CAPÍTULO 3: EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN Y SU FORMULACION
1. Diferenciación entre problema y problema de investigación
A los efectos de lograr una aproximación a la conceptualización del punto que es
objeto de desarrollo del capítulo es recomendable comenzar distinguiendo entre problema
y problema de investigación, dado que como es lógico suponer, existen y es posible
identificar muchos problemas pero no cualquiera de ellos resulta ser un problema de
investigación. En tal sentido, se podría comenzar descartando aquellos de naturaleza
metafísica, filosófica o existencial que no son empíricamente abordables. Por ejemplo,
cualquier individuo puede estar legítimamente preocupado por dilucidar la cuestión sobre
“el sentido y la finalidad última del ser” o acerca de “la existencia de Dios”; pero debe
saber que no son temáticas abordables científicamente o, por lo menos en los términos de
las ciencias fácticas. Tampoco son problemas las disputas éticas o morales que suponen
controversias valorativas: la investigación no puede demostrar que un valor sea superior a
otro. Por ejemplo: “si la caridad es superior a la bondad”. Lo mismo ocurre con los
problemas de tipo instrumental que implican llevar a cabo algún tipo de acción o medida.
Nuevamente, cualquier persona puede estar legítimamente preocupado por la inseguridad,
la falta de trabajo, la pobreza, etc. pero debe saber que la investigación no va a resolver
esos problemas. Investigando no se va a erradicar la inseguridad, aumentar la oferta de
trabajo o eliminar la pobreza. A lo sumo, la investigación podrá sugerir algunas acciones
o políticas que puedan contribuir a hacerlo. Y así se podría continuar con otras cuestiones
de naturaleza similar. En todos los casos no hay que confundir los problemas sociales con
los problemas de investigación social. En definitiva, los problemas de investigación
siempre son problemas de conocimiento que se solucionan obteniendo la información que
permita suplir esa carencia.
Con otras palabras, los problemas de investigación constituyen una discrepancia
entre dos modelos: el modelo real que nos informa acerca de lo que se sabe del fenómeno
y el modelo ideal que nos indica lo que se debería saber. Es decir: lo que no se sabe de lo
que ya se sabe. Pero además, para que se pueda hablar –en términos estrictos– de
problema es necesario vislumbrar aunque más no sea en forma conjetural alguna
respuesta porque la propia definición de problema encierra su posible solución. Como
bien señala Adorno “...únicamente a quien sea capaz de imaginarse una sociedad distinta
de la existente podrá ésta convertírsele en problema...”. 36
De lo anterior se desprende que, básicamente, los problemas de investigación
reconocen tres fuentes de origen: la ausencia de teoría: cuando no hay conocimiento al
respecto; la discrepancia entre la teoría y los hechos: cuando no se está de acuerdo con el
conocimiento existente; la controversia entre teorías: cuando existen conocimientos
rivales y se decide investigar para saldar la disputa.
36
Adorno, T. (en Popper, K. y otros, 1978:45).
2. La formulación del problema de investigación
Se podría comenzar este apartado señalando dos cuestiones: en primer lugar y al
decir de muchos autores, éste sería el verdadero primer paso de la investigación porque de
alguna menar expresa la razón de ser de la misma. En segundo lugar, se trata de un paso
vital porque un problema bien formulado es un problema medio resuelto. En caso
contrario, si se lo hace erróneamente, es probable que lo que se haga luego vaya en la
misma dirección y no sea fructífero.
En tal sentido, existen diferentes alternativas –por cierto, no excluyentes sino más
complementarias– de formular el problema: el interrogante inicial, los objetivos, el marco
teórico, la hipótesis.
2.1. El interrogante inicial
La primera alternativa para comenzar la formulación del problema es con un
interrogante inicial que sintetice cuál es la principal inquietud que motiva la
investigación. Debe tenerse en cuenta que por su forma gramatical (interrogativa) y la
función del lenguaje que realiza (expresiva) una pregunta no es un enunciado que pueda
ser verdadero o falso. Sin embargo y al mismo tiempo, puede señalarse que una pregunta
para la cual no existe alguna respuesta posible es una pregunta mal formulada. En suma:
el problema es una pregunta, pero no toda pregunta es un problema de investigación.
Dicho con otras palabras, “problematizar es interrogar al tema de manera cada vez
más precisa hasta llegar a formular con claridad una pregunta, sin la cual ningún proceso
de conocimiento puede tener lugar” (Vieytes, 2004: 24). Debe tenerse en cuenta que todos
los esfuerzos por plantear el problema de investigación resultan importantes pues las
preguntas que se logren formular serán la medida de las respuestas que se logren alcanzar
con la investigación. No en vano, suele decirse, que son más importantes las preguntas
que las respuestas.
Por tales motivos, una investigación suele arrancar con una etapa exploratoria,
cuyo objetivo será, precisamente, llegar a establecer conceptos y relaciones para plantear
mejor el problema de investigación. Es por ello que la investigación exploratoria –como
se verá en el capítulo correspondiente– se caracteriza por su flexibilidad permitiendo al
investigador bucear en distintos aspectos relacionados con el tema de interés, para,
valiéndose de todos los recursos que tiene a mano, relevar el terreno con el fin de
identificar aspectos asociados a su tema.
Seguramente, este interrogante estará presente luego en la introducción cuando
presentemos el planteo del problema y –en algunos casos– hasta puede ser utilizado como
título o subtítulo del trabajo. Al mismo tiempo, se supone que la investigación estará
orientada a ofrecer una respuesta validada. Veamos algunos ejemplos:
¿Qué opinan los ciudadanos sobre la sanción por ley de la obligatoriedad de los
debates presidenciales entre los candidatos?
¿La satisfacción con un producto, garantiza la fidelidad de marca por parte de los
usuarios?
¿La elección de los lugares de compras por parte de los consumidores se realiza en
función de las promociones que ofrecen las tarjetas de crédito?
¿Por cuáles motivos las víctimas no realizan las denuncias pertinentes por los delitos
padecidos?
¿Cómo han impactado las redes sociales virtuales en el estilo de vida de los adultos?
2.2. Los objetivos de la investigación
Los objetivos constituyen la meta de la investigación; a dónde se pretende llegar;
cuál es la información que se procura obtener; qué es lo que se quiere saber. A diferencia
del interrogante inicial, los objetivos se redactan en términos afirmativos comenzando por
algún verbo en infinitivo: analizar, estudiar, explicar, describir, determinar, demostrar,
comprender, averiguar, indagar, etc. para continuar con la redacción del resto del
enunciado. No obstante, hay que ser cuidadoso con los verbos que se eligen debido a que
sus significados e implicancias son diferentes; no quiere decir mismo explicar (dar cuenta
de las causas) que describir (contar lo que sucede) o explicar que comprender (dar cuenta
de los motivos, razones, intenciones, etc.). Ante la duda, existen verbos más neutros y
menos comprometidos como analizar o estudiar.
Con otras palabras, los objetivos serían acciones investigativas a seguir para dar
cuenta del problema de investigación, por lo tanto deben ser claros y alcanzables. Deben
incluir los conceptos teóricos fundamentales dando cuenta del recorte espacio-temporal y
haciendo referencia a las unidades o casos que conforman el universo de estudio (Sautú y
otros, 2005).
Objetivos generales y específicos o particulares
Resulta recomendable y así se estila, realizar la distinción entre el objetivo general
y los objetivos particulares, en una cantidad que, por lo general, es de uno y cinco o seis,
respectivamente. Se entiende que el objetivo general tiene que estar en sintonía con el
interrogante inicial expresando la idea central de la investigación y procurando encontrar
una respuesta a dicho interrogante. Por su parte, los objetivos particulares son
especificatorios o subsidiarios del objetivo general. De manera que el objetivo general
actúa como una suerte de paraguas que contiene a todos los particulares. No puede
ocurrir, por ejemplo, que mientras el objetivo general indique una dirección haya uno o
más de los particulares que señale un rumbo diferente o que involucre una población
diferente a la establecida por el general.
Habitualmente, son los objetivos particulares los que se investigan y no el objetivo
general, que se logra con los resultados del estudio. Esto significa que la suma de los
objetivos específicos es igual al objetivo general.
Retomando algunos de los interrogantes anteriores veamos algunos ejemplos:
Objetivo general:
Estudiar la opinión de los ciudadanos sobre la obligatoriedad legal de los debates
presidenciales.
Objetivos particulares:
Analizar si existen diferencias en la opinión según el lugar de residencia (CABA o
GBA).
Determinar si la opinión varía en función del sexo, edad y nivel socioeconómico de los
ciudadanos.
Averiguar si la opinión es contraria cuando se es simpatizante del candidato oficialista
y/o presunto ganador.
Indagar acerca de los principales motivos que brindan los ciudadanos para sustentar
sus posturas.
Identificar los principales temas que –según los ciudadanos– deberían ser incluidos en
el debate.
Objetivo general:
Investigar el impacto de las redes sociales virtuales en el estilo de vida de los adultos.
Objetivos particulares:
Elaborar una radiografía de usuarios de redes sociales según frecuencia y
características de participación, sexo, edad y nivel de estudios.
Describir –desde la perspectiva de los usuarios– los cambios provocados por las redes
en sus estilos de vida.
Analizar las principales actividades socioculturales realizadas en el último mes:
prácticas deportivas, concurrencia a espectáculos, reuniones con amigos y/o familiares,
lecturas de libros, etc.
2.3. El marco teórico de la investigación
Teoría, estado del arte y marco teórico
Un buen punto de partida es comenzar distinguiendo entre estos conceptos dado
que no son sinónimos y por varios motivos. Una teoría es un sistema de ideas que
guardando cierta coherencia lógica interna describe, explica y/o predice el
comportamiento de un conjunto de fenómenos de una misma naturaleza con cierto grado
de verosimilitud. Con otras palabras, una teoría es “un conjunto de hipótesis estructurado”
(Galtung, 1973:538). No obstante, debe señalarse que –además de las hipótesis– la teoría
puede estar constituida por axiomas y leyes. En última instancia, el elemento básico al
cual puede reducirse toda teoría es el concepto y en tal sentido, toda teoría es un sistema
conceptual.
Básicamente, la teoría cumple distintas funciones: orienta la investigación; ofrece
un sistema conceptual; brinda un sistema de clasificación; sistematiza, explica y predice
los hechos; ofrece el encuadre necesario a las hipótesis; permite interpretar los datos y las
observaciones; indica áreas no exploradas de conocimiento.
Por su parte, se denomina estado del arte a “lo último”, “lo más avanzado”, “la
tecnología de punta” o “el estado actual de la temática y sus avances”. Con otras
palabras, el estado del arte nos informa acerca de cómo se encuentra el avance del
conocimiento en el momento de realizar la investigación y cuáles son las tendencias
existentes para el desarrollo de la problemática que se piensa abordar.
Asimismo, el estado del arte le sirve al investigador como referencia para asumir
una postura crítica frente a lo que se ha hecho y lo que falta por hacer en relación a la
problemática, para evitar superponer esfuerzos, para evitar errores que ya fueron
superados. Esto explica que no puede considerarse como un producto terminado dado que
hasta puede referirse a investigaciones en curso, sino como una contribución que genera
nuevos problemas para nuevas hipótesis de investigación y representa el primer y más
importante insumo para dar comienzo a cualquier estudio (Londoño Palacio y otros,
2014).
En cambio el marco teórico implica, por un lado, explicitar desde dónde se piensa
abordar el problema y, por el otro, su desarrollo conceptual. La primera cuestión supone
la decisión acerca del abordaje disciplinario, interdisciplinario, multidisciplinario o
transdisciplinario (Gibbons et al, 1997) y desde cuál/es perspectiva/s paradigmática/s se
lo va a hacer. Esto significa que se ha hecho una revisión de las diferentes disciplinas y
posturas epistemológicas respecto a las categorías de análisis que hacen a la comprensión
del problema. Mientras que la segunda cuestión implica la conceptualización del
fenómeno que se piensa estudiar.
Con otras palabras, el marco teórico ofrece los fundamentos de la respuesta
teóricamente concebida: constituye el argumento elegido por el investigador como el
mejor –ante otros argumentos alternativos– para responder a la pregunta inicial.
Como señala Sautú (2005) el marco teórico constituye un corpus de conceptos de
diferentes niveles de abstracción articulados entre sí que orientan la forma de aprehender
la realidad. Incluye supuestos de carácter general acerca del funcionamiento de la
sociedad y la teoría sustantiva o conceptos específicos sobre el tema que se pretende
analizar.
Se podría señalar que hay autores o posturas –como por ejemplo, el
interaccionismo simbólico desde quien fuera su fundador Herbert Blumer en adelante–
que sugieren evitar el marco teórico previo y, en tal caso, efectuar la consulta al mismo a
posteriori, debe aclararse que aún en esos casos es prácticamente inimaginable que el
investigador puede despojarse totalmente de la totalidad de su propia formación.
El marco teórico conduce a la formulación de hipótesis, proporciona los
principales conceptos, orienta sobre cómo se realizará la investigación (estrategia técnico
–metodológica) y provee del marco interpretativo de los resultados (Achaerandio Zuazo,
2010).
De lo anterior se desprende que el marco teórico puede ser elaborado con aspectos
parciales de una o varias teorías. Al mismo tiempo puede nutrirse de testimonios
brindados por especialistas entrevistados e información provenientes de otras fuentes:
periódicos, otras investigaciones, internet, etc. Asimismo, puede incluir datos secundarios
y hasta –como complemento– del desarrollo de un breve marco histórico que permita
contextualizar la problemática en tratamiento. Por tales motivos, queda claro la no
concordancia entre teoría, estado del arte y marco teórico. En el capítulo siguiente se
desarrollará el tema de las hipótesis.
CAPÍTULO 4: LAS HIPOTESIS EN LA INVESTIGACION CIENTIFICA
Alfredo Oscar Castro
1- Teorías e Hipótesis:
El objetivo de la investigación científica es la explicación de fenómenos y
problemas en cualquier campo del conocimiento. Explicar un fenómeno o problema
supone a su vez llegar al conocimiento de sus causas o demostrar a que leyes obedece.
Para lograr este resultado, los científicos deben enfocar los problemas a la luz de
teorías e hipótesis, a fin de encontrar bajo que sistemas de regularidades se pueden
ordenar los fenómenos. Una teoría consiste en un conjunto de hipótesis relacionadas
coherentemente entre sí y que dan respuesta a un problema o grupo de problemas en un
campo específico del conocimiento científico.
La propia etimología de la palabra hipótesis, puede ayudarnos a comprender el
papel que juega en la investigación, ya que proviene de los términos griegos e hipo (que
significa debajo y thesis (lo que se pone o ubica)). Entonces se trata de aquello que
subyace o se supone
Como podemos ver, la hipótesis tiene, en el método científico, una doble función:
no solamente pretende el avance de la teoría existente, proporcionando nuevas
adquisiciones empíricamente verificadas, sino que también indica al investigador
cuáles son los aspectos del fenómeno que se deben tener en consideración.
(BOUDON y LAZARSFELD: 1979, 47 a 49)
La teoría, por lo tanto, no es pura especulación, sino algo construido sobre una
serie de hechos. Ahora bien, estos hechos, debidamente conceptualizados pueden
ser analizados lógicamente y, por consiguiente, partiendo de ellos, es posible
deducir nuevas relaciones que todavía no han sido afirmadas por la teoría.
(BOUDON y LAZARSFELD: 47 a 49)
Entonces llamamos teoría científica al conjunto de hipótesis que manteniendo un
orden coherente y complementario entre sí apuntan a comprender, (eventualmente
explicar y predecir), los fenómenos o problemas.
Dado que el proceso de investigación científica no consiste en otra cosa sino en
ver si una determinada respuesta a la cuestión o problema planteada se ajusta o
no a la realidad o no es confirmada por los hechos, emprender sin más, una vez
determinado el problema, la búsqueda de su solución, llevaría al investigador a
actuar a ciegas y sin orden, al no saber en qué sentido orientar el hallazgo de la
solución pretendida. (SIERRA BRAVO.R: 1988, 70 y 71)
Por ello el científico se ve obligado a plantearse nuevos interrogantes y a efectuar
una nueva elección. Después de haberse preguntado qué y en la determinación del
problema, debe inquirir ahora ¿ cuál es la solución o soluciones probables a la
cuestión planteada? En contestación a esta pregunta ha de efectuar, entre las
diversas explicaciones posibles del fenómeno que se le ocurran, la elección de
aquella o aquellas que le parezcan más plausibles o verosímiles, a fin de proceder
a la comprobación en la investigación de su validez. Esta explicación o solución
posible elegida no es otra cosa que la hipótesis. (SIERRA BRAVO.R, 70 y 71)
Las hipótesis representan, pues, otra nueva concreción del tema a investigar,
necesaria para proceder con el debido orden en la comprobación científica. Precisan, en
general, el objetivo de ésta y orientan la búsqueda de explicación al problema planteado,
lo que equivale a decir que iluminan el proceso de la investigación en sus distintas fases.
Por todo ello, las hipótesis son básicas en toda investigación científica.
1-1 El papel de las hipótesis en los pasos del proceso de investigación:
Hemos marcado en letra cursiva los momentos en que el investigador debe actuar
en relación al planteo de sus hipótesis.
a) Elección del problema a investigar.
b) Recopilación de documentación y definición del problema.
c) Elaboración del Marco Teórico y Formulación de Hipótesis.
d) Deducir y desarrollar consecuencias lógicas y/u observacionales de las Hipótesis.
e) Definir el diseño de la verificación de hipótesis y el procedimiento concreto para su
prueba.
f) Puesta a prueba o contraste de las hipótesis a través de sus consecuencias
observacionales – empíricas.
g) Establecimiento de conclusiones o resultados de la investigación.
h) Extender las conclusiones o generalizar los resultados.
2- ¿Es posible investigar sin hipótesis?
El uso de teorías en general y de hipótesis en particular en el campo de la
investigación científica, ha sido algunas veces cuestionado, por algunos seguidores de las
corrientes empiristas extremas como así también por algunos de sus rivales enrolados en
las corrientes subjetivistas.
Incluso al interior de las “ciencias duras” el uso de teorías e hipótesis ha tenido sus
detractores, a tal grado que en una conferencia para estudiantes avanzados de física
en los Estados Unidos, el propio Einstein en su defensa de su uso pronunció la famosa
frase “no hay nada más práctico que una buena teoría”.
Podemos asimilarlas a un faro que echa luz sobre el camino a recorrer en la
elucidación del problema general o de los problemas particulares que se plantean en el
transcurso del proceso de investigación.
Además señalan el rumbo y los contornos del camino a recorrer por el
investigador, marcando un derrotero concreto. Podemos asimilarlo a las hojas de
navegación que emplean los pilotos de barcos para guiarse en el océano, o a las estrellas
que usan de guía para enfilar mejor el rumbo hacia su destino.
Pero ¿ qué sucede si ese rumbo es el equivocado y nos lleva a conclusiones falsas,
ya que a priori, si toda hipótesis es una conjetura, bien puede ser refutada por los hechos?.
La respuesta es que esto no hace más que reforzar la importancia de las hipótesis
como herramienta indispensable, ya que la ciencia avanza tanto demostrando lo verdadero
como refutando lo falso.
Por lo tanto, si una hipótesis es refutada como consecuencia de las instancias que
llevan a su prueba, ya sabemos por donde no debemos marchar, abriéndose entonces para
a ese u otros investigadores un panorama que le permitirá encarar nuevas orientaciones,
sabiendo que no tropezará con la misma piedra.
Entonces, aunque en algunos trabajos el investigador no ha planteado
explícitamente sus hipótesis, situación frecuente en algunos campos, como así también en
los esquemas exploratorios o formulativos, esto no significa que el mismo no se haya
efectuado preguntas o interrogantes frente a la situación o problema que tiene por delante.
Esas preguntas e interrogantes no son si embargo otra cosa que hipótesis que
subyacen a lo largo de un trabajo que en apariencia se llevó solo por objetivos.
En el caso puntual de la investigación exploratoria precisamente, lejos de desconocer las
hipótesis, a menudo el mismo se orienta a una elaboración y explicitación de las mismas.
Y aún así ¿que lleva a un investigador, que no explicita sus hipótesis, a privilegiar
o simplemente seleccionar unos objetivos descartando otros?
Simplemente su enfoque experto del tema, edificado sobre innumerables hipótesis
subyacentes en su pensamiento, o en la experiencia acumulada. También puede jugar un
papel la intuición del experto, en la medida que la podemos definir como proyección
informal o inconsciente de experiencia o conocimiento acumulado.
Suele también decirse ¿no son acaso famosos hallazgos científicos en los que los
aspectos fenomenológicos evidenciados por la propia casualidad llevaron a la solución de
un enigma o problema?
En esta línea aparentemente se encuentran el principio de Arquímides sobre el
comportamiento de los cuerpos sumergidos o la sorpresa de Fleming al hallar
inesperadamente muertas las bacterias de un grupo de sus cultivos, lo que lo llevó al
descubrimiento de los efectos antibióticos de la penicilina, etc.
Pero el genio de Arquímides no se funda en haber corrido desnudo por las calles
de su ciudad presa del entusiasmo gritando “ lo hallé, lo hallé ”, sino en haberse planteado
(post facto) la hipótesis que daba respuesta al hecho sucedido.
Asimismo el hallazgo “casual” o “accidental” de Fleming no hubiera llegado a
constituirse en el aporte monumental que implicó para la salud humana, sin haberse
ligado en su mente a la elaboración y prueba del sitema de hipótesis que explicaron el
“accidente”.
Precisamente este planteo sistemático de hipótesis como parte de una estrategia de
indagación, marcó, según muchos epistemólogos e historiadores de la ciencia, el paso de
la actitud precientífica a la científica, ya que en la propia persona de Arquímides se dieron
ambos roles.
En el campo de la investigación social en particular, la elaboración de hipótesis
presenta algunas dificultades especiales, debidas por un lado al alto grado de abstracción
teórica de los conceptos utilizados y a la habitual pluricausalidad de los problemas o
fenómenos estudiados.
También cabe volver a hacer algún comentario respecto a la diferencia en el uso y
construcción de Hipótesis en el campo de la investigación académica / científica y en el
de la investigación “por encargo o por objetivos”, (Ejemplo típico estudios de mercado o
de satisfacción del cliente).
Si bien una revisión de las investigaciones del segundo tipo parece asegurar que
no poseen marco teórico e hipótesis explícitas, siempre presentes en las primeras, no
debemos perder de vista que en las segundas las preguntas concretas que se formulan en
las encuestas, cuestionarios o los contenidos de las guías de pautas para entrevistas,
surgen del conocimiento teórico que los investigadores poseen sobre el problema
concreto, y de las hipótesis derivadas del mismo.
No podemos dejar de lado el papel de la utilidad de la hipótesis en la delimitación
del campo de investigación en ciencias sociales. En este sentido, la investigación social
no trata de teorías más o menos abstractas, sino que formula problemas concretos.
También otra de sus finalidades consiste, por lo tanto en concretar el problema de interés.
3. ¿De dónde se extraen y cómo se construyen las hipótesis?
Las hipótesis surgen generalmente durante el proceso de planteamiento del
problema; a partir de revisión de literatura relacionada con el mismo; del análisis de
investigaciones preexistentes o postulados teóricos preliminares relacionados con la
cuestión; o de opiniones expresadas por expertos.
Pero también es posible que nos enfrentemos a un problema sobre el que no se
disponga de cuerpo teórico, en ese caso deberemos plantear explícitamente nuestras
propias hipótesis, sean éstas producto de la observación, del razonamiento, la intuición
y /o la analogía.
3.1 - Definiciones:
Hipótesis Científica:
Se trata de enunciados o proposiciones teóricas conjeturales, tentativas, y no
verificadas, referidas a variables o relaciones entre variables que dan cuenta del orden,
regularidad, causa o asociación bajo la que se encuentran los fenómenos o problemas,
referidos a unidades de análisis.
Proposición:
Decimos que es un enunciado de base lógica o empírica compuesto por conceptos.
Concepto:
El concepto, fruto de una abstracción, consiste en la representación mental de un
objeto, situación o fenómeno.
Variable:
En ciencias fácticas (las que estudian hechos o fenómenos, tales como biología, física,
sociología o psicología experimental): Todo concepto que puede asumir distintos valores,
características o atributos susceptibles de medirse.
En filosofía, metafísica o religión (que estudian absolutos, valoraciones, etc, no sujetos
a supuestos o comprobación empírica): Todo concepto que puede asumir distintas
categorías, no necesariamente mensurables.
Cabe mencionar el caso especial de las matemáticas, el álgebra o el cálculo en general,
que a pesar de trabajar con signos y símbolos conceptuales, también emplean variables
abstractas que permiten establecer mediciones.
4 - Condiciones que deben presentar las hipótesis.
Para que una hipótesis científica pueda considerarse tal debe reunir, según R.
Sierra Bravo algunos requisitos: (SIERRA BRAVO: 70 y 71)
- Deben ser conceptualmente claras y fácilmente comprensibles
- Los conceptos usados deben tener vinculación con la realidad empírica
- Las variables que contienen deben ser susceptibles de verificación o refutación
mediante el uso de técnicas asequibles.
- Las mismas deben ser específicas y concretas, ya que si son demasiado amplias y
generales no se podrán verificar directamente.
- Deben estar conectadas con teorías precedentes, a fin de ampliar el conocimiento
disponible.
- Deben tener cierto alcance general, es decir trascender uno o pocos hechos, apuntando al
valor trascendente del saber.
- Deben ofrecer una respuesta probable al problema o fenómeno bajo estudio.
- Sus términos o variables deben ser susceptibles de operacionalización. Este concepto
significa que las mismas deben contener un referente empírico que permita contrastarlas
en la experiencia o en la realidad.
5- Acerca de la cantidad de variables que debe contener una hipótesis:
Respecto a esta cuestión existen posiciones divergentes. La mayoría de los autores
coincide en que para considerarse hipótesis una proposición debe contener al menos dos
variables, en esta línea encontramos a Hans Zetterberg, (ZETTERBERG:1965, 59 a 64)
Por el contrario, otros autores como Johan Galtung, (GALTUNG:1978 373 a 379),
sostienen que son factibles las hipótesis de una sola variable.
Ejemplo de Hipótesis de una sola variable: Las nubes están compuestas por gases;
Los hombres son mortales; Este árbol es viejo; o El capital depositado ha aumentado.
Como se aprecia se trata en general, de enunciados descriptivos.
Ejemplo de hipótesis bivariada: El uso de anticonceptivos es más frecuente a
medida que aumenta la clase social.
6- Clasificación de las hipótesis
Para esta clasificación tendremos en cuenta los siguientes criterios:
A) Según su función
B) Según el tipo de nexo que se establece entre las variables
C) Según la cantidad de variables que contiene la hipótesis
D) Según su planteo temporal respecto al acaecimiento del hecho del que dan cuenta
E) Según su direccionalidad
A) Según su Función:
Aquí se tiene en cuenta el papel que dentro de ellas tienen las variables, en
relación con los planos teóricos y empíricos y su relación dentro de una investigación.
No debemos olvidar que en investigación científica, las hipótesis de alto nivel
teórico no pueden ponerse a prueba en forma directa. Por lo tanto de ellas deben
derivarse lógicamente consecuencias observables, que son las que finalmente se
contrastan empíricamente. Este proceso es llamado “operacionalización de variables”.
Una de las clasificaciones por función más citada, tanto en la bibliografía
metodológica local y extranjera se debe a nuestro compatriota Manuel Mora y Araujo
(MORA y ARAUJO: 1973,15), que define:
- Hipótesis sustantivas: Relacionan variables conceptuales o generales
- Hipótesis que relacionan los indicadores derivados lógicamente de las hipótesis
sustantivas: Son las que se contrastan empíricamente.
- Hipótesis auxiliar de validez: Supone una relación entre los indicadores y las variables
conceptuales o generales.
- Hipótesis auxiliar de generalización de la muestra a la población: Permiten generalizar
los resultados hallados en la muestra al conjunto de la población o universo.
Sin embargo, es común encontrar otros autores (ANDER –EGG: 1983, 75), que
hacen referencia a hipótesis sustantivas cuando estas tratan de la realidad social, lo que
puede llevar a confusión.
Por lo tanto hemos desarrollado una clasificación propia, tomando los aportes de
diferentes autores, que entendemos adecuada ya que elimina las contradicciones y que a la
vez mantiene poder explicativo.
1. Hipótesis Teóricas o Generales
Estas poseen alto contenido de abstracción, elaboradas con variables conceptuales que no
contienen referentes empíricos o vinculados con una realidad inmediatamente asequible.
Ejemplo I:
1. Hipótesis Teórica:
La familiaridad de manejo de tecnologías informáticas entre los jóvenes está asociada a
la calidad del primer empleo
2. Hipótesis Intermedias o sustantivas.
Establecen relaciones de intermediación o interconexión entre la teoría y el campo
empírico. Para ello deben contener variables con referentes empíricos:
Entre los jóvenes el conocimiento y capacidad para dominar el uso de herramientas
informáticas, permite una mayor posibilidad de obtener mejores condiciones de trabajo
al momento de la búsqueda del primer empleo.
3. Hipótesis de trabajo o Empíricas:
Constituidas a partir de definiciones operacionales o indicadores, directamente
contrastables y mensurables, utilizadas en una investigación concreta.
Aquellos jóvenes que adquieren tempranamente un manejo del paquete office tienen
mayor posibilidad de obtener puestos con mejores salarios y condiciones físicas de
trabajo que aquellos que no poseen esa capacidad.
4. Hipótesis de generalización:
Permiten extender las conclusiones tomadas para las muestras al conjunto o
población de sujetos o fenómenos.
Las provincias que introducen igualitariamente programas de capacitación temprana en
herramientas informáticas, es más probable que disminuyan la diferencia de calidad en los
puestos de trabajo entre los jóvenes que provengan de familias de ingresos económicos
desiguales al momento de obtener el primer empleo, respecto a aquellas que no lo hacen.
Ejemplo II:
1. Hipótesis Teórica o General
El éxito del capitalismo temprano en los Estados Unidos, estuvo fuertemente vinculado a
la postergación de gratificaciones por parte de la burguesía.
2. Hipótesis intermedia o sustantiva.
La rápida e intensa acumulación de poder económico por parte del Estado /
Nación, durante el desarrollo del capitalismo temprano en los EEUU estuvo asociado
con la tendencia a diferir en el tiempo el gasto de las riquezas obtenidas a través del
trabajo, por los sectores capitalistas, a fin de reinvertirlas para lograr el crecimiento del
ciclo productivo.
3. Hipótesis de trabajo o Empírica:
Durante los siglos XVIII , XIX e inicios del XX, la forma de vida austera y
despojada de lujos de los propietarios norteamericanos, ya sean comerciantes, industriales
o granjeros norteamericanos, a pesar de poseer éstos grandes sumas en sus cuentas
bancarias, estuvo asociada a la creciente cantidad de capitales disponibles en la Reserva
Federal Americana.
4. Hipótesis de generalización
Dado que en una muestra de países (durante los siglos XVIII a mediados del XX) se
halló que una forma de vida austera entre los propietarios capitalistas estaba relacionada a
grandes reservas de capitales, es probable que en los demás países en que se dio esa
misma costumbre, también hayan existido grandes reservas de capitales.
Ejemplo III:
1. Hipótesis Teórica o General:
La motivación está asociada al rendimiento.
2. Hipótesis Intermedia o Sustantiva:
A mayor conformidad con las condiciones de trabajo, menor absentismo laboral
3. Hipótesis de trabajo o Empírica:
Cuanto más puntos obtenga un trabajador en el test de “Conformidad con sus tareas”
menos cantidad de faltas presentará en su registro de asistencia.”
4. Hipótesis de generalización
En las empresas donde hallemos los mayores valores obtenidos en el “Test de
Conformidad con sus tareas”, es probable que se den los menores niveles de absentismo
laboral”
B) Según el nexo que liga las variables:
1. Hipótesis descriptivas:
Señalan la frecuencia o características de un fenómeno sin establecer relaciones
causales entre sus variables:
Pueden ser a su vez:
1.1 Asociativas: Plantean relaciones no paramétricas entre las variables que las
componen. En este caso las variables son cualitativas.
Ej: “El estado civil de los varones está asociado al tipo de actividad recreativa
desarrollada”.
“ La satisfacción del consumidor aumenta con la calidad de los productos”.
1.2 Correlacionales: Plantean la existencia de relaciones de tipo estadístico o
paramétricas entre variables cuantitativas o cualicuantitativas:
Ej: “La tasa de mortalidad aumenta a medida que se eleva la tasa de desocupación”.
“El índice de riesgo país disminuye a medida que aumentas las reservas depositadas en el
Banco Central”
1.3 Probabilísticas: Se trata de hipótesis que se dan en el marco de la idea; “Si X
probablemente Y”, fijándose dicha probabilidad dentro de ciertos parámetros estadísticos
que oscilan entre el cero al ciento por ciento.
Es probable en un 75 % que un aumento en la presión fiscal produzca disminución en el
consumo de bienes durables
2. Hipótesis Explicativas:
Dan cuenta del porqué o causa de los fenómenos.
A su vez se subdividen en:
2.1. Causales o Determinísticas:
Plantean la existencia de una relación causa-efecto ineluctables. Son poco comunes en las
ciencias sociales y más frecuentes en las físico-naturales.
“ El hábito de fumar provoca lesiones de distinta gravedad a nivel pulmonar” “
Al calentar un gas en un recipiente cerrado, aumenta su volumen”
2.2. Hipótesis Contingentes
Son del tipo; Si X entonces Y, pero sólo si Z.
Un riego adecuado produce una buena cosecha, sólo si no se producen heladas.
La existencia de programas sociales de información sobre anticoncepción tiende a
disminuir la tasa de natalidad, siempre que los líderes religiosos de la comunidad los
apoyen.
2.3. Hipótesis Predictivas:
Permiten anticipar con algún grado de certeza el comportamiento de ciertas variables o el
acaecimiento de fenómenos:
A su vez pueden ser:
2.3.1. Fundadas en leyes teóricas:
Por ejemplo la predicción futura de la posición de un planeta del sistema solar, en base a
las leyes de Kepler.
La fuerza gravitacional en cualquier planeta del sistema solar a partir de las leyes de
Newton.
2.3.2. Fundadas en acumulación de datos empíricos:
Por ejemplo el tamaño de la población mundial dentro de diez años en base al tamaño
de la población actual y hace diez años atrás.
La cantidad de alumnos que se inscriben en un año determinado para ingresar a la
universidad en función de la evolución de la inscripción en años anteriores
C) Según la Cantidad de Variables que contienen las hipótesis:
Según la cantidad de variables que posea una hipótesis puede ser:
1) Univariada (una variable)
Como vimos mas arriba generalmente hacen referencia a uniformidades o regularidades
empíricas.
2) Bivariada: Poseen dos variables
3) Multivariada: Poseen dos o más variables.
Ejemplo de tipo de variables en una Hipótesis Multivariada:
“El sexo, el cociente intelectual y el tipo de composición del hogar, influyen en la
cantidad de horas que un niño ve televisión; según la provincia analizada”.
Variable Independiente: Cociente Intelectual
Variable Dependiente: Cantidad de horas que ve televisión
Variable Antecedente: Sexo del niño
Variable Interviniente o Intermedia: Tipo de composición del hogar
Variable contextual: Provincia analizada. (Si se hace un estudio comparativo entre dos o
más)
D) Según su planteo temporal respecto al acaecimiento del hecho del que dan
cuenta:
1 Ante Facto: Planteadas antes de que ocurra el hecho:
Ej: Es probable que mañana aumenten los valores bursátiles debido a las medidas
financieras tomadas hoy por el gobierno.
2 Post-Facto:
Ej: El comportamiento del día de hoy de las acciones probablemente se debió a las
medidas tomadas ayer por el gobierno.
E) Según la direccionalidad de las variables en la hipótesis:
1 Unidireccionales o Asimétricas:
El sexo influye en la elección del tipo de carrera.
La edad influyen en las posturas políticas.
2 Bidireccionales o Simétricas:
Los conflictos hogareños pueden provocar dificultades en el aprendizaje escolar de los
niños. (Ya que las dificultades en el aprendizaje escolar de los niños pueden provocar
conflictos hogareños)
El nivel socioeconómico del sujeto influye en la jerarquía de sus contactos sociales. (Ya
que la jerarquía de los contactos sociales influye en el nivel socioeconómico”
F) Hipótesis Nula
Son aquellas que en el contexto de la investigación y teniendo en cuenta el principio de
refutabilidad, el investigador desarrolla para tratar de demostrar que no se verifican.
Por lo tanto si la hipótesis nula no se puede refutar, se convalida transitoriamente la
hipótesis original de la investigación
Ej: Hipótesis original: La autoregulación de los integrantes de un grupo de trabajo,
eleva la productividad.
Ej: Hipótesis nula: La autoregulación de los integrantes de un grupo de trabajo, no eleva
la producción.