El carbón (del latín carbo -ōnis, "carbón") fue descubierto en la prehistoria y ya era conocido
en la antigüedad, en la que se manufacturaba mediante la combustión incompleta de
materiales orgánicos. Los últimos alótropos conocidos, los fullerenos (C60), fueron
descubiertos como subproducto en experimentos realizados con gases moleculares en la
década de los 80. Se asemejan a un balón de fútbol, por lo que coloquialmente se les llama
futbolenos.
Newton, en 1704, intuyó que el diamante podía ser combustible, pero no se consiguió quemar
un diamante hasta 1772 en que Lavoisier demostró que en la reacción de combustión se
producía CO2.
Tennant demostró que el diamante era carbono puro en 1797. El isótopo más común del
carbono es el 12C; en 1961 este isótopo se eligió para reemplazar al isótopo oxígeno-16 como
base de los pesos atómicos, y se le asignó un peso atómico de 12.
Los primeros compuestos de carbono se identificaron en la materia viva a principios del siglo
XIX, y por ello el estudio de los compuestos de carbono se llamó química orgánica.
El carbono (del latín, carbo, 'carbón') es un elemento químico con símbolo C, número
atómico 6 y masa atómica 12,01. Es un no metal y tetravalente, disponiendo de cuatro
electrones para formar enlaces químicos covalentes. Tres isótopos del carbono se producen
de forma natural, los estables 12C y 13C y el isótopo radiactivo 14C, que decae con una vida
media de unos 5730 años.1 El carbono es uno de los pocos elementos conocidos desde la
antigüedad,2 y es el pilar básico de la química orgánica. Está presente en la Tierra en estado
de cuerpo simple (carbón y diamantes), de compuestos inorgánicos (CO2 y CaCO3) y
de compuestos orgánicos (biomasa, petróleo y gas natural). También se han sintetizado
muchas nuevas estructuras basadas en el carbono: carbón activado, negro de
humo, fibras, nanotubos, fullerenos y grafeno.
El carbono es el 15.º elemento más abundante en la corteza terrestre,3 y el cuarto elemento
más abundante en el universo en masa después del hidrógeno, el helio y el oxígeno. La
abundancia del carbono, su diversidad única de compuestos orgánicos y su inusual capacidad
para formar polímeros a las temperaturas comúnmente encontradas en la Tierra, permite que
este elemento sirva como componente común de toda la vida conocida. Es el segundo
elemento más abundante en el cuerpo humano en masa (aproximadamente el 18,5%)
después del oxígeno.4
Los átomos de carbono pueden unirse de diferentes maneras, denominadas alótropos del
carbono, reflejo de las condiciones de formación. Los más conocidos que ocurren
naturalmente son el grafito, el diamante y el carbono amorfo.5 Las propiedades físicas del
carbono varían ampliamente con la forma alotrópica. Por ejemplo, el grafito es opaco y negro,
mientras que el diamante es altamente transparente. El grafito es lo suficientemente blando
como para formar una raya en el papel (de ahí su nombre, del verbo griego "γράφειν" que
significa 'escribir'), mientras que el diamante es el material natural más duro conocido. El
grafito es un buen conductor eléctrico mientras que el diamante tiene una baja conductividad
eléctrica. En condiciones normales, el diamante, los nanotubos de carbono y el grafeno tienen
las conductividades térmicas más altas de todos los materiales conocidos. Todos los alótropos
del carbono son sólidos en condiciones normales, siendo el grafito la
forma termodinámicamente estable. Son químicamente resistentes y requieren altas
temperaturas para reaccionar incluso con oxígeno.
El estado de oxidación más común del carbono en los compuestos inorgánicos es +4,
mientras que +2 se encuentra en el monóxido de carbono y en
complejos carbonilos de metales de transición. Las mayores fuentes de carbono inorgánico
son las calizas, dolomitas y dióxido de carbono, pero cantidades significativas se producen en
depósitos orgánicos de carbón, turba, petróleo y clatratos de metano. El carbono forma un
gran número de compuestos, más que cualquier otro elemento, con casi diez millones de
compuestos descritos hasta la fecha6 (con 500.000 compuestos nuevos por año), siendo sin
embargo ese número solo una fracción del número de compuestos teóricamente posibles bajo
condiciones estándar. Por esta razón, a menudo el carbono se ha descrito como el «rey de los
elementos».7
La combustión del carbono en todas sus formas ha sido la base del desarrollo tecnológico
desde tiempos prehistóricos. Los materiales basados en el carbono tienen aplicaciones en
numerosas áreas de vanguardia tecnológica: materiales compuestos, baterías de iones de
litio, descontaminación del aire y del agua, electrodos para hornos de arco, en la síntesis de
aluminio, etc.
El carbono es un elemento notable por varias razones. Sus formas alotrópicas incluyen, una
de las sustancias más blandas (el grafito) y una de las más duras (el diamante) y, desde el
punto de vista económico, es de los materiales más baratos (carbón) y uno de los más caros
(diamante). Más aún, presenta una gran afinidad para enlazarse químicamente con otros
átomos pequeños, incluyendo otros átomos de carbono con los que puede formar largas
cadenas, y su pequeño radio atómico le permite formar enlaces múltiples. Así, con
el oxígeno forma el dióxido de carbono, vital para el crecimiento de las plantas (ver ciclo del
carbono); con el hidrógeno forma numerosos compuestos denominados
genéricamente hidrocarburos, esenciales para la industria y el transporte en la forma
de combustibles fósiles; y combinado con oxígeno e hidrógeno forma gran variedad de
compuestos como, por ejemplo, los ácidos grasos, esenciales para la vida, y los ésteres que
dan sabor a las frutas; además es vector, a través del ciclo carbono-nitrógeno, de parte de
la energía producida por el Sol.8
El principal uso industrial del carbono es como un componente de hidrocarburos,
especialmente los combustibles fósiles (petróleo y gas natural). Del primero se obtienen,
por destilación en las refinerías, gasolinas, queroseno y aceites, siendo además la materia
prima empleada en la obtención de plásticos. El segundo se está imponiendo como fuente de
energía por su combustión más limpia. Otros usos son:
El isótopo radiactivo carbono-14, descubierto el 27 de febrero de 1940, se usa en
la datación radiométrica.
El grafito se combina con arcilla para fabricar las minas de los lápices. Además se utiliza
como aditivo en lubricantes. Las pinturas anti-radar utilizadas en el camuflaje de vehículos
y aviones militares están basadas igualmente en el grafito, intercalando otros compuestos
químicos entre sus capas. Es negro y blando. Sus átomos están distribuidos en capas
paralelas muy separadas entre sí. Se forma a menos presión que el diamante. Aunque
parezca difícil de creer, un diamante y la mina de un lapicero tienen la misma composición
química: carbono.
El diamante es transparente y muy duro. En su formación, cada átomo de carbono está
unido de forma compacta a otros cuatro átomos. Se originan con temperaturas y
presiones altas en el interior de la tierra. Se emplea para la construcción de joyas y como
material de corte aprovechando su dureza.
Como elemento de aleación principal de los aceros.
En varillas de protección de reactores nucleares.
Las pastillas de carbón se emplean en medicina para absorber las toxinas del sistema
digestivo y como remedio de la flatulencia.
El carbón activado se emplea en sistemas de filtrado y purificación de agua.
El carbón amorfo ("hollín") se añade a la goma para mejorar sus propiedades mecánicas.
Además se emplea en la formación de electrodos (p. ej. de las baterías). Obtenido por
sublimación del grafito, es fuente de los fullerenos que pueden ser extraídos con
disolventes orgánicos.
Los fullerenos se emplean en medicina, se ha probado que un derivado soluble en agua
del C60 inhibe a los virus de inmunodeficiencia humana VIH-1 y VIH-2.10
La fibra de carbono (obtenido generalmente por termólisis de fibras de poliacrilato) debido
a que son de alta resistencia se añade a resinas de poliéster, obteniéndose los materiales
denominados fibras de carbono, son empleadas para fabricar raquetas de tenis.
La fibra de carbono también se utiliza para la elaboración de bicicletas de gama alta,
logrando un menor peso, mayor resistencia y mejor geometría.
Las propiedades químicas y estructurales de los fullerenos, en la forma de nanotubos,
prometen usos futuros en el incipiente campo de la nanotecnología.
Estructuras del carbono.
Los compuestos orgánicos que contienen solo carbón e hidrogeno reciben el nombre de
hidrocarburos. Se les puede dividir en dos clases principales: hidrocarburos alifáticos y aromáticos.
Estas dos clases principales se puede dividir en familias, cada una de las cuales presenta
propiedades características:
ALCANOS.
Fórmula general: CnH2n+2
El conjunto de reglas en uso fue desarrollado a través de varias conferencias internacionales que
se conocen como las reglas de la unión internacional de química pura y aplicada. (Reglas IUPAC)
Los alcanos se clasifican en:
· Alcanos de cadena continua: Son hidrocarburos cuyos átomos de carbono de la cadena
están unidos a no más de dos átomos de carbono.
· · Alcanos Ramificados: Son hidrocarburos en que los átomos de carbono de la cadena
están unidos a más de dos átomos de carbono.
Ejemplos:
CH3 - CH2 - CH2 - CH2 - CH3 ( Pentano) Alcano de cadena continua.
- Los 4 primeros miembros de la serie de hidrocarburos de cadena continua no tienen nombres
sistemáticos sino nombres comunes que han sido aceptados por la IUPAC.
Metano CH4
Etano CH3 - CH3
Propano CH3 - CH2 - CH3
Butano CH3 - CH2 - CH2 - CH3
Carbono en biologia El carbono es el elemento más importante para la vida. Sin
este elemento, no existiría la vida como la conocemos. Como verás, el carbono es
el elemento principal en los compuestos necesarios para la vida.
Un compuesto que se encuentra mayoritariamente en los seres vivos es conocido
como un compuesto orgánico . Los compuestos orgánicos componen a las
células y otras estructuras de los organismos y llevan a cabo procesos de vida. El
carbono es el elemento principal en los compuestos orgánicos, así que el carbono
es esencial para la vida en la Tierra. Sin carbono, la vida como la conocemos no
existiría.
Compuestos
Un compuesto es una sustancia que consiste de dos o más elementos. Este tiene
una composición única que no varía. La partícula más pequeña de un compuesto
se llama molécula. Considera el agua como un ejemplo. Una molécula de agua
siempre contiene un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno. La composición del
agua se expresa por la fórmula química H 2 O. En la Figura siguiente . se muestra
un modelo de una molécula de agua. El agua no es un compuesto orgánico.
Figura 2.16
Una molécula de agua siempre tiene esta composición, un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno.
¿Qué cause que los átomos de una molécula de agua estén "pegados"? La
respuesta es enlaces químicos. Un enlace químico es una fuerza que mantiene
juntas a las moléculas. Estos se forman cuando las sustancias reaccionan entre sí.
Una reacción química es un proceso que cambia algunas sustancias para que se
conviertan en otras de otro tipo. Esta es necesaria para formar un compuesto.
Para separar las sustancias en un compuesto se necesita otra reacción química.
Carbono
¿Por qué es el carbono tan necesario para la vida? La respuesta es la habilidad
del carbono para formar enlaces estables para con muchos elementos,
incluyéndose a sí mismo. Esta propiedad le permite formar al carbono una gran
variedad de moléculas muy grandes y complejas. De hecho, ¡hay casi 10 millones
de compuestos a base de carbón en los seres vivos! Sin embargo, los millones de
compuestos orgánicos pueden agruparse en solo cuatro tipos principales: :
carbohidratos , lípidos , proteínas y ácidos nucleicos . Puedes comparar los
cuatro tipos en la Tabla siguiente . Cada tipo está también descrito abajo.
Tipo de
Ejemplos Elementos Funciones Monómero
Compuesto
carbono, Provee energía para las
Azúcares,
Carbohidratos hidrógeno, células, guarda energía, monosacárido
almidones
oxígeno forma estructuras corporales
carbono, Guarda energía, forma
Grasas,
Lípidos hidrógeno, membranas celulares, lleva
aceites
oxígeno mensajes
carbono, Ayuda a las células a
hidrógeno, mantener su forma, crea
Enzimas,
Proteínas oxígeno, músculos, acelera amino ácido
anticuerpos
nitrógeno, reacciones químicas, lleva
sulfuro mensajes y materiales
carbono, Contiene instrucciones para
hidrógeno, las proteínas, pasa
Ácidos
ADN, ARN oxígeno, instrucciones de los padres a nucleótido
Nucleicos
nitrógeno, su descendencia, ayuda a
fósforo crear proteínas
Los carbohidratos, proteínas y ácidos nucleicos son moléculas de gran tamaño
(macromoléculas) construidas a base de moléculas más pequeñas (monómeros) a
través de reacciones de deshidratación. En una reacción de deshidratación, se
remueve el agua al tiempo que se unen dos monómeros.
El carbono en quimica
Los compuestos orgánicos tienen como elemento fundamental al carbono, elemento
tetravalente (que forma cuatro enlaces covalentes) que puede formar cadenas de longitud y
ramificación variable. Estas cadenas, además suelen contener hidrógeno. De aquí que los
compuestos orgánicos estén formados por cadenas hidrocarbonadas (de carbono e
hidrógeno)
Además de estos átomos los compuestos orgánicos pueden contener otros átomos,
denominados heteroátomos, siendo los más frecuentes: oxígeno, nitrógeno, halógenos, azufre
y fósforo, aunque pueden contener otros elementos.
El átomo de carbono
El átomo de carbono tiene seis protones y seis electrones (Z=6). Sus isótopos naturales
son:
Su configuración electrónica muestra que hay 4 electrones en su última capa (1s2 2s2 2p2),
faltándole otros 4 para completarla (configuración de capa completa (1s2 2s2 2p6). Para ello,
podría ganar o perder 4 electrones, lo cual es demasiado. Por lo tanto, el carbono tiende a
compartir 4 electrones mediante enlaces covalentes.
Los tipos de enlaces pueden ser:
Simples: comparten un par de electrones.
Dobles: comparten dos pares de electrones.
Triples: comparten tres pares de electrones.
Aromáticos: son enlaces especiales y pueden considerarse intermedios entre los
enlace simples y dobles.
Número y tipo
Representación Geometría
de enlace
4 simples
Tetraédrica (109’5º)
1 doble y 2
simples
Triangular (120º)
2 dobles
Lineal (180º)
1 triple y 1
simple
Lineal (180º)
Aromático 3
simples y 2
medios dobles
Hexágono rectangular (120º)
El Carbono, a temperatura ambiente, es un sólido, y en función de la forma en que se haya
formado presenta en la naturaleza distintas formas, conocidas como “formas alotrópicas”.
En la alotropía del carbono, se conocen cinco formas, sin contar la del carbono amorfo, y
son: grafito, grafeno, diamante, fullerenos y nanotubos.