CAPÍTULO I
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
1.1 ANTECEDENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
El concepto de inteligencia emocional ha sido objeto de estudio por parte de los
psicólogos desde que Edward Thorndike introdujo la noción de “inteligencia social” en
1920. Posteriormente, Howard Gardner amplió esta idea al proponer que existen múltiples
tipos de inteligencia que contribuyen a las capacidades cognitivas. En su obra de 1983,
Estructuras de la mente: La teoría de las inteligencias múltiples, Gardner presentó las
inteligencias interpersonal e intrapersonal como componentes esenciales.
No obstante, el término “inteligencia emocional” ganó relevancia con la publicación
en 1995 del libro La inteligencia emocional de Daniel Goleman. En esta obra, Goleman
define el concepto y destaca la importancia del coeficiente emocional en el liderazgo. Más
adelante, en 2004, Peter Salovey y John Mayer ampliaron el entendimiento de la
inteligencia emocional, desarrollando la teoría del rasgo.
Actualmente, la inteligencia emocional es estudiada por diversos psicólogos
interesados en explorar competencias emocionales, habilidades interpersonales, y las
diferencias entre el coeficiente emocional y el coeficiente intelectual. Aunque existen
discrepancias en los detalles, se reconoce ampliamente que la inteligencia emocional es
una habilidad que puede perfeccionarse mediante la práctica y el entrenamiento.
Investigaciones han demostrado que la inteligencia emocional puede ser tan
importante, o incluso más, que la inteligencia tradicional. Por ejemplo, un estudio de 2016
concluyó que una elevada inteligencia emocional es más determinante para un trabajo en
equipo efectivo que un alto coeficiente intelectual. Además, otros estudios han vinculado
un mayor nivel de inteligencia emocional con un mejor desempeño laboral y liderazgo.
La inteligencia emocional ha tomado fuerza los últimos años, pues anteriormente,
aunque el término ya estaba presente, no se le daba tanta importancia, su incorporación
en la educación ha sido un proceso gradual, influenciado por avances en psicología,
pedagogía y neurociencia. Integrar la IE es esencial para preparar a los alumnos y
alumnas frente a los retos educativos, personales que enfrentarán en el futuro.
1.2 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Para todo estudio de investigación, se necesita partir del planteamiento de un
problema, este se define como la descripción de una situación o desafío que requiere ser
abordado, en esta ocasión el problema a desarrollar se centra en una comunidad áulica
de tercer grado de educación primaria, en donde se aplicó un diagnóstico inicial, en el
cual no se obtuvieron resultados favorables y, por lo tanto, se convirtió en una necesidad
de atender. Esta vez se requiere fortalecer la inteligencia emocional de los alumnos y
alumnas de este grado.
La Nueva Escuela Mexicana (NEM) propone cuatro campos formativos que se
refieren a las áreas de aprendizaje en las que se concentra la educación. Los cuales son:
Lenguajes, que incluye el español, inglés, lenguas indígenas y lenguajes artísticos;
Saberes y pensamiento científico, que abarca las matemáticas, física, química, biología y
tecnología; Ética, naturaleza y sociedades, que comprende la geografía, historia,
formación cívica y ética; y De lo humano y lo comunitario, que incorpora la educación
física, vida sana y socioemocional.
El tema a investigar, se enfoca en el campo formativo: De lo humano y lo
comunitario, ya que tiene como propósito el desarrollar las habilidades, actitudes y valores
individuales y las relaciones interpersonales, priorizando el área socioemocional del
alumno (a). Al hablar de emociones, hablamos de una parte esencial de la vida de
nuestros alumnos de educación básica, pues están comenzando a experimentar cambios,
tomar decisiones y crear vínculos afectivos, más allá de solo su hogar. Reconocer,
gestionar y validar sus emociones de manera adecuada es una tarea que requiere de
bastante compromiso por parte del maestro (a), pues es un trabajo que día con día se
debe realizar.
La inteligencia emocional nos permite desarrollar en el alumno lo antes
mencionado, pues propicia a incentivar en los alumnos la necesidad de relacionarse con
su entorno de manera sana. Al educar desde una perspectiva emocional, se desarrollan
actitudes y habilidades que les permiten entender y manejar sus propias emociones,
construir su identidad personal, mostrar empatía, colaborar, establecer relaciones
positivas y tomar decisiones responsables.
El humanismo es el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana. Este y la inteligencia
emocional están estrechamente relacionados, ya que ambos ponen énfasis en la
importancia del ser humano, sus emociones, valores y relaciones. Por ende, la
inteligencia emocional se considera un elemento fundamental a desarrollar en las aulas,
pues presenta numerosos beneficios para los alumnos de manera personal e
interpersonal, lo que se refleja positivamente en su desempeño académico.
Es por ello, que gestionar las emociones en el aula de tercer grado grupo “A” de la
escuela primaria Profr. “Lauro Aguirre”, ubicada en el municipio de Palmillas Tamaulipas,
será algo completamente asertivo y benéfico para los alumnos y alumnas de este grado y
su entorno, por lo cual decidí desarrollar el siguiente tema: “La inteligencia emocional y el
rendimiento académico conforme a la Nueva Escuela Mexicana”, aplicando instrumentos
que me permitan evaluar y comprender su comportamiento, buscando optimizarlo para
favorecer su rendimiento académico.
Al gestionar las emociones en el alumno, se logra una estabilidad, equilibrio y
control de sus acciones y conductas, mismas que benefician su rendimiento académico.
Un niño emocionalmente equilibrado tiene más probabilidades de tener éxito en la
escuela, pero también necesita un entorno adecuado, apoyo familiar, y estrategias de
aprendizaje efectivas para alcanzar su máximo potencial académico.
1.3. JUSTIFICACIÓN DEL PROBLEMA
En la actualidad, las emociones han adquirido un papel fundamental en la vida de
las personas, a diferencia de épocas pasadas, cuando no se les daba la relevancia que
merecían. En el caso de los niños, las emociones son especialmente cruciales, ya que las
experiencias y sentimientos que vivan en el presente influirán directamente en su
desarrollo y en cómo se desenvuelvan en el futuro.
Existen emociones positivas (alegría, humor, amor y felicidad), emociones
negativas (miedo, ansiedad, ira, tristeza, rechazo, vergüenza) y emociones ambiguas
(sorpresa, esperanza y compasión). Cada una de estas requieren de autorregulación, y
esto se logra desarrollando en los alumnos la inteligencia emocional.
La inteligencia emocional además de autorregular emociones, permite desarrollar
en alumnos habilidades socioemocionales esenciales para relacionarse con su exterior de
una manera sana, optima y eficaz. Si se logra esto, fomentamos en los alumnos el trabajo
colaborativo, que hoy en día es un aspecto importante a evaluar en el ámbito académico
de los alumnos.
Los alumnos y alumnas de tercer grado grupo “A” de la escuela primaria Profr.
“Lauro Aguirre” son niños entusiastas, inteligentes y dedicados académicamente, sin
embargo, les falta fortalecer el aspecto emocional dentro del aula, pues a la mayoría le
cuesta ser empáticos en situaciones que se les presentan día a día. Tienden a actuar de
manera impulsiva si se sienten agredidos verbalmente por otros de sus compañeros (a)
sin cuestionarse si las palabras que están por decir podrían afectar al otro.
Tener un ambiente así, afecta negativamente en su desempeño académico, pues
como se mencionaba anteriormente, actualmente el trabajo colaborativo tiene una gran
relevancia al momento de trabajar en los contenidos, la mayoría de las actividades a
desarrollar son en comunidad, y si a el grupo le cuesta trabajo crear lazos de convivencia
basados en el respeto y la empatía, resulta más difícil y desfavorecedor para ellos.
Por tal motivo, considero una necesidad el propiciar la inteligencia emocional en el
aula, de manera que se logre formar un grupo en donde la empatía prevalezca,
mostrando sus emociones de una manera inteligente y sana para todos.
1.4 PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN
- ¿Es posible que el manejo adecuado de la inteligencia emocional permita
alcanzar un mejor desempeño académico en alumnos de educación primaria?
- ¿Por qué es importante la autorregulación de las emociones en los alumnos?
- ¿Cómo podemos fomentar las habilidades emocionales en el aula?
1.5. OBJETIVO GENERAL
Analizar la inteligencia emocional en alumnos de primaria para optimizar su
desempeño académico.
1.6 OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Definir los términos de inteligencia, emoción, para poder comprender la
inteligencia emocional.
- Nombrar las habilidades emocionales de la inteligencia emocional para trabajar y
manejarlas a lo largo de su vida.
- Optimizar las habilidades socioemocionales de los alumnos, de tal modo que se
vea reflejado de manera positiva en su rendimiento académico.
1.7 HIPÓTESIS
A mayor inteligencia emocional en alumnos de primaria, mejor rendimiento
académico.
Variable independiente: Inteligencia emocional.
Variable dependiente: Rendimiento académico.
1.7.1 Operalización de las variables
V.I Inteligencia emocional
Inteligencia: Es la capacidad de comprender, razonar, aprender y adaptarse a
diversas situaciones. Implica habilidades cognitivas como la resolución de problemas, el
pensamiento crítico, la creatividad y el aprendizaje.
Emociones: Son respuestas psicológicas y fisiológicas a estímulos internos o
externos. Las emociones incluyen sentimientos como la alegría, tristeza, miedo, enojo,
sorpresa o asco, y cumplen un papel clave en la manera en que las personas perciben e
interactúan con su entorno.
Inteligencia emocional: Es la habilidad para reconocer, comprender, gestionar y
regular tanto las propias emociones como las de los demás. Incluye competencias como
la empatía, el manejo del estrés, la autorregulación emocional y las habilidades sociales,
lo que permite establecer relaciones saludables y tomar decisiones acertadas en
situaciones emocionales.
V.D Rendimiento académico
Rendimiento: Es el nivel de éxito o eficacia con el que una persona realiza una
actividad o tarea, dependiendo de sus habilidades, esfuerzos y recursos disponibles.
Académico: Relativo al ámbito de la educación formal, ya sea en escuelas,
colegios, universidades u otras instituciones de enseñanza.
Rendimiento académico: Es el desempeño que un estudiante muestra en su
proceso de aprendizaje, generalmente evaluado a través de calificaciones, exámenes,
proyectos y otras actividades escolares. Refleja su capacidad para comprender y aplicar
los conocimientos adquiridos, así como su compromiso y habilidades en el entorno
educativo.