INFORME DE PRÁCTICAS.
Las jornadas de prácticas son fundamentales en la formación de los futuros
docentes ya que nos permiten aplicar los conocimientos teóricos adquiridos en un
contexto real y enfrentar de manera directa los desafíos que contrae la enseñanza. El
autor Dewey (1938) plantea que la experiencia es un componente crucial en el proceso
de aprendizaje, no solo para los estudiantes, sino también para los futuros docentes.
Para Dewey, el aprendizaje auténtico se da cuando los estudiantes interactúan con
situaciones del mundo real, lo que se logra precisamente a través de las prácticas
profesionales. Este enfoque constructivista resalta cómo la reflexión crítica sobre la
práctica educativa es esencial para el crecimiento profesional de los futuros docentes.
Es por ello que considero que las jornadas de prácticas son esenciales para integrar la
teoría con la práctica, ya que permiten enfrentar situaciones cotidianas como; la
adaptación a diferentes ritmos y estilos de aprendizaje, la resolución de conflictos y la
creación de un ambiente inclusivo, para ello reflexionar sobre la propia práctica
educativa, mejora las competencias y capacidades para desempeñar el rol de la
enseñanza.
En el presente informe se analizan diversos aspectos de la práctica educativa en
un contexto escolar abordando tanto las experiencias adquiridas como los aprendizajes
obtenidos durante el proceso. Además, se identificarán las áreas de mejora que han
surgido, con el fin de optimizar el desempeño en futuras actividades similares.
A lo largo de este semestre las jornadas de práctica se realizaron en el Jardín de
Niños Teresa P. De Flores ubicado en el municipio de Atlapexco (ver anexo1), a cargo
del grupo 3”A” como responsable la Maestra Juana Hernández Naranjo, que así mismo
tomo el rol como tutora para llevar a cabo este proceso.
Durante la implementación de las actividades planificadas, se presentaron una
serie de dificultades que afectaron el desarrollo de las mismas, a pesar de estos desafíos,
se tomaron las medidas necesarias, con el objetivo de que las actividades cumplieron
con el propósito planteado. Una de las principales dificultades fue el control del grupo,
de acuerdo a Rafael (2024) “El día de hoy el grupo estuvo un poco descontrolado, y me
sentí frustrada y más porque teníamos la supervisión de la directora, por más que
intentaba calmar al grupo no podía, la maestra igual trataba de ayudar pero de igual
forma los niños no atendían a las indicaciones y guardar silencio y trabajar en orden,
utilizamos cantos, pausas activas, pero nada nos daba los resultados que queríamos, sin
embargo en ningún momento perdí la calma y trate de seguir con las actividades de la
mejor manera posible”(ver anexo 2), De acuerdo a esta experiencia puedo rescatar la
persistencia y flexibilidad que mostré al enfrentar las dificultades durante la realización
de las actividades planificadas, ya que a pesar del descontrol del grupo, demostré una
actitud que reflejo la capacidad para manejar la frustración y adaptarme a las
circunstancias, lo que me lleva a reflexionar que a veces los resultados no son inmediatos
ni perfectos, pero lo que realmente importa es el compromiso por mejorar la situación,
considero que este tipo de hechos no solo me enseñan a gestionar el comportamientos
del grupo sino también a gestionar mis emociones y a adaptarme de manera efectiva al
ambiente del aula, ya que en palabras de Goleman (1995) “ "La inteligencia emocional
incluye las habilidades para reconocer y manejar nuestras propias emociones, así como
las de los demás. El educador debe tener una alta inteligencia emocional para manejar
situaciones difíciles en el aula de manera efectiva." Lo que trata de decir este autor, es
que la inteligencia emocional es una competencia fundamental para nosotros los
educadores, ya que nos permiten no solo mejorar la interacción con los alumnos, sino
que también fomentar un ambiente de aula en el que todos puedan sentirse
comprometidos, apoyados y motivados.
Otra dificultad que se me presento al momento de realizar las actividades del día
fue la distribución de los espacios y de los niños ya que en palabras de Rafael (2024) “El
día de hoy me sentí muy bien trabajando con los alumnos, hasta que realizamos la
actividad de conteo, porque la actividad fue que uno por uno fue pasando, entonces
cuando uno estuvo pasando el resto del grupo se descontrolaba, no prestaban atención,
no realizaban el conteo conmigo, se ponían a platicar con otro compañero, lo que no me
permitía avanzar con la actividad, sin embargo la maestra me estuvo ayudando a calmar
el grupo y les indico que debían seguir mis indicaciones y de esa manera los alumnos
me prestaron atención para seguir trabajando.” “Considero que la organización del grupo
no fue la adecuada para la actividad y fue una de las sugerencias que me dio la maestra,
que debí sentar a los alumnos formando un circulo para que todo estuvieran mirando al
centro donde se llevó a cabo la actividad y así mantener su atención por periodos más
largos. Esta situación desafiante me ayudo para entender que la organización de los
alumnos es fundamental para que una actividad funcione, y sé que para mis próximas
intervenciones lo tomare en cuenta para mejorar mi práctica.” (ver anexo 3) En base a
esta situación desafiante opino; primeramente, que es una problemática muy común en
el ámbito educativo y posteriormente que la falta de organización en el espacio y
disposición de los alumnos, influye directamente en el desarrollo de las actividades, ya
que se convierten en obstáculos que dificultan el aprendizaje y avancé de las tareas.
Quiero mencionar que me sentí frustrada al poder avanzar debido al descontrol, sin
embargo, con la intervención y la sugerencia de la maestra de reconfigurar el espacio
para que los niños se concentren mejor me llevo a una reflexión, que la organización del
grupo es clave para que una actividad sea exitosa y que no solo tiene un impacto en el
orden, sino también en la atención y el compromiso de los alumnos. El pedagogo Carlos
Marcelo (2001) menciona que “La organización del aula debe ser vista como una
herramienta pedagógica fundamental, ya que incide directamente en el comportamiento
de los estudiantes y en la eficacia de las actividades didácticas.” con esto se rescata que
un aula bien organizada puede generar un ambiente más tranquilo, respetuoso y
enfocado, además, si el espacio se adapta a las necesidades del aprendizaje, los
alumnos pueden involucrarse de una manera más activa y productiva en el proceso de
aprendizaje.
Además de los aspectos mencionados anteriormente es importante hacer
mención acerca de la distribución de los tiempos para la realización de las actividades
ya que debe ser un proceso flexible y bien organizado que permita abarcar tanto las
necesidades académicas como el desarrollo social y emocional de los alumnos; con este
aspecto tuve dificultades en la práctica, ya que como describe Rafael (2024) “Como aún
faltaban unos minutos para el receso, decidí comenzar a trabajar el proyecto del
“Cuidado del medio ambiente” se les mostro el video del mounstro de la basura, con la
finalidad de que los alumnos aprendan acerca de la importancia de no tirar basura y de
cuidar la naturaleza…” De acuerdo a esto puedo manifestar que la distribución de los
tiempos es esencial para equilibrar los aspectos académicos, y aunque mi intención fue
aprovechar un espacio corto antes del receso para avanzar con el proyecto del cuidado
del medio ambiente, el tiempo limitado afecto la profundidad de abordar el tema y el
impacto en el aprendizaje de los alumnos. Considero que es de gran importancia tomar
en cuenta este aspecto, porque en palabras de Tebar (2018) "Una correcta gestión del
tiempo en el aula es crucial para equilibrar los objetivos académicos con el desarrollo
socioemocional de los estudiantes. La flexibilidad en la planificación permite que el
docente responda a las necesidades de los estudiantes en tiempo real." Este autor nos
trata de decir que, para un docente, no es suficiente con centrarse únicamente en los
contenidos académicos, sino que también debe tomar en cuenta el bienestar emocional
de los alumnos, ya que es igualmente importante para el desarrollo y aprendizaje. Es por
ello que como futuros docentes debemos de aprender a manejar el tiempo adecuado en
el aula para lograr un equilibrio entre la enseñanza de conocimientos y el cuidado de las
necesidades de los alumnos.
Pero no todo lo ocurrido en esta jornada de prácticas fue malo también sucedieron
acontecimientos positivos tales como el uso de material didáctico que despertó el interés
en los alumnos y en ese momento pude darme cuenta que al usar material didáctico
adecuado y de interés para los niños, se favorece su motivación, comprensión y
participación, esto se vio reflejado en esta jornada ya que como lo plasma Rafael (2024)
“Como siguiente actividad se les presento el nuevo proyecto a trabajar, se utilizó una
marioneta de un mono y una jirafa, se presentó el tema mediante una narración breve de
las actitudes que hacia el mono y se reflexionaron si son buenas o malas; si las podemos
hacer o no. Después se les leyó un cuento titulado “el mono travieso”, los niños mostraron
interés y prestaron atención, respondieron a los cuestionamientos planteados y se
mostraron entusiasmados por participar, los niños reían cuando veían las
interpretaciones de las marionetas, fue un recurso que favoreció mucho el desarrollo de
la actividad.” (ver anexo 4) Referente a este aspecto quiero resaltar que el uso adecuado
de los recursos didácticos son clave en la enseñanza para captar la atención y motivación
de los niños, ya que cuando los alumnos se sienten motivados y ven el aprendizaje como
algo divertido y relevante, se crea un ambiente favorable para el desarrollo de habilidades
cognitivas y sociales, además el pedagogo Vigotsky menciona que "El material didáctico
y los instrumentos simbólicos que usamos son los mediadores de los procesos de
pensamiento, permitiendo que los niños resuelvan problemas que de otro modo no
podrían.” Estoy de acuerdo con el autor debido a que los materiales didácticos funcionan
como mediadores entre el pensamiento y la realidad y de este modo facilitan que los
niños resuelvan problemas o adquieran habilidad, es por ellos que como docentes
debemos de hacer uso de material didáctico pertinentes a las características de los
alumnos para que los propósitos de las actividades su cumplan y pueda lograrse un
aprendizaje significativo.
En la planificación del proyecto innovador, una de las principales estrategias que
se pretendía rescatar era la participación de los padres de familia en las actividades
escolares, para favorecer la comunicación y vínculos afectivos con sus hijos y esta
actividad no quedo como propuesta si se llevó acabo Rafael (2024) describe como
ocurrieron los hechos “Dieron las 10:AM poco a poco los padres de familia comenzaban a
llegar, poco después entregamos a los niños con sus padres para que estuvieran bajo su
responsabilidad durante la actividad, se les dio la indicación de pasar todos a la galera para
comenzar, como primer punto se les dio la bienvenida y se les dio a conocer el propósito de la
actividad, posteriormente se realizó una activación física, con la finalidad motivar a los padres a
participar, a estar activos y a entrar en confianza, al concluir la activación física; se les dio las
indicaciones para realizar los juego que están organizados; se dividió a los grupos en tres
equipos, los integrantes variaron, de acuerdo al número total de alumnos que asistieron de cada
grupo, a cada equipo se le asignó un número y a la estación que debía dirigirse, hubo tres
estaciones, estación 1 Trabajo en equipo, estación 2 Resuelvo el conflicto y la estación 3 Escucha
activa, el grupo de 2A se dirigió a la estación 3 donde en juego consistió en el teléfono
descompuesto, donde a cada equipo se les dio un mensaje y lo pasaron entre todos los
integrantes del equipo tratando de no omitir ni agregar una palabra y el ultimo integrante tuvo
que decir el mensaje y la compañera corrobra si es correcto y le hace entrega del instintivo que
indicaba que se había completado la prueba, el grupo 3A se dirigió a la estación en la cual se
encontró el juego de carreras de costale, padre e hijo tuvieron que realizar la carrera de manera
conjunta y en el otro extremo de la salida encontraron unas tarjetas con imágenes que
representan acciones negativas, los padres explicaron a sus hijos porque son malas y algunas
posibles soluciones, la pareja debía regresar a la salida para darle los costales al resto de los
integrantes del equipo, esta acción se repitió hasta que todos los integrantes del equipo
realizaran la carrera, al finalizar se les cuestiono que acciones encontraron y si son buenas o
malas y se les hizo la recomendación que enseñarles a sus hijos aquellas acciones que si son
buenas y cuales no deben hacer.
El grupo de 3B se dirigió a la estación 1 Trabajo en equipo donde todos los integrantes
del equipo tuvieron que armar un rompecabezas, al concluir cada estación, debían pasar a otra
has pasar por todas, al concluir cada prueba se le otorgaba un instintivo que debían colocar en
un tablero para llevar el control de que todos los equipos pasaran por todas las estaciones.
Cuando todos los equipos pasaron por todas las estaciones, se les indico pasar a la galera para
realizar otra actividad, la actividad fue una terapia familiar, donde se ayudó a los padres e hijos
a reflexionar acerca de su relación y convivencia entre ambos.
Para finalizar esta actividad se cada grupo paso a su salón para realizar un convivio en
el cual padre e hijo pudieron comer juntos y pasar un momento agradable, al terminar sus
alimentos los padres se retiraron junto con sus hijos, al momento de retirarse les obsequie una
paleta como muestra de mi agradecimiento por su asistencia y participación.” (ver anexo 5)
La implementación de estas actividades resalta la importancia de la participación de los
padres de familia en la educación de sus hijos debido a que al involucrarse directamente en
actividades escolares los padres no solo refuerzan el aprendizaje escolar, sino que también
fortalecen los vínculos emocionales y la comunicación con ellos, además considero que mediante
la actividad de reflexión familiar los padres pueden identificar áreas de mejora en su relación y el
la convivencia diaria con sus hijos. El autor Epstein, (1995) argumenta que "cuando los padres
se involucran activamente en las actividades escolares, los niños tienen más probabilidades de
obtener buenos resultados académicos, además de desarrollar una mayor autoestima", En mi
opinión la postura del autor es acertada, ya que el apoyo familiar es fundamental para el éxito
académico y el bienestar emocional de los niños.
En conclusión, las prácticas realizadas a lo largo de este semestre han sido una
experiencia invaluable en mi formación docente, permitiéndome poner en práctica los
conocimientos adquiridos y enfrentar los desafíos del aula como una perspectiva más madura y
reflexiva, a través de las dificultades experimentadas, como el manejo de un grupo
descontrolado, la organización del espacio y la distribución del tiempo, aprendí que la flexibilidad,
organización y paciencia, son esenciales para el éxito de cualquier actividad. Al igual en estas
prácticas obtuve nuevos logros, como la utilización de material didáctico adecuado y el incluir la
participación de los padres de familia en las actividades escolares, ya que considero que
desempeñan un papel fundamental en el éxito académico y emocional de los niños. Además,
considero que esta jornada de prácticas me brindó la oportunidad para fortalecer mi práctica
pedagógica, y aunque sé que aún existen áreas de mejora, cada desafío ha sido una lección
para mejorar en las futuras intervenciones, en estas prácticas he reafirmado la importancia de la
reflexión y el aprendizaje a través de la experiencia directa en el aula.
ANEXOS.
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BIBLIOGRAFÍA.
Dewey, J (1938). Experiencia y educación. Esoaña: Biblioteca nueva, S.L,
Madrid
Epstein, J. L. (1995). Escuela, familia y comunidad: Preparando a los
educadores y mejorando las escuelas. Westview Press.
Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional: Por qué puede importar más que el
cociente intelectual. Editorial Kairós.
Marcelo, C. (2001). La formación del profesorado: Un modelo pedagógico de
desarrollo profesional. Narcea.
Rafael, D (2024) Diario de campo. México, pag, 1-2, 7,9-10,12—14.
Tebar, M. J. (2018). Gestión del tiempo en el aula: Herramientas para una
educación eficiente y equilibrada. Narcea.
Vygotsky, L. S. (1978). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores.
Editorial Pensamiento.