0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas9 páginas

APELACION

Dorian Ramiro Jilaja Arana solicita el cese de su prisión y libertad inmediata, argumentando errores en la resolución que declaró improcedente su pedido de variación de detención. Alega que se han vulnerado sus derechos constitucionales, como la presunción de inocencia y el debido proceso, y que no existe una sentencia firme que justifique su privación de libertad. Además, destaca la situación de riesgo por la pandemia de COVID-19 y la falta de análisis sobre la aplicabilidad de medidas menos restrictivas en su caso.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas9 páginas

APELACION

Dorian Ramiro Jilaja Arana solicita el cese de su prisión y libertad inmediata, argumentando errores en la resolución que declaró improcedente su pedido de variación de detención. Alega que se han vulnerado sus derechos constitucionales, como la presunción de inocencia y el debido proceso, y que no existe una sentencia firme que justifique su privación de libertad. Además, destaca la situación de riesgo por la pandemia de COVID-19 y la falta de análisis sobre la aplicabilidad de medidas menos restrictivas en su caso.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Expediente Nro. 1075-207-26-2101-JR-PE-02.

SUMILLA : Solicita cese de prisión y libertad


inmediata.

SEÑORA JUEZ DEL JUZGADO DE INVESTIGACION PREPARATORIA ESPECIALIZADO EN


DELITOS DE CORRUPCION DE FUNCIONARIOS DE EMERGENCIA DE PUNO.

DORIAN RAMIRO JILAJA ARANA, en los seguidos por el supuesto delito de


corrupción de uncionarios, con el Estado Peruano, a Ud., atentamente digo:

1.- PETITORIO.

Que, al amparo de lo establecido por el art. 405 del NCPP, interpongo recurso
de Apelación contra la Resolución Nro. 01-2020 que ha resuelto declarar improcedente
de plano mi pedido de variación de la detención ordenada contra el suscrito mediante
el numeral 2 de la Sentencia de Vista Nro. 233-2019 ó Resolución Nro. 24-2019, por el
de comparecencia con restricciones, a efecto que la instancia superior la revoque y
declare fundado mi pedido de variación de detención, ordenándose mi inmediata
libertad.

2.- ERRORES DE HECHO Y DERECHO DE LA RESOLUCION IMPUGNADA.

Que, en la resolución impugnada se indican las siguientes consideraciones:

2.1.- Que, el expediente se encuentra en la Sala de Apelaciones y no ha sido


remitido al Juzgado de Investigación preparatoria para su ejecución conforme a lo
establecido por el art. 425 del NCPP.

- Que, el juzgado ha olvidado que cada uno de los requerimientos o


pretensiones que se formulan ante los juzgados, generan un nuevo incidente y tienen
una tramitación autónoma y por eso mismo el Juzgado que emite el pronunciamiento
ha generado este nuevo incidente con el registro 1075-207-26-2101-JR-PE-02, es decir
este incidente “26” ha sido generado como consecuencia de mi pedido de variación de
detención.
- Que, el propio juzgado invoca el art. 425 del NCPP pero deja de aplicarlo, no
obstante que en nuestro escrito habíamos señalado de manera expresa que “en ese
mismo sentido está regulado en el NCPP el artículo 425.5, cuando señala leída y
notificada la sentencia de segunda instancia, luego de vencerse el plazo para intentar
recurrirla, el expediente será remitido al Juez que corresponde ejecutarla conforme a
lo dispuesto en este Código … ello también ha sido establecido en el segundo párrafo
del fundamento 9 del Acuerdo Plenario Nro. 3-2012/CJ-116: Es el juez de investigación
preparatoria quien ejecuta las sentencias de condena firmes”, sin embargo sobre estos
argumentos no existe pronunciamiento por parte del órgano jurisdiccional
cuestionado.

2.2.- Que, no existe medida de prisión preventiva sino se cumple una


sentencia que quedó lista para su ejecución.

- Que, se incurre en grave error porque no existe sentencia lista para su


ejecución mientras no exista un pronunciamiento firme y que en este caso se afecta el
principio y derecho constitucional de presunción de inocencia.

- Que, el juzgado dejó de analizar que sobre la privación efectiva a la libertad


de una persona comprendida como procesada en una causa de carácter penal y
cuando no existe aún una sentencia o resolución judicial firme, existen la denominada
prisión preventiva y la ejecución provisional de una pena aún no firme, figuras
contenidas en los artículos 268° y 402° del Código Procesal Penal respectivamente,
ambas formas de privación de la libertad personal están reguladas en artículos
distintos y ontológicamente tienen por una parte la misma naturaleza que es el
aseguramiento de ejecución de una sanción penal, pero por otra parte frente a ambas
se encuentra aún vigente el derecho constitucional de la presunción de inocencia y esa
naturaleza similar subyace claramente en la posibilidad expresa que otorga el art. 402
del NCPP de imponer la sentenciado la medida de comparecencia con restricciones y
por eso el texto de la norma indica como facultad del juez “según su naturaleza o
gravedad y el peligro de fuga, podrá optar por su inmediata ejecución o imponer
algunas de las restricciones previstas en el artículo 288° mientras se resuelva el
recurso”.

- Que, el sentido ontológico del art. 402 del NCPP otorga la plena vigencia del
Principio de Variabilidad aplicable mientras no exista una sentencia judicial definitiva,
interpretación que tiene fundamento en el principio de favorabilidad de la ley y en el
mismo tercer párrafo del artículo VI del TP del Código Procesal Constitucional,
añadiéndose que la firmeza de la resolución judicial también se entiende del propio
art. 425.6° del Código Procesal Penal que dispone expresamente que “Leída y
notificada la sentencia de segunda instancia, luego de vencerse el plazo para intentar
recurrirla, el expediente será remitido al Juez que corresponde ejecutarla conforme a lo
dispuesto en este Código”, debiendo entenderse esa exigencia de firmeza de la
resolución o sentencia de condena cuando la norma señala “luego de vencerse el
plazo para intentar recurrirla”.

- Que, la presunción de inocencia está reconocido de manera expresa en el


literal e) del num. 24 del art. 2 de la Constitución Política del Estado que a la letra
señala “toda persona es considerada inocente mientras no se haya declarado
judicialmente su responsabilidad” y en el ámbito específico del proceso penal, también
se regula en el mismo sentido en el artículo II del Título Preliminar del Código Procesal
Penal pero se añade que la responsabilidad penal esté contenida en una “sentencia
firme”, que en este sentido también se ha pronunciado en forma reiterada el mismo
Tribunal Constitucional, podemos citar entre otros el fundamento 43 de la sentencia
del Caso Tineo Cabrera en el que señaló “exige que ningún representante del Estado o
de la autoridad pública declare que una persona es culpable de una infracción antes de
que su culpabilidad haya sido establecida [en forma definitiva] por un tribunal” (lo
subrayado y resaltado es nuestro). Ese carácter definitivo del pronunciamiento judicial
está también contenido de manera expresa en los expedientes 10166-2005-HC y
09943-2005-HC.

- Que, hemos invocado de manera expresa en nuestro pedido la observancia


del derecho constitucional de presunción de inocencia que no ha sido objeto de
análisis alguno en la recurrida, tampoco se ha tenido en cuenta que sobre este
derecho constitucional el TC ha establecido que tiene una relación directa con el
derecho a la defensa de la dignidad de la persona humana al que se contrae el
mismo artículo 1° de la Carta Magna, así lo encontramos también en el
Expediente 01768-2009-AA: “El fundamento del derecho, a
la presunción de inocencia se halla tanto en el principio-derecho de dignidad humana
(“La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la
sociedad y del Estado”, artículo 1 de la Constitución), como en el principio pro hómine”.

- Que, en este caso se afecta el derecho de presunción de inocencia y a la


dignidad de la persona al mantenerse la situación de privación de la libertad del
suscrito con mayor razón frente al riesgo del contagio del COVID 19 que no sólo pone
en riesgo mi salud sino la vida misma y con ello el desamparo de mi familia: esposa e
hijo menor de edad.

2.3.- Que no es posible aplicarse una medida de comparecencia con


restricciones que es previa a una sentencia.

Que, lo alegado resulta falso porque el propio tenor del art. 402 del NCPP prevé
que en la sentencia existe la posibilidad de aplicarse una medida de comparecencia
con restricciones y por el Principio de Favorabilidad de la Ley Penal debe entenderse
que también existe la misma posibilidad después de emitida la sentencia:

- Que, no se ha tenido en cuenta el PRINCIPIO DE FAVORABILIDAD DE LA LEY


PROCESAL PENAL. Este principio está recogido en nuestra legislación procesal penal,
específicamente en el art. VII.3 del TP del NCPPP que a la letra prescribe “La Ley que
coacte la libertad o el ejercicio de los derechos procesales de las personas, así como la
que limite un poder conferido a las partes o establezca sanciones procesales, será
interpretada restrictivamente. La interpretación extensiva y la analogía quedan
prohibidas mientras no favorezcan la libertad del imputado o el ejercicio de sus
derechos”.

- Que, el juzgado ha incurrido en error al no haber efectuado ningún análisis


sobre el Principio de Favorabilidad de la Ley Penal ni sobre la aplicación del Principio
de Variabilidad que ha sido invocado de modo expreso en el numeral 3.2 de nuestra
solicitud, omisión que invalida el pronunciamiento del Aquo por ser diminuta y afecta
el Principio de Congruencia Procesal.

2.4.- Que, la posibilidad de variar el contenido de la sentencia no es de su


competencia ni puede pronunciarse ni variar la condena.

- Que, se incurre en error porque el art. 29.2 del NPP concordante con el art. VII
del TP del NCPP permite establecer que los juzgados de investigación preparatoria son
competentes para conocer sobre los requerimientos o pedidos de imposición,
modificación o cese de medidas limitativas de derechos como es el caso de la privación
de la libertad. Si bien la norma (art. 29.2 NCPP) hace mención sólo a la investigación
preparatoria, sabemos que en su sentido ontológico permite la intervención del
juzgados de investigación preparatoria en las demás etapas del proceso mientras no
exista sentencia firme, como son los casos de prolongación o adecuación de la prisión
preventiva durante la etapa intermedia e incluso durante el juzgamiento; si ello es así
debe entenderse que también pueden intervenir como tales cuando aún no exista
sentencia firme, tal como acontece en autos.

- Que, bajo esta interpretación y práctica que tienen los juzgados de


investigación preparatoria se concluye que el juzgado de este caso ha incurrido en
error cuando ha sostenido que no puede variar el contenido de la pena “provisional”.

- Que, el juzgado también incurre en error cuando afirma que no puede


modificar la pena, cuando no se le ha solicitado ello, sino la suspensión de la ejecución
provisional que consiste en la variación de la detención provisional por el de
comparecencia con restricciones que está previsto por el art. 402 del CP, no se ha
pedido al juzgado modificar la pena, por tanto su motivación y razonamiento no tiene
congruencia con nuestro pedido ni alegaciones, por tanto se reitera que se ha violado
el Principio de Congruencia Procesal que resaltó el TC en el fund. 7 del Exp. 0728-
2008/PHC-TC.

3.- Otras graves omisiones del juzgado.


3.1.- Que, como ha quedado establecido el Aquo ha omitido pronunciarse
sobre:

- La vigencia del derecho constitucional de presunción de inocencia del suscrito.

- La vigencia de los principios de provisionalidad y variabilidad de las medidas


provisionales de la privación de la libertad en la regulación de los arts. 268 y 402 del
NCPP.

- La vigencia del Principio de Favorabilidad de la Ley Penal.

- La necesidad de observancia del debido proceso en torno al previsto por el


art. 425 del NCPP.

3.2.- Que, el juzgado ha dejado de pronunciarse sobre la inexistencia de una


resolución de condena firme y que mi Recurso de Casación interpuesto aún en
noviembre del año 2019 está en trámite como un caso sin reo en cárcel y que por el
estado de emergencia se hace incierta una fecha probable de ser resuelto, peor
cuando todos los proyectos de reactivación de actividades del Poder Judicial no
comprende aún la tramitación de estos casos o por lo menos dentro de un plazo corto
ni razonable.

3.3.- Que, no existe pronunciamiento cuando se invocó que las órdenes de


captura dictadas en mi contra y el mismo internamiento que sufro en la actualidad, no
se encuentra en armonía con la presunción de inocencia constitucional ni con los arts.
II y VII del TP del NCPP y que ya el TC ha expresado la necesidad de una motivación
especial para la ejecución de la pena en forma provisional en los fundamentos 6 y 8 del
Expediente Nro. 2271-2018/PHC-TC (que amparó una demanda de habeas corpus),
enfatizando un análisis sobre la gravedad del hecho y peligro de fuga y que así
también lo ha dicho la misma CIDH en el literal e del numeral 312 del caso Norín
Catrimám vs Chile.
3.4.- Que, no se analizó que en este caso no ha existido en la imputación ningún
hecho de violencia, que tampoco existe peligro de fuga porque al suscrito jamás se
impuso medida de prisión preventiva, que no se ha producido ninguna circunstancia
que haga presumir que el suscrito haya tratado de evadir la acción de la justicia, al
contrario, me presenté a las diligencias judiciales y fiscales correspondientes, de ahí
que incluso se desarrolló el juzgamiento que posibilitó la emisión de sentencias en mi
contra, que no están firmes, no mi caso no está inmerso en las prohibiciones de la
RESOLUCION ADMINISTRATIVA N° 000138-2020-CE-PJ emitida el día de la fecha,
porque no se trata de un delito grave con pena de cadena perpetua ni mayor de 25
años y sobretodo, se está ejecutando una pena provisional que tiene el mismo carácter
y naturaleza de una prisión preventiva.

3.5.- Que, tampoco se analizó ni consideró que con la declaración del estado de
emergencia dispuesto por el gobierno con motivo de la pandemia del COVID 19,
también existen controles rigurosos en cada parte del país, tanto por la autoridad
policial como militar, de modo tal que toda persona es objeto de control al tratar de
salir o ingresar en cualquier ciudad, siendo esta otra circunstancia de enerva el peligro
de fuga en el contexto actual en que vivimos y al que aunamos el comunicado de
prensa de la misma CIDH de fecha 31 de marzo último en el que expresa su
preocupación por el despoblamiento de personas recluidas en establecimientos
penales con incapie en quienes no tienen sentencia firme.

3.6.- Que, tampoco existe pronunciamiento sobre nuestra alegación en torno al


Informe Nro. 03-2020-DF, ha expresado su preocupación por la situación de personas
recluidas sobre personas sobre quienes no existe sentencia firme y que los penales son
lugares potenciales del contagio del COVID 19, que implica un grave riesgo de
cualquier persona que lo contrae no sólo para su salud sino para la vida misma y que
debe cautelarse en este caso con la atención de mi pedido.

4.- Agravios que causa la resolución apelada.


Que, es nítido que la resolución recurrida afecta gravemente mi derecho a
recibir un pronunciamiento debidamente motivado conforme lo exige el art. 139 num.
5 de la Constitución Política de Estado.

Que, se afecta también mi derecho al debido proceso constitucional porque el


juzgado siendo consiente que en este caso no se ha aplicado el trámite previsto por el
art. 425 del NCPP para la ejecución de una sentencia, afecta mi libertad personal,
permite siga ejecutándose una sanción provisional que atenta también de mi derecho
constitucional de presunción de inocencia y con ello a la vez de mi derecho a la salud,
vida y dignidad consagrado por el art. 1 de la Constitución Política del Estado.

Que, finalmente el juzgado al argumentar que no es competente para


pronunciarse sobre el fondo, me ha negado tutela procesal cuya obligación le imponía
el art. 139 de la Constitución Política del Estado, habiendo también inobservado el
Principio de Favorabilidad de la Ley Procesal Penal que me ampara.

5.- Pretensión concreta.

Que, nuestra pretensión concreta es que su decisión con mejor criterio sea
revocada por la instancia superior y se declare fundado mi pedido de variación de
detención, ordenándose mi inmediata libertad con reglas de conducta.

POR LO EXPUESTO:

Sírvase disponer la alzada correspondiente a la brevedad posible por tratarse


de un proceso con reo en cárcel.

OTROSI DIGO: Que, hago presente que su Despacho ha omitido pronunciarse sobre el
otrosí de mi escrito inicial en el que pedí se agreguen copias de las sentencias de autos
y del concesorio de la casación de autos, POR TANTO ANTES DE LA ELEVACION A LA
SALA DE APELACIONES PIDO SE CUMPLA CON MI PETICION para que la instancia
superior con mejor criterio y los elementos completos, pueda emitir un
pronunciamiento en justicia.
SEGUNDO OTROSI DIGO: Que, solicito se disponga se agregue copia del oficio de
elevación de los actuados a la Corte Suprema de Justicia.

Los pedidos que hago y reitero desde el 07 de mayo del presente año, tienen sustento
en el estado de emergencia que no permite la atención personal en las dependencias
del Poder Judicial.

Puno, 11 de junio del 2020.

También podría gustarte