República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (UNEXCA)
Código: GAI002
Núcleo: Altagracia
Estado
Y
Nación
Profesor: Alumno:
Argisay Molina Ely Flores
Cultura, Identidad Nacional y Política C.I: 31.693.833
Ensayo
Introducción
De manera histórica, el Estado, el Pueblo y la Nación se han concebido como elementos sociales, en
muchas ocasiones como sinónimos de unidad de poder, identificación y comunidad, pero al mismo
tiempo, como individuos diferenciados con un peso independiente en la toma de decisiones. A
menudo, por el poder del lenguaje y como sucede con la filosofía y con las instituciones políticas y
sociales en general, estos tres conceptos han estado siempre relacionados con la identidad, la
soberanía, la ciudadanía, la nación, la representación, la resistencia, la territorialidad, la igualdad, la
diversidad, la justicia, el bienestar, y así con una infinidad de conocimientos.
El poder, en el sentido amplio de soberanía, reside en el pueblo como colectividad política y
jurídicamente articulada que lo detenta a través de un conjunto de representantes que componen de
manera orgánica el cuerpo político y fundacional del Estado, y del poder del Estado como
representación organizada del pueblo, que se construye de manera autónoma e independiente con
respecto a cualquier elemento social. Por esto, a veces, el Estado conduce o trata de conducir al
Pueblo o a la Nación por sí mismo, por medio de una política que discurre según la relación
sociopolítica del momento: tradicionalismo, proteccionismo, etc. Por otro lado, en otras ocasiones,
el pueblo manifiesta ciertos y precisos comportamientos y costumbres que el Estado no puede o no
quiere obviar e ignora sus fines en su proyección objetiva.
¿Qué es el Estado?
Es la forma de organización política y social de los países soberanos. Consiste en un conjunto
de instituciones, prácticas y funcionarios que administran y gobiernan un territorio delimitado y
su población, con base en la ley y el monopolio legítimo de la violencia.
En ocasiones el término es usado también para referirse al país y su población como un todo.
Para que un colectivo humano organizado sea reconocido como un Estado, debe contar con ciertas
características, que incluyen los límites territoriales, la autoridad sobre una población estable, unas
instituciones administrativas, un sistema de gobierno, un sistema de justicia, un sistema de
recaudación impositiva, cuerpos de seguridad interior y defensa exterior, y el reconocimiento
internacional de otros Estados.
Según algunos analistas, los Estados nacionales contemporáneos cuentan con una serie de
capacidades que pueden resumirse en:
Capacidad de externalizar su poder. Es decir, lograr el reconocimiento como entidad
política soberana por parte de otros Estados.
Capacidad de institucionalizar su autoridad. Es decir, poseer y monopolizar los medios
de coerción para imponer y perpetuar el orden interno.
Capacidad de diferenciar su control. Es decir, organizar las distintas funciones públicas
en ámbitos institucionales diferenciados para garantizar cierto nivel de profesionalidad en la
administración, pero no perder el control centralizado del proceso.
Capacidad de internalizar una identidad colectiva. Es decir, lograr que la población se
identifique con un concepto de nación que anteponga la pertenencia al Estado a otras
identidades (individuales, familiares u otras) mediante símbolos patrios y la construcción de
un sentido de pertenencia.
Elementos del Estado
Los elementos comunes a todo Estado son:
Población. Ningún Estado existe sin una población que lo integre, por grande o pequeña
que sea. Esta población puede ser homogénea o diversa desde un punto de vista cultural,
étnico y lingüístico. Por ejemplo, existen Estados plurinacionales que reúnen a
varias comunidades con identidades nacionales o culturales distintas. En cualquier caso, lo
que hace a los individuos parte de un mismo Estado es que están sometidos a las mismas
instituciones y autoridades políticas y administrativas.
Territorio. Todos los Estados poseen un territorio y unas fronteras que delimitan su área
de soberanía, control y aplicación de la ley. Este territorio queda bajo su exclusiva
jurisdicción, y le corresponde su administración, protección, explotación económica u otra
medida que se ajuste a la legislación vigente (como la defensa de la propiedad privada),
siempre y cuando no ponga en riesgo a los territorios vecinos.
Gobierno. Todo Estado cuenta con instituciones de gobierno, generalmente sólidas y
duraderas, que organizan políticamente la vida en sociedad. Esto implica la existencia de
autoridades que ejercen el poder político y que, en los Estados democráticos, son elegidas
mediante el sufragio popular. El gobierno se ocupa de la administración política del Estado
con base en las reglas jurídicas que están generalmente reunidas en una Constitución.
Burocracia. Los Estados dependen de un conjunto de funcionarios que realizan tareas
administrativas mediante métodos organizados de recolección y procesamiento de
información, distribución de funciones y control jerárquico. El aparato burocrático permite
el funcionamiento cotidiano de la administración pública.
Soberanía. Un Estado soberano es aquel que reúne legalmente el poder político supremo
sobre un territorio y una sociedad, ejercido por un tipo de autoridad que puede variar según
la forma de gobierno que adopte. De este modo, un Estado independiente requiere
de autonomía y de una fuerza legal para ejercer su autoridad, sin que exista un poder
superior que tome por él las decisiones. En caso de que no se dé esta situación, puede
tratarse de una colonia, un Estado asociado u otras formas de dominación de un Estado
sobre otro.
Monopolio de la violencia. La administración de todo Estado depende del acatamiento de
la ley y de las decisiones políticas por parte de la población, lo que requiere de cierto grado
de consenso, pero también del uso de la fuerza. El aspecto que mejor define al Estado es el
monopolio legítimo de la violencia, cuyo ejercicio suele estar a cargo de las fuerzas
policiales y de seguridad. Implica la prohibición y penalización de cualquier otra forma de
violencia organizada dentro de la sociedad.
Ejército permanente. El ejercicio de la soberanía de un Estado suele depender de la
existencia de un ejército permanente, organizado y profesional, que responda directamente
a las autoridades políticas del Estado, pero cuente con su propio sistema jerárquico. Debe
tener un régimen de reclutamiento y entrenamiento que permita su pronta respuesta ante
cualquier requerimiento militar o de defensa ante amenazas externas.
¿Qué es el Pueblo?
Es el conjunto de personas de un lugar, región o país. Son las personas que forman parte del
Estado, sin ningún tipo de distinciones de raza, género, religión, nivel económico o social.
Con un sentido étnico, cultural o racial puede referirse a las distintas etnias, razas o culturas que
forman parte del tejido social de una nación: el pueblo indígena, el pueblo latinoamericano, el
pueblo afroamericano. Pueblo, por otro lado, puede ser un país o una nación.
Pueblo también denomina al grupo de la gente común y humilde de una población, el llamado
pueblo llano. Es decir, la gente de clase baja, también conocida a lo largo de la historia como la
plebe, el común, el estado llano.
El concepto de pueblo está asociado con lo popular y sus expresiones culturales: música del pueblo,
bailes del pueblo, lenguaje del pueblo.
En la Antigua Grecia, el demos (δῆμος), es decir, el pueblo, era el sujeto de la soberanía en el
sistema democrático. No obstante, no formaban parte del demos las mujeres, los niños, los esclavos
o los extranjeros.
Para el Derecho romano, el pueblo encarnaba el concepto humano del Estado, en el cual cada uno
de sus integrantes era titular de derechos y obligaciones civiles y políticas.
En Roma había dos cuerpos sociales y políticos diferenciados que, juntos, constituían la República
romana: el senatus (senado) y el populus (pueblo), es decir, los patricios y los plebeyos.
Un pueblo es también una población o poblado de menor rango que una ciudad, cuyas actividades
económicas están fundamentalmente ligadas al sector primario, y son considerados localidades
rurales.
La palabra pueblo proviene del latín popŭlus.
Ver también Civilización.
Características comunes a todo pueblo
Estos conjuntos de personas comparten una serie de características comunes que las unen y las
distinguen de otros grupos:
Historia compartida: todo pueblo tiene un pasado común que ha forjado su identidad y sus
tradiciones.
Cultura: un conjunto de valores, creencias, costumbres y formas de vida que se transmiten de
generación en generación.
Lenguaje: los pueblos tienen un idioma o dialecto que sirve como medio de comunicación y
expresión de su identidad.
Identidad: un sentido de pertenencia a un grupo social más amplio, más allá de las diferencias
individuales.
Pueblo soberano
Pueblo soberano es aquel país o nación que cuenta con un gobierno independiente y que, en virtud
de esto, tiene plena potestad para ejercer la autoridad suprema dentro de su territorio.
En este sentido, un pueblo soberano es aquel que goza de la libertad de autodeterminación para
crear sus propias leyes, elegir sus formas de gobierno y a sus gobernantes. Así como para decidir
sobre sus asuntos políticos y económicos sin ningún tipo de injerencia de otros Estados o naciones.
Pueblo indígena
Pueblo indígena es la colectividad humana, originaria del país donde habita, que comparte una
identidad étnica con base en su cultura, su historia y sus instituciones.
En Latinoamérica, los pueblos indígenas son todos aquellos que se encontraban conformados
socialmente antes de la llegada de los españoles.
En este sentido, en el continente hay una inmensa variedad de pueblos indígenas, cuyos derechos y
singularidad etnocultural se encuentran reconocidos en los textos constitucionales de varios países.
Así, hay naciones que, como México o como Bolivia, se autodenominan como Estados
multiculturales o plurinacionales.
¿Qué es la Nación?
Nación es el conjunto de personas que se identifican con un territorio, idioma, raza y
costumbres, constituyendo generalmente un pueblo o un país.
Una nación se caracteriza por la identidad cultural, social, histórica y política de un pueblo. En este
sentido, se puede definir el sentimiento de una nación como el parecer de un grupo de personas que
comparten lazos con los cuales se identifican culturalmente.
Nación cultural y nación política
En una nación cultural, los elementos como el territorio, el idioma, la religión, las costumbres y la
tradición, por sí mismos no constituyen su carácter, pero sí la de una nación política.
Una nación cultural se origina a partir de la historia, su memoria y generaciones de cultura y vida
colectiva. La nación cultural no se anula a pesar de poder ser dividida en varios Estados, y muchas
naciones culturales pueden unirse para formar un país o nación política. A pesar de ello, lo más
común es que una nación cultural sea la misma que la nación política, regida por el Estado que la
gobierna.
Una nación política, por ejemplo, se encuadra dentro de la Suprema Corte de la Nación o el Archivo
General de la Nación que sostiene el reglamento y los registros que se encuadran dentro de un
sentimiento compartido y limitado por un territorio.
En conclusión, una nación cultural se mantiene unida por las costumbres, las tradiciones, la religión,
el idioma y la identidad, en cambio una nación política es definida por la soberanía constituyente de
un Estado.
Nación y estado
Una nación es un conjunto de personas que comparten la cultura, la lengua y las costumbres. Por
otro lado, un Estado se determina por la soberanía económica, social y política de un territorio.
La Crítica de Marx al Estado en el Contexto del Capitalismo
Karl Marx veía al Estado como una extensión y herramienta de la clase dominante, es decir, la
burguesía o los capitalistas. Marx argumentaba que el Estado en una sociedad capitalista no es un
órgano neutral que protege los intereses de todos los ciudadanos por igual, sino más bien un
instrumento de dominación de clase. Según Marx, las leyes, instituciones y políticas del Estado
están diseñadas para perpetuar y legitimar las relaciones de poder existentes y asegurar la
explotación de la clase trabajadora.
Función del Estado Capitalista
1. Protección de la Propiedad Privada:
o El Estado asegura y legitima la propiedad privada de los medios de producción, que
es la base del sistema capitalista. Esto significa que las leyes del Estado protegen
los intereses económicos de los capitalistas, garantizando que puedan mantener el
control sobre los recursos y las ganancias.
2. Represión de la Clase Trabajadora:
o Las fuerzas del orden, el sistema judicial y las instituciones estatales pueden ser
utilizadas para reprimir y controlar a la clase trabajadora. Esto incluye la
criminalización de los movimientos laborales y la represión de las protestas y
huelgas.
3. Facilitación de la Acumulación de Capital:
o El Estado interviene en la economía para crear un ambiente favorable para la
acumulación de capital. Esto puede incluir la implementación de políticas fiscales
que beneficien a los empresarios, la provisión de subsidios y rescates financieros a
grandes corporaciones y la regulación de la mano de obra para maximizar la
productividad y las ganancias.
4. Ideología y Hegemonía:
o El Estado también juega un papel crucial en la producción y diseminación de
ideología. A través de la educación, los medios de comunicación y otras
instituciones culturales, el Estado puede influir en las percepciones y creencias de
la sociedad, legitimando el sistema capitalista y desalentando el cuestionamiento de
las estructuras de poder existentes.
Transición al Comunismo
Marx creía que, para superar la explotación y la opresión del capitalismo, era necesario un cambio
revolucionario en el que la clase trabajadora tomara el control del Estado y, eventualmente,
aboliera las estructuras estatales y las relaciones de producción capitalistas. En su visión, el Estado
capitalista sería reemplazado por un estado socialista transitorio que funcionaría para desmantelar el
sistema de clases y conducir a una sociedad sin clases y sin Estado, conocida como comunismo.
En la obra de Karl Marx, la dialéctica entre el Estado y la sociedad es fundamental para comprender
las dinámicas del poder y la explotación en el sistema capitalista. Marx utilizaba la dialéctica como
un método para analizar y entender el mundo a través de la interacción de opuestos y el cambio
constante.
Dialéctica entre Estado y Sociedad
1. Estado como Reflejo de las Relaciones de Producción:
o Marx veía al Estado como una superestructura que refleja las relaciones de
producción de una sociedad. En una sociedad capitalista, el Estado actúa para
mantener y legitimar el sistema de explotación de la clase trabajadora por la clase
capitalista.
2. Lucha de Clases:
o La sociedad capitalista está marcada por la lucha de clases entre los capitalistas
(burguesía) y los trabajadores (proletariado). Esta lucha es el motor del cambio
histórico. El Estado, según Marx, es un instrumento en manos de la clase
dominante para mantener su poder y control sobre los medios de producción.
3. Contradicciones Inherentes:
o Marx destacaba las contradicciones inherentes en el sistema capitalista, como la
acumulación de riqueza en manos de unos pocos frente a la pobreza de la mayoría.
Estas contradicciones crean tensiones y conflictos que eventualmente llevarán a la
transformación social.
4. Superación Dialéctica:
o Para Marx, la historia es un proceso de superación dialéctica, donde cada etapa de
la sociedad contiene las semillas de su propia destrucción y la creación de una
nueva. El capitalismo contiene sus propias contradicciones que, según Marx,
llevarían a su superación por el socialismo y eventualmente al comunismo.
5. Revolución y Transición:
o La revolución proletaria es vista como una necesidad dialéctica para superar el
Estado capitalista y construir una sociedad sin clases. Durante esta transición, el
Estado socialista juega un papel en desmantelar las estructuras capitalistas antes de
desaparecer en la sociedad comunista.
La dialéctica entre el Estado y la sociedad en la obra de Marx es un análisis profundo de cómo las
estructuras políticas y económicas están interrelacionadas y en constante cambio. Marx creía que a
través de la comprensión de estas dinámicas, la clase trabajadora podría organizarse para
transformar la sociedad y superar la explotación capitalista.
Papel del Estado en la Transición al Socialismo
1. Dictadura del Proletariado
Marx propuso la idea de la dictadura del proletariado como una fase transitoria en la que el
Estado está controlado por la clase trabajadora. Esta fase es necesaria para desmantelar las
estructuras capitalistas y asegurar que los medios de producción sean controlados colectivamente
por el pueblo.
2. Abolición de la Propiedad Privada
El Estado debe implementar políticas para abolir la propiedad privada de los medios de
producción. Esto incluye la expropiación de las tierras, fábricas y otros recursos productivos de los
capitalistas y su transferencia al control colectivo.
3. Reorganización Económica
Durante la transición, el Estado debe reorganizar la economía de acuerdo con principios
socialistas. Esto implica planificar la producción y distribución de bienes y servicios para satisfacer
las necesidades de toda la población, en lugar de generar ganancias para unos pocos.
4. Eliminación de las Clases Sociales
Un objetivo central es la eliminación de las clases sociales. Esto se logra mediante la redistribución
equitativa de la riqueza y la eliminación de las distinciones de clase basadas en la propiedad y el
poder económico.
5. Extinción del Estado
Marx creía que, una vez que se hayan abolido las clases y se haya alcanzado una verdadera
igualdad social, el Estado como estructura coercitiva y de dominación se volverá innecesario y se
extinguirá. En la fase final del comunismo, la administración de las cosas reemplazará la
administración de las personas, y la sociedad se gobernará a sí misma sin necesidad de un Estado
centralizado.
El Estado, en la visión de Marx, es una herramienta necesaria pero temporal en la transición hacia
el socialismo. Su papel es desmantelar las estructuras capitalistas y sentar las bases para una
sociedad sin clases, donde eventualmente dejará de existir.
El Concepto de Estado de Derecho y sus Limitaciones desde la
Perspectiva Marxista
Estado de Derecho
El Estado de Derecho se refiere a un sistema en el cual las leyes son claras, publicadas, estables, y
aplicadas de manera justa. En teoría, nadie está por encima de la ley, y el Estado de Derecho busca
proteger los derechos y libertades fundamentales de los individuos mediante el imperio de la ley.
Limitaciones desde la Perspectiva Marxista
1. Instrumento de la Clase Dominante:
o Desde la perspectiva marxista, el Estado de Derecho es visto como un instrumento
de la clase dominante para mantener su control sobre la sociedad. Las leyes y las
instituciones legales son diseñadas para proteger los intereses económicos y
políticos de la burguesía.
2. Ilusión de Igualdad:
o Marxistas argumentan que el Estado de Derecho crea una ilusión de igualdad y
justicia. Aunque las leyes pueden parecer neutrales, en la práctica, tienden a
favorecer a aquellos que tienen el poder y los recursos para influir en su creación y
aplicación.
3. Mantenimiento del Estatus Quo:
o El Estado de Derecho ayuda a mantener el estatus quo capitalista al garantizar la
protección de la propiedad privada y los contratos, elementos fundamentales
para el funcionamiento del capitalismo. Esto refuerza las estructuras de poder
existentes y dificulta los cambios revolucionarios.
4. Represión de la Clase Trabajadora:
o Las leyes y el aparato judicial pueden ser utilizados para reprimir las luchas de la
clase trabajadora y los movimientos sociales que buscan desafiar el sistema
capitalista. Ejemplos de esto incluyen la criminalización de las huelgas y la
persecución de líderes sindicales.
5. Desigualdad en la Aplicación de la Ley:
o Aunque el Estado de Derecho postula que todos son iguales ante la ley, en la
práctica, existe una desigualdad en la aplicación de la ley. Los individuos y grupos
con poder económico y político suelen tener mayor influencia y mejores recursos
para defenderse y proteger sus intereses.
Desde la perspectiva marxista, el Estado de Derecho no es un mecanismo imparcial de justicia, sino
una herramienta utilizada por la clase dominante para perpetuar su control y mantener las
relaciones de producción capitalistas. A pesar de sus pretensiones de igualdad y justicia, las
limitaciones intrínsecas del Estado de Derecho sirven para reforzar las estructuras de poder
existentes y reprimir los esfuerzos por lograr un cambio social significativo.
La Relación entre Derecho y Clase Social en la Teoría Marxista
Para Marx, el derecho no es independiente de las relaciones de producción y clase. En el
capitalismo, las leyes y el sistema jurídico reflejan y mantienen las desigualdades de clase. Las leyes
están diseñadas para proteger la propiedad privada y los intereses de la clase dominante (la
burguesía), mientras que los trabajadores (el proletariado) son frecuentemente desfavorecidos.
Esta relación dialéctica entre derecho y clase social implica que el derecho actúa como un
mecanismo de legitimación del dominio de clase y de perpetuación de la explotación.
La Función Represiva del Estado de Derecho y su Rol en el Mantenimiento de la
Dominación Capitalista
El Estado de Derecho, desde la perspectiva marxista, actúa como un instrumento de represión al
servicio de la clase dominante. Las leyes y las instituciones judiciales pueden reprimir a la clase
trabajadora y a los movimientos que desafían las estructuras capitalistas. Esto incluye la
criminalización de huelgas y protestas, así como la protección de la propiedad de los capitalistas,
asegurando así la continuidad del sistema de explotación.
Perspectivas para una Emancipación Jurídica en la Crítica Marxista
Para alcanzar una emancipación jurídica, según Marx, es necesario un cambio radical que
trascienda el marco legal burgués. Esto implica la abolición de las leyes que protegen la propiedad
privada de los medios de producción y la creación de un sistema legal que refleje los intereses de
la clase trabajadora. La emancipación jurídica es parte del proceso más amplio de abolición del
capitalismo y establecimiento de una sociedad sin clases.
Propuestas Alternativas y Horizontes de Transformación en el Ámbito Jurídico
Marx propuso que, tras una revolución proletaria, se debe establecer un Estado socialista que sirva
a los intereses de la clase trabajadora. Las leyes y el sistema jurídico en este nuevo Estado deben
orientarse hacia la eliminación de las desigualdades de clase y la eventual desaparición del propio
Estado. A largo plazo, en la sociedad comunista, el objetivo es que la administración de las cosas
reemplace la administración de las personas, eliminando la necesidad de un sistema jurídico
coercitivo.
conclusión sobre, estado, pueblo y nación. Apuntamientos sobre Marx y la crítica del estado. La
crítica de Marx al estado de derecho: horizontes para la emancipación jurídica
La conclusión acerca del estado, el pueblo y la nación, según los apuntes sobre Marx y su crítica al
estado, puede resumirse en la idea de que Marx veía al estado como una herramienta de la clase
dominante para perpetuar su control sobre las clases subordinadas. Para Marx, el estado no es una
entidad neutral, sino un instrumento de opresión utilizado para mantener el statu quo y defender
los intereses de la clase capitalista.
La crítica de Marx al estado de derecho se centra en la idea de que las leyes y las instituciones
legales, bajo el capitalismo, reflejan y refuerzan las relaciones de poder existentes. Según Marx, el
estado de derecho no es más que una formalización de las desigualdades económicas y sociales, lo
que dificulta cualquier forma real de emancipación jurídica y social.
En cuanto a los horizontes para la emancipación jurídica, Marx creía que la verdadera liberación
sólo sería posible a través de la abolición del estado burgués y la creación de una sociedad sin
clases. Esto implicaría una transformación radical de las estructuras legales y políticas, en la que las
leyes ya no servirían a los intereses de una clase específica, sino a los de toda la sociedad,
garantizando así la igualdad y la justicia para todos.
Conclusión sobre estado, pueblo y nación:
El estado como instrumento de opresión de la clase dominante.
La ley como formalización de las desigualdades.
Horizontes para la emancipación jurídica:
Abolición del estado burgués.
Creación de una sociedad sin clases.
Transformación radical de las estructuras legales y políticas.
En resumen, Marx veía al estado y al derecho como obstáculos para la verdadera emancipación,
abogando por una revolución que transformara fundamentalmente estas instituciones en beneficio
de toda la humanidad.