Hermanos y hermanas un placer saludarlos nuevamente, en esta ocasión
analizaremos la gran pregunta que muchos utilizan para también hacernos
criticas muy fuertes y nada edificantes; ¿Por qué CRISTO TOMABA VINO Y LOS
MIEMBROS DE LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ULTIMOS
DIAS NO LO HACEN?, sin embargo, como les digo, todo tiene explicación,
Así que, para saber más de este tema, acompáñenme en el siguiente vídeo.
Si un buen padre ama a sus hijos hará cualquier cosa para aconsejarles sobre su
bienestar, pues aunque al aconsejarles tuviera que entrar en conflicto con sus
deseos, la voluntad no le arrebataría nada a su amor.
Por ejemplo, el padre dice a su hijo: "No te acerques al fuego, de otra manera te
quemarás". El hijo ve el fuego. Le gusta por su luminosidad, por su calidez, tiende a
acercársele, pero si el hijo ama realmente a su padre y tiene fe en él, lo obedecerá y
algún día comprenderá el significado de la recomendación sin sufrir las tristes
consecuencias.
Si en cambio decide desobedecer, pagará las consecuencias y será sorprendido por
el hecho sin tener total conocimiento de lo sucedido.
Quise hacer esta comparación por dos razones:
La primera, para explicar que los mandamientos que Dios nos da son ciertamente
recomendaciones para nuestro propio bien.
La segunda, puesto que muchas veces nosotros no tenemos fe en Dios, quisiéramos
entender el motivo de cada cosa. Pero el problema es que muchas veces no estamos
aun maduros para entender. Cuando el Señor en Doctrina y Convenios sección 89 dio
al mundo la Palabra de Sabiduría, el hombre creía que fumar era bueno para la
garganta, que quien bebía alcohol representaba un ejemplo de hombre fuerte, que el
té y el café eran totalmente inofensivos.
Los primeros santos tuvieron fe en el Señor, en forma análoga al mundo; a una
distancia de 168 años, la ciencia ha demostrado que las sustancias indicadas en la
anteriormente citada sección, son muy dañinas. A pesar de esto, cuando un miembro
de la iglesia presenta este principio, la persona que escucha usualmente se defiende
a sí misma, tratando por todos los medios de inventar excusas tales como:
"Yo no estoy dañando a nadie" o "Por qué le preocuparía al Señor" o " Pequeñas dosis
no van a causar daño" o "Nadie puede prohibirme hacerlo".
Nadie quiere prohibir nada.
Si usted viera a una persona en el borde de un precipicio, ¿no la advertiría? ¡Es un
acto de amor!
En la mitad de las frases anteriores o en la frase inicial "Pero Cristo también tomaba
vino", preferimos que sean respondidas dentro de las escrituras.
Desde tiempos antiguos Dios le ha advertido a la especie humana en contra del daño
del alcohol.
En Proverbios 20:1 dice "El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera
que por ellos yerra no es sabio".
En Isaías 5:11 "¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que
se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende".
en Habacuc 2:5-6 "Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio,
que no permanecerá; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no
se saciará; antes reunió para sí todas las gentes, y juntó para sí todos los pueblos".
Analizar Proverbios 23:20 y 29-33,35 es mas que interesante:
Proverbios 23:20 dice "No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de
carne".
Proverbios 23:29-30 "¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las
rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo
amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van
buscando la mistura"
Proverbios 23:31-33 menciona "No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece
su color en la copa. Se entra suavemente; más al fin como serpiente morderá, y como
áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas*, y tu corazón hablará
perversidades".
Hoy día sabemos que el alcohol, por el contrario del té y el café que contienen ambos
sustancias que estimulan los nervios y los centros cardíacos, el alcohol decíamos, es
en cambio casi un anestésico, pone los sentidos a dormir. Muchas cirugías fueron
hechas usando esta sustancia. Leyendo la última escritura podemos entender por
qué.
Además el versículo cita las palabras: "mistura de vino". Veremos por qué Salomón
usó estas palabras apropiadamente.
en Proverbios 31:4 "No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de
los príncipes la sidra*".
Esto nos muestra que las personas con autoridad no deberían beber vino o bebidas
fuertes.
1 Timoteo 3:2-3 nos dice "Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido
de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no
dado al vino".
Tito 1:7 menciona "Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como
administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino".
Queda claro de esta manera que la gente tiene el buen ejemplo de la persona que
está a cargo.
Ahora empezaremos a analizar la pregunta de si también Jesús bebía vino, porque me
suena extraño que un ejemplo perfecto como Él, supuestamente errara de algún
modo en este punto tan importante.
Hay lugares donde la tradición del vino es muy fuerte y para muchas personas el
abandonar el uso del vino es muy difícil.
Muchas personas se justifican a sí mismas citando la escritura sobre la Última Cena.
Así que yo deseaba encontrar algo que apoyara mi punto de vista, oré y estudié las
escrituras y este es el resultado.
Nosotros, como santos de los últimos dias, no tomamos vino porque contiene
alcohol, pero en caso de que el vino fuera sin alcohol lo podríamos tomar sin
problemas. Es entonces importante determinar qué tipo de vino tomó Jesús.
Jueces 13:4 dice "Ahora, pues, no bebas vino ni sidra...Y me dijo: He aquí que tú
concebirás y darás a luz un hijo; por tanto, ahora no bebas vino, ni sidra.
Levítico 10:9 nos recalca"No beberéis vino ni sidra".
Es interesante puesto que siempre especifica Vino o bebida fuerte. Si el vino era
siempre con alcohol debería ser parte de la bebida fuerte. Para mí fue una forma de
ayudarnos a establecer que el vino puede tener alcohol y puede no tenerlo. Podría
agregar aquí más cosas pero es suficiente por ahora.
De cualquier manera, para mostrar claramente esto podemos leer:
Deuteronomio 29:5-6 "Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros
vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido
sobre vuestro pie. No habéis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra; para que supierais
que yo soy Jehová vuestro Dios". Aquí el Señor está diciendo que ellos no tomaron
vino ni bebida fuerte..
Deuteronomio 32:14 dice algo interesante "Mantequilla de vacas y leche de ovejas,
con grosura de corderos, y carneros Basán; también machos cabríos, con lo mejor del
trigo; y de la sangre de la uva bebiste vino".
Aquí la escritura está hablando en una forma positiva sobre este tipo de vino, pero en
el mismo capítulo en los versículos 32 y 33 el Señor está hablando sobre el vino de los
paganos o gentiles y Él no estaba hablando en la misma forma positiva. Echemos un
vistazo.
"Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos, y de los campos de Gomorra; las uvas
de ellos son uvas ponzoñosas, racimos muy amargos tienen. Veneno de serpientes es
su vino, y ponzoña cruel de áspides".
Bueno, me parece claro que en el mismo capítulo tenemos evidencia con respecto a
dos diferentes clases de vino: uno, sangre pura de la uva (el bueno, el dulce); el otro
con algún aditivo diferente (alcohol) amargo, venenoso, etc.
Para apoyar esto podemos citar la siguiente opinión:
Daniel 1:8,16 "Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la
comida del rey, ni con el vino que él bebía".
En el libro Manuscritos de Cumrán en la página 151 está escrito: "En Hebreo tenemos
dos palabras para especificar el vino "tirosh" que significa el vino dulce, este no
contiene alcohol, y "Jain" significa vino con alcohol.
En Mateo 26:27-29 "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo:
Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es
derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más
de este fruto de la vid"
En Marcos 14:23-25 leemos "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y
bebieron de ella todos. Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos
es derramada. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid"
Para reforzar, en Lucas 22:17-18 "Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo:
Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto
de la vid..."
Jesús no tomó vino con alcohol.
Tres Apóstoles diferentes, en tres lugares diferentes, en tres momentos diferentes,
usaron siempre la frase "fruto de la vid", nunca vino. Ellos supieron por inspiración
que sería mejor usar esta expresión; de hecho, el Nuevo Testamento fue traducido en
griego y esta lengua tiene sólo una palabra para vino, y esto causó mucha confusión.
Es asombroso que ellos usaran las mismísimas palabras para describir este
importante asunto.
Lucas 1:15 nos aclara "Porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y
será lleno del Espíritu Santo". ¡Qué gran bendición podemos recibir por obedecer este
mandamiento!
Mucha gente dice: "¡No estoy haciendo nada malo!" o "¡el cuerpo es mío y yo decido
lo que quiero hacer con él!" Bueno, esto es verdad, todos tienen el albedrío, pero tal
vez sea mejor escuchara los líderes y escudriñar más las escrituras sobre el tema.
en 1 Corintios 3:16-17 leemos "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu
de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a
él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es".
¡Que gran responsabilidad tenemos! Por cierto, si se dieron cuenta, solo he utilizado
ejemplos y escrituras de la Biblia para concordar las enseñanzas con Doctrina y
Convenios seccio 89; la Biblia no nos da a elegir en este tema; si no fuéramos
creyentes podría ser diferente, pero si lo somos la obediencia es el camino y no la
ceguera espiritual o presión social.
Gracias por acompañarme hasta esta parte del podcast, les voy a agradecer mucho
puedan compartir este vídeo en sus redes sociales e invitar a amigos y familiares a
que se suscriban a Canal Lamanita, nuestra meta es que los mensajes lleguen a toda
persona sea miembro o amigo de la Iglesia.
Conmigo, su amiga Claudia Milena, será hasta mañana en un nuevo vídeo. Un
abracito y adiós