Lordosis lumbar
Lordosis lumbar es la manera en la que se conoce a una de las curvaturas naturales de la
columna vertebral y cuya alteración puede provocar condiciones clínicas como la
hiperlordosis o la rectificación lumbar.
Se llama lordosis lumbar a la curvatura natural hacia adentro que presenta la columna
vertebral en la región lumbar, que se ubica en la parte baja de la espalda. Esta curvatura
tiene la función principal de absorber y distribuir las fuerzas que se generan durante el
movimiento, ayudando a mantener el equilibrio y la postura erecta.
En condiciones normales, la lordosis lumbar presenta un ángulo de curvatura de entre 20
a 45 grados, dependiendo de las características físicas de cada persona; y esta curvatura
permite soportar el peso de la parte superior del cuerpo y transmitir las fuerzas hacia las
extremidades inferiores.
Pero en caso de que esta curvatura se acentúe o disminuya, pueden aparecer alteraciones
en la postura y dolor lumbar, lo que afecta la calidad de vida de las personas.
Hiperlordosis lumbar
La hiperlordosis lumbar es una alteración en la curvatura natural de la región lumbar, es
decir, que está aumentada más allá de los valores fisiológicos normales, lo que provoca
que la parte baja de la espalda se vea más arqueada de lo habitual, esto puede generar
desequilibrios posturales y dolor crónico.
La hiperlordosis lumbar puede estar relacionada con factores diversos como la debilidad
muscular, la obesidad, posturas inadecuadas, contracturas musculares o problemas
congénitos como la espondilolistesis que puede predisponer a la hiperlordosis.
Dentro de los síntomas de esta condición se incluye dolor lumbar crónico, rigidez, tensión
muscular, alteraciones posturales visibles y limitación en el rango de movimiento.
En función a la causa y gravedad de la hiperlordosis, el tratamiento puede variar e incluir
fisioterapia con ejercicios específicos para fortalecer el core de la persona, que es el
abdomen y lumbares, así como para estirar los músculos contracturados. Además, es
necesario controlar el peso en aquellas personas que tienen exceso sobre todo en la parte
abdominal, esto ayuda a minimizar el arco lumbar.
Existen entrenamientos para la corrección postural, lo que ayuda a mejorar la alineación
del cuerpo. Y, en casos más graves, es posible requerir de ortesis, que es el uso de
soportes lumbares.
Rectificación de la lordosis lumbar
La rectificación de la lordosis lumbar se refiere a la pérdida de la curvatura natural en la
región lumbar, esto ocasiona una alineación más recta de lo normal, lo que reduce la
capacidad de absorción de impactos de la columna vertebral, predisponiendo a lesiones y
dolor.
Existen múltiples causas de la rectificación de la lordosis lumbar, pero dentro de las más
comunes está la presencia de músculos lumbares sobrecargados, el sedentarismo, el
desarrollo de hernia discal, lesiones directas en la región lumbar y espasmos musculares.
Una persona con rectificación lumbar presenta dolor constante o intermitente en la zona
lumbar, sensación de rigidez, fatiga fácil al estar de pie o sentado y mayor predisposición
a lesiones discales.
El manejo de esta condición se basa en la reeducación postural para mejorar los hábitos
posturales, ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, terapias manuales como masajes
o manipulación de la columna para recuperar su curvatura; también es posible requerir
tratamiento del dolor con el uso de antiinflamatorios y técnicas de fisioterapia.
¿Cuáles son las causas de la lordosis?
En muchos casos, la lordosis se diagnostica en la infancia y no tiene ninguna causa
conocida. Cuando esto ocurre, se habla de lordosis juvenil benigna. Por supuesto, este
problema puede aparecer en cualquier momento de la vida, estas son algunos de sus
posibles orígenes:
Mala postura,
Osteoporosis.
Cifosis, que es cuando existe una curvatura excesiva de la zona media de la espalda.
Discitis, un problema de los discos que se encuentran entre las vértebras de la columna.
Espondilolistesis, una vertebra está posicionada hacia delante o hacia atrás con relación a
la siguiente.
Obesidad.
Acondroplasia.
¿Cuáles sus síntomas?
Es importante conocer los síntomas que puede presentar la lordosis para tomar medidas
cuanto antes si crees que padeces esta dolencia, son estos:
Dolor agudo y punzante en toda la columna.
Entumecimiento de los brazos y las piernas.
Inflamación del tronco.
Espasmos musculares.
Disfunción de la vejiga y del intestino.
¿Qué tipos existen?
Otro aspecto vital que se debe tener en cuenta es que no existe solo un tipo de lordosis,
sino que se puede padecer esta enfermedad en diferentes grados. Esta es la clasificación
que se suele hacer:
Lordosis normal. En este caso, la persona tiene las curvaturas normales en la espalda. Es
cierto que pueden tener algunas pequeñas desviaciones que no son dolorosas, por lo que
esta forma no es patológica.
Hiperlordosis. Se da cuando la curvatura es excesiva en la zona lumbar.
Rectificación lumbar. Existe una pérdida de la curvatura normal y se rectifican las curvas
fisiológicas.
Inversión. Se da cuando evoluciona la rectificación lumbar.
Cómo puede ayudar la fisioterapia?
El tratamiento de fisioterapia es diferente según la sintomatología que presente el
paciente.
El tratamiento general consiste en aplicar calor en la zona, dar masaje, hacer
estiramientos, y puede usarse cualquier técnica para calmar el dolor. Para corregir esa
curva aumentada de la columna debemos seguir unas pautas de educación postural en
todas las posiciones, tumbado, sentado y de pie.
Debemos ser conscientes del movimiento de la pelvis de anteversión y retroversión, es
decir, bascular la pelvis adelante y atrás. Simplemente, el hecho de mantener el abdomen
algo contraído hará que la pelvis vaya a retroversión y se aplane un poco la zona lumbar.
El método Pilates es muy bueno para este tipo de situaciones, ya que trabaja mucho este
movimiento de la pelvis y ayuda a corregir la posición y fortalecer los músculos implicados
para que, poco a poco, la persona adopte una buena postura en las actividades de la vida
diaria.
Además, la Gimnasia Abdominal Hipopresiva también ayuda a fortalecer toda la franja
abdominal, suelo pélvico y lumbares, lo que favorece una buena postura y evita dolores.
Diagnóstico
Para evaluar si hay presencia o no de esta curvatura anormal se realizará alineación en la
línea plomada, uso del cuadrante de pelvis y uso de cuadrículas.
En la región lumbo pélvica las actividades físicas diarias que involucran movimientos
constantes reflejarán molestias en la parte de la cintura qué podrán ser un hallazgo
positivo para la presencia de las alteraciones que genera esta curvatura.
Dolor que se ha desencadenado debido a una mala postura en las personas que
presentan una inclinación y rotación hacen que se adopte una postura anormal para evitar
este dolor, lo que conlleva a problemas en la columna lumbar.
Las pruebas musculares se realizan comúnmente para identificar los músculos que se
encuentran acortados y poder, a través de la fisioterapia, intervenirlos y mejorar este
desequilibrio
La prueba de Faber: tiene como objetivo principal valorar el tono del músculo ilíaco, el
paciente se colocará en decúbito supino mientras que el terapeuta tomará de manera
caudal la rodilla del paciente y lo llevara en flexión de cadera y rodilla hasta que la planta
del pie repose sobre la rodilla contralateral, para así llevar la cadera en aducción mientras
la mano opuesta, es decir, la izquierda frena el adelantamiento de la pelvis es un hallazgo
positivo es déficit de la separación para que la rodilla permanezca claramente por encima
de la otra indicando un espasmo en el músculo psoas.
Prueba de contractura del recto anterior: tiene como objetivo principal valorar el grado de
flexibilidad o acortamiento del recto anterior del cuádriceps.
Maniobra de Bragard: el objetivo principal es valoración de un síndrome de compresión
articular si esta prueba da resultados positivos, se sospechara de una compresión
radicular localizada entre L4 y L5.
Maniobra de Kerning: El objetivo principal es evidenciar la presencia de una lesión
mecánica en la columna, si el paciente refiere dolor en el cuello especialmente en la zona
lumbar durante la extensión de la rodilla será un hallazgo positivo.
Los estudios de imagen permitirán confirmar la presencia de esta curvatura anormal, se
usan radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas.
Ejersicios para la rehabilitación
Los ejercicios de Williams ofrecen múltiples beneficios para quienes padecen de lordosis
lumbar, entre ellos:
1. Reducción del dolor: Estos ejercicios ayudan a aliviar el dolor lumbar al estirar y
fortalecer los músculos de la espalda baja, reduciendo la presión en la columna vertebral.
2. Mejora de la postura: Al fortalecer los músculos abdominales y de la espalda, los
ejercicios de Williams mejoran la postura, ayudando a mantener una alineación adecuada
de la columna vertebral.
3. Aumento de la flexibilidad: Estiramientos como el de isquiotibiales y las inclinaciones
pélvicas incrementan la flexibilidad de los músculos, lo que puede reducir la rigidez y
mejorar el rango de movimiento.
4. Fortalecimiento muscular: Movimientos como el puente glúteo y las sentadillas
fortalecen los músculos del núcleo, glúteos y piernas, proporcionando un soporte adicional
a la columna vertebral.
5. Prevención de lesiones: Al mejorar la fuerza y la flexibilidad, estos ejercicios pueden
ayudar a prevenir futuras lesiones en la espalda y minimizar el riesgo de recaídas.
6. Estabilidad de la columna: Fortalecer los músculos que rodean la columna vertebral
proporciona una mayor estabilidad, lo que puede reducir la sobrecarga en los discos y las
vértebras.
7. Mejora de la función respiratoria: Al mantener una postura adecuada y fortalecer el
núcleo, se facilita una respiración más profunda y eficiente.
pie frente al otro con la rodilla izquierda flexionada enfrente y el cuerpo inferior derecho
se mantendrá extendido hacia atrás, en prolongación el cuerpo. Se inspira y flexiona
lentamente el tronco hasta que la rodilla izquierda toca el pecho e intenta tocar los pies
con la punta de dedos de ambas manos y se mantendrá de igual manera por 5 segundos.
Ejercicio número seis: El paciente deberá estar en bipedestación con el tronco
perpendicular al suelo, los ojos se enfocarán bien hacia el frente. En cuanto la ejecución de
este ejercicio se inspira y cuando expira baja lentamente el cuerpo flexionando las rodillas
hasta quedar en cuclillas. En este ejercicio la posición se debe mantener igualmente
durante 5 segundos.
Los agentes físicos utilizados en fisioterapia para el dolor que pueda generar la
hiperlordosis lumbar son:
La electroterapia: consiste en la aplicación de la energía eléctrica a través de un aparato
electromagnético, proporcionado analgesia y una estimulación de las fibras musculares.
El infrarrojo: tiene efecto antiinflamatorio, este agente físico proporciona un mayor aporte
de nutrientes y células defensivas proporcionando beneficios al paciente, además de la
generación de hiperemia que este proporciona que estimula el trofismo celular, aunado a
ello este proporciona relajación muscular ideal para el tratamiento de la hiperlordosis
lumbar debido a que interviene en aquellos músculos que se encuentran acortados o
rígidos.
El ultrasonido permite una normalización del tono muscular, además de la cantidad de
efectos positivos en la regeneración celular que este proporciona para el organismo.