Síndrome de Ovario Poliquístico: Capítulo
Síndrome de Ovario Poliquístico: Capítulo
Síndrome
de ovario poliquístico
(4
(4
(A INTRODUCCION DEFIN IC IÓ N
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es el iras- Aunque no existe consenso sobre su definición, en
torno endocrino más frecuente en las mujeres en edad general se acepta que se trata de;
reproductiva; la prevalencia en la población oscila
<« entre el 5 y el lO*?...
Un trastorno endocrino cdracterizado por
No es una afección exclusivamente ginecológica;
oligoovulación o anovulación crón'Kd y dumento de las
se trata de una patología que genera un fuerte hormonas masculinas (hiperandrogenemía) o su
impacto negativo en la mujer, no sólo por sus mani expresión clínica (hiperandrogenismo).
i4 festaciones clínicas -síntom as de hiperandrogenis* J
mo c infertilidad- sino también por sus consecuen
«4 cias metabóHcas y vasculares, y por el aumento del En 1935, Stein y Leventhal describieron por pri
riesgo oncológico a largo plazo. De ahí la importan mera vez un síndrome caracterizado por amenorrea,
44 cia de un diagnóstico oportuno que permita tomar ovarios poliquísticos, obesidad e hirsutismo. Desde
las medidas terapéuticas para retrasar o evitar sus entonces hasta la actualidad, se han propuesto
<4 complicaciones. numerosas definiciones, criterios diagnósticos y teo-
<4
T
Síndrome de ovario poliquístico 279
rú'15 sobre so origen; sin emborgo, aún no existe una Más recientemente, la Ainlro^cn £.va*ss Socicti/
comprensión acabada de la etiopatogenia de este (AES) propuso los siguientes tres criterios para el
síndrome. diagnóstico de SOP:
Cuando el SOP se expresa en forma compicla (hir*
siilismo, alteraciones menstruales y ovarÍc>s poliquís- • hiperandn^genismo clínico o bioquímico
ticos), el diagnóstico no ofrece dificultad. Pero en • disfunción ovulatoria (ya sea oligoo\ulación o
otras ocasiones, cuando faltan algunas de sus caracte anovulación, u ovarlos poliquísticos)
rísticas, el diagnóstico puede ser difícil, dado que la • exclusión de otras causas de hiperandrt>genismo o
oligoovulación o la anovulación -que suelen manifes* alteraciones ovulatorias
Jarse clínicamente como amenorrea u oligomenorrea-
y los niveles elevados de andrógenos en sangre, o su A diferencia del Coiísenso de Rotterdam, esta defi
expresión clínica, pueden ser manifestación de otras nición excluye a las pacientes con oligoovulación o
patologías. El diagnóstico de SOP exige la exclusión anovulación y ovarlos poliquísticos en la ecografía,
de otras entidades que cursan con hiperandrogenis- pero sin híperandrogenismo. En otras palabras, privi
mo o alteraciones menstruales. Los ovarios políquísti* legia el papel del híperandrogenismo en la patogenia
eos y la obesidad no son condiciones indispensables del síndrome.
para el diagnóstico.
E P ID EM IO LO G IA
Causas d e h íp era n d ro g en ism o
La prevalencia del síndrome varía según el crite
• Hiperprolactinemia. rio diagnóstico utilizado y la población estudiada.
• Hiperplasia suprarrenal congénita de inicio tardío. En las mujeres en edad fértil es del 5 al 10^-. En
• Neoplasias secretoras de andrógenos. determinadas subpoblaciones, la prevalencia puede
• Hipotiroidismo. ser mayor, como en las mujeres con esterilidad por
• Síndrome de Cushing. oligoovulación; con insulinorresistencia, obesidad o
• Acromegalia. diabetes; con antecedente de adrenarca prematura;
• Síndrome HAiR-AN. con antecedentes familiares de SOP; o en las que
• Hirsulismo idiopático. toman medicación antiepiléptica. El origen étnico, la
raza y ciertos factores ambientales también influyen
En más de una ocasión, se ha intentado definir los en la prevalencia.
criterios diagnósticos de este síndrome. En 1990, los
Nntioml ¡iiítitutes of Hcallli (NIH) de los Estados
FISIOPATOLOGIA
Unidos establecieron como criterios mínimos para el
diagnóstico de SOP la presencia de: El SOP es un trastorno fimcional y multifactorial
cuya fisiopatología aún no se comprende por comple
• irregularidades menstruales debidas a oligoovula to. Existe evidencia de que tiene un importante com
ción o anovulación e ponente hereditario. Aunque inicialmente se identifi
• híperandrogenismo clínico o bioquímico después caron algunos genes aislados como causales del sín
de descartar otras patologías que manifiesten hiper- drome, hoy se cree que la alteración está en múltiples
androgenísmo o alteraciones menstruales genes. Por eso, se lo considera im trastorno genético
• Los ovarios poliquísticos podían estar o no presen complejo, producto de la interacción de múltiples
tes; a la inversa, la sola presencia de ovarios poli- "variantes genéticas" con distintos factores ambienta
quísticos no establecía el diagnóstico. les, similar a lo que ocurre con patologías como la
hipertensión arterial o la diabetes. Esas "variantes
En el ai\o 2003, varios expertos reunidos en la ciu genéticas" estarían en los genes que regulan la secre
dad de Rotterdam ampliaron la definición de los ción y acción de las gonadotrofinas, la secreción y
NIH. Esta definición, conocida como Consenso tic acción de la insulina, la regulación del metabolismo
Rotlcniniii, señala que el diagnóstico de SOP puede energético y el peso, y la biosíntesis y acción de los
establecerse con al menos dos de los siguientes tres andrógenos.
criterios: En condiciones normales, la hormona luteinizan-
te (LH) estimula las células de la teca en el ovario
• oligoovulación o anovulación para que sinteticen andrógenos, principalmente an-
• híperandrogenismo clínico o bioquímico drostenodiona. La mayor parte de androstenodiona
• ovarios poliquísticos por diagnóstico ecográfico, pasa a las células de la granulosa donde, por estímu
con exclusión de otras causas de hiperandroge- lo de la hormona foliculoestimulante (FSH), se aro
nismo matiza a estrógeno por acción de la enzima aromata-
sa. Una proporción menor se transforma en testoste*
Se incorporó así el diagnóstico ecográfico de ovario roña (fig. 29-1).
poliquístico, que no estaba en la definición de los En las mujeres con SOP, las células de la teca pro
NIH. Esta definición, si bien es la más utilizada en la ducen más testosterona a partir de androstenediona
actualidad, ha sido objeto de numerosas críticas. que en las mujeres sin SOP. También se encontró que
280 Edad fértil • Endocrínopatias
■ “V
LH KípóltSiS FSH
.
Coidsterol
3(tDH
Pregnenolona i Progesterona
17 hidfoxilasa
V />•»
170H pfogeslerona /' ‘
1 7 - 2 0 ta sa f|
O
Androstenodiona
17 {(OH
V
Tasiosterona
la conceiitración de LH es mayor (por un aumento en genismo por dos mecanismos: en el ovario, estimu
la frecuencia y la amplitud de los pulsos de LH). Se lando sinérgicamente con la LH la síntesis de andró-
cree que este aumento de la LH en relación con la FSH genos y a nivel hepático, ii^ibiendo la síntesis de la
determina la mayor síntesis de andrógenos en el ova* globulina transportadora de hormonas sexuales
rio. Además, en estas mujeres se obser\'ó una mayor (SHBG). Esta proteína es clave en la expresión del
expresión del receptor de LH en los ovarios que en los hiperandrogenismo, ya que la fracción de andrógenos
controles sin SOP. líbre en plasma tiene a su cargo la actividad biológica.
La síntesis y la secreción de gonadotroíinas, LH y Como se comentará más adelante, la hiperinsuline
FSH están reguladas desde el hipotálamo por la hor mia compensatoria es uno de los principales factores
mona liberadora de gonadotrofinas (GnRH), que se que a mediano y largo plazo provocan las complica
libera en forma de pulsos. Cuando la frecuencia de ciones del SOP.
estos pulsos aumenta, también lo hace la secreción de Como se acaba de señalar, el hiperandrogenismo
LH en la hipófisis. Se propone que en el SOP, la fre- ovárico sería consecuencia de la alteración de las
cueiicia de pulsos de la GnRH est<ñ acelerada, lo cual gonadotrofinas y de la hiperinsulinemia. Sin embar
lleva al aumento de LH. No se sabe aún si se debe a go, más allá de estos factores, la misma biosíntesis de
una anormalidad intrínseca en el generador de pulsos andrógenos estaría alterada, dado que, por ejemplo,
de la GnRH o si es causada por un bajo nivel de prcv* se encontró ima mayor secreción de andrógenos por
gesterona. (La progesterona enlentece la pulsatiiidad la glándula suprarrenal. Es posible que exista una
de la secreción de GnRH. En las mujeres con SOP, predisposición genética al incremento de los andróge
debido a que no suelen ovular, los niveles de proges nos por defectos en la esteroideogénesis.
terona son bajos. Esto produciría un aumento de la El aspecto morfológico de los ovarios (aumento del
frecuencia de pulsos de GnRH y, en consecuencia, volumen, incremento de folículos en los primeros
aumento de LH). estadios de desarrollo y de folículos atrésicos, aumen
La adrenarca prematura constituye un factor prc> to del estroma ovárico) se debe al nivel elevado de
disponente para la aparición del síndrome, probable andrógenos. Este hiperandrogenismo intraovárlco
mente por una exposición temprana a los andrógenos. inhibe el desarrollo folicular normal e induce la atre-
Un hallazgo freaiente en el SOP es la insulinorre- sia prematura de los folículos; asimismo, iiihibe la
sistencia (IR) y la hiperinsulinemia compensatoria. El actividad de la aromatasa, y en consecuencia, la pro
aumento del nivel de iiisulina favorece el hiperandro- ducción de estrógenos ováricos.
Síndrome de ovario poliquístico 281
Ui obesidad es un íactor clásicamente asociado con mujeres anovuladoras presentan ciclos regulares. En
el SOF que aun>enta la hiperinsulinemia y los (rastor* estos casos, la anovulación se sospecha frente a la
nos ovulatorios, disininuye la posibilidad de embara imposibilidad de lograr un embarazo, dado que la
zo y se asocia con mayor riesgo de síndrome metabó- anovulación es la causa de la infertilidad. Los ciclos
lico, enfermedad cardiovascular e intolerancia a la monofásicos pueden manifestarse por un sangrado
glucosa. Aún no está claro si es una causa en sí misma uterino disfuncionnl (caso clínico 29-1).
o un factor agravante. Es probable que las mujeres Además de la infertilidad por anovulación, varios
con SOP tengan, a su vez, una predisposición genéti estudios encontraron un aumento en los aU)rtos
ca a la obesidad y a la ganancia de peso. espontáneos en la pacientes con SOP; el mecanismo
Las mujeres con SOP pueden presentar hlperestro- subyacente no se conoce con exactitud.
genismo. Este aumento de estrógenos no es de origen Hiperandrogenismo: los síntomas más frecuentes
ovárico, sino que proviene del aumento de andróge- del hiperandrogenismo son la seborrea, el acné, la
nos, los cuales son aromatizados a estrógenos en Tos alopecia y, fundamentalmente, el hirsutismo. Cada
tejidos periféricos, específicamente en el tejido graso. uno de estos síntomas puede manifestarse con dife
Se observó que las mujeres con bajo peso al nacer
(peso menor que percentil 10 parh la edad gestacio*
nal) que recuperaron rápidamente el peso en el perío
rentes grados de intensidad. El hirsutismo es el exce
so del vello corporal en la mujer. Este aumento de
vello se produce a expensas de un aumento de pelo
ct
do posnatal tienen mayor riesgo de sufrir adrenarca terminal (pelo pigmentado y grueso). En los casos
precoz, lo cual constituye, a su vez, un factor de ries más graves puede expresarse con un patrón de distri
go para la aparición de SOP y, especialmente, de sus bución característicamente masculino: en la cara,
complicaciones metabólicas. sobre el labio superior y el mentón; el tórax, periareo-
lar y la línea media del tórax; el abdomen inferior,
sobre la línea blanca; la espalda y el pubis, con patrón
CUADRO CLÍNICO romboidal (véase figura 28-2: Escala de Ferriman -
Gallwey, en el capítulo correspondiente al hiperan
El SOP se caracteriza por una amplia gama de sín drogenismo). El acné puede manifestarse sólo en la
tomas, que pueden expresarse o no simultáneamente. cara o el torso.
Es un síndrome producto de múltiples posibles etio Los signos de virilización (engrosamiento de la
logías y con presentaciones clínicas diversas. Los sín voz, clitoromegalia) se obser\'an en los casos de hipe-
tomas cardinales son la oiigoovulación o la anovula- randrogenemia más severa.
ción y el hiperandrogenismo. Los ovarios poliquísti- Los andrógenos circulantes están elevados en 50 a
eos (evidenciados por ecografía), la infertilidad por 90% de los casos, según el andrógeno que se conside
anovulación, la ob^idad y la insulinorresistencia son re. El marcador más sensible es la testosterona libre.
algunos otros signos y síntomas que pueden o no Durante mucho tiempo se discutió si e! hiperan
estar presentes (cuadro 29-1). drogenismo era la causa o la consecuencia de la hiper-
Oligoineiiorrcn-nmenorreñ: las irregularidades insulinemia; la evidencia actual permite suponer que
menstruales pueden iniciarse posmenarca inmediata el aumento de insulina determina el incremento de
o aparecer progresivamente y son expresión de la andrógenos. Como ya se explicó, la insulina estimula
anovulación, signo distintivo del síndrome. Los ciclos en el ovario la esteroideogénesis e inhibe la síntesis de
son monofásicos: al no producirse la ovulación, no SHBG en el hígado. Por ello, la disminución de los
presentan las dos fases características del ciclo bifási niveles de insulina tiende a corregir los niveles eleva
co. La oligomenorrea puede alternar con períodos de dos de andrógeno, mientras que la corrección de los
amenorrea o, en ocasiones, con ciclos regulares. De la niveles de andrógenos no disminuye los niveles alte
misma manera, puede ocurrir algún ciclo ovulatorio rados de insulina.
que alterna con períodos de anovulación. Algunas
Ovarios poliqiiísticos: en su descripción clásica, el
ovario presenta un aspecto p>oliquístico -también lla
mado polimicrofolicuíar- con numerosos folículos en
C u a d ro 2 9 -1 . Manifestaciones clínicas del SOP desarrollo y atrésicos y un estroma denso. Son ova
rios aumentados de tamaño y su superficie es típica
• Anovulación mente blanconacarada. Durante años se creyó que
•OliQomenorrea o amenorrea esta cápsula esclerótica y gruesa impedía la rotura
■Sangrado uterírH) dtsfuncíondi
folicular durante la ovulación. Como se señaló, ahora
•Infertilidad
se sabe que el nivel elevado de andrógenos produce
• Hlperandrogenisnx) anovulación al inhibir el desarrollo folicular normal e
• Seborrea
• Acné
inducir en los folíailos la atresia prematura. El dete
• Alopecia con patrón masculir»o nimiento del crecimiento folicular en los estadios ini
- Hirsutismo ciales (antral y preantral) puede deberse también a un
• Engrosamiento de la voz defecto intrínseco de la foliculogénesis.
- Clitofon>e9alía Cabe destacar que el diagnóstico ecográfico de
• Acantosis pigmentaria ovario poliquístico -que debe realizarse por ecografía
• Ovarios aumentados de ta m a ^ de aspecto políqufstíco transvaginal-, como hallazgo aislado, no constituye
un síndrome, aunque algunos autores sugieren que
«•
09
Síndrome de ovario poliquistico 283
clínica diversa que pueden dar los síntomas cardina* o presencia de irregularidades menstruales desde la
tes -oligoovuiación o anovulación y hiperandrogenis* menarca, sobrepeso, obesidad (en especial obesidad
m o- dan lugar a diversos fenotipos. Por este motivo, central) o dificultad en el descenso de peso, siiitomas
no siempre resulta sencillo realizar el diagnóstico de de hiperandrogenismo, dislipidemia, uso crónico de
SOP. Como ya se comentó, cuando el síndrome se glucocorticoides o medicación antiepiléptica, diabetes
expresa en forma completa, con los clásicos síntomas gestacional o hijos macrosómicos. Se debe interrogar
clínicos de hiperandrogenismo, alteraciones mens acerca del ritmo menstrual habitual y sobre la presen
truales producto de la anovulación y ovarios poli- cia de indicadores de ovulación (para descartar ano
quísticos, asociados con la típica obesidad, el diagnós vulación), como cambios en las características del
tico no ofrece dificultad. En el otro extremo, si se moco, dolores pelvianos y “goteo" (s/v //hi^) en la
flcepta el Consenso de Rotterdam, una mujer con probable fecha ovulatoria.
andrógenos normales y sin síntomas de hiperandro-
genismo, que menstrua regularmente, pero que es
anovuladora y tiene ovarios poliquísticos en la eco- Exam en clín ic o
grafía, también recibiría el diagnóstico de ovarios Dctcniiiuacióii de h ovulnción: en las pacientes con
poliquistico. Sin duda, ambas mujeres presentan ciclos de más de 35 o 40 días es innecesario deter
fenotipos completamente diferentes y la prc^abilidad minar la ovulación. En cambio, en las que tiene
de sufrir complicaciones metabólicas no es la misma. ciclos menores de 35 días, además de la valoración
El hecho de que bajo un mismo síndrome se englobe de los síntomas, debe realizarse una determinación
una diversidad de fenotipos tan amplia, con evolu de progesterona en la fase lútea (un valor superior
ción y pronóstico diferentes, ha planteado serios cues- a 3 ng/mL es indicador de ovulación), o una prue
tionamientos a la validez de los criterios de ba de LH en la orina en la fecha periovulatoria, o
Rotterdam.. una ecografía seriada (basal, días 11 a 14 del ciclo
Una consideración aparte merece el diagnóstico de para visualizar los folículos preovulatorios y los
SOP en la adolescente, dado que las alteraciones días 20 a 24 para ver el cuerpo lúteo), a fin de des
menstruales y los ciclos anovulatorios, acompañados cartar la anovulación a pesar de que sean eumeno-
de ovarios poliquísticos son frecuentes (y normales) rreicas.
en ios primeros años posmenarca. Asimismo, la ado Ewílufíción de la obesidad: para categorizar el grado
lescente puede manifestar síntomas de hiperandroge- de obesidad se utiliza el índice de masa corporal
nismo -hirsutismo y acné leve a moderado- que sue (IMC) y para diagnosticar el tipo de obesidad (cen
len ser transitorios y no deben considerarse patológi tral/periférica) se utilizan la circunferencia o períme
cos. La ganancia de peso es frecuente en esta etapa y tro abdominal y el índice cintura/cadera (ICC). Un
existe una insulinorresistencia peripuberal transitoria IMC (peso/talla x talla) entre 20 y 24,9 indica un peso
que se considera fisiológica. Habida cuenta del adecuado; entre 25 y 29,9, sobrepeso; entre a 30 y
impacto que puede ocasionar el diagnóstico de SOP 34,9, obesidad y ¿ 35, obesidad mórbida. Un períme
en una adolescente por las consecuencias a corto y tro de cintura abdominal mayor de 88 cm o un ICC
largo plazo, se debe ser muy cauteloso en el momen 2 0,85 son indicadores de obesidad central.
to de dar un diagnóstico, sobre lodo i>or la posibili Evaluación de¡ ¡¡¡¡Kroudro^ciuswo-. el hirsutismo se
dad de confundir los cambios fisiológicos de esta evalúa con la escala de Ferriman y Gallway (véase
etapa con el SOP. Algunos autores señalan que estos cap. 28), que adjudica un puntaje según el número y
síntomas propios de la adolescencia pueden conside la gravedad de las zonas afectadas. Un resultado & 8
rarse un síitdroiitf shiiihr oí rfW otwr/o poliquistico. Las es diagnóstico de hirsutismo. El acné se clasifica en
alteraciones menstruales que persisten más de dos grados según la gravedad de las lesiones; debe valo
años después de la menarca, junto con los niUeceitfntes rarse también la distribución.
ffímilifírcs de SOP, síndrome metabólico o diabetes, se Ewlitación cíinicn de In ¡R-. una expresión clínica de
consideran fuertes predictores de la aparición de este IR es la acantosis pigmentaria, que suele observarse
síndrome. en los casos más graves.
In te rro g a to rio
E stu d io s c o m p le m e n ta rio s
Antecedentes heredofamiliares: es importante
L aboratorio
interrogar sobre antecedentes en la familia de SOP,
síndrome metabólico, diabetes, obesidad, hiperten Determinflciones liornionfíles (cuadro 29-3): se efec
sión, enfermedad cardiovascular (especialmente los túan en la fase folicular temprana (FFT), los días 2
casos de aparición temprana), alteraciones menstrua a 5 del ciclo. Si la mujer está en amenorrea, se indi
les, esterilidad o alopecia con patrón masculino en las ca una prueba de progesterona (PP) y la determina
mujeres de la familia o calvicie prematura en los hom ción se realiza entre los días 2 y 5 del sangrado. Si
bres. no sangrara después de 10 días posteriores a la PP,
Antecedentes personales: se deben reunir todos los se realizan igualmente las determinaciones séricas
antecedentes que constituyen factores de riesgo: bajo en ese momento. Se solicita un perfil básico: FSH,
peso al nacer con recuperación acelerada o alto peso LH, estradiol, prolactina y tirotrofina ultrasensible
al nacer (> 4 kg), adrenarca precoz, menarca retrasada (TSHus), estas dos últimas para descartar hiperpro-
284 Edad fértil • Endocrinopatías
T ra ta m ie n to de la o b e sid a d y de la
T ra ta m ie rito de las irre g u la rid a d e s in s u lo n o rre s ís te n c ia
m e n s tru a le s
El tratamiento de primera línea de la obesidad y de
La oligomenorrea o amenorrea es la expresión de la IR es la dieta acompañada de actividad física regular,
la anovulación crónica. El objetivo de tratarla -m ás preferentemente aeróbica y no menos de 3 a 4 veces
allá de proporcionar a la mujer la comodidad y la por semana. Como se comentó, está demostrado que
286 Edad fértil • Endocrinopatias
4 i
iin.i reducción del peso de entre el 5 al 10*S» puede La prevención del riesgo de cáncer de endometrio
mejorar la ínsulinosensibilidad, disminuir tos niveles se logra antagonizando la estimulación persistente de
deandrój»enos y restablecer la ovulación. La dieta con los estrógenos con ta acción antiproHferativa de los
bajo contenido de grasas e hidratos de carbono debe progestágenos administrados en forma cíclica o con
indicarse a todas las pacientes con IR, aun a las de ACO. En algunos estudios, el cáncer de mama y de
peso normal. ovario también se asoció con SOP, así como con obe
£1 tratamiento farmacológico se realiza con insuli* sidad, IR, anovulación e infertilidad. Sin embargo, lo
nosensibilizadores, que reducen los niveles de insuli* que no se conoce es si el SOP constituye un factor de
na y evitan así las consecuencias del híperinsulínismo riesgo independiente y si el conhx>l de los trastornos
m y del hiperandrogenismo. El más utilizado es la ;m’/- metabólicos puede disminuir el riesgo de sufrir estas
foriiiinn, la cual actúa por diferentes mecanismos; inhi neoplasias.
m be la producción hepática de glucosa, mejora la sensi
bilidad a la insulina y disminuye su secreción pancre
ática, y aumenta la síntesis hepática de SHBG (dismi CONCLUSIONES
nuyendo los andrógenos libres). Se aconseja comen
zar con dosis de 500 mg/día y aumentar progresiva El SOP es el trastorno endocrino más frecuente
mente a 1.500*1.800 mg/día. Los principales efectos en la mujer en edad reproductiva. Aunque aún no
adversos son los gastrointestinales (vómitos, náuseas existe consenso sobre su definición, los expertos
#
y diarrea). están de acuerdo en que los síntomas cardinales del
También se describieron otros efectos beneficiosos síndrome son la anovulación y el hiperandrogenis
m
de la nui/onniiin: ayuda al descenso de peso y al mo. Los ovarios de aspecto poliquístico pueden o
manejo de la oligomenorrea, previene la diabetes tipo no estar presentes, al igual que ciertos trastornos
m
2 y, en cuanto a la reproducción, mejora la respuesta metabólicos y endocrinos, como la obesidad, la
ovárica a la inducción de la ovulación, disminuye la insulinorresistencia y la hiperprolactinemia, fre
m cuentes en las pacientes con SOP. Dado que este
incidencia de abortos y evita la diabetes gestacional.
A pesar de ello, su uso durante la gestación es contro* espectro de síntomas puede corresponder a otras
vertido, dado que hay pocos estudios que demues patologías, el diagnóstico de SOP termina siendo
tren su seguridad durante el embarazo. de exclusión.
m Las tiazolídinedionas (rosiglitazona, pioglitazona El mayor conocimiento de la fisiopatología de
y troglitazona) son otros insulinosensibilizadores uti este síndrome ha cambiado el abordaje terapéutico.
lizados en las mujeres con SOP, pero su asociación con Hasta no hace mucho tiempo, el tratamiento se limi
aumento de peso, hepatotoxicidad y posibles efectos taba a tratar las irregularidades menstruales, la
m adversos cardiovasculares no los hace recomendables infertilidad o los síntomas del hiperandrogenismo.
para el tratamiento de este síndrome. El descubrimiento de la participación de ciertos
<¡% Preveitcióit de tos riesgos a largo plazo: la obesi trastornos metabólicos en la fisiopatología de este
dad, la IR, la intolerancia a la glucosa o la diabetes síndrome y sus consecuencias a largo plazo ha per
( t tipo 2 y la dislipidemia, obser\'adas con frecuencia en mitido actuar en forma preventiva sobre la salud en
las mujeres con SOP, constituyen factores de riesgo general. Por esto, el diagnóstico de SOP obliga al
(9 para enfermedad coronaria y arteriosclerosis. Los profesional a educar a la mujer sobre la importancia
cambios en el estilo de vida (dieta y actividad física) y de la dieta y la actividad física, no sólo para mejorar
el mantenimiento de un peso adecuado, junto con la respuesta a los tratamientos farmacológicos
niveles normales de insulina, son fimdamentales para -siempre que estos correspondan-, sino también la
disminuir los riesgos asociados con estos trastornos expectativa de vida, en calidad y cantidad, de estas
metabólicos. pacientes.
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