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Documento 15

El documento proporciona definiciones y descripciones de diversas enfermedades transmisibles y no transmisibles, incluyendo neumonía, influenza, dengue, hepatitis, COVID-19, tuberculosis, salpingitis, varicela, conjuntivitis, sífilis, VIH/SIDA, enfermedades infecciosas intestinales, hipertensión arterial, enfermedades del corazón, diabetes mellitus, tumores malignos y enfermedades del hígado. Cada enfermedad se detalla con información sobre sus causas, síntomas, tratamiento y prevención. Se enfatiza la importancia de la vacunación, el control de vectores, el diagnóstico temprano y los cambios en el estilo de vida para la prevención y manejo de estas condiciones.

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Definiciones

Enfermedades Transmisibles

 Neumonía

La neumonía es una infección aguda del pulmón que provoca inflamación en los alvéolos,
los cuales pueden llenarse de líquido o pus. Puede ser causada por virus, bacterias,
hongos o parásitos. Los síntomas incluyen fiebre, tos con flema, dificultad para respirar,
dolor torácico y fatiga. Su gravedad varía desde leve hasta potencialmente mortal,
especialmente en niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos
debilitados.

 Influenza

La influenza (gripe) es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta el sistema
respiratorio. Es causada por los virus de la influenza tipo A, B, C y D, aunque los tipos A y
B son los responsables de las epidemias estacionales en humanos. Sus síntomas
incluyen fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares,
fatiga y, en algunos casos, complicaciones como neumonía. Se previene principalmente
con la vacunación anual y medidas de higiene, en cuanto a la C, es menos común y suele
causar infecciones respiratorias leves en humanos. No provoca epidemias y generalmente
no requiere vacunación específica; la D se ha identificado principalmente en ganado y no
se ha demostrado que cause infecciones en humanos. Aunque es de interés en la salud
veterinaria, no representa una amenaza significativa para la salud pública humana.

 Dengue

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos del género
Aedes, principalmente Aedes aegypti y Aedes albopictus. Es causada por el virus del
dengue (DENV), que pertenece a la familia Flaviviridae y tiene cuatro serotipos (DENV-1,
DENV-2, DENV-3 y DENV-4). Los síntomas incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolor
muscular y articular, erupción cutánea y, en algunos casos, hemorragias. En su forma más
grave, conocida como dengue grave o dengue hemorrágico, puede provocar shock y falla
multiorgánica. Su tratamiento específico es la prevención, se basa en el control del
mosquito vector y la vacunación en poblaciones de riesgo.

 Hepatitis

La hepatitis viral es una inflamación del hígado causada por infecciones virales
específicas. Se debe a los virus de la hepatitis A, B, C, D y E, que se transmiten por
diferentes vías, como el consumo de agua o alimentos contaminados (A y E), contacto
con fluidos corporales (B, C y D) o transfusiones de sangre infectada. Los síntomas
pueden incluir fatiga, ictericia (color amarillo en piel y ojos), fiebre, náuseas, vómitos, dolor
abdominal y orina oscura. Algunas formas pueden resolverse espontáneamente, mientras
que otras, como la hepatitis B y C, pueden volverse crónicas y aumentar el riesgo de
cirrosis y cáncer hepático. La prevención se basa en la vacunación (para hepatitis A y B),
el acceso a agua potable, medidas de higiene y prácticas seguras en la manipulación de
sangre y fluidos corporales.

 COVID-19

Enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2, un coronavirus que emergió a


finales de 2019. Se transmite principalmente a través de gotículas respiratorias y
aerosoles generados al toser, hablar o respirar. Los síntomas varían desde leves hasta
graves e incluyen fiebre, tos, dificultad para respirar, fatiga, pérdida del olfato y gusto,
dolor muscular y, en casos severos, neumonía, insuficiencia respiratoria y complicaciones
multisistémicas. La prevención se basa en la vacunación, el uso de mascarillas en
entornos de riesgo, el lavado frecuente de manos y el distanciamiento social cuando sea
necesario. En los antivirales hay controles como, antiinflamatorios y medidas de soporte
pueden reducir la gravedad de la enfermedad.

 Tuberculosis

Enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Afecta


principalmente los pulmones (tuberculosis pulmonar), pero también puede comprometer
otros órganos (tuberculosis extrapulmonar). Se transmite de persona a persona a través
del aire, cuando un paciente con TB pulmonar activa tose, estornuda o habla. Los
síntomas incluyen tos persistente (a veces con sangre), fiebre, sudoración nocturna,
pérdida de peso y fatiga. El tratamiento consiste en un esquema prolongado de
antibióticos específicos, generalmente durante seis meses o más. La prevención incluye
la vacunación con BCG en recién nacidos y el diagnóstico y tratamiento temprano para
evitar la propagación.

 Salpingitis

La salpingitis es la inflamación de las trompas de Falopio, generalmente causada por


infecciones bacterianas, como Chlamydia trachomatis o Neisseria gonorrhoeae. Es una
de las principales formas de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Los síntomas pueden
incluir dolor pélvico, fiebre, flujo vaginal anormal, dolor durante las relaciones sexuales y
menstruaciones irregulares. Si no se trata a tiempo, puede provocar complicaciones como
infertilidad, embarazo ectópico o dolor pélvico crónico. El tratamiento suele consistir en
antibióticos para eliminar la infección y, en casos graves, puede requerir hospitalización o
intervención quirúrgica. La prevención incluye el uso de preservativos y el control de
infecciones de transmisión sexual.

 Varicela y Herpes Zóster

La varicela es una enfermedad viral altamente contagiosa causada por el virus varicela-
zóster (VZV). Se transmite por contacto directo con las lesiones cutáneas o por gotículas
respiratorias. Se caracteriza por fiebre y una erupción con ampollas que provoca picazón.
Es más común en niños y suele ser leve, aunque puede causar complicaciones en
adultos, embarazadas o personas inmunodeprimidas. Se previene con la vacuna contra la
varicela.
El herpes zóster es una reactivación del virus varicela-zóster en personas que ya han
tenido varicela. Ocurre cuando el virus, que permanece latente en los ganglios nerviosos,
se reactiva debido a factores como la edad avanzada, el estrés o un sistema inmunológico
debilitado. Se manifiesta como una erupción dolorosa con ampollas en una zona
específica del cuerpo, siguiendo el trayecto de un nervio. Puede causar complicaciones
como neuralgia postherpética (dolor persistente). Se previene con la vacuna contra el
herpes zóster, recomendada especialmente para adultos mayores.

 Conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, la membrana delgada y transparente


que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo. Puede ser causada por
infecciones virales, bacterianas, alergias, irritantes químicos o condiciones subyacentes.
Los síntomas incluyen enrojecimiento ocular, lagrimeo, secreción (transparente en casos
virales y espesa en casos bacterianos), picazón, ardor y sensación de cuerpo extraño en
el ojo.

El tratamiento varía según la causa:

Viral: Generalmente se resuelve sola con medidas de alivio.

Bacteriana: Se trata con antibióticos tópicos.

Alérgica: Se manejan con antihistamínicos y evitando alérgenos.

La prevención incluye una buena higiene ocular, lavado frecuente de manos y evitar el
contacto con personas infectadas.

 Sífilis

La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema
pallidum. Se caracteriza por varias etapas clínicas, cada una con síntomas diferentes:

Etapa primaria: Aparece una úlcera o llaga indolora en el área genital, anal o bucal, que
sana espontáneamente después de unas semanas.

Etapa secundaria: Puede ocurrir varios meses después, con erupciones cutáneas,
lesiones mucosas, fiebre, dolor muscular y fatiga.

Etapa latente: La infección permanece en el cuerpo sin causar síntomas, pero la bacteria
sigue presente.

Etapa terciaria: Si no se trata, puede afectar órganos internos como el corazón, el cerebro
y los vasos sanguíneos, provocando complicaciones graves.

La sífilis se trata eficazmente con antibióticos, generalmente penicilina. La prevención


incluye el uso de preservativos y el diagnóstico y tratamiento temprano para evitar
complicaciones.

 VIH/SIDA
El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es un virus que ataca el sistema
inmunológico, específicamente las células CD4, que son esenciales para la defensa
contra infecciones. La infección por VIH puede evolucionar a SIDA (Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida) si no se trata adecuadamente. El SIDA es la fase más
avanzada de la infección por VIH, en la que el sistema inmunológico queda gravemente
dañado, lo que hace que el cuerpo sea vulnerable a infecciones oportunistas y ciertos
tipos de cáncer. El VIH se transmite principalmente a través de fluidos corporales como
sangre, semen, fluidos vaginales y leche materna. Las formas comunes de transmisión
incluyen relaciones sexuales sin protección, compartir agujas y de madre a hijo durante el
embarazo, el parto o la lactancia. Aunque no existe cura para el VIH, el tratamiento
antirretroviral (TAR) puede controlar la infección y prevenir la progresión al SIDA,
permitiendo que las personas con VIH vivan vidas largas y saludables. La prevención
incluye el uso de preservativos, profilaxis preexposición (PrEP) y el tratamiento adecuado
para personas infectadas.

 Enfermedades infecciosas intestinales

Las enfermedades infecciosas intestinales son aquellas que afectan el sistema digestivo
debido a la infección por bacterias, virus, parásitos u hongos. Estas infecciones se
transmiten comúnmente a través del consumo de alimentos o agua contaminados,
contacto con personas infectadas o higiene inadecuada. Los síntomas incluyen diarrea,
dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre y deshidratación. Algunas de las principales
causas incluyen:

Bacterias como Salmonella, Escherichia coli, Shigella y Campylobacter.

Virus como el rotavirus, norovirus y adenovirus.

Parásitos como Giardia lamblia y Entamoeba histolytica. El tratamiento varía según el


agente causante, e incluye antibióticos para infecciones bacterianas, antiparasitarios o
medidas de soporte como la rehidratación en casos de diarrea severa. La prevención se
basa en prácticas de higiene, acceso a agua potable y el manejo adecuado de alimentos.

Enfermedades no Transmisibles

 Hipertensión Arterial

La hipertensión arterial es una condición crónica en la que la presión de la sangre contra


las paredes de las arterias es elevada de manera persistente. Se diagnostica cuando la
presión arterial es igual o superior a 140/90 mmHg en múltiples mediciones.

Hipertensión primaria (esencial): No tiene una causa específica identificable y suele estar
relacionada con factores genéticos, envejecimiento y estilo de vida.

Hipertensión secundaria: Es causada por enfermedades subyacentes, como trastornos


renales, endocrinos o el uso de ciertos medicamentos.
La hipertensión puede ser asintomática, pero con el tiempo aumenta el riesgo de
enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y otros
problemas de salud. Su tratamiento incluye cambios en el estilo de vida (dieta baja en sal,
ejercicio, control del estrés) y, en algunos casos, medicamentos antihipertensivos.

 Enfermedades del corazón

Las enfermedades del corazón, o enfermedades cardiovasculares, son un grupo de


trastornos que afectan el funcionamiento del corazón y los vasos sanguíneos. Son una de
las principales causas de muerte en el mundo y pueden ser provocadas por factores
genéticos, estilo de vida y otras condiciones médicas. Algunas de las más comunes
incluyen:

Enfermedad coronaria: Ocurre cuando las arterias que suministran sangre al corazón se
estrechan o bloquean por la acumulación de placas de grasa, lo que puede llevar a un
infarto.

Insuficiencia cardíaca: El corazón no bombea sangre de manera eficiente, causando


fatiga, dificultad para respirar y acumulación de líquidos.

Arritmias: Alteraciones en el ritmo cardíaco, que pueden ser demasiado rápidas, lentas o
irregulares.

Enfermedades valvulares: Problemas en las válvulas del corazón que afectan el flujo
sanguíneo normal.

Cardiopatías congénitas: Malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento.

La prevención incluye una alimentación saludable, ejercicio regular, control del estrés,
evitar el tabaquismo y controlar factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes y el
colesterol alto.

 Diabetes mellitus

La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles


elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia) debido a una producción insuficiente de
insulina o a una resistencia a su acción. La insulina es la hormona encargada de regular
la glucosa en el organismo. Existen varios tipos de diabetes:

Diabetes tipo 1: Enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico destruye las


células productoras de insulina en el páncreas. Requiere tratamiento con insulina de por
vida.

Diabetes tipo 2: Se asocia con resistencia a la insulina y producción insuficiente de la


misma. Está relacionada con factores como obesidad, sedentarismo y antecedentes
familiares.

Diabetes gestacional: Ocurre durante el embarazo y aumenta el riesgo de desarrollar


diabetes tipo 2 en el futuro.
Los síntomas incluyen sed excesiva, micción frecuente, fatiga, visión borrosa y
cicatrización lenta de heridas. Sin tratamiento adecuado, puede provocar complicaciones
como enfermedades cardiovasculares, daño renal, neuropatía y retinopatía. El manejo
incluye una alimentación balanceada, ejercicio, control de peso y, en algunos casos,
medicamentos o insulina.

 Tumores malignos

Los tumores malignos son masas anormales de células que crecen de manera
descontrolada e invasiva, con la capacidad de diseminarse a otros órganos (metástasis).
Son característicos del cáncer y pueden afectar cualquier tejido del cuerpo. A diferencia
de los tumores benignos, los malignos tienen un crecimiento agresivo, invaden estructuras
cercanas y pueden generar metástasis a través de la sangre o el sistema linfático. Las
causas incluyen factores genéticos, exposición a carcinógenos (tabaco, radiación, ciertos
químicos), infecciones virales (como el VPH en el cáncer cervical), y estilos de vida poco
saludables. El tratamiento depende del tipo y estadio del tumor e incluye cirugía,
quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas. La detección temprana
mejora las posibilidades de tratamiento y supervivencia.

 Enfermedades del hígado

Las enfermedades hepáticas no transmisibles son aquellas que no se deben a


infecciones, sino a factores metabólicos, autoinmunes, genéticos o tóxicos. Entre las más
comunes se encuentran:

Hígado graso no alcohólico (HGNA): Acumulación de grasa en el hígado no relacionada


con el consumo de alcohol. Se asocia con obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome
metabólico.

Cirrosis hepática: Cicatrización progresiva del hígado debido a daño crónico por
alcoholismo, enfermedades autoinmunes o hígado graso. Puede llevar a insuficiencia
hepática.

Hepatitis autoinmune: Enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca las células del
hígado, causando inflamación y daño.

Colangitis biliar primaria: Enfermedad autoinmune que afecta los conductos biliares del
hígado, provocando inflamación y cicatrización.

Enfermedad de Wilson: Trastorno genético en el que el hígado no elimina correctamente


el exceso de cobre, acumulándose en el cuerpo y dañando órganos.

Hemocromatosis: Enfermedad hereditaria que causa acumulación excesiva de hierro en el


hígado y otros órganos, lo que puede derivar en cirrosis o insuficiencia hepática.

El tratamiento depende de la enfermedad, e incluye cambios en la dieta, medicamentos y


control de factores de riesgo como obesidad y diabetes. En casos avanzados, puede
requerirse un trasplante de hígado.

 Enfermedad cerebrovascular
La enfermedad cerebrovascular (ECV) es un grupo de trastornos que afectan los vasos
sanguíneos del cerebro, interrumpiendo el flujo sanguíneo y provocando daño
neurológico.

Accidente cerebrovascular (ACV) isquémico: Ocurre cuando un coágulo bloquea el flujo


de sangre a una parte del cerebro. Es la forma más común.

Accidente cerebrovascular hemorrágico: Se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo


en el cerebro, causando sangrado y daño en el tejido cerebral.

Ataque isquémico transitorio (AIT): También llamado “mini derrame”, es una interrupción
temporal del flujo sanguíneo cerebral sin daño permanente.

Aneurismas y malformaciones vasculares: Alteraciones en los vasos sanguíneos que


pueden predisponer a hemorragias cerebrales.

Los síntomas incluyen debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o
entender, pérdida de la visión, mareo y dolor de cabeza intenso. La prevención se basa en
el control de factores de riesgo como hipertensión, diabetes, colesterol alto, tabaquismo y
sedentarismo.

 Enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC)

son un grupo de afecciones respiratorias progresivas caracterizadas por una limitación


persistente del flujo de aire en los pulmones. Incluyen patologías como la bronquitis
crónica y el enfisema, y suelen estar asociadas con la inflamación crónica de las vías
respiratorias debido a la exposición al humo del tabaco, contaminación ambiental u otros
irritantes.

 Bronquitis crónica

Afección pulmonar que se presenta con el tiempo en la que los bronquios (grandes
conductos de aire que conducen a los pulmones) se inflaman y forman cicatrices. Esto
hace que los bronquios produzcan grandes cantidades de moco y puede causar tos
crónica y problemas respiratorios. La causa más común de la bronquitis crónica es el
consumo de cigarrillo. También puede ser causada por infecciones o por la exposición
pasiva al humo de tabaco en el ambiente, vapores químicos u otras formas de
contaminación del aire. La bronquitis crónica generalmente no desaparece por completo.
Es un tipo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

 Insuficiencia renal

Trastorno en el que los riñones pierden parcial o totalmente su capacidad de filtrar la


sangre, eliminando desechos y líquidos a través de la orina. Puede presentarse de forma
aguda, con una pérdida repentina de la función renal, o crónica, cuando el deterioro
ocurre de manera progresiva e irreversible. Entre sus principales causas se encuentran
enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, infecciones renales y trastornos
autoinmunes. Sin tratamiento adecuado, puede llevar a complicaciones graves como
acumulación de toxinas en el cuerpo, alteraciones electrolíticas y la necesidad de diálisis
o trasplante renal.

 Depresión

Reconocida como una enfermedad por organizaciones de salud como la Organización


Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Se clasifica
como un trastorno mental que afecta el estado de ánimo, el pensamiento y el
comportamiento, con un impacto significativo en la vida diaria. Puede variar en gravedad
y, en casos severos, aumentar el riesgo de otras condiciones médicas o incluso suicidio.
Debido a su origen multifactorial (genético, biológico, psicológico y ambiental), su
tratamiento puede incluir terapia psicológica, medicación y cambios en el estilo de vida.

 Colelitiasis

Es la presencia de cálculos biliares en la vesícula biliar. Estos cálculos son depósitos


sólidos formados principalmente por colesterol, bilirrubina o sales biliares. Pueden ser
asintomáticos o causar dolor abdominal, náuseas y complicaciones como la inflamación
de la vesícula (colecistitis). Su desarrollo está relacionado con factores como la obesidad,
el ayuno prolongado, la dieta rica en grasas y antecedentes familiares.

 Artrosis

Enfermedad degenerativa de las articulaciones que se caracteriza por el desgaste del


cartílago que recubre las superficies articulares. Este deterioro provoca dolor, rigidez,
hinchazón y pérdida de movimiento en las articulaciones afectadas. Es más común en las
articulaciones que soportan peso, como las de las rodillas, caderas y manos, y
generalmente está asociada con el envejecimiento, aunque también puede ser causada
por lesiones, sobrecarga o factores genéticos.

 Hiperplasia de la próstata (HBP)

Es el agrandamiento no canceroso de la próstata, una glándula ubicada debajo de la


vejiga en los hombres. Este agrandamiento puede comprimir la uretra, lo que dificulta la
micción y puede causar síntomas como necesidad frecuente de orinar, dificultad para
comenzar a orinar, flujo urinario débil o interrupción del flujo, y sensación de vaciado
incompleto de la vejiga. Aunque la HBP no es cancerosa, puede afectar la calidad de vida
y requerir tratamiento para aliviar los síntomas.

 Anemias

Deficiencia en la cantidad o calidad de los glóbulos rojos o la hemoglobina en la sangre, lo


que impide que el oxígeno se transporte de manera eficiente a los tejidos del cuerpo. Los
síntomas comunes incluyen fatiga, debilidad, palidez, dificultad para respirar y mareos.
Las causas de la anemia pueden ser diversas, incluyendo deficiencias nutricionales (como
la falta de hierro o vitamina B12), enfermedades crónicas, trastornos genéticos o pérdida
excesiva de sangre.

 Enfermedad de parkinson
También trastorno neurodegenerativo crónico que afecta el sistema nervioso central,
particularmente las áreas del cerebro encargadas del control del movimiento. Se
caracteriza por la pérdida progresiva de células cerebrales productoras de dopamina, un
neurotransmisor esencial para la coordinación y control motor. Los síntomas incluyen
temblores, rigidez muscular, bradicinesia (lentitud en los movimientos), problemas de
equilibrio y dificultad para caminar. Además de los síntomas motores, también pueden
presentarse síntomas no motores como depresión, ansiedad, problemas de sueño y
alteraciones cognitivas. La causa exacta de la enfermedad no se conoce completamente,
pero se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales.
Las principales enfermedades de Cáncer

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