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Capitulo 12

El capítulo aborda la diversidad de aprendices con problemas auditivos, diferenciando entre sordos e hipoacúsicos y sus respectivas necesidades educativas. Se discuten las características de la pérdida auditiva, la identificación y evaluación de estos estudiantes, y los efectos en sus interacciones en el hogar y en el aula. Además, se analizan las tecnologías de apoyo, como amplificadores y sistemas de comunicación, que facilitan su aprendizaje y participación social.
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Capitulo 12

El capítulo aborda la diversidad de aprendices con problemas auditivos, diferenciando entre sordos e hipoacúsicos y sus respectivas necesidades educativas. Se discuten las características de la pérdida auditiva, la identificación y evaluación de estos estudiantes, y los efectos en sus interacciones en el hogar y en el aula. Además, se analizan las tecnologías de apoyo, como amplificadores y sistemas de comunicación, que facilitan su aprendizaje y participación social.
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Capitulo 12

Aprendices con problemas auditivos

INTRODUCCION

El término genérico pérdida auditiva se refiere tanto a los "sordos", como a los llamados

"hipoacúsicos". Los individuos sordos o anacúsicos tienen una limitación auditiva que impide

procesar la información lingüística a través del oído, con o sin amplificación. Los individuos

hipoacúsicos tienen una audición suficiente para poder procesar la información lingüística a

través del oído con ayuda de un amplificador (Informe del Ad Hoc Committee to Define Deaf

and Hard of Hearing, 1975). Además de lo anterior, existe una definición cultural de la sordera

relacionada con el uso del lenguaje estadounidense de señas y la autoidentificación de un grupo

cultural que aglutina a los usuarios de este tipo de lenguaje como su primer idioma (Henwood y

Pope-Davis, 1994).

CARACTERISTICAS PERSONALES

Los grupos de alumnos identificados como con problemas auditivos son muy diversos.

Cualquier aspecto de las características personales de estos aprendices involucra diferencias en

sus mecanismos de audición.

La pérdidaauditiva prelingüística [hipoacusia prelingüística] se presenta desde el

nacimiento o puede ocurrir antes de que el individuo desarrolle la comunicación oral o el

lenguaje; por lo general, alrededor de los dos años. Estos aprendices necesitan servicios

especializados, que a su vez requieren de un programa y equipo especiales, como se verá más

adelante en este mismo capítulo.


La pérdida auditiva poslingüística [hipoacusia poslocutiva] ocurre después de que el

niño ha desarrollado la comunicación oral o el lenguaje. Gracias a los avances médicos, el

número de niños con hipoacusia postlingüística es relativamente pequeño, afecta a entre 5 y 10%

de la población con problemas auditivos.

Los aprendices conlleva dificultades de distintos grados en la comunicación oral y en el

lenguaje, que a su vez afectan el desempeño académico, la adaptación social, o ambos. En

segundo, la escuela representa exigencias de comunicación en particular difíciles para los

aprendices con problemas auditivos.

Kretschmer y Kretschmer diversos escenarios en cuanto al desarrollo de la comunicación

a través de un lenguaje auditivo en las personas con hipoacusia.

1. El lenguaje puede retrasarse por la falta de experiencias cognitivas debidas a la

hipoacusia.

2. La hipoacusia y el uso de otros medios de comunicación (gestos, señas, alfabeto

manual) pueden causar diferencias en el desarrollo entre los aprendices que oyen y aquéllos cuya

agudeza auditiva es limitada.

3. El lenguaje de los aprendices con problemas auditivos puede ser de tipo

dialéctico, ya que el idioma que se hable constituye una segunda lengua.

4. Puede suceder cualquier combinación de los tres escenarios anteriores.

Toda descripción de las características de los aprendices con problemas de audición debe

referirse a los dos grupos de niños afectados: los que presentan hipoacusia y los sordos. En

cuanto a la comunicación, los aprendices sordos tienen dificultades con el sistema sonoro del

lenguaje, la articulación, los cambios en el tono y la sonorización. El habla de los niños con
hipoacusia resulta menos afectada en estos aspectos y sus problemas de voz son menos

frecuentes; aunque articulan mal muchas palabras, ya que por lo general sustituyen consonantes

y distorsionan sonidos. Sin embargo, a diferencia de los aprendices sordos, pronuncian bien las

vocales y su habla casi siempre es inteligible.

Las habilidades de vocabulario también son diferentes en los aprendices con problemas

auditivos y en los individuos que pueden oír (Davis, 1988). En promedio, los niños con

hipoacusia parecen retrasarse de dos a tres años en el desarrollo de vocabulario.

IDENTIFICACION Y EVALUACION

La Ley Pública 94-142 define la condición de sordo como "...tener un problema auditivo

tan severo que límite la capacidad del niño para procesar la información lingüística que se

obtiene a través del oído, con o sin amplificación, y, en consecuencia, afecte en forma negativa

su desempeño académico".

Tipos y grados de pérdidas auditivas

Los principales tipos de pérdidas auditivas se describen por la ubicación del problema en

el mecanismo de la audición. El oído está compuesto por tres partes: el oído externo, el medio y

el interno. El oído externo incluye la aurícula (la parte que sobresale a un lado de la cabeza, la

única parte visible del mecanismo) y el canal auditivo externo; la aurícula capta las ondas

sonoras del medio ambiente y las canaliza hacia ~: canal, éste lleva el sonido a la membrana

timpánica (o tímpano) que marca el comienzo del oído interno.

La pérdida conductiva es causada por un trastorno en el oído externo y medio que

impide la transferencia del sonido al oído interno.


Los dos componentes principales del oído interno son el vestíbulo y la cóclea (o caracol).

El mecanismo vestibular se relaciona con el sentido de equilibrio y es extremadamente sensible

al movimiento.

La cóclea es un elemento fundamental del oído. Es responsable de convertir la energía

mecánica que recibe desde el oído medio en señales eléctricas que son transmitidas al cerebro.

La pérdida sensorineural se asocia con daños en el nervio auditivo u oído interno.

El volumen, o la intensidad del sonido, se mide en decibeles(dB). Los sonidos fuertes

tienen un registro alto de dB; los sonidos tenues tienen un registro bajo. Para medir qué tan bien

oye un individuo a diferentes frecuencias, se usa un rango de 0 a 120 dB. Un nivel de 125 dB, o

más, por lo general provoca dolor en el ser humano. Un individuo con audición normal debe

escuchar sonidos en el nivel de 0 dB.

Particularmente difíciles de enseñar son los niños con pérdida conductiva fluctuante.

Los casos más comunes son causados por la otitis media, es decir, por infecciones del oído

medio (Webster, Saunders y Bamford, 1984). Webster y su grupo encontraron que los trastornos

conductivos fluctuantes tienen serios efectos en las habilidades relativas al proceso verbal y en

aquellas que dependen del lenguaje.

La impedanciometría y la logoaudiometría son dos técnicas más de valoración

utilizadas en una evaluación audiológica. La primera comprende una timpanometría para medir

la movilidad del tímpano, y una prueba de reflejo acústico que se usa para confirmar los

resultados de la prueba de tonos puros.

Evaluación de la comunicación
Pueden utilizarse tanto la estrategia formal como la informal para evaluar el lenguaje de

un sujeto; y cada institución o escuela puede diseñar exámenes específicos para la evaluación.

No obstante, es posible que estos exámenes no proporcionen un muestreo suficiente de las

habilidades de lenguaje del niño; que no estén bien estandarizados; que presenten muy pocos

reactivos de cada área como para poder utilizarlos con fines educativos; o que no reflejen

modelos teóricos actuales del lenguaje (Moeller, 1988).

Ying (1990) sostiene que el propósito primordial de valorar la comunicación de los

estudiantes con problemas auditivos es determinar la colocación adecuada para su educación.

La evaluación de niños con problemas auditivos es particularmente difícil. Los errores

pragmáticos que enfrentan durante la valoración sesgan los resultados en una medida tal que Ray

(1989) insta a seguir un enfoque multidisciplinario en todas las actividades tendientes a

valorarlos y evaluarlos.

LOS EFECTOS EN LAS INTERACCIONES EN EL HOGAR Y EN EL AULA

Interacciones en el hogar

Se encontró que las madres de estos niños se dirigían a ellos con verbalizaciones con un

menor nivel de complejidad cognitiva e iniciaban la conversación más del doble de veces que sus

hijos.

padres de aprendices hipoacúsicos consideran que no se satisface su necesidad de

consejería respecto de la pérdida auditiva de sus hijos (Martin, George, O'Neal y Daly, 1987) y

dijeron requerir más comunicación y apoyo del audiólogo. McNeil y Chabessol (1984) también

consideran que existe esta necesidad de comunicación, pues encontraron que ambos padres se
sentían ignorados durante el periodo de diagnóstico y pedían mayor y más profunda

comunicación con los profesionales involucrados.

Interacciones en el salón de clases

Los niños con pérdida auditiva pueden darse cuenta de que ésta es la causa de sus

problemas de comunicación en el aula; sin embargo, tienden a evitar que los otros niños se

enteren de que son hipoacúsicos (Davis, 1988), así que no preguntan aunque no hayan

escuchado, ni piden se les cambie de lugar para oír mejor, ni comentan con su maestro para que

se acomode a sus necesidades.

MEDIACION DEL ENTORNO

Los niños casi siempre comienzan a usar auxiliares auditivos tan pronto como es posible

con el fin de aumentar la conciencia de los sonidos ambientales (Sanders, 1982) y facilitar el

desarrollo del lenguaje.

El desarrollo de la lectura labiofacial requiere que los aprendices sigan todas las pautas

relacionadas con el mensaje, las del entorno y las que dictan los movimientos que hace al hablar

la otra persona.

Las pautas de lenguaje a veces se usan para aumentar la eficiencia de la lectura

labiofacial, ya que ayudan al aprendiz a diferenciar los sonidos que parecen iguales en el rostro

del interlocutor al ser pronunciados (Nicholls y Ling, 1982). Esta técnica consiste en dar pautas

con las manos, las cuales complementadas con la lectura labiofacial permiten la identificación

visual de los sonidos.


La mayoría de los padres selecciona en un principio programas de comunicación oral

para sus hijos (Northcott, 1980a). Antes de mediados de los 60, predominaban los programas

orales, y en muchos casos se prohibían las señas (Moores y Maestas y Moores, 1981).

En los sistemas de comunicación del idioma por señas, el sujeto representa con señas el

equivalente de cada palabra y signos ortográficos.

Para muchos niños sordos es más fácil de procesar el lenguaje de señas; se puede

procesar de forma más fácil para muchos niños sordos, pero estos chicos tal vez no hablen con

fluidez a menos de que use señas de forma proporcional al lenguaje oral. Sin embargo, la

mayoría de los niños sordos no sostiene conversaciones en forma regular con usuarios hábiles del

lenguaje de señas. Los aprendices sordos no dominarán el lenguaje de señas, a menos que tengan

oportunidades sustanciales para interactuar con u observar a usuarios que lo usen con fluidez Si

esto no ocurre, su avance en la mayoría de las áreas educativas también será lento.

Nelson y su grupo sostienen que la principal directriz en la educación de los aprendices

sordos consiste en vigilar la fluidez en los intercambios conversacionales en los que participen.

Además, consideran que:

 Se debe enseñar a los compañeros de conversación en turno cómo pueden facilitar

la comunicación.

 se debe identificar, en caso de nuevos compañeros de conversación, a quienes

comprendan cómo facilitar la comunicación y tengan más fluidez en el uso del lenguaje de señas

y comunicación total que los compañeros actuales.

 deben usarse videocintas de personas que se comunican con fluidez, tanto niños

como adultos, para proporcionar más modelos al aprendiz.


 la enseñanza del lenguaje en todas sus modalidades debe combinarse con énfasis

en la enseñanza de habilidades superiores de pensamiento.

 Deben establecerse objetivos muy ambiciosos de destreza, en la mayoría de las

áreas, igual que para los niños oyentes.

Ross (1982) sostiene que, sin considerar la pérdida auditiva ni otras variables

demográficas, mientras más se incluya al alumno promedio con problemas auditivos, mejores

serán sus logros académicos. Northcott (1980) también sugiere que las instalaciones menos

restrictivas tienen la ventaja de aumentar el desarrollo de habilidades para el afrontamiento, de

ser más motivantes, de reducir las conductas atípicas originadas en el aislamiento social y de

aumentar la comprensión por parte de los padres respecto de las habilidades de su hijo. Sin

embargo, la autora sugiere que la competencia diaria y los problemas sociales pueden ser

difíciles y, a veces, significar un reto para algunos de estos aprendices.

Intérpretes

Los intérpretes pueden apoyar a los aprendices con problemas auditivos que estudian en

el sistema educativo regular; son sujetos que pueden oír y que le transmiten el lenguaje oral al

aprendiz hipoacúsico o sordo, por lo general por medio del sistema manual o el de señas.

El intérprete debe colocarse de forma que el aprendiz con problemas auditivos pueda

verlo a él y a su interlocutor. Los maestros deben, además, darle al intérprete listas de

vocabulario, estructura de las lecciones, guías de estudio y otros materiales que lo ubiquen en el

contexto en el que va a trabajar.

Cada aprendiz tiene su modo preferido de comunicación, por lo que hay muchas

diferencias en la interpretación educativa. Un intérprete puede traducir el lenguaje oral al de


señas o al alfabeto manual. Un intérprete oral puede facilitar la comprensión del aprendiz al

mover la boca en silencio para transmitir el mensaje verbal o parafrasear el equivalente.

Es importante recordar que la asistencia de un intérprete puede provocar que el proceso

de comunicación se retrase. El maestro y sus Compañeros deben dirigirse al aprendiz, no al

intérprete, aunque éste debe sentirse en libertad de hacer preguntas para aclarar dudas. Los

docentes deben explicar a los otros alumnos que el intérprete no está para ayudarles con las

tareas ni en los exámenes; su papel es de intérprete, no de tutor (Salend y Longo, 1994).

Amplificación y otras formas tecnológicas para mediar el entorno

La amplificación no cura la hipoacusia, lo único que hace es incrementar la intensidad, o

el tono de algunos sonidos para aumentar la audición residual del sujeto cuando porte el aparato

amplificador.

El sistema de FM (frecuencia modulada) es un sistema de amplificación inalámbrico

mediante el cual se transmite el habla desde un micrófono usado por el maestro hasta un receptor

que utiliza el aprendiz vía señales de radio FM (Maddell, 1990b). Las ventajas de su uso en el

aula, en vez de los auxiliares auditivos individuales, son las siguientes:

1. Se eliminan los problemas que resultan de la distancia de la bocina, el ruido en el

aula y la mala acústica del salón.

2. La señal recibida es más intensa que la que el oído del niño recibe en forma

directa por medio de un auxiliar auditivo.

3. Se obtiene significativamente más información auditiva

Además, existen otros sistemas individuales de amplificación o auxiliares auditivos,

como los que Maddell (1990a) describe, los cuales se ilustran en la figura 12.6. Los auxiliares
auditivos detrás de la oreja son los de uso más común entre los niños porque pueden ajustarse

fácilmente y son compatibles con los sistemas FM. Los auxiliares auditivos intracanal, populares

entre los adultos, no son una buena alternativa para los chicos, ya que éstos crecen rápidamente y

puede necesitarse de numerosas y caras renovaciones. La amplificación que se lleva en el cuerpo

(aparatos de caja), consiste en llevar el micrófono en el pecho con el fin de amplificar el sonido

con menos interferencia, lo que es útil para los niños con pérdidas profundas o severas.

El implante coclear es una nueva opción tecnológica para algunas personas con pérdida

auditiva profunda.

LAS REPERCUCIONES EN LA INTERACCION EN LA ESCUELA, LA

COMUNIDAD Y LA SOCIEDAD

Aprendices con problemas auditivos y la escuela

Andrews y Mason (1991) observaron que al "leer entre líneas", es decir, entender los

múltiples significados de las palabras y expresiones, los aprendices con problemas auditivos

describieron formas de comprensión de material de lectura a partir del contexto similares a las

estrategias utilizadas por sus compañeros; sin embargo, utilizaron algunas, tales como volver a

leer y el conocimiento del contexto, con más frecuencia que los estudiantes que sí oían.

Aprendices con problemas auditivos y su participación en la comunidad

Existen varios mitos respecto de la pérdida auditiva (Trychin, 1994), entre los que se

incluyen los siguientes:

1. Entender las repercusiones de la participación del niño con problemas auditivos en

sistemas sociales más amplios; la escuela, la comunidad y la sociedad.


2. El "mito del auxiliar auditivo". La gente cree que los auxiliares auditivos

funcionan como los anteojos, eliminando el problema auditivo. Pero, en algunas situaciones son

útiles y en otras, no, en particular en los entornos ruidosos. Además, algunos sujetos no los

pueden utilizar de manera efectiva.

3. El "mito de leer los labios". Aunque existe la idea muy difundida de que todos los

sujetos con problemas auditivos son buenos para leer los labios, esto no siempre es verdad; hay

diferencias en el dominio personal y en las situaciones en que la lectura labiofacial se puede usar

en forma efectiva.

4. El mito de que "las pérdidas auditivas leves no son tan graves". Los efectos de la

pérdida auditiva en la vida del sujeto no se pueden juzgar sólo por su severidad.

El uso de la comunicación telefónica sigue siendo un gran obstáculo para los aprendices

con audición limitada; aun con el empleo de la amplificación, muchos usuarios de auxiliares

auditivos expresan tener dificultades para entender el lenguaje oral en el teléfono. La máquina de

escribir para teléfono permite a la persona con problemas auditivos comunicarse por esta vía. Las

letras mecanografiadas se convierten en señales eléctricas a través de un módem. La señal se

transmite por la línea telefónica y recupera su forma impresa en el teléfono receptor.

Aprendices con problemas auditivos y su participación en la sociedad

Los "sordos nativos" son personas que se identifican como miembros de la Comunidad

de Sordos, la cual posee una cultura propia con lenguaje, valores, humor, héroes y

organizaciones. Esta comunidad se basa en el uso de la lengua de señas como medio principal de

comunicación. Se destaca que reconocer y valorar esta cultura en programas educativos bilingües

y biculturales puede mejorar la autoestima de los estudiantes sordos y favorecer su rendimiento

académico.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Shea, T. M., & Bauer, A. M. (2000). Aprendices con problemas auditivos. Educación especial: Un

enfoque ecológico (2ª ed., pp. 265-292). México, D.F.: McGraw-Hill / interamericana

editores.

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