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literatura
zona
en la
adolescencia
Francisco Alonso Blázquez
próxima
Mondrian, P. Evolución, 1911, p. 29
zona próxima
Revista del Instituto FRANCISCO ALONSO
CATEDRÁTICO DE LIETRATURA DE SECUNDARIA, MIEMBRO INVESTIGADOR DEL
de Estudios Superiores
INSTITUTO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE LA UNIVERSIDAD
en Educación AUTÓNOMA DE MADRID (ESPAÑA)
Universidad del Norte ([Link]@[Link])
DIRECCIÓN INSTITUCIONAL: INSTITUTO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS DE LA
nº 6, diciembre, 2005 EDUCACIÓN. UNIVERSIDAD DE MADRID. CIUDAD UNIVERSITARIA DE
ISSN 1657-2416 CANTOBLANCO. 28049 MADRID (ESPAÑA).
RESUMEN
Durante la etapa de la adolescencia,
la ficción literaria es un factor
importante en la construcción del yo.
En la soledad de la lectura de obras
literarias puede el joven encontrar
cuestiones referidas a sus propios
afectos, sentimientos, problemas y
también las referidas a la sexualidad. During adolescence, fiction litera-
Sin embargo, la enseñanza de la ture plays an important role in the
literatura en esta etapa va en ego construction. Young people
dirección contraria, a juzgar por su may find issues regarding their own
fracaso a la hora de formar lectores al affections, feelings, problems and
margen de los trámites académicos. sexuality in the solitude of reading.
El fomento de la lectura pasa por However, the teaching of literature
replantear de nuevo el papel de la at this stage goes in the opposite
ficción literaria en el deseo del lector direction considering its failure in
y por redefinir su perfil como materia creating readers outside the aca-
enseñable asociada a la lengua. demic circles. The encouragement
Literatura, adolescencia,
palabras clave: of reading is a matter of redefining
ABSTRACT
F E C H A D E R E C E P C I Ó N : SEPTIEMBRE DE
2005
F E C H A D E ACEPTAC I Ó N : DICIEMBRE DE 2005
Francisco Alonso
¿
Por qué los adolescentes aprendizaje. Otro ejemplo sería la
abandonan la lectura literaria? Si extraordinaria presión que la sociedad
en la ficción el lector compensa ejerce para que los jóvenes lean más,
frustraciones y entra en resonancia aunque realmente no está claro
afectiva con lo que se representa, si lo que se demanda es que los
parecería lógico pensar que el adolescentes consuman más ficciones
adolescente, por su propia condición entre las muchas que ya consumen
psicológica de búsqueda y riesgo, en cine, televisión y música, por
estaría muy predispuesto al consumo ceñirse a su marco de ocio, o se les
de ficciones literarias. Sin embargo, la pide explícitamente que consuman
realidad es otra: entre los 13 y los 18 más ficciones literarias desde un
años de edad se produce el mayor convencimiento bienintencionado de
distanciamiento entre el texto literario que la lectura de libros será siempre
y su consumo. Las causas de ello son buena y su frecuentación transmisora
varias y para su esclarecimiento hay de educación y valores.
que fundamentar tanto lo que le pasa Abordar estos aspectos presupone
al sujeto cuando lee, como el papel haber trabajado previamente, por un
que desempeña en ello la institución lado, algo tan simple como que con la
escolar misma, ya que es allí donde se lectura de ficciones se realiza una
produce este fracaso en el fomento de acción verbal real que genera un
la lectura. espacio psíquico que no es una
La deliberación sobre la viabilidad ilusión, y por otro, que la lectura de
–en el sentido de logro o fracaso– de ficciones pertenece al orden del deseo
la enseñanza de la literatura en la y que, por tanto, se debe considerar
secundaria, se alimenta por su ausencia. Las historias de ficción
planteamientos implícitos no discutidos permiten proyectar los factores
que dificultan su esclarecimiento. Por afectivos originarios de la personalidad
ejemplo, la didáctica de la literatura, y ello tiene una incidencia especial en
como un contenido específico, está la adolescencia, etapa en donde la
ausente de las facultades de letras, dependencia del grupo y la
que es de donde salen los futuros elaboración ficticia de su propia
docentes de literatura de la enseñanza realidad hace que el joven viva una
media. En efecto, el profesorado de especie de biografía imaginaria. La
secundaria parte en su formación de lectura de ficciones desempeña un
un desconocimiento de psicología importante papel en la formación y
evolutiva que le posibilite elaborar una desarrollo de la personalidad del lector,
intervención didáctica con lectores al punto que su madurez comunicativa
adolescentes, desde su propia necesita adentrarse en mundos
ficticios para contrastar su imaginario inventó como una lucha por el sentido
con la realidad y construir el sentido del existir. El hombre escucha historias
de su experiencia. y al hacerlo se cuenta a sí mismo.
La ficción habla al lector de lo Observar la vida de otros, sentir y dar
que siente ausente y aún no sabe. razones y explicaciones sobre vidas
Se puede vivir sin consumo de ajenas es también una manera de
ficciones literarias, sí, pero a costa comprender la vida propia. Todas las
de no incorporar la experiencia de sociedades buscan ligar el uso de unos
otros mundos, de prescindir de contenidos simbólicos con la palabra.
saber lo que otros personajes hacen Las creaciones literarias, y antes los
o sienten, o lo que el lector haría o mitos y las leyendas populares, han
sentiría. También de prescindir de vivir cristalizado como textos narrativos
situaciones de angustia o placer, de ficticios. Lo que interesa destacar ahora
dar respuesta al fracaso o al dolor, de es que se está ante construcciones
recibir informaciones sobre problemas verbales que permiten una
humanos generales o cuestiones reelaboración imaginaria del propio
relativas al campo de los afectos y mundo interior y que esto es así
sentimientos, también las relativas a la porque en la lectura literaria la produc-
sexualidad (Mareuil, 1977). tividad del texto se sitúa en el choque
del imaginario del lector con realidades
¿Qué se busca al leer ficciones? ficticias.
En la lectura de ficciones se pone
La bibliografía dedicada a desbrozar la en juego, por el lector y el texto, una
relación entre el psiquismo del autor, cadena de búsquedas y entregas que
las pulsiones y el acto creativo es dan resultados concretos en forma
considerable, sin embargo, es mucho de goce. El dispositivo consiste en la
menor la dedicada a mirar el proceso obtención de un gozo que satisface un
en sentido inverso, esto es, a elaborar deseo que aparece para compensar
tanto la motivación y lo que le sucede una ausencia. Estamos ante la llegada
al lector durante la lectura, como las al sujeto de algo real a través del
razones del sujeto en este proceso, dispositivo ficcional, algo que es un
pues también hay deseo involucrado efecto del discurso y que se presenta
en el acto de consumir ficciones. en el lector con eficacia mágica. Se
La escucha de ficciones se adentra podría decir que el consumo de
en la propia constitución del ser ficciones, así como las sentencias
humano. El hombre se elabora a judiciales, las amenazas verbales, los
través del desarrollo de varias sacramentos religiosos y otros actos
capacidades, entre ellas la de rituales verbales, tiene acumulado un
verbalizar y escuchar historias ficticias. capital simbólico (Bourdieu, 1982)
Se puede decir que la literatura se que es resultado de su valor mágico,
impulso nunca culminado: pasar del primeros pasos buscan satisfacer una
vacío al goce, esto es del deseo a la pulsión, después, se puede convertir
ficción. En el proceso de la recepción de forma autónoma en una
de la obra, el lector enfoca desde su competencia comunicativa más. En
imaginario una ficción ya construida, efecto, la lectura de ficciones permite
en donde encuentra un eco de su al lector realizar desde su propio
propia ausencia organizada en deseos. imaginar una construcción que
Este desear del lector, que viene de relaciona la ausencia originaria y la
su inconsciente en forma de pulsión función lúdica del texto y este imaginar
y se materializa en una actividad será una destreza de lectura que se
de búsqueda, se identifica en algún puede desarrollar y perfeccionar.
aspecto de lo que está inscrito en la
ficción. Por esto, cuando la lectura se La ficción satisface deseos
realiza con éxito, lo es porque nuestro
deseo encaja en la ficción y produce El placer desempeña un papel central
una satisfacción o una ganancia que en el uso de la ficción. El goce es la
compensa la ausencia que acompaña principal motivación psicológica que
nuestra existencia. Para Hons “el arte lleva a producir o recibir
es el instrumento que permite, de representaciones ficticias. Jean
alguna forma, resarcirnos del desfase Marie Schaeffer se pregunta
que abre la satisfacción de la pulsión (Schaeffer,1999) sobre la función que
en relación a las expectativas que se desempeña ese goce y sobre la
originaron en una primera experiencia necesidad de frecuentar ficciones,
mítica” (Hons, 2000). La explicación pues siempre “el placer juega un papel
pasa por relacionar el goce de la central en nuestro uso de la ficción; es
lectura con el goce primero que el único criterio según el cual
obtuvo el niño al sustituir la presencia juzgamos el éxito o fracaso de una
de la madre por un objeto transicional obra ficticia... para que una ficción
(Winnicott,1979) como puede ser avance debemos ver el paisaje
su propia mano, el pliegue de una (pintado), asistir al desenlace
sábana, un muñeco o cualquier otro (filmado), revivir la escena de relación
objeto. Sin embargo, lo interesante no (narrada); la manera en que
está en el objeto que es un sustituto, describimos el fracaso de una ficción
y tampoco en lo sustituido –la madre– –‘imposible meterse en esa película’ ,
que siempre será una ausencia, sino ‘es un relato que no engancha nunca’,
en el proceso de simbolización mismo ‘ese personaje no existe’, o también
que propicia en el sujeto una ‘el retrato no tiene la menor vida’– es
elaboración desde la imaginación. Se revelador del papel central
trata de la construcción del propio desempeñado por la ficción”
dispositivo ficcional en el que si los (Schaeffer,1999). El autor argumenta
que las ficciones son operaciones sienta atraído más por un soporte
cognitivas que trabajan para discursivo u otro, y por qué dentro
enriquecer, remodelar o readaptar del mismo soporte prefiere un texto a
nuestra identidad personal. Mediante otro. En este núcleo es donde se
la ficción se reorganizan los afectos y puede situar el proceso de enseñanza
los deseos sobre un terreno irreal y y aprendizaje de lo literario, pues
lúdico, de manera que el lector puede hablar de lo producido encamina a
experimentar con ellos sin ser ahogado hablar de la estructura del producto: el
por ellos. Para Schaeffer lo interesante funcionamiento de los soportes
no es la compensación que se logra discursivos ficticios.
con el contenido de la representación
imaginaria, sino que el uso de la obra La lectura literaria y la
de ficción permite pasar de un construcción del yo adolescente
contexto real a un contexto ficcional.
Lo principal es este ir y venir de la En la adolescencia, el sujeto se
realidad a universos ficticios. Lo enfrenta a cambios tanto en su cuerpo
importante es que el sujeto busca como en su mente. El cuerpo alcanza
un goce, una diversión y entre varias la madurez sexual reproductora y su
opciones elige la satisfacción estética, mente revive desde el periodo de
el consumo de ficciones. Después, el latencia infantil para asumir una
sujeto entraría en una sintonía afectiva primera imagen de personalidad
con la ficción que lo haría sentirse propia. Si al nuevo cuerpo del
de forma diferente en un proceso de adolescente no se llega sin dolor, otro
distanciamiento de él mismo en él tanto le ocurre a la mente que vive
mismo (Schaeffer, 1999). Desde este tres duelos simultáneos: la pérdida de
planteamiento, en la lectura de su cuerpo infantil, la pérdida de sus
ficciones lo determinante no es buscar padres de la infancia y la pérdida de su
la ausencia que la motiva, sino, por el identidad infantil. En este proceso, del
contrario, situar el papel cual surgirá una persona
compensatorio como una función transformada, se desarrolla una lucha
más entre otras posibles, entre las feroz entre lo que se es y lo que se
que destaca como principal la función desea o se imagina que se es. El joven
estética. Ciertamente, ante las posibles se enfrenta a una nueva realidad física
acciones que generan goce, el lector que su psique no puede reabsorber
escoge el consumo estético. Esto por completo. Emergen dos realidades
explica que la planificación discursiva nuevas para él: la posibilidad de
del texto y el diseño formal de la disponer del acto sexual y la necesidad
ficción jueguen también un papel de un trabajo de reelaboración
determinante en el goce y explica subjetiva que sentido a su vida.
también la razón de que el lector se
pero vivida en muchos casos como la para cumplir un objetivo. Este proceso
única real, lo lleva directamente a la (Solé, 1992) necesita un lector activo,
literatura. Al soñar se inventa a sí con una intención lectora concreta y
mismo y a veces es el único modo con una capacidad para construir el
de hacer que el deseo asome a su significado de lo que va leyendo. En
vida. No hablamos del sueño del que el caso de la lectura de ficciones en
duerme, que nos devuelve temores y la adolescencia y en el marco escolar,
deseos inconscientes; hablamos del esta capacidad para la construcción del
sueño del despierto, del fantaseo, de significado es lo más importante. Con
la invención de otros mundos y otras independencia del lenguaje artístico en
vidas. el que aparezca la ficción –narración,
Si los deseos no satisfechos son cine, poesía, canción, pintura, teatro,
los promotores tanto de la invención historieta...–, esta desata un
como de la lectura de fantasías y la mecanismo de delegación simbólica
fantasía viene a corregir o suplantar en el que se ofrece al lector la
una realidad que no satisface, lo que posibilidad de enfocar su realidad
hacemos al leer novelas es algo más: mediante su imaginación. Este buscar
vivir una pluralidad de vidas y, por del sujeto lector, junto con la
tanto, ensanchar la propia. Desde la delegación simbólica concreta de la
melancolía de lo que pudo ser y no ficción de que se trate, es el núcleo
fue, nos enfrentamos a la muerte, central del proceso. El texto literario,
al peligro, a las pérdidas, a la rutina. planteado de esta forma, permite una
Exactamente igual que el espectador lectura abierta. Los argumentos
de un cuadro atribuye estados encierran un conflicto que se
mentales a las figuras representadas o plantea desde dentro de los límites del
el espectador de una película atribuye mundo del relato por acontecimientos
motivaciones a los personajes, el lector o hechos que hacen o sufren los
de ficciones se pone en el lugar de personajes. El lector revive o refigura
las figuras del relato y se refigura: se desde su propia realidad lo que se le
representa a sí mismo como otro en presenta y obtiene con ello una
ese mundo ficticio. ganancia emocional. Este es el efecto
que la obra provoca: se produce una
Cómo se lee la ficción resonancia entre la ficción y algún
conflicto del lector. Así mismo, el joven
En la lectura se produce una leería para acceder por medio de la
interacción entre el texto y el lector trama, la emotividad y la identificación
a una figuración de su propio yo.
Considerada de esta manera, la
audiencia imaginaria que lo lleva al joven a actuar y
reaccionar frente a una audiencia irreal que también lectura y lo que le sucede al sujeto
es resultado de su fantasía. (Elkind, 1978). mientras la realiza, el trabajo de
MORENO, V. (2003)
“¿Qué hacemos con la lectura?”, en
Cuadernos de literatura infantil y juvenil,
N° 166, (7-13).
PETIT, R. (2001)
Lecturas: del espacio íntimo al espacio
público, Fondo de Cultura Económica, México.
REUTER, Y. (2001)
La lecture littéraire: elements de definition. Le
Français aujourd´hui N° 112.
SCHAEFFER, J. M. (1999)
¿Pourquoi la fiction?, Seuil, Paris.
SOLÉ, I. (1922)
Estrategias de la lectura, Graó, Barcelona.