Universidad Nacional Autónoma de México
Área de humanidades
Licenciatura en Filosofía
Facultad de estudios superiores Acatlán
Filosofía helenística
Mtro. Guillermo Callejas Buasi
Erik Gabriel Collazo Salazar
¿En que consiste la teoría de la conflagración universal?
Podemos decir de la manera mas sencilla y menos rebuscada posible que la
conflagración universal es una teoría que sustenta el fin y origen del universo,
mediante la consumación de todo por el fuego; que remonta a hace mucho,
pues, a través de ella es que muchas cosmovisiones de culturas antiguas
entendían su papel en el universo y daban sentido a la vida natural, pues si
bien es una teoría fuertemente arraigada en el pensamiento estoico y su
escuela, podríamos decir que fue Heráclito el primero tomar parte en esta
teoría, pues si bien es conocido también como “el oscuro” por lo oscuro de sus
textos, ya que sabido el grado de dificultad con el que escribía no era fácil de
interpretar, mas ha sido ardua labor de tantos filósofos a través del tiempo y no
vana, pues ha servido y sigue sirviendo como guía ante tantas interrogantes.
Sabemos que Heráclito comprendía al fuego como logos, como razón del
universo, es decir como fuente y sustento eterno de la realidad, como podemos
interpretar por lo dicho en sus fragmentos como “Este cosmos, uno mismo para
todos los seres, no lo hizo ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que
siempre ha sido, es y será fuego eternamente viviente, que se enciende según
medidas y se apaga según medidas” : Clemente de Alejandría, Stromata, V, 14,
104, 2. De esta misma manera reconoce si bien no explícitamente al fuego
como el medio por el cual todo ha de renovarse, en la misma manera y medida
en la que ya es, pues, este así como es, será siempre. Y aun cuando pueda
parecer extraño o hasta contradictorio que la misma causa por la que se crea el
universo, sea la misma causa por la que se destruya, para Heráclito no lo es,
pues para eso nos aclara la necesaria relación entre estos estados de
contrariedad diciendo “(#59) Que aparece lo entero y lo no entero, lo
convergente y lo divergente, lo concordante y lo discordante, y de todo uno y
de uno todo. “ para ontológicamente intentar llegar al punto donde se
armonizan los opuestos para darse forma natural y continúen su naturaleza al
mismo tiempo que como fluyen, cambian y naturalmente son dualidad.
Y si bien él nunca le da el nombre de conflagración universal a su concepción
del universo, dio las bases para el mejor desarrollo a partir de estas ideas,
desarrollo que, aunque podríamos decir que es representativo del pensamiento
griego antiguo en general, lo continúan mayormente los estoicos, pues en su
pensamiento y por ponerlo en palabras sencillas veían al universo compuesto
por principios inmanentes, el activo y el pasivo, el activo cuya existencia
podríamos decir que es la del logos, la razón, la consciencia y en ultimo grado
concebido como Dios, y el pasivo que es la materia, el mundo sensible de las
formas, y dado que de la misma manera si los consideramos por separado
pueden parecer contrarios, pues en cierta medida lo son, pero en última
instancia están conectados, uno del otro, pues de esta manera podemos
considerar al principio activo infinito, mientras que el pasivo finito, siendo así el
principio pasivo, puede ser destruido, es decir, perder su forma y hasta parecer
que su materia, en tanto que el principio activo sigue siempre presente, así
mismo en la conflagración estos principios se conservan y dan orden y forma al
universo, siendo el halito quien permite esta interconexión entre todo cuerpo,
pero en la conflagración al todo ser consumido por el fuego, este mismo pasa a
través de todos los elementos y da forma a la materia en todo el universo, asi
pues podemos notar estos conceptos en la realidad, pues, por ejemplo como
según comprendía Cleantes según Plutarco
“dice que en la conflagración el sol absorberá en sí y transformará en su
propia sustancia a la luna y a todos los demás astros. Pero que los
astros, siendo dioses, cooperan con el sol en su propia destrucción, ya
que de alguna manera cooperan en la conflagración. “ Sobre las noticias
comunes 3 1, 1075 d [S. VE15101
De donde podemos ver representado al sol como la máxima del fuego que
tanto nos provee de luz, calor y hasta condiciona la vida al grado que su
ausencia podría acabar con no solo nosotros, sino tantos otros organismos que
necesitan de este “fuego eterno”, entre comillas porque si bien podemos seguir
e interpretar esta concepción hoy día con las nuevas consideraciones
científicas que sabemos sigue teniendo sentido, pues, sabemos que el sol en
algún momento incrementara su masa hasta absorber a la tierra y todo el
sistema solar, para arder como una gigante roja durante otra gran medida de
tiempo, para luego estallar y pasar a ser una enana blanca, continuando con su
ciclo natural de transformación y cambio, a través del fuego como llamarada
inicial de vida y como llamarada final del ciclo.