Universidad Mariano Gálvez de Guatemala
Campus Jutiapa
Estudiante: Warner Oswaldo Carias Castillo
Carnet: 5013-23-16905
Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales
Quinto ciclo
Derecho Financiero y Tributario
Tarea No. 2
Licda. Ruth González
Sección: La “E”
Ilícito Tributario que Comprende Infracciones y Delitos
La evasión y elusión fiscal
Se ha tratado hasta ahora la naturaleza del ilícito tributario y en concreto se
ha hablado de la separación entre la infracción administrativa y el delito tributario.
Sin embargo, relacionado a estos tópicos surgen otros conceptos que usualmente
pueden causar confusión, dada la falta de certeza en cuanto a su ubicación como
ilícitos tributarios. Con ello se refiere la evasión y elusión fiscal, fenómenos que, si
bien cuentan con características propias, guardan relación con la naturaleza del
ilícito tributario.
Para una mejor comprensión, se abordará en primer lugar el concepto de
evasión fiscal, toda vez que este guarda una estrecha relación con el ilícito tributario
y temas vistos previamente. De forma posterior y con base en un ejercicio
comparativo, se procederá con el análisis de la figura de la elusión fiscal. Finalmente
se contrastan ambos fenómenos desde la perspectiva de la recaudación de ingresosen
el ejercicio de la actividad financiera del Estado y su relación con la planificación
fiscal.
La evasión fiscal es un término negativo, toda vez que abarca todas aquellas
conductas de naturaleza fraudulenta que l eva a cabo el contribuyente con el
propósito de reducir la carga impositiva que le corresponde pagar. Para el efecto,
emplea mecanismos que transgreden las disposiciones normativas (Villegas, 2001).
En otras palabras, la evasión tributaria es sustraerse al cumplimiento de las
obligaciones tributarias a través de su violación o transgresión.
Desde esta perspectiva, la evasión fiscal es un ilícito tributario, apreciación
que es verdadera, ya que el ilícito es la contravención a la norma. La evasión, por
tanto, es la consecuencia que se produce al momento de configurarse el ilícito
tributario, desde la perspectiva de la incidencia en la recaudación impositiva y no en43
cuanto a la sanción. La evasión tributaria per se es contraria a la legislación y atenta
contra la actividad financiera del Estado, en cuanto a la obtención de ingresos se
refiere.
La evasión tributaria es la conducta consciente humana, sea activa u omisiva,
que se realiza en contravención con las disposiciones legales vigentes y que tiene
como efecto la eliminación o disminución de la carga tributaria (Rezzoagli, s.f.). Si
se analizan los elementos de la evasión fiscal, el término cede a un sinónimo del
ilícito tributario, sobre todo si se considera el elemento antijurídico en ambas
situaciones. La diferencia, por tanto, radica en el enfoque o perspectiva desde la
cual se analizan ambos fenómenos.
En tanto el ilícito tributario es la infracción vista desde las consecuencias
jurídicas, la evasión se enfoca principalmente en la perspectiva económica en
cuanto a la actividad financiera del Estado y la obtención de los ingresos públicos.
En otras palabras, el término evasión tiene una connotación esencialmente
económica más que jurídica (Valdés, 1996). Conviene aclarar este aspecto para
evitar confusiones y para darle el justo alcance a cada uno de estos conceptos.
Al igual que con el ilícito tributario, la cultura y moral tributaria juegan un papel
importante, toda vez que son el mismo fenómeno observado desde perspectivas
distintas. Así, se ha justificado por algunos las conductas evasivas, como
consecuencia de la percepción pública que se tiene respecto a la injusticia y falta
de equidad de los sistemas tributarios (Patiño, Mendoza, Quintanilla y Díaz, 2019).
Nuevamente, la desnaturalización de los fines del sistema tributario como medio
para alcanzar el bien común, fomentan las prácticas evasivas. No obstante, ello no
es justificación razonable ni suficiente para ello.
En congruencia con la perspectiva económica desde la cual debe observarse
el fenómeno de la evasión tributaria, conviene mencionar los efectos nocivos que
este fenómeno ocasiona para la sociedad en general. El principal efecto de la
evasión es la disminución o eliminación de la carga tributaria, lo que, desde la
perspectiva del presupuesto estatal, repercute en una disminución de ingresos
tributarios. Esto a su vez reduce los recursos disponibles del Estado para
materializar sus políticas públicas y los programas de Gobierno
La elusión radica en la utilización de medios lícitos con el propósito de reducir
la carga impositiva del contribuyente, pero que a su vez conllevan a un abuso de las
estructuras jurídicas disponibles o una tergiversación de las disposiciones
normativas, sin que ello implique su transgresión (Sánchez, 2013). A diferencia de
la evasión, en la elusión el contribuyente no infringe una norma, pero si se
aprovecha de lagunas o sobre explota beneficios fiscales a tal punto que su
actuación no coincide con la realidad.
El carácter antijurídico, al menos de forma indirecta, que representa la elusión
tributaria, es lo que distingue esta de la planificación fiscal. Ambas situaciones45
tienen como común denominador el aprovechamiento de los incentivos y beneficios
fiscales para garantizar el pago de tributos al minimizar la carga tributaria. Sin
embargo, mientras que la planificación es lícita toda vez que no conlleva a una
infracción a la norma tributaria como tampoco un aprovechamiento abusivo de tales
beneficios; con la elusión no sucede lo mismo.
Probablemente es debido a estas similitudes que en el medio se le ha dado
una connotación negativa e incluso peyorativa a la planificación fiscal y las
estructuras empleadas para esta. Sin embargo, uno de los objetivos de esta
investigación es diferenciar entre esta y los ilícitos tributarios, por lo que es
necesario ahondar en los elementos que convierten en antijurídica la elusión
tributaria. El capítulo tercero será el principal espacio para ello, pero en este
apartado se harán consideraciones importantes.
La obtención de ventajas y beneficios fiscales es lícita y promueve la justicia
del sistema tributario. Sin embargo, las acciones serán lícitas siempre y cuando
impliquen la adopción de un caso de economía de opción, sin incurrir en el uso de
formas legales manifiestamente inadecuadas o que incluso sean discordantes con
la realidad económica del acto que se pretende. Es decir, el ilícito se da cuando
estas formas y estructuras legales se utilizan pese a que no tengan una realidad
económica subyacente, lo que pone de manifiesto que el único objetivo perseguido
es sustraerse al cumplimiento de las obligaciones tributarias y no así, el eficientizar
el cumplimiento (Villegas, 2001).
La postura doctrinaria que se contrapone a quienes consideran la elusión
como una manifestación lícita se basa en el empleo inadecuado, irreal o abusivo de
las estructuras normativas, para perseguir beneficios económicos exclusivamente
para los contribuyentes que las emplean. Esta postura es la que considera tanto a
la evasión como a la elusión manifestaciones antijurídicas, mientras que consideran
que las situaciones denominadas como economías de opción o planificación sí son
lícitas (Rezzoagli, s.f.).
La administración tributaria, con base en la teoría de la separación de
poderes, está plenamente facultada para velar por la correcta aplicación del régimen
tributario del país, lo cual es congruente con el artículo 3 de la Ley Orgánica de la
Superintendencia de Administración Tributaria. En ese sentido, también le
corresponde la calificación de los hechos y estructuras como mecanismos de
elusión fiscal (Lago, 2015). Ante este poder, es indispensable contar con
limitaciones para evitar arbitrariedades; por ello, es indispensable basarse en
criterios objetivos y legales.
En general se ha sostenido que las exenciones y deducciones como
elementos propios de la base de recaudación inciden fuertemente en la utilización
de estas prácticas elusivas de la obligación tributaria (Monterroso, 2019). Un
sistema tributario que incluya diversas exenciones y beneficios tiende a ser
complicado y promueve la ineficiencia del sistema tributario, así como su falta de
equidad y justicia tributaria al promover la desigualdad.
Por la naturaleza y alcance de la elusión tributaria, el rol que juega la correcta
interpretación de los preceptos normativos es esencial, ya que de ello podrá
concluirse si el propósito del contribuyente es aprovechar un beneficio o tergiversar
una norma en su aplicación. Ello se debe a que la interpretación es una actividad
intelectiva indispensable y previa a la aplicación de la norma, toda vez que permite
desentrañar el verdadero alcance de esta (Hallivis, s.f.).
El sistema tributario cuenta con un principio de interpretación característico,
cuya esencia es en caso de dudas favorecer al contribuyente. Este, conocido como
in dubio pro contribuyente, se fundamenta que, dado que el poder tributario es una
manifestación del poder punitivo, este debe interpretarse restrictivamente y ante la
duda, debe preferirse la interpretación que favorece al contribuyente y la libertad
(Hallivis, s.f.).
En consecuencia, tanto la evasión como la elusión son conductas contrarias
a la legislación tributaria, por lo que desde la perspectiva jurídica implican un ilícito
tributario. Procederá ahora abordar el ilícito tributario desde la perspectiva penal
para concluir con el análisis de la defraudación tributaria, la cual es una especie de
esta, pero cuya característica esencial es el dolo y la afectación al ordenamiento
jurídico y el erario.
Naturaleza Jurídica del Ilícito Tributario
Al hablar del ilícito tributario, surge en la mente del lector la idea de una
contravención a la norma tributaria. La ilicitud, desde la perspectiva de la teoría
general del derecho, es la antítesis a lo que es conforme con las normas del
ordenamiento jurídico. Es una contradicción, no solo lógica sino material a los
preceptos del ordenamiento jurídico. Cuando estas contravenciones se dan en el
ámbito tributario, surge el ilícito tributario como una subespecie.
Si se considera que el derecho tributario es la rama de la ciencia jurídica que
promueve y regula el orden en las relaciones entre la administración y el
administrado, así como el hecho que los tributos son la principal fuente de ingresos
públicos; las infracciones a sus normas necesariamente repercutirán negativamente
en la actividad financiera del Estado, lo cual provoca que el Estado sea el agraviado
directo con estas conductas (Giuliani, 2005). Por tal motivo, las infracciones
tributarias deben ser reprimidas, puesto que el objetivo no es solo la reparación sino
también desincentivar estas acciones.
A diferencia de cualquier deuda, las que provienen de la relación jurídica
tributaria tienen un carácter especial, el cual deriva del impacto que tienen en cuanto
a la actividad financiera del Estado. Por tal razón, el Estado no se limita a recuperar
los adeudos tributarios, sino que, dada la transgresión al orden normativo, también
aplica una sanción para sus infractores. Dependerá la naturaleza de la infracción y
el impacto en el orden normativo, diferenciar entre estos tipos de ilícitos.
De manera general, se dice que el ilícito tributario es un acto u omisión que
contraviene la legislación, puesto que se actúa contra una prohibición expresa o se
incumple un mandato legal (Monterroso, 2019). Lo característico de este ilícito se
refiere a la naturaleza de la disposición normativa violentada, la cual debe referirse
a aquellas relacionadas con el derecho tributario.
Con relación a la naturaleza del ilícito tributario, dependerá de la postura que
se adopte. Así, la teoría ha reconocido tres vertientes distintas. La postura penalista
considera que estas infracciones son propias del campo del derecho penal, por la
gravedad social que conlleva el rompimiento del orden normativo tributario. La
postura administrativista sostiene que, como derivación del derecho administrativo,
las infracciones tributarias deben ser sancionadas por procedimientos
administrativos. Por último, la postura autonómica refiere que la especial naturaleza
de estos ilícitos vuelve meritoria una categoría sui generis (Anzola, 1995).
No obstante, las dos posturas mayoritarias son las que consideran que el
ilícito tributario debe considerarse, respectivamente, como un delito o como una
mera infracción administrativa. Lo cierto es que, en el sistema tributario, la
concepción es dualista, toda vez que existen tanto los delitos que atentan contra el
régimen tributario, como las infracciones administrativas en el ámbito tributario. Esta
dualidad puede dar lugar a ciertas dudas y problemas, tal y como puede ser una
potencial doble sanción para un mismo hecho (Monterroso, 2019).
Sin embargo, ante ello conviene citar la preferencia que el sistema tiene por
el ordenamiento penal, conforme el artículo 69 del Código Tributario de Guatemala.
Este aspecto se refiere a un criterio de alternatividad y subsidiariedad del ilícito
administrativo, en el sentido que, si una infracción puede considerarse como un
delito e infracción administrativa, se preferirá la resolución a través del
procedimiento penal. En tales circunstancias, la administración tributaria habrá de
abstenerse de promover o continuar con un procedimiento de índole administrativa.
Con ello se pretende evitar cualquier trasgresión al principio non bis in ídem, según
se tratará oportunamente.
Respecto a las dos posturas mayoritarias, la penalista sostiene su autonomía
en el sentido de ser la alternativa viable para desincentivar las actitudes que
contravienen el ordenamiento jurídico tributario y que además lesionan el patrimonio
estatal.
Es decir, se justifica la intervención del derecho penal, toda vez que, en
estas infracciones, además de vulnerar el ordenamiento jurídico tributario, también
implican una afectación para el patrimonio estatal, elementos suficientes para
considerar el carácter criminal de estas acciones u omisiones (Giuliani, 2005).
La teoría penalista se encuentra estrechamente relacionada con la actividad
financiera del Estado, toda vez que reconoce que los delitos tributarios, además de
contravenir la normativa aplicable, afecta la obtención de los ingresos públicos,
aspecto que se encuentra inmerso en la actividad financiera estatal. La necesidad
de esta afectación en el patrimonio es necesaria, toda vez que sin ella y en
aplicación del principio de ultima ratio que caracteriza al derecho penal; lo
conveniente sería optar meramente por un procedimiento administrativo para
sancionar la infracción.
Definición
El ilícito tributario es un género del cual derivan otras especies. Todas en
común guardan el elemento de ser la acción u omisión que contradice los mandatos
legales del orden normativo tributario de un Estado. Claro está que, según la
magnitud de la lesión que se causa a la infracción, así también serán las especies
de este género. En este capítulo se analizarán los principales: el ilícito tributario
administrativo y el ilícito tributario penal; congruente con la doctrina dualista.
No obstante, pese a existir dos especies distintas, ambas comparten
principios propios, toda vez que ambas ponen de manifiesto el poder punitivo del
Estado en ejercicio de la soberanía que le es inmanente. Para ello, el derecho
administrativo sancionador y sus principios también son parte elemental en el
desarrollo de este apartado. Por ser una manifestación del imperium no debe
dejarse fuera de limitaciones este poder, toda vez que ello podría ocasionar lesiones
a los derechos fundamentales del individuo.
Infracciones Tributarias y Sanciones
El fundamento legal se encuentra en el articulo 69 del código de trabajo el cual
nos habla que Todaacción u omisión que implique violación de normas
tributarias de índole sustancial o formal, constituye infracción que
sancionará la Administración Tributaria, en tanto no constituya delito ofalta
sancionados conforme a la legislación penal.
Según el Artículo 71 del Código Tributario, se establecen las
siguientes categorías deinfracciones tributarias:
Análisis
Como ya se ha mencionado estas infracciones se dan cuando los
contribuyentes omiten o a la misma vez no cumplen con lo establecido
de las normas en sí podemos decir que es esa transgresión de
una norma por parte de un contribuyente o una entidad y que estas
infracciones nose deben confundir con un delito fiscal, aunque este también
constituya una infracción.
Pago extemporáneo de las retenciones.
Esta infracción ocurre cuando los agentes de retención o percepción no
depositan en las cajasfiscales correspondientes, dentro de los plazos
establecidos por las leyes tributarias, los impuestos que han retenido o
percibido.
Fundamento legal: artículo 91
La sanción quienes actuando en calidad de agente de retención o de
percepción o contribuyentes del Impuesto al Valor Agregado no enteren en las
cajas fiscales correspondientes, dentro del plazoestablecido por las leyes
tributarias, los impuestos percibidos o retenidos o el Impuesto al Valor
Agregado para esta infracción es una multa equivalente al cien por ciento
(100%) del impuesto retenido o percibido. Si el responsable del pago lo hiciere
efectivo antes de ser requerido por la Administración Tributaria, la sanción se
reducirá en un cincuenta por ciento (50%).
La mora.
Se considera mora cuando un contribuyente paga su obligación
tributaria después del plazo establecido por la ley. La mora se produce
automáticamente sin necesidad de una declaración expresa. Estas categorías
de infracciones tributarias están definidas en la legislación guatemalteca y
son aplicadas por la Administración Tributaria para sancionar el
incumplimiento de lasobligaciones fiscales.
Fundamento legal: artículo 92
La sanción en caso de mora, se aplicará una sanción por cada día de
atraso equivalente a multiplicar el monto del tributo a pagar, por el factor
0.0005, por el número de días de atraso. La sanción por mora no aplicará en
casos de reparos, ajustes a determinaciones incorrectas, o endeterminaciones
de oficio efectuadas por la Administración Tributaria, en los cuales se aplicará
la sanción por omisión de pago de tributos establecida en el artículo 89 de este
Código.
La omisión de pagos de tributos
Se constituye por la falta de determinación o determinación incorrecta de la
obligación tributaria por parte del sujeto pasivo, detectada por la administración
tributaria siempre y cuando la falta de determinación no constituya en delito.
Fundamento legal: artículos 88 y 89 del código tributario
Sanción la omisión de pagar los tributos será sancionada con una multa equivalente al cien por
ciento (100%) del monto del tributo omitido, según lo establecido en el artículo 88 del Código
Tributario Guatemalteco vigente. Esta sanción se aplica en casos de determinaciones
incorrectas presentadas por el sujeto pasivo y detectadas por la acción fiscalizadora. Sin
embargo, si el contribuyente o responsable rectifica su declaración y realiza el pago antes de
ser requerido o fiscalizado por la Administración Tributaria, la sanción se reduce al veinticinco
por ciento (25%) del monto del tributo omitido.
La resistencia a la acción fiscalizadora de la Administración Tributaria.
Se dice que constituye resistencia cualquier acción u omisión que obstaculice o impida la
acción fiscalizadora de la Administración Tributaria, después de vencido el plazo improrrogable
de tres días. La resistencia se configura cuando se realiza cualquier acción u omisión que
obstaculiza o impide la labor de fiscalización l evada a cabo por la Administración Tributaria
Fundamento legal: artículo 93 del código tributario
La sanción multa equivalente al uno por ciento (1%) de los ingresos brutos obtenidos por el
contribuyente durante el último período mensual, trimestral o anual declarado en el régimen del
impuesto a fiscalizar. Cuando la resistencia sea de las que se constituyen en forma
inmediata, la sanción se duplicará.
El incumplimiento de las obligaciones formales.
Estas infracciones se refieren a cualquier acción u omisión que implique el no cumplimiento
de los deberes formales establecidos en el presente Código y en otras leyes tributarias.
Fundamento legal: artículo 94 del código tributario.
Sanciones:
• Multa de treinta quetzales (Q.30.00) por cada día de atraso con una sanción
máxima de un mil quetzales (Q.1,000.00). En ningún caso la sanción máxima excederá
el uno por ciento (1%) de los ingresos brutos obtenidos por el contribuyente durante
el último período mensual declarado.
Multa de cien quetzales (Q.100.00) por cada documento. El máximo de sanción no
podrá exceder un mil quetzales (Q.1,000.00) mensuales. En ningún caso la sanción
máxima excederá la suma del uno por ciento (1%) de los ingresos brutos obtenidos
por el contribuyente durante el último período mensual declarado.
• Multa del cien por ciento (100%) del impuesto omitido, en cada operación. Si el
adquirente denuncia ante la Administración Tributaria a quien estando obligado no
emitió y le entregó el documento legal correspondiente, quedará exonerado de la
sanción.
• Multa de cinco mil quetzales (Q 5,000.00), cada vez que se le fiscalice al
contribuyente.
Esta sanción se aplicará sin perjuicio de la obligación del contribuyente o responsable
de operar debidamente los libros o registros contables respecto de los cuales la
Administración Tributaria constató su atraso.
• Multa de un mil quetzales (Q.1,000.00) cada vez que se fiscalice al
contribuyente y se establezca la infracción.
• Multa de dos mil quetzales (Q.2,000.00) cada vez que se establezca la
infracción.
• Multa equivalente al impuesto cuya percepción o retención se omitiere.
• Multa de cien quetzales (Q. 100.00) por cada documento. El máximo de
sanción que podrá aplicarse será de cinco mil quetzales (Q.5,000.00), en cada
período mensual. En ningún caso la sanción máxima excederá del dos por
ciento (2%) de los ingresos brutos obtenidos por el contribuyente durante el
último período mensual declarado.
Multa de treinta quetzales (Q.30.00) por cada día de atraso con una sanción
máxima de seiscientos quetzales (Q.600.00) cuando la declaración deba
presentarse en forma semanal o mensual; de mil quinientos quetzales (Q.
1,500.00) cuando la declaración deba presentarse en forma trimestral; y de tres
mil quetzales (Q.3,000.00) cuando la declaración
Multa de un mil quetzales (Q.1,000.00) por cada vez que sea citado y no
concurriere. 11.
Dar aviso después del plazo que indica la ley específica, al Registro
correspondiente, del aspaso de veículos usados, por cambio de propietario. En
este caso el obligado a dar viso correspondiente es el comprador del veícul
> Multa equivalente al cincuenta por ciento (50%) del impuesto omitido
determinado conforme la tarifa fija específica que establece la Ley del
Impuesto al Valor Agregado
> Multa de quinientos quetzales (Q.500.00)
> Una multa de cinco mil quetzales (Q.5,000.00) la primera vez; una multa de diez mil quetzales
(Q.10,000.00) la segunda vez; y en caso de incumplir más de dos veces se aplicará multa por
diez mil quetzales (Q 10,000.00) más el equivalente al uno por ciento (1%) de los ingresos brutos
obtenidos por el contribuyente, durante el último mes en el cua declaró ingresos. Dicha sanción
será aplicada, por cada vez que incumpla con su obligación.
> Multa de diez mil quetzales (Q. 10,000.00)
Autores y responsables (Art 80 y Art 79)
Se consideran autores:
• Los que toman parte directa en la ejecución del hecho u omisión.
• Los que induzcan directamente a otro a ejecutar la infracción.
• Los que participen en la ejecución de hechos, sin los cuales no se hubiera efectuado la
infracción.
Se consideran responsables:
Los autores son responsables de las infracciones tributarias en que incurran.
Análisis
Eximentes (Art 78)
Son causas eximentes de responsabilidad:
• La incapacidad legal y absoluta.
• El caso fortuito y la fuerza mayo
Exenciones (Art 65)
Las exenciones y beneficios tributarios que se otorguen serán aplicables, exclusivamente, a los
contribuyentes que realicen en forma efectiva y directa, actividades, actos o contratos que
sean materia u objeto específico de tal exención o beneficio y mientras cumplan con los
requisitos gales previstos en las leyes que los concedan en ningún caso los beneficios
obtenidos podrá ransferirse a terceros por ningún títulc
• Asociaciones
• Fundaciones
• Iglesias
Organizaciones no Gubernamentales
• Y otras no lucrativas que se dediquen a las misiones sociales
Prescripción (Art 76)
Las infracciones y sanciones tributarias prescriben por el transcurso de cinco años, contados
a partir de la fecha en que se cometió la infracción o quedó firme la sanción,
respectivamente.
Procedimientos: (Titulo IV)
La Administración Tributaria está obligada a verificar el correcto cumplimiento de las leyes
tributarias. Para los efectos de este Código se entenderá por Administración Tributaria a la
Superintendencia de Administración Tributaria u otra dependencia o entidad del Estado a la
que por ley se le asignen funciones de administración, recaudación, control y fiscalización de
tributos.
Delitos tributarios de acuerdo al código penal y el procedimiento a aplicar en
los delitos indicados.
Artículo 358 "A". "Defraudación tributaria. Comete delito de defraudación
tributaria quien, mediante simulación, ocultación, maniobra, ardid o cualquier otra
forma de engaño, induzca a error a la Administración Tributaria en la
determinación o el pago de la obligación tributaria, de manera que produzca
detrimento o menoscabo en la recaudación impositiva. El responsable de este
delito será sancionado con prisión de uno a seis años, que graduará el Juez
con relación a la gravedad del caso, y multa equivalente al impuesto omitido.
Artículo 358" B". "Casos especiales de defraudación tributaria. Incurrirá en las
sanciones señaladas en el artículo anterior.
Artículo 358 "C". "Apropiación Indebida de tributos. Comete el delito de
apropiación indebida de tributos quien, actuando en calidad de agente de
percepción o retención en beneficio propio, de una empresa o de tercero, no
entere a la Administración Tributaria la totalidad o parte de los impuestos
percibidos o retenidos, después de transcurrido el plazo establecido por las
leyes tributarias específicas para enterarlos.
Artículo 358 "D". "Resistencia a la acción fiscalizadora de la Administración
Tributaria. Comete el delito de resistencia a la acción fiscalizadora de la
Administración Tributaria quien, después de haber sido requerido por dicha
administración, con intervención de juez competente, impida las actuaciones y
diligencias necesarias para la fiscalización y determinación de su obligación, se
niegue a proporcionar libros, registros u otros documentos contables
necesarios para establecer la base imponible de los tributos, o impida el
acceso al sistema de cómputo en lo relativo al registro de sus operaciones
contables
Regulación legal guatemalteca del ilícito tributario
En Guatemala, la regulación legal de los ilícitos tributarios se encuentra
principalmente en el Código Tributario (Decreto 6-91) y el Código Penal, donde
se definen las infracciones administrativas y los delitos tributarios,
respectivamente.
Infracciones Administrativas (Código Tributario):
Definición:
El artículo 69 del Código Tributario establece que toda acción u omisión que viole
normas tributarias, sea de índole sustancial o formal, constituye una infracción
que sanciona la Administración Tributaria, a menos que sea un delito o falta
sancionados penalmente.
Ejemplos:
No presentar declaraciones.
Presentar declaraciones falsas.
No pagar impuestos en el plazo establecido.
Sanciones:
Las sanciones pueden incluir multas, clausura temporal de establecimientos, y
otras medidas administrativas.
Delitos Tributarios (Código Penal):
Defraudación Tributaria:
El artículo 317 del Código Penal establece que comete delito de defraudación
tributaria quien, mediante simulación, ocultación, maniobra, ardid o cualquier otra
forma de engaño, induce a error a la Administración Tributaria en la
determinación o el pago de la obligación tributaria, de manera que produzca
detrimento o menoscabo en la recaudación impositiva.
Apropiación Indebida de Tributos:
El artículo 318 del Código Penal establece que comete delito de apropiación
indebida de tributos quien, actuando como agente de percepción o retención, no
entrega a la Administración Tributaria la totalidad o parte de los impuestos
percibidos o retenidos después de transcurrido el plazo establecido.
Penas:
Las penas principales por defraudación tributaria son prisión de uno a seis
años y multa equivalente al impuesto omitido, y en caso de que el delito sea
cometido por una persona extranjera, la pena accesoria es la expulsión del
territorio nacional.