Charles Grandison
Finney
BIOGRAFÍA
Misionología
Luisa Fernanda Silva Vallejo
Charles Grandison Finney (1792–1875)
Pionero del Avivamiento y la Evangelización Moderna
Charles Finney fue un influyente predicador, teólogo y reformador social estadounidense, reconocido
como una de las figuras clave del Segundo Gran Despertar en Estados Unidos. Nació el 29 de agosto de
1792 en Warren, Connecticut, y antes de entregarse al ministerio cristiano, estudió y practicó leyes.
Su conversión al cristianismo en 1821 marcó un giro radical en su vida. Poco tiempo después, abandonó
su carrera legal para dedicarse a la predicación. Fue ordenado ministro presbiteriano, aunque sus puntos
de vista teológicos pronto lo separaron del pensamiento reformado tradicional.
Aportes a la Misionología
Finney revolucionó la manera en que se predicaba el Evangelio. Creía que los avivamientos no eran
eventos milagrosos espontáneos, sino el resultado de una correcta preparación espiritual, oración intensa
y métodos evangelísticos estratégicos. Entre sus principales contribuciones a la misionología destacan:
Evangelismo urbano masivo: llevó campañas evangelísticas a ciudades importantes,
estableciendo un modelo que sería replicado por muchos otros evangelistas.
Métodos innovadores: utilizó lo que él llamaba “nuevas medidas”, como los llamados al altar,
oración por los pecadores por nombre y reuniones de avivamiento prolongadas, buscando una
respuesta emocional y volitiva inmediata.
Énfasis en la decisión personal: promovió la idea de que cada persona puede decidir seguir a
Cristo en cualquier momento, rompiendo con la noción de que la conversión dependía
exclusivamente de la soberanía divina.
Impacto social: su visión del Evangelio incluía la transformación de la sociedad. Fue un fuerte
defensor del abolicionismo, la educación cristiana y la reforma moral.
Legado
Charles Finney fue presidente y profesor en el Oberlin College, donde promovió la educación abierta para
mujeres y afroamericanos, algo revolucionario para su época. Murió el 16 de agosto de 1875, dejando un
legado misionero que impactó profundamente no solo a Estados Unidos, sino a la forma en que el
evangelismo moderno se entiende y practica.
Su vida y obra nos desafían a vivir un cristianismo activo, transformador y comprometido con la salvación
de las almas y la justicia social.