Adaptación de los seres vivos
Te explicamos qué es la adaptación de los seres vivos y qué tipos de
adaptación existen. Algunos ejemplos de adaptaciones.
¿Qué es la adaptación de los seres vivos?
En biología, nos referimos por adaptación de los seres vivos o adaptación
biológica al proceso en el cual estos últimos desarrollan la capacidad de
sobrevivir en un entorno diferente, variando sus estrategias e incluso sus
características físicas, en pro de conservar la vida.
La vida se adapta, así, a los cambios tanto en los factores abióticos
(temperatura, luz solar, pH, etc.) como en los bióticos (nuevas especies,
extinción, etc.) de su entorno, mediante cambios físicos o conductuales que se
transmiten a las generaciones posteriores, garantizando así la continuidad de
la especie.
La adaptación juega un rol esencial en la evolución de las especies, ya que la
selección natural garantiza la descendencia a quienes se adapten mejor al
entorno y a sus eventuales variaciones, extinguiendo en cambio a los que no
logren hacerlo. Se trata de un proceso muy lento, que puede tomar numerosas
generaciones y es irreversible.
No debe confundirse la adaptación con la aclimatización o aclimatación,
término que denomina más bien los cambios compensatorios a corto plazo con
que las especies responden a los cambios a su alrededor, y que son resultado
de cierto margen de plasticidad fenotípica (cierta flexibilidad del
funcionamiento de sus cuerpos).
Así, por adaptación biológica podemos referirnos tanto al proceso de cambio y
adecuación paulatino de las especies, como a los cambios en el cuerpo o la
conducta de las mismas que incrementan los márgenes de supervivencia,
sacando mayor provecho a una característica ya presente.
Tipos de adaptaciones
Existen tres tipos de adaptación biológica al medio en que se vive:
Morfológicas o estructurales. Ocurre cuando se varía el cuerpo mismo de la
especie (variación anatómica), tanto en la pérdida o ganancia de miembros,
especialización de los mismos, o desarrollo de mimetismos y coloraciones
crípticas.
Fisiológicas o funcionales. Son las que tienen que ver con alteraciones en el
funcionamiento interno de los organismos, tales como el desarrollo de nuevos
órganos, nuevas enzimas u hormonas para satisfacer una necesidad específica
dentro del cuerpo, derivada del cambio en el entorno.
Etológica o de comportamiento. Como su nombre lo indica, se refiere a los
cambios comportamentales que las especies adoptan y transmiten a su
descendencia para garantizar el éxito reproductivo y la superviviencia. Bien
puede tratarse de mecanismos más efectivos de cortejo, modos de
alimentación que implican menos riesgos, etc.
Existe debate en la actualidad científica respecto a un cuarto método, que
implicaría adaptación molecular. No existe un criterio claro para determinar la
influencia de la selección natural sobre el desarrollo molecular de formas de
vida tan simples como los virus, por ejemplo.
Ejemplos de adaptación de los seres vivos
Algunos ejemplos sencillos de cada tipo de adaptación biológica son los
siguientes:
Las espinas de los cactus. En ambientes tan hostiles como los áridos, la
vegetación se ha adaptado para protegerse más intensamente de los
eventuales herbívoros y también de la radiación UV y el exceso de calor. Las
espinas son hojas adaptadas a una nueva forma, filosa y puntiaguda, que
defienden los tejidos de los animales y de paso brindan una superficie a la
condensación del agua, que en esos lugares no es muy abundante.
La glándula de sal de las iguanas marinas. Dado que se trata de reptiles
que volvieron al mar en el curso de las generaciones, sus cuerpos no estaban
adaptados inicialmente para la cantidad de sal que absorbían del agua marina,
que se acumulaba en su sangre y era potencialmente nociva. Así que sus
cuerpos con el pasar de los años desarrollaron una glándula en la que poder
acumular la sal y expulsarla.
El cortejo de las aves del paraíso. Estas aves del género Paradisaeidade
desarrollaron con las generaciones un mecanismo de cortejo, en el que
extienden su plumaje muy colorido y lo acompañan de danzas elaboradas. Este
cortejo permite que las hembras de la misma especie reconozcan a los machos
disponibles para aparearse, y se evita así la hibridación con especies de aves
similares. Esta adaptación conductual minimiza la cantidad de híbridos y
maximiza la supervivencia de la especie.