Cómo argumentar
Argumentar es ofrecer razones para defender una conclusión o punto de vista. Para hacerlo de
manera efectiva, es fundamental estructurar el argumento con claridad, utilizando premisas (razones) que
apoyen directamente la conclusión (lo que se desea demostrar). Un buen argumento debe:
Tener premisas y conclusión diferenciadas: La conclusión debe derivarse lógicamente de las premisas.
Usar un orden natural para facilitar la comprensión. Como si el argumento fuera una historia que se
desarrolla de forma clara y progresiva.
Basarse en premisas confiables y bien [Link] premisas son las afirmaciones o ideas que
sirven como base de un argumento y proporcionan el soporte lógico para llegar a una conclusión. Son, en
esencia, los "pilares" de un razonamiento, ya que ayudan a construir y fundamentar el punto de vista o la
idea principal que se quiere defender.
Ser conciso y evitar el lenguaje emotivo para no distorsionar la argumentación.
Tipos de argumentos
Existen diferentes tipos de argumentos que se pueden utilizar según el contexto y el objetivo de la
argumentación:
Argumentos mediante ejemplos: Consisten en dar varios ejemplos específicos para apoyar una
generalización. Ejemplo: "La mayoría de las grandes civilizaciones antiguas, como Egipto y Mesopotamia,
surgieron cerca de ríos. Esto sugiere que los ríos fueron cruciales para el desarrollo de las civilizaciones".
Argumentos por analogía: Comparan dos situaciones similares, sugiriendo que lo que es cierto para una
debe serlo para la otra. Ejemplo: "Revisamos regularmente nuestros coches para evitar fallos; de la misma
manera, deberíamos hacernos chequeos médicos para cuidar nuestra salud".
Argumentos de autoridad: Apelan a la opinión de expertos en un tema.
Argumentos causales: Establecen una relación de causa y efecto entre dos elementos. Ejemplo: "El
aumento de la contaminación del aire en las ciudades se relaciona con un mayor número de problemas
respiratorios en la población".
Tipos de falacias
Las falacias son errores en el razonamiento o en la argumentación que hacen que una conclusión
parezca válida o creíble cuando en realidad no lo es.
Falacia ad hominem
Consiste en atacar a la persona en lugar de rebatir su argumento. Ejemplo: "No puedes confiar en lo que
dice Juan sobre el medio ambiente, ¡si ni siquiera recicla!"
Falacia de apelación a la autoridad (argumentum ad verecundiam)
Se presenta un argumento como válido solo porque lo apoya una figura de autoridad, aunque esta persona
no sea experta en el tema. Ejemplo: "Este producto debe ser bueno porque un famoso actor lo usa."
Falacia ad populum (apelación a la mayoría)
Se argumenta que algo es cierto solo porque muchas personas lo creen. Ejemplo: "Debe ser una buena
idea porque todo el mundo lo está haciendo."
Falacia de apelación a la emoción
Se intenta ganar un argumento provocando una respuesta emocional. Ejemplo: "Si no aceptas ayudar a
los pobres, es porque eres una persona insensible y egoísta."
Falacia de la pendiente resbaladiza
Se argumenta que un evento o acción llevará inevitablemente a una serie de consecuencias catastróficas.
Ejemplo: "Si legalizamos una droga, pronto todas las drogas serán legales y la sociedad colapsará."
Falacia de la falsa causa (post hoc, ergo propter hoc)
Se asume que si un evento sucede después de otro, el primero debe ser la causa del segundo. Sin
embargo, la correlación no implica causalidad. Ejemplo: "Desde que mi vecino se mudó, las calles están
más sucias, así que seguro es culpa de él."
Falacia de generalización apresurada
Se saca una conclusión general basada en una muestra insuficiente o inadecuada. Ejemplo: "Conocí a dos
turistas de ese país y eran muy groseros; todos en ese país deben ser así."
Falacia de hombre de paja
Consiste en distorsionar o exagerar el argumento del oponente para que sea más fácil atacarlo. Ejemplo:
Persona A: "Creo que deberíamos regular el uso de los coches en el centro de la ciudad." Persona B:
"Entonces, ¡quieres prohibir que todos usen sus coches! Eso es extremo."
Falacia de apelación a la ignorancia
Se argumenta que algo debe ser verdadero o falso porque no se ha demostrado lo contrario. Ejemplo: "No
hay pruebas de que existan seres extraterrestres, por lo tanto, no existen."