¿Que son los microorganismos?
Los microorganismos, también llamados microbios, son seres vivos o sistemas
biológicos que solo pueden observarse con un microscopio debido a su tamaño muy
pequeño. Generalmente son unicelulares y presentan una organización biológica
elemental, a diferencia de plantas y animales. Este grupo heterogéneo incluye
bacterias, arqueas (procariotas), protozoos, algas y hongos microscópicos
(eucariotas).
No constituyen un grupo taxonómico único, ya que agrupan organismos con diferentes
relaciones evolutivas, pero comparten la característica de ser invisibles a simple vista y
tener tamaños muy reducidos. Algunos microorganismos son patógenos y pueden
causar enfermedades en humanos, animales y plantas, pero la mayoría no son
perjudiciales y cumplen funciones ecológicas esenciales, como producir oxígeno
(algas y cianobacterias) y descomponer materia orgánica para reciclar nutrientes.
En resumen, los microorganismos son formas de vida diminutas, fundamentalmente
unicelulares, que habitan prácticamente todos los ambientes y tienen un papel clave
en los ecosistemas y la salud humana.
¿Quien descubrió los microorganismos?
El descubrimiento de los microorganismos se atribuye principalmente a Antonie van
Leeuwenhoek, un comerciante y científico neerlandés del siglo XVII. En 1674-1676,
Leeuwenhoek fue la primera persona en observar y describir detalladamente
microorganismos, a los que llamó "animálculos" (hoy conocidos como protozoos y
bacterias), utilizando microscopios de su propia fabricación con lentes biconvexas que
aumentaban hasta 300 veces3467.
Aunque Robert Hooke también observó microorganismos y acuñó el término célula en
1665, fue Leeuwenhoek quien realizó las primeras observaciones directas de bacterias
y protozoos en muestras de agua estancada y otros materiales, describiendo diferentes
formas bacterianas como cocos, bacilos y espirilos. Sus descubrimientos fueron
inicialmente recibidos con escepticismo, pero luego fueron validados por la Royal
Society de Londres.
En resumen, Antonie van Leeuwenhoek es reconocido como el descubridor de los
microorganismos gracias a sus observaciones pioneras realizadas en la década de
1670 con microscopios de su invención
¿Quien descubrió las tecnicas de esterilizacion?
Las técnicas modernas de esterilización se desarrollaron a partir de varios hitos
históricos y contribuciones de diferentes científicos:
Joseph Lister es considerado el padre de la antisepsia moderna. En la década de 1860
aplicó los principios de Louis Pasteur para desarrollar métodos antisépticos, usando
ácido carbólico (fenol) para limpiar manos, instrumentos y heridas, lo que redujo
drásticamente las infecciones quirúrgicas y sentó las bases para la cirugía aséptica.
Charles Chamberland, asistente de Louis Pasteur, descubrió en 1880 el proceso de
esterilización por calor húmedo y en 1884 patentó la primera autoclave, un dispositivo
que utiliza vapor a alta presión para esterilizar materiales. Este invento revolucionó la
esterilización en medicina y microbiología.
Antes de ellos, el físico francés Denis Papin en el siglo XVII inventó el digestor a vapor,
precursor del autoclave, y el médico Ernst von Bergmann introdujo la esterilización por
calor de instrumentos quirúrgicos, impulsando la cirugía aséptica.
En resumen, aunque la antisepsia fue iniciada por Lister, las técnicas de esterilización
modernas, especialmente la esterilización por calor húmedo con autoclave, fueron
descubiertas y desarrolladas principalmente por Charles Chamberland en el siglo XIX
¿Cuales son las tecnicas de esterilizacion?
Métodos físicos de esterilización
Calor húmedo (autoclave): Utiliza vapor de agua a alta presión (121-134 °C) para
desnaturalizar proteínas y destruir microorganismos, incluyendo esporas. Es el método
más eficaz y común en laboratorios y hospitales.
Calor seco: Consiste en exponer los materiales a aire caliente en hornos a
temperaturas elevadas (alrededor de 160-180 °C) durante tiempos prolongados (30
minutos o más). Produce oxidación de proteínas microbianas. Se usa para materiales
que no toleran humedad, como vidrios y metales.
Radiaciones ionizantes: Rayos gamma, rayos X y radiación ultravioleta que dañan el
ADN de los microorganismos. Los rayos gamma y X se usan en la industria para
esterilizar artículos médicos, mientras que la radiación UV se emplea para superficies y
aire, aunque con penetración limitada.
Filtración: Método mecánico para esterilizar líquidos y gases sensibles al calor, usando
filtros con poros muy pequeños que retienen microorganismos.
Ondas supersónicas (microondas odontológico): Generan vibraciones moleculares
que producen calor por fricción, destruyendo microorganismos en instrumentos
pequeños.
Microesferas de vidrio: Microesferas calentadas eléctricamente a 250 °C para
esterilizar instrumental pequeño, aunque su uso es cuestionado.
Flameado y ebullición: Métodos simples para esterilizar materiales pequeños o
eliminar microorganismos superficiales, aunque no garantizan esterilidad total.
Métodos químicos de esterilización
Óxido de etileno: Gas que actúa por alquilación de proteínas y ácidos nucleicos. Se usa
a bajas temperaturas (<55 °C) para materiales sensibles al calor. Es tóxico, inflamable
y requiere protocolos de seguridad estrictos.
Plasma de peróxido de hidrógeno: Esterilización en frío que utiliza plasma gaseoso para
destruir microorganismos sin dañar materiales sensibles. No deja residuos tóxicos y es
rápido (aprox. 55 minutos).
Aldehídos (glutaraldehído), ácido peracético y formol: Sustancias químicas usadas
para esterilizar equipos y superficies, especialmente cuando no se pueden aplicar
métodos térmicos.
Tipos de medios de cultivo de microorganismos
Medios simples o básicos: Contienen nutrientes esenciales para el crecimiento general
de bacterias no exigentes. Ejemplo: agar nutritivo, caldo nutritivo.
Medios enriquecidos: Son medios simples a los que se añaden factores de crecimiento
o nutrientes adicionales como sangre, suero, glucosa o vitaminas, para favorecer el
crecimiento de microorganismos exigentes. Ejemplo: agar sangre.
Medios selectivos: Contienen sustancias que inhiben el crecimiento de ciertos
microorganismos, permitiendo el desarrollo selectivo de otros. Por ejemplo, agar
manitol salado que favorece estafilococos, o agar verde brillante para aislar
Salmonella.
Medios diferenciales: Permiten distinguir microorganismos según características
bioquímicas o de crecimiento, a menudo mediante cambios de color en el medio.
Medios de transporte: Diseñados para mantener viables los microorganismos durante
su traslado sin permitir su crecimiento.
Según su consistencia
Medios líquidos (caldos): No contienen agentes gelificantes, se usan para cultivo en
suspensión.
Medios sólidos: Contienen agentes gelificantes como agar (polisacárido extraído de
algas marinas) que solidifica el medio, permitiendo el crecimiento en superficie y la
formación de colonias visibles.
Medios semisólidos: Contienen menor concentración de agar, útiles para determinar
movilidad bacteriana o cultivo en profundidad.
Ejemplos comunes
Tryptic Soy Agar (TSA): Medio rico y multiuso para bacterias.
Agar Sabouraud: Medio para aislamiento de hongos y levaduras, a menudo con
antibióticos para inhibir bacterias.
Caldo o agar papa-dextrosa (PDA): Para cultivo de hongos y levaduras.
Agar manitol salado: Selectivo para estafilococos.
Agar verde brillante: Selectivo para Salmonella.
En resumen, la elección del medio de cultivo depende del tipo de microorganismo a
cultivar y del propósito del cultivo, ya sea aislamiento, identificación o recuento
Preparcion de medios de cultivo
Selección y pesaje de componentes: Se utilizan medios comerciales deshidratados o
se preparan a partir de ingredientes básicos, como extractos de carne, levadura, sales
minerales y carbohidratos. El agar se añade como agente solidificante cuando se
requiere un medio sólido (1-2% de agar).
Disolución en agua destilada: Se mezcla el polvo o ingredientes con una cantidad
adecuada de agua destilada, inicialmente aproximadamente la mitad del volumen
final, agitando para homogeneizar y luego completando con el resto del agua.
Ajuste del pH: Se mide y ajusta el pH del medio a la temperatura ambiente (usualmente
25°C), usando soluciones de ácido o base (por ejemplo, HCl o NaOH) para asegurar
condiciones óptimas para el microorganismo a cultivar.
Incorporación del agar (para medios sólidos): El agar se añade después de los demás
componentes y se disuelve completamente calentando la mezcla, generalmente en
baño María o microondas, hasta que quede homogénea y sin partículas adheridas.
Distribución en recipientes: Los medios líquidos se reparten en tubos, matraces o
placas de Petri. Los medios sólidos se vierten en placas de Petri en condiciones
asépticas o se distribuyen en tubos que pueden inclinarse para formar el agar inclinado
(slant).
Esterilización: Se esterilizan en autoclave a 121 °C y 15 psi durante 15-20 minutos para
eliminar microorganismos contaminantes. En el caso de sustancias termolábiles, se
esterilizan por filtración y se añaden después de la esterilización del medio base.
Enfriamiento y almacenamiento: Tras la esterilización, los medios sólidos se dejan
solidificar a temperatura ambiente. Las placas de Petri se secan en cabina de flujo
laminar para evitar condensación y contaminación. Los medios preparados se
almacenan en condiciones adecuadas hasta su uso
¿Que es la microbiota?
La microbiota es el conjunto de microorganismos, principalmente bacterias, pero
también hongos, arqueas, virus y protozoos, que habitan de forma natural y
permanente en diferentes partes del cuerpo humano, como la piel, el aparato digestivo
(incluida la boca) y el aparato genital. Estos microorganismos viven en simbiosis con el
organismo, formando una relación beneficiosa mutua.
La microbiota cumple funciones esenciales para la salud, entre las que destacan:
Protección frente a microorganismos patógenos y sustancias nocivas, actuando como
barrera defensiva.
Mantenimiento y regulación del sistema inmunológico, influyendo en hasta el 70% de
su funcionamiento.
Participación en la digestión de alimentos que el cuerpo no puede procesar por sí
mismo, generando compuestos beneficiosos como ácidos grasos de cadena corta.
Producción de vitaminas fundamentales, como la K y algunas del complejo B.
Regulación de la secreción de neurotransmisores intestinales, insulina y péptidos
vitales para el organismo.
La microbiota se desarrolla desde el nacimiento y su composición varía a lo largo de la
vida. Cuando se altera el equilibrio de estas comunidades microbianas (disbiosis),
puede aumentar el riesgo de infecciones, enfermedades autoinmunes, metabólicas y
trastornos neurológicos, además de causar molestias intestinales y otros síntomas.
En resumen, la microbiota es una comunidad compleja y dinámica de
microorganismos que habitan nuestro cuerpo, esenciales para la protección, el
metabolismo y el buen funcionamiento del sistema inmunitario, considerada incluso
como un órgano más del organismo.
¿Que son las bacterias?
Las bacterias son microorganismos unicelulares procariotas, es decir, organismos
formados por una sola célula que carece de núcleo definido y de orgánulos
membranosos internos. Su tamaño suele estar entre 0.5 y 5 micrómetros, y presentan
diversas formas como esferas (cocos), bastones (bacilos), espirales (espirilos) y
formas curvas (vibrios).
Las bacterias poseen una pared celular compuesta principalmente por peptidoglicano,
que les proporciona estructura y protección. Muchas tienen flagelos u otros sistemas
para moverse. Se reproducen asexualmente mediante fisión binaria, un proceso rápido
que permite su multiplicación en minutos bajo condiciones favorables.
Estos microorganismos se encuentran en casi todos los ambientes del planeta, desde
suelos y aguas hasta dentro y sobre los cuerpos de animales y humanos, donde forman
parte de la microbiota normal. Algunas bacterias son beneficiosas, ayudando en la
digestión y fortaleciendo el sistema inmunológico, mientras que otras pueden ser
patógenas y causar infecciones mediante la producción de toxinas o la invasión de
tejidos.
En resumen, las bacterias son formas de vida unicelulares, procariotas, muy diversas y
ubicuas, con un papel fundamental en los ecosistemas y la salud humana.
¿Que son los mohos?
Los mohos son un tipo de hongos microscópicos formados por un conjunto de
filamentos tubulares ramificados llamados hifas, que en conjunto constituyen el
micelio. A diferencia de las setas, los mohos no forman cuerpos fructíferos visibles.
Crecen en ambientes húmedos y con poca luz, tanto en exteriores como en interiores,
y se reproducen mediante esporas que pueden dispersarse por el aire, el agua o
insectos.
Los mohos son hongos filamentosos que descomponen materia orgánica muerta,
ayudando a reciclar nutrientes en el medio ambiente. Se encuentran en alimentos,
paredes, suelo, plantas y otros materiales orgánicos. Su apariencia polvorienta o
aterciopelada se debe a la producción profusa de esporas, que pueden tener diversos
colores (negro, verde, azul, rojo, etc.).
Algunos mohos son beneficiosos, como el género Penicillium, fuente del antibiótico
penicilina, o los que se usan en la elaboración de quesos como el Roquefort o
Camembert. Otros pueden ser parásitos o causar enfermedades (micosis) en
humanos, animales y plantas.
En resumen, los mohos son hongos filamentosos multicelulares que crecen en forma
de micelio, se reproducen por esporas, y desempeñan un papel crucial en la
descomposición de materia orgánica, con aplicaciones industriales y también
implicaciones en la salud.
¿Que son las levaduras?
Las levaduras son hongos microscópicos predominantemente unicelulares que se
reproducen principalmente asexualmente por gemación o bipartición. A diferencia de
los mohos, que forman filamentos (hifas), las levaduras crecen como células
individuales o en cadenas cortas llamadas pseudohifas en algunos casos, como en el
género Candida.
Son organismos eucariotas con una pared celular gruesa compuesta por polisacáridos,
y su tamaño suele variar entre 1 y 30 micrómetros. Las levaduras pueden reproducirse
también sexualmente mediante esporas, y algunas especies son dimórficas, es decir,
pueden alternar entre formas unicelulares y filamentosas según las condiciones
ambientales.
Metabólicamente, las levaduras son anaerobias facultativas, capaces de fermentar
azúcares para obtener energía en ausencia de oxígeno (fermentación alcohólica),
produciendo alcohol etílico y dióxido de carbono, o bien pueden respirar en presencia
de oxígeno, generando más energía. Este proceso es fundamental en la producción de
pan, cerveza y vino.
En resumen, las levaduras son hongos unicelulares eucariotas que se reproducen
principalmente por gemación, capaces de fermentar azúcares y con amplias
aplicaciones industriales en la alimentación, farmacéutica y biotecnología
¿Como distinguir las bacterias, los mohos y las levaduras?(Tipos de
agrupaciones por tamaño, color y forma)
Para distinguir bacterias, mohos y levaduras, es importante observar varias
características como tamaño, forma, color y tipo de agrupación, tanto a nivel
microscópico como en cultivos.
Las bacterias son microorganismos unicelulares procariotas muy pequeños, con
tamaños que generalmente oscilan entre 0.4 y 14 micrómetros. Presentan diversas
formas, siendo las más comunes los cocos (esféricos), bacilos (bastones) y espirilos
(en forma de espiral). En los cultivos, las bacterias forman colonias pequeñas que
pueden ser lisas o rugosas, con colores variables pero generalmente menos intensos
que los mohos. Se reproducen por fisión binaria, dividiéndose en dos células hijas. Las
colonias bacterianas suelen ser brillantes o mates, pero no presentan la textura
algodonosa típica de los hongos.
Los mohos son hongos multicelulares formados por filamentos ramificados llamados
hifas, que en conjunto forman el micelio. Estos filamentos pueden crecer varios
centímetros y son visibles a simple vista. Las colonias de mohos en los medios de
cultivo son grandes, algodonosas o aterciopeladas, y presentan colores muy variados e
intensos, como verde, negro, naranja, rosa o morado. Los mohos se reproducen
mediante esporas sexuales y asexuales que se forman en estructuras especializadas.
Su textura y coloración llamativa los diferencian claramente de bacterias y levaduras.
Las levaduras, por su parte, son hongos unicelulares eucariotas con células ovaladas o
esféricas que miden entre 2 y 4 micrómetros. A diferencia de los mohos, no forman
filamentos visibles, aunque algunas especies pueden formar cadenas cortas llamadas
pseudohifas. En los cultivos, las levaduras forman colonias cremosas, lisas, opacas y
de color blanco o crema, que suelen ser más pequeñas que las colonias de mohos
pero más grandes que las bacterianas. Se reproducen principalmente por gemación,
un proceso en el que una célula hija brota de la célula madre.
En resumen, las bacterias son células muy pequeñas con formas variadas y colonias
pequeñas y menos coloridas; los mohos son hongos multicelulares que forman
filamentos visibles con colonias grandes, algodonosas y muy coloridas; y las levaduras
son hongos unicelulares con colonias cremosas y lisas, de color blanco o crema. Estas
diferencias permiten identificarlos fácilmente en el laboratorio mediante observación
microscópica y macroscópica.
¿Que comportamiento poblacional tienen todos los anteriores?
El comportamiento poblacional de bacterias, mohos y levaduras comparte
características generales comunes, aunque con particularidades propias de cada
grupo.
Las bacterias presentan un crecimiento poblacional típicamente exponencial cuando
las condiciones son óptimas, debido a su reproducción por fisión binaria rápida. En
esta fase, la población se duplica en intervalos regulares, lo que puede llevar a
aumentos dramáticos en el número de células en poco tiempo. Sin embargo, este
crecimiento no es indefinido: al agotarse nutrientes o acumularse productos tóxicos, la
población entra en una fase estacionaria donde el número de bacterias se mantiene
constante, seguida por una fase de muerte donde la cantidad de células viables
disminuye. Además, las bacterias muestran comportamientos sociales complejos,
como la formación de biofilms, cooperación para adquisición de nutrientes,
competencia y comunicación mediante señales químicas (quorum sensing), lo que les
permite organizarse como comunidades y adaptarse a cambios ambientales.
Los mohos, al ser hongos filamentosos multicelulares, crecen formando un micelio
que se expande sobre el sustrato. Su crecimiento es generalmente más lento que el
bacteriano y ocurre mediante elongación de hifas y producción de esporas. La
población de mohos puede aumentar en extensión y densidad, formando colonias
visibles y ramificadas. Su crecimiento también depende de la disponibilidad de
nutrientes y condiciones ambientales, y puede detenerse cuando los recursos se
agotan o el ambiente se vuelve inhóspito.
Las levaduras, hongos unicelulares, también presentan un crecimiento poblacional
exponencial en condiciones favorables, reproduciéndose principalmente por
gemación. Su ciclo incluye fases similares a las bacterianas: crecimiento rápido,
estabilización y declive cuando las condiciones se deterioran. En cultivos, forman
colonias cremosas que aumentan en tamaño conforme se multiplican. Al igual que las
bacterias, las levaduras pueden adaptarse a cambios ambientales y algunas especies
forman agregados o biofilms, mostrando cierto grado de comportamiento comunitario.
En resumen, bacterias, mohos y levaduras exhiben un comportamiento poblacional
caracterizado por fases de crecimiento exponencial, estabilización y declive, reguladas
por la disponibilidad de nutrientes y condiciones ambientales. Las bacterias destacan
por su rápida reproducción y complejas interacciones sociales, mientras que mohos y
levaduras tienen patrones de crecimiento más lentos y estructurados debido a su
organización celular y modo de reproducción
¿Cual es su importancia en la industria ?
Los microorganismos como bacterias, mohos y levaduras tienen una importancia
fundamental en diversas industrias debido a sus múltiples aplicaciones
biotecnológicas.
En la industria alimentaria, las bacterias, especialmente las bacterias ácido lácticas,
son esenciales para la fermentación de alimentos como yogur, queso, kimchi y
chucrut. Estas bacterias no solo mejoran la textura, sabor y valor nutricional de los
productos, sino que también aportan beneficios para la salud intestinal al actuar como
probióticos. Además, se utilizan para producir aditivos y conservantes naturales que
prolongan la vida útil de los alimentos y mejoran su seguridad. Las levaduras son clave
en la fermentación alcohólica para la producción de pan, cerveza y vino, mientras que
los mohos se emplean en la elaboración de quesos especiales y en la producción de
antibióticos como la penicilina.
En la industria farmacéutica y cosmética, los microorganismos permiten la producción
de vacunas, antibióticos, proteínas y vitaminas. Son también fundamentales en el
control de calidad para garantizar la inocuidad de los productos destinados al
consumo humano. La microbiología industrial ha revolucionado la síntesis de
compuestos terapéuticos mediante microorganismos modificados genéticamente,
mejorando la eficiencia y calidad de los medicamentos.
En el ámbito ambiental, bacterias y hongos se utilizan para el tratamiento de aguas
residuales, la biorremediación de contaminantes y la producción de biogás,
contribuyendo a procesos sostenibles y al cuidado del medio ambiente. También se
emplean como biofertilizantes y bioestimulantes en la agricultura, reduciendo el uso
de fertilizantes químicos y pesticidas.
Además, la microbiología industrial impulsa la economía circular al aprovechar
subproductos y residuos para generar compuestos de alto valor añadido, como
probióticos, bioplásticos y biofertilizantes, promoviendo procesos más sostenibles y
eficientes.
En resumen, bacterias, mohos y levaduras son pilares en la industria alimentaria,
farmacéutica, ambiental y biotecnológica, donde su uso optimiza la producción,
mejora la calidad de productos, contribuye a la salud humana y protege el medio
ambiente, todo ello mediante procesos sostenibles y de alta tecnología.