¿Qué es la filosofía? 4to.
1 IAVA
Karl Jaspers Profa. Bettina Rodríguez
Selección de textos
CAPÍTULO II: LOS ORÍGENES DE
LA FILOSOFÍA:
La historia de la filosofía como
pensar metódico tiene sus orígenes
hace dos mil quinientos años, pero
como pensar mítico mucho antes.
Sin embargo, comienzo no es lo
mismo que origen. El comienzo es
Karl Jaspers (Oldenburg, 1883 - Basilea,
histórico y acarrea para los que
1969) Psiquiatra y filósofo existencialista
vienen después un conjunto
alemán. Aplicó su reflexión al drama humano
creciente de supuestos sentados y a sus problemas principales: la
por el trabajo mental ya efectuado. comunicación, el sufrimiento, la culpabilidad o
Origen es, en cambio, la fuente de la la muerte, y fue uno de los pensadores que
que mana en todo tiempo el conformaron elexistencialismo y la
impulso que mueve a filosofar. fenomenología.
Únicamente gracias a él resulta esencial la filosofía actual en cada momento y
comprendida la filosofía anterior.
Este origen es múltiple. Del “asombro” sale la pregunta y el conocimiento; de la
“duda” acerca de lo conocido el examen crítico y la clara certeza; de la “conmoción del
hombre” y de la conciencia de estar perdido la cuestión de sí propio.
Representémonos ante todo estos tres motivos.
Primero. Platón decía que el asombro es el origen de la
filosofía. Nuestros ojos “nos hacen ser partícipes del
espectáculo de las estrellas del sol y de la bóveda
celeste”.Este espectáculo nos ha dado el impulso de
investigar el universo. De aquí brotó para nosotros la
filosofía, el mayor de los bienes deparados por los dioses
a la raza de los mortales”.Y Aristóteles “pues la admiración
es lo que impulsa a los hombres a filosofar: empezando
por admirarse de lo que les sorprendía por extraño,
avanzaron poco a poco y se preguntaron por(...)el origen
Platón. (Atenas, 427 - 347 a.
C.) Filósofo griego. del Universo.
El admirarse impulsa a conocer. En la admiración se cobró noción de no saber. Busco el
saber, pero el saber mismo, no “para satisfacer ninguna necesidad común”.
El filosofar es como un despertar de la vinculación a las necesidades de la vida.
Este despertar tiene lugar mirando desinteresadamente a las cosas, al cielo y al
mundo, preguntando qué sea todo ello y de dónde todo ello venga, preguntas cuya
respuesta no serviría para nada útil, sino que resulta satisfactoria por sí sola.
Segundo. Una vez que he satisfecho mi
asombro y admiración con el
conocimiento de lo que existe, pronto
se anuncia la duda. A buen seguro que
se acumulan los conocimientos, pero
ante el examen crítico no hay nada
cierto. Las percepciones sensibles
están condicionadas por nuestros
órganos sensoriales y son engañosas o
en todo caso no concordantes con lo
Rene Descartes (La Haye 1596-Estocolmo 1650)
que existe fuera de mí
Fue un filósofo francés al que se lo considera
independientemente de que sea el padre de la filosofía Moderna perteneció a
percibido o en sí. la corriente racionalista.
Nuestras formas mentales son las de nuestro humano intelecto. Se enredan en
contradicciones insolubles. Por todas partes se alzan unas afirmaciones frente a
otras. Filosofando me apodero de la duda, intento hacerla radical, mas, o bien
gozándome en la negación mediante ella, que ya no respeta nada, pero que por
su parte tampoco logra dar un paso más, o bien preguntándome dónde estará la
certeza que escape a toda duda y resista ante toda crítica honrada
La famosa frase de Descartes "pienso, luego existo" era para él indubitablemente cierta
cuando dudaba de todo lo demás, pues ni siquiera el perfecto engaño en materia
de conocimiento, aquel que quizá ni percibo, puede engañarme acerca de mi
existencia mientras me engaño al pensar. La duda se vuelve como duda metódica la
fuente del examen crítico de todo conocimiento. De aquí que sin una duda radical,
ningún verdadero filosofar. Pero lo decisivo es cómo y dónde se conquista a través de la
duda misma el terreno de la certeza.
Y tercero. Entregado al conocimiento de los objetos del mundo, practicando la duda
como la vía de la certeza, vivo entre y para las cosas, sin pensar en mí, en mis
fines, mi dicha, mi salvación. Más bien estoy olvidado de mí y satisfecho de alcanzar
semejantes conocimientos. La cosa su vuelve otra cuando me doy cuenta de mí mismo
en mi situación.
El estoico Epiciclo decía: "El origen de la filosofía es el percatarse de la propia
debilidad e impotencia." ¿Cómo salir de la impotencia? La respuesta de Epicuro
decía: considerando todo lo que no está en mi poder como indiferente para mí en su
necesidad, y, por el contrario, poniendo en claro y en libertad por medio del
pensamiento lo que reside en mí, a saber, la forma y el contenido de mis
representaciones.
...
Cerciorémonos de nuestra humana situación. Estamos siempre en situaciones. Las
situaciones cambian, las ocasiones se suceden. Si éstas no se aprovechan, no vuelven
más. Puedo trabajar por hacer que cambie la situación. Pero hay situaciones por su
esencia permanentes, aún cuando se altere su apariencia momentánea y se cubra de
un velo su poder sobrecogedor: no puedo menos de morir, ni de padecer, ni de luchar,
estoy sometido al destino, me hundo inevitablemente en la culpa.
Estas situaciones fundamentales de nuestra existencia las llamamos situaciones
límites. Quiere decirse que son situaciones de las que no podemos salir y que no
podemos alterar.
La conciencia de estas situaciones límites es después del asombro y de la duda el
origen, más profundo aún, de la filosofía. En la vida corriente huimos
frecuentemente ante ellas cerrando los ojos y haciendo como si no existieran.
Olvidamos que tenemos que morir, olvidamos nuestro ser culpables y nuestro
estar entregados al destino. Entonces sólo tenemos que habérnoslas con las
situaciones concretas, que manejamos a nuestro gusto y a las que reaccionamos
actuando según planes en el mundo, impulsados por nuestros intereses vitales. A
las situaciones límites reaccionamos, en cambio, ya velándolas, ya, cuando nos damos
cuenta realmente de ellas, con la desesperación y con la reconstitución: Llegamos a ser
nosotros mismos en una transformación de la conciencia de nuestro ser.
...
Resumamos. El origen del filosofar reside en la admiración, en la duda, en la
conciencia de estar perdido. En todo caso comienza el filosofar con una
conmoción total del hombre y siempre trata de salir del estado de turbación hacia
una meta. Platón y Aristóteles partieron de la admiración en busca de la esencia
del ser. Descartes buscaba en medio de la serie sin fin de lo incierto la certeza
imperiosa. Los estoicos buscaban en medio de los dolores de la existencia Pero
quizá no es ninguno de estos orígenes el más original o el incondicional para
nosotros.
...
La patencia del ser para la admiración nos hace retener el aliento, pero nos tienta
a sustraernos a los hombres y a caer presos de los hechizos de una pura
metafísica. La certeza imperiosa tiene sus únicos dominios allí donde nos
orientamos en el mundo por el saber científico. La imperturbabilidad del
alma en el estoicismo sólo tiene valor para nosotros como actitud transitoria en
el aprieto, como actitud salvadora ante la inminencia de la caída completa,
pero en sí misma carece de contenido y de aliento.
Actividad de comprensión y elaboración
Lee el material y luego elabora un texto en el que expliques con tus
palabras la diferencia entre comienzo y origen de la filosofía; los orígenes
de la filosofía (cuáles son y por qué) diferencia entre situación y situación
límite (qué es lo que hace que una situación sea considerada límite).
Conclusión personal ¿has experimentado alguna de las sensaciones que
describe el texto? ¿cuáles?