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Apoc 11

El documento describe visiones y profecías relacionadas con el templo de Dios, los dos testigos y eventos apocalípticos. Se menciona la importancia de Zorobabel en la reconstrucción del templo y el poder de los dos testigos para profetizar y realizar milagros. Además, se anticipan juicios y catástrofes en la tierra, culminando en la gloria de Dios y la victoria de los santos.
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Apoc 11

El documento describe visiones y profecías relacionadas con el templo de Dios, los dos testigos y eventos apocalípticos. Se menciona la importancia de Zorobabel en la reconstrucción del templo y el poder de los dos testigos para profetizar y realizar milagros. Además, se anticipan juicios y catástrofes en la tierra, culminando en la gloria de Dios y la victoria de los santos.
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1.

Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo:
Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.

2. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido
entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses.

Lu 21:24; rom 11:25

3. Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de
cilicio.
Apocalipsis 11:4
Estos son los dos olivos y los dos candelabros que están delante del Señor de la tierra.

Entonces hablé, y le dije: ¿Qué son estos dos olivos a la derecha y a la izquierda del
candelabro?

1 Entonces el ángel que hablaba conmigo volvió, y me despertó como a un hombre que es
despertado de su sueño. 2 Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He aquí, veo un candelabro todo
de oro con su depósito en la parte superior, y sus siete lámparas encima de él con siete tubos
para cada una de las lámparas que tiene encima; 3 y junto a él hay dos olivos, uno a la derecha
del depósito y el otro a la izquierda. 4 Continué, y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué es
esto señor mío? 5 Respondió el ángel que hablaba conmigo, y me dijo: ¿No sabes qué es esto?
Y respondí: No, señor mío. 6 Continuó él, y me dijo: Esta es la palabra del SEÑOR a Zorobabel:
``No por el poder ni por la fuerza, sino por mi Espíritu--dice el SEÑOR de los ejércitos. 7
``¿Quién eres tú, oh gran monte? Ante Zorobabel, te convertirás en llanura; y él sacará la
piedra clave entre aclamaciones de `¡Gracia, gracia a ella!' 8 Y vino a mí la palabra del SEÑOR,
diciendo: 9 Las manos de Zorobabel han puesto los cimientos de esta casa, y sus manos la
acabarán. Entonces sabréis que el SEÑOR de los ejércitos me ha enviado a vosotros. 10 ¿Pues
quién ha menospreciado el día de las pequeñeces? Estos siete se alegrarán cuando vean la
plomada en la mano de Zorobabel; estos son los ojos del SEÑOR que recorren toda la tierra.

11 Entonces hablé, y le dije: ¿Qué son estos dos olivos a la derecha y a la izquierda del
candelabro? 12 Hablé por segunda vez, y le dije: ¿Qué son las dos ramas de olivo que están
junto a los dos tubos de oro, que vierten de sí el aceite dorado? 13 Y me respondió, diciendo:
¿No sabes qué son éstos? Y yo dije: No, señor mío. 14 Entonces él dijo: Estos son los dos
ungidos que están de pie junto al Señor de toda la tierra.

4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la
tierra.

5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno
quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera.

6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y
tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga,
cuantas veces quieran.
1 17:1 Rey Entonces Elías Tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el
SEÑOR, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en
estos años, sino por la palabra de mi boca.

Ex 7:' 17 ``Así dice el SEÑOR: `En esto conocerás que yo soy el SEÑOR: he aquí, yo golpearé con
la vara que está en mi mano las aguas que están en el Nilo, y se convertirán en sangre. 18 `Y los
peces que hay en el Nilo morirán, y el río se corromperá y los egipcios tendrán asco de beber el
agua del Nilo.' 19 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Di a Aarón: ``Toma tu vara y extiende tu mano
sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos, sobre sus estanques y sobre todos
sus depósitos de agua, para que se conviertan en sangre; y habrá sangre por toda la tierra de
Egipto, tanto en las vasijas de madera como en las de piedra.

7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos,
y los vencerá y los matará.

`Estas bestias enormes, que son cuatro, son cuatro reyes que se levantarán de la tierra. 18
``Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos
de los siglos. 19 Entonces quise saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era diferente de
todas las demás, y en gran manera terrible, con sus dientes de hierro y sus garras de bronce, y
que devoraba, desmenuzaba y hollaba los restos con sus pies, 20 y la verdad acerca de los diez
cuernos que tenía en su cabeza, y del otro cuerno que había surgido, delante del cual cayeron
tres de ellos, es decir, el cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con mucha arrogancia,
y cuya apariencia era mayor que la de sus compañeros. 21 Mientras yo miraba, este cuerno
hacía guerra contra los santos y prevalecía sobre ellos, 22 hasta que vino el Anciano de Días y
se hizo justicia a favor de los santos del Altísimo, y llegó el tiempo cuando los santos tomaron
posesión del reino.

8 Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama
Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.

IS. 1: 9 Si el SEÑOR de los ejércitos no nos hubiera dejado algunos sobrevivientes, seríamos
como Sodoma, y semejantes a Gomorra.

10 Oíd la palabra del SEÑOR, gobernantes de Sodoma; escuchad la instrucción de nuestro Dios,

pueblo de Gomorra:

9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y
no permitirán que sean sepultados.

EZ. 37: 10 Y profeticé como El me había ordenado, y el espíritu entró en ellos, y vivieron y se
pusieron en pie, un enorme e inmenso ejército.

10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos


unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra.

11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se
levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron.
2 Reyes 2:11 Y aconteció que mientras ellos iban andando y hablando, he aquí, apareció un
carro de fuego y caballos de fuego que separó a los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino

12 Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y
sus enemigos los vieron.

13 En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por
el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron, y dieron
gloria al Dios del cielo.

Y el séptimo ángel derramó su copa en el aire; y una gran voz salió del templo, del trono, que
decía: Hecho está. 18 Entonces hubo relámpagos, voces y truenos; y hubo un gran terremoto
tal como no lo había habido desde que el hombre está sobre la tierra; fue tan grande y
poderoso terremoto. 19 La gran ciudad quedó dividida en tres partes, y las ciudades de las
naciones cayeron. Y la gran Babilonia fue recordada delante de Dios para darle el cáliz del vino
del furor de su ira. 20 Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. 21 Y enormes granizos,
como de un talento cada uno, cayeron sobre los hombres; y los hombres blasfemaron contra
Dios por la plaga del granizo, porque su plaga fue sumamente grande.

14 El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto.

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