UNA VIDA QUE AGRADA A DIOS SE CUIDA DE FORNICACION.
1Co 10:8
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Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. RV60
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Tampoco debemos tener relaciones sexuales prohibidas,[a] como lo hicieron algunos de ellos. ¡Por eso, en un solo día
murieron veintitrés mil! TLA
Para ponernos en contexto, Pablo Inicia la lectura de este capítulo 10 diciendo: "No quiero, hermanos, que ignoréis
que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube, y todos pasaron por el mar"
Al decir "no quiero que ignoréis", estaba enfatizando que iba a hablarles sobre un tema que ellos desconocían, o de lo
cual no eran conscientes.
Ahora, la iglesia de Corinto estaba formada por un grupo de gente de diversas razas. Entre sus miembros había judíos,
y creyentes pertenecientes a otros pueblos. Hoy no vemos con tanta frecuencia a judíos cristianos, pero en aquella
época era poco corriente ver a cristianos no judíos, porque los primeros cristianos fueron judíos.
Entonces, cuando el apóstol dijo "nuestros padres estuvieron todos" Pablo estaba refiriéndose a la parte judía de la
congregación. Sólo ellos, junto con Pablo eran israelitas y compartían la misma historia. La referencia a que "todos
estuvieron bajo la nube y todos pasaron por el mar se refiere, por supuesto, al momento histórico en que el pueblo de
Israel estaba huyendo de la esclavitud egipcia y cruzando el Mar Rojo.
Hemos visto en estos primeros versículos de este capítulo, una ilustración de la libertad que esta gente disfrutaba
como nación. Y también vemos cómo este pueblo abusó de su libertad. Leemos que codiciaron las cosas malas.
Ahora, ¿cuáles fueron esas cosas malas? Se mencionaron en el capítulo 11 del libro de Números comenzando con el
versículo 4, hasta el 6. Y el capitulo 25, del v1 al 18.
¿Qué significa 1 Corintios 10:8?, su importancia y estudios que podemos conocer de este verso:
1 Corintios 10:8 - La importancia de evitar el pecado y las consecuencias
El versículo de 1 Corintios 10:8 nos advierte sobre los peligros del pecado, especialmente en lo que respecta a la
fornicación, que la Biblia define como actividades sexuales fuera del matrimonio. Dios nos creó para tener relaciones
sexuales exclusivamente dentro del matrimonio, y cualquier actividad sexual fuera del mismo es considerado pecado.
El versículo resalta las consecuencias de la fornicación en el pueblo de Israel durante su tiempo en el desierto, donde
23,000 personas murieron en un solo día debido al pecado.
Este versículo nos enseña la importancia de evitar el pecado y buscar la santidad, y nos muestra las consecuencias
severas que el pecado puede tener en nuestras vidas y en las de aquellos, alrededor de nosotros. La fornicación lleva a
la perdición, y por consecuencia, recaerían sobre nosotros, los efectos negativos no solo en nuestra vida espiritual, sino
también en nuestra vida emocional y física.
Cómo podemos aplicar el versículo en nuestra vida
Evitar el pecado significa ser disciplinados y tener autocontrol para no caer en la tentación. La tentación puede venir en
diferentes formas y tamaños, y siempre será nuestra responsabilidad tomar la decisión correcta. Debemos estar
siempre alerta y buscar la ayuda de Dios para fortalecernos en nuestra vida espiritual y resistir a la tentación del
pecado.
Es importante recordar que Dios nos ama profundamente y quiere que vivamos en santidad y pureza, no sólo en
nuestra vida íntima o sexual, sino también en todas las demás áreas de nuestra vida. Debemos ser conscientes del
pecado y buscar siempre caminar en la luz de Dios, para evitar las consecuencias negativas que el pecado tiene en
nuestra vida.
A través de la oración constante y la lectura de la Biblia, podemos ser guiados por Dios y tener la fuerza necesaria para
superar la tentación del pecado. En resumen, el versículo de 1 Corintios 10:8 es una llamada a buscar la santidad y
evitar el pecado para vivir en la plenitud del amor de Dios.
Al leer 1 Corintios 10:8, recordamos que el amor de Dios nos llama a proteger nuestra intimidad y nuestras decisiones.
Cada acción tiene un peso, y la fornicación no sólo afecta nuestra relación con Él, sino también con nosotros mismos y
los demás. Recuerda lo que dice 1Co 6:18 “mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca…”
Pablo enumeró los pecados de aquella gente. Aquel pueblo había estado murmurando y quejándose continuamente
contra Dios. Esta es una ilustración de aquellos que anhelan tener cosas que se encuentran fuera del plan y la voluntad
de Dios. Dios siempre ha querido algo bueno para Su pueblo. Eso fue cierto entonces, y es real también hoy. Pero
aquellos israelitas, en una abierta actitud de rebelión quisieron ir más allá de los propósitos que Dios tenía para ellos.
Aprendamos a valorar nuestra pureza y a buscar siempre el camino de la santidad, porque en Él encontramos la
verdadera libertad y plenitud.