GLOSARIO
BLOQUE I
MOPECE I-II
Paradigma
Estos paradigmas, con sus elementos objetivos y subjetivos, postulan modelos y valores
que forman un marco teórico y proveen una estructura coherente para entender la
realidad.
Al mismo tiempo, los paradigmas imponen límites implícitos a las preguntas,
conceptos y métodos que se consideran legítimos. Las observaciones que no encajan
en el paradigma dominante a menudo se subestiman, se malinterpretan o se
reinterpretan para que encajen en sus modelos o valores. Eventualmente, la tensión
generada entre lo establecido como tradicional y lo innovador da paso a un nuevo
paradigma que, reemplazando rápidamente al anterior, se convierte en el nuevo
paradigma dominante. Así, la secuencia de paradigmas en épocas sucesivas guía la
evolución de una disciplina científica. (Pg. 22 MOPECE I)
Las Políticas Neoliberales
El neoliberalismo es una teoría política y económica que tiende a reducir al mínimo la
intervención del Estado. También ha sido definido como una forma de liberalismo que
apoya la libertad económica y el libre mercado, cuyos pilares básicos incluyen la
privatización y la desregulación. Según Abbasi (1999) (Pg. 8 MOPECE II).
Epidemiología
Es el estudio de la frecuencia y distribución de los eventos de salud y de sus determinantes
en las poblaciones humanas, y la aplicación de este estudio en la prevención y control de
los problemas de salud. (Pg. 9 MOPECE II).
Enfermedad transmisible
Es cualquier enfermedad causada por un agente infeccioso específico o sus
productos tóxicos, que se manifiesta por la transmisión de este agente o sus
productos, de un reservorio a un huésped susceptible, ya sea directamente de una
persona o animal infectado, o indirectamente por medio de un huésped
intermediario, de naturaleza vegetal o animal, de un vector o del medio ambiente
inanimado. (Pg. 11 MOPECE II).
Enfermedad no transmisible
Las enfermedades crónicas, no transmisibles (ENT) son la principal causa de
muerte y discapacidad en el mundo. El término, enfermedades no
transmisibles se refiere a un grupo de enfermedades que no son causadas
principalmente por una infección aguda, dan como resultado
consecuencias para la salud a largo plazo y con frecuencia crean una
necesidad de tratamiento y cuidados a largo plazo.
Estas condiciones incluyen cánceres, enfermedades cardiovasculares,
diabetes y enfermedades pulmonares crónicas. Muchas enfermedades no
transmisibles se pueden prevenir mediante la reducción de los factores de
riesgo comunes, tales como el consumo de tabaco, el consumo nocivo de
alcohol, la inactividad física y comer alimentos poco saludables. Muchas
otras condiciones importantes también se consideran enfermedades no
transmisibles, incluyendo lesiones y trastornos de salud mental.
Enfermedades de transmission sexual
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) o infecciones de transmisión sexual (ITS)
son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través del contacto
sexual. El contacto suele ser vaginal, oral y anal. Pero a veces pueden transmitirse a
través de otro contacto físico íntimo involucrando el pene, vagina, boca o ano. Esto
se debe a que algunas ETS, como el herpes y el VPH, se transmiten por contacto de
piel a piel.
Algunas ETS pueden transmitirse de una persona embarazada al bebé, ya
sea durante el embarazo o al dar a luz. Otras formas en que las ETS pueden
propagarse incluyen durante la lactancia, a través de transfusiones de sangre o al
compartir agujas.
(Clamidia, herpes genital, gonorrea, VIH-Sida, VPH, ladillas, sífilis, tricomoniasis)
Enfermedad crónica
Una enfermedad crónica es una enfermedad de larga duración y por lo general, de
progresión lenta. No hay un consenso acerca del plazo a partir del cual una enfermedad
pasa a considerarse crónica; pero por término medio, toda enfermedad que tenga una
duración mayor a seis meses puede considerarse como crónica.
Como: diabetes, las cardiopatías, los accidente cerebrovascular, los tumores,
las enfermedades respiratorias crónicas, las enfermedades mentales, los trastornos
músculo-esqueléticos, los defectos de la vista y el oído, las enfermedades genéticas y las
del tracto gastrointestinal.
Enfermedad degenerativa
Enfermedad en la cual la función o la estructura de los tejidos u órganos
afectados empeoran con el transcurso del tiempo. Como, por ejemplo, la
osteoartritis, la osteoporosis y la enfermedad de Alzheimer.
Enfermedad de Alzheimer.
Esclerosis lateral amiotrófica.
Ataxia de Friedreich.
Enfermedad de Huntington.
Demencia con cuerpos de Lewy.
Enfermedad de Parkinson.
Atrofia muscular espinal.
Enfermedad emergente
Es una enfermedad transmisible cuya incidencia en humanos se ha
incrementado en los últimos 25 años del Siglo XX o que amenaza
incrementarse en el futuro cercano. (Pg. 11 MOPECE II).
Enfermedad reemergente
Es una enfermedad transmisible previamente conocida que
reaparece como problema de salud pública tras una etapa de
significativo descenso de su incidencia y aparente control. (Pg. 12
MOPECE II).
Causalidad
En el enfoque epidemiológico no solo interesa la descripción de los eventos en
salud en tanto a quiénes afecta, dónde y cuándo, sino que también está
orientado a buscar las explicaciones del porqué suceden esos eventos. Es el
proceso de búsqueda de la causalidad el que permite estas aproximaciones,
con el fin de orientar las medidas de intervención adecuadas y la posterior
evaluación de su efectividad. (Pg. 17 MOPECE II).
Historia natural de la enfermedad
Se refiere a la evolución de una enfermedad en un individuo a través del tiempo,
en ausencia de intervención. (Pg. 21 MOPECE II).
Agente
Es un factor que puede ser un microorganismo, sustancia química, o forma de
radiación cuya presencia excesiva o relativa ausencia es esencial para la ocurrencia
de la enfermedad.
MOPECE II Pg. 23
Huésped: es una persona o animal vivo, incluyendo las aves y los artrópodos, que
en circunstancias naturales permite la subsistencia o el alojamiento de un agente
infeccioso.
Infección: es la entrada y desarrollo o multiplicación de un agente infeccioso en el
organismo de una persona o animal.
Infectividad: es la capacidad del agente infeccioso de poder alojarse y
multiplicarse dentro de un huésped.
Patogenicidad: es la capacidad de un agente infeccioso de producir enfermedad
en personas infectadas.
Infección inaparente: es la presencia de un agente infeccioso en un huésped sin
que aparezcan signos o síntomas clínicos manifiestos. Sólo pueden identificarse por
métodos de laboratorio o por la manifestación de reactividad positiva a pruebas
cutáneas específicas (sinónimo: infección subclínica, asintomática u oculta).
Virulencia: es la capacidad del agente infeccioso de producir casos graves y fatales.
Reservorio: los gérmenes, patógenos o no, habitan, se multiplican y se mantienen en
nichos naturales específicos. El hábitat normal en que vive, se multiplica y/o crece un
agente infeccioso.
Reservorio de agentes infecciosos: es cualquier ser humano, animal, artrópodo,
planta, suelo o materia inanimada, donde normalmente vive y se multiplica un agente
infeccioso y del cual depende para su supervivencia, reproduciéndose de manera
que pueda ser transmitido a un huésped susceptible.
Reservorios humanos: El hecho de que una enfermedad o grupo de enfermedades
tenga al ser humano como reservorio es de gran importancia práctica, ya que las
medidas de control que se adoptan pueden circunscribirse al mismo ser humano. Por
ejemplo, si una enfermedad se puede tratar con un antibiótico adecuado, la acción
directa se ejerce sobre el sujeto como paciente y como reservorio. El reservorio
principal de enfermedades como las de transmisión sexual, lepra, tos ferina, sarampión
y fiebre tifoidea es el ser humano.
Reservorios extra-humanos: Los animales pueden ser infectados y a la vez servir como
reservorio para varias enfermedades del ser humano. Son ejemplos de ello la
brucelosis, la leptospirosis, la peste, la psitacosis, la rabia y el tétanos.
Zoonosis: es una infección o enfermedad infecciosa transmisible que en condiciones
naturales, ocurre entre los animales vertebrados y el hombre.
Fuente de infección: es la persona, animal, objeto o sustancia desde donde el agente
infeccioso pasa a un huésped.
Portador: es un individuo (o animal) infectado, que alberga un agente infeccioso
específico de una enfermedad, sin presentar síntomas o signos clínicos de esta y
constituye fuente potencial de infección para el ser humano.
Período de incubación: es el intervalo de tiempo que transcurre entre la exposición a
un agente infeccioso y la aparición del primer signo o síntoma de la enfermedad.
Período de latencia: es el intervalo de tiempo que transcurre desde que se produce la
infección hasta que la persona se vuelve infecciosa.
Período de transmisibilidad o infeccioso: es el intervalo de tiempo durante el cual el
agente infeccioso puede ser transferido directa o indirectamente de una persona
infectada a otra persona, de un animal infectado al ser humano o de un ser humano
infectado a un animal, inclusive artrópodos.
Vector: un insecto o cualquier portador vivo que transporta un agente infeccioso desde
un individuo o sus desechos, hasta un individuo susceptible, su comida o su ambiente
inmediato. El agente puede o no desarrollarse, propagarse o multiplicarse dentro del
vector.
Susceptible: es cualquier persona o animal que no posee suficiente resistencia
contra un agente patógeno determinado que le proteja contra la enfermedad si
llega a estar en contacto con ese agente.
Resistencia: es el conjunto de mecanismos corporales que sirven de defensa
contra la invasión o multiplicación de agentes infecciosos, o contra los efectos
nocivos de sus productos tóxicos.
Los factores genéticos, a los que se denomina inmunidad genética, constituyen una
‘memoria celular’ que se hereda a través de generaciones. Esto facilitaría la producción
de anticuerpos, mientras que en aquellos grupos humanos carentes de la experiencia no
se produciría esta reacción específica frente a determinada enfermedad. Son bien
conocidos los ejemplos acerca del impacto que tuvieron la viruela, el sarampión, la
tuberculosis y la influenza sobre aquellos grupos indígenas que se mantuvieron aislados de
las poblaciones y civilizaciones donde estas enfermedades ocurrieron a través de
generaciones.
La inmunidad. La persona inmune posee anticuerpos protectores específicos y/o
inmunidad celular, como consecuencia de una infección o inmunización anterior. Así, ella
puede estar preparada para responder eficazmente a la enfermedad produciendo
anticuerpos suficientes.
La inmunidad activa, que suele durar años, se adquiere naturalmente como
consecuencia de una infección, clínica o subclínica, o artificialmente por inoculación
de fracciones o productos de un agente infeccioso, o del mismo agente, muerto,
atenuado o recombinado a partir de técnicas de ingeniería genética.
La inmunidad pasiva, de corta duración (de algunos días a varios meses), se obtiene
naturalmente por transmisión materna (a través de la placenta) o artificialmente por
inoculación de anticuerpos protectores específicos (suero de convaleciente o de
persona inmune o seroglobulina inmune humana, suero antitetánico, suero antidiftérico,
gamma globulina, etc.).