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La literatura juega un papel crucial en la construcción de la identidad durante la adolescencia, permitiendo a los jóvenes explorar sus emociones y problemas a través de la ficción. Sin embargo, la enseñanza de la literatura a menudo fracasa en fomentar la lectura, lo que requiere una revaluación de su rol en la educación. La lectura de ficción no solo proporciona evasión, sino que también ayuda a los adolescentes a procesar sus experiencias y deseos, convirtiéndose en una herramienta esencial para su desarrollo personal.

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La literatura juega un papel crucial en la construcción de la identidad durante la adolescencia, permitiendo a los jóvenes explorar sus emociones y problemas a través de la ficción. Sin embargo, la enseñanza de la literatura a menudo fracasa en fomentar la lectura, lo que requiere una revaluación de su rol en la educación. La lectura de ficción no solo proporciona evasión, sino que también ayuda a los adolescentes a procesar sus experiencias y deseos, convirtiéndose en una herramienta esencial para su desarrollo personal.

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Sobre la

literatura
zona
en la
adolescencia
Francisco Alonso Blázquez
próxima
Mondrian, P. Evolución, 1911, p. 29

zona próxima
Revista del Instituto FRANCISCO ALONSO
CATEDRÁTICO DE LIETRATURA DE SECUNDARIA, MIEMBRO INVESTIGADOR DEL
de Estudios Superiores
INSTITUTO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE LA UNIVERSIDAD
en Educación AUTÓNOMA DE MADRID (ESPAÑA)
Universidad del Norte ([Link]@[Link])
DIRECCIÓN INSTITUCIONAL: INSTITUTO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS DE LA
nº 6, diciembre, 2005 EDUCACIÓN. UNIVERSIDAD DE MADRID. CIUDAD UNIVERSITARIA DE
ISSN 1657-2416 CANTOBLANCO. 28049 MADRID (ESPAÑA).
RESUMEN
Durante la etapa de la adolescencia,
la ficción literaria es un factor
importante en la construcción del yo.
En la soledad de la lectura de obras
literarias puede el joven encontrar
cuestiones referidas a sus propios
afectos, sentimientos, problemas y
también las referidas a la sexualidad. During adolescence, fiction litera-
Sin embargo, la enseñanza de la ture plays an important role in the
literatura en esta etapa va en ego construction. Young people
dirección contraria, a juzgar por su may find issues regarding their own
fracaso a la hora de formar lectores al affections, feelings, problems and
margen de los trámites académicos. sexuality in the solitude of reading.
El fomento de la lectura pasa por However, the teaching of literature
replantear de nuevo el papel de la at this stage goes in the opposite
ficción literaria en el deseo del lector direction considering its failure in
y por redefinir su perfil como materia creating readers outside the aca-
enseñable asociada a la lengua. demic circles. The encouragement
Literatura, adolescencia,
palabras clave: of reading is a matter of redefining
ABSTRACT

educación literaria, fomento de la the role of fiction literature and re-


lectura. thinking its characteristics as content
related to Language teaching.
key words: Literature, adolescence,
literary teaching, encouragement of
reading.

F E C H A D E R E C E P C I Ó N : SEPTIEMBRE DE
2005
F E C H A D E ACEPTAC I Ó N : DICIEMBRE DE 2005
Francisco Alonso

Introducción problemática social y psicológica,


condicionándoles el proceso de

¿
Por qué los adolescentes aprendizaje. Otro ejemplo sería la
abandonan la lectura literaria? Si extraordinaria presión que la sociedad
en la ficción el lector compensa ejerce para que los jóvenes lean más,
frustraciones y entra en resonancia aunque realmente no está claro
afectiva con lo que se representa, si lo que se demanda es que los
parecería lógico pensar que el adolescentes consuman más ficciones
adolescente, por su propia condición entre las muchas que ya consumen
psicológica de búsqueda y riesgo, en cine, televisión y música, por
estaría muy predispuesto al consumo ceñirse a su marco de ocio, o se les
de ficciones literarias. Sin embargo, la pide explícitamente que consuman
realidad es otra: entre los 13 y los 18 más ficciones literarias desde un
años de edad se produce el mayor convencimiento bienintencionado de
distanciamiento entre el texto literario que la lectura de libros será siempre
y su consumo. Las causas de ello son buena y su frecuentación transmisora
varias y para su esclarecimiento hay de educación y valores.
que fundamentar tanto lo que le pasa Abordar estos aspectos presupone
al sujeto cuando lee, como el papel haber trabajado previamente, por un
que desempeña en ello la institución lado, algo tan simple como que con la
escolar misma, ya que es allí donde se lectura de ficciones se realiza una
produce este fracaso en el fomento de acción verbal real que genera un
la lectura. espacio psíquico que no es una
La deliberación sobre la viabilidad ilusión, y por otro, que la lectura de
–en el sentido de logro o fracaso– de ficciones pertenece al orden del deseo
la enseñanza de la literatura en la y que, por tanto, se debe considerar
secundaria, se alimenta por su ausencia. Las historias de ficción
planteamientos implícitos no discutidos permiten proyectar los factores
que dificultan su esclarecimiento. Por afectivos originarios de la personalidad
ejemplo, la didáctica de la literatura, y ello tiene una incidencia especial en
como un contenido específico, está la adolescencia, etapa en donde la
ausente de las facultades de letras, dependencia del grupo y la
que es de donde salen los futuros elaboración ficticia de su propia
docentes de literatura de la enseñanza realidad hace que el joven viva una
media. En efecto, el profesorado de especie de biografía imaginaria. La
secundaria parte en su formación de lectura de ficciones desempeña un
un desconocimiento de psicología importante papel en la formación y
evolutiva que le posibilite elaborar una desarrollo de la personalidad del lector,
intervención didáctica con lectores al punto que su madurez comunicativa
adolescentes, desde su propia necesita adentrarse en mundos

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ficticios para contrastar su imaginario inventó como una lucha por el sentido
con la realidad y construir el sentido del existir. El hombre escucha historias
de su experiencia. y al hacerlo se cuenta a sí mismo.
La ficción habla al lector de lo Observar la vida de otros, sentir y dar
que siente ausente y aún no sabe. razones y explicaciones sobre vidas
Se puede vivir sin consumo de ajenas es también una manera de
ficciones literarias, sí, pero a costa comprender la vida propia. Todas las
de no incorporar la experiencia de sociedades buscan ligar el uso de unos
otros mundos, de prescindir de contenidos simbólicos con la palabra.
saber lo que otros personajes hacen Las creaciones literarias, y antes los
o sienten, o lo que el lector haría o mitos y las leyendas populares, han
sentiría. También de prescindir de vivir cristalizado como textos narrativos
situaciones de angustia o placer, de ficticios. Lo que interesa destacar ahora
dar respuesta al fracaso o al dolor, de es que se está ante construcciones
recibir informaciones sobre problemas verbales que permiten una
humanos generales o cuestiones reelaboración imaginaria del propio
relativas al campo de los afectos y mundo interior y que esto es así
sentimientos, también las relativas a la porque en la lectura literaria la produc-
sexualidad (Mareuil, 1977). tividad del texto se sitúa en el choque
del imaginario del lector con realidades
¿Qué se busca al leer ficciones? ficticias.
En la lectura de ficciones se pone
La bibliografía dedicada a desbrozar la en juego, por el lector y el texto, una
relación entre el psiquismo del autor, cadena de búsquedas y entregas que
las pulsiones y el acto creativo es dan resultados concretos en forma
considerable, sin embargo, es mucho de goce. El dispositivo consiste en la
menor la dedicada a mirar el proceso obtención de un gozo que satisface un
en sentido inverso, esto es, a elaborar deseo que aparece para compensar
tanto la motivación y lo que le sucede una ausencia. Estamos ante la llegada
al lector durante la lectura, como las al sujeto de algo real a través del
razones del sujeto en este proceso, dispositivo ficcional, algo que es un
pues también hay deseo involucrado efecto del discurso y que se presenta
en el acto de consumir ficciones. en el lector con eficacia mágica. Se
La escucha de ficciones se adentra podría decir que el consumo de
en la propia constitución del ser ficciones, así como las sentencias
humano. El hombre se elabora a judiciales, las amenazas verbales, los
través del desarrollo de varias sacramentos religiosos y otros actos
capacidades, entre ellas la de rituales verbales, tiene acumulado un
verbalizar y escuchar historias ficticias. capital simbólico (Bourdieu, 1982)
Se puede decir que la literatura se que es resultado de su valor mágico,

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de la plusvalía que genera el miste- interiorización del objeto. En este


rio del ministerio. Esto es así porque proceso el lector realiza una
en el consumo de ficciones el lector transferencia desde el deseo
deja en suspenso su personalidad y inconsciente hacia las
se abandona a un soñar despierto en representaciones de la ficción. El
una realidad ficticia en la cual es un mecanismo de este soñar despierto
personaje potencial. En la narración sería el mismo que el de los sueños:
de mundos ficticios, quien los recibe “La transferencia no es otra cosa que
es un lector del mundo real que se el proceso mismo de formación del
desdobla e introduce con su escucha sueño, en el sentido en que el
en el universo ficticio para convertirse deseo inconsciente, para decirse, debe
en otro: lector desde el mundo real y transferirse sobre representaciones
oyente -narratario- en el mundo preconscientes de la vigilia y traducirse
ficticio. en ellas” (Freud, 1900). En efecto, el
La consecuencia de lo anterior es lector detecta en la obra de ficción un
que en el proceso de la comunicación eco de lo emitido por su propio
artística se realiza una acción que sitúa imaginario y lo revivirá en la ficción
al lector en un lugar simbólico que como cumplimiento de deseos. Es
señala a lo que fantasea sobre sí como si, sin responder a un proceso
mismo. El enunciado de ficción va racional, sintiera una resonancia entre
promoviendo universos en los que el componentes de su yo y algunas
lector encuentra las palabras de sus características físicas y aptitudes
propias fantasías, conflictos, miedos o psíquicas de los personajes y
deseos. Por todo, leer es un acto que contenidos de la ficción. En
por un lado se asienta en el propio consecuencia, detrás de la lectura de
placer de la lectura y por otro se ficciones hay una conducta que es
sustenta en el vacío que ésta viene a respuesta a la frustración necesaria
llenar. para vivir la realidad: “Cada fantasía
singular es un cumplimiento de un
La ficción es una evasión deseo, una rectificación de la
insatisfactoria realidad” (Castilla del
Durante la lectura se crea una nueva Pino, 1994). Parece claro que la
experiencia en la que el lector ficción permite al lector imaginar otras
descubre y siente lo que no sabía de sí vidas y lugares y tener sentimientos
mismo y los demás, o no se atrevía a desde esas vidas y lugares. Por esto,
decirse. El lector hace del texto ficticio la lectura de universos ficticios es una
un objeto sobre el cual se proyecta. evasión de la realidad, evasión que
Para el sujeto se trata de una proporciona placer y que es transitoria
identificación con aspectos de la trama mediante el pacto de ficcionalidad.
y los personajes, es decir, de una Será desde aquí, desde el goce, donde

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el consumo de ficciones se puede vida 2, pues le permite vivir otras vidas


convertir en una acción repetida y mundos sin salir de él mismo.
(Castilla del Pino, 1994) a lo largo de
la vida del lector e incluso adictiva. La ficción llena un vacío
Si la ficción aleja al sujeto de su
mundo y lo lleva a otro, hay que El consumo de ficciones busca paliar
plantear cómo se lleva a cabo este una ausencia. Si todos provenimos
proceso. Se trata de una proyección de la separación del mundo materno
que realiza el sujeto durante la lectura, que nos hizo sujetos, separación que
es una sutura1 entre la realidad y la fue dolorosa y deja huellas mnémicas
ficción y supone una regresión que alimentan el miedo y la ansiedad,
emocional del sujeto que pone en el arte es equivalente al juego que
contacto su historia y goce infantil, inventa al niño para reelaborar ese
obtenido en el juego, con el goce miedo y desasosiego. Visto desde
actual, que es sustituto de aquel, “el fuera, en este jugar está muy clara la
juego y la fantasía tienen en común ficcionalización de algún episodio del
que proporcionan placer. El adulto devenir del niño: siguiendo un deseo,
sacrifica el jugar por alguna obligación el niño juega –imagina y actúa– para
de la realidad externa, permuta el compensar una pérdida. En el
juego por la fantasía” (Freud, 1918). consumo de ficciones sucede
En definitiva, la ficcionalidad propicia exactamente igual que en otros
que el sujeto lector levante censuras y dispositivos simbólicos como el mito,
defensas y se adentre en un universo el rito y el juego, que no sólo explican
no real, pero posible, que funciona en el mundo al sujeto, sino que le
analogía con su propio devenir. En el permiten conciliarse con lo deseado
acto de leer, el lector cobra conciencia y con lo desconocido; el arte es un
en su yo de que junto al fragmento objeto sustitutivo que nos compensa
racional y consciente, hay otros de cierta incompletud.
fragmentos no menos empíricos: Lo que prevalece en el consumo
visiones, ensoñaciones, sueños de ficciones es la repetición de un
diurnos, ilusiones fantásticas, vivencias
imaginadas. El efecto de todo esto es
que en la ficción el sujeto multiplica su
2
“La ficción multiplica las vidas, da al lector una
pluralidad de vidas, es un modo de ensanchar la
existencia. La vida está llena de renuncias que nos
permiten olvidar incluso la principal amenaza: nuestra
desaparición. Lo bueno de la ficción es que nos pre-
1
La sutura (la abolición del Ausente y su resurrección senta la muerte, el peligro, la pérdida, la rutina, lo que
en Alguien) tiene un doble efecto: esencialmente no fuimos y lo que no somos, el paralelo de nuestro
retroactivo sobre el plano del significante, puesto devenir, pero a la vez permite distanciarse y sobrevivir
que rige un cambio semántico entre un campo a los personajes con quienes nos identificamos. De
presente y un campo imaginario que representa al la ficción salimos indemnes, de la muerte real no”
que el primero ha sucedido (Oudart, 1969). (Freud, 1915).

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impulso nunca culminado: pasar del primeros pasos buscan satisfacer una
vacío al goce, esto es del deseo a la pulsión, después, se puede convertir
ficción. En el proceso de la recepción de forma autónoma en una
de la obra, el lector enfoca desde su competencia comunicativa más. En
imaginario una ficción ya construida, efecto, la lectura de ficciones permite
en donde encuentra un eco de su al lector realizar desde su propio
propia ausencia organizada en deseos. imaginar una construcción que
Este desear del lector, que viene de relaciona la ausencia originaria y la
su inconsciente en forma de pulsión función lúdica del texto y este imaginar
y se materializa en una actividad será una destreza de lectura que se
de búsqueda, se identifica en algún puede desarrollar y perfeccionar.
aspecto de lo que está inscrito en la
ficción. Por esto, cuando la lectura se La ficción satisface deseos
realiza con éxito, lo es porque nuestro
deseo encaja en la ficción y produce El placer desempeña un papel central
una satisfacción o una ganancia que en el uso de la ficción. El goce es la
compensa la ausencia que acompaña principal motivación psicológica que
nuestra existencia. Para Hons “el arte lleva a producir o recibir
es el instrumento que permite, de representaciones ficticias. Jean
alguna forma, resarcirnos del desfase Marie Schaeffer se pregunta
que abre la satisfacción de la pulsión (Schaeffer,1999) sobre la función que
en relación a las expectativas que se desempeña ese goce y sobre la
originaron en una primera experiencia necesidad de frecuentar ficciones,
mítica” (Hons, 2000). La explicación pues siempre “el placer juega un papel
pasa por relacionar el goce de la central en nuestro uso de la ficción; es
lectura con el goce primero que el único criterio según el cual
obtuvo el niño al sustituir la presencia juzgamos el éxito o fracaso de una
de la madre por un objeto transicional obra ficticia... para que una ficción
(Winnicott,1979) como puede ser avance debemos ver el paisaje
su propia mano, el pliegue de una (pintado), asistir al desenlace
sábana, un muñeco o cualquier otro (filmado), revivir la escena de relación
objeto. Sin embargo, lo interesante no (narrada); la manera en que
está en el objeto que es un sustituto, describimos el fracaso de una ficción
y tampoco en lo sustituido –la madre– –‘imposible meterse en esa película’ ,
que siempre será una ausencia, sino ‘es un relato que no engancha nunca’,
en el proceso de simbolización mismo ‘ese personaje no existe’, o también
que propicia en el sujeto una ‘el retrato no tiene la menor vida’– es
elaboración desde la imaginación. Se revelador del papel central
trata de la construcción del propio desempeñado por la ficción”
dispositivo ficcional en el que si los (Schaeffer,1999). El autor argumenta

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que las ficciones son operaciones sienta atraído más por un soporte
cognitivas que trabajan para discursivo u otro, y por qué dentro
enriquecer, remodelar o readaptar del mismo soporte prefiere un texto a
nuestra identidad personal. Mediante otro. En este núcleo es donde se
la ficción se reorganizan los afectos y puede situar el proceso de enseñanza
los deseos sobre un terreno irreal y y aprendizaje de lo literario, pues
lúdico, de manera que el lector puede hablar de lo producido encamina a
experimentar con ellos sin ser ahogado hablar de la estructura del producto: el
por ellos. Para Schaeffer lo interesante funcionamiento de los soportes
no es la compensación que se logra discursivos ficticios.
con el contenido de la representación
imaginaria, sino que el uso de la obra La lectura literaria y la
de ficción permite pasar de un construcción del yo adolescente
contexto real a un contexto ficcional.
Lo principal es este ir y venir de la En la adolescencia, el sujeto se
realidad a universos ficticios. Lo enfrenta a cambios tanto en su cuerpo
importante es que el sujeto busca como en su mente. El cuerpo alcanza
un goce, una diversión y entre varias la madurez sexual reproductora y su
opciones elige la satisfacción estética, mente revive desde el periodo de
el consumo de ficciones. Después, el latencia infantil para asumir una
sujeto entraría en una sintonía afectiva primera imagen de personalidad
con la ficción que lo haría sentirse propia. Si al nuevo cuerpo del
de forma diferente en un proceso de adolescente no se llega sin dolor, otro
distanciamiento de él mismo en él tanto le ocurre a la mente que vive
mismo (Schaeffer, 1999). Desde este tres duelos simultáneos: la pérdida de
planteamiento, en la lectura de su cuerpo infantil, la pérdida de sus
ficciones lo determinante no es buscar padres de la infancia y la pérdida de su
la ausencia que la motiva, sino, por el identidad infantil. En este proceso, del
contrario, situar el papel cual surgirá una persona
compensatorio como una función transformada, se desarrolla una lucha
más entre otras posibles, entre las feroz entre lo que se es y lo que se
que destaca como principal la función desea o se imagina que se es. El joven
estética. Ciertamente, ante las posibles se enfrenta a una nueva realidad física
acciones que generan goce, el lector que su psique no puede reabsorber
escoge el consumo estético. Esto por completo. Emergen dos realidades
explica que la planificación discursiva nuevas para él: la posibilidad de
del texto y el diseño formal de la disponer del acto sexual y la necesidad
ficción jueguen también un papel de un trabajo de reelaboración
determinante en el goce y explica subjetiva que sentido a su vida.
también la razón de que el lector se

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Se podría generalizar diciendo experimentando sentimientos de


que en la adolescencia se está atracción o rechazo.
aprendiendo a vivir y a la vez todo se ¿Qué podemos hacer entonces
vive con la máxima intensidad. Sin para animar a los jóvenes a leer? Esto
duda, es el momento ideal para la es, introducir en la enseñanza reglada
crisis y la catarsis, para interiorizar la la construcción del propio lector. El
lectura literaria en función de sus alumno debe leer para constatar
intereses y preocupaciones. La algún contenido del programa de
literatura permite al adolescente vivir estudios, habría que pasar a leer por
situaciones de adversidad y angustia, leer. Para ello y desde los institutos de
tomar conciencia de pulsiones que secundaria, a falta de una asignatura
llevan al sexo o a la violencia y aligerar específica y autónoma para trabajar la
su tensión psicológica mediante una literatura, habría que aprovechar los
construcción verbal; y es que vivir resquicios de los programas docentes
en su imaginación y por personajes centrados, sobre todo, en el estudio
interpuestos favorece en el lector del lenguaje, y plantear lecturas
adolescente la comprensión de sus concretas que se justifiquen en sí
propios deseos y problemas. A este mismas. Si la obra literaria tiene por
respecto, uno de los errores que principal objeto su lectura, el objetivo
aparecen en las clases de lengua y de la educación será respetarlo y no ir
literatura de la enseñanza secundaria mucho más allá. En definitiva, no hay
actual, es olvidar que la dimensión que “estudiar” la obra. En estas edades
principal de la lectura es emotiva, que el placer de la lectura se desvirtúa si
leer literatura moviliza contenidos hay que estar pendiente de recursos
del inconsciente con efectos en lo expresivos o de realizar un análisis
emocional y que, en consecuencia, abstracto de la obra (Moreno, 2003).
esta es la actividad principal -según
algunos casi la única posible (Petit, Leer para soñar
2001)- que se debería tener en
cuenta en la educación literaria. La Uno de los componentes de la mente
conclusión principal es que el valor adolescente es fantasear. Ante su vida
que atribuye el adolescente al texto personal y familiar, el joven
literario, lo que le dice, la razón de que frecuentemente recurre a una
le guste o no, está en relación directa elaboración fantaseada de su propia
con el contenido emotivo que mueve situación y se la cree hasta el punto de
en él y con el impacto, placentero o vivirla como real3. Esta biografía ficticia,
no, que le crea. Lo cierto es que el
adolescente toma posición enseguida
3
Esta vida fantaseada es definida por Elkind como
fábula personal y se trata de la historia de sí mismo
ante lo que sucede en un relato y se que uno se cuenta a sí mismo. En el caso de la
sitúa ante lo que hacen los personajes adolescencia esta noción se completa con la idea de

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sobre la literatura en la adolescencia

pero vivida en muchos casos como la para cumplir un objetivo. Este proceso
única real, lo lleva directamente a la (Solé, 1992) necesita un lector activo,
literatura. Al soñar se inventa a sí con una intención lectora concreta y
mismo y a veces es el único modo con una capacidad para construir el
de hacer que el deseo asome a su significado de lo que va leyendo. En
vida. No hablamos del sueño del que el caso de la lectura de ficciones en
duerme, que nos devuelve temores y la adolescencia y en el marco escolar,
deseos inconscientes; hablamos del esta capacidad para la construcción del
sueño del despierto, del fantaseo, de significado es lo más importante. Con
la invención de otros mundos y otras independencia del lenguaje artístico en
vidas. el que aparezca la ficción –narración,
Si los deseos no satisfechos son cine, poesía, canción, pintura, teatro,
los promotores tanto de la invención historieta...–, esta desata un
como de la lectura de fantasías y la mecanismo de delegación simbólica
fantasía viene a corregir o suplantar en el que se ofrece al lector la
una realidad que no satisface, lo que posibilidad de enfocar su realidad
hacemos al leer novelas es algo más: mediante su imaginación. Este buscar
vivir una pluralidad de vidas y, por del sujeto lector, junto con la
tanto, ensanchar la propia. Desde la delegación simbólica concreta de la
melancolía de lo que pudo ser y no ficción de que se trate, es el núcleo
fue, nos enfrentamos a la muerte, central del proceso. El texto literario,
al peligro, a las pérdidas, a la rutina. planteado de esta forma, permite una
Exactamente igual que el espectador lectura abierta. Los argumentos
de un cuadro atribuye estados encierran un conflicto que se
mentales a las figuras representadas o plantea desde dentro de los límites del
el espectador de una película atribuye mundo del relato por acontecimientos
motivaciones a los personajes, el lector o hechos que hacen o sufren los
de ficciones se pone en el lugar de personajes. El lector revive o refigura
las figuras del relato y se refigura: se desde su propia realidad lo que se le
representa a sí mismo como otro en presenta y obtiene con ello una
ese mundo ficticio. ganancia emocional. Este es el efecto
que la obra provoca: se produce una
Cómo se lee la ficción resonancia entre la ficción y algún
conflicto del lector. Así mismo, el joven
En la lectura se produce una leería para acceder por medio de la
interacción entre el texto y el lector trama, la emotividad y la identificación
a una figuración de su propio yo.
Considerada de esta manera, la
audiencia imaginaria que lo lleva al joven a actuar y
reaccionar frente a una audiencia irreal que también lectura y lo que le sucede al sujeto
es resultado de su fantasía. (Elkind, 1978). mientras la realiza, el trabajo de

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enseñar a leer ficciones en el marco 8%4. Un trabajo más reciente5


escolar o fomentar su lectura fuera mejora este resultado y la lectura de
de ese marco, se aleja en un primer los adolescentes se sitúa en torno del
momento tanto de su explicación 28%, aunque aquí se tiene en cuenta
metatextual como de su subordinación no sólo a los que leen
a la historia de la literatura. Sin duda, literatura sino también, historietas,
que ambos factores son sus revistas y periódicos. Parece evidente,
componentes, igual que los rasgos de pues, que los adolescentes no
estilo del autor, las relaciones con el vislumbran la lectura como una
género y los códigos de época, pero práctica divertida y frecuente. La razón
están sepultados en lo interno de la principal es que no la consideran
obra y a ello se accede por como un estímulo para su
necesidades académicas y, imaginación6 y tampoco ven en ella
generalmente, posterior a la lectura. un reflejo de sus intereses. Son chicos
Son la explicación del efecto pero no que están en plena transformación
el efecto literario mismo al que hay personal y que suelen rechazar los
que ir directamente para su fomento consejos de padres y profesores. Se ha
en el trabajo con el adolescente. comprobado que de todas las
actividades y ocupaciones que
La escuela no inculca prefieren dentro de su tiempo libre7,
el hábito de la lectura leer ocupa la penúltima posición al
lado de “no hacer nada”.
La edad más lectora está entre los 10 De los datos anteriores podemos
y 12 años. Los datos sobre los hábitos concluir que la escuela no hace
de lectura revelan que el principal reto progresar el hábito lector. En contra de
en el fomento de la lectura literaria no lo que parecería lógico, los jóvenes al
es familiarizar a los niños con los libros ganar autonomía van prescindiendo de
sino evitar que se alejen de ellos al la lectura en beneficio de otras formas
llegar a la adolescencia. Está de diversión, mientras la escuela
comprobado que los libros pierden su acentúa su papel normalizador y de
atractivo inicial a medida que los
contenidos narrativos ceden terreno a 4
Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE),
las materias de estudio y a los textos 2001.
5
Centro de Investigación y Documentación Educativa
más especializados. Según datos (CIDE), “Los hábitos lectores de los adolescentes
recientes de diferentes organismos, un españoles”, MECD, 2004.
6
Solamente el 21% de los que leen lo hacen
76% de los estudiantes de primaria “porque les ayuda a imaginar”. CIDE, 2004.
(6 a 12 años) “gusta mucho” la 7
Por orden de preferencia: salir con amigos, escu-
char música, ir a la discoteca, practicar deporte, ir al
lectura, sin embargo, en el sector de
cine, ver la televisión, navegar por Internet, jugar con
enseñanza secundaria (13 a 16 años) ordenador o consola, leer, no hacer nada, (CIDE),
el gusto por leer desciende hasta el 2004).

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sobre la literatura en la adolescencia

control social en el momento más y demanda semejantes a los de


delicado de la enseñanza secundaria otros espectáculos artísticos como el
(de 14 a 16 años). Realmente no cine, el teatro, la pintura, la música.
se busca que el alumno desarrolle En el mercado de las diversiones, el
su propio camino con arreglo a sus goce literario ocupa un lugar propio.
capacidades reales y a su propio ritmo Esto es así porque lo que está en
psicológico, al contrario, se encajan juego es la experiencia emocional e
contenidos generalmente intelectual que el libro propone. La
conceptuales en tiempos lectivos motivación psicológica directa que
predeterminados, para un proceso de nos lleva a leer ficción es de orden
selección académica preuniversitaria hedonista. Por esto, tanto la misión
que deja fuera a la mitad del formativa atribuida a la literatura, como
alumnado. Aquí radica el fracaso en sus propias expectativas de disfrute,
la creación del hábito lector en los desbordan el planteamiento tradicional
jóvenes. Es difícil que el centro escolar de la enseñanza de la literatura en
tal y como hoy está organizado sirva la secundaria, que consiste
para ello. Habría que sustituir el aula esencialmente en la memorización
por la biblioteca y la lectura dirigida por de conceptos sobre épocas literarias,
la lectura libre y hacer una didáctica autores y obras, junto con la lectura de
específica desde esos supuestos. El fragmentos de clásicos indiscutibles
espacio de lectura nunca será público del panteón literario, lectura de
como lo puede ser la explicación o la fragmentos que sirve de ejemplo o
divulgación. Al contrario, la lectura es demostración de algo de lo dicho. Se
un ejercicio privado, solitario, crea así una doble concepción para la
silencioso, que se apoya en la enseñanza de la literatura. Por un lado,
afectividad e imaginación (Petit, considerar el hecho literario en su
2001). contexto histórico y profundizar, desde
contenidos conceptuales, en el sentido
La educación del texto, en su valor frente a otros
literaria del adolescente textos del autor, en su significación en
la historia de la literatura y en la
En una sociedad que dispone de explicación lingüística de su estructura
más de 6.000 millones de páginas discursiva. Por otro, se puede
web, que prácticamente son una considerar el texto literario en el
enciclopedia universal, ya no se lee contexto real del aprendizaje del
literatura para obtener información o adolescente, abordando los elementos
conocimientos. Hoy el componente motivacionales para leer esa ficción
principal de la lectura literaria es el concreta en el aula, teniendo en
goce, la diversión del sujeto y ello cuenta los contenidos experienciales
desde unos planteamientos de oferta que la obra propone, la realidad

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afectiva y sentimental del lector. En confirmar que no le interesa o que


definitiva, se está ante la disyuntiva de está ante un mero trámite académico.
si la lectura literaria es un contenido Realmente la literatura más leída es
de tipo declarativo o procedimental. la menos enseñada y la que está
Si se está ante un conocimiento que más ausente en la biblioteca escolar.
constituye un saber conceptual o un En muchos casos la cultura con
saber hacer. El profesor debe optar mayúscula se convierte en exclusión
en su planteamiento didáctico en la del goce lector y lleva al suspenso
enseñanza secundaria, limitado en académico8.
contenido y tiempo, entre buscar Entre los adolescentes está muy
que el alumno sepa cosas sobre las clara la distinción entre lectura de
obras que lee o sepa hacer cosas con clase y lectura de placer. Se pueden
las obras que lee. Aunque ambos establecer diferentes modos de lectura
enfoques parecen complementarios del texto literario (Reuter, 2001) según
en la realidad del marco escolar no la esfera social en donde se inscriba
lo son, no tanto como por implicar la lectura. Hay una lectura privada
tiempos lectivos excluyentes del texto literario que gira siempre en
sino porque el segundo apunta torno del consumo hedonista; hay
directamente a la construcción de la también una lectura profesional desde
experiencia lectora y el primero no ámbitos universitarios que establecen
transciende de lo metaliterario. el canon literario y su teoría, también
En el aula el trabajo didáctico es hay lectura profesional en ámbitos de
sobre todo de comprensión y no la producción editorial que crean la
tanto de explicación. No se puede oferta comercial, junto con ámbitos
olvidar que se está ante unos lectores periodísticos y publicitarios que
adolescentes que no tienen tradición aprueban lecturas y consolidan modas
literaria, tampoco criterio formal y y productos; finalmente, hay un tercer
además acusan un notable déficit de tipo de lectura de la literatura que
argumentos simbólicos. No es útil, emana del ámbito escolar y que se
por tanto, poner el acento durante caracteriza por el carácter impuesto
la primera adolescencia, en la de los textos, la disparidad de sus
historiografía literaria y menos aún en usos y la heterogeneidad de modos
la dudosa evolución formal de autores de comentario y análisis. Es un
y obras literarias. El canon académico
es aquí ilusorio y acaban vacías de 8
“¿Qué tipo de experiencia promueve la literatura
en los alumnos? ¿Cuál es el sentido de enseñar
significación las decisiones didácticas literatura en la escuela? ¿Cuáles son los modos
que desde ese supuesto se toman. más apropiados de enseñar y aprender literatura?”
Aunque es triste constatarlo, a veces, BombiniI, G.; (2001), “La literatura en la escuela”,
en Entre líneas. Teorías y enfoques en la enseñanza
desde un planteamiento historicista, la de la escritura, la gramática y la literatura, Maite
asignatura sólo le sirve al alumno para Alvarado, Flacsomanantial, Buenos Aires.

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sobre la literatura en la adolescencia

error leer obras en la adolescencia que la introducción a la lectura


simplemente porque sean del canon literaria se reduzca a la lectura de
y más aún estudiarlas sin calibrar fragmentos literarios de por ejemplo
si resultan legibles en esa edad. La quinientos años de evolución de
comunicación literaria real no depende la narrativa, la poesía o el teatro, y
tanto de lo que entrega el texto, como, ello entremezclado con el estudio
sobre todo, de lo que hace con el de conceptos lingüísticos, según los
texto quien lo recibe. En clase de programas vigentes para la secundaria
secundaria, en un primer momento actual. Esto sólo servirá para acumular
hay que trabajar la capacidad de informaciones que ilustran contenidos
lectura de obras con un horizonte programáticos, pero no para avanzar
comprensible para el adolescente, y un centímetro en interpretar y valorar
en un segundo momento hay que lo que les dice un relato o una novela
trabajar la experiencia de conocimiento completa. Sin goce no hay lectura y sin
que se obtiene con la ficción mediante ella es imposible interpretar y valorar.
el comentario del comportamiento En tercer lugar hay que plantear
de los personajes, y el análisis del un trabajo en el aula en el que los
modo en que afrontan el sentido de alumnos digan con su propia voz, con
su existencia. Habrá que plantear la su propio imaginario y deseo, lo que
lectura misma como la actividad más han construido en el momento de la
importante en las clases de literatura, lectura: discutir entre varios lectores
para después abordar su productividad los aspectos temáticos sugeridos por
con una puesta en común y discusión la obra, los conflictos implicados en
de lo que dicen las obras a los el argumento, la administración de
lectores. Aparecerá en los comentarios la información por el narrador, las
que lo que el lector adolescente decisiones de los personajes sobre
desea es que la ficción incluya sus sus vidas, lo que propone como
propios sentimientos y estimule su conclusión el final de la obra. Hablar
imaginación, de manera que esas de lo que se ha leído no sólo es útil ya
obras reflejen sus alegrías, goces, que obliga a focalizar y tomar partido
ansias, temores y problemas. por algún aspecto de lo leído, sino que
Todo lo anterior lleva a una es necesario para afianzar la lectura
conclusión: trabajar con la literatura en por cuanto permite al adolescente
la adolescencia exige, en primer lugar, compartir su experiencia lectora que
tener en cuenta la edad psicológica no hay que olvidar que es solitaria y
y la capacidad de comprensión real silenciosa.
del lector; en segundo lugar realizar Si el lector adolescente interioriza
una selección de títulos coherente esta dinámica lectora, enseguida
con sus posibilidades y gustos reales. se adentrará en una reflexión
Con 15 ó 16 años, es arriesgado propia sobre lo que proporciona a

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él la lectura. Comprenderá que la Referencias


sensación de aburrimiento o soledad o
incomprensión que siente, forma parte BOURDIEU, P. (1982)
de la vida y es la otra cara necesaria Ce qui parler veut dire. L’economie des
del existir. Que el ser humano échanges linguistiques, Fayard, Paris.
debe renunciar a una parte de su
FREUD, S. (1900)
satisfacción pulsional para acceder La interpretación de los sueños. Obras
a la realidad, y que para escapar de Completas, V, Amorrortu 1970, Buenos Aires.
esa realidad insatisfactoria recurre a
un mundo de fantasía. Que leer es CASTILLA DEL PINO, C. (1994)
explorar otras vidas y mundos desde el “El psicoanálisis, la hermenéutica del lenguaje
propio yo. Que a veces se encuentra y el universo literario” en Teoría de la crítica
literaria. Trotta, Madrid.
solución en la ficción a problemas que
no la tienen en la realidad. Por qué no ELKIND, D. (1978)
explicar al muchacho que esta es la Niños y adolescentes. Ensayos interpretativos
respuesta a la pregunta sobre la razón sobre Jean Piaget. Barcelona.
de leer, que un eco de lo que siente
está en otros libros y que se puede BOMBINII, G. (2001)
perder en ellos como si fueran un “La literatura en la escuela”, en Entre líneas.
escenario prestado. El adolescente se Teorías y enfoques en la enseñanza de la
escritura, la gramática y la literatura, Maite
puede sentir diferente de los demás
Alvarado, Flacsomanantial, Buenos Aires.
leyendo, puede estar solo en el
mundo, no hablar con nadie y hacerlo FREUD, S. (1915)
sinceramente con el libro o con su “De guerra y muerte. Temas de actualidad”,
autor. Para leer, en silencio y a solas, Obras Completas, Vol. XIV Amorrortu, 1976
se separa del grupo y se ensimisma, Editor, Argentina.
siente lo que le sucede a su yo, se
FREUD, S. (1918)
imagina a sí mismo de otra forma.
“El creador literario y el fantaseo”, Obras
Finalmente, por qué no hacerle ver Completas, Vol. XV, Amorrortu, 1976,
que no necesita grandes preparativos: Argentina.
basta con tener tiempo libre, querer
estar en otra realidad y disponer de HOMS. J. (2000)
un libro buscado o sugerido. A veces “El arte, o lo inefable de la representación”,
se puede hacer en el centro escolar, a Tres al cuarto: Actualidad, psicoanálisis y
veces, al contrario, serán las bibliotecas cultura. N° 8, RBA Ediciones.
no escolares el lugar para el secreto,
MAREUIL, A. (1977)
para la elección libre. Le livre et la construction de la personalite de
l’enfant, Casterman, Paris.

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“La Suture”, Cahiers de Cinema, N° 211/212,
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Estrategias de la lectura, Graó, Barcelona.

WINNICOTT. D.W. (1979)


Realidad y juego, Barcelona.

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