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Educacion Durkheim PDF

El texto analiza la definición de educación según Durkheim, quien la considera un producto de condiciones históricas y sociales que influyen en la formación de individuos. La educación implica la transmisión de valores y conocimientos de generaciones adultas a jóvenes, adaptándose a las características de cada sociedad. Además, se destaca que la educación varía según las capas sociales y tiene como objetivo desarrollar en los individuos estados físicos y mentales que la sociedad considera necesarios.
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El texto analiza la definición de educación según Durkheim, quien la considera un producto de condiciones históricas y sociales que influyen en la formación de individuos. La educación implica la transmisión de valores y conocimientos de generaciones adultas a jóvenes, adaptándose a las características de cada sociedad. Además, se destaca que la educación varía según las capas sociales y tiene como objetivo desarrollar en los individuos estados físicos y mentales que la sociedad considera necesarios.
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Marquez Carrillo Guillermo 1503

Durkheim, E. (1999). La educación, su naturaleza y su papel. En Sociología de la


Educación, Enguita, M. (2016). Texto 3
Objetivo: La lectura tiene como objetivo brindar una definicion de la educacion
partiendo de algunas ambiguedades en definiciones antes dadas.
Para Durkheim, la educación es resultado de unas concretas y variables
condiciones históricas, las mismas que imponen tanto la forma presente de
entenderla como consecuencia del pasado en el que se inscribe esa sociedad cuanto
los límites para propugnar un tipo diferente de educación que entre en
contradicción radical con la herencia histórica recibida. La educación actúa,
consecuentemente, sobre realidades —materiales y espirituales— previamente
existentes. La clásica definición de educación que propone Durkheim incluye el
efecto que ejercen las generaciones adultas sobre las más jóvenes y la idea de que
su objetivo es suscitar en éstos unos estados mentales, físicos y morales conforme
lo exigen la sociedad y el medio social en que vivirán.
Las definiciones de la educación.
La palabra educación ha sido a veces utilizada en un sentido muy amplio para
designar el conjunto de las influencias que la naturaleza, o los demás hombres,
pueden ejercer bien sea sobre nuestra inteligencia, bien sea sobre nuestra voluntad.
Abarca, dice Stuart Mili, «todo lo que hacemos por voluntad propia y todo
cuanto hacen los demás en favor nuestro con el fin de aproximarnos a la perfección
de nuestra naturaleza.
Según Kant, «el fin de la educación es el de desarrollar todas las facultades
humanas. Llevar hasta el punto más alto que pueda ser alcanzado todas las fuerzas
que anidamos en nuestro interior, realizarlas lo más completamente posible, pero
sin que lleguen a dañarse entre sí, ¿no es éste acaso un ideal por encima del cual no
puede existir ningún otro?
«hacer del individuo un instrumento de dicha para sí mismo y para sus
semejantes» (James Mili).
La educación ha variado muchísimo a través de los tiempos y según los países. En
las ciudades griegas y latinas, la educación enseñaba al individuo a subordinarse
ciegamente a la colectividad, a convertirse en esclavo de la sociedad. Hoy en día, se
esfuerza en hacer del individuo una personalidad autónoma.
Ese postulado tan discutible es consecuencia de un error más general. Si empieza
uno por preguntarse cuál debe ser la educación ideal, haciendo caso omiso de toda
condición de tiempo y lugar, es que, implícitamente, se admite que un sistema
educacional no tiene nada de real por sí mismo.
Pero parece que sea un puro sistema de conceptos realizados; considerándolo bajo
ese prisma, parece depender únicamente de la lógica. Se supone que los hombres
de cada época lo organizan con pleno conocimiento de causa para alcanzar un fin
determinado; que, si dicha organización no es la misma por doquier, es porque se
han equivocado sobre la naturaleza, bien sea de la meta por alcanzar, bien sea
acerca de los medios que permiten alcanzarla.
Sin embargo, y de hecho, cada sociedad, tomada en un momento determinado de
su desarrollo, dispone de un sistema educacional que se impone a los individuos
con una fuerza por lo general irresistible. Resulta baladí el creer que podemos
educar a nuestros hijos como lo desearíamos. Existen unas costumbres a las que
nos vemos obligados a sometemos.
Por lo tanto, existe en cada momento del tiempo un tipo de regulador educacional
del que no podemos apartamos sin topar con fuertes resistencias que contienen las
veleidades de disidencia.
Sin embargo, los hábitos y las ideas que determinan ese tipo educacional, no somos
nosotros quienes, individualmente, los hemos creado.
No puede actuar sobre ellas más que en la medida en que ha aprendido a
conocerlas, en que sabe cuál es su naturaleza y las condiciones de las que
dependen; no puede lograr saberlo más que si se doblega ante sus imperativos, más
que si empieza por observarlas, a semejanza del físico que examina la materia bruta
y el biólogo los cuerpos vivos.
Definición de la educación.
Andando el camino hemos logrado determinar ya dos elementos. Para que haya
educación es necesaria la presencia de una generación de adultos y una generación
de jóvenes, así como de una acción ejercida por los primeros sobre los segundos.
Es múltiple. En efecto, y en cierto sentido, se puede decir que hay tantos tipos
diferentes de educación como capas sociales diferentes hay en dicha sociedad,
¿Acaso está ésta compuesta de castas? La educacion varía de una casta a otra.
Es ese ideal, a la vez único y diverso, el que representa el polo de la educación. Ésta
tiene, por tanto, por misión la de suscitar en el niño: 1. Un cierto número de
estados físicos y mentales que la sociedad a la que pertenece considera como
debiendo florecer en cada uno de sus miembros. 2. Ciertos estados físicos y
mentales que el grupo social específico (casta, clase, familia, profesión) considera
asimismo como debiendo existir en todos aquellos que lo constituyen
La educación no es, pues, para ella más que el medio a través del cual prepara en el
espíritu de los niños las condiciones esenciales de su propia existencia.

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