procesales oportunas para ello. Omisión que
reiteró en desarrollo del juicio, al momento en que ésta fue
admitida como parte de la Evidencia No. 1 de la Fiscalía, en
desarrollo de la declaración de la psicóloga forense, NANCY
GORDILLO RAMÍREZ, testimonio practicado en el juicio oral,
público y contradictorio.
Bajo estas condiciones, si bien es cierto advierte la Sala que en
estricto sentido no se nominó por el Fiscal esta como una
prueba de referencia y menos aún se agotó el trámite propio de
ella, tampoco se estableció sorprendimiento alguno a las
partes, que permita concluir vulneración alguna a la garantía
del derecho a la defensa o al debido proceso de la defensa, de
modo que su contenido podía ser tenido en cuenta –tal como
aquí se hizo— para reconstruir unos hechos que, finalmente,
han terminado favoreciendo al procesado al conducir a la
declaratoria de la atipicidad objetiva.
6. Recapitulando, y acorde con lo razonado en el numeral 2 de
estas consideraciones, el Tribunal Superior de Ibagué incurrió
en violación directa de la ley sustancial por aplicación indebida
del artículo 209 del Código Penal, ante la atipicidad objetiva de
la acción objeto de juzgamiento, como atrás se demostró.
En consecuencia, al desdibujarse la estructura del fallo
impugnado, la Corte casará y en su lugar absolverá́ a MANUEL
JOSÉ CHALARCÁ HINCAPIÉ, del delito de actos sexuales con
menor de catorce años. (…)