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El trabajo analiza las implicaciones del diagnóstico de Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) en la percepción del sí mismo y el sufrimiento humano, cuestionando la lógica hedonista que busca eliminar el malestar. Utilizando una metodología cualitativa, se exploran las experiencias de personas diagnosticadas con TAB, revelando que su autoconcepto está influenciado tanto por vivencias personales como por conocimientos científicos. Se propone una comprensión más holística que valore la individualidad y el contexto social, buscando una intervención terapéutica más integradora y menos estandarizada.

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El trabajo analiza las implicaciones del diagnóstico de Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) en la percepción del sí mismo y el sufrimiento humano, cuestionando la lógica hedonista que busca eliminar el malestar. Utilizando una metodología cualitativa, se exploran las experiencias de personas diagnosticadas con TAB, revelando que su autoconcepto está influenciado tanto por vivencias personales como por conocimientos científicos. Se propone una comprensión más holística que valore la individualidad y el contexto social, buscando una intervención terapéutica más integradora y menos estandarizada.

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TRABAJO DE GRADO

BIPOLARIDAD, ¿OPORTUNIDAD O INFIERNO?


ANÁLISIS DE LAS RELACIONES DE SIGNIFICADO EN TORNO AL SÍ MISMO

MARÍA JOSÉ INDABURU PIAZZINI


DAVID MAURICIO RODRÍGUEZ JIMÉNEZ
DIANA CAROLINA HERNÁNDEZ FORERO*

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA


FACULTAD DE PSICOLOGÍA
PSICOLOGÍA
BOGOTÁ, COLOMBIA
2014

*Asesora de trabajo de grado y coautora. Psicóloga, Pontificia Universidad Javeriana.


Magister en Psicología Clínica, Fundación Universitaria Konrad Lorenz.
2

Contenido

Resumen 4

I. Introducción 5

II. Método 26

2.1. Diseño 26

2.2. Participantes 26

2.3. Estrategias de recolección de información 27

2.4. Procedimiento 27

2.5. Consideraciones éticas 29

III. Resultados 29

IV. Comentarios 48

V. Referencias 43

VI. Anexos 57
3

Índice de tablas y figuras

Tabla 1: Descripción de actividades 28

Tabla 2: Categorías y subcategorías 30


4

Resumen

El funcionamiento hedonista y la eliminación del sufrimiento han permeado la cotidianidad de la

cultura, incluyendo las ciencias sociales y de la salud. Este proyecto se articula a partir del

cuestionamiento frente a las comprensiones en torno al sufrimiento y la enfermedad, y

particularmente las implicaciones que puede tener el diagnóstico de Trastorno Afectivo Bipolar

(TAB) en las relaciones de significado en torno al sí mismo. Se revisan planteamientos desde la

lógica normativa y normalizadora analizada por Foucault e investigaciones sobre las

características del trastorno y quienes lo reciben. Igualmente se exploran comprensiones del sí

mismo desde dos corrientes de la psicología clínica, las apreciaciones sobre el ejercicio de

diagnosticar y del sufrimiento humano. Se utiliza una metodología cualitativa de carácter

fenomenológico, usando como instrumentos grupos focales y entrevistas. El proyecto se llevó a

cabo en la Asociación Colombiana de Bipolares, con la participación de los presidentes y

algunos de los miembros. Se encontró que la forma en que los participantes hablan de sí mismos

está relacionada con experiencias personales y saberes científicos, que conllevan a un ejercicio

de control para mantener la estabilidad.

Palabras clave: bipolaridad, sí mismo, diagnóstico, psicología, psiquiatría, sufrimiento.


5

I. Introducción

Una premisa histórica que se materializa en la posmodernidad es el funcionamiento

hedonista de la cultura, en la cual “sentirse bien” es una condición para poder vivir, haciendo

implícita la eliminación de toda condición de “malestar o sufrimiento” (Wilson y Luciano,

2002).

Esta lógica ha permeado tanto el funcionamiento natural y cotidiano de nuestra cultura,

como el de las ciencias sociales y de la salud, orientándolas hacia la identificación del problema

en torno al síntoma y la formulación de diagnósticos. Esto se hace con la expectativa de ofrecer

programas que mitiguen las condiciones asociadas al malestar, atribuyendo a la eliminación del

síntoma la oportunidad para generar condiciones favorables de salud.

Díaz (2008) expone la emergencia del “sufrimiento medicalizado” que hace referencia a

una redefinición de fenómenos que antes eran propios de otras disciplinas no médicas. El

sufrimiento dejó de ser una cuestión metafísica y religiosa para ser un objeto susceptible de

tratamiento a manos de la medicina, que implica la consideración del sufrimiento como algo

patológico e innecesario, antinatural e incomprensible.

El conocimiento del sufrimiento humano desde esta lógica categórica del “bienestar –

malestar” y “salud – enfermedad” como procesos excluyentes, puede implicar la fragmentación

del sujeto involucrándolo en una lucha contra las condiciones inherentes de la vida.

Este proyecto se articula a partir del cuestionamiento frente a las comprensiones en torno al

sufrimiento y la enfermedad en nuestra cultura, y particularmente las implicaciones que puede

tener el diagnóstico clínico para la persona, su familia y los grupos sociales. Así, se establece
6

como propósito comprender las relaciones de significado con relación a sí mismo de personas

que han recibido un diagnóstico de trastorno afectivo bipolar tipo I o tipo II.

Desde la perspectiva médico–psiquiátrica, el trastorno afectivo bipolar es clasificado como

una alteración del estado del ánimo que puede generar un impacto significativo en la persona y

su funcionamiento vital dadas sus manifestaciones sintomáticas. Una persona que recibe el

diagnóstico de enfermedad bipolar ha experimentado episodios de manía y depresión con

diferentes características sintomáticas (forma de manifestarse, intensidad, frecuencia y duración

de los síntomas) (Donadío, 1997; Organización Mundial de la Salud –OMS-, 2003).

La presentación de estos episodios y diferentes manifestaciones sintomáticas dificulta la

identificación temprana y pertinente, ya que por ejemplo para determinar la bipolaridad se

requiere de la existencia de los dos episodios en diferentes momentos de la vida del paciente.

Esto lo convierte en un diagnóstico tardío que requiere seguimiento, una comprensión histórica

de la dificultad y no solamente de los episodios identificados como crisis de manera aislada.

Además, al pertenecer a las alteraciones del afecto, dificulta comprender su magnitud e

implicaciones.

Recibir un diagnóstico implica reorganizar elementos de la vida, tanto en una esfera

personal como relacional, que puede incluir la integración de rutinas y saberes que faciliten el

manejo de la nueva condición, iniciar tratamientos que garanticen si no la desaparición, la

disminución del malestar y reconocer los síntomas y actuar sobre ellos (González, Artal, Gómez,

Caballero, Mayoral, Moreno, Alvarez-Jiménez, Gook, Villacorta, Higuera, y Vázquez-Barquero,

2012).

Donadío (1997) expone que en el trastorno afectivo bipolar, dada la baja comprensión de la

problemática, la gente adopta un estilo de vida caótico y permanentemente alterado sin tener
7

conocimiento de su enfermedad. Por ello, actualmente se promueve la psicoeducación que

facilite la identificación de los síntomas, señales tempranas de alarma y la consecuente evitación

de recaídas.

Comprender las relaciones de significado con relación a sí mismo en personas que han

recibido un diagnóstico de trastorno afectivo bipolar, puede ofrecer oportunidades para ampliar

el conocimiento de esta problemática desde otro lugar; aprender desde la experiencia del

paciente, involucrando elementos adicionales a la caracterización sintomática.

Incluir otros elementos que participan en lo sintomático, puede ofrecer una mirada amplia

e integradora que reconozca la individualidad, las condiciones particulares, el valor de la historia,

el contexto y los significados sociales.

Esta perspectiva puede ofrecer una mirada liberadora y esperanzadora frente a esta

alteración afectiva, tanto para quienes reciben el diagnóstico como para sus familiares y

cuidadores. Se propone, entonces, una perspectiva alternativa al sufrimiento y la comprensión de

sí mismo, al abordaje de las dificultades desde el ejercicio dinámico, reconociendo sus

potencialidades, recursos propios, experiencias vitales y metas.

Desde lo disciplinar, esta apertura en la comprensión puede impactar los elementos

incluidos en el abordaje terapéutico al poner en discusión los modelos tradicionales de

intervención, para tener como foco el impacto del diagnóstico sobre la experiencia vital de quien

lo recibe y la forma en que se ve a sí mismo. Tal propuesta le apunta a una descentralización

parcial de los enfoques clínicos, e invita a una mirada clínica global y compleja en torno al

sufrimiento humano.

Igualmente, este trabajo podría resultar útil para otras disciplinas como la psiquiatría, la

enfermería y el trabajo social, en términos de cuestionarse sobre las particularidades de cada


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persona con esta complicación emocional, que parecen perderse en las estandarizaciones, y que

podrían beneficiar vías alternas de intervención, valorándolas como recursos propios de aquellos

que han sido diagnosticados. La mirada descentrada de enfoques que se propone, puede facilitar

la comunicación entre profesionales de la salud mental, reduciendo los tecnicismos sin

abandonar un ejercicio profesional y el compromiso por el bienestar del paciente, meta última de

cualquier intervención en salud.

Este proyecto es coherente con los principios que se promulgan desde la formación

Javeriana al hacer una transición clara del conocimiento formal y académico hacia un aporte

social y comunitario. Le apunta a valorar y dar cabida a la individualidad y la diversidad, puntos

clave de la misión de la institución como respuestas a la preocupación de la crisis ética y de la

instrumentalización del ser humano.

Finalmente, vale la pena referirse al impacto de este trabajo en la formación académica y

profesional de los autores; como estudiantes de último año de Psicología, se hace perentoria la

articulación de conocimientos técnicos y teóricos con una aplicación práctica, real y útil para

individuos y comunidades. Este trabajo ha permitido a los investigadores un acercamiento real al

sufrimiento humano, que si bien coincide con la literatura revisada durante los años de

formación, la trasciende y tiene una influencia en la experiencia subjetiva de quien lidera o

acompaña los procesos. El reconocerse como parte activa de un proceso psicoterapéutico, como

agentes que se permean por las vivencias y emociones de los otros y se transforman a partir de

éstas, es parte del impacto de la investigación sobre sus autores.


9

Con el fin de comprender la dinámica del diagnóstico y su relación con las personas y

sociedades, se retoma a Michel Foucault (1998), quien estudió y analizó ampliamente el carácter

normativo de las clasificaciones de enfermedades y trastornos mentales.

En Historia de la locura en la época clásica, dedica algunos apartados a examinar los

primeros momentos en que algunas personas comenzaron a ser indeseadas por el resto de su

comunidad, al presentar ciertos rasgos de comportamiento y complicaciones en su salud, que los

hacían ver como un peligro al orden establecido. Apareció entonces la necesidad de recluirlas en

internados, con la finalidad de librar a la sociedad de lo nocivo y heterogéneo. En este momento,

no sólo se destinaba ese espacio a quienes presentaban “afecciones del espíritu”, puesto que

también tenía un fin policíaco. Así, en el mismo lugar se alojaban los que en ese entonces eran

denominados "depravados", "imbéciles", "pródigos", "impedidos", "desequilibrados",

"libertinos", "hijos ingratos", "padres disipados” e “insensatos” (Foucault, 1998).

Antes de la época clásica, este tipo de comportamientos no habían sido excluidos y

apartados para su control, debido a que muchas de esas actitudes tenían un valor reconocido

culturalmente. Como afirma Foucault (1998) “los gestos de la magia y las conductas

profanadoras se vuelven patológicas a partir del momento en que una cultura deja de reconocer

su eficacia. De hecho, al menos en la nuestra, el paso a lo patológico no se ha operado de una

manera inmediata, sino mediante la transición de una época que ha neutralizado su eficacia,

haciendo culpable la creencia” (p. 83).

Poco a poco, la medicina fue involucrándose en el mundo del internado, acompañando las

lógicas policíaca y jurídica, en el sentido que comenzó a ser quien otorgaba un estatuto de

enfermo o sano; ésta era una facultad única y propia de este campo del conocimiento. Así, el

saber sobre el “loco” ya no estaba bajo el dominio público y cultural, sino que pasó a ser
10

repartido en grupos privilegiados, a la par que la escritura y el secreto se inmiscuyeron en éste

(Foucault, 2001). Es así como surge la clínica, apropiándose de una forma de ver y hablar sobre

la enfermedad. El lenguaje y la mirada, que antes habían sido concebidos como fenómenos

distintos, se conjugan en la clínica en un “ojo que habla”. La mirada deja de buscar la esencia,

para centrarse en la extracción de cuadros sintomáticos, que han sido estructurados de acuerdo al

lenguaje que la misma disciplina ha construido para sí. Se convierte en un “vistazo” que escoge

los elementos que considera valiosos para rápidamente clasificar. Asimismo, la mirada médica le

da sentido a los síntomas, otorgándoles el calificativo de “enfermedad” que los despoja de la

unicidad y los convierte en el condensado de experiencias anteriores (Foucault, 2001).

Acompañando a la mirada, el lenguaje se vuelve un sinónimo de realidad. Se pierde la

posibilidad de hacer una lectura exhaustiva sobre las manifestaciones patológicas pues para el

clínico, éstas hablan siempre un lenguaje claro y ordenado. Dichas manifestaciones resultan de la

eliminación de variables que antes formaban parte del espectro total, pero que no lograron ser lo

suficientemente frecuentes y relevantes para ser tenidas en cuenta dentro de la mirada y el

lenguaje. Así, lo que se rescata son aquellos elementos que se presentan repetidamente aunque

combinados de forma distinta en los individuos.

Este proceso de eliminación de variables puede ser denominado “estandarización”, y es

una de las bases de la certeza médica, que “no se constituye a partir de la individualidad

completamente observada, sino de una multiplicidad enteramente recorrida de hechos

individuales” (Foucault, 2001, p. 147). El enfermo es para el clínico, el ente a través del cual se

proyecta la estructura lingüística que compone la enfermedad; al individuo se le recortan los

elementos que lingüísticamente no resuenan con el saber médico, y por tanto queda reducido a

aquello que sí encaja, es decir los síntomas claros y ordenados; un caso.


11

En su texto Vigilar y Castigar, Foucault (2003) recoge otros elementos del fenómeno

descrito anteriormente. Hace referencia al examen, un punto clave de la disciplina jerárquica que

se caracteriza por tener una mirada normalizadora, una vigilancia que permite calificar, clasificar

y castigar. Con una serie de técnicas, el examen vuelve al individuo objeto para un

conocimiento, un caso a describir, juzgar, medir, y comparar con otros, para eventualmente ser

encauzado hacia lo normal. Así, ser mirado y detallado deja de ser un privilegio y un elogio a la

individualidad, y pasa a ser un proceso de mera descripción, siendo ésta una herramienta de

control y dominación.

Ahora bien, los trastornos mentales empezaron a ser ampliamente descritos en manuales

diagnósticos desde mediados del siglo XX, como producto del proceso histórico que describe

Foucault (2001).

Específicamente, el Trastorno Afectivo Bipolar, antes conocido como Psicosis Maníaco

Depresiva, es dividido por la American Psychiatric Association en cuatro subtipos; tipo I, tipo II,

ciclotimia y TAB no especificado. Como se dijo anteriormente, la presente investigación se

centrará únicamente en los tipos I y II. Así, el TAB tipo I es descrito en el DSM-IV-TR como un

curso clínico con uno o más episodios maníacos, caracterizados por presentar un estado de ánimo

anormalmente extrovertido, exaltado o irritable, que se prolonga por lo menos una semana y

puede requerir hospitalización. También es característico de los episodios maníacos presentar un

aumento en la autoestima o en las ideas de grandiosidad, reducción de las horas de descanso,

fuga de ideas o sentimiento de un pensamiento acelerado, participación excesiva en actividades

placenteras que pueden llevar a consecuencias peligrosas, entre otros (American Psychiatric

Association, 2003; Donadío, 1997).


12

Es frecuente que se hayan presentado uno o más episodios depresivos mayores, cuyos

principales indicadores son un afecto de tono triste que se haya prolongado dos o más semanas,

junto con la pérdida de interés en realizar actividades placenteras, insomnio o exceso de sueño,

sentimientos de inutilidad y de vacío existencial, como si no existieran razones para levantarse

de la cama, o en el peor de los escenarios, para vivir. Por su parte, el TAB tipo II se caracteriza

por un curso clínico de uno o más episodios depresivos mayores acompañados de al menos un

episodio hipomaníaco. Los síntomas de un episodio hipomaníaco son muy similares a los de uno

maníaco, la diferencia radica en su intensidad. Mientras que en un episodio hipomaníaco, la

persona se puede percibir como más activa de lo normal y por lo tanto se puede dar manejo en

casa, en uno maníaco se llevan a cabo actividades con un riesgo mayor, que requieren la

hospitalización de la persona. La manía está más frecuentemente acompañada de alucinaciones e

ideas delirantes (American Psychiatric Association, 2003; Donadío, 1997).

Además de la descripción médico-psiquiátrica de esta condición, es importante incluir

algunas narrativas que han sido reportadas a partir de la experiencia con el diagnóstico. En el

libro La Mente Descarrilada de Alberto Donadío (1997), el autor recoge algunas experiencias y

relatos de personas que han sido diagnosticadas con TAB. Resalta el impacto que los síntomas

anteriormente descritos pueden tener sobre la vida de una persona. Por ejemplo, cuando se habla

de la participación excesiva en actividades que producen placer, se puede retomar la experiencia

de una persona, quien deja su trabajo y su ciudad sin previo aviso, para alojarse en un hotel,

cerca de la costa de su país.

Seguramente este tipo de comportamiento puede parecer normal a los ojos de muchas

personas, pero cuando se vuelve más frecuente, empieza a traer otra serie de dificultades, como

el agotamiento de los recursos económicos de toda la familia, el despido de varias empresas y


13

por ende un fracaso laboral importante. Frente a este tipo de problemática, la respuesta que suele

ofrecer la familia y el médico-psiquiatra es reducir la autonomía de la persona que está

presentando estos comportamientos. Se le prohíbe manejar dinero, utilizar su automóvil o incluso

ver cierto tipo de contenidos en la televisión. Sin embargo, se reportan también algunos éxitos

que han tenido lugar a partir de episodios hipomaníacos o maníacos. Se ha encontrado que

personas que se encuentran pasando por alguno de estos episodios logran hacer una fortuna

importante, dada la impulsividad y la fuga de ideas para los negocios; no obstante, estas mismas

personas temen perder lo que han ganado cuando se presente otra crisis o episodio.

Partiendo de esta descripción, se han llevado a cabo diversas investigaciones sobre el

trastorno, el perfil de quienes lo padecen, la frecuencia y características de los episodios, la

estabilidad diagnóstica y las áreas neurológicas que podrían verse afectadas. En un estudio sobre

el perfil de los pacientes ambulatorios con TAB (Trastorno Afectivo Bipolar) se encontró que

para la población española la prevalencia del trastorno es del 2% al 5%. La mayoría de

participantes fueron diagnosticados con TAB tipo I y eran estos quienes tendían a estar

incapacitados laboralmente de forma permanente, mientras que para las personas diagnosticadas

con TAB tipo II o No Especificado, dicha incapacidad era transitoria (Argudo, Carrillo,

Cebollada, de Dios, Ezquiaga, García, Montes, Ramos, Sáiz & Valle. 2008). Refiriéndose a los

pacientes con TAB tipo I, Becoña y Lorenzo (2001) afirman que éstos sufrirán de 8 a 12

episodios de depresión mayor y de 4 a 8 episodios maníacos a lo largo de su vida. Los autores

describen algunos pródromos; síntomas que indican que se aproxima un episodio. En el caso de

la manía los más comunes son: menos sueño, irritabilidad, pensamientos de comenzar a correr,

entre otros. Para la depresión: pérdida de interés en actividades con otra gente, sueño

interrumpido, preocupación constante, etc.


14

A nivel neuropsicológico, se presenta una desregulación a nivel de neurotransmisores que

puede tener un carácter hereditario alto. Se ha observado que son cuatro los neurotransmisores

mayormente implicados en la presentación del trastorno: la dopamina, la noradrenalina, la

serotonina y la acetilcolina (Del Valle, Zúñiga & Hernández, 2010). Igualmente, se han hecho

investigaciones de corte funcional y estructural. Bonnin, Martínez-Aran, Sánchez-Moreno,

Torrent, Franco, Pacchiarotti y Vieta, (2010) afirman que los pacientes diagnosticados con TAB

presentan alteraciones a nivel cognitivo, específicamente en memoria verbal y funciones

ejecutivas. La flexibilidad cognitiva parece ser una de las funciones más afectadas, y el origen

de este deterioro podría deberse tanto a aspectos del neurodesarrollo como neurodegenerativos.

Igualmente, en términos estructurales, se ha evidenciado un menor volumen del cerebelo, en

pacientes con TAB, con una disminución del flujo sanguíneo y aumento de la metabolización de

la glucosa (Hernáez-Goñi, Tirapu-Ustárroz, Iglesias-Fernández & Luna-Lario, 2010).

A pesar de que existen numerosos estudios sobre el trastorno, su prevalencia y su

repercusión sobre el sistema nervioso, se han encontrado investigaciones que ponen en duda la

validez del trastorno en términos de estabilidad diagnóstica. López (2008) en su estudio sobre la

evolución del TAB en condiciones reales, encontró que la estabilidad diagnóstica del trastorno,

definida como la medida en que un diagnóstico es confirmado en evaluaciones consecutivas, es

baja en comparación con otros estudios. Considera que esto puede deberse a que las

investigaciones han tenido un seguimiento muy corto de la evolución de la "enfermedad"

(alrededor de tres años) y que por ello la estabilidad se ha mostrado como mayor. Al realizar

seguimientos más largos, se encontró que los pacientes dejaban de cumplir los criterios para el

diagnóstico del TAB y empezaban a cumplir otros como los requeridos para Esquizofrenia y

Depresión. Se proponen entonces métodos para mejorar esta estabilidad como son: evaluación y
15

observación longitudinal, estudios de tipo genético, monitorización de la respuesta al tratamiento

y evaluación de los efectos del trastorno en la función psicosocial (López, Baca, Botillo,

Quintero, Navarro, Negueruela, Pérez, Basurte, Fernández, Jiménez & González, 2008).

Cuestionándose igualmente por la complejidad de otorgar un diagnóstico, Fist, Pincus, Levine,

Williams, Ustun y Peele (2004) hablan sobre la utilidad clínica del DSM en tanto puede o no

contribuir a un correcto empleo del sistema diagnóstico, a esclarecer la toma de decisión clínica,

y a mejorar el curso clínico.

Se podría entonces comenzar a hablar sobre algunos de los modelos interventivos que han

surgido para el tratamiento del TAB. Resulta importante señalar que existen avances

significativos en psicoterapia que atienden la problemática emocional y afectiva sin partir de la

clasificación diagnóstica, que no son revisados en el presente trabajo. Siendo así, González,

Artal, Gómez, Caballero, Mayoral, Moreno, Alvarez-Jiménez, Gook, Villacorta, Higuera, y

Vázquez-Barquero (2012) resumen evidencia sobre diferentes tipos de tratamiento: La

psicoeducación, la Terapia cognitivo conductual, la Psicoterapia Interpersonal del Ritmo Social y

la Terapia Familiar. La primera consiste en proporcionar al paciente y su familia, información

detallada sobre el trastorno y habilidades para identificar señales tempranas de alarma con el

propósito de evitar la ocurrencia de un nuevo episodio. La Terapia cognitivo conductual para

TAB puede incluir elementos de psicoeducación, técnicas de modificación cognitiva, estrategias

de resolución de problemas, así como planificación de actividades agradables, entrenamiento en

habilidades sociales, relajación e higiene del sueño. La psicoterapia interpersonal del ritmo social

tiene como eje las relaciones sociales e incluye tomar conciencia de la enfermedad, la búsqueda

de apoyo social, entrenamiento en habilidades sociales y de resolución de problemas, abordaje

del duelo, cambios de rol y desarrollo de hábitos regulares en la vida cotidiana. La terapia
16

familiar para el TAB se dirige a disminuir la emoción expresada e incrementar el apoyo positivo

que la familia del paciente aporta. Otros autores exponen adicionalmente la Terapia de Cuidado

Sistemático y los tratamientos farmacológicos más comunes como las sales de Litio,

antipsicóticos y antidepresivos (Álvarez, Lolich, Tamayo & Vásquez, 2012).

De forma alterna, se ofrecen algunos documentos en forma de guías o manuales, dirigidos

a pacientes y familiares, para manejar el trastorno. Entre ellos, se encuentra la Guía práctica de

convivencia para familiares de adolescentes que presentan el trastorno bipolar (Del Valle,

Zúñiga & Hernández, 2010). Aquí se hace una caracterización en un lenguaje muy sencillo de

los principales elementos del trastorno, realiza una explicación neurobiológica de la presentación

del mismo, resaltando su alto componente hereditario y posteriormente, expone los síntomas

característicos de los polos depresivo y maníaco junto con una serie de herramientas que puede

utilizar la persona que esté a cargo de cuidar a quien presenta el trastorno.

De igual forma, Caponigro, Johnson, Kring, Lee, (2012) presentan Bipolar Disorder: a

guide for the newly diagnosed. Ésta comprende una amplia gama de información sobre el TAB

que va desde la descripción de los principales componentes del mismo, hasta recomendaciones

sobre a quienes se debe comunicar la "enfermedad" que se padece y cómo se debe hacerlo.

Incluye aspectos sobre la medicación y una descripción de los efectos secundarios más usuales,

con el fin de que la persona con TAB tenga un papel más activo en su tratamiento farmacológico.

También reúne algunos de los tratamientos psicoterapéuticos bajo la premisa de que la terapia,

acompañada de los fármacos, es más efectiva. Adicionalmente, enuncia algunas formas para

identificar los síntomas de los episodios de forma temprana con el fin de reducir el daño que

éstos puedan provocar. Finalmente, Overcoming Bipolar Disorder - A comprehensive workbook

for managing your symptoms & achieving your life goals, resalta la importancia que tiene el
17

mismo paciente sobre su trastorno. Parte de 4 supuestos: 1. Los síntomas de TAB vienen y se

van, pero se trata de una condición crónica. 2. Hay componentes biológicos en el TAB (por eso

casi siempre hay medicación) 3. El TAB no puede ser explicado únicamente por esos factores

biológicos (por eso el modelo que se propone es biopsicosocial) 4. Un buen manejo, que incluya

cuidado por parte del mismo paciente, ayuda a un buen resultado. Le apuestan a una

colaboración entre profesionales, familia y paciente. Hay módulos de información general, otros

de las fases de manía y depresión, salud física y bienestar, metas personales y relación con los

"cuidadores" (Bauer, Kilbourne, Greenwald, Ludman & McBride, 2008).

Existen otros métodos de intervención dirigidos a la población escolar, sobre la cual

también ha recaído el diagnóstico de TAB. Gómez-Arnau (2013) expone un caso clínico de

presunta bipolaridad infantil para ejemplificar la falta de especificidad en las categorías

diagnósticas para este tipo de dificultades en niños pequeños. En este texto, la dificultad radica

en que un mismo comportamiento del niño puede corresponder a diferentes entidades

diagnósticas. Aquí la intervención se perfila a corregir conductas específicas o síntomas, como la

irritabilidad. Resulta interesante que, sea cual sea el comportamiento del niño, tiene que ligarse

con algún tipo de trastorno. Particularmente, parece como si no hubiese niño, sino un conjunto de

acciones anormales a encauzar. Frente a esto último, la anteriormente nombrada Guía práctica

de convivencia para familiares de adolescentes que presentan el trastorno bipolar (Del Valle, et

al. 2010) afirma en su última parte, que el TAB no debe ser una entidad desde la cual pueda

definirse a la persona que recibe dicho dictamen.

Las aproximaciones desde la psicología clínica comportamental aportan una perspectiva

funcional que dista mucho de aquellas propuestas sindrómicas ofrecidas por los manuales

diagnósticos. Los abordajes desde el síndrome tienen una meta particular y es identificar signos
18

claros que eventualmente los lleven a reconocer una enfermedad, con su etiología y curso

específicos; sin embargo, la identificación de enfermedades psicológicas claras no ha sido

exitosa, a excepción de algunos desórdenes neurológicos (Hayes, Follette, Gifford, Strosahl,

Wilson. 1995). El abordaje funcional, por su parte, persigue el propósito al que sirve un

comportamiento. Desde aquí se entiende que un individuo tiene múltiples formas de lograr un

objetivo. Por esto, puede decirse que los distintos comportamientos registrados en los criterios

diagnósticos de los trastornos mentales, aunque diferentes topográficamente, pueden estar en

función de un mismo objetivo. Así, llorar, hablar demasiado, gastar cantidades de dinero

exageradas, no dormir, no comer, pueden verse relacionadas o estar en función del recibimiento

de atención por parte de seres queridos.

Partiendo de este análisis funcional, Hayes, Follette, Gifford, Strosahl, Wilson (1995) han

conceptualizado el Trastorno de Evitación Experiencial (TEE) que puede describirse como un

fenómeno que ocurre cuando una persona no está dispuesta a ponerse en contacto con

experiencias privadas particulares ([Link].: sensaciones corporales, emociones, pensamientos,

recuerdos, predisposiciones conductuales) e intenta alterar la forma o la frecuencia de esos

eventos y el contexto que los ocasiona (Hayes, Wilson, Gifford, Follette y Strosahl, 1996 citados

por Ferro, 2000, p.1).

Muchos de los desórdenes categorizados en el DSM pueden ser explicados desde la óptica

funcional y clasificados funcionalmente como TEE. Este desorden encuentra una de sus bases a

partir del carácter bidireccional del comportamiento verbal humano. Para ejemplificar esto, se

puede tomar el caso de la palabra ansiedad. Ansiedad se le llama a un conjunto de conductas

como sentir miedo anticipado a una consecuencia aversiva, sudoración, incremento del ritmo

cardíaco, etc., que podría, por lo que se puede haber visto y hablado socialmente, llevar a una
19

pérdida de control, lo cual, a su vez, conllevaría a una humillación. Entonces, la ansiedad, por el

carácter bidireccional de la conducta verbal, queda ligada a la humillación y por ende, para

obviar aquella emoción negativa, se evitarán aquellas situaciones que puedan producir ansiedad,

evitación que se verá reforzada de forma negativa al retirar un sentimiento de malestar.

Ahora bien, la perspectiva psicoanalítica ofrece de igual forma algunas comprensiones

sobre el ejercicio de diagnosticar. Rubinstein (1999) afirma que en un primer momento, el

diagnóstico era pensado como un proceso a partir del cual era posible orientar el tratamiento y

hacer un pronóstico respecto a la evolución del mismo. Se trataba de producir un diagnóstico de

personalidad, relativamente objetivo y transmisible. En muchos casos, los analistas encargaban

tal diagnóstico a un psicólogo antes de comenzar el tratamiento. Posteriormente, con Lacan, el

diagnóstico fue desprestigiado, pues el analista no podía diagnosticar ya que estaba en la

posición del "no saber". Se da luego una re-conceptualización de esto, haciendo una diferencia

entre el diagnóstico psiquiátrico, y el estructural, al cual debería apuntarse. Este último se basa

en la lógica de que las premisas no están establecidas previamente sino que se construyan en el

terreno de la transferencia. Así, como afirma Gómez-Franco (1996, p.50, como se citó en

Maganto-Mateo y Ávila-Espada, 1999, p. 12) “no se trata de encajar el fenómeno en la quilla de

la guía, sino de que el fenómeno se subjetivice en el síntoma que, al hablar, irá desplegando la

estructura”.

Desde allí ha habido varias posturas y continúa estudiándose. Con respecto al término

diagnóstico, éste tiene dos acepciones; etimológicamente, significa distinguir o conocer. En esta

acepción se puede identificar el término con el proceso de conocimiento, discernimiento,

discriminación, y no termina necesariamente en un rotulamiento. Por otro lado, el uso corriente


20

proviene de la medicina y da cuenta de una etapa del proceso de administración de la cura. Se

utiliza para referirse al conocimiento de los signos de las enfermedades, a las conclusiones

basadas en el estudio de dichos signos, que sirven para fijar el carácter peculiar de éstas y su

ubicación en una categoría preestablecida. La obtención de un diagnóstico que nombre

adecuadamente la enfermedad tiene un efecto tranquilizador especialmente para el médico, en

tanto cree reducir su no saber. Pero si el diagnóstico sólo subsume al sujeto en una categoría,

afirma Rubinstein (1999), se pierde la singularidad psíquica y el paciente queda oculto tras la

mirada objetivadora que lo nomina, desconociendo las particularidades de su subjetividad. Así,

en Psicoanálisis, la clasificación que empezó a hacer Freud, distaba de otros diagnósticos, pues

tenía en cuenta la transferencia y sus condiciones. El diagnóstico visto de esta forma, permite

distinguir formas de funcionamiento y organización subjetiva y en esta perspectiva se acerca al

sentido etimológico del término (distinguir, comprender).

De igual manera, Kopelovich (2011) parte de una diferenciación entre el diagnóstico

psiquiátrico y el diagnóstico psicoanalítico. De acuerdo a Colette Soler (como se citó en

Kopelovich, 2011) la sintomatología de la mirada, establecida por el médico, conduce a un

"hétero-diagnóstico" en tanto proviene del Otro y donde la palabra solo sirve como vehículo de

signos. La función del analista, en contraposición, es crear o mostrar otros niveles al paciente.

También, retomando a Rubinstein (1999), la autora afirma que el diagnóstico carecería de valor

cuando se utiliza como una etiqueta que obstruye la escucha de lo que no entra en la

categorización, pero es útil posiblemente cuando permite dar cuenta de la clínica, pensar una

dirección de la cura posible, interrogar la orientación de las intervenciones y armar espacios de

discusión.
21

Para continuar, vale la pena referirse al concepto de sí mismo, pues como se dijo

anteriormente, es el tema de interés para esta investigación, en tanto se cree que el diagnóstico de

TAB puede tener una influencia sobre éste. El sí mismo ha sido estudiado y conceptualizado

desde diferentes corrientes psicológicas y en esta investigación se equipara este concepto al

término Self, con el objetivo de encontrar una categoría de encuentro entre las corrientes

psicoanalítica y de psicología clínica comportamental, pues éstas resultan de particular interés

para los investigadores.

De acuerdo a González (1993), en los inicios del Psicoanálisis, los conceptos Self y Yo

fueron usados indiscriminadamente por el mismo Freud. Incluso, el término Yo fue entendido de

manera distinta de acuerdo a las tópicas de desarrollo de su trabajo, y esto causó confusión entre

los lectores durante mucho tiempo. En contraposición, Yampey (1981) considera que Freud sí

hizo referencia en algún punto de conocimiento del Sí-mismo, Selbtgefuhl (sentimiento de uno

mismo), e hizo referencia a aspectos como la auto-estima, la auto-observación y el auto-

reproche. Sin embargo, según el autor, el término utilizado en ese momento dista de lo que se

entiende hoy en día por Self.

Luego de varias décadas de incomprensiones conceptuales, Grienberg y sus colaboradores

(1966, como se citó en González, 1993) resolvieron esta confusión taxonómica al mostrar que

antes de 1923 el término " das ich" debería traducirse en los escritos de Freud como Self (das

Selbst) y no como Yo. Así, se afirma que más allá de la estructura subordinada dentro del

aparato psíquico de Yo, se encuentra el Self supraordinario y relacionado con el mundo de los

objetos, vinculado al desarrollo de la libido narcisista y a la regulación de la autoestima. El Self

sería entonces una fuerza integradora que mantiene la continuidad y la consistencia de la


22

persona en el tiempo; fuerza que está presente en las primeras etapas de funcionamiento mental,

y las trasciende en la evolución.

Con el tiempo, varios psicoanalistas postfreudianos entre los que destacan Melanie Klein,

Donald Winnicott y a nivel más especializado Heinz Kohut, decidieron adentrarse al estudio del

Self, proponiendo teorías interesantes que en ocasiones iban de la mano con modificaciones en la

metodología psicoanalítica de intervención. Para iniciar, Klein (citada en Yampey, 1981) afirma

que el Yo es la parte organizadora del Self, que siempre está influida por pulsiones instintivas,

pero logra tenerlas bajo control. De igual forma, dirige todas las actividades y establece relación

con el mundo exterior. El Self, en cambio, envuelve la totalidad de la persona, abarcando de

igual manera toda la vida de los instintos (Ello) (Yampey, 1981).

Por otro lado, Winnicott (1960, como se citó en Lorenzo 2012) habla de un Self Verdadero

y un Self Falso. Definió el Self verdadero como “el potencial heredado que experimenta una

continuidad de existir, y que a su modo y a su ritmo adquiere una realidad psíquica personal y un

esquema corporal personal” (1960, pág. 46). En contraposición, el Self falso fue descrito como

originado en la sumisión y con la capacidad de tener una función defensiva que protege al Self

verdadero. Estas dos "versiones" del Self, dependen en gran medida de la capacidad de la fuerza

que le cede al yo débil del niño, la instrumentación que hace la madre de las expresiones

omnipotentes de este último. La madre que no es “suficientemente buena” no es capaz de

instrumentar la omnipotencia del niño, de modo que repetidamente falla en dar satisfacción al

gesto genuino del bebé. En lugar de ello lo reemplaza con su propio gesto, que adquirirá sentido

por la sumisión del infante. Esta sumisión, este reemplazo del gesto propio por el gesto de la

madre, empieza a crear un Self complaciente, un Self falso. La madre suficientemente buena, en
23

cambio, da satisfacción al gesto espontáneo del bebé, a lo que Winnicott concibe como

“alucinación sensorial” (Lorenzo, 2012).

Ahora bien, Heinz Kohut (2007) se interesó especialmente en este estudio y por tanto, creo

el Psicoanálisis del Self. En su libro El análisis del Self, conceptualiza el Self bajo la modalidad

de una abstracción psicoanalítica de “nivel comparativamente bajo”. Esto quiere decir que es

próxima a la experiencia, y es un contenido del aparato psíquico. No se trata entonces de una

instancia de la mente, sino de una estructura interna mental en tanto está investida con energía

instintiva y tiene continuidad en el tiempo (es duradero). El Self posee también una localización

psíquica; muchas veces se encuentran representaciones diversas del Self, contradictorias entre sí

(en el ello y el yo, por ejemplo, o en el consciente y el preconsciente). En su teoría aparece otro

elemento importante en tanto tiene una estrecha relación con el Self. Este es el concepto de

Selfobjects; objetos que son vividos como parte del Self, y que tienen mucho que ver con la

experiencia narcisista (Kohut, 2007).

Por su parte, el Conductismo también posee una serie de concepciones sobre el Self (o sí

mismo, ya que dicha traducción no rompe con la esencia del concepto) que distan bastante de las

propuestas del Psicoanálisis. Para comenzar a hablar sobre lo que comprende esta perspectiva

sobre el conocimiento de sí mismo, hay que iniciar afirmando que, en general, para todas las

escuelas conductistas, no existe una entidad tal como la mente. Partiendo de allí, y alejándose de

concepciones dualistas, no hay algo tal dentro del ser humano que ocasione determinado

comportamiento. Entonces, expresiones como “hay algo dentro de mí que me llevó a hacer esto”,

son apreciaciones mentalistas que arrojan una explicación tautológica, circular, del

comportamiento (“hice esto porque tengo algo dentro” o “tengo algo dentro porque hice esto”).
24

Es este carácter verbal el que muchas veces llena de explicaciones la conducta humana.

Cuando una persona llora constantemente, no puede dormir bien, pierde el interés en actividades

que solían gustarle y a su vez el apetito, su medio social le indicará de forma verbal que está

triste o deprimida. Así, cuando dicha persona vuelva a presentar esos comportamientos, va a

saber que está deprimida; sin embargo, en otro contexto una persona puede considerar que está

deprimida porque en su trabajo fue reprendida por demorarse más de los establecido en el

espacio del almuerzo y eso la hizo sentir muy mal; no lloró, no perdió su apetito y aún tiene

ganas de salir con sus amigos, pero está deprimida. Entonces, depresión, o tristeza, son sólo el

nombre, el sustantivo que se le ha puesto a una gama de conductas y no constituyen una

comprensión de la problemática (Freixa i baqué, 2003).

En este orden de ideas, conocerse va más allá de encontrar las designaciones que encierran

aquello que hacemos, pensamos o sentimos. Desde el Conductismo, siempre habrá elementos en

el contexto que incrementan o disminuyen las probabilidades de que un individuo actúe de una

forma particular, relaciones que vienen dadas por una historia particular de aprendizaje. De esta

forma, conocerse a sí mismo es conocer qué elementos del contexto provocan una u otra

respuesta en el individuo, qué ocurre cuando se responde de esa forma y en qué grado esa

consecuencia resulta benéfica o aversiva, lo que se puede relacionar con que nuevamente vuelva

a emitir la misma respuesta o definitivamente se elimine o cambie por otra (Freixa i baqué,

2003). Dicha relación entre una respuesta, las circunstancias sobre las cuales es más probable

que ocurra y lo que pasa cuando se efectúa se conoce como función del comportamiento

(Follette, Naugle & Linnerooth, 2000).

En este punto, considerado el objeto de este estudio, vale la pena referirse a lo que se

entiende por relaciones de significado en torno al sí mismo. Retomando a Ballesteros (2005) en


25

su artículo El concepto de significado desde el análisis del comportamiento y otras perspectivas,

la construcción de significado se da en el encuentro histórico con el otro, y tiene un carácter

relativo. Se genera a partir de una relación de interdependencia entre el lenguaje y las

condiciones contextuales, en un proceso tanto de interacción como de interrelación. Resulta

esencial comprender que el proceso de construcción de significado es facilitado por una función

propia del lenguaje, que hace referencia a poder comportarse psicológicamente respecto a

objetos o eventos que no están presentes.

Desde una perspectiva psicodinámica, tal función podría equipararse a la capacidad de

representación, que hace referencia a traer al presente algo que no está ocurriendo, y así, la

palabra misma puede ser considerada representación. Ballesteros (2005) afirma que el

significado de las palabras está en cómo se usan (Ryle y Wittgenstein, como se citó en

Ballesteros, 2005); de esta forma, para esta investigación, las relaciones de significado en torno

al sí mismo corresponderían a la manera en que los miembros de la ACB usan las palabras para

referirse a ellos mismos y su experiencia con el diagnóstico.

Para estudiar lo anterior, se estableció el objetivo general de explorar las relaciones de

significado con relación a sí mismo de personas que han recibido un diagnóstico de trastorno

afectivo bipolar en algún período de su historia de vida. Como objetivos específicos se

plantearon:

- Conocer las descripciones que las personas con TAB hacen de ellos, refiriéndose a su

vida antes y después de ser diagnosticados.

- Identificar diferencias y similitudes en las relaciones de significado con relación a sí

mismo antes y después del diagnóstico.


26

- Explorar a través del discurso de personas con TAB, las posibles áreas de su vida que se

hayan visto permeadas por el diagnóstico.

- Determinar si en las áreas de vida de las personas con TAB se presentó un cambio a partir

del diagnóstico.

II. Método

2.1. Diseño

La presente investigación tiene un enfoque cualitativo, con un diseño de tipo

fenomenológico, puesto que está centrado en el significado, estructura y esencia de una

experiencia de individuos o grupos. Tiene como base el análisis de discursos y la búsqueda de

sus posibles significados (Salgado, 2007).

2.2. Participantes

Miembros de la Asociación Colombiana de Bipolares, entidad sin ánimo de lucro

dedicada a la atención y acompañamiento de pacientes con bipolaridad y sus familiares, centrada

en el conocimiento de los principales elementos de la enfermedad y la prevención de recaídas

(Asociación Colombiana de Bipolares, 2014).


27

2.3. Estrategias de recolección de información

La principal herramienta que se usará en esta investigación serán los grupos focales.

Estos se definen como “una técnica de recolección de datos mediante una entrevista grupal

semiestructurada, la cual gira alrededor de una temática propuesta por el investigador” (Bonilla-

Jimenez y Escobar, s.f.). Los motivos para hacer uso de este instrumento hacen referencia al

interés por el surgimiento de actitudes, sentimientos, creencias, experiencias y reacciones de los

participantes en relación al tema del diagnóstico de TAB ligado con las representaciones de

significado con relación a sí mismos.

Una segunda estrategia de recolección de información fue la entrevista semi-estructurada. Ésta se

caracteriza por ser un espacio de conversación basado en un guión flexible según el curso de la

misma. Este guión es propuesto por el entrevistador para abordar a profundidad diferentes

fenómenos. Este tipo de estrategia permite hacer una revisión exhaustiva de las singularidades

que puedan presentarse en los elementos a investigar, así como de la emergencia de

complejidades que no habían sido conceptualizadas previamente por el investigador. Por estos

motivos se decidió hacer uso de esta estrategia para el presente proyecto (Corbetta, s.f.). Las

preguntas planteadas para estas entrevistas se encuentran en el Anexo A.

2.4. Procedimiento:

Para el desarrollo de los grupos focales se plantearon un conjunto de actividades cuyo propósito

fue favorecer la conversación de los participantes en torno a los ejes temáticos. En la tabla 1 se

describen las actividades que fueron propuestas.


28

Tabla 1: Descripción de actividades.

Nombre de la actividad Procedimiento


Inicialmente, los investigadores se presentan al grupo,
procurando el establecimiento de una relación de confianza y
confidencialidad. A su vez, los participantes se presentan de la
forma en que cada cual desee.
Se disponen los materiales para esta primera actividad, los
cuales son pliegos de papel kraft, pintura, marcadores, esferos,
entre otros.
Se indica que debe trazarse una silueta de su propio cuerpo en
cada pliego de papel. Para ello requerirán la ayuda de los otros
¿Quién soy? (bodymaps)
participantes.
Una vez trazada, se pide a los participantes que plasmen en su
silueta quiénes son. Esto lo podrán hacer mediante palabras,
símbolos, dibujos, manchas, rayones, rupturas, etc…
Pasados 40 minutos, se invita a la socialización de los body-
maps de forma voluntaria.
El cierre se hace compartiendo la experiencia.

Se da la bienvenida a la sesión y se hace un recuento de los


principales elementos tratados en la sesión anterior. Se da un
espacio de conversación para dar opiniones frente a ese
recuento.
Se disponen los materiales requeridos; libros previamente
Historia de vida elaborados por los investigadores, que constan de hojas blancas
en las que los participantes deberán plasmar su historia de vida.
Pasados 40 minutos, se invita nuevamente a compartir el
producto con el resto del grupo de forma voluntaria, al igual
que las emociones asociadas y que surgieron durante el proceso
de elaboración.

Se da la bienvenida a la sesión y se hace un recuento de los


principales elementos tratados en la sesión anterior. Se da un
espacio de conversación para dar opiniones frente a ese
recuento.
Se disponen los materiales requeridos; un rollo de papel kraft,
pinturas, marcadores, escarcha, etc… Se pedirá a los
Muro: Bipolaridad
participantes que imaginen que el muro representa la
bipolaridad, y que lo modifiquen según sus concepciones y
experiencias con ésta.
En un segundo momento, se invita a los participantes a pasar
de uno en uno, de forma voluntaria, a pararse frente al muro ya
terminado, y expresarse frente a él de la forma en que lo
29

deseen. Se podrán usar palabras, gestos, movimientos, etc…


Se retoman para el cierre las principales emociones que hayan
surgido a lo largo de la actividad y se propicia un espacio para
hablar de ellas.

Adicional a los grupos focales se desarrollaron tres entrevistas a profundidad con algunos

miembros de la ACB.

2.5 Consideraciones éticas

Para la realización del presente proyecto fueron esenciales una serie de compromisos

éticos, caracterizados por resguardar el buen nombre de todos los participantes, así como

proteger su identidad. De igual forma, los investigadores se comprometieron a manejar con

absoluta reserva los registros fotográficos y de audio de las distintas sesiones grupales, como de

entrevista. En esta línea, y luego de hacer el análisis respectivo de dichos datos, tiene lugar el

compromiso de devolver a los participantes y a la asociación los hallazgos del proyecto de tal

forma que los puedan usar como insumo para sus intervenciones. Por su parte, el uso de la

información fue estrictamente académico. Para finalizar estas consideraciones, es importante

aclarar que ninguno de los participantes estuvo bajo riesgo físico o emocional durante la

realización de la investigación. Todo lo aquí descrito fue tenido en cuenta para la elaboración del

formato de consentimiento informado (Anexo B), firmado por todos los participantes.

III. Resultados

Luego de haber planificado las actividades anteriormente descritas, se presentó la

propuesta investigativa a la Asociación Colombiana de Bipolares, para su aprobación. Tanto el

presidente administrativo como el honorario estuvieron de acuerdo con la realización de los


30

grupos focales. De esta forma, tuvieron lugar cinco encuentros en los que se realizó: presentación

del proyecto, dos entrevistas semi-estructuradas y tres grupos focales. Estas sesiones fueron

grabadas en audio y posteriormente transcritas (Anexo C). También se realizaron diarios de

campo (Anexo D) y se tomaron algunos registros fotográficos.

Esta información fue analizada mediante un método inductivo, a través de una matriz de

categorías (Anexo E), del cual resultaron seis categorías y veintidós sub-categorías presentadas

en la Tabla 2. Dicho análisis permitió responder al objetivo general de la investigación, siendo

éste explorar las relaciones de significado con relación a sí mismo de personas que han recibido

un diagnóstico de trastorno afectivo bipolar en algún periodo de su historia de vida.

Tabla 2: Categorías y subcategorías

Categorías Definición Sub-categorías Definición


Asociaciones
Relaciones de
arbitrarias con
equivalencia con
relación a si mismo
relación a sí mismo
Asociación arbitraria
Asociaciones
entre diferentes Relaciones de
arbitrarias con
Relaciones de elementos a partir equivalencia en
relación a la
equivalencia del significado torno a la
bipolaridad
atribuido por un bipolaridad
grupo determinado
Asociaciones
Relaciones de
arbitrarias con
equivalencia en
relación a las crisis
torno a las crisis
Adopción de nuevos
hábitos que se alejan
de comportamientos
Conjunto de Modificación del
o situaciones que
consecuencias estilo de vida para
pueden funcionar
generadas por el evitar recaídas
Impacto del TAB. como
diagnóstico y la
desencadenantes de
experiencia de la
crisis
bipolaridad
Daño y Pérdidas o ganancias
consecuencias de la experiencia
percibidos del TAB. con el TAB
31

percibido por los


participantes.
Se refiere a las
Reacciones al
distintas respuestas
momento de recibir
al evento del
el diagnóstico.
diagnóstico.
Se refiere a la
imposibilidad de
manejarse en
distintas áreas de
Pérdida de funcionamiento
autonomía. puesto que se
percibe al
participante como
discapacitado para
hacerlo.
Se refiere a la
Comprensión de
identificación de
TAB desde una
diversos elementos
perspectiva
que confluyen en la
multifactorial.
bipolaridad
Hace referencia a la
conceptualización
Psicoeducación
científica del TAB y
como el
el control
conocimiento del
sintomático como
TAB a partir de los
principal
síntomas.
Conjunto de herramienta para
características que evitar recaídas.
Comprensión de la
son atribuidas al Bipolaridad como
bipolaridad.
concepto de entidad autónoma Se refiere a
bipolaridad (personificación de concepción del TAB
la enfermedad) A como un tercero, que
medida que el TAB tiene la capacidad de
gana autonomía, la controlar al paciente
persona pierde a voluntad.
autonomía.
Elementos que
acompañaron el
Atribuciones
desencadenamiento
causales frente al
de la bipolaridad
TAB
desde la perspectiva
de los participante
Necesidades Necesidad por
Perspectiva desde la
identificadas por las Acompañamiento comunicar
necesidad
personas que han emocional desde una elementos de la
32

recibido un perspectiva experiencia que


diagnóstico de TAB profesional. acompañan el
diagnóstico, en
términos de la
relación con su
contexto.
Hace referencia al
Expectativa de
anhelo por
estabilidad
mantenerse estable.
Trata de una crítica a
la mirada
Percepción de
reduccionista que
insuficiencia del
únicamente busca
tratamiento
aliviar la
farmacológico
desregulación neuro-
biológica.
Existe una
preferencia por
Urgencia por
buscar tratamientos
encontrar soluciones
que ofrezcan
inmediatas
resultados rápidos y
visibles.
Hace referencia a
cuidados y actitudes
Creencias y
que desde la
prácticas de la ACB
experiencia de otros,
como ente protector
han resultado
benéficos.
Habla acerca de
Perspectivas en Discursos y
elementos propios
torno a la salud prácticas en torno a
Creencias y de la experiencia,
mental la salud mental
prácticas de los que, aunque no
participantes que forman parte de la
permean el discurso política de la ACB,
en torno a la salud funcionan como
mental soportes para
manejar la
condición.
Se considera el
Medicamento como medicamento como
Ejes para el eje del tratamiento. un eje para lograr la
Pilares desde la tratamiento integral estabilidad.
ACB del TAB propuesto Se considera la
por la ACB Espiritualidad como espiritualidad como
eje del tratamiento. un eje para lograr la
estabilidad.
33

Se consideran los
Grupo de apoyo
grupos de apoyo
como eje del
como un eje para
tratamiento.
lograr la estabilidad.
Se considera la
Familia como eje del familia como un eje
tratamiento para lograr la
estabilidad.
Se considera el
Médico-psiquiatra
médico-psiquiatra
como eje del
como un eje para
tratamiento
lograr la estabilidad.

Se procede entonces a describir los hallazgos, iniciando con la categoría denominada

Relaciones de equivalencia. Esta hace referencia a una asociación arbitraria entre diferentes

elementos a partir del significado atribuido por un grupo determinado. Se encontró que dichas

relaciones permeaban ciertos discursos en torno al sí mismo, a la bipolaridad y a las crisis. De

esta forma, surgen tres sub-categorías, siendo la primera de éstas las relaciones de equivalencia

con relación a sí mismo, que se define como una serie de asociaciones arbitrarias con relación a

sí mismo, es decir que trata de cómo las personas se describen o hablan de ellas mismas.

En este sentido, se encontraron descripciones centradas en aspectos considerados

propiamente individuales como ser una persona introvertida, tranquila, armoniosa, creyente,

religiosa, capaz, autónoma, inteligente, normal, no enferma, analítica y cuidadosa consigo

misma. Adicionalmente, la profesión y el trabajo son elementos desde los cuales también se

describen los participantes: “soy ingeniero biomédico, tengo una especialización en gerencia

integral en salud”. Por otro lado, hay una serie de descripciones que hacen de sí mismos en

relación con otras personas diagnosticadas con TAB. Así, el ser inteligente, desconfiado,

paranoide, perspicaz, apasionado, corresponde a características que tendrían en común todas las

personas con TAB, según los participantes. Finalmente, se encuentran descripciones que los

participantes hacen de ellos como previas y posteriores al evento del diagnóstico. De esta forma,
34

algunos participantes refieren ser tolerantes, sanos, juiciosos, mejores personas y también ser

limitados desgraciados, anormales y “mi mejor psiquiatra”.

La segunda sub-categoría se denomina relaciones de equivalencia en torno a la bipolaridad

y se define como asociaciones arbitrarias con relación a la bipolaridad. En este sentido se habla

de la bipolaridad como una enfermedad mental grave, una oscilación entre manía y depresión

incurable pero susceptible de ser controlada, de carácter predominantemente genético, como un

enemigo a combatir, mediante medicamentos y acompañamiento psiquiátrico. Igualmente, se

encuentran descripciones de la bipolaridad como “La enfermedad del juicio” pues conlleva a un

cambio en el estilo de vida favorable para la salud, que además, ha traído cambios positivos para

las relaciones interpersonales y representa una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Se

hallaron relaciones entre el TAB como igual a una enfermedad médica equiparable, por ejemplo,

a una enfermedad cardiovascular, un hueco del que es complicado salir. Se considera a la

bipolaridad como un monstruo o fantasma que hay que definir para poder atacarlo.

Asimismo, el TAB es visto como algo que representa una dificultad para expresar

emociones, ser aceptados como personas normales, que los hace ser inconstantes y difíciles de

complacer. Para muchos participantes, tener bipolaridad puede representar tener aptitudes

diferentes al resto de la población, como un don creativo, una capacidad intelectual superior,

habilidades extrasensoriales, una pasión por el estudio, acompañado de un temperamento

explosivo. Por último, se encontraron descripciones de la bipolaridad como una situación que

dificulta establecer relaciones de pareja, funcionar y desempeñarse en un medio demandante,

por ejemplo, no poder cumplir horarios extensos de trabajo. En ocasiones la bipolaridad es vista

como un ente que lleva a cometer “bestialidades”, generado por una estructura mental mal
35

construida, refiriéndose a malas experiencias psicológicas que terminan afectando el sistema

nervioso.

La última sub-categoría de la presente categoría se denominó relaciones de equivalencia

en torno a las crisis y se definió como asociaciones arbitrarias con relación a la crisis. En ésta se

hallaron distintas apreciaciones sobre lo que representó en su momento las crisis para los

participantes. Así, se describen como períodos que implican muchas pérdidas en términos

económicos, afectivos, familiares, laborales; como un inferno, estar muerto en vida, la explosión

de una olla a presión, así como angustia, desasosiego y ausencia de paz y tranquilidad.

Adicionalmente, no se tiene posibilidad de reconocer los propios comportamientos, ni de

manejarse a sí mismo. Son percibidas como un momento oscuro, donde no se ve salida alguna ni

se quiere ver el sol. Se reconocen dificultades para realizar distintas actividades, una lucha

intrapersonal constante, entre el querer hacer algo y no poder hacerlo. Se describe como una

crisis existencial, más que psiquiátrica.

Por otro lado, se encontraron interpretaciones de las crisis como una oportunidad de

resolver conflictos internos, y liberar tensiones. Para uno de los participantes, la crisis tuvo una

particular connotación positiva: “me lo gocé, fue chévere”, y para otros, han sido equiparadas a

experiencias espirituales valiosas que deben ser ocultadas a la mirada psiquiátrica, para que no

conlleven a una hospitalización. Por último, se vivieron como una fase creativa, que tuvo por

resultado una novela literaria bastante elaborada para la edad de quien la escribió en su

momento.

La siguiente categoría fue denominada Impacto del TAB y es entendida como el conjunto

de consecuencias generadas por el diagnóstico y la experiencia de la bipolaridad. En ésta se

incluye la sub-categoría llamada daño y consecuencias percibidas del TAB, que se define como
36

las pérdidas o ganancias de la experiencia con el TAB, percibidas por los participantes. Se

encontró una generalizada noción de pérdida o ruptura en relaciones interpersonales y

familiares, así como una dificultad para establecerlas o reestablecerlas. Formar relaciones de

pareja, específicamente, mostró ser uno de los daños más significativos para los participantes,

por la dificultad que representa el entendimiento del trastorno por parte de otros.

Adicionalmente, en las crisis se percibe una pérdida económica fuerte, que en ocasiones ha dado

paso a un deterioro del patrimonio familiar. Se describe una dificultad para emprender proyectos

y culminar estudios universitarios. Por su parte, se encontró que al comunicar a otros sobre su

diagnóstico, se rompen las relaciones que pueden ser de tipo conyugal, laboral o de amistad.

Otras consecuencias percibidas se relacionan con una pérdida de confianza de los otros hacia el

participante, y una percepción de la situación como limitante. A lo anterior se liga un deseo de

ser común y corriente, así como un interés por conocer a profundidad las características del

trastorno. En ocasiones, se percibe como una situación que contribuyó al participante a crecer

como ser humano.

Otro aspecto relacionado con el impacto del TAB, tiene que ver con la modificación del

estilo de vida para evitar recaídas. Como una nueva sub-categoría, ésta se define como la

adopción de nuevos hábitos que se alejan de comportamientos o situaciones que pueden

funcionar como desencadenantes de crisis. Dentro de ésta, se halló una noción de asumir una

vida regulada, “decente y juiciosa” con patrones de sueño precisos, con horarios rigurosos para

la ingesta del medicamento, sin consumir alcohol ni mantener relaciones de pareja simultáneas.

Asimismo, luego del diagnóstico se incrementa el autocuidado y se reconoce como uno más

riguroso que el que podrían tener otras personas. En casos particulares, se encontró una

disposición para ayudar a otras personas diagnosticadas con TAB, partiendo de la propia
37

experiencia, así como para escuchar otros puntos de vista (contrario a como se era anterior al

evento del diagnóstico), y una postura frente a la calidad de vida, en términos de buscar la

dignidad más que la cantidad de años.

La tercera sub-categoría se denomina pérdida de autonomía, que se refiere a la

imposibilidad de manejarse en distintas áreas de funcionamiento, puesto que se percibe al

participante como discapacitado para hacerlo.

“Realmente uno después de todas las burradas que hace, pues la pérdida de fe y de

confianza que le tenían a uno es brutal. A mí al final ya no me dejaban coger el carro, yo

iba a coger el carro y me decían “no, no puede coger el carro” iba a coger plata y

“usted no coja plata” termina uno perdiendo hasta el derecho de opinar, es muy

complicado, padecer todo esto es muy complicado”

Los participantes expresaron haber tenido que entregar gran parte de sus

pertenencias en momentos de crisis, dada la discapacidad percibida por médicos y

familiares. Así, el dinero, los automóviles, o incluso sus propias identificaciones fueron

elementos restringidos paulatinamente, para el uso por parte de los participantes. De

igual manera, un participante hace referencia a la prohibición arbitraria de artefactos

recreativos, como su reproductor de música, durante el período de hospitalización.

La última sub-categoría perteneciente al Impacto del TAB se denomina Reacciones

al momento de recibir el diagnóstico, definida como las distintas respuestas al evento del

diagnóstico. Se encontraron reacciones iniciales desde la negación y el rechazo al

diagnóstico, el tratamiento y la hospitalización, hasta la aceptación promovida por la


38

identificación de las graves consecuencias que puede tener el TAB. El momento del

diagnóstico fue descrito por algunos como uno muy difícil, pues entraba a contradecir

una historia de vida saludable. También se hace una evaluación neutral del momento al

referir que el TAB no es algo ni bueno ni malo, cuya aceptación favorece la adherencia al

tratamiento farmacológico. Por último, se encontraron posturas que describían el evento

como un hecho esclarecedor y tranquilizante, pues daba un sentido a los síntomas que se

estaban presentando.

La tercera categoría fue denominada Comprensión del TAB y fue entendida como

el conjunto de características que son atribuidas al concepto de bipolaridad. Es

importante aclarar que esta categoría difiere de la llamada Relaciones de equivalencia, en

tanto ésta última hace referencia a las comprensiones desde la experiencia directa,

mientras que Comprensión del TAB se refiere a un conocimiento desde la articulación

del saber científico con los saberes propios. Dentro de la categoría en cuestión, se

encuentra la sub-categoría llamada atribuciones causales frente al TAB, que hace

referencia a elementos que acompañaron el desencadenamiento de la bipolaridad desde la

perspectiva de los participantes. Se encontraron posturas que atribuyen la aparición del

TAB a causas propiamente genéticas y biológicas, así como otras que hablan de

experiencias tempranas en la infancia u otro momento de la vida que causaron un

malestar emocional importante. Algunos ejemplos de lo anterior son la muerte de algún

familiar cercano y pareja, el secuestro del esposo de una de las participantes y el

período de exámenes en la universidad, que son vistos como desencadenantes de

episodios depresivos. También se encontraron apreciaciones que atribuían la causa al

haber estado inmerso en ambientes muy competitivos, el haber estudiado mucho para
39

evitar problemas emocionales, o una dificultad para lograr expresar sus emociones. Una

causa particular atribuida al TAB es la depresión en sí misma, es decir que las

dificultades propias de los episodios depresivos en el trastorno son ocasionadas por la

depresión.

Una segunda sub-categoría fue nombrada Bipolaridad como entidad autónoma, la

cual se refiere a la concepción del TAB como un tercero, que tiene la capacidad de

controlar el paciente a voluntad. Esta entidad es concebida como un enemigo a combatir,

pues tiene la capacidad de apoderarse de las personas, violentar su paz e impedir que

realicen distintas actividades. Un participante afirma que la bipolaridad se siente cómoda

en un ambiente de desarmonía. Dado esto, debe ser dominada a partir del conocimiento

de su funcionamiento para obstaculizar su llegada.

Parte de la comprensión que tienen los participantes de la bipolaridad se

fundamenta en una perspectiva multifactorial de la misma. Así, la tercera sub-categoría

se denomina Comprensión del TAB desde una perspectiva multifactorial y se refiere a la

identificación de diversos elementos que confluyen en la bipolaridad. En primer lugar,

surge un cuestionamiento por el abordaje farmacológico como única ruta de intervención,

como también del componente genético implicado en el trastorno. Se encontró una

postura que considera el TAB como una consecuencia de problemas de tipo sociológico,

filosófico y cultural y por tanto requieren de un abordaje más amplio que incluya la

psicoeducación, psicoterapia, trabajo social, terapia ocupacional, entre otros. También

se incluye una intervención de tono más autónomo, caracterizada por hacer ejercicio,

buscar un empleo adecuado y modificar hábitos. Teniendo esto en cuenta, algunos


40

participantes consideran que existen administraciones políticas cuyo funcionamiento

mitiga las dificultades de las personas con TAB.

Como última sub-categoría de la Comprensión de la Bipolaridad se encuentra

Psicoeducación como el conocimiento del TAB a partir de los síntomas. Se observó una

charla dirigida a los pacientes que asistían por primera vez a la Asociación. Esta charla se

basa en la explicación de la bipolaridad como una oscilación entre la manía y la

depresión. Cada uno de los polos cuenta con tres fases, siendo cada una más grave que la

anterior; en la primera aparecen los primeros síntomas que son manejables tanto por el

paciente como por la familia. En las siguientes fases, los síntomas se van agravando y la

posibilidad de análisis y reconocimiento se hace cada vez más lejana. Por lo anterior, se

considera que es importante conocer los síntomas, pues esto se equipara a tener un

control y manejo del TAB. Esta postura resalta la habilidad de la familia para reconocer

los síntomas en fases tempranas para detener un avance hacia la crisis. Se resalta que la

psicoeducación busca enseñarle a la familia y al paciente a manejar la enfermedad, y no

a la familia a manejar al paciente.

La cuarta categoría se denominó Perspectivas desde la necesidad y se define como

las necesidades identificadas por las personas que han recibido un diagnóstico de TAB.

Dentro de ésta se incluye la sub-categoría denominada acompañamiento emocional desde

una perspectiva profesional, la cual se refiere a una necesidad por comunicar elementos

de la experiencia que acompañan el diagnóstico, en términos de la relación con su

contexto. Se encontró un requerimiento para poder expresar las propias emociones y

hablar de quiénes son, y que esto sea recogido por un profesional. Hay una tendencia

importante a valorar la intervención desde la psicología, aunque también se evidenció un


41

paso por distintos profesionales que ofrecían interpretaciones diversas de las

problemáticas emocionales. Se observó que entre los mismos participantes, se

recomendaba indagar sobre la vida profesional de quien fuese a acompañar su proceso,

para cerciorarse de que fueran competentes.

La siguiente sub-categoría se nombró Expectativa de estabilidad y hace referencia

al anhelo por mantenerse estable. En ésta, se halló una postura de incertidumbre hacia el

futuro, en la que se visualizan riesgos de recaídas y presentación de nuevas

complicaciones de carácter médico que amenacen la estabilidad, no sólo emocional sino

física. También existe un cuestionamiento por la posibilidad de establecer una relación de

pareja significativa. Se evidencia una sensación de malestar en la oscilación propia del

TAB, que desearían pudiera ser eliminada, pero se asume que es una condición de por

vida, y por esto, el trabajo debe ser constante. Por otro lado, se encontró una postura

optimista hacia el futuro, pues se valora el hecho de haber superado una crisis depresiva

de varios años.

De igual forma, resulta ser una necesidad para los participantes, la mirada integral

de su problemática, que vaya más allá del medicamento. Resulta entonces la sub-

categoría llamada Percepción de insuficiencia del tratamiento farmacológico, la cual trata

de una crítica a la mirada reduccionista que únicamente busca aliviar la desregulación

neurobiológica. Se evidenciaron distintas inconformidades; en primer lugar, frente al

acompañamiento psiquiátrico, pues se considera éste como inconstante y superficial,

incluso, uno de los participantes afirma haber estado varios años en tratamiento

psiquiátrico y no haber percibido mejoría alguna. De la misma forma, se critica la lógica

farmacológica que pretende tratar el TAB como otra complicación de orden médico,
42

como por ejemplo la diabetes. Sin embargo, se reconoce la utilidad del medicamento en

crisis agudas donde se necesita una estabilización inmediata.

La última sub-categoría trata de la urgencia por encontrar soluciones inmediatas, y

se define como una preferencia por buscar tratamientos que ofrezcan resultados rápidos y

visibles. En este punto, resaltan estrategias como ir al salón de belleza para mejorar de

forma veloz el aspecto físico y con éste, la autoestima.

La quinta categoría ha sido denominada Perspectivas en torno a la salud mental y

se definió como discursos y prácticas en torno a la salud mental. Para comenzar a hablar

de esta categoría, resaltan las creencias y prácticas de la ACB como ente protector. A su

vez, esta sub-categoría se define como los cuidados y actitudes que desde la experiencia

de los otros han resultado benéficos. Desde la Asociación, se ofrecen diversas

recomendaciones para facilitar la estabilidad. Dentro de éstas, se encuentra asistir al

salón de belleza como una clave para manejar la depresión, comer chocolate, hacer

ejercicio y tomar el sol. De igual forma, se prohíbe hablar de tema como política, sexo,

fútbol y religión, pues la controversia que generan puede ser un predisponente a una

crisis.

La segunda sub-categoría fue denominada Creencias y prácticas de los

participantes que permean el discurso en torno a la salud mental, que habla acerca de

elementos propios de la experiencia que, aunque no forman parte de la política de la

ACB, funcionan como soporte para manejar el TAB. Dentro de éstos se encontraron

prácticas como rezar novenas y realizar yoga y técnicas centradas en el “aquí y el

ahora”. Como creencias, se entiende a cada quien como responsable de su mejoría. De

esta forma, aprender de psiquiatría e involucrarse en temas de salud mental es una


43

estrategia importante. Resalta también el ejercicio político que se promueve en la ACB

para votar por personajes políticos que beneficien las condiciones para quienes tienen un

trastorno mental. Por último, se evidencia el papel importante de las creencias religiosas

pues para algunos participantes, es Dios quien los ha ayudado a superar las dificultades

propias del TAB. Por esto, también se reúnen a discutir y compartir temas y experiencias

religiosas, aunque no sea aprobado oficialmente por la ACB.

La última categoría fue nombrada Pilares desde la ACB y se define como los ejes

para el tratamiento integral del TAB propuesto por la ACB. Las sub-categorías se

caracterizan por ser cada uno de estos pilares. Para iniciar, se habla del medicamento

como el eje principal del tratamiento. Algunos participantes consideran el medicamento

“una maravilla”, pues ha contribuido a no tener nuevas crisis. De esta forma, consideran

que las personas que “pelean” con el medicamento son más propensas a recaer. Se

resalta una gratitud significativa ante los médicos que han logrado formular el

medicamento adecuado. Por otro lado, se compartieron numerosas experiencias donde se

relataban algunos de los efectos secundarios de los medicamentos que resultaban bastante

molestos para los participantes.

El siguiente pilar y por tanto sub-categoría se denomina médico-psiquiatra como

eje del tratamiento. En general, se encuentra una postura de agradecimiento con la

psiquiatría y la ciencia, pues desde allí lograron definir la problemática y comenzar a

trabajar sobre la misma. Sin embargo, un participante expresó su malestar por decisiones

que los psiquiatras tomaron sobre su vida, en términos de su trayectoria académica, pues

le impidieron continuar sus estudios durante varios años.


44

Para continuar, se considera a la familia como otro eje para el tratamiento. Algunos

participantes expresan la importancia de la familia para ayudar en el proceso de

identificación de síntomas tempranos con el fin de evitar crisis. Asimismo, rescatan y

agradecen el amor y apoyo que recibieron durante épocas difíciles, y la posibilidad de

reestablecer las relaciones que se deterioraron en momentos de crisis profundas. Por otro

lado, es una dificultad importante el hecho de que las familias no siempre logren

comprender la situación de los participantes, llegando a un deterioro significativo en las

relaciones. Se propone enseñar a la familia y al paciente a manejar la enfermedad, y no a

la familia a manejar al paciente.

El grupo de apoyo se comprende como otro de los pilares que la ACB propone para

tratar la bipolaridad. La mayoría de los participantes concibe los grupos de apoyo como

un espacio en el que pueden conocer y aprender de las experiencias de los demás, para

darle sentido a los propios síntomas. De esta forma se comparten recomendaciones,

estrategias, y distintas sensaciones relacionadas con los efectos de los medicamentos.

Para algunos participantes, estar en los grupos de apoyo los ha hecho sentir como

personas normales. Contradictoriamente, se habla de la formación de los grupos de

apoyo como el conjunto de quienes “no encajan” en otros espacios sociales.

Adicionalmente, se reconoce el papel de éstos en el conocimiento de las características

propias del TAB. Se rescata la unión como una forma de resistir a la problemática.

Para finalizar, se concibe la espiritualidad como el último eje propuesto desde la

ACB. La primera apreciación que se hace desde la ACB es diferenciar la espiritualidad

de la religiosidad, pues no se habla del Dios católico, sino de una experiencia de paz

interior y armonía. Contradictoriamente, la Asociación en sí misma es considerada una


45

“bendición de Dios”. Para los participantes, la espiritualidad ha sido un elemento

importante para estabilizarse, y que también han funcionado como un rescate al ser Dios

quien ayudó a salir de crisis profundas. A partir de esto, la relación con Dios se hace más

estrecha, en tanto se concibe como una pieza clave para quienes son proclives a caer en

crisis. Así, se considera que los problemas grandes deben ser puestos en manos de Dios.

Otro papel que juega la espiritualidad tiene que ver con los elementos de la misma que

emergen en las crisis, como delirios místicos e ideas megalomaníacas de ser “el enviado

de Dios”.

IV. Comentarios

El orden en que han sido presentados los resultados hace parte del análisis que ha

tenido lugar en la presente investigación. Así, se trata de una ruta intencional pues se

considera que la experiencia misma de los participantes ha tomado el sentido en el que se

expusieron las categorías.

Al retomar las relaciones que las personas hacen cuando se refieren a sí mismas,

resulta interesante la diversidad de apreciaciones; parece haber una relación importante

entre la manera en que se habla de sí mismo y la posición que le dan al diagnóstico en su

vida. De esta forma, mientras algunos participantes se describen como lo opuesto a la

bipolaridad, es decir, como personas tranquilas y armoniosas, hay otros que se describen

desde lo que la bipolaridad promueve en las personas, como ser apasionado, creativo, con

inteligencia superior, detallista, etc. Igualmente, características individuales parecen

tomar sentido luego de que se asigna el diagnóstico. La pregunta ¿quién soy? es un


46

interrogante que frecuentemente asalta la existencia de la mayoría de los seres humanos,

y generalmente resulta difícil de responder. No obstante, parece que en algunos

participantes la respuesta a este cuestionamiento complejo se encuentra en la entidad

diagnóstica. Es por esto que características del individuo que han estado presentes

durante toda su vida, toman una connotación psiquiátrica luego de haber conocido el

diagnóstico.

Ahora bien, la situación es distinta cuando a lo largo de la vida se había sido una

persona con características opuestas a las que el trastorno pudo haber incitado en el

momento de su presentación. Así, se encuentra una relación entre la forma de describirse

y la postura de agradecimiento frente al tratamiento farmacológico, pues éste permite,

más allá de estabilizar, que el paciente sea lo que “verdaderamente” es. En otras palabras,

el medicamento permite seguir siendo tranquilo, armonioso y pacífico.

Frente a esta diversidad de posturas con respecto al sí mismo, se encuentra una

relación con la forma en que se habla de la bipolaridad. Independientemente del grado de

identificación que se tenga con el trastorno, es un ente que representa un peligro

constante para la integridad del individuo. Dado su carácter incurable, los participantes

han de estar en estado de alerta frecuente durante toda su vida, para que el TAB no

irrumpa con su funcionamiento habitual. Dicho estado de alerta puede interpretarse como

una lucha constante que va en dos sentidos; el primero, como lucha contra uno mismo,

pues en el caso de las personas que se describen a partir de lo que la bipolaridad

promueve, es una confrontación contra elementos propios de la identidad. La segunda es

una lucha con las restricciones que el trastorno impone. Es interesante cuando algunos

participantes atribuyen sus limitaciones al trastorno cuando se encuentran otros relatos en


47

que dichas limitaciones no se dan, aún cuando también está presente el TAB. Cabe

preguntarse entonces ¿es realmente la bipolaridad la que genera tales restricciones?

Ligado a lo anterior, las apreciaciones con respecto a la bipolaridad no distan

mucho de aquellas que se hacen en torno a las crisis; es decir que la línea divisoria entre

lo que es la bipolaridad y lo que son las crisis, se desdibuja desde la perspectiva de los

participantes. Adicionalmente, las crisis pueden ser vistas como una derrota o como una

victoria. La primera en el momento en que la lucha llega a su “clímax” y se materializa,

cuando el estado de alerta se ve desbordado por la manía o por la depresión. Por su parte,

se habla de victoria cuando las crisis son concebidas como una liberación de tensiones o

malestares. Independientemente de las connotaciones que se les de, se evidencia un deseo

por la estabilidad, y para ello se recurre a la implementación de estrategias como el uso

del medicamento y ciertos hábitos saludables. Lo anterior da cuenta de una necesidad por

controlar y tener certezas, pues aunque las crisis pueden tener elementos positivos, son

aspectos que escapan al manejo de los participantes.

Es posible afirmar que las apreciaciones anteriormente descritas pueden haber

surgido a partir del impacto que ha tenido el trastorno en la vida de los participantes. Esto

articula las categorías Relaciones de equivalencia e Impacto del TAB, pues a partir de la

segunda es que se comienzan a construir las apreciaciones expuestas en los párrafos

anteriores. Algunas de las consecuencias más expresadas hacen referencia tanto a la

pérdida de relaciones interpersonales, como a la dificultad para establecerlas. A partir del

conocimiento que los demás han tenido del diagnóstico de los participantes, se han

generado distintas situaciones; en unas, se ha visto cómo comunicar que se tiene

bipolaridad, genera en los otros una disposición para alejarse. Por otro lado, se encuentra
48

que el ocultamiento del trastorno puede contribuir a un establecimiento más seguro de

relaciones tanto interpersonales como de pareja.

A partir de esto, los participantes hablan de la bipolaridad como un ente que limita,

pues hacen dicha relación a partir de su experiencia directa. Además, el haberse sentido

vulnerado de distintas formas, siendo una de ellas una inobservancia de su autonomía por

parte de familiares y equipos médicos, genera un miedo por retornar a dicho estado. La

forma de enfrentar este miedo y sufrimiento radica en el manejo para mantenerse estable,

pues allí se ha recuperado la autonomía. Así, una vez recuperada la confianza para

desenvolverse cotidianamente en términos económicos, sociales y laborales, resulta

particularmente doloroso volver a perder estas cosas. Se evidencia aquí cómo la forma en

que se habla del impacto que ha tenido el trastorno, le da un significado al mismo,

articulando el lenguaje con las condiciones contextuales. En otras palabras, cuando se

habla de sí mismo y de la bipolaridad, se hace desde las condiciones contextuales en que

emergieron, aunque ya no se mantenga una experiencia directa con ese origen.

Una forma de llegar a la estabilidad y manejo deseados, es mediante la

Comprensión de la bipolaridad, que involucra el conocimiento surgido de la experiencia

directa y conceptualizado desde el campo científico. Para comprender el TAB se han

usado distintas rutas; una de las más importantes es la psicoeducación que, como se ha

descrito, se trata del conocimiento de los síntomas y su dinámica por parte de la familia y

el paciente, pues esto permite detectar potenciales riesgos para la estabilidad. Partiendo

de este conocimiento se cree tener un control sobre sí mismo, generándose sentimientos

de tranquilidad, pues clasifica la experiencia y la nomina. “Entre estar poseído por el

demonio y ser bipolar, yo prefiero ser bipolar, porque por lo menos uno entiende (…)”
49

Este sentimiento de tranquilidad es coherente con lo propuesto por Rubinstein (1999)

cuando se refiere a una de las implicaciones que tiene el ejercicio de diagnosticar; brindar

un efecto tranquilizador al sentir que se reduce el no-saber. De forma igualmente

importante, surge en los mismos participantes una comprensión multifactorial de la

problemática, pues resulta insuficiente concebirla como una mera desregulación

neurobiológica.

De lo anterior, emergen requerimientos de intervención desde otro lugar, y por ello,

puede esto articularse con la categoría Perspectiva desde la necesidad. Para los

participantes existe una insuficiencia en el tratamiento desde los fármacos, como desde

una óptica psiquiátrica, pues se considera que este tipo de acompañamiento es superficial

y no está interesado en elementos de la experiencia que no tengan relación con aspectos

que escapen a la acción del medicamento. Retomando los planteamientos de Foucault

(2001) el lenguaje y la mirada se conjugan en un “ojo que habla”, que busca una serie de

cuadros sintomáticos estructurados de acuerdo al lenguaje que la ciencia ha construido

para sí. De esta forma, el análisis se convierte en un “vistazo”, que rompe la unicidad del

individuo, puesto que solo se considera aquello que se observa de forma consecutiva en

las experiencias. Podría afirmarse que la búsqueda de los participantes por modelos de

intervención distintos, se basa en el deseo de encontrar un espacio para las experiencias

individuales que han quedado por fuera del “ojo clínico”, que mencionaba el autor.

Además de existir necesidades y requerimientos por parte de los participantes, ellos

mismos se movilizan hacia una serie de quehaceres que les permiten comenzar a suplir

dichas necesidades, lo cual dio lugar a la categoría Perspectivas de la salud mental. Una

parte de estos quehaceres son dictados o sugeridos desde la Asociación como un ente
50

protector, que brinda “tips” y prohibiciones a los miembros, como parte de un ejercicio

de cuidado. Tal ejercicio implica separar al individuo de situaciones contextuales que

representen un riesgo para la estabilidad y a su vez, trae consigo una visión del

participante como débil, vulnerable y susceptible. Esto se evidencia en una

recomendación desde la ACB caracterizada por alejarse de temas políticos en tanto su

controversia predispone episodios de crisis. Sin embargo, y contradictoriamente, se invita

a votar por personajes políticos que de alguna forma beneficiarán el abordaje del

trastorno. Se evidencia una forma de encaminar las acciones de los miembros dentro del

mundo de la salud mental, y a su vez restringir acciones por fuera de éste. Se puede

percibir como una insinuación a “moverse” exclusivamente en el ámbito de la

bipolaridad.

Ahora bien, las relaciones que se han expuesto anteriormente, se han visto

permeadas por los pilares que la Asociación ha estipulado para el tratamiento de la

bipolaridad. A su vez, los pilares han sido permeados por las experiencias de los

participantes y miembros, que han evidenciado la importancia de una perspectiva

multifactorial de la bipolaridad. Es interesante que aunque la propuesta de cinco pilares

como una apuesta integral para la intervención, estipula de entrada como pilares

principales al medicamento y al acompañamiento médico-psiquiátrico. Lo anterior

responde a una comprensión biológica del trastorno desde la Asociación como

institución, que por ende obvia elementos de tipo experiencial, afectivos, culturales, entre

otros. La espiritualidad como un pilar es un tema de particular controversia, pues aunque

se intenta separar ésta de una concepción religiosa, lo que se percibe físicamente y en el

discurso, son elementos característicos de la religión católica. Esto se evidencia en


51

objetos presentes en el espacio físico de la Asociación tales como figuras esculturales

como vírgenes y cristos crucificados. Cabe resaltar que estos objetos no son puestos

intencionalmente desde la Asociación, puesto que comparten el espacio con otras

agrupaciones de diversa índole. Aún así, es importante pensar sobre la idea que genera

esto en los miembros.

Adicionalmente, la espiritualidad toma un papel importante en los elementos que

surgen en las crisis, en forma de delirios místicos e ideas megalomaníacas. Frente a esto,

vale la pena mencionar que este tipo de ideas tienen un valor particular para el

participante, puesto que no los considera como problemáticas psiquiátricas, sino como

experiencias que aportan eventualmente a su vida. Sin embargo, decide ocultarlas a la

mirada del psiquiatra, pues anticipa que inmediatamente van a tomar una connotación

sintomática. Esto es coherente con lo planteado por Foucault (1998) en su obra Historia

de la locura en la época clásica, al afirmar que ciertas manifestaciones se vuelven

patológicas cuando la cultura deja de reconocer su eficacia y creer en ellas. Así, el

catalogar las experiencias místicas como psicóticas, se da cuenta de un proceso de

secularización que ha estado presente en nuestra cultura.

Por otro lado, el pilar denominado Grupos de apoyo, ofrece una alternativa a la

mirada psiquiátrica, pues allí se comparten experiencias, recomendaciones y emociones,

que contribuyen al tratamiento, al ser escuchadas por otro. Podría pensarse que en este

espacio se construyen nuevas relaciones de significado, en tanto del encuentro con el otro

emergen comprensiones que permean la forma en que hablan de sí mismos. Igualmente,

se encuentra cabida a lo individual dentro de lo común. Esta última apreciación resuena

con la experiencia vivida por los autores, en tanto que, a pesar de tener un enfoque
52

investigativo, se valoró un ejercicio de acercamiento, de desarrollo de actividades y de

exploración de áreas que usualmente no son tenidas en cuenta para el tratamiento desde

la orientación médica.

En esta línea, vale la pena decir que se pudo dar respuesta a los distintos objetivos

planteados en un inicio para este proyecto. En primer lugar, se pudo evidenciar que las

descripciones que las personas hacen de sí antes y después del diagnóstico, cambian de

dos formas: por un lado, se describen características opuestas, como, por ejemplo, ser

desordenado antes del diagnóstico y juicioso después del mismo. Por otro lado, se vio

que las descripciones no cambiaban, pero las que se hacían antes del diagnóstico tomaron

una connotación distinta en virtud de la relación con el trastorno. Para continuar, se

evidenció que son varias las áreas permeadas por el diagnóstico, fundamentalmente en

términos de daños y consecuencias generados por el mismo. Así, se identificaron

dificultades para establecer relaciones de pareja y encontrar un trabajo que sea

considerado adecuado para sus capacidades. Las rupturas, distanciamientos, conflictos y

desencuentros en las relaciones familiares fueron elementos frecuentes en el discurso de

los participantes, aunque también se generaron reevaluaciones en cuanto a la afectividad

que permitieron solucionar conflictos, así como generar nuevos vínculos.

Para finalizar, se considera esencial resaltar la postura de los participantes y de la

Asociación en general, para reflexionar sobre su situación, buscando siempre alternativas

que les permitan sentirse cada vez mejor. Se puede hablar entonces de una transición

gestionada desde los participantes para tratarse y ser tratados desde una perspectiva más

integral.
53

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57

VI. Anexos

6.1 Anexo A.

- ¿Qué significa para usted la bipolaridad?

- ¿Cómo recibió su diagnóstico y de qué forma fue asumido por usted?

- ¿Cómo se describe usted?

- ¿Cree que el diagnóstico tiene algo que ver con la descripción que acaba de

hacer? ¿En qué medida?

- ¿Cree que el diagnóstico se ha relacionado con áreas de su vida como familia,

trabajo, estudio, entre otras? ¿En qué medida?


58

6.2 Anexo B.

CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PARTICIPAR EN EL ESTUDIO:

RELACIONES DE SIGNIFICADO CON RESPECTO A SI MISMO EN PERSONAS QUE

HAN RECIBIDO UN DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO AFECTIVO BIPOLAR

PROYECTO DE GRADO

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

Estimados miembros de la Asociación,

Los estudiantes de último año de Psicología María José Indaburu Piazzini y David Mauricio

Rodríguez Jiménez, de la Pontificia Universidad Javeriana, en compañía de la profesora y

psicóloga Diana Carolina Hernández Forero, nos encontramos adelantando un proyecto de

investigación como parte de nuestro trabajo de grado, que tiene por objetivo explorar las

relaciones de significado con relación a sí mismo, en personas que han recibido un diagnóstico

de Trastorno Afectivo Bipolar en algún período de su historia de vida.

Lo invitamos a participar en unas entrevistas que se caracterizan por ser un espacio de

conversación que gira alrededor de una temática propuesta por los investigadores, donde

realizaremos diversas preguntas relacionadas con el objetivo del proyecto.

En cada uno de los encuentros nos comprometemos a explicarles nuestro objetivo y las

actividades que realizaremos antes de iniciar y usted puede elegir si quiere participar o no en la
59

actividad. Los participantes tienen el derecho de retirarse en el momento en que lo consideren

prudente.

Para el proceso de análisis de nuestro estudio necesitamos tomar notas durante las sesiones,

recoger el material producto de las actividades y realizar grabaciones de audio y video. Las

grabaciones de audio y video solo serán revisadas por los investigadores descritos en el primer

párrafo de este consentimiento y no serán publicadas en ningún escenario, ya que nos

comprometemos a mantener completa reserva de su identidad. Estas grabaciones serán

conservadas por un periodo de 5 años en un archivo privado y posteriormente serán destruidas.

Las actividades están planteadas de tal manera que nos permiten acercarse a su experiencia para

el propósito de este estudio, no implican un daño o riesgo para su usted o la asociación, aunque

sabemos que en muchas ocasiones explorar la propia experiencia puede estar acompañado de

emociones negativas. En caso que las actividades generen una experiencia negativa es necesario

que esto sea informado al equipo con el fin de proporcionarle el soporte requerido.

La información recolectada y su socialización tendrá un fin exclusivamente académico e

investigativo y no podrá ser usada para el perjuicio de la asociación o de sus participantes o fines

lucrativos de los investigadores. Las actividades en las cuales puede ser socializado nuestro

proyecto son: ponencias, conferencias y artículos.

Es importante mencionar que las identidades (nombre y datos de identificación) de quienes

participen en nuestro proyecto, no serán reveladas en ningún momento. En la publicación de este

proyecto se hará mención a la Asociación Colombiana de bipolares como una institución que
60

apoyó el desarrollo del proyecto desde su experiencia, pero no se hará mención a nombres o

miembros específicos para garantizar la reserva de su identidad.

Al finalizar todo el estudio nos comprometemos a presentar los hallazgos y nuestro análisis con

posibles perspectivas de acompañamiento para los participantes de la asociación.

Así como hemos descrito las condiciones y compromisos que asumimos en este estudio si usted

quiere participar necesitamos que usted se comprometa a informar sobre su disposición para las

actividades, vincularse en las actividades con respeto hacia sus compañeros y el equipo de

trabajo, contar con un sistema de salud vigente.

Usted está de acuerdo con su participación en este estudio.

Si _____ No ____

Está de acuerdo con las condiciones y compromisos para su participación descrita en este

documento.

Si _____ No ____

Si estuvo de acuerdo oficializamos su participación con el diligenciamiento de los siguientes

datos y su firma.
61

Nombre: ____________________________

Edad: _____

Documento de identidad: __________________________

Fecha: _______________________________

Teléfono: __________________________

EPS ___________________________

Contacto de emergencia (Nombre y teléfono) ___________________________

Firma: _________________________

CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PARTICIPAR EN EL ESTUDIO:

RELACIONES DE SIGNIFICADO CON RESPECTO A SI MISMO EN PERSONAS QUE

HAN RECIBIDO UN DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO AFECTIVO BIPOLAR

PROYECTO DE GRADO

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA


62

Estimados miembros de la Asociación,

Los estudiantes de último año de Psicología María José Indaburu Piazzini y David Mauricio

Rodríguez Jiménez, de la Pontificia Universidad Javeriana, en compañía de la profesora y

psicóloga Diana Carolina Hernández Forero, nos encontramos adelantando un proyecto de

investigación como parte de nuestro trabajo de grado, que tiene por objetivo explorar las

relaciones de significado con relación a sí mismo, en personas que han recibido un diagnóstico

de Trastorno Afectivo Bipolar en algún período de su historia de vida.

Lo invitamos a participar en unos grupos focales que se caracterizan por ser un encuentro grupal

que gira alrededor de una temática propuesta por los investigadores, donde realizaremos

diversas actividades como: dialogar, debatir y actividades manuales como escribir, dibujar o

pintar.

En cada uno de los encuentros nos comprometemos a explicarles nuestro objetivo y las

actividades que realizaremos antes de iniciar y usted puede elegir si quiere participar o no en la

actividad. Los participantes tienen el derecho de retirarse en el momento en que lo consideren

prudente.

Para el proceso de análisis de nuestro estudio necesitamos tomar notas durante las sesiones,

recoger el material producto de las actividades y realizar grabaciones de audio y video.

Las grabaciones de audio y video solo serán revisadas por los investigadores descritos en el

primer párrafo de este consentimiento y no serán publicadas en ningún escenario, ya que nos
63

comprometemos a mantener completa reserva de su identidad. Estas grabaciones serán

conservadas por un periodo de 5 años en un archivo privado y posteriormente serán destruidas.

Las actividades están planteadas de tal manera que nos permiten acercarse a su experiencia para

el propósito de este estudio, no implican un daño o riesgo para su usted o la asociación, aunque

sabemos que en muchas ocasiones explorar la propia experiencia puede estar acompañado de

emociones negativas. En caso que las actividades generen una experiencia negativa es necesario

que esto sea informado al equipo con el fin de proporcionarle el soporte requerido.

La información recolectada y su socialización tendrá un fin exclusivamente académico e

investigativo y no podrá ser usada para el perjuicio de la asociación o de sus participantes o fines

lucrativos de los investigadores. Las actividades en las cuales puede ser socializado nuestro

proyecto son: ponencias, conferencias y artículos.

Es importante mencionar que las identidades (nombre y datos de identificación) de quienes

participen en nuestro proyecto, no serán reveladas en ningún momento. En la publicación de este

proyecto se hará mención a la Asociación Colombiana de bipolares como una institución que

apoyó el desarrollo del proyecto desde su experiencia, pero no se hará mención a nombres o

miembros específicos para garantizar la reserva de su identidad.

Al finalizar todo el estudio nos comprometemos a presentar los hallazgos y nuestro análisis con

posibles perspectivas de acompañamiento para los participantes de la asociación.


64

Así como hemos descrito las condiciones y compromisos que asumimos en este estudio si usted

quiere participar necesitamos que usted se comprometa a informar sobre su disposición para las

actividades, vincularse en las actividades con respeto hacia sus compañeros y el equipo de

trabajo, contar con un sistema de salud vigente.

Usted está de acuerdo con su participación en este estudio.

Si _____ No ____

Está de acuerdo con las condiciones y compromisos para su participación descrita en este

documento.

Si _____ No ____

Si estuvo de acuerdo oficializamos su participación con el diligenciamiento de los siguientes

datos y su firma.

Nombre: ____________________________

Edad: _____

Documento de identidad: __________________________


65

Fecha: _______________________________

Teléfono: __________________________

EPS ___________________________

Contacto de emergencia (Nombre y teléfono) ___________________________

Firma: _________________________

6.3 Anexo C.

Transcripción Entrevista ACB 1

Fecha:

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares

Hora: 5:00 pm

MJ: Mmm bueno, la primera pregunta sería qué significa para ti la bipolaridad?

J: Pues la bipolaridad es una enfermedad muy grave, que hoy en día gracias a Dios ya es tratable

y manejable desde todo punto de vista, la hemos logrado tratar y manejar. No la hemos logrado

curar, es la gran angustia de muchos paciente “ ay, yo no me voy a curar”. No, pues tenga

presente que, a Dios gracias, ya tenemos ese manejo de la enfermedad que no había hace 30 o 40
66

años, estábamos totalmente cerrados a cualquier posibilidad de salir de una clínica, no? Eso es la

bipolaridad para mí.

MJ: Ok… Bueno, cómo recibes tú tu diagnóstico y de qué forma fue asumido por ti?

J: Pues el diagnóstico fue terrible, terrible, terrible. Eso fue hace 27 años y en esa época

estábamos muy en pañales en todo, en cuanto al conocimiento de la enfermedad, medicamentos,

no existían los grupos de apoyo, nadie sabía cómo manejarlo, sino que todo el mundo le huía al

tema, salían disparados! A mi familia, por ejemplo, le tocó asumir eso solos! “A tiene una

enfermedad psiquiátrica” y se desaparecía todo el mundo! Entonces fue una cosa supremamente

difícil, en donde encima de lo duro que fue, pues está el hecho de que hubo una negación de la

enfermedad, inicialmente se negó, “pura paja, yo no tengo ninguna enfermedad mental, yo no

necesito psiquiatra, no necesito medicamentos” entonces esa negación me llevó a mí a una

segunda crisis, que fue en la que afortunadamente ya acepté, en ese acepté la enfermedad y ya

inicié tratamiento.

DM: Cómo fueron esas crisis…. Cuando me dices que te dio una segunda crisis no me queda

claro cómo fue, digamos como qué elementos estuvieron ahí…

J: Pues mira ahí, el alcohol fue uno de ellos, la no toma del medicamento, el descuido total del

sueño, acompañado de mucha rumba, mucha fiesta, mucha actividad, entonces eso fue lo que

motivó que hubiese una segunda crisis. La primera pues yo ya les comenté, que tuve esta idea de

tener un imperio económico, entonces me lancé como candidato a la presidencia de la república,


67

luego esa candidatura me quedó pequeña, entonces me lancé ya en fase psicótica, a ser candidato

a la presidencia del mundo! Entonces esa fue la primera crisis. La segunda me dio por viajar.

Entonces me fui fuera de… fuera de… (Suena el teléfono y contesta…) Ay qué dicha, me

cancelaron! Ahora sí tenemos todo el tiempo del mundo… (Risas) Bueno entonces, en qué

íbamos…. Entonces, en la segunda crisis ya me fui yo para Capurganá, me compré una pack

completo, hotel todo cubierto y me fui para allá, eso fue un trayecto Bogotá-Medellín, y ya de

Medellín se hacía Medellín-Capurganá, y yo me acuerdo que en el aeropuerto de Medellín

empecé a hacer yo, lo que hoy en día reconozco como una fase psicótica, en ese momento era un

susto tenaz lo que me daba, yo empecé a ver cómo en el aeropuerto yo veía las personas como

que se me desaparecían…. O sea, cuando tú estás mirando a una persona, de reojo alcanzas a ver

a la otra persona, estoy viendo a María José, a Mauricio lo veo de reojo. Entonces con el más

mínimo movimiento que hacían, de repente, fum! Se me desaparecían! “Qué está pasando!” Sí?

Entonces ese fue uno de los síntomas que se me presentó a mí, sin embargo yo seguí adelante, y

yo cuando llegué yo a Capurganá a un hotel maravilloso, un hotel cinco estrellas, eso fue a todo

taco, una delicia…pues resulta que ya empecé con delirios de persecución, entonces me iban a

secuestrar, me iban a matar, me iban a hacer daño, entonces me llené de miedo y temor y de una

cantidad de cosas… Coincidió con que había una delegación de alemanes ahí en el hotel, y a mí

me dio porque que esos alemanes me iban a secuestrar. Salí yo el primer día a la piscina, llegué a

la piscina, los escuché hablando en alemán y se me metió a mí en la cabeza que me iban a

secuestrar. Pues me tuve que meter en la cabaña los ocho días! Perdí todo! Perdí la vacación,

perdí la plata, perdí todo. Entonces me tuve que devolver y entonces cuando llegué a mi casa, me

acosté y yo sentía que yo levitaba, entonces llamé, yo llamé, al Doctor Tamayo que es mi médico

psiquiatra y le dijo “ Doctor, se acuerda de mí?”, “ Claro, A, pues cómo no me voy a acordar. Y
68

cómo está?” Le dijo yo “No, muy mal… Muy mal” Y él fue al apartamento y allá se reunió pues

toda la familia, llegó el médico, y el doctor de una vez me dijo que me tenía que hospitalizar. Yo

le dije “no, eso sí olvídese! Yo no me dejo hospitalizar” y menos en la Monserrat en esa época,

que era espantosa, hoy en día si me dicen que me llevan a la Monserrat yo me pongo feliz (Risas)

esa es una clínica a todo taco! Entonces me dijo “no, entonces vamos a negociar. SI usted me

entrega su pasaporte, sus papeles, su maletín, su billetera, todo todo, entonces yo lo dejo

hospitalizado en casa con la condición de que alguien lo acompañe a usted” Entonces mi primo,

mis hermanas, mi mamá, todos me acompañaron permanentemente, y evidentemente en dos

meses estuve ya empezando a bajar con antipsicóticos, y ya ahí fue cuando yo tomé ya

consciencia de que sí tenía un problema delicado y serio. Y fue ahí cuando empecé el tratamiento

y cuando con Rodrigo Muñoz arrancamos a trabajar en la asociación…y otros pacientes más

pues…

MJ: Desde ahí no tuviste más crisis?

J: No. No, desde ahí no, y llevo ya 28 años sin crisis, lo que llamamos asintomático, con mi Litio

y mi Clozapina, que como decía ahora yo adoro mis medicamentos, yo hoy en día para mí eso es

lo mejor del mundo, osea una maravilla.

DM: Qué hace que digamos ese, el tratamiento antes haya tenido una connotación tan aversiva

para ti en términos de “yo no me quiero hospitalizar, yo no tengo por qué tomar medicamentos”

y cómo crees que ha sido el proceso para en este punto ser digamos como un elemento que te

agrada tanto?
69

J: Pues mira, es que yo en los dos movimientos de manía tuve dos crisis económicas violentas.

Pero violentas, violentas! De muchos años estar pagando deudas y eso fue lo que me puso pies

en tierra, porque fue violento! La cantidad de deudas que adquirí por todos lados y hasta con

gente desconocida. Yo me quise comprar un apartamento costosísimo y le tocó a mi mamá y a

mis hermanas ir a deshacer el negocio, sí? Entonces cosas de ese estilo fueron los que me

pusieron ya pies en tierra, yo no aguantaba otra pérdida económica así.

DM: Un poco nos gustaría saber… que te describieras a ti…Cómo te describirías tú?

J: Cómo me describo? Es una pregunta bien complicada! Yo creo que soy una persona muy muy

tranquila, muy dada a la armonía, a la tranquilidad, a la paz, a estar muy alejado de todo lo que

tiene que ver con la manía, con la agresión, con la pelea, con todas esas cosas. Eso sí no va

conmigo. Y yo, igualmente, pienso que soy una persona que necesita hacer respetar mi espacio,

sí? Si mi espacio es violentado, inmediatamente me puedo desarmonizar, yo ahora por ejemplo

vivo solo, y vivo feliz. Feliz. Una persona profundamente espiritual, profundamente creyente,

profundamente practicante, y un convencido de que esta parte espiritual ha llevado un porcentaje

altísimo de mi recuperación. Esa participación de Dios en mi proceso y en todo el contexto y en

todo…

MJ: Teniendo en cuenta esta descripción que haces de ti, crees que el diagnóstico tiene algo que

ver con la forma en que te describes?


70

J: Pues yo creo que puede ser una total antítesis, no? Un completo opuesto, desde todo punto de

vista. Porque si yo voy a estar en alguno de los dos movimientos, bien manía o depresión, vas a

ver que hay momentos de mucha angustia, de mucho desasosiego, de todo lo que sea violentar la

paz lo hace la enfermedad. Por eso pienso que soy lo contrario total a ella. Una respuesta

contraria.

DM: Es como si digamos el trastorno como tal lo que ocasiona fuera lo que va totalmente en

contradicción con lo que tú consideras que es esencial en ti, es decir, ser una persona calmada,

con mucha armonía…. El trastorno entra a pelear con eso, es lo que te entendemos… de

J: Sí, totalmente, totalmente. Porque lo que yo busco es armonía y lo que la enfermedad busca es

desarmonía. Ella desarmoniza porque ese es su medio ambiente. Ahí es donde se mueve muy

bien entonces es ahí donde llega y manipula todo, donde hay armonía, la enfermedad le queda

complicado, se le dificulta entonces se va, no puede entrar a ese escenario. Porque ahí es

derrotada, por eso es tan importante el elemento espiritual, por la paz interior y cuando tienes esa

paz, esa armonía, entonces tiene uno el manejo total del asunto.

MJ: A a mí me llama mucho la atención que siempre que vas a hablar de la bipolaridad, tanto

ahorita con nosotros como en la charla hace ocho días, hablas del trastorno como si fuera un

tercero… como si fuera alguien más, incluso como dándole características como de una persona ,

sí? Como… “A ella le gusta esto, ella lo que busca es tal cosa…” Por qué crees que has llegado a

hacer esa caracterización así?


71

J: Sí, porque mira. Uno tiene que identificarlo, uno tiene que identificar el problema. Entonces, si

tú lo conoces, y lo sacas, y lo pones aquí la manía y aquí la depresión, y aquí yo, entonces yo la

manejo porque ella está afuera, ya la conozco. Si tú no lo haces, ella entra cada vez que quiera y

se convierte en lo que llamamos “ El paciente ente”, no sabe a dónde va, ni de dónde viene, ni

sabe de dónde es vecino, por qué? Porque la enfermedad está manejando su vida. Entonces, al

sacarla y caracterizarla de esta manera, tú puedes manejar a esa persona…digo, manejar a la

enfermedad, ese es el principio nuestro, entonces yo lo veo como muy importante en ese sentido.

Entonces aquí está la persona que está en manía, estos son los síntomas de la manía, entonces

aquí estoy en eutimia, y cuando yo empiezo a detectar fase I, triunfé, porque la puse afuera. Si yo

me dejo llevar a fase II, me sobé porque ella está fuerte y yo soy débil. Entonces eso para mí es

importantísimo en el buen manejo del proceso para mí es fundamental.

DM: Tú crees que el diagnóstico se ha relacionado con distintas áreas de tu vida como el trabajo,

familia, el estudio?

J: Pues mira definitivamente hay algo muy claro y es que esto es genético. Yo hoy en día tengo

absolutamente claro que mi abuelita paterna, mi mamá Rosita, ella… yo me acuerdo que cuando

chiquitos nosotros le teníamos un susto terrible! Porque ella hablaba muy duro y gesticulaba,

osea sus emociones eran demasiado…..exacerbadas…. sí… demasiado…. Las expresaba

demasiado, entonces le teníamos miedo a mi mamá Rosita y una serie de comportamientos que

ella tuvo son los que hoy me llevan a la conclusión clara de que ella era bipolar. Pero era una

bipolar mal diagnosticada y mal tratada, o no diagnosticada y por ende mal tratada, entonces el

componente genético lo hay claro. Y lo otro fue que tal vez una época de mi vida que fue la
72

universidad que se presentó un problema familiar, que tuvimos una presión que también pienso

que ayudó a un sobreestrés… Demasiadas cosas que manejar y me hice cargo de muchas cosas,

quizás más de las que realmente podía, y eso fue como un detonante, digamos..

MJ: Ajá…. Bueno, y a partir de la forma como tú asumes el diagnóstico, sientes que hubo

cambios en estas mismas áreas de tu vida? Familia, trabajo, estudio…

J: Claro, claro… Inmediatamente. Porque mira, cuando estuve en crisis casi acabo con todo!

Casi acabo con la familia, casi acabo con el buen nombre, con todo, con absolutamente todo. Es

que no se salva nada. Mientras que ya hoy en día yo vencí esa crisis y ya el entorno es totalmente

diferente. Mira tú, es lograr ver lo lindo que la Asociación es útil a los demás! Osea es una

bendición de Dios, una de las tantas bendiciones de Dios. Ver que la Asociación es una entidad

que está ayudando a muchísima gente, y que está replicando s nivel nacional, que va a replicar a

nivel internacional, y que ve uno que sí sirve. Cuando ves tú que esta información es así de

sencilla, pero así de importante y trascendente y tú ves resultados, pues evidentemente son dos

mundos opuestos, y me quedo en este sin lugar a dudas. Aquí me quedo….

MJ: Y cómo se te ocurrió a ti la idea de crear la Asociación?

J: Mira es que cuando yo salí ya de la crisis y me vi ya en una endeudada violenta, fuera de eso

que va de la tranquilidad, la armonía, la caballerosidad… Yo por ejemplo, salí del Gimnasio

Campestre y yo salí con máximos honores de caballero del Gimnasio Campestre, entonces mira

tú la talla y el nivel de la cosa. Y de pronto, A el máximo caballero del Gimnasio Campestre,


73

llega a la casa a coger a patadas las puertas…. Eso más toda la situación económica, más todos

los comportamientos que hubo desapropiados, todo eso fue lo que a mí me llevó a hacerle un

reclamo a los psiquiatras, les dije “Ustedes es el colmo, ola. Esta enfermedad puede acabar con

el patrimonio de una familia, de una persona, puede acabar con una empresa, puede acabar con la

vida de una persona!! Y ustedes campantes, quietos en su consultorio!” El Doctor Rodrigo

Muñoz, con toda la razón me dijo “A, lo que pasa es que los llamados a hablar del tema no

somos nosotros, son ustedes! Que son los dolientes, los que saben y conocen qué pasa allá, los

psiquiatras no sabemos qué pasa allá! Nosotros manejamos desde aquí afuera pero allá adentro

no sabemos cómo es” Entonces dije “Ah, entonces por ahí es la cosa. Y ahí fue cuando ya yo

arranqué viendo todo el daño que podía hacerle a las demás personas, eso fue lo que me motivó a

mí a crear la Asociación.

DM: A mí me llama un poco la atención que…. Entiendo que conocer las características

sintomáticas del trastorno digamos que ayuda a que la persona sea capaz de identificarlos y, un

poco lo que veíamos hace ocho días, con esa identificación de fase I, la persona pueda actuar

sobre esos pequeños indicios e impedir que se exacerben ambos polos. Pero me sigue causando

curiosidad la importancia de ese conocimiento además de…. O sea, no me queda claro el

proceso, sobre todo que tú tuviste de cómo conociste estas características tan puntuales del

trastorno, cómo llegaste a sentir que eso podía de alguna forma ayudarte a controlarlo? El

conocimiento como tal preciso de los síntomas y del manejo de ellos…

J: Mira, ha habido mucha lectura. Cuando yo afilié la Asociación Colombiana de Bipolares a la

Asociación Americana de Bipolares en Estados Unidos, ellos nos mandaron unos manuales. Son
74

unos manuales que te dan íntegra toda la descripción que di yo en la charla de primera vez unida

a cómo se debe formar un grupo de apoyo. Unido a todo esto que yo empecé a estudiar por mi

cuenta y a tener información de los pacientes. Yo siempre he manejado grupos de apoyo de

pacientes, inclusive manejé un tiempo de jóvenes, fue un grupo muy bonito que duró como seis

meses…. Y entonces vas tu aprendiendo. Cuando yo empecé el grupo de apoyo de los jóvenes,

yo veía que como que no asistían, que no había motivación. Un buen día se me ocurrió una idea

y les dije “cuéntenme una cosa… ustedes cómo están con su novia… o novio…”, “ no pues no

sabe que no sé qué…” Les dije “ pues tráigalos. Tráigalos porque es muy importante que ella o él

se entere. Si bien es cierto que ahora en este momento no hay la obligación de contarlo, pero es

una persona que está muy cerca de usted en la parte anímica, en la parte emocional, en la parte

afectiva, entonces ella o él es un gran aliado en su momento para que ayuden a monitorearte o

automonitorearte y segundo, porque si ustedes quisieran en algún futuro casarse, ahí sí existe la

obligación de contarle que usted tiene esta complicación clínica, hay antecedentes psiquiátricos

y en ese momento uno podría traer problemas hasta el punto de anular el matrimonio. Pues vieras

cómo se dio eso, eran por lo menos 18. Entonces venían con las novias, y claro como era sábado,

pues venían todos y de aquí salían de rumba! Osea el punto de encuentro era este. Yo hice esto

con los manuales, y pues es una charla totalmente basadas en síntomas, para poder conocer y

manejar… pero también nos permite esto, ir teniendo este tipo de experiencias. Ahorita me tocó

cerrar el grupo de apoyo de jóvenes por tiempo y espacio, pero si Dios me lo permite, me

gustaría retomar ese espacio, porque lo están pidiendo además. Ellos no se sienten bien en el

grupo de adultos, y yo los entiendo. Entonces lo mío fue manuales y experiencia propia, y

experiencia de los demás.


75

DM: Como una última pregunta, a mi también me da curiosidad el hecho que cuentas que hace

22 años estás libre de síntomas y como tal de crisis. Me pregunto cómo es la relación con el

trastorno aun en estos años en los que aparentemente no están, pero siento que tú los tienes

presentes, entonces me pregunto por la relación que se ha forjado en todos estos años en los que

has estado como bien, con el trastorno…

J: Cómo se ha forjado…

DM: Osea, cómo es la relación… osea cuentas que desde hace 22 años no tienes como ninguna

crisis ni nada de eso, pero sabes que tienes esta complicación, cierto?

J: Sí

DM: Entonces cómo es la relación… porque un poco lo que hablábamos es que cuando sales de

la crisis hay ciertos elementos que te hacen poner los pies en la tierra, y tener más cuidado con

estas cosas, pero es a partir de la crisis. Cómo es el proceso cuando no hay ninguna crisis ni

ningún síntoma a lo largo de tantos años….

J: Pues mira es un proceso en el cual tú estás permanentemente automonitoreándote no? Eso

implica un automonitoreo permanente, la familia ayuda mucho. Obviamente no he estado

sintomático pero sí he tenido algunas subidas, a nivel I no… Entonces yo paso un poquito para

acá, un poquito para acá, pero de esa fase I no he salido. Entonces por eso es importante que la

familia conozca el proceso porque ellos te ayudan a automonitorearte . Entonces dicen “usted
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está un poquito exagerado, no?” Y uno en fasi I sí tiene la posibilidad de análisis y

reconocimiento, ya en otra fase de pronto no lo ves, entonces sería a pelear. Entonces en esas

fases si reconoces es buenísimo, porque ya disfrutas de todo, de la vida, del ambiente, del

entorno, de la familia, de estar con la familia, de todo todo. De tu trabajo, de tu actividad, lo que

no pasa cuando peleas con el medicamento. Los que pelean con el medicamento, ellos creen que

están bien, pero mentira! Eso es un infierno. Estar metido uno en una manía es un infierno, el

paciente internamente está pasando una cantidad de preocupaciones de angustias, de … sí?

Entonces es lo que yo llamo estar muerto en vida, como estuve yo. Entonces cuando tú vuelves a

la estabilidad vas a disfrutar mucho más los momentos de paz, de tranquilidad, de familia, los

gozas, los disfrutas 100% porque ya estuviste en el infierno de la manía, en el infierno de la

depresión. Entonces eso son los estados que yo valoro muchísimo y lo otro es estar en

permanente monitoreo.

MJ: Bueno sería eso por hoy A, muchas gracias!

J: Bueno, no con muchísimo gusto! Lo que necesiten con el mayor gusto

Transcripción Entrevista ACB 2

Fecha:

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares

Hora: 5:40 pm
77

M: …Nosotros…

MJ: Es un poco de eso de lo que vamos a hablar

J: es que fíjate que hay es donde, vea, yo terminé trabajando aquí en la asociación en

agradecimiento a la ayuda que yo recibí en la asociación, yo estuve en manos de los psiquiatras

dos o tres años y no me mejoré nada, cada día estaba peor, solamente hasta que llegué a la

asociación empecé a entender qué era lo que me pasaba. Entonces, yo entre a la asociación y yo

había hecho un compromiso con Dios de que si me ayudaba a salir del problema yo después

ayudaba a salir a los que vinieran detrás, entonces por eso es que trabajo en la AS (Asociación

Colombiana de Bipolares), además en la AS me dieron todas las indicaciones para recuperar

muchas cosas, entonces para mi fue mi salvación, me salvaron la vida. Donde yo no hubiera

llegado aquí , estaría en Sibate, amarrado a un palo, suicidado o…yo no se, en algún lado, menos

aquí, sentado como una persona normal. Entonces, esa es mi experiencia con la asociación…

MJ: Queremos preguntarte…

J: Para mi fue la salvación…

MJ: A partir de esto que nos cuentas, nos gustaría que nos contaras qué significa para ti la

bipolaridad…
78

J: Correcto, entonces desde ese punto de vista, para mi la bipolaridad e igual que algunos

psiquiatras dicen que es una maldición y uno comienza si, y piensa que es una maldición, además

que dicen que nos da a las personas que tenemos una capacidad, un coeficiente intelectual alto,

entonces uno dice si, yo tengo una capacidad intelectual brutal, un coeficiente intelectual brutal,

pero no me sirve pa’ nada, porque yo terminé encerrado en clínica psiquiátrica sin saber que

hacer con mi vida y terminé prácticamente en la indigencia, pero después de mucho tiempo, ya

después que me he recuperado fue algo que me forzó, fue un problema, yo soy ingeniero civil,

tengo formación de ingeniero, entonces para mi esto es, lo re-definí, fue un problema que se me

presentó en la vida, que me tocó convertirlo en un reto y ver cómo lo superaba y lo he logrado

superar. Aprendí a manejar eso, claro, me implicó hacer una cantidad de cambios en toda mi

vida, hasta en mi cabeza, a mi me toco coger la cabeza y prácticamente lavármela yo mismo,

cambiar muchas de las ideas que tenía mal concebidas, yo creo que, digamos, el hecho de todas

esas creencias y experiencia de vida mal estructurada fue lo que me llevó a mi a la enfermedad

mental y muchos psiquiatras dicen eso, que la enfermedad mental empieza a partir de

experiencias psicológicas, el software mío estaba dañado y por estar dañado me venía dañando el

hardware, yo soy un convencido hoy en día de eso, por eso para mi es tan importante la

psicología en este tema, y me parece absurdo que los psicólogos se dejen despreciar de los

psiquiatras y los psiquiatras desprecien a los psicólogos, entonces para mi fue algo que me obligó

a cambiar y me llevó a crecer como ser humano, eso es para mi hoy en día el trastorno bipolar.

Claro, de todos modos me desbarató la vida, me desbarató la familia, perdí todo, eh…en cierta

medida, yo no sé, yo no pude volver a trabajar, pero yo me he puesto a pensar si yo realmente eh,

eso fue consecuencia o yo ya traía ese conflicto con el trabajo porque yo tuve un gran amigo toda

la vida que fue mi, como mi padrino, entonces, yo realmente trabajé fue con el, después de que
79

dejé de trabajar con el, fue que empecé a tener bastantes dificultades en el trabajo y fue cuando

se me puso más aguda la situación y parte de las crisis se desató por problemas laborales. Yo hoy

en día no puedo, yo soy ingeniero y le cogí fastidio a toda esa vaina, en una crisis, yo boté todo a

la basura, TODO, los libros que tenía medio buenos, fui y los regalé a unas entidades y todas

esas cosas, le cogí fastidio a todo. Entonces y después dije: ok, yo tengo que hacer algo, bueno

entonces voy a hacer trabajo social y voy a trabajar en la AS y eso es lo que hago hoy en día.

Claro, en ese camino yo aprendí psiquiatría, hoy en día tu ves mi biblioteca y es pura psiquiatría,

pura psicología y puro derecho, yo devoro mucho libro y hoy en día le ayudo a las personas, no

solamente ayudo en la AS, yo ayudé a construir la ley de salud mental, participé activamente en

la construcción de la ley de salud mental, solicité leer algunas cosas que tengo claro que debían,

debíamos, son algo, digamos, el tratamiento desde la psiquiatría eran solo pepas, pepas, y más

pepas, ahí incluimos todo un equipo multidisciplinario, incluimos el tema de la psicoeducación,

psicoterapia, eh…trabajadores sociales, hicimos toda una…el tratamiento no sólo incluye…un

tratamiento integral. Yo participé en la construcción de esa ley, eh…he trabajado, también en la

AS ayudando a las personas en los temas de, de obtención de derechos, por ejemplo el tema de

reclamación de pensiones de invalidez, porque algunas personas quedan muy afectadas y

realmente el trastorno bipolar si nos puede dejar discapacitados, entonces también me he metido

en el tema de discapacidad…psiquiatría, derecho, psicología y discapacidad, que discapacidad es

nuevo en el país, el tema de discapacidad es para el parapléjico que está en silla de ruedas pero

no se entiende, por ejemplo la discapacidad nuestra no se entiende. Nosotros a pesar de ser

discapacitados tenemos unas capacidades brutales, eso es lo que hay que ver, lo que se dice hoy

en día en discapacidad, la discapacidad no es mirar en lo que yo no sirvo, sino buscar en lo que si

yo podría servir, y eso es lo que hago hoy en día con mi vida, yo se que no puedo cumplir rutinas
80

en una empresa, se que no puedo (no entiendo), pero se que puedo se productivo en ciertas

formas, en ciertas, yo trabajo por ejemplo 3 o 4 horas al día y no más, no hago más y

eventualmente puede que trabaje intensamente algunos días y después me disperso y hago

cualquier…no me ocupo de nada, entonces desde ese punto de vista yo no podría funcionar hoy

en día en una empresa, nosotros los bipolares, eso es otro de los objetivos que creo que

deberíamos hacer en la AS y es cómo nos orientamos en el tema laboral nosotros y se que por

ejemplo nosotros podemos funcionar es, prácticamente en, como en empresas independientes, o

empresas familiares, donde no tengamos esas cargas de horarios, de responsabilidades, de

competitividad, de intrigas de toda esa mie(no se entiende el resto).

M: ¿Qué hace que todo este tipo de lineamientos como cumplir un horario, particularmente a ti te

cause tanto malestar?

J: Ufff, me incomoda, me siento agobiado, yo tengo que hacer tres tareas en el día y me siento

agobiado, entonces en vez de ponerme a hacer esas tres tareas me tiro en la cama, me cambio

cuando digo bueno voy a hacer una tarea, entonces voy y la hago, con calma con parsimonia y

sin estrés y sin nada y hay veces puedo hacer la tarea diez veces al día y no me, logro hacerla,

pero tal vez por lo que no estoy presionado, y no tengo que cumplir metas y esas vainas. Claro

que yo en mi vida laboral fui completamente exitoso, completamente exitoso. Yo trabajé en (no

entiendo) Andina y en Pizano fundamentalmente, que son dos empresas grandes del sector de la

construcción. Manejé el departamento técnico. Yo ahí hice, como leo tanto, yo hice desarrollos

tecnológicos muy interesantes, yo introduje, yo ayudé o participé en buena forma en la

introducción de los aditivos para concreto en forma masiva en Colombia. Cuando yo entré a
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“Sika” las concreteras, las fábricas de, esos camiones grandes que tu ves, no usaban los, tenían

mal concepto de los aditivos. Yo tuve que cambiar ese concepto del imaginario que tenían los

ingenieros y cuando terminé ese proyecto, instalé tanques de aditivos en todas las concreteras,

prácticamente en Bogotá, por ejemplo. Ya no echaban un (no entiendo) de aditivo, sino era cada

camión obligado con aditivos, que lo único que hacen es cambiar las características del concreto.

En pizano por ejemplo hice el desarrollo tecnológico de sistemas de formaletería. Pizano era

solamente dedicado a maderas para muebles. Yo me metí en el campo de la construcción, yo le

vendí toda la formaleta para el metro de Medellín, por ejemplo. Y ese desarrollo es netamente

mío. O sea, nosotros somos creativos, claro, yo no puedo hablar…yo como me maluquié’ fue a

los 50 años entonces yo te puedo hablar de cómo fue mi periodo, pero a mi solamente hasta los

50 años se me disparó el trastorno bipolar, entonces no se si…pero si, acá en la AS hay gente que

s eha recuperado divinamente, uy…aquí hay gente que hoy en día, claro, aceptando que no

aguantan mucho estrés y horarios tan extendidos y trabajan con más calma, y son muy

productivos y son muy creativos y uno ve pues unos como Jim Carrey, ese tipo es un duro y ese

tipo es bipolar. Eso es lo que nosotros debemos llegar a desarrollar, que realmente ya no se nos

mire como bichos raros o esa vaina, sino que se nos facilite nuestro proceso de recuperación y

después de recuperación, incluir el tema de reinserción laboral, para que realmente funcionemos

y nuestro cerebro que es realmente muy, nosotros tenemos un cerebro muy inquieto, por eso es

que termina totiao’, por ejemplo para auditorias, para control de calidad, donde se necesita

minucia, detalle, buscar problemas, ahí estamos. Somos unos magos buscando eso, tenemos un

ojo brutal para eso, por eso es que terminamos metidos en problemas, porque decimos “eso está

mal…-ay, no sea sapo, dejé así” jajaja, eso nos genera muchos conflictos a los bipoalres, por ser

perfeccionistas, por ser detallistas, entonces uno de los objetivos que debemos lograr es eso, que
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las, es que la gente se deteriora mucho con esas pinches pepas, es quela psiquiatría aquí lo redujo

todo a pepas, pepas, pepas y más pepas, que está ansioso: pepas, que no duerme: pepas, que está

maníaco: pepas, que está depresivo: pepas, que no se qué: pepas, y que está temblando, entonces

pepas, entonces esos conceptos hay que cambiarlos. La solución de las pepas en crisis es

completamente indispensable, pero en el mediano y largo plazo hay que empezar los procesos de

psicoeducación para enseñarnos a manejar la enfermedad y aprender las causas de las crisis y las

recaídas y aprender a controlarlas y ya después estabilizarnos y ya después empezar empezar el

proceso de recuperación, esos son los objetivos que digamos tenemos que perseguir en la AS,

para que toda esta gente que termina metida en este problema tan complicado pues se recuperen

y no sean una carga para la familia, no sean una carga para ellos mismos y para la sociedad.

M: J, tu nos contabas que tu diagnóstico te lo dieron cuando tenías 50 años…

J: 50 años…

M: cuéntanos cómo fue asumido por ti…

J Bueno, yo sí, a mi me encerraron en varias clínicas psiquiátricas, yo si sabía que tenía algo

mal, pero no sabía que era. Solamente hasta cuando llegué a la AS y me dijeron que trajera la

historia clínica y fui y la recogí y la traje, entonces la persona la miro y dijo “claro, aquí dice que

usted…episodio psicótico de tipo megalomaníaco, depresión psicótica” entonces dijo, “vea usted

es bipolar, se ven claramente ahí los ciclos, no le han dicho que usted es bipolar…-No nunca me

han dicho” entonces aquí en la AS fue donde yo me enteré y nisiquiera me habían formulado
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litio, yo con eso me fui a la clínica y dije “oiga, mire, yo soy bipolar y ustedes no me han dado

litio…-ay, qué pena, no nos habíamos dado cuenta” entonces, y cuando me dijeron ue tenía que

tomar litio y que era bipolar pues como me empezaron a dar mucha literatura, entonces empecé a

leer y a leer y a leer, yo lo asumí con, como bueno, gracias a Dios ya sé que tengo, el diagnóstico

me parece, mucha gente pelea con el diagnóstico, para mi es una bendición, entre estar poseído

por el demonio y ser bipolar, yo prefiero ser bipolar, porque por lo menos uno entiende lo que,

pero es que estar poseído por el demonio es una vaina muy jodida, porque que lo exorcicen y

toda esa vaina y que lo metan con brujos y el indio amazónico, eso es muy complicado, por lo

menos uno ya cuando dice “ok, tengo un problema aquí en mi cerebro, que no funciona” y no

empieza a leer y a entender uno dice “ok” esto ya parece que tiene una salida y un manejo, tengo

que aprender a conocer este monstruo, este fantasma y eso fue lo que finalmente sucedió,

entonces para mi el diagnóstico no es una maldición, sino en cierta forma es una bendición,

porque cuando uno define un problema, tiene el 50% de la solución. Cuando uno no ha definido

el problema, no sabe por donde abordarlo. ¿Por donde lo abordaba yo? Yo lo abordé por el lado

del exorcismo, porque me llevaron a que me exorcizaran, un amigo me llevó a un tipo de esos

bioenergéticos y me pusieron vainas aquí y entonces también pretendió, entonces uno dice

“miércoles, tengo una descompensación energética, cómo la cuadro, donde están los chips, toda

esa vaina, para que me pongan a ver cómo me cuadran” Me pareció muy complejo, cuando ya leí

todo lo que me decían aquí y que había mucha literatura sobre el TAB y empecé a entender y

dije “ok, ahora si ya, creo que tengo y oyendo a los grupos de apoyo, oyéndole los videos,

empecé a identificar, yo tengo ese mismo problema, ese, ese y viendo como la gente resolvía los

problemas, entonces yo aprendí también ha manejar la cuestión, entonces para mi no fue la gran,

trauma…
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MJ fue esclarecedor…

J Sí, mucha gente habla del trauma, “no, eso no le diga que es bipolar, eso no, eso es muy

dramático, eso estigmatiza” me importa un comino, es que como, vuelvo y digo, como tengo

formación de ingeniero, a mi los problemas me enseñaron a resolverlos, yo cuando llegué a la

AS dije “yo tengo más problemas que el álgebra de baldor” jajaja, entonces imagínese esa vaina.

Después de haber participado en varias reuniones y entender toda esa vaina dije “uy si, tengo

más problemas que el álgebra de baldor” pero bueno, con fé vamos a ver cómo los resolvemos y

finalmente logré resolverlo, pues al punto de que ya, yo ya crisis agudas no he vuelto a tener,

recaídas fuertes no…sí, tengo mis bajonazos, mis (no entiendo) y todo eso, pero ya no he vuelto

a chupar clínica, ni grandes dosis de mediación, porque es que a mi me pegaban unas

impregnadas brutales: antipsicóticos, antidepresivos, estabilizadores, inductores de sueño y esos

otros que son para controlar los efectos extra-piramidales, en las clínicas eso los compañeros me

decían “usted está mal, pero es por todas esas pepas que le están metiendo” imagínese, entonces

eso es una bendición que no, ya no, ya tener un control de la enfermedad y que uno no, no

depende tanto de las pepas que esa es otra de las tendencias que hay en la gente, la gente cree

que la pepa es la solución y yo le digo a la gente “no, la pepa no es la solución, las pepas son el

10% de la solución, el 90% son todos los demás elementos que en la As decimos que hay que

trabajar.” Hay que trabajar el tema espitirutal, hay que trabajar la familia, hay que trabajar la

psicoeducación, la psicoterapia, hay que hacer ejercicio, hay que hacer, el tema de la terapia

ocupacional o buscar como me busco un trabajo yo que se acomode a mis intereses y a mi

motivación, todo eso es lo que hay que hacer, es mucho más complicado, tengo que cambiar
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todos mis hábitos, mis creencias, limpiarme el disco duro, buscarme que es lo que tengo allá

metido que no está bien, entonces (sonido de manipulación de artefacto) Resetear el disco duro,

es más complejo que tomarse las pinches pepas…y eso es lo que promovemos en la AS, ¿no?

M Nos gustaría que nos contaras cómo te describes a ti mismo…

J No se, un tipo común y corriente…

M ¿Cómo es un tipo común y corriente?

J Un tipo común y corriente que, qué…qué…un poco apasionado…eso como que es

característica de los bipolares, somos como medio, ¿cómo lo llaman ustedes? ¿sanguíneos?

Cuando tiene el temperamento así, explosivo…

MJ ¿Te consideras explosivo?

J Algo así, apasionado…

MJ Ah, es que te había entendido que muy poco apasionado.

J No, apasionado, eh las cosas me mueven muchísimo, algunas cosas me mueven muchísimo.

M ¿Cómo qué cosas?


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J Por ejemplo la música melodramática me encanta. Mucha gente que es depresiva le chocan

esos boleros melancólicos, a mi me fascinan, porque me parecen de un nivel de inspiración

divino jaja, yo digo una persona para que se, para que…por ejemplo las canciones de Diomedez

Díaz o Los Panchos que tienen un gran sentimiento de fondo, uno dice “esos tipos son unos

magos para crear semejantes bellezas” y son muy melancólicas en el fondo, y son depresivas,

hay algunas personas que dicen “eso no oiga esa vaina que eso lo deprime” A mi, todo lo

contrario, me agita la entrañas y me parece que me hace hervir la sangre también, eh…soy muy

curioso, leo mucho, eh…investigo, no trago entero, me preocupan las personas, antes me

preocupaba mucho por las personas, ya he dejado de ser sapo y metido, ya hoy en día solo ayudo

a los que realmente vienen a pedir ayuda, yo antes pretendía a todo el mundo ayudarle en sus

vainas, no, no, eso está mal hecho, porque de pronto el equivocado soy yo, no ellos. Al fin

entendí eso, esa era una de las taras que tenía, creer que yo era el más inteligente, hoy en día no

discuto con nadie, no formo polémicas, ya no soy poseedor de la verdad, porque yo era, como

estudiaba y leía tanto, entonces yo era el poseedor de la verdad absoluta, y ahora entiendo que

no, que no puedo yo pretender ser el poseedor, yo hablo y planteo mis puntos de vista y si no los

comparto con las personas, pues bueno…pero antes si era yo a tratar de imponer. Entonces esos

cambios me tocó hacerlos, pero forma parte de mi vida ser muy inquieto, ser investigador,

investigar mucho, leer mucho, no comer entero, por ejemplo, yo aprendí, soy autodidacta en

mecánica, en fotografía, yo cojo un carro y lo desbarato todo y lo vuelvo y lo armo, y llegué a

una época en que, trabajando como ingeniero en las empresas, yo compraba carros, los

restauraba y los vendía. Hacía ese trabajo ahí de puro hobbie, me fascinaba el negocio de los

carros. La familia me parece algo que es super clave, hoy en día tengo tres hijos, todas las
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situaciones difíciles ya se limaron, tengo tres nietos, cuando me recuperé, me llevé a vivir a mi

hijo, porque no separamos ¿no? Finalmente después de muchos años mi ex esposa se mamó y

empacó se fue. Cuando yo me recupere, entonces le dije “pues si quiere que JS el menor, que era

el que quedaba que no”, las otras dos niñas ya se habían casado, le dije que si quería que el se

viniera a vivir conmigo y yo me encargaba de todo, entonces se vino a vivir conmigo y terminó

la carrera conmigo, en El Externado, finanzas y relaciones internacionales, ya la semana entrante

se gradúa, una bendición. Y las dos niñas tienen tres bebes y son bastante funcionales y exitosas,

una es ingeniera civil de Los Andes y la otra estudió finanzas y relaciones internacionales en El

Externado, trabaja en el BBVA una y la otra trabaja en temas petroleros, acaba de llegar de

Malasia, estuvo en USA tres años y ahora estuvo en Malasia y ahora está nuevamente en

Colombia, entonces hoy en día, a pesar de que perdí todo, he logrado reconstruir casi todo, lo

único que me ha faltado reconstruir es la parte afectiva ¿no? Que es muy complejo.

MJ De pareja, ¿dices?

J Sí, yo creo que es muy complejo porque es muy…nosotros los bipolares somos complejos,

entonces encontrar una persona con la cual “empaticemos” creo que no es fácil, claro, hay

muchos bipolares que tienen sus parejas y viven con ellas y tienen sus familiares, pero creo que

es uno de los temas más difíciles en nosotros, el tema de pareja. Si a las personas normales les

cuesta trabajo, a nosotros nos cuesta un poquito más de trabajo, pienso yo. Entonces yo hoy en

día…con mi ex intenté dos veces reconstruir la relación, le dije si quiere venga, volvamos a

reconstruir esto y ella no, realmente no mostró mucho interés. Después cuando ya mostró interés,

yo había empezado una relación con otra persona y dije “miércoles” me cogió fuera de base
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porque yo no puedo descartar esta persona así no más, claro, después la otra relación no funcionó

y ahora, estoy solo. Solo con Dios, porque soy un creyente absoluto de Dios hoy en día. Ese fue

otro de los temas que con el TAB sucedió, que afiancé mucho mi relación con Dios, hoy en día

no solo creo en Dios sino que confío en Dios y veo que siento la presencia de El en nuestras

vidas, lo que pasa es que no cultivamos esos temas, nos hemos vuelto tan materialistas que no

nos damos cuenta que Dios está presente en nuestras vidas. Entonces ese fue otro de los

beneficios de todo este drama que fue el TAB, pero en el fondo, después se me convirtió en algo

que me ayudó a crecer y esa es la idea que otras personas…muchos lo dicen, hoy en el grupo,

hoy algunas personas, sin yo haberlo compartido con nadie, uno oye que personas que dicen, él

me lo dijo (señala a otra personas presente en la cafetería, que asistió al grupo) que esta es la

enfermedad del juicio, porque nos obliga a volvernos juiciosos, porque nos obliga a tener un

estilo de vida completamente sano, yo voy a ser el muerto más sano del cementerio. No puedo

trasnochar, no puedo beber, no puedo tener tres novias, nada de mucho voltaje, todo muy

tranquilo, una vida muy sanita y toda la cosa, sino quiero terminar en un sanatorio, en Sibaté o

una cosa de esas. Yo mismo decido para donde coger, si quiero tener una vida sana, pues me toca

vivir muy sanamente, entonces, hoy en día, hasta las asperezas que existieron con los hijos ya se

limaron, ya hoy en día tenemos una relación bastante buena, eh…no fue fácil ese tema, con la

mayor me tocó abordarlo por intermedio del esposo, yo dije “con Carolina no me voy a poner a

hablar del tema y a tratar de corregir nada” entonces, porque ella tiene un temperamento parecido

al mio y es ingeniera también, imagínese, entonces, busqué que el canal de comunicación fuera

el esposo, entonces, con una psicóloga lo citamos y ella hizo algunas charlas con él y el se

encargó de informarle a C algunas cosas, entonces digamos que fue el inicio de empezar a

suavizar esas cosas, y con la otra niña con AM, fue que ella me llamó, que llegaba el bebé,
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entonces que pues, que fuera a la casa, entonces dice “si, ok, ya hay que empezar a librarse de

todos los malos entendidos que fueron bastante malucos” Realmente uno después de todas las

burradas que hace, pues la pérdida de fé y de confianza que le tenían a uno es brutal. A mi al

final ya no me dejaban coger el carro, yo iba a coger el carro y me decían “no, no puede coger el

carro” iba a coger plata y “usted no coja plata” termina uno perdiendo hasta el derecho de opinar,

es muy complicado, padecer todo esto es muy complicado. Y todo el mundo dice “eso quítele las

tarjetas de crédito” me escondieron el reloj, me escondieron no se qué, todo me lo escondieron,

claro, como nosotros hacemos todas esas bestialidades, entonces pues la perdida de confianza es

brutal entonces volver a recuperarla ha sido parte de la tarea que me ha tocado hacer a mi, yo

tengo que demostrarles que si soy una persona en la cual pueden volver a confiar, que si puede

funcionar, que si puede no estar haciendo pendejadas y bobadas, eso lo aprendí todo aquí, y entre

los caminos para aprender eso y como les cuento desde hace ya muchos años no he vuelto a tener

crisis agudas, que me lleven a hospitalizaciones ni a hacer burradas ni babosadas ni nada, sino

tener una vida normal, jaja, común y corriente…

MJ: J, tu…

J: ¿Qué más? ¿cómo me describo yo? Pues no se ¿cómo más me describo? Creyente, absoluto y

total, como les mencioné, no soy religioso, aunque respeto la religión, en este proceso separé lo

que es la religiosidad de la espiritualidad, porque la religión también me creo conflictos en mi

cabeza. Parte de mi psicosis fueron delirios místicos, que yo era el enviado de Dios, que Dios me

dio poderes, que tenía que formar el grupo de los doce apóstoles, que…una cantidad de videos de

esos…si ustedes vieron Mente Brillante, videos por el estilo, pero diez, yo no se cuantos videos
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de eso me metí, una vez intenté embarazar a las reinas de belleza por internet, imagínese, jajaja.

Eso es estar uno muy loco, completamente psicótico, entonces eh…volver a recuperar la

confianza después de todo eso no es fácil. Bueno entonces me defino como…sí… una persona

que, igual que siempre, me gusta hacer las cosas muy bien, soy perfeccionista, hoy en día soy

más tolerante, antes yo era un poco…bastante intolerante, era muy crítico con las personas, muy

duro con las personas, porque como yo soy tan perfeccionista, pretendía que los demás fueran

igual, es que bueno, yo también tuve inicios de educación en el colegio Andino que era alemán,

entonces eso también de pronto incidió en mi forma de ser tan detallista en muchas cosas.

¿Cómo más me defino? Soy una persona que le gusta disfrutar la vida, me encanta la música

bailable, todo tipo de música me gusta. ¿Cómo más podría definirme? …creo que eso dice

bastante, trato de ser una buena persona, de ser buen ciudadano y de dejar algo positivo…tratar

de que este mundo sea mejor…eso es algo que…me gustaría hacer un aporte, sobre todo en este

tema que es tan complejo, el tema de la comprensión de la enfermedad mental. Yo creo que uno

de los problemas fuertes que tenemos los bipolares es que no podemos expresar y he estado

trabajando fuertemente en eso, en que logremos nosotros mismos expresarnos, para que logren

entendernos, porque nosotros no podemos pretender que nos entiendan, si no nos expresamos,

entonces esa es otra de las tareas que he estado promoviendo para que todos sepamos cómo

expresar lo que realmente nos sucede por dentro, lo que sentimos, lo que pensamos, lo que nos

incomoda y es lo que nos origina el malestar ¿no?

MJ: Estoy viendo que las preguntas que nos faltan ya están…

J: ¿Contempladas? ¿Cuáles eran?


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MJ: Después de la descripción que haces, si crees que el diagnóstico tiene algo que ver con esa

descripción, que lo has estado hablando todo el tiempo.

J: Pues mira, yo hoy en día soy de la línea psicoanalista…

MJ: Yo también.

J: Yo creo completamente que todo mi problema se empezó a originar desde chino, por tratar de

ser maliciosos, picaros, eh…mañosos, por las malas experiencias de la vida, que no que la

primera novia lo trato a uno feo, entonces le hizo el desplante, entonces uno va construyendo una

coraza, una estructura mental que lo va volviendo a uno medio paranoide, medio no se qué,

medio desconfiado, medio perspicaz…las creencias religiosas…y todo eso es lo que creo que en

algún momento me formó una caparazón, una armadura en mi, entonces que fue el trastorno

bipolar, cuando exploté, yo me desperté un día loco, me desperté un día completamente loco, me

acuerdo perfectamente que me desperté loco, en una casa que teníamos en la 147 con séptima,

me desperté a las 3 o 4 de la tarde y empecé con un algarabía, que el sol está entrando, entonces

armé un ritual en la casa con las niñas, no, esa vaina fue una locura, eso es lo que yo asumo, que

el trastorno bipolar es una estructura mental mal construida, un daño en el software que termina

dañando el hardware, me tiré el disco duro por andar presionando el software, en vez de, por

ejemplo…yo soy una persona que tuve poca vida social, digamos, los amigos del barrio, todos

terminaron metidos en drogas, para mi eso fue desilusionante, esa vaina que uno a los 14 o 15

años va a la casa de un amigo, abre la puerta y encuentra un bacanal, donde todos están metiendo

cocaína, para mi esa vaina fue mortal. Y después todos los amigos, que cada vez que salíamos
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era que a meter drogas y a mi esa vaina no, entonces yo terminé aislado y distanciado por eso,

por mecanismo de defensa, entonces todas esas vainas…yo no tuve una vida social muy activa,

eso también creo que me genero problemas. En las empresas tampoco cree vínculos como tal con

los compañeros. En la universidad yo no hice cafetería, yo dije “la madre, ¿yo por qué no

estudie en la Javeriana para haber hecho unos tres semestres de cafetería?”. Yo estudié en la

Nacional, entonces, terminaban las clases y yo salía pitado para la casa, para no tener problemas

de nada con policías, ni con revueltas, ni con nada, le tengo pánico a esa vaina. Entonces fui un

poquito medio aislado y eso es muy malo, porque uno debe interactuar con las personas, debe

formar vínculos, tiene que cultivar las amistades y esas cosas y no simplemente trabajo y trabajo

y trabajo, yo era un “workoholic” un adicto al trabajo. Claro, de todos modos le dedicaba tiempo

a mi familia y a esas cosas, pero bastante adicto al trabajo era. Entonces, todas esas taras…yo

hoy en día soy de la línea psicoanalítica, yo me enfermé…el talón de Aquiles mío es mi cerebro

y me totié’ por el lado más vulnerable de mi cuerpo y el talón de Aquiles…eso es lo que llaman

el gen de la bipolaridad, otros tienen el gen de…cuando se estresan demasiado, se totean por el

lado de cáncer o fibromialgia o colon irritable o alguna cosa distinta. Cada uno nos totiamos’ por

donde el organismo es más débil, esa es mi filosofía de vida, mi creer hoy en día. Entonces, por

eso hoy en día no me estreso por nada, o trato de no estresarme, porque de todas formas hay

cosas que me siguen estresando de vez en cuando y, inmediatamente las percibo, les huyo.

MJ: Bueno que (no entiendo)…

J: A ver, ¿qué? Eso era el…


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MJ: Sería eso, realmente, lo que nos han contado, está (Se cruza con la voz de J y no logro

entender)

J: Si, la línea del psicoanálisis, a mi me parece que, el último libro que me compré de

psicoanálisis me, me…lo leí y comulgo plenamente con, es de Mario González, lo compre en la

clínica Monserrat, porque yo asisto a las conferencias que hay cada quince días del posgrado de

psiquiatría y me…comulgo mucho con eso…

MJ: ¿Qué libro compraste?

J: Clínica Psicoanalítica, creo que se llama, de Mario González, el es un psicoanalista ahí duro de

la clínica Monserrat, excelente…

MJ: El es uno de los fundadores de la Sociedad Psicoanalítica…

J: De Psicoanálisis, me imagino. Y oí también a la doctora Carrascal hablando sobre los

trastornos de personalidad y la llevé a uno de los congresos en la Nacional y soy un convencido

de que primero yo empecé con un trastorno de comportamiento y personalidad y por eso llegué

al trastorno mental…entonces por eso es que la psiquiatría…la psicología y el psicoanálisis,

claro que el psicoanálisis en pacientes que no están estabilizados, creo que no es recomendable

porque nosotros tenemos un cerebro que está completamente alborotado y el psicoanálisis lo que

hace es alborotarlo más, entonces eso es como meterle candela al fuego, entonces, yo hoy en día

entiendo que el psicoanálisis puede ser útil, pero una vez uno ya ha logrado controlar el cerebro y
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callarlo. Yo creo mucho en esas técnicas como el yoga y esas vainas, eso me ayudo mucho, yo

usé los métodos del padre Lagañarra para lograr callar ese pinche loro y dejar de pensar en el

futuro y dejar de pensar en el pasado y estar presente en el hoy y aquí y disfrutar la vida

hoy…que mañana va a pasar…me importa un comino lo que vaya a pasar mañana yo no puedo

hacer nada…que ayer paso…me importa un comino, ya pasó y qué podemos hacer…y el mundo

actual nos lleva a eso, a andar pensando en el futuro y andar pensando en el pasado, entonces no

estamos viviendo la vida, entonces eso son temas que, ustedes como psicólogos, me parece bien

importante que tengan consciencia de esas vainas para que la intervención no siga

promoviéndose como se está promoviendo hoy en día, más la gente termina con el cerebro

tostado por andar tratando de descifrar el futuro, ¿para qué pensamos en el futuro? Es un

desgaste terrible, pensemos en algunas cositas del futuro pero no obsesionados con el

futuro…Bueno, ¿qué mas, china? Entonces lo del psicoanálisis me pareció bien bonito, bien

bonito.

MJ: A mi me tiene apasionada.

J: Por ahí es, eso, ahí hay muchas respuestas, pero pilas con el psicoanálisis para el trastorno

bipolar porque irrita más el cerebro...lo ¿qué? Lo estimula más de lo que lo tenemos estimulado

y lo que hay que lograr es callarlo, para después si, resetearlo jajaja

MJ: Si, pues esta intervención que planeamos hacer es…

Mauro es de comportamental, o sea, al otro lado…

J: También, es que ambos son, porque yo tengo que modificar mis comportamientos…
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MJ: Claro, es (se mezcla con la voz de J y no logro entender).

J: Es una mezcla de ambos.

MJ: Y esa es un poco la apuesta de la tesis, también.

J: Es una mezcla de los dos, yo tengo que cambiar el software para mis hábitos, tengo que

cambiar mis hábitos para cambiar el software, cambiar hábitos es lo más jodido, yo una vez

adquirí hábitos y tales mañas, olvídese, esa, esa es una parte complicada y lo que origina las

recaídas es parte de no cambiar los hábitos y los comportamientos…pero también hay que

cambiar el software para aterrizar las expectativas y toda esa cosa y dejar de andar creyendo en

taras que (no entiendo) jajaja, no es que yo sea malo del todo, pero hay taritas que…

MJ: Estar más centrado en la espiritualidad me parece más bonito.

J: Si, bueno pero es que lo que pasa es que hay que entender bien, cómo es Dios y cómo funciona

Dios, porque es que yo creo que la iglesia no ha sabido…no ha sabido buscar analogías para que

nos permitan entender la biblia, entonces ese drama que nos dibujaron de que Dios anda

persiguiendo a Adán y a Eva a ver a que hora cometían los errores para castigarlos, eso es tenaz,

eso nos tiene a todos tarados jajaja. Para mi hoy en día Dios es un bacán pero espectacular es un

man que está, ese es un amor que, incondicional, el man está disponible a toda hora para uno,

porque la cosa es que el man, Dios no echó a Adán del paraíso, sino fue Adán el que cogió a
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patadas a Dios y le dijo “¿sabe qué? Lárguese de aquí porque esto está muy bueno y yo no lo

necesito a usted para nada” para mi esa es una de las mentiras de la religión, jajaja. No fue que

Dios echó a Adán, o que se comió la manzana sino fue Adán, al ver que tenía todo tan bueno y

dijo “¿yo para qué necesito a Dios? Larguese hermano” y en esto convertimos el paraíso,

miranos…en este caos, este caos es fruto de haber sacado a Dios a patadas de nuestras vidas,

nosotros viviéramos con Dios y comprendiendo lo que el está tratando de hacer en nuestras

vidas, nosotros no hacemos todas esas bestialidades que hacemos, no haríamos las bestialidades

que hacemos, entonces, la religión no ha sabido explicar bien qué es Dios y qué esperar de Dios

y qué espera Dios de nosotros, pero en todo caso para mi Dios es un mega bacán y yo siento la

presencia de él en mi vida, bueno yo antes era el que era convencido de que yo era el que hacía,

hoy en día me doy cuenta de que bruto, yo no era el que hacía, yo medio hacía, peor los

resultados eran del man, el man era el que me permitía comprar el carro, me permitía comprar

una casa, el que me permitía pagar las cuentas, pero en el fondo, yo andaba equivocado. Ese afán

de hacer las cosas, de creer que uno es el que hace, mentira, uno puede hacer, pone las cositas y

si lo hace bien hecho y lo hace de buena gana, el man pone unos resultados divinos entonces toda

mi concepción de Dios cambió totalmente y entonces eso también le origina cambios en el

software y origina cambios en los hábitos y yo hoy en día se que debemos tener buenos

comportamientos no por temor, yo por ejemplo tengo consciencia de eso, yo tengo buenos

comportamientos y no hago bobadas, no por temor de que Dios me castigue sino por temor a que

yo sea el que está agarrando a patadas a Dios y entonces el man diga “¿sabe qué? Yo no hablo

más con usted, usted no es un tipo digno de andar conmigo, ¿cómo va a poder usted hablar de mi

y comportándose con esos modales, ¿no le parece vergonzoso?” Entonces uno dice, si yo

pretendo hablar y decir que yo soy una persona que creo y confío en Dios, pues yo tengo que ser
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una persona digna y merecedora de que el me acompañe, sino yo lo estoy cogiendo es a patadas

¿si o no? Yo hablando bellezas y portándome mal, entonces que va a decir la gente ¿será que ese

si anda con Dios? Y Dios por vergüenza “¿sabe qué? Yo me voy de aquí” esa es mi filosofía de

vida hoy en día, ¿no? De que uno debe portarse bien es para evitar que Dios se aleje de uno y

todos esos miedos míos y esas paranoias se me quitaron, esos temores, yo por ejemplo, me

dieron a dar paranoias tan brutales de intentar impedir…Chao, que este muy bien.

MJ y M: Hasta luego, chao. (nos despedimos del señor al que hace unos minutos J había hecho

referencia y que se encontraba en la mesa contigua).

J: De tratar de impedir que mi hija se montara en aviones porque el avión se iba a caer y claro,

mi hija decía “¿pero a usted qué le pasa hermano? Deje esa vaina, si sigue así lo encierro en la

clínica” Esos temores se me quitaron cuando entendí eso, que si yo no ando haciendo nada mal a

mi nada malo me va a pasar, estoy blindado, no necesito seguro para el carro, si yo no ando

haciendo bobadas con el carro, yo no necesito seguro para el carro, Dios se encarga de que a mi

no me pase nada malo, si yo tengo a Pablo Escobar de vecino y van a ponerle una bomba a

Pablo Escobar, seguro el día que le van a poner la bomba a mi me saca a comprar una paleta en

la esquina, mientras que pone la bomba y yo me salvo, esa es mi filosofía hoy en día, si yo no

ando haciendo bobadas ni haciendo cosas mal, a mi no me tiene por qué pasar cosas malas, esos

libros de que “¿por qué le pasan cosas malas a la gente buena?” Eso lo confunde a uno, ¿no? Si

uno tiene un problema y lo interpreta como algo malo, es una interpretación que uno le da,

porque si uno lo interpreta desde una perspectiva positiva, eso no es un problema, Dios, o la

vida, o el camino le está poniendo una situación que me está, en la cual yo me voy a enfrentar a
98

ella y como yo la interprete, así van a ser los resultados, si yo a un problema lo veo como algo

horrible, jarto y todo eso, entonces yo mismo ya soy el que estoy…si yo un problema lo

interpreto como oportunidad que es lo que hace la filosofía japonesa, ok es un reto, lo voy a

resolver y eso me ayuda a crecer, yo después de ese reto, después de resolverlo, yo soy mejor,

crezco, crezco, crezco y cada reto que tenemos en la vida, cada problema, cada oportunidad es

para crecer, para crecer como seres humanos y sobre todo lo que es en el campo espiritual,

darnos cuenta de que la vida no es netamente lo material que vemos, detrás de todo esto está

Dios y si está presente en nuestras vidas, tenemos que aprender a verlo y dejar de ignorarlo y

dejar de andar hablando babosadas…uno dice “ay ¿por qué hay tanta maldad en el mundo? Ay

¿por qué a la gente le pasan tantas cosas tan feas?” hoy en día, yo veo a un mendigo en la

esquina y yo digo “Yo estoy igual que ese man” el man está en un proceso, que vaya y se

arrodille y le pida a Dios que lo ayude y seguro que Dios lo saca del bollo, yo ya no soy tan

atrevido de ir a darle 10mil pesos, “tome hermano” Si yo le doy 10mil pesos a ese man, no le

estoy permitiendo que toque fondo, y al no permitirle que toque fondo, el man no se “despabila”

y no reacciona y no se recupera. Entonces hoy en día cuando yo veo mendigos y eso, ya no me

da esa acongoja que antes me daba ¿cierto? “Ay, el mundo por qué? No, cada uno está en su

proceso y cada uno verá como lo asume, cuando yo tuve ese problema, pues yo si no fui de

pedirle ayuda a nadie, yo le pedi ayuda a Dios “hermano me saca de este hueco tan asqueroso

que me jodí, porque esto está muy complicado” y el man me sacó, pero claro, me toco tener una

paciencia brutal, pero yo si sentía esa presencia de el, yo tenía la percepción, a pesar de mi

psicosis y toda esa vaina, porque ahí en la interpretación de qué es una psicosis también ya

empieza a cuestionarse ¿la psicosis es una experiencia espiritual? O ¿realmente es un choque de

locura? Hoy en día yo puedo pensar que es una experiencia espiritual y yo conozco personas que
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han tenido episodios similares a los míos, los ha interpretado distinto, porque yo me enloquecí y

salir a gritar que Dios se me había aparecido y es persona se quedó callada, no dijo nada, nunca

lo encerraron en una clínica psiquiátrica y hoy en día tiene una vida chévere, yo conozco

personas que han vivido episodios psicóticos y nunca los “psiquiatrizaron” el ser humano algún

día vamos a tener que entender que esas crisis nerviosas no necesariamente son enfermedades

mentales, pero claro, cuando uno se sale de los cabales, pues tienen que amarrarlo y meterle

pepas para dormirlo, jajaja, si no se pone uno peor, entonces, si, el tema de la espiritualidad, de

conocer y comprender a Dios, de la maldad, ya hoy en día eso no me aflige, ¿por qué anda (no

entiendo)? Porque la gente se aleja de Dios y eso es todo y donde uno percibe que a la gente le

va bien, muy seguramente pueden ser dos opciones o que es un malandro, o que está pegado a

Dios y eso lo vemos a través de tiempo, el malandro, termina como pablo escobar y el que está

pegado a Dios, permanentemente le va bien, eso es todo, esa es mi perspectiva simplista hoy en

día, parte de mi locura terminó en esto ¿no? Jajajaja, entonces cada uno verá y uno se pone a

compartir, eso es lo bonito de la AS, que hablar de Dios no es fácil, porque no es un tema

sencillo, en cambio, yo me reúno con los de la AS, con algunos que están también muy inquietos

en ese tema y compartimos todas estas cosas, qué es Dios, cómo obra Dios, cómo funciona Dios,

qué debemos hacer, por qué la maldad, entonces resultamos compartiendo conceptos muy

similares, entonces dice uno “finalmente, si compartimos conceptos muy similares y todos

estábamos encerrados en clínicas psiquiátricas, esto tiene algo de espiritual” Esto, la psicosis y

toda esta vaina, tiene algo de espiritual, ese es otro cuestionamiento para la psiquiatría ¿no? Jaja

de que es una enfermedad genética, de que solo se cura con pepas y que tiene que tomarse todos

los días las pepas, noooo, no, no, olvídense, esa es mi postura hoy en día. Claro, la medicación se

requiere, pero en esta parte, el 10%, el 90% de la cura está en estilo de vida, filosofía de vida,
100

expectativas de vida, proyecto de vida, comportamientos, hábitos, lo que a sumercé le interesa y

lo que a sumercé le interesa (señalándonos a María José y a mi). Ambos tienen razón, hay que

juntar todo, juntar todos esos eventos para que el sancocho quede bien cocido.

MJ: jajaja (suavemente).

J: Esa es una parte interesante ¿ya no hay más preguntas?

M: No, pues, ya digamos que la hemos abordado a lo largo de la conversación…

J: Es estudio, todos los bipolares, en las historias clínicas que veo con frecuencia uno ve que casi

siempre se dice que son, tenemos un CI por encima del promedio, pero la inteligencia emocional

de los bipolares cero, yo creo que por las taras traumáticas de nuestra infancia, nosotros la

emocionalidad tuvimos que opacarla, ocultarla, negarla y eso forma parte de la olla a presión que

termina allá metida y de pronto pdrrrrrr, pushhhh (sonido de explosión), se explota, no tenemos

inteligencia emocional, no cultivamos las amistades, no se que, somos desconfiados, somos

paranoides, somos no se que, y todo eso termina siendo lo que genera la olla a presión que

termina en una crisis psiquiátrica la cosa más hijuemadre, que eso más que todo es una crisis

existencial más que psiquiátrica…Bueno chinos…(golpe en la mesa).

MJ y M: muchas gracias J

J: Espero que les sirva…


101

MJ: Claro que sí.

6.4 Anexo D.

Diario de Campo No. 1

Fecha: Sábado 8 de marzo de 2014

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares

Hora: 3:00 p.m.

Luego de haber dado varias vueltas para encontrar la dirección deseada, llegamos Mauricio y yo

a la Asociación Colombiana de Bipolares, en la calle 106 con carrera 8d.

Al llegar a la puerta, seguíamos dudando si estábamos en el lugar correcto, pues no se veía un

gran letrero (como yo esperaba) con el nombre de la Asociación, sino un letrero pequeño que

decía “AA Alcohólicos Anónimos”. Nos acercamos dudosos y nos encontramos con una mujer,

quien nos indicó que, en efecto, ese era el sitio que estábamos buscando. Entramos.

Ingresamos a una casa con poca luz y muchas imágenes religiosas. Vimos un corcho que tenía

pegados letreros sobre alcoholismo, y un horario que explicaba la distribución del tiempo en esa

casa; había asignados grupos de AA, de ACB, de costurero, y reuniones de tipo religioso. Nos

acercamos hacia unas voces que oíamos al fondo. Allí, se acercó un señor llamado A, se presentó

y nos preguntó si éramos “de primera vez”. Sin entender del todo a qué se refería, asentimos; él
102

nos explicó que para asistir al grupo de primera vez, que dirigía BB, debíamos dirigirnos al

segundo piso. Así lo hicimos.

Luego de esperar un rato, llegó BB, un hombre que percibí como amable y tímido. ´El ya estaba

enterado de que íbamos a asistir ese día a su charla, y luego íbamos a hablar con él sobre el

proyecto. Dio entonces inicio a la charla, que para mí fue larga, tediosa y repetitiva. BB enseñó a

los asistentes las tres fases que se identifican tanto para episodios depresivos como maníacos y

qué procedimiento seguir para evitar crisis y hospitalizaciones. Recuerdo que puso mucho

énfasis en los medicamentos psiquiátricos y sobre todo, la psicoeducación. Esta se trata de

conocer los síntomas, los episodios y la enfermedad como tal, para así poder “ dominarla a ella, y

no que suceda al contrario, que ella se apodere de ti”. Me llamó la atención que BB no mencionó

en ningún momento el poder y valor de la psicoterapia; habló incluso de la importancia de ir al

salón de belleza cuando se está en fase depresiva, pero en ningún momento habló de un posible

apoyo que pudiera dar un proceso psicoterapéutico.

Tras una pregunta de uno de los asistentes, BB contó sobre su experiencia con el trastorno

bipolar, y cómo ésta fue la que lo llevó a querer crear una asociación que pudiera enseñar a las

personas cómo manejar su enfermedad. A partir de esto, habló sobre los cinco pilares: médico

psiquiatra, medicamentos, familia, grupos de apoyo y espiritualidad. De esta última, afirmó con

seguridad que se aleja de una visión religiosa particular, y entiende a Dios como trascendente al

culto religioso. A mí me pareció que no se alejaba del todo, y que aunque momentos antes había

afirmado que en la Asociación no se hablaba de religión, política, fútbol o sexo, ya con su

discurso sobre Dios, estaba dando a entender y tratando de imponer cierto culto religioso. Me
103

llamó la atención también, que al final de la sesión de grupo, BB repartió unos volantes de

propaganda política de aspirantes a la cámara y el senado (al día siguiente eran las elecciones),

quienes apoyaban fuertemente la salud mental. Se dio cierre al grupo, y BB comentó sobre el

valor de la inscripción a la asociación, y el aporte voluntario por la primera charla, que tiene un

valor de 5mil pesos. Una señora se paró y fue recolectando el dinero; Mauricio y yo no pagamos.

Luego de la charla, tuvimos la oportunidad de presentar la propuesta a BB; para ello habíamos

redactado una carta, que él recibió con agrado y atención. Preguntó por la cantidad de sesiones

que pensábamos tener, en qué horario y cómo nos podía ayudar él. Llegamos a unas

conclusiones sobre los encuentros; debían hacerse de forma paralela al grupo de apoyo que

coordinaba C. BB nos invitó a ir al primer piso, para conocer a C y que pudiéramos comentarle

sobre el proyecto. Bajamos y esperamos a que se terminara la sesión, y escuchamos atentos

comentarios de participantes que hablaban de cómo el TAB había cambiado su vida para bien,

decían que ahora eran mucho más decentes y juiciosos, que antes tomaban, llevaban una vida

desordenada, pero que el trastorno, aún y con los inconvenientes evidentes que trae, les había

permitido encontrarse con aspectos muy valiosos de sí mismos.

De forma repentina, BB entró al grupo que estaba dirigiendo C, y nos pidió que lo siguiéramos.

Nos presentó al grupo, y sin que nosotros estuviéramos preparados, les dijo que íbamos a

presentarles una propuesta de investigación de la Universidad Javeriana. Las caras de expectativa

e interés de los participantes del grupo me llamaron la atención, pero a la vez me dejaron

paralizada. Por fortuna, Mauricio tomó la palabra y en términos amables, aunque académicos y

formales, explicó a los participantes de qué se trataba nuestro proyecto de grado y el grupo que
104

queríamos formar. Yo intervine para explicar la cantidad de participantes por grupo y el número

de sesiones. De repente, se acercó C, y con una voz que percibí como fuerte y estruendosa, me

interrumpió y dijo que ese no era el espacio para presentar el proyecto, y que así no íbamos a

convocar el número de personas deseado. En ese momento y con rabia, empecé a ver cómo las

personas se fueron parando, dando a entender que el grupo había terminado. Sin embargo, una

mujer joven y un señor se acercaron a nosotros para decirnos que les interesaba la propuesta y

que podíamos contar con ellos.

En los últimos minutos, intentamos acercarnos a C, para presentarnos y hacerle entrega de la

carta de propuesta que habíamos estado redactando. Sentí que se requirió de un esfuerzo inmenso

para hacernos entender, pues parecía que él estuviera muy molesto por haber interrumpido el

grupo. Al hacerle entrega de la carta, afirmó que él no iba a leerla porque era muy larga, que él

necesitaba un e-mail de un párrafo que resumiera cuál era el proyecto y que tuviera una

invitación llamativa para los participantes. Él podía encargarse de hacerlo llegar a los miembros

de asociación. Ese fue el compromiso al que llegamos, y quedamos de mandar ese correo lo

antes posible.

Dando fin al encuentro, nos despedimos de BB y le dimos las gracias. Buscamos la mirada de C

para hacer lo mismo con él, pero parecía muy ocupado hablando con participantes del grupo que

lo habían buscado luego del cierre. Así, partimos Mauricio y yo a nuestras casas, llenos de

emociones encontradas, expectativas y preguntas.

Diario de Campo No. 2


105

Fecha: Sábado 8 de marzo de 2014

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares

Hora: 3:00 p.m.

Para este día, habíamos pactado, junto con María José y Diana, encontrarnos a las 2:50pm cerca

a la locación de la asociación. Por cuestiones de salud, Diana no pudo acompañarnos, así que

Nos reunimos cerca de las 2:30pm con María José para buscar el lugar. Fue un poco difícil hallar

la asociación, puesto que teníamos la dirección mal copiada; sin embargo, logramos dar con la

ubicación unos minutos antes de las tres.

Al ingresar, se encontraban algunos asistentes esperando a que iniciara el grupo de apoyo

que suele hacerse los sábados. Nos recibió un señor, llamado A, de quien aún no sabemos

mucho. Nos preguntó si éramos “de primera vez” en un tono muy particular, suave, lo percibí

compasivo. Nos indicó que esperáramos a S en el segundo piso, para la reunión de primera vez.

Así lo hicimos. Alrededor de las 3:20pm llega Jorge e inmediatamente nos identifica, sabía que

éramos estudiantes de psicología de la Javeriana, alumnos de Diana y que íbamos a proponer un

proyecto. Nos invitó a seguir a la charla de primera vez, que el ofrece. En este espacio me

llamaron la atención varias cosas, entre ellas: la forma de referirse al trastorno, el papel del

medicamento y las recomendaciones para mantenerse estable anímicamente. S hizo una

caracterización de los principales elementos del TAB, se refirió en primer lugar al polo

depresivo, a sus tres niveles y a los síntomas de cada uno. Ocasionalmente daba

recomendaciones para manejar los primeros síntomas de depresión, refiriéndose a la misma


106

como una entidad, propia, como “el enemigo al que hay que combatir”. Ir al salón de belleza,

comer chocolate o hacer ejercicio eran algunas de las recomendaciones, obviamente

acompañadas de las más importantes, como son el acompañamiento del médico psiquiatra y la

medicación. Se mencionaba también que en los grupos se tiene prohibido hablar de religión, sexo

o política, ya que por ser temas controversiales y de contenido emocional importante, puede

resultar perjudicial abordarlos. A pesar de esto, al terminar la sesión se reparten algunas tarjetas

sobre la campaña política de un personaje que había trabajado sobre las leyes en salud mental,

por lo cual Jorge sugirió que si los asistentes no habían decidido por quién votar, ella era una

buena opción.

Al terminar la sesión, nos quedamos con S para hablar sobre la propuesta. Le expusimos

nuestro interés por el abordaje terapéutico que se la hado al TAB a lo largo de los años, el

objetivo de nuestro proyecto y algunas características de las actividades. Comentamos que se

tratan de cinco sesiones de hora y media cada una. Jorge preguntó si era posible hacerlas de una

hora, a lo que respondimos que resultaba difícil. Se mostró muy interesado tanto en el proyecto

como en las actividades, afirmó que nos podía colaborar con lo que necesitásemos, pero que

debíamos hablar con BB para finiquitar algunos aspectos administrativos. Entonces bajamos al

primer piso, donde todavía se estaba realizando la sesión de grupo.

S fue abordado por una asistente del grupo, quien solicitaba su opinión acerca de una

complicación que se le estaba presentando. En ese momento, María José y yo escuchamos las

últimas intervenciones de las personas que estaban en el grupo de apoyo. En ese punto, ya nos

había llamado la atención que no se había hecho mención de la psicoterapia en ningún momento

y curiosamente, la gente del grupo expresó que era algo muy importante e incluso se

recomendaron terapeutas entre ellos. Uno de los asistentes al grupo de primera vez preguntó
107

también sobre la pertinencia de asistir a psicoterapia, a lo que S respondió que estaba bien; sin

embargo no lo noté muy convencido. En ese momento, cuando la gente ya se estaba parando de

sus puestos, vi como S se acercó a BB y le comentó algo, seguido de eso, nos llamó hacia donde

él estaba. Estábamos frente a todos los asistentes del grupo y S hizo una introducción muy breve

de quienes éramos, indicando que les íbamos a exponer un proyecto, para cuya realización

necesitábamos la participación de algunos miembros de la asociación.

Sin más, fuimos arrojados a exponer nuestro proyecto. Ninguno de los dos se había

imaginado que teníamos que hablarle a todo el público sobre la tesis. Aun así, expuse

brevemente el objetivo del proyecto y, a partir de una pregunta de un asistente, explicamos en lo

que consistiría la participación en el proyecto. Cuando indicamos que lo más probable era que se

desarrollaran paralelamente a los grupos de apoyo, BB nos interrumpió fuertemente, diciendo

que ese tipo de cosas no se podían cuadrar así, delante del grupo, que eso requería una

planeación. Nos sentimos bastante mal, porque nuestra intención no era interferir con las

actividades de la ACB, simplemente habíamos sido arrojados allí para exponer nuestro proyecto

y no intentábamos concertar nada todavía. Recuerdo que en medio de la conmoción (por lo

menos nuestra conmoción) una asistente dijo “yo me apunto”. Posteriormente, cruzamos algunas

palabras con BB. Él no tenía idea alguna de quienes éramos y por ende, del proyecto tampoco.

Llevamos dos cartas con la respectiva propuesta y se la dimos, la ojeó por encima y dijo “esto no

se los va a leer nadie”. Rápidamente indicó que debíamos enviar un correo haciendo la invitación

y volvió a retirarse. En ese punto se nos acercó un asistente, expresando que le gustaría participar

en nuestro proyecto.

Nos quedamos entonces conversando con S, quien nos explicó de forma más clara y

pacífica lo que debíamos hacer para invitar a la gente, quedamos de enviar el correo para que
108

ellos lo re-enviaran al resto de miembros. S se mostró muy interesado y con una actitud muy

colaborativa. Una vez acordado esto, nos retiramos de la ABC, hacia las 5:45pm.

Diario-Transcripción Grupo 1

Fecha: 22 de marzo de 2014

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares

Hora: 3pm

A las 2:50 de la tarde, nos encontramos Mauricio y yo con Diana, quien estaba esperándonos

frente a la Asociación. Veníamos un poco tarde, pues estábamos comprando los materiales

requeridos para la actividad de esa tarde. Cuando entramos, vimos que había un encuentro

grande de personas en la sala donde usualmente hacen los grupos terapéuticos con A. Sin

embargo, no era aún la hora en que se daban esos encuentros, así que supimos que había un

evento del que no estábamos informados.

Mientras esperábamos en la puerta, tuvimos varios encuentros. El primero de ellos, con una

estudiante de Psicología de la Universidad de la Sabana, quien, como nosotros, estaba haciendo

su tesis en la Asociación. Luego llegó B, miembro de la Asociación y por tanto, diagnosticada

con Trastorno Bipolar, quien saludó a Diana con emoción, como si no la viera hace mucho

tiempo. En efecto, llevaban más de tres años sin verse; B asistía a los grupos que facilitaba Diana

cuando trabajaba en la asociación. Le contó que estaba “muy metida en el teatro”, que había

desarrollado algo que tenía que ver con el trastorno bipolar. A Diana le pareció muy interesante y

le preguntó si quisiera presentarla en la universidad, frente a sus estudiantes de práctica. A B le


109

agradó la idea, intercambiaron celulares y quedaron de hablar pronto. Ella ingresó nuevamente a

la conferencia que estaban dando en el salón, nos comentó que se trataba de una charla de una

psiquiatra. Supimos que ese encuentro podía afectar la asistencia a nuestro grupo.

Al rato llegó C, otra miembro de la Asociación que Diana conocía también. Ella venía

directamente al grupo nuestro; había recibido la invitación por vía electrónica. Nos comentó que

dos amigos de ella también venían, D y E. Eso sin duda nos entusiasmó, pues habíamos pensado

que de pronto A había olvidado enviar la invitación. Esperamos a que llegara F para asignarnos

el espacio, llegó a los 5 minutos, y entramos finalmente a la casa.

Subimos al segundo piso, y esperamos a que llegaran D y E. Empezaron a demorarse más de lo

esperado y el tiempo avanzaba, así que decidimos empezar únicamente con C. Le explicamos el

objetivo del trabajo y de la sesión de ese día. Estuvo de acuerdo y le pareció interesante, así que

firmó el consentimiento informado y dimos inicio a la sesión. Yo expliqué que nos gustaría que

nos presentáramos, cada cual de la forma en que quisiera, diciendo lo que quisiera sobre sí

mismo. En medio de esta actividad, llegó A, quien iba participar también en la actividad. Se

volvió a explicar el objetivo, con muchas interrupciones de su parte que desviaron

frecuentemente la actividad, pero finalmente logramos que todos se presentaran y acercarnos a

algunas de sus comprensiones más personales sobre el trastorno bipolar. A sugirió que las

invitaciones que enviáramos antes de los encuentros con los grupos fueran más llamativas, que

pusieran un énfasis especial en aquello que logra expresarse de forma no verbal, pues “parte de

la conflictiva de los bipolares está en no poder expresarse”. Nos recomendó, entonces, que

nuestras invitaciones le apostaran a una nueva forma de poder expresar emociones y


110

sentimientos, que pueda permitir que las personas se conozcan más a sí mismas (según él, un

objetivo clave de la psicoeducación).

Luego de estas sugerencias, dimos paso a la presentación de cada uno de los participantes.

Empezó C, presentándose de forma concisa, con su nombre, su profesión y su trabajo. Nos contó

que es ingeniera industrial y que trabaja en la Etb. A, en ese punto, afirmó “esta mujer es una

dura. Es de las pocas que funciona”; C pareció sentirse honrada con este comentario.

Igualmente, Diana se presentó de forma corta, afirmando en tono de broma “Creo que ya todos

saben lo que necesitan saber de mí”. Mauricio y yo hablamos más de nuestros gustos, como la

música y la pasión por nuestra carrera, hablamos un poco también de nuestra composición

familiar. Ahora no recuerdo muy bien por qué, pero A no se presentó, probablemente porque ya

todos lo conocíamos. Dimos paso entonces a la siguiente parte de la actividad.

Noté que Mauricio estaba un poco nervioso, e intuí que se debía a la presencia de Diana, que a

mí también me intimidaba un poco. Mientras él y yo organizábamos los materiales para la

actividad de los Body-maps, se dio una conversación interesante entre Diana y los participantes.

A lanzó una pregunta bastante difícil de responder: ¿Ustedes van a lograr que los bipolares

hablen? La pregunta fue formulada a Mauricio, quien como yo, no entendió muy bien a qué se

refería con ello. A argumentó que la mayoría de los bipolares ni siquiera saben qué les pasa. Nos

preguntó “¿Van a poder ustedes saber qué nos pasa? El concepto de conocernos implica que si

uno mismo logra conceptualizar qué es lo que le está pasando por dentro, si ustedes logran que

uno comprenda eso, que uno logre expresar eso, les juro que estarán haciendo un buen trabajo.

Yo conozco bipolares que se han sanado con solo expresar a través de la escritura sus propios
111

conflictos internos. Desafortunadamente muchos bipolares se enredan en sus escritos y terminan

es botándolos y no nutriéndose de ellos”. En este punto, Diana le preguntó “¿qué es lo que cree

usted que hace tan difícil poder hablar sobre uno?”, a lo que él respondió “el ser humano es muy

complejo, en una sociedad compleja llena de conflictos y uno no puede llegar a saber si uno es el

problema, si el problema es la sociedad, el problema es la familia, es la religión, es el sistema….

Y ahora veo que es multifacético”. Nos habló de un proceso de evolución en el que está la

sociedad, ahora es muy competitiva, nociva, y eso forma parte del conflicto. Afirmó, entonces,

que entender la multifactorialidad del problema le permitió empezar a aceptarlo y a

comprenderlo mejor, pero sobre todo a poder empezar a expresarlo. Diana le preguntó a C: ¿A ti

te pasa lo mismo? ¿Crees que una de las dificultades radica en no poder hablar de lo que pasa?”

Ella respondió con decisión, que uno no tiene que hablar con todo el mundo de lo que le pasa.

Nos habló de su experiencia de aplicar a un trabajo en el que le preguntaron qué enfermedades

tenía, y de su miedo a escribir que tenía trastorno bipolar. En general la conversación que se creó

tenía que ver con la dificultad de ser aceptados como personas “normales” por la sociedad, y

cómo esto afecta el hecho de conseguir una pareja y tener una relación estable. Esta parecía ser

un punto duro y complicado para C, pero A fue el que tomó la palabra hablando de cómo la

cultura actual no permite que los bipolares funcionen como personas normales y la dificultad de

que la familia comprenda la situación de ellos como pacientes.

Dimos inicio a la siguiente parte de la actividad, en la que Diana participó también. Cada cual

debía, con ayuda de otro, pintar su silueta en el papel kraft y tratar de plasmar ahí “quién soy”.

Mauricio ayudó a A a hacer su silueta, y yo a C y a Diana. En este proceso, A hizo otro

comentario interesante, esta vez sobre el concepto de “discapacitados”. Afirmó que es un


112

concepto que está mal utilizado, pues no deberían tratar de ver qué es lo que no funciona en

ellos, sino por el contrario ver qué es lo que funciona, la potencialidad, pues “los bipolares no

somos buenos en las cosas que los otros son buenos, sino que somos buenos en otras cosas muy

específicas.” Nos contó que este fue un proceso que le tomó más de cinco años, de experiencia

con el trastorno, pero sobre todo de estudio e interés por la psicoeducación. Afirmó que “nuestra

no funcionalidad, es porque no funcionamos dentro de nuestro sistema, nuestro sistema actual.

Yo le digo a la gente que en Cuba nosotros nos va divinamente, porque allá no esperan nada de

la gente, en ese gobierno paternalista que no hace sino darle todo a todo el mundo, y la gente se

la pasa es estudiando. Y los bipolares somos expertos en eso, nos encanta estudiar.” En ese

momento llegó D, le explicamos la actividad y su objetivo y se le ayudó a hacer la silueta

también. Noté cómo Diana y A habían empezado rápidamente a escribir y dibujar, mientras C lo

pensaba un poco más. D tomó un marcador e hizo dibujos y palabras, sólo decoraba la parte de la

cabeza y el pecho. A terminó rápidamente; había escrito un texto con marcador negro. Empezó a

caminar por el lugar, buscando conversación, y en medio de la actividad, sacó el celular y nos

empezó a mostrar fotos de su nieto, y a hablar de lo que representaba para la familia y para él.

También, Diana habló sobre sus perritos, que forman parte fundamental de su familia. Así, se

alternaban momentos de silencio y de este tipo de conversación y supe que, de alguna manera, se

había creado un ambiente de intimidad y confianza en el grupo. Yo tomé algunas fotos mientras

los participantes trabajaban en su body-map. En otro momento, mientras los otros participantes

seguían trabajando, A habló sobre una psicóloga que se ha vuelto famosa por sus charlas sobre

psicoeducación. Al hablar de ella, lo hizo con un tono despectivo, afirmando que habla desde la

ignorancia, afirmando que “la psicoeducación es para enseñarle a la familia a manejar el

paciente”, una afirmación que A considera errónea y atrevida, pues tiene un tinte manipulativo.
113

La psicoeducación, según él, debe ser “para enseñarle a la familia y al paciente cómo manejar la

enfermedad, no cómo manejar al paciente”.

Llegó finalmente el momento de la socialización, que propusimos como una participación

voluntaria: “lo que quieran y puedan contarnos”. El primero en exponer fue D, quien inició

hablando de la glándula tiroidea que ubicó en el cuello de su silueta, pues también representa las

emociones, que él no concibe que sean reguladas únicamente desde el sistema nervioso. Nos

habló sobre la necesidad de encontrar un equilibrio si hay un desbalance tanto en lo nervioso

como en lo tiroideo, y lo lleva a afirmar “no todo está en mi cerebro”. También nos contó sobre

su trabajo de ingeniero biomédico, que representó con símbolos matemáticos y de la salud en su

silueta, sobre su especialización en Gerencia Integral de Servicios de Salud que lo ha llevado a

pensar en negocios propios en independientes. Habló igualmente del amor a su pareja, el deporte,

que son aspectos importantes en su vida y que generan diferentes emociones en él. Para finalizar,

a raíz de una pregunta que yo le hice, afirmó que él no está convencido del componente genético

y hereditario del trastorno bipolar, pues en su familia no ha habido ningún caso aparte de él, y

como había venido diciendo, puede que las oscilaciones emocionales no siempre estén

relacionadas con neurotransmisores, sino con otros desniveles en hormonas y estructuras

anatómicas. Para finalizar, afirma rotundamente “Es vivir con esto pero que no te controle, ni te

prive de hacer lo que quieres”. María José da las gracias a D por compartir su body-map.

Hay un breve silencio mientras se decidía quién iba a compartir ahora. Toma la palabra A,

diciendo “bueno, yo hablo entonces”. Afirma que el pertenece “a la línea psicoanalítica” y que

no considera que el TAB sea un trastorno mental, sino mas bien la consecuencia de un problema
114

sociológico, expresa que Cuba debe ser un buen lugar para una persona con TAB, puesto que,

según el, en ese país no hay tanta competitividad ni presiones sociales como en Colombia, lo que

de una u otra forma permite que las personas vivan de forma tranquila. Afirma que en Colombia

el ambiente es muy demandante y que eso es lo que “nos deja como relegados y como enfermos,

enfermos mentales, además”. Continúa diciendo, nuevamente, que considera el TAB como un

problema filosófico, cultural y sociológico. El TAB se origina a partir de los conflictos internos

que se resuelven en las crisis maníacas o depresivas. Dice estar convencido de que la enfermedad

se puede “dormir”, refiriéndose a la adopción de una serie de hábitos “como si fuera un paciente

cardiaco”. Es decir que recomendaciones para un paciente cardiaco pueden funcionar para una

persona diagnosticada con TAB, en términos de llevar una vida equilibrada, sin consumir

alcohol, sin tener muchas mujeres, un estilo de vida apropiado teniendo en cuenta la

vulnerabilidad al estrés. Creo que con relegados se refería a rezagados, lo cual le parece muy

doloroso. Menciona que ha leído mucha literatura acerca del TAB, rescata la descripción de los

rasgos de personalidad de las personas con TAB que ha hecho la psicología clínica. Dice que

“los bipolares somos inconstantes, inquietos, nunca estamos contentos con nada, buscamos

siempre cosas nuevas”. Por su parte, menciona que el componente emocional es muy importante

para su condición. Relata que el haber estudiado tanto sobre ingeniería y haberse comprometido

tanto con ese tema puede haber sido una forma de suplir las dolencias emocionales que en ese

momento estaba viviendo y que debió abordar el tema de la emocionalidad desde otra

perspectiva. Continúa diciendo que otro componente que considera muy importante es la

espiritualidad. Afirma que no considera que las crisis psicóticas deban ser analizadas únicamente

desde una perspectiva médica y biológica, sino también desde una espiritual. Menciona que él

podría analizar algunas de sus crisis psicóticas desde una perspectiva espiritual, así como las de
115

personas que conoce. Dice que conoce casos de personas que han tenido experiencias espirituales

y no han sido hospitalizados, puesto que no exhiben la misma, sino la guardan para sí mismos.

Dice que comentar las cosas que se experimentan en una crisis de estas pueden llevar a una

hospitalización inmediata, como el hecho de sentirse con poderes, o decir que se ha tenido

contacto con Dios. Relata que comparte las intervenciones que antes de hospitalizar a una

persona que este expresando o viviendo una de estas crisis, se detienen a ver “¿qué fue lo que

hizo que la olla a presión estallara?”. Reconoce que con el paso de los años se adoptará una

posición más holística para el tratamiento del TAB, más allá de “la pinche pepa”. Comenta que

“la pinche pepa” funciona en crisis muy agudas, cuando la persona puede llegar a ser un peligro

para sí mismo o para otras personas. Es una solución a corto plazo. Para una mejoría a largo

plazo se debe intervenir filosófica, psicológica y culturalmente. Esa es su conclusión “luego de

diez años de escuchar y compartir historias” y leer sobre el TAB. Afirma que no está de acuerdo

con la interpretación que se le da desde la medicina al TAB como un problema de

neurotransmisores (aclaración que hace Diana). Afirma de forma contundente que eso es la

consecuencia “de que la olla a presión se haya explotado”, es una mera manifestación de

conflictos internos que se han construido a lo largo de la vida. Dice que es completamente

absurdo que la gente deba depender del medicamento y no entiende como se pretende modificar

algo “tan perfecto como el ser humano” o su mecanismo. Le parece reduccionista que los

clasifiquen como “pacientes psiquiátricos” y que deben abordarse los aspectos psicológicos,

como el estigma que genera el diagnóstico. “La misma disfuncionalidad de la familia genera la

bipolaridad”, “los bipolares totiaos’ somos fruto de la sociedad”.


116

Llegó el turno de C. Desde el comienzo noté que estaba muy cargada emocionalmente y algo

nerviosa por compartir lo que había consignado en el body-map. Inicia su relato describiéndose

como una persona muy creativa, pensativa, analítica, “trato de cuidarme, de estar bien todos los

días”. Dice que le gusta ayudar a la gente y extrañamente pasa a decir que sabe que tiene una

condición pero que nunca la ha usado de pretexto para hacer amigos. Reconoce que tiene que

cuidarse más que el resto de la gente, teniendo en cuenta los efectos secundarios de los

medicamentos. Menciona que hace cuatro años presentó su última crisis. Agradece la

intervención que recibió, ya que logró, mediante medicación, estabilizarse y esto a su vez le ha

permitido llevar una vida con la que se siente cómoda. Dice, con entusiasmo, que trabaja en lo

que quiere y hace las cosas que quiere. Por su parte, afirma que un aspecto problemático en este

momento tiene que ver con el área afectiva, o de relación de pareja. Aun así, afirma que sabe que

en algún punto llegará la persona indicada, luego dice “ya, esa soy yo”. MJ menciona que C le

añadió finalmente brazos y manos a su silueta y C afirma que sí, porque así es ella y tiene lo

mismo que el resto de las personas. Expresa que si nos hubiéramos conocido en otro contexto,

ella no habría mencionado que “es bipolar” y no nos habríamos dado cuenta de ello. Menciona

que considera una fortaleza la forma como ha asumido su enfermedad, en términos de unos

hábitos saludables como dormir bien, comer bien, hacer ejercicio; sin embargo, no está de

acuerdo con ser clasificada como una enferma mental, sino que la tienen que ver como una

persona normal. Dice que en ocasiones se levanta muy pensativa, afirmando “juemadre, yo soy

una enferma mental”, pero a pesar de eso, logra levantarse todos los días para ir a trabajar, al

contrario de otros casos que conoce. Describe con entusiasmo las cosas que logra hacer a pesar

de su condición. Relata también que ha vivido el otro lado de la situación, cuando sufre las crisis,

en las que suele tratar muy mal a otras personas. Es doloroso para ella cuando sale de la crisis, ya
117

que se siente muy impotente. Luego comenta que una fortaleza que tiene es la voluntad para

ayudar a otras personas, pero cuidándose primero a sí misma. MJ menciona que tal vez por eso le

ha dibujado brazos a su silueta. C está de acuerdo con ello y menciona algunos ejemplos de

cuando ha ayudado a alguien. Dice que le gusta dar y lo hace cada vez que puede, por ejemplo en

navidad, cuando puede darle regalos a su familia. A partir de esto, también espera que ese gesto

de ella se vea retribuido por su familia en el momento en el que ella sufriera una nueva crisis. En

este punto, notamos a C con un malestar emocional importante, pero que no expresa de forma

alguna, se ve muy tensionada y en ocasiones sus ojos se humedecen. Dado esto, D pregunta “C,

¿qué tienes “atragantado” aquí? (señala la garganta)” C responde que no sabe y se ríe un poco, de

forma nerviosa. D, comenta que entiende lo difícil que puede ser vivir lo que nos comenta y

pregunta si C quiere hablar de ello. Hay un momento de silencio y C derrama algunas lágrimas.

“Siempre lo he tenido” dice C, refiriéndose a aquello por lo que preguntaba D. Continúa

diciendo que desearía no pasar por tantos momentos tan difíciles y “ser común y corriente”.

Comenta que siempre ha tenido miedo de expresarse, siempre ha sido muy callada y muy

pensante. Acompañando el relato de C, D habla sobre lo difícil que puede ser para los demás

entender lo que le sucede a ella y de igual forma sobre la dificultad de en algún momento sentir

que se pierde el control sobre la situación. Luego, C hace unos breves comentarios sobre su

última crisis, en la que “le hice daño a muchas personas”. Menciona que dicha recaída no fue

culpa de nadie; se trató de una falla del medicamento, puesto que dejó de funcionar con el

tiempo, lo cual fue muy traumático para ella. Por su parte, indica que el tema de la

discriminación es importante para ella y que la ha sentido mucho en los últimos meses. Vuelve

sobre lo duro que ha sido para ella enfrentarse a la condición que tiene y sobre su resistencia para

referirse a la misma como una enfermedad mental. Concluye que tal vez si se trate de una
118

enfermedad mental y que tal vez no lo ha aceptado y por eso quiere ser una persona común y

corriente. Hay un pequeño silencio y D comenta “yo creo que si lo has aceptado” acompañando

el comentario con un poco de risa. Indica D que generalmente se piensa que aceptar algo es

necesariamente estar de acuerdo con ese algo, lo cual no siempre debe ser así. D recoge algunos

elementos de los relatos de todos frente a los hábitos que han adoptado para manejar su

condición, indica que no se trata de aceptar una enfermedad, sino unas condiciones en las que se

tiene que vivir, mas no estar de acuerdo con la enfermedad, sus crisis y todo lo que estas traen,

ya que si se tratara de aceptar esto, nadie lo haría. Se menciona luego la relatividad sobre el

concepto de normalidad. En este punto suena el celular de Da y este se pone de pie para

contestarlo. Mientras tanto, D comenta que va a compartir su body-map de forma breve. Habló

de la dicotomía frecuente para ella entre razón y emoción, de las personas y seres importantes

para ella, de sus sueños y proyectos que actuaban como motores, y por eso los situó en sus

piernas. Nos contó también de su pelea frecuente con el mundo, y de las formas que busca para

afrontar eso de una manera constructiva. Sentí que fue muy interesante que ella expusiera

también, pues al final, estábamos hablando desde el Self de cada uno, y no desde el diagnóstico

que, en este caso, Diana no tiene. Al finalizar el relato de D, MJ comenta sobre la diversidad de

las experiencias que se han compartido. J comparte la anotación de MJ y comenta que eso es

algo que ha aprendido en los últimos años. Considera que anteriormente era una persona muy

“terca” y que solo aceptaba su punto de vista. Sin embargo, ahora afirma reconocer la diversidad

de experiencias, saberes e interpretaciones que se dan sobre el TAB y, en general, sobre la vida.

Indica que su en su trabajo hay un predominio en buscar verdades absolutas y que algo de eso se

quedó en él, pero luego comprendió que el se relacionaba con otros seres humanos que tenían

una postura diferente pero igual de valiosa a la suya. Comenta que el TAB lo hizo cambiar en ese
119

aspecto. Describe el TAB como un infierno, como un reto que el convirtió en oportunidad y lo

ayudó a crecer. Vuelve sobre su postura frente al abordaje de la problemática desde el

medicamento, que le resulta insuficiente. Da comenta que está de acuerdo y que ve todo como un

proceso en el cual cada disciplina aporta algo distinto. En este punto, D rescata la visión

multifactorial que se tiene en el grupo sobre el TAB y es interrumpida por J, quien dice que hay

que luchar contra las posiciones reduccionistas. Indica que, a pesar de criticar la psiquiatría,

también está agradecido con la misma, ya que le ayudó a definir su problemática y a partir de allí

empezar a trabajar sobre su mejoría. Para J es muy importante definir el problema, ya que “si

usted define un problema, ya tiene el 50% de la solución”. Indica que los psiquiatras se quedaron

cortos en definir la solución, ya que no es posible que traten esta complicación bajo la misma

lógica que se trata, por ejemplo, la diabetes.

Tuvimos que dar cierre pronto a la sesión. MJ agradece la disposición de los participantes para

compartir sus experiencias tan valiosas, afirma que se siente recargada con las experiencias que

ha escuchado, puesto que percibe un entusiasmo y esperanzas importantes. Le pedimos a Da que

firmara el consentimiento y acordamos el siguiente encuentro para el sábado. Pedimos también

que nos ayudaran a “convocar” y también a aportar con ideas que se les ocurrieran para el

proyecto y que fueran acordes a los objetivos. Así nos despedimos y salimos caminando Diana,

Mauricio y yo hacia la carrera 15. En la salida, se acercaron C y D en el carro y se ofrecieron a

llevarnos. A Mauricio y a mí no nos convenía mucho la ruta, pero a Diana sí. Se montó al carro

con ellos y nos despedimos.

Diario-Transcripción Grupo 2
120

Fecha: Abril 5 de 2014

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares

Hora: 3pm

El sábado 5 de abril, nos encontramos con Mauricio en la Asociación a las 2:50. Yo, que había

llegado un poco antes, me senté en la capilla al frente de la casa, y poco a poco se me fueron

acercando personas que iban para grupo de primera vez y me preguntaban si yo también era

bipolar. Tratando de no ponerme en una posición docta, les conté que yo era estudiante de

psicología y que venía a la asociación para una investigación que estábamos desarrollando con

un compañero. En la mitad de una de estas charlas, donde una señora me comentaba con firmeza

que “la bipolaridad es una enfermedad muy grave”, llegó Mauricio.

Con él esperamos un par de minutos más en la capilla, y luego decidimos entrar. Con agrado,

vimos cómo poco a poco fueron llegando personas buscando nuestro grupo. Completamos un

grupo de 5 personas y decidimos empezar, dejando un letrero en el corcho de la Asociación,

indicando el nombre del grupo y el salón donde se llevaría acabo, en caso de que llegaran más

personas interesadas.

Llegamos al segundo piso, al salón que ya conocíamos y dispusimos las sillas en un círculo, para

que pudiéramos ver todas las caras. Nos presentamos, agradecimos su asistencia, les explicamos

cuál era la idea de nuestra investigación y específicamente del grupo de hoy. Repartimos

consentimientos informados a 4 de los 5 miembros, pues una de ellas ya había estado en el grupo
121

anterior y había firmado. Todos firmamos sin inconvenientes y dieron su autorización para

comenzar a grabar.

Les pedimos a todos que se presentaran, al igual que en la dinámica anterior (diciendo lo que

quisieran de sí mismos).

Inició A, de género masculino, de 32 años. “ Me diagnosticaron con trastorno bipolar en enero

del año pasado”, fue lo primero que nos dijo luego de su nombre y edad, “ he estado en

tratamiento, el año pasado tuve tres hospitalizaciones, y este año al parecer vengo más nivelado.

Vengo viniendo a la asociación desde hace 6 meses, dependiendo de cómo me sienta vengo o no

vengo, pero trato de venir con frecuencia”

Continuó B, luego de decir su nombre completo, nos contó “fui diagnosticado con bipolaridad

afectiva desde el año 1995 a la edad de 19 años, la enfermedad me cuesta, por pensar que soy

una persona limitada, pero si aprendo a llevar los límites de mi enfermedad, puedo ser una

persona productiva, alegre, pero acepto que tiene grandes limitaciones. No soy como una persona

normal.”

La siguiente fue C, quien dijo “vengo a esta asociación hace 3 años, pero hace como un año que

no venía, me diagnosticaron en el 2011, pero lo venía sufriendo desde la infancia. Mi papá


122

también es bipolar y es algo muy difícil porque desorganiza mucho la vida, mi historia de vida ya

la conté cuando vine a vivir a Bogotá y aquí afortunadamente me encontré con un aprendizaje de

cómo manejar los síntomas y la enfermedad. Para mí ha sido difícil porque he tenido una vida

muy intensa, por los problemas con mi familia, mis estudios, porque estudié como tres carreras y

ninguna la terminé, no me tomaba los medicamentos, sufría mucho por la droga. Ahora estoy en

un proceso, porque ahora tengo conciencia de que esto es de por vida, entonces desde hace 3

años estoy más consciente. Es duro, como les digo. Pero ahora les compartiré más de mi historia,

me gustó mucho esta invitación, me parece interesante”.

A C, la siguió D quien nos compartió “fui diagnosticado con bipolarismo el año pasado, en

septiembre, después de una hospitalización de aproximadamente 1 mes. No he tenido recaídas ni

inconvenientes. Hace 6 años tuve una depresión, tratada en su momento, y yo pensé que era un

mal momento y que había pasado ya, pero luego entendí que tenía un problema. El año pasado

tuve fue un ataque de hipomanía, muy duro, recibir un diagnóstico, porque yo siempre he sido

deportista, he tenido buena salud, no me da nada. De un momento a otro te dicen tienes una

enfermedad, eso ya de por sí es difícil. Otra cosa que es mínima, pero por ejemplo, no poder

tomar licor, porque es criptonita, y es cierto…. Una vez salí, tomé y a los tres días caí terrible en

depresión. A veces piensa uno…. En qué momento se me jodió la vida, que siempre había sido,

gracias a Dios, una serie de éxitos, y de un momento a otro te ves en una clínica psiquiátrica.

Pero por ahí me leí un libro de un autor argentino, no recuerdo el nombre, que escribe “La

bipolaridad como un don” (yo le recuerdo que el autor se llama Eduardo Grecco), me pareció

muy interesante. Dice que el bipolaridad tiene ciertas características, dones artísticos y mirar esto

en detalle puede ayudar. Otra cosa que me reconforta es pensar que yo con esto puedo ayudar a
123

la gente, decirle a la gente que sí se puede salir adelante, yo sé de qué se trata, y eso lo levanta a

uno mucho. Y en conclusión, uno debe asumir la vida como llegue, así como he tenido cosas

buenas, ahora llegó esta carta mala, como en el póker.

La siguiente en presentarse fue E, quien ya nos había acompañado en el grupo anterior. Esta vez

se presentó de una forma muy diferente, siguiendo n poco la dinámica que venía presentando el

grupo. “ Fui diagnosticada con bipolaridad a los 17 años, soy ingeniera industrial y estoy

trabajando, hace 4 años que estoy estable, y ahora estoy trabajando en un proyecto”

El siguiente fue F, quien nos dijo “me diagnosticaron hace un año. Estoy en la asociación

hace…. (en este momento entra DB, quien ya nos había acompañado en el grupo anterior)….

Esto interrumpió el hilo con el que venía hablando sobre sí mismo. Sin embargo, continuó “ pasé

por muchos psicólogos, sin respuesta como 5 o 6 psicólogos y no pasó mucho, hasta que el año

pasado todo explotó, terminó en psiquiatría, con medicamentos y cosas. Vine a la asociación

buscando una respuesta, porque sentía que no encajaba en ninguna parte, y pues en los

momentos que estuve acá me fue bien, conocí gente que tampoco encajaba en ninguna parte,

entonces todos hicimos un grupo de los que no encajábamos, eso fue bueno. Ahora todo está

mucho mejor, el año pasado fue terrible, seis meses de depresión bastante difíciles, la única

esperanza de la semana era venir acá. Esto me ha llevado problemas académicos, esta es mi

quinta carrera, espero terminarla, estudio estadística, quisiera también estudiar ingeniería de

sistemas. Ha sido difícil, inicio algo y no logro terminar, trato de empezar y luego caigo. Estoy

acá tratando de que las cosas se equilibren, hoy vine porque me gustó la actividad, me pareció

interesante”
124

El último fue G, quien entró de últimas a la sala. Él nos compartió “mi nombre es G, el grupo lo

conozco hace 12 años, un poco más. Pienso que el grupo me ha aportado el espacio para poder

entender mejor la patología que tenemos y sobrellevarla y no dejar que …. Como quitar ese

estigma, como de ay! Tienes una enfermedad! Sí, tienes una condición, la muestra es que pude

estudiar, terminé mi carrera, mi especialización, tengo mis negocios…. Quiero mostrarles de

alguna forma que sí hay una luz al final del túnel. Entiendo que puede ser fácil decirlo, pero

también hay casos en que las cosas salen adelante, pero pues… bueno…. Espero aportarles a

todos algo, chévere, porque de eso se tratan los grupos de apoyo. Que gracias a las experiencias

de todos mejore nuestro estado anímico, la parte productiva que a veces es bastante distante para

pacientes con esta condición. “

Se creó una conversación entorno a lo dicho por G. D comenta que él sabe que la bipolaridad no

es una cosa de vida o muerte, que basta con tener los niveles de litio adecuados para poder

sobrellevar la condición y que “esto no es el fin del mundo, esto tiene solución, se estabiliza uno,

me ha servido mucho la parte espiritual a mí, esos encuentros con Dios”

Agradecimos las presentaciones y dimos inicio a la actividad programada, que tenía como

pregunta central “cuál ha sido mi historia”. Para ello, los invitamos a plasmar en unos pequeños

libros ya desarrollados por nosotros, su historia, de la manera en que ellos quisieran y con los

materiales dispuestos. Contamos un poco en qué había consistido la actividad pasada (quién soy)

y cuál es el objetivo general de nuestro trabajo de grado. Los participantes se mostraron

entusiasmados . Se dio inicio a la actividad, se informó el tiempo disponible para la elaboración


125

del librito, y casi en absoluto silencio cada cual se dedicó a escribir, pintar o plasmar de la forma

deseada su historia de vida. Mauricio y yo decidimos hacer un libro también, para involucrarnos

más con los participantes y no limitarnos a ser únicamente observadores.

Pasado el tiempo indicado (realmente fuimos flexibles con el tiempo, y ya para ese entonces yo

sabía que íbamos a terminar mucho más tarde de lo esperado) se dio paso a la socialización,

iniciada por las preguntas “ cómo les fue? Qué tal les pareció el ejercicio? Afirmaron que les

había sido muy útil. “ Quién quisiera comenzar compartiendo …. Lo que quiera… no tiene que

ser todo el producto si no quieren…” preguntamos y G fue el que inició. Recuerdo que en la

primera actividad también se había ofrecido a iniciar la ronda de socialización del trabajo creado.

G: “Esto es como un resumen de la vida de uno, se podría decir. Hay un principio y un final,

pero no creo que ninguno esté cerca al final, por eso escribí “continuará”… Hasta donde yo sé,

hay un mañana, yo quiero un mañana. Les cuento, yo nací el 26 de agosto de 1984, un domingo,

y ese día pintaron la paloma de la paz en la calera. Aquí hay una bicicleta y aquí un muchacho

pensando, y aquí hay un chupo de un bebé y aquí un bastón que representa una línea de ser bebé

a ser adulto mayor. La bicicleta ha sido una terapia para mí, siempre ha sido muy chévere, hacia

el año 1999, aprendí a hacer cosas cheverísimas, saltar alto y eso me desestresaba mucho. Son

pocos segundos que uno está volando, no es mucho, pero uno cree que es bastante y la sensación

es muy rica”. Quisiera hacer esto hasta cuando pueda hacerlo. Actualmente voy con mis amigos

a patios y monto bicicletas por allá. Antes era una actividad muy solitaria, pero ahora lo hago

con amigos. Este dibujo es un amarre, como un…. La unión entre dos personas, entre dos

bandos, son los scouts, yo fui scout por mucho tiempo. Mi crisis empezó ahí, el único brote que
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he tenido. Aquí fue como el antes y el después, Ese brote empezó a hacerme sentir como … que

me liberé de tensiones que tenía guardadas, no lo veo como algo malo, fue terrible para la familia

y todo, pero realmente, me lo gocé. Fue chévere. Yo vi muchas cosas ahí en ese yambury, me

identifiqué mucho con un personaje de una serie, me gustaba mucho la medicina…. Y qué

terminé siendo? Soy ingeniero biomédico, tengo una especialización en gerencia integral, en

salud, y pues nada.. ahorita estoy buscando oportunidades de empleo, negocio, trabajé en una

empresa, vi que no era lo mío pero me dio tiempo de ganar experiencia. En el año 2011 fue la

primera vez que fui a bucear, fue muy chévere, me pareció algo tan bonito… se los recomiendo,

el mar, la naturaleza, muy bonito. Este año viajamos otra vez y volví a bucear, y es bastante rico.

Es algo que … te hace depender de otros y eso es …. Da una sensación como de encierro,

depender de los de arriba, del bote, de un tanque de muchas variables, uno está a un punto de

perderlo todo, de estar al otro lado. Pero tiene cosas interesantes. La vida continua, por eso puse

continuará. Uno tiene mucho que contar, pero bueno… necesitaría muchísimo tiempo. Esto es un

comprimido de todo”

El siguiente en ofrecerse fue A, quien nos compartió “ yo soy un poco abstracto, a veces

considero mi vida muy abstracta, sin rumbo fijo. Este es mi nacimiento, lo representé como la

luz, para mí el sol es muy importante, me da mucha energía, las ganas de vida. Esto es mi época

de colegio, es como una cancha de fútbol, el cielo, esa época de niñez, hay una línea amarilla y

una línea negra, momentos felices y momentos tristes, tuve una buena infancia, pero tenía

momentos que me sentía muy triste y otros muy feliz, sin saber por qué, también tuve momentos

de bullying, que en ese momento no se llamaba bullying, eso era visto como algo normal. Aquí

ya es en la época universitaria, pinté un libro, yo soy administrador de empresa, también hay


127

ciertas definiciones de mi carácter, de mi sexualidad, y hay un chulo amarillo, nuevamente, y

uno negro, que son los estados de ánimo que ya empezaron a ser muy cambiantes para esa época.

Entré en unas depresiones muy fuertes y fui muchas veces a psicólogo, pero nunca me lograron

decir qué era, y era esto que no entendía. Aquí ya es desde que salí de la universidad, la parte de

arriba es una cruz, soy muy católico, muy religioso, durante cinco años fui religioso, y esto

permea mi vida, el rojo son las experiencias de amor que he tenido , no sé si se ve pero puse una

línea así que parte, porque me han roto el corazón muchas veces, la parte laboral la pinté en azul,

y abajo está el negro nuevamente, porque comenzó a acentuarse los síntomas de la bipolaridad.

El año pasado ya explotó y salió a flote, y esta es la última, el estado actual en que me encuentro,

digamos, donde son entre matices de blanco a negro y es mi búsqueda por el equilibrio. La

última página la dejé en blanco, esperando que todo sea mejor a futuro.

Continuó F, quien nos dijo “ todos hicieron esto como muy cronológico, pero a mí lo primero

que se me vino a la cabeza al pensar en la historia de mi vida, fue esto, soledad. Desde los 20

años ha sido el sentimiento predominante en mi vida, a pesar de tener muchas personas alrededor

que me querían, entre comillas, pero siempre hacía falta algo o alguien, como compañía

femenina, amor conyugal o cosas de ese estilo. Puse una frase de un libro, que leí cuando tenía

como 11 años y que definió el curso de las cosas de mi vida “ después de todo solo había un

túnel oscuro y solitario: el mío” , es un libro de Ernesto Sabato que se llama el túnel, y aquí estoy

yo en este túnel oscuro y solitario. Siempre me he preguntado si… me sentí identificado con el

libro, o mi personalidad cambió porque leí ese libro. Leo mucho ese libro y siento que me

parezco cada vez más al protagonista. Esta parte sí hace más referencia a mi profesión, estudio

estadística, entonces pinté varias gráficas, una campana de gauss, pi… la matemática siempre ha
128

estado presente en mi vida es el eje. Al final también puse una descripción de cómo ha sido mi

vida desde que nací hasta ahora, mis treinta años, también relacionado con la matemática,

cuando nací, la vida empezó de forma ascendente, como a los 23 años empezó un declive, pensé

también en… no sé si han escuchado que hay muchos cantantes que han muerto a los 27 años, de

hecho hoy es el aniversario de la muerte de Kurt Cobain, que también era bipolar, se mató hace

20 años. Sentía que por esa época se seguía viviendo como por inercia. Mi vida, la verdad en este

momento no está tan para abajo, pero fue lo que se me vino a la cabeza. Todo como ven, viene

muy ligado a las gráficas y esto, también es porque soy profesor de matemáticas. También dejé

hoja en blanco, pero porque no se me ocurrió”

El siguiente, fue B, “ a ver les comparto, a mí siempre me ha gustado mucho una canción que se

llama The Wall, de Pink Floyd, y yo creo que el muro también es resistencia, porque sin paredes

no hay casa, sin paredes no hay construcción, entonces aquí puse a cada uno de nosotros como

una ladrillito, cómo ser esa resistencia. Nosotros tenemos como un estigma, sí? En la sociedad, el

bipolar tiene un estigma. También escribí “ de la eternidad y hacia la eternidad”, estoy

completamente seguro que nosotros hoy somos esto, y mañana seremos otra cosa, alguna vez

fuimos polvo de estrella, hoy somos seres humanos concentrados y luego no estaremos más

concentrados y seremos otra cosa, tengo mucha fe en el Dios de Israel, por eso pinté esta estrella,

porque todas mis cosas psicóticas han sido con eso, todo el mundo me dice que no, que eso no

puede ser, y yo les digo “ algún día”, yo ya perdí el afán por comprobar, ahora me afano es por

vivir. Esta guitarra quiere decir que yo soy un juglar, le compongo a muchas cosas y la utilizo

para expresarme. En 1984 me engendraron, nací en 1985, en 1988 le empecé a encontrar sentido

a mi vida, porque me encontré con la religión, pero hablaban un poconón de cosas de los
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pecadores, que éramos pecadores y no sé… ese cristianismo ya no estuve tan de acuerdo con eso.

Me conecté con los deportes por placer, como decía G, empecé a jugar baloncesto, y se me

facilita y me gusta. Estudié mi bachillerato en esa época, me gustaba, yo tengo un pensamiento

crítico desde pequeñito, y encontré mi misión, dije que iba a ser sacerdote. En 1995, caí en una

crisis maníaca muy grave y en la familia, ni lo entendían a uno, yo buscaba la identificación de

dios en la matemática y en la ciencia, me guiaba por un autor que decía que algún día se tendrán

que sentar los científicos y los teólogos a hablar y resolver el problemita que nos está pasando.

Me puse a invéntarme una cosa que se llamaba la teología (¿?) yo decía que así se podía

investigar más y hablaba de la luz y la incertidumbre. Ahí estuve en una clínica 6 meses, me iban

a institucionalizar, y en el octubre de 1995, yo me arrodillé antes Dios y le pedí que me

ayudara… que yo no daba paso atrás, me torturaban, me cascaban, de todo, me metían

antipsicóticos y yo le pedí “ sáqueme de acá, sáqueme porque yo no sé qué es esta vaina” Me

faltaban 15 días para ir a Sibaté, y salí de ahí, igual de loco, pero yo salí con esta palabra “sí se

puede”. Entonces desde 1996 hasta el 2010, me la ha pasado estudiando, he ido a las

universidades, me he interesado mucho por lo que es la bipolaridad afectiva, y empecé a

organizarme, tenía un pensamiento lógico, pero seguí volviendo a las clínicas.. Y me

preguntaban por qué y yo digo, a mí no me importa volver a las clínicas, a mí lo que me importa

es que voy a seguir caminando. Luego entonces empezó a haber varias cadenas rotas, cambios de

pensamiento, aceptación al limite, hospitalizaciones, terquedad, brillantez, melancolía y

depresión, a mí me gusta estar en melancolía, por ejemplo escuchar Led Zeppelin, qué

berraquera. Tuve sí un intento de suicidio, sentí que había perdido la paz y yo había dicho

“cuando no tenga paz, me mato”, y lo hice, no me dio resultado porque tomé mucho veneno y

salió como laxante. Hubiera tomado poquito y lo habría logrado. Y ahora del 2010 al 2014, yo
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salía con una señora y no lo veía serio, pero en el 2010 dije “ ya, esto es serio”, tomé la decisión

que iba a vivir con ella, que me interesaba, hemos tenido muchos inconvenientes, pero ahí

vamos… Aquí escribí “camina, no te detengas, el límite no es el exterior, el límite es eres tú. “

Siguió Mauricio, quien como yo, había también decorado y plasmado en el librito su historia. “Si

quieren yo sigo” nos dijo “ Obviamente es más cortica, yo la hice por capítulos. Acá está el

capítulo 1, también es un resumen, es compacto. Aquí intenté dibujar una tormenta, se ve que no

tengo mucho talento para el dibujo, porque resulta que mi mamá me tuvo cuando tenía 15 años, y

eso fue mi familia en ese momento, una tormenta. Fue el caos, el horror, que mi mamá estuviera

embarazada, mi papá tenía 18 años. En principio la noticia fue muy dura, recibió muchas críticas

mi mamá. Afortunadamente, cuando la gente ve al bebecito dicen como “bueno, no es tan tenaz

la vaina” entonces traté de dibujar un red, porque siento que eso fue lo que creó mi familia. Toda

mi familia unió sus fuerzas y a partir de ahí ya tenía una basecita segura, así es como lo pienso.

La época del colegio sigue, y aquí pinte la bandera y el lema de mi colegio “ amor y ciencia”, y

me siento muy identificado con esa frase por tenerle amor a lo que uno hace, más allá de

descrestar a la gente por lo que uno sabe. También mis amigos del colegio, eso es chévere. Había

cosas jartas también, como una disciplina muy militar. Luego hay unas flechas que se están

encontrando y unas que se están separando. Eso tiene que ver con que la relación de mis papás

no funcionó, y pues intentaban mantener contacto por lo que tenía que ver conmigo, pero yo no

lo viví tan así. Había cosas en las que definitivamente no podían encontrarse, y yo quedaba en el

medio, y yo no era ni de allá ni de acá. Ya después empieza hacia el final del colegio, el tema de

la música y el rock que es un eje muy importante en mi vida, yo toco en una banda de rock y eso
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acompañado de la psicología… Estas son las cosas que yo ahora valoro y este soy yo, yo me

muevo por medio de esto. Ahí voy”

Siguió D, quien nos dijo “yo la hice muy resumida. Básicamente, hice una línea de tiempo

mencionando aspectos relevantes, el colegio, cuando decidí ser abogado, las cosas que he hecho

profesionalmente, el diagnóstico de la enfermedad, todo eso como en bloquecitos. Y esto es un

resumen de lo que ha sido mi vida hasta el momento, siempre he alcanzado lo que he querido,

pero llegó un punto donde todo se fue al piso y esto oscuro es porque todo lo veía mal, oscuro,

no encontraba salida, pero bueno… ya pasó la crisis y esto significa que me estoy volviendo a

levantar, y aquí está el sol, que quiere decir que las cosas van mejor. Eso es lo que creo” Al

finalizar, le pregunto si la gran cantidad de hojas en blanco que dejó tienen algún significado o

función, él responde “siempre he creído que uno no debe usar más de lo que necesita, aquí pude

expresar lo que quería decir”.

Posteriormente, toma la palabra C. “ Yo no entré en tanto detalle personal, me enfoqué más en la

enfermedad, que es lo que me parece importante compartir acá. Yo empecé con esta carita que

recibe como unos sonidos, porque a los 9 años empezó la primera crisis psicótica, porque

escuchaba voces místicas. No podía discernir qué era lo que estaba recibiendo, pero no entendía

por qué escuchaba eso y estaba en la época en que iba a hacer la primera comunión y en una

crisis aguda espiritual. Ya después me normalicé, por un tiempo. Aquí pinté a mi papá porque es

una persona que ha sufrido mucho por el trastorno bipolar, y ha sido una persona muy brillante

pero muy enferma. (En ese momento, abre la puerta uno de los miembros administrativos de la

asociación, que nos había acompañado en el grupo pasado. Nos dice que enviamos mal la
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invitación, pues no incluimos la dirección del sitio donde se desarrollaría el grupo y algunas

personas llegaron a la Javeriana. Nos hizo caer en cuenta de la importancia de dar todos los

detalles por más obvios que nos parezcan. Algunos de los participantes que nos acompañaban en

ese momento confesaron que ellos tampoco tenían muy claro hacia dónde debían dirigirse. Dada

esa información, nos pregunta cómo nos fue, yo le respondo que aún no hemos acabado. Él se

disculpa, y se retira) Retomando su narración, C nos cuenta “ Mi papá era pintor, y era

alcohólico. Tenía crisis religiosas muy fuertes y aparte de eso era ingeniero mecánico, era muy

despierto intelectualmente, pero tuvo crisis muy fuertes, en psiquiátricos y todo. Yo creo que nos

parecemos mucho él y yo porque tenemos una sensibilidad muy parecida en cuanto a la vida y la

forma de ser. Acá puse un libro y un bombillo porque a los 12 años escribí una novela, así, me

salió. En el colegio y en la familia no creían que yo hubiera escrito eso porque era una temática

como muy desarrollada para una niña de 12 años, entonces yo creo que fue la primera manía

como tal, fue en dos días que la hice. Esa novela, lastimosamente la perdí, en una crisis en la que

quemé un montón de cosas mías, porque yo creo que era la manifestación de una manía más

creativa, no tan dañina. Puse estas caritas, porque yo desde niña era una persona furiosa, con mi

familia, pasaba mucho de estar feliz, de ser muy rebelde, de ser muy contestona, pero de tener

también como don de gente con los niños, los adultos, tenía varios desequilibros. Puse este

dibujo como una simulación de Jesucristo, porque aunque yo he sido una persona que ha leído

muchos libros, que va comparando mucho todo, lo esencial de la vida creo que hace parte de una

trascendencia en nuestra espiritualidad, y Jesucristo porque en las crisis , la parte de las creencias

religiosas es muy importante, yo creo que me ha ayudado a salir adelante. Pinté un cerebro

también, hay una parte en las personas que padecemos esto, de una capacidad mental muy

desarrollada, no voy a decir que somos geniales, pero sí hay un componente importante de
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intuición, de lo extrasensorial, que me ha pasado. Dibujé también estas botellitas, porque en la

universidad yo estudiaba muchas cosas pero me aburrí, y tomaba mucho alcohol, tal vez porque

a veces me creía demasiado capaz y me relajaba un poco, y esta tendencia a buscar un escape.

Puse esta cara, que está soñando porque tuve muchas etapas en que no dormía y eso me afectaba

el estudio, yo estudié derecho pero no terminé, fue lo último que estudié, no podía dormir,

alucinaba cosas, siempre quería hacer cosas diferentes, proyectos, pero nunca logré encontrar

nada que me llenara. Estas palabras las puse por lo importantes que son a lo largo de mi vida, la

mente, porque creo que no alcanzamos a entender la mente ni las ideas, ni los pensamientos, y en

eso yo trato de trabajar mucho, a través de la reflexión. La espiritualidad, porque es algo tan

difícil esto, creo que es una clave para nosotros que estamos más proclives a sufrir crisis. La

psiquiatría, porque a pesar de que no he sido responsable con los medicamentos, con lo que he

leído y con lo agradecida que estoy con la ciencia…

La última participante tomó la palabra. Parecía que hace rato quería hablar pero no se animaba.

Nos contó “ La verdad yo estoy acá porque siempre me ha dado miedo expresar quién soy y

cómo me siento. Para mí esto ha sido un reto muy importante. Nací el 2 de febrero del 79, dibujé

el día y la noche, pienso que cada día uno debe vivirlo lo mejor posible. Creo que he podido

aprovechar estos 35 años de mi vida, unas cosas no porque no he podido… Tengo una familia

muy amorosa, me comprende, soy la mayor de 3 hermanos y siempre hemos estado muy unidos.

Nadie entiende lo que uno padece. Para mí la bipolaridad ha sido una cosa… Yo pienso que no

es ningún don, osea no es nada.. .Es lo más horrible que uno puede vivir, y enfrentarse a uno, yo

que he tirado a la manía extrema, es horrible. Uno no se sabe manejar, uno piensa que ni los

médicos ni la familia lo entienden. Siempre sí he estado muy atenta a lo que dicen mis médicos.
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La manía es lo peor que le puede pasar a uno, yo no sé si la depresión, nunca me ha dado una

depresión, (Dos participantes afirman “ la depresión también”), los dos estados cíclicos y tan

horribles, eso no, no puede ser. Yo no quiero depender de otros, para mí eso es horrible, siempre

he sido alguien que puede salir adelante. Desde mi primera crisis, en lo que más me he enfocado

ha sido mi carrera. Yo creo que tengo un angel de la guarda que me brindó la oportunidad de

conocer al Doctor Guerra, el Doctor Guerra, fue el que me dijo que yo tenía la bipolaridad, pero

que podía ser una persona común y corriente, sino que solamente me tenía que tomar dos pepitas

de litio, nada más (se ríe). Eso sí, me puso mucho énfasis en el sueño, el ejercicio, todo lo que

uno debe hacer para estar bien, y trato de hacerlo para no depender de los demás. Cuando volví a

la universidad encontré personas muy importantes, que me dijeron que habían sufrido mucho

cuando yo me fui, y bueno cuando volví ya rehabilitada o estable, aunque eso de estable es como

relativo, me apoyaron mucho mis amigos. En este momento ando como en un estado de soledad,

porque tiene uno sus épocas, pero ya llevo varios años sin crisis, aunque a mí me dan como por

períodos. Cumplo los 20 años y me da una crisis, cumplo los 30 y me da otra. Mi mamá me dice

que ahora voy a cumplir 40 y me va a dar otra. Entonces todo esto lo he puesto positivo, porque

uno puede seguir adelante y que todo lo que le pasa es por algo, que uno tuvo que pasar por ahí

por algo. Soy ingeniera industrial pero me gusta mucho la pintura, me gusta pintar al óleo, como

más abstracto, más de lo que lo pienso. Y ya, quiero estar siempre funcional, esa es mi meta,

aunque yo sé que de pronto algún medicamento puede fallar, y no estar tan estable como en este

momento”.

Estando atenta a la hora, que se nos había pasado un poco más de lo esperado, intenté contar

velozmente lo que había plasmado. “ Al comienzo intenté contar mi historia de forma muy
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cronológica, aunque luego me di cuenta que había varios elementos que aparecían en distintas

etapas. En todas las páginas puse algo que tiene que ver con la música y con las emociones, que

siento que son dos cosas que me acompañan siempre, incluso desde mi nacimiento. Entonces

pongo, “nacimiento. De todas partes y de ninguna”, yo tengo un revuelto en mi sangre, muy

extraño, la familia de mi papá es española, yo nací en España, pero la familia de mi mamá es

italiana, pero yo de alguna forma siento que pertenezco a la India, me gusta mucho la India,

entonces me gusta mucho la diversidad, y siento que está en mí. Durante 5 años yo fui hija única,

pedí una hermanita y cuando llegó quería devolverla porque me quitó el reinado de consentida y

malcriada. Esta en general es una etapa que yo recuerdo como muy bonita en mi vida, mi

primera infancia, pero luego empieza a haber un componente en mi vida que sigue muy presente

y es el tema de la sensibilidad. Ahora lo reconozco como mi mayor fortaleza y también como mi

mayor debilidad y es que soy muy sensible, la emocionalidad está siempre presente en mí, lloro

por todo, y esto digamos que lo han intentado patologizar varias veces, me han diagnosticado

cosas y luego se han dado cuenta de que no, pero ahora lo reconozco como algo muy importante

en mi vida, que me ha enseñado muchas cosas. Esta es mi época de colegio, yo era una niña muy

apática en el colegio, estudié en un colegio de solo niñas, todas me caían mal, me parecía

estúpidas, siempre estuve muy llena de cuestionamientos, me acuerdo que cuando empecé a

estudiar filosofía, la cabeza no me paraba de cuestionarme el mundo. La respuesta un poco a este

malestar y esa inconformidad, incluso a esta sensibilidad y empezarla a ver como un don, la

encontré en la psicología. Yo siempre supe que quería estudiar esto, en realidad, lo pinté lleno de

espirales, de confusiones porque creo que es un camino que no es tan fácil, porque uno se

encuentra con muchas cosas de uno. Uno esperaría encontrarse con un conocimiento objetivo,

pero siempre se terminan moviendo cosas de la historia de uno, de esta sensibilidad, de todo esto.
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Y fue un momento muy chévere, desde ahí soy todo lo contrario a la página anterior, ahora me

gusta mucho hablar con la gente, conocerla. Y puse aquí mi familia, mi papá lo pinté grande

porque para mí era así, como un superhéroe, mi papá murió hace 2 años y medio, 3 años, de

cáncer, y fue un caos en mi familia, y yo empecé a cuestionarme mucho por esa figura. Yo sé

que soy una persona que oscila mucho, y aunque no podría decir que he vivido la oscilación

como la han vivido ustedes, no sé cómo es vivirla así, creo que sí he podido aprender mucho de

esto, y es en gran parte mi interés en la psicología y por estar acá también. Esto es lo último..

Estoy en un período de mucha incertidumbre en mi vida, voy a terminar carrera y no sé muy bien

qué va a ser de mí, pongo un futuro como una flecha hacia arriba, esperando que sea bueno lo

que viene para mí”

Al finalizar mi presentación, que resultó siendo más larga de lo que yo misma esperaba, se dio

un espacio de conversación muy valioso sobre lo que acababa de ocurrir. Los participantes que

llevaban un tiempo sin ir a la Asociación afirmaron que la experiencia de regreso, escuchando

historias de otros, había sido muy enriquecedora para ellos, pues “este es un proceso que nunca

se acaba. Yo no soy tan ingenua de pensar que ya me curé, sé que debo seguir trabajando en esto

y me voy muy agradecida con todos”. Mauricio resaltó dos posturas que encontró, la de ver la

bipolaridad como un don, y la de verla como algo que limita la vida de manera importante.

Retomó dos experiencias narradas de casos en que en fase maníaca se producían teorías o

novelas fabulosas, e invitó a la reflexión de si hay dos manías iguales, dos experiencias iguales,

así se agrupen bajo el nombre de bipolaridad. Los participantes retomaron sus experiencias

personales y hablaron sobre ellas nuevamente, rescatando lo individual de sus vivencias.


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Se dio finalmente cierre al grupo. Se agradeció por la asistencia y sobre todo por la apertura. Los

invitamos a asistir el siguiente sábado y los percibimos muy entusiasmados de volver. Al final, G

aprovechó para ofrecer un producto (paquetes de nueces y frutos secos) que está vendiendo.

Algunos le compraron y salieron caminando juntos, hablando de la experiencia. Mauricio y yo

salimos caminando, y durante un par de cuadras nos acompañó B, quien luego desvió su camino,

se despidió cordialmente y comentó su interés en volver el siguiente sábado.

Diario-Transcripción Grupo 3

Fecha: Abril 12 de 2014.

Lugar: Asociación Colombiana de Bipolares.

Hora: 3:20pm.

El sábado 12 de abril llegué a la Asociación a las 3:20pm. María José no pudo asistir a este grupo

por compromisos familiares inamovibles. Me retrasé por complicaciones en la movilidad.

Afortunadamente, Diana había llegado antes y pudo recibir a los participantes del grupo. Cuando

llegué, me sentí bien recibido, todos sonrieron y noté que había dos personas nuevas. Salude

rápidamente y subí a preparar el muro para la actividad. El salón que siempre usamos había sido

tomado por la señorita que también se encuentra haciendo su tesis allí. Se encontraba haciendo

una entrevista. Diana le comentó a J y este decidió pedirle a la señorita que llevara a cabo la

entrevista en otro lugar, ya que ella necesitaba menos espacio. Cuando salió del salón, la noté un

poco molesta. Me sentí un poco apenado, pues ella había llegado primero, pero era verdad, ella

no necesitaba tanto espacio.


138

Empecé a pegar los pliegos de papel en la pared con ayuda de Diana. Noté que subieron los

participantes del grupo y preguntaron si podían ayudar. Aceptamos su ayuda y entre todos

logramos construir el muro. Particularmente dos señoras nos ayudaron de forma más activa, dos

nuevas integrantes que llegaron al grupo por la convocación vía e-mail. Me pareció extraño

porque para ese grupo no enviamos invitación general, sino un mensaje a cada uno de los

integrantes que había asistido al grupo pasado, recordándole nuestra reunión. Una vez acabamos

de construir el muro, nos sentamos en círculo en la parte de atrás del salón. Como había dos

integrantes nuevas, era necesario que me presentara nuevamente y presentara el proyecto, como

también el consentimiento informado. Una vez realicé esta introducción, les pedí que se

presentaran.

Se presentó inicialmente A, quien de entrada comenta, su nombre, edad y que fue diagnosticada

con TAB hace 30 años, en el periodo del pos-parto de su hija. Comenta que vive en Bogotá

desde hace 22 meses, puesto que antes vivió en Acacias. Se trasladó luego de la muerte de su

esposo, al día siguiente de la misma, con su hija. Indica que conoció la ACB estando en Acacias,

pero dada la distancia, no podía asistir a ninguna reunión. Relata que venía de una depresión muy

fuerte, de la que nadie lograba sacarla. Posteriormente su esposo muere y afirma que

“simplemente, me desbaraté como ser humano”. A partir de allí, cuenta que ha sido una

reconstrucción muy dura que ha dado resultado porque “tengo la batalla totalmente ganada”. Se

considera una persona productiva y en relación con el duelo de su esposo, dice que entendió que

él se fue a otro plano y eso no la debe detener en su vida. Relata que otra dificultad para asistir a

las reuniones en la ACB, ahora que está en Bogotá, son las reuniones de padres en el colegio de
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su hijo, a las cuales no puede faltar. Por su parte, reconoce que tiene fortalezas para ayudar a la

gente, especialmente en términos de contactos, conectando a una persona allegada con otra que

le puede ayudar mucho en el momento particular en el que se encuentre. Comenta que en su vida

han aparecido muchos ángeles. Uno de esos ángeles es una terapeuta quien le indica que no ha

dejado partir a su esposo “que lo tienes montado en la espalda y lo estas abrazando y lo tienes

que dejar ir”. A no se sintió preparada en ese momento para dejar ir a su esposo y se retira de la

habitación. Una semana después vuelve lista para dejarlo ir y en una especie de ritual o gesto

simbólico, A pone sus brazos encima de los de la terapeuta y esta última los retira lentamente. A

sentía realmente que su esposo era el que se estaba retirando. Este es el punto en el que A divide

su vida, entre una depresión muy aguda y el paso a una postura mucho más optimista. A indica

que ahora está lista para ser feliz y siente que la ACB es un buen lugar para compartir su

experiencia. Acá termina su presentación y agradezco su intervención.

Posteriormente, se presenta la otra nueva integrante. B tiene 54 años y 4 hijos. Comenta que

tiene un matrimonio que no está funcionando desde hace años. Indica que “también tiene

altibajos” que comenzaron desde sus 21 años, cuando secuestraron a su esposo y ella tuvo que

encargarse de todo el proceso de rescate. Unos meses después se acentúa la dificultad, y

consultan a un neurólogo, quien le dice que se trataba de hipoglicemia. Sin embargo, los

problemas emocionales continúan y consultan a un psicólogo quien ayuda a estabilizar un poco

ese ánimo triste con el que se presentaba B. Indica que fue durante un tiempo, recibió

medicación y al ver mejorías deicidio dejar de ir, teniendo claro que su terapeuta le había dicho

que tenía un Trastorno Depresivo Mayor. Aun así, comenta que se seguía sintiendo triste y no

encontraba un motivo para estarlo. Un tiempo después, se va, junto con su familia, a vivir en el
140

exterior, en donde también sufrió episodios depresivos. Comenta que ahora va a empezar a asistir

continuamente donde una médica-psiquiatra de enfoque psicoanalítico y tiene la primera cita

después de semana santa. Nos cuenta que también asistió a consulta con otro médico-psiquiatra

durante un tiempo, con quien le fue muy bien. En este momento, A interrumpe diciendo que ese

doctor no le parecía bueno (no consigno aquí el nombre del profesional por confidencialidad),

pero a B sí. B no volvió a esa consulta porque cambió su empresa de salud y no podía pagar esas

consultas de forma particular. Relata que le faltan dos semestres de Derecho y los preparatorios

de la misma, pero se le ha dificultado mucho terminar su carrera. Lo ha intentado pero dice que

se le mueve todo, lee y no entiende o se le olvida o también tiene que estar pendiente de sus

hijos, además comenta que estudiar con jóvenes de 20 o 22 años no le entusiasma mucho. Indica

que es una enfermedad que la ha limitado mucho y relaciona esto con que ha sufrido episodios

en los que no ha sido tratada. Según ella, ha sido necia y durante mucho tiempo se negó a sí

misma tener una dificultad, incluso viendo una serie de altibajos emocionales, en los cuales, por

ejemplo, no deseaba ver ni hacerse cargo de sus hijos. Siempre ha querido manejar un poco la

enfermedad “para no sentirme tan desgraciada”. Es la segunda vez que asiste a la ACB, se

describe como una persona optimista y afirma contar con el apoyo de su familia. Le entusiasma

comenzar a asistir a ACB para compartir su historia, recibir apoyo y darlo, puesto que cree que

allí hay personas que pueden estar viviendo o haber vivido lo mismo que ella. Finalmente, relata

que también ha estado hospitalizada y su última hospitalización tuvo lugar hace poco tiempo,

cuando se acercaban los exámenes finales en su universidad.

Cuando B termina su relato, le agradezco e intento recoger los principales elementos que

compartieron, ligándolo con la actividad del grupo pasado en la que ellas no estuvieron. Señale
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que habíamos tratado en la sesión pasada la historia de vida de cada uno, de forma similar a

como ellas nos compartieron su historia de forma breve, pero valiosa en esta sesión. Aprovecho

para presentarles a M, C y F, quienes habían estado en la sesión pasada y con esto finalizo la

contextualización al grupo.

Paso entonces a introducir la actividad del grupo de ese día. Afirmo que hemos dispuesto un

muro en papel, que, al igual que los libros de la actividad pasada, está vacío. Este vacío tiene una

intención similar al vacío de los libros y es no sugerir ningún tipo de contenido a consignar allí.

Comento que, como hemos conversado, la experiencia de cada uno con el TAB ha sido distinta,

para unos es una oportunidad, para otros un don, y para otros un infierno, por ejemplo. Entonces,

dadas estas perspectivas y posturas tan diversas, indico que para esta actividad el muro va a

representar al TAB y cada uno puede decirle lo que quiera al TAB desde su experiencia con el

mismo. Dispongo los materiales y comento que, a pesar de que los mismos sugieran que se debe

escribir o pintar, pueden hacer lo que quieran con el muro, dependiendo de lo que cada uno quera

decirle al TAB. M pregunta ¿trajo fósforos? Lo cual me pareció muy importante y habría sido

una muy buena idea. Señalo que M ha recogido lo que quería decir en relación con que no hay

una indicación precisa de lo que deben consignar en muro. Posteriormente los invito a participar

en la actividad.

A comenta “manos a la obra” y se disponen a tomar los materiales. Afirmo que pueden tomarse

su tiempo para pensar en el ejercicio y que no deben afanarse por escribir o hacer algo en el

muro. A bromea sobre lo cerradas que están las temperas e indica que me cobrará su camisa si

llega a marcharse. En medio de la actividad, menciono que temo porque la pintura o la tinta no se
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pasen del muro a la pared. F bromea diciendo que la próxima actividad va a ser pintar la pared de

blanco nuevamente. C se toma su tiempo antes de empezar a hacer algo en el muro, igual que F.

Se comentan algunas cosas sobre la obra de Miguel Ángel. A comenta que esas actividades son

“una terapia buenísima”. M pregunta si no podemos poner música y todos dicen que estaría bien,

buscamos entonces donde se podría poner algo de música. F ofrece su celular para reproducirla.

A bromea nuevamente, diciendo que si no tengo que lavar las paredes, tendré que limpiar el piso.

M comenta que cuando estuvo hospitalizado le quitaron la música. Entonces A le pregunta sobre

las razones que tuvieron para hacer eso, ya que pensaba que había sido por castigo. M comenta

que lo hicieron porque no dormía por escuchar música o no atendía a las otras actividades por

escuchar música. Se conversa un poco sobre las clínicas en las que han estado. B comenta que no

se sintió comoda en el lugar en el que estuvo, ya que veía gente que se encontraba en una

situación crónica y no creía que ella debiera estar ahí. Bromean sobre el nombre del lugar, ya que

B confundía el nombre del hospital con el nombre de un motel. Posteriormente se comentan

algunas cosas sobre la escuela Psicoanalítica, ya que M pregunta sobre la definición del mismo.

B comenta sobre lo lindo de la representación de F.

En este punto, indico que el tiempo para compartir en el muro había terminado y que veía

muchas cosas interesantes allí, estaba ansioso por escucharlas. Comento que cada uno puede

pasar a compartir lo que hizo, pero que no es obligatorio hacerlo. A comenta que le parece muy

curioso que nadie haya firmado su obra. B, quien había insistido en el tema del anonimato,

bromea sobre los motivos para no firmarlo. Ella misma se postula para iniciar. Relata que ha

dibujado unas “caritas” que reflejan lo feliz que ha sido durante su vida, en su infancia y su
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adolescencia y en su matrimonio, durante mucho tiempo. La otra parte refleja el momento en que

ella empezó a sentir la enfermedad, que, según B, también está metida en ella. Denomina esto

como una dualidad la cual quiere eliminar de su vida. Señala 4 líneas en el dibujo que

representan a sus hijos, una maravilla en su vida; otras dos un poco más arriba, que son sus

padres y una pequeña al lado izquierdo que es su esposo “ahí…”, dice B. Consigna allí también a

sus hermanos y a dos amigas que han sido de gran apoyo. Señala un sol, indicando que quiere

que su vida brille, el cual está acompañado de naturaleza. Afirma que en ocasiones se encierra en

su cuarto, con las cortinas cerradas y no quiere que el sol entre en el mismo. Habla acerca de una

línea ondulada que representa su estado de ánimo y unas cruces rojas que representan su deseo

de que esa inestabilidad desaparezca y una ilusión acerca de poder llegar a estar bien. Comento

sobre la figura del sol y pregunto sobre las cosas que pueden estar alrededor de la dificultad para

no dejar entrar el sol. B indica algunas situaciones en las que no tiene ganas de hacer nada. Dice

que su cabeza le dice “qué mamera salir a caminar”. Cuando alguno de sus hijos la invita a salir,

responde con alguna excusa para no hacerlo. Afirma que es una constante lucha y que ella

posterga la felicidad. Relata que un Doctor le pregunta hace algunos años “¿Cuándo va a

empezar a vivir su vida?”, el mismo personaje le da algunas consejos, indicándole que no debe

esperar a tener 80 años para empezar a disfrutar su vida y que no debe depender de lo demás para

serlo. B expresa que en ocasiones le gustaría ir a cine sola, no le da miedo hacerlo. Frente a esto,

su hija le pregunta algunas cosas y le propone algunos planes. B afirma que en ese día ella quería

ir al grupo para evidenciar que ella no era la única que se sentía así y para recibir apoyo para

manejar la condición, a pesar de que ella hubiera investigado sobre el tema. Le parece importante

que ella pueda contribuir para mejorarse y cree que el cambio viene “de aquí” señalando su

corazón. Comenta que en ocasiones se siente bien, pero debido a “cositas” que no ha podido
144

arreglar en su vida siente malestar. Comenta que hay cosas que tienen solución y cosas que no,

pero que no le ha ido muy bien pensando así. Comento sobre la lucha que B menciona, que

también se ve reflejada en su obra y ella indica que en ocasiones se siente como si le rayaran el

cerebro con un marcador negro. Relata que, a pesar de que sabe que tiene las capacidades para

hacer varias actividades, hay algo dentro de sí que no la deja. En ese punto, A pide la palabra

para expresar una opinión.

A le pregunta a B si está medicada y si usa su medicamento de manera rigurosa y constante, a lo

que B responde que sí, que es muy juiciosa. B comenta que cuando ella no aceptaba la

enfermedad, dejaba de tomarse el medicamento cuando percibía mejorías. Relata que en

ocasiones les mentía a sus hijos frente a su rigurosidad en la ingesta de medicamento. Comenta

que ella no aceptaba la realidad antes y creía que no iba necesitar el medicamento durante toda

su vida, confiaba en la ayuda de Dios, aunque indica que últimamente se ha alejado de él. Relata

que realiza algunas prácticas como rezar novenas, pero se cuestiona sobre los motivos para que

la complicación en cuestión hubiera recaído en ella. Posteriormente, relata algunos eventos en su

familia que la “han marcado” como problemas de seguridad con su padre y su esposo, lo que está

relacionado con una postura sobre-protectora por parte de ellos hacía B, puesto que se preocupan

por ella. Asegura que ellos la invitan a salir, pero en la mayoría de veces ella se niega a hacerlo.

A le pregunta ¿por qué? Y B indica que se debe a lo que tiene dentro de sí. Indago un poco más

sobre este aspecto y B comenta que quiere hacer cosas, pero nunca logra hacerlas realmente y

que en ocasiones esto la controla. A comenta “porque estás en depre’” a lo que B responde “sí,

porque estoy en bajonazo”. Sin embargo, cuando B “está bien” afirma hacer muchas cosas, como

organizar salidas y buscar alternativas para que los planes puedan llevarse a cabo. A comenta que
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hay formas de transformar esto, relata que tiene un antecedente de 30 años con depresión mayor

y que una de las estrategias para lograr dicha trasformación es tomar el medicamento, ir a

psicoterapia una vez a la semana y hace énfasis en que B tiene que hacerlo, A le recomienda a B

su propio terapeuta y luego afirma que otra estrategia es sobreponerse. Recomienda a B que

cuando reciba invitaciones, lo que debe hacer es pararse e ir a donde la están invitando, ya que

con eso se va a sentir mucho mejor, ese es un primer paso, en el que se le gana a la parte negra

del cerebro. A indica que es una decisión personal y que hace dos años ella no habría podido

decir lo mismo. Asegura que la diferencia la hace cada quien y que no depende de personas que

estén alrededor. M comenta que las cosas hay que verlas desde la montaña, y para verlas desde

allí, hay que subir la montaña primero. D se dirige a B, indicándole que lo que ella siente es algo

que probablemente todos los participantes del grupo han sentido. Comenta sobre la dificultad

para emprender acciones cuando hay una lucha entre lo que se quiere hacer y lo que se puede

hacer. Retoma brevemente los comentarios de los otros dos participantes para comentar que si

hay posibilidades para alivianar el malestar. Por su parte, y hablando desde “otro lugar” según

ella, comenta que generalmente se piensa hay que querer algo para poderlo hacer. Ofrece un

ejemplo de la invitación a una fiesta, donde se piensa que hay que tener ganas de inmediato para

poder ir a la fiesta, la cual no es la única ruta, Estando ya en la fiesta puede encontrarse un

beneficio importante, incluso cuando en un inicio no se quería asistir. D expone otros ejemplos y

comenta que es importante que la decisión sea tomada por la persona y no por la emoción,

aunque hacer esto no sea para nada fácil. A interviene, comentado elementos de su historia, en

donde ha recibido comentarios de allegados, quienes indican verla como otro ser humano, en

comparación al momento de la muerte de su esposo. Luego, pregunta si puede comentar un caso

para enriquecer la discusión.


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Empieza a relatar el caso de un hermano de ella, diagnosticado con TAB, quien no era riguroso

con la toma de su medicamento. Relata que era una persona con una vida laboral exitosa. Su

esposa decidió separarse de él y dejar el país con sus hijos, puesto que, según A, no quería tener

un esposo y un papá loco. Indica que hoy en día su hermano es drogadicto, alcohólico y que

permanece en un estado de manía constante. Menciona algunos elementos de su aspecto

personal, como su forma inadecuada de vestir, según A. Relata que lo han internado 3 veces y 3

veces ha dejado los centros. Indica que a pesar de haber tenido profesionales a su disposición

para ayudarlo, la decisión la tiene la persona, finalmente. Menciona que incluso ella, A, con la

ayuda que le brindó su esposo, considera que la solución no depende de otros, es insistente en la

postura de que es cada persona quien tiene la responsabilidad de su mejoría o su empeoramiento.

D retoma algunos elementos del relato de A, diciendo que el hecho de que sea una cuestión de

decisión, no lo hace más fácil. Aprovechando la discusión sobre la lucha, comento que me

gustaría escuchar el relato de C, puesto que veo en su obra dos partes que parecen estar en

conflicto. Al principio, C se muestra un poco tímida para hablar. Todos ríen un poco y la animan

para que comparta su obra. Comento sobre la línea divisoria que C dibuja y le pregunto si se trata

de algún tipo de ruptura. Ella inicia su relato diciendo que esa línea representa la estabilidad que

ha tenido durante varios años. C indica que cuando recibió el diagnóstico, no lo vio como algo

bueno o malo. Relata que contó con la fortuna de recibir el apoyo de un médico psiquiatra quien

le indico la condición que tenía, así como los medicamentos que debía tomar. Afirma que desde

sufrió su primera crisis, a los 17 años, ha tratado de hacer las cosas por sí sola y desempeñarse

como una persona común y corriente. C divide su obra en aspectos positivos y negativos del
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TAB. Entre los positivos nombra la aceptación del trastorno, el uso correcto del medicamento y

el amor propio. Rescata el amor y el apoyo que ha recibido de su familia. Relata que también

tiene amigos que la han apoyado, particularmente en el proceso de terminar su carrera

profesional, indica que mostraron interés y aún lo siguen manifestando, después de tantos años.

Pasa a hablar de la parte negativa, expresando que el TAB no es ningún don, como se mencionó

en el grupo anterior. Afirma que luego de ese segundo grupo reflexionó sobre este aspecto,

pensando que ha tenido que luchar muy duro contra dicha condición, tomándose su

medicamento, como eje primordial y adaptando un estilo de vida en el que debe dormir 8 horas,

no ingerir alcohol, después de haberlo hecho en buena medida antes de sus 17 años. Asegura que

desde su diagnóstico, no ha ingerido nada de alcohol y no tiene intenciones de hacerlo, puesto

que puede verse muy afectada. Nombra otro elemento negativo y son las crisis, en las que se

evidencia una constante lucha consigo misma, dado que, por ejemplo, se quiere levantar y no se

puede levantar, siente mucha ansiedad por comer compulsivamente. Relata que los

medicamentos que le suministran en las crisis tienen efectos secundarios muy fuertes. Expresa

que en las crisis “todo es horrible” y teme el momento en que esto le pueda volver a ocurrir.

Ligado a esto, comenta la última vez que sufrió una crisis, hace cuatro años, cuando un médico le

indico que el litio podría resultar maléfico para el hipotiroidismo que C presenta, lo que fue una

situación que se les salió de las manos. Indica que fue muy difícil estabilizarse luego de esta

crisis y que le tomó cerca de un año. Luego de esto, afirma que se ha sentido muy bien, puesto

que puede trabajar, salir cuando quiere, le gusta caminar. Otro elemento negativo tiene que ver

con enfermedades ajenas al TAB. C se cuestiona sobre los cuidados tan puntuales que ella tiene
148

consigo misma y a incertidumbre de que en un futuro se le pueda presentar otra enfermedad,

como el hipotiroidismo que tiene actualmente. Indica que debe seguir tomando litio pues es el

único estabilizador que le funciona. Además, toma quetiapina, el cual fue el medicamento que la

“levantó”.

En ese momento llaman a la puerta y F la atiende. Habían ido comentarnos que iba a salir un

grupo para Usaquén, donde se estaban realizando unas actividades relacionadas con teatro. Se

comentan algunas cosas sobre quienes quieren y quienes pueden ir. Comento que debemos

agilizar un poco la discusión para que, quienes quieren ir, puedan hacerlo.

Posteriormente, indico que me llama la atención el título que C pone a su obra, siendo este

“Tiene TAB” y le pregunto si tiene algo que ver con compresiones que ella ha expresado tener

acerca del estigma y la discriminación que se genera alrededor de diagnóstico. C comenta que le

han ocurrido dos cosas relacionadas con lo que le pregunto. La primera hace referencia a que, un

tiempo después de su última crisis, le había salido un trabajo muy bueno en el Fondo Nacional

del Ahorro. C cuenta que hizo todo lo posible por conseguir ese trabajo, pero que no se sentía del

todo bien, pues temía que no rindiera lo necesario. Relata que por esa época, le contó su

problemática a un amigo que le había servido de contacto para ese trabajo. Después de

comentarle, nunca más volvió a saber de dicho amigo, dice que se desapareció. En el grupo

comentan que el en realidad no era un amigo. Relata que esto le ha ocurrido unas 3 o 4 veces

más y que por esto, no vuelve a comentarle a la gente que fue diagnosticada con TAB. Dice que

eso la ha marcado mucho, pues piensa que cuando quiere emprender alguna acción o proyecto y

recuerda o le recuerdan que tiene TAB, se bloquea. Dice que ahorita, en sus 30, se ha puesto a
149

pensar sobre qué será de su vida. Reconoce que en este momento de su vida ha logrado conseguir

cosas, pero se cuestiona sobre lo que sigue después de esto y si hay algo más allá de lo que ella

está haciendo ahorita por sí misma. Afirma que, si bien valora posturas como las que indican que

hay que vivir el día a día, no puede evitar preguntarse sobre el futuro, asegura que se siente

estancada. A interviene, afirmando que C tiene trabajo, está estable y tiene buen amor propio,

entonces le pregunta a C ¿en qué estás estancada? A lo que C responde “no sé”, B interviene

también, diciendo “en conseguir un chico que te acepté…” y C está de acuerdo con ello. M

bromea sobre que a C le está dando duro la vejez. En este punto no logro identificar bien lo que

se dice en medio de las risas. Luego, A indica que le pide a Dios que pueda llegar un hombre a

su vida que valga la pena, pues de esos no hay muchos, así que le aconseja a C tener paciencia

por aquel hombre. B interviene diciendo que no recomienda una postura tan pasiva, que C puede

salir a buscar ese hombre, pero no siendo “buscona” sino, más bien, de darse la oportunidad de

salir. C cuenta que anteriormente sus amigos la alentaban a que fuera más activa para establecer

relaciones de pareja, le decían que si alguien le gustaba, debía decírselo, pero no de una manera

“lanzada”. C dice que tal vez le falta ser un poco activa. Recojo algunos elementos del relato de

C, haciendo énfasis en lo difícil que se vuelve tener el control sobre todo y rescato algunas

fortalezas que he visto en C, indicándole que posiblemente esas estrategias que ella usa en este

momento para estar mejor, puedan servir en otros escenarios. De igual forma, D hace algunos

comentarios referentes a la postura que socialmente está validada para enfrentarse a la

incertidumbre y la dificultad que eso supone. Posteriormente, se comentan algunas cosas sobre el

tratamiento psiquiátrico de C, que se caracteriza por una cita de control cada 2 meses. También

se habla acerca de la dosis del medicamento que C toma y D comenta que cada organismo

responde de forma particular a los medicamentos y dosis. Comparten algunos efectos


150

secundarios que han sentido con ciertos medicamentos, como un sentimiento de ansiedad que se

resuelve en una ingesta de alimentos descontrolada. F interviene diciendo que él también toma

ese medicamento, frente a lo que el resto del grupo bromea dada la contextura delgada de F. B

relata que ella le dijo a su médico que iba a dejar de tomarse dicho medicamento porque estaba

subiendo de peso. A raíz de esto, le fue formulado otro con el que ella se ha sentido muy bien.

Indica que su actual ánimo triste también está relacionado con un diagnóstico de artritis u

osteoartrosis, no tiene muy claro esto. Inmediatamente después de su comentario le dice a F “no

sé por qué, pero quiero escucharlo hablar a usted”. F se queda en silencio por unos segundos y

pregunta ¿a mí? Todos se ríen un poco, comentando que F se ha puesto rojo.

F inicia su relato comentando que no suele hablar mucho, a lo que responden “ya nos dimos

cuenta”. Se describe como una persona introspectiva, tímida. Afirma que su primera crisis fue en

el 2010, que requirió hospitalización en la clínica La Inmaculada; sin embargo, el diagnóstico

como tal lo recibió hace un año. Nos cuenta que el año pasado estuvo tres veces hospitalizado,

indica que tiende hacia las crisis depresivas y que su diagnóstico es de TAB tipo II. A hace un

comentario que me parece muy importante y es “yo soy esa”. F continúa diciendo que los

psiquiatras le han dicho que es de tipo mixto y de ciclación rápida, así que en el mismo día, F

puede estar bien y luego estar mal, dos días bien y dos días mal. Indica que ha sido muy duro,

pues le ha cambiado mucho la vida. Señala su obra y dice que fue conveniente el hecho de que su

fragmento de papel se viera dividido por la forma de la pared, pues esto puede representar el

quiebre y por eso le asignó ciertos colores a cada lado. F relata que esto le ha trastornado mucho

la vida, la existencia, dado que él es profesional, administrador de empresas y a raíz de las crisis

del año pasado, perdió su empleo. De igual forma, dice que la relación con su familia se ha
151

deteriorado mucho, pues ellos no (entienden, afirma A) saben cómo ayudarlo, pues un día se

levanta muy contento y feliz, sale con ellos y al medio día se vuelve irritable y les contesta mal,

se encierra en su cuarto y no quiere nada. En la noche nuevamente está bien. Asegura que todos

los días pasa lo mismo y esto le genera un desgaste importante. Se describe también como una

persona muy juiciosa, pues no sale a “rumbear” por ejemplo, incluso teniendo amigos que si lo

hacen. F relata que se la pasa encerrado en su casa. Afirma usar el medicamento de forma muy

rigurosa. A le pregunta si asiste a psicoterapia y F responde que sí, que asiste a La Inmaculada. A

nuevamente pregunta por la EPS de F y el la nombra. F continúa con su relato insistiendo en que

ha sido algo muy duro, está en un punto de su vida en el que no tiene ningún proyecto de vida,

no tiene trabajo y siente que no es bueno a nivel de relaciones interpersonales. Dice que a nivel

de relaciones afectivas (de pareja, entiendo yo) siempre le ha ido mal y cree que nunca va a

poder estar con nadie. Dice que, a pesar de hacer el esfuerzo por levantarse cada día, ver el sol,

salir a caminar o plantearse proyectos, esto el dura medio día o incluso dos horas y luego todo se

desvanece. De un momento a otro, esto regresa y al siguiente día no está. A pregunta sobre el

objetivo de los medicamentos que toma F. F afirma que su psiquiatra le ha dicho que es muy

difícil controlar las ciclaciones tan rápidas. Dice que a nivel afectivo ha sido muy difícil, muy

difícil encontrar a alguien.

M interviene, preguntándole a F si, con su terapeuta, han trabajado una estrategia llamada

tiempos y espacios, a lo que responde que no. Le pregunta a M qué es eso. M comienza su

intervención diciendo que el “truco” de la bipolaridad es prolongar los espacios en los que se

siente bien y acortar los tiempos en los que se siente mal. F responde que eso no es algo que él

pueda controlar. M responde que, a pesar de ello, el terapeuta debe darle alternativas,
152

herramientas para manejar la condición. Le aconseja decirle al terapeuta que trabajen tiempos y

espacios. Menciona que F está teniendo un pensamiento catastrófico y que con ese pensamiento

es muy difícil trabajar sobre una mejoría. Dice que F debe hacerse una regla de oro para los

momentos en que esté bien, debe proponerse metas para los momentos en que esté mal, por

ejemplo con la palabra “patín”. M dice que, trabajando sobre ello, cuando F diga “patín” estando

mal, va a recordar que la vida sigue y que hay que trabajar para mejorarse y que debe dormir las

horas correspondientes. A pregunta sobre el número de terapeutas que hay en La Inmaculada y

recomienda tener en cuenta el aporte de M. A continuación, A comparte elementos de su

experiencia, partiendo de elementos comunes con la experiencia de F. Afirma que ella ha llevado

la enfermedad durante 30 años y puede asegurarle que siempre hay una luz al final al fondo del

camino. F asiente, y dice que él es muy nuevo en esto (entiendo, el TAB), dice escuchar las

experiencias de todos y el tiempo que llevan manejando el trastorno, lo cual le parece un camino

muy largo para recorrer. Indica asistir al grupo para poder aprender de las experiencias de los

demás, aunque no sea fácil. Se cuestiona el por qué sus amigos pueden llevar una vida normal y

el no, por qué le cuesta tanto llevar una vida normal, y por qué se une a otro tipo de angustias

como no tener una relación de pareja, no tener un proyecto de vida, no tener trabajo. Esto le hace

cuestionarse sobre los tratamientos que está recibiendo, puesto que no ve ningún avance. M

interviene recomendando a F que, en el momento del día en que se sienta bien, debe ponerse una

tarea para los momentos en que esté mal, sea esta lavar la loza, tender la cama. Dice “lo obligas a

hacerlo”. Afirma que la actividad es más fuerte que el pensamiento. Ofrece un ejemplo en el que

F puede, mientras “el pensamiento este bien” ponerse la tarea de lavar el baño cuando “el

pensamiento este mal”. Así, cuando llegue a ese punto, deberá disponerse a lavar el baño sin

importar lo que esté pasando alrededor. De igual forma, M recomendó asignar una nota al
153

desempeño, dependiendo de lo bueno del mismo. Por su parte, aconseja a F indagar sobre la vida

profesional de su terapeuta con el fin de ver si es competente en su oficio, cosas como investigar

de qué universidad salió y algo de su trayectoria profesional, fueron algunas de las

recomendaciones. A interviene compartiendo una estrategia que a ella le ha funcionado y es

proyectar un negocio. Rescata algunas habilidades que puede tener F como administrador de

empresas que le pueden funcionar para emprender un negocio, lo cual, principalmente va a ser

una satisfacción personal.

Hago una intervención rescatando lo valioso que es la experiencia que nos comparte F, así como

lo difícil de la misma. Valoro la disposición de F para buscar alternativas y soluciones a su

condición. Comento el hecho de que en la vida de F están confluyendo muchos elementos como

pasaría en cualquier persona a su edad. Cuestionamientos sobre el proyecto vital, sobre lo que

sigue, sobre el establecimiento de una relación de pareja, son elementos comunes en la mayoría

de las personas; sin embargo, a esto se le suma la condición que tiene y que parece muy difícil

querer tomar todo al tiempo. Resalto otras intervenciones en las que han recomendado dar

pequeños pasos para alcanzar las metas. Luego, B hace una intervención afirmando que la

aceptación es muy importante y que ella agradece a Dios que la hayan medicado correctamente.

B dice que a ella le ha funcionado muy bien el “rivotril” y le recomienda a F preguntar a su

psiquiatra por dicho medicamento. D indica que lo que debe hacer F es consultar a su psiquiatra

y comentarle las dudas que pueda tener con el medicamento.

D continúa con su intervención, mencionando que valora mucho la disposición para aprender de

la vida del otro, que es un elemento muy presente en la ACB. Afirma que el escuchar recorridos
154

tan largos, como los de las personas presentes: 30, 21 o 17 años, puede generar mucha angustia.

D comenta que el hecho de buscar aprender de la vida de otros puede acelerar un poco el

proceso, tomando claves para solucionar paso a paso las dificultades. Rescata mi comentario

acerca de las diferentes transiciones que se viven acompañadas del trastorno bipolar y dice algo

que me parece muy valioso: “es pensarse uno acompañado de una condición como la

bipolaridad”. Por otro lado, retoma elementos que han nombrado todos acerca de tomar las cosas

paso a paso.

En este momento entra AA a saludar, respondemos el saludo y A le dice “está muy interesante”,

refiriéndose al grupo. Pregunta AA si alguien tiene su carro afuera, y respondemos que no. Se

retira AA. D ofrece un ejemplo acerca de ir tomando poco a poco nuevas actividades, de forma

constante, que pueden resultar en una mejoría significativa. Por su parte, ofrece una

recomendación acerca de empezar a encontrar actividades que generen satisfacción, como

caminar, cantar, montar bicicleta. También, comenta una estrategia, que me pareció genial, y es

tomar un baúl y llenarlo de cosas que resulten agradables, como películas, fotos, números

telefónicos de personas significativas, entre otros elementos, con el objetivo de que, cuando se

esté triste, pueda uno dirigirse al baúl. Afirma que esa no es una solución, pero ayuda bastante,

cuando se está muy aturdido. A también hace unas sugerencias a F, partiendo de una experiencia

que ella tuvo en un centro de rehabilitación para adicción al alcohol y a las SPA. Afirma que no

debió haber sido internada allí, puesto que “yo no soy alcohólica ni drogadicta, yo soy bipolar”;

sin embargo, conoció los 12 principios de los [Link], siendo el primero de estos vivir de 24

horas en 24 horas, el día a día. Menciona que eso no significa que no deba preocuparse por
155

ciertas cosas en el futuro. Afirma que de ese tipo de problemas se encarga Dios, de los problemas

grandes. M comenta que si algo no tiene solución, no es un problema.

Sugiero continuar con las obras restantes, hay una pequeña confusión frente al siguiente

participante y nos reímos un poco. Se decide que M continúe con la dinámica. Inicia su

intervención afirmando que le faltó dibujar una parte. Relata que, señalando su obra, llegó al

diagnóstico de TAB, en primer lugar, por un historial de enfermedades nerviosas en su familia.

En segundo lugar, cuenta que desde pequeño lo metieron en el mundo de la competitividad, fue

deportista de alto rendimiento. Afirma que hacías las cosas por ganar, más que por hacerlas bien.

Dice que fue muy introvertido cuando pequeño…En este momento entra nuevamente AA,

diciendo que se tiene que ir y nos recomendo dejar en orden el salón y cerradas las puertas y las

ventanas.

M continúa con su relato, diciendo que a la edad de 10 años era muy solo, estaba metido en el

tema deportivo. Cuenta que, por esos años logro establecer algunas pocas amistades.

Posteriormente, ingresó a un grupo de oración, donde el líder era una persona que le exigía

bastante, en términos educativos, deportivos y religiosos. Luego, indica que llega a un periodo

entre sus 19 y sus 29 años que es muy duro, dice que cuando ve el cuadro y las cosas que

consignó allí le dan ganas de llorar. B le pregunta sobre su colegio y él cuenta que pasó por

muchos colegios y que perdió todos los años de primaria, en tono de broma dice “pasemos al

siguiente cuadro”. Expresa que discutía con las personas que lo estaban tratando por los

medicamentos que le suministraban, ya que tenían efectos secundarios significativos. M cuenta

que, dada esta inconformidad, decidieron tenerlo hospitalizado por 6 años, para poder manejarlo
156

allí. Por esa época, conoce el concepto de calidad de vida, que le indica a M que no debe vivir

una gran cantidad de años si los va a vivir como un “gusano arrastrado”. Por su parte, dice que

estuvo privado de continuar sus estudios universitarios porque sus médicos le decían que no era

apto para un medio universitario todavía, y así estuvo durante 6 años. Cuenta que a partir del

concepto de calidad de vida ha mejorado su postura frente a la misma. Indica vivir con miedo,

pero no lo ve como algo necesariamente malo, sino como algo que lo puede impulsar. Se

describe como una persona sensible. Cuenta que en este momento no tiene psiquiatra pues no

cree en un acompañamiento de 20 minutos cada 3 meses. Afirma, y lo ha compartido con su

madre, que el mejor psiquiatra es cada quien. Ofrece algunas recomendaciones para ello, como

manejar la propia historia clínica, de forma actualizada y ser juicioso observando la acción de

medicamento para comunicar aquellos que funcionan y aquellos que no. Relata que en ocasiones

los psiquiatras ofrecen un mal manejo del caso por no conocer la historia del mismo. Indica que

es deber de cada uno conocer y comentar su historia. Relata que se dirige a una psiquiatra cada

cierto tiempo para la formulación de los medicamentos, pero no le interesa comentarle nada, solo

quiere recibir la formula médica.

A le pregunta a M si terminó la universidad, a lo que él responde que sí, pero que nunca se

graduó. Cuenta algunas cosas de su vida universitaria, referentes a distintos proyectos que tuvo y

que se vieron frustrados. En este punto, A dice que debe retirarse para ir al evento en Usaquén, D

le pide que haga un cierre corto, puesto que no alcanzó, a compartir su obra. Empieza a

describirla. Dice que su vida fue un caos desde que nació, hasta que su esposo murió, por el

centro negro en su dibujo. Afirma que desde allí, teniendo y habiendo recuperado la fe en Dios y

acompañada de muchas personas, ha ido mejorando y eso lo representa con distintos colores que
157

rodean el centro negro, hasta llegar al círculo verde y por último, al blanco, a la luz, A afirma

está viviendo la luz en este momento de su vida. Indica estar muy feliz de estar viva, está

dispuesta a tener una nueva relación de pareja. En este punto terminan las intervenciones y

quedamos de vernos en 15 días.

Finalmente, nos quedamos algunos participantes, D y yo organizando el salón, dándonos cuenta

de que quedaron algunas manchas de pintura. D indica que hablara con AA para solucionar el

inconveniente, salimos de la ACB y caminamos algunas cuadras mientras cada uno encontraba

su medio de trasporte idóneo.


159
160

BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.


DESCRIPCIÓN DE LA TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO
FORMULARIO

TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO


BIPOLARIDAD, ¿OPORTUNIDAD O INFIERNO? ANÁLISIS DE LAS RELACIONES DE
SIGNIFICADO EN TORNO AL SÍ MISMO

SUBTÍTULO, SI LO TIENE

AUTOR O AUTORES
Apellidos Completos Nombres Completos
Rodríguez Jiménez David Mauricio
Indaburu Piazzini María José

DIRECTOR (ES) TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO


Apellidos Completos Nombres Completos
Hernández Forero Diana Carolina

FACULTAD
Psicología
PROGRAMA ACADÉMICO
Tipo de programa ( seleccione con “x” )
Pregrado Especialización Maestría Doctorado
X
Nombre del programa académico
Psicología
Nombres y apellidos del director del programa académico
Martín Emilio Gáfaro Barrera
TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE:
Psicólogo/a

PREMIO O DISTINCIÓN (En caso de ser LAUREADAS o tener una mención especial):
No

CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE NÚMERO DE


LA TESIS O DEL TRABAJO PÁGINAS
DE GRADO
Bogotá D.C. 2014 157
TIPO DE ILUSTRACIONES ( seleccione con “x” )
Dibujo Tablas, gráficos y Fotografía
Pinturas Planos Mapas Partituras
s diagramas s
X
161

SOFTWARE REQUERIDO O ESPECIALIZADO PARA LA LECTURA DEL


DOCUMENTO
Nota: En caso de que el software (programa especializado requerido) no se encuentre
licenciado por la Universidad a través de la Biblioteca (previa consulta al estudiante), el texto
de la Tesis o Trabajo de Grado quedará solamente en formato PDF.

PDF

MATERIAL ACOMPAÑANTE
FORMATO
DURACIÓ CANTIDA
TIPO DV
N (minutos) D CD Otro ¿Cuál?
D
Vídeo
Audio
Multimedia
Producción
electrónica
Otro Cuál?

DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVE EN ESPAÑOL E INGLÉS


Son los términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda para
designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Sección de Desarrollo de
Colecciones de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J en el correo
biblioteca@[Link], donde se les orientará).
ESPAÑOL INGLÉS
Bipolaridad. Bipolarity.
Sí mismo. Self.
Diagnóstico. Diagnosis.
Psicología. Psychology.
Psiquiatría. Psychiatry.
Sufrimiento. Suffering.
RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL E INGLÉS
(Máximo 250 palabras - 1530 caracteres)

Español:
El funcionamiento hedonista y la eliminación del sufrimiento han permeado la cotidianidad de
la cultura, incluyendo las ciencias sociales y de la salud. Este proyecto se articula a partir del
cuestionamiento frente a las comprensiones en torno al sufrimiento y la enfermedad, y
particularmente las implicaciones que puede tener el diagnóstico de Trastorno Afectivo
Bipolar (TAB) en las relaciones de significado en torno al sí mismo. Se revisan
162

planteamientos desde la lógica normativa y normalizadora analizada por Foucault e


investigaciones sobre las características del trastorno y quienes lo reciben. Igualmente se
exploran comprensiones del sí mismo desde dos corrientes de la psicología clínica, las
apreciaciones sobre el ejercicio de diagnosticar y del sufrimiento humano. Se utiliza una
metodología cualitativa de carácter fenomenológico, usando como instrumentos grupos
focales y entrevistas. El proyecto se llevó a cabo en la Asociación Colombiana de Bipolares,
con la participación de los presidentes y algunos de los miembros. Se encontró que la forma
en que los participantes hablan de sí mismos está relacionada con experiencias personales y
saberes científicos, que conllevan a un ejercicio de control para mantener la estabilidad.

Inglés:
Hedonistic functioning and the eradication of suffering have permeated daily culture including
the social and health sciences. This project is articulated by questioning the understanding of
human suffering and illness, and particularly the implications that a Bipolar Disorder (BD)
diagnosis may have on the relations of significance with regards to one´s self. Statements by
normative and normalizing logics analyzed by M. Foucault are reviewed and investigations
about the characteristics of BD and the people who are diagnosed with it. Likewise,
comprehensions about the self are explored from two different approaches of Clinical
Psychology, appreciations around the exercise of diagnosing and appreciations about human
suffering. The methods are qualitative, with a phenomenological view, using focal groups and
interviews as instruments. This project was conducted in the Asociación Colombiana de
Bipolares (Colombian Association of Bipolars), with the participation of the presidents and
some of its members. It was found that the way in which participants talk about themselves is
related to personal experiences and scientific knowledge, which act as a control exercise to
keep the stability.

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