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Amparo Rechazo in Limine Escobar

El documento detalla la resolución de un caso de acción de amparo promovido por José Alberto Escobar contra el Instituto de Seguridad Social de Chaco, solicitando un reajuste de sus haberes previsionales. El juez rechaza la acción de amparo, argumentando que la cuestión debe ser resuelta por la jurisdicción Contenciosa Administrativa y que el amparo no es un recurso adecuado para este tipo de reclamos. Se concluye que el amparo es un remedio excepcional que no debe utilizarse para eludir procedimientos legales establecidos.

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Amparo Rechazo in Limine Escobar

El documento detalla la resolución de un caso de acción de amparo promovido por José Alberto Escobar contra el Instituto de Seguridad Social de Chaco, solicitando un reajuste de sus haberes previsionales. El juez rechaza la acción de amparo, argumentando que la cuestión debe ser resuelta por la jurisdicción Contenciosa Administrativa y que el amparo no es un recurso adecuado para este tipo de reclamos. Se concluye que el amparo es un remedio excepcional que no debe utilizarse para eludir procedimientos legales establecidos.

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"Año 2020, Año del Congreso Pedagógico" ( Ley 3114-A)

Resistencia, de octubre de 2020.

AUTOS Y VISTOS:

"ESCOBAR JOSE ALBERTO c/ INSTITUTO DE

SEGURIDAD SOCIAL, SEGUROS Y PRESTAMOS DE LA PROVINCIA DEL

CHACO (IN.S.S.SE.P) S/ ACCION DE AMPARO", Expte Nº: 7486/20

RESULTA:

I- Que en autos se presentan las Abogadas Elena Rachel

Alliana y Glady Noemí Vallejos, en el carácter de apoderadas del Sr. José Alberto

Escobar, y promueven Acción de Amparo contra el Instituto de Seguridad Social,

Seguros y Préstamos (IN.S.S.SE.P.), con motivo de la denegatoria tácita de la solicitud

de reajuste de haberes previsionales, solicitando que se declare la nulidad del acto

administrativo por su manifiesta arbitrariedad y se haga lugar a la solicitud de reajuste

de haberes previsionales del actor, ordenándose el pago de las diferencias de haberes

previsionales ya devengados con más su actualización monetaria, si correspondiere, e

intereses desde que cada suma es debida hasta su efectivo pago.

Como antecedente de su requerimiento jurisdiccional, el

amparista obtuvo el beneficio jubilatorio en el mes de diciembre de 2013 mediante

Resolución Nº 5921 emitida por el Instituto Previsional, conforme Ley 800-H (anterior

Ley 4044) . Así advierte que trabajó durante 29 años como maestro de grado bajo la

modalidad de Jornada Completa en zonas desfavorables/inhóspitas realizando los

aportes correspondientes para obtener una mejor jubilación. Actualmente se encuentra


percibiendo un haber mensual previsional que asciende a $36.951,06; suma

ostenciblemente inferior a la que le corresponde percibir.

Por ello, en fecha 04/12/19, mediante Actuación Nº 62389/2019,

el amparista inicia reclamo de reajuste y pago de diferencias salariales ante el InSSSeP,

presentando una nota ante el dicho organismo previsional. Ahora bien, en fecha

23/07/2020, recibe una notificación vía "Tu Gobierno Digital" desde la oficina del

referido Instituto aquí demandado, a través de la cual contestan su reclamo. De su tenor,

advierte el amparista, que el Instituto previsional a través de una interpretación

arbitraria e irracional de los arts. 126, 130 y 141 de la Ley 800-H considera que el Sr.

Escobar percibe sus haberes de conformidad a la documentación obrante en su legajo y

de manera actualizada teniendo en cuenta el último nomenclador e índice docente

vigente.

En fecha 13/08/2020 el actor impugna en tiempo y forma dicha

resolución y explica el yerro cometido por el Instituto Previsional al efectuar el

prorrateo conforme el articulado antes referenciado de la Ley 800-H. A posteriori, en

fecha 03/09/2020 presenta un pronto despacho; destacando que a la fecha de

presentación de la presente acción el Organismo Previsional demandado no ha dado

respuesta al reclamo, quedando agotada la vía administrativa y expedita esta acción.

Seguidamente, realiza un análisis minucioso de los diversos errores de interpretación

incurridos por el InSSSeP, cuyos términos doy por reproducidos en honor a la brevedad.

Bajo el acápite IV-, refiere a que en autos se encuentran

configurados los requisitos para la procedencia de la presente acción de amparo. Ofrece

pruebas, hace reserva recursiva, funda en derecho y finaliza con petitorio de estilo; y
CONSIDERANDO:

1. Circunscripta la cuestión en los términos que anteceden, es

menester recordar, a fin de ubicarnos normativamente en la materia, que el apartado 3

del Art. 19 de la Carta Magna local, establece: "La acción de amparo procede contra

todo acto u omisión de autoridad o particulares, que en forma actual o inminente,

restrinja, altere, amenace o lesione, con arbitrariedad o ilegitimidad manifiestas,

derechos o garantías constitucionales, y siempre que no exista otra vía judicial pronta

y eficaz...". Surge así que el bien jurídico protegido en la norma transcripta en su parte

pertinente, es el amparo de derechos o garantías constitucionales que todo acto u

omisión de autoridad o particulares, pretenda en forma actual o inminente, restringir,

alterar, amenazar o lesionar con arbitrariedad o ilegalidad manifiestas.

Por otro lado, es propio de la naturaleza del instituto que nos

ocupa la rapidez, esto es, que todo el trámite debe ser expedito, concentrado y

acelerado. A su vez, y casi en el mismo sentido literal, la Ley Provincial 877-B, en su

artículo 1º establece: "La Acción de Amparo procederá contra todo acto u omisión de

autoridad pública o de particulares que, en forma actual o inminente, restrinja, altere,

amenace o lesione con arbitrariedad o ilegalidad manifiestas, derechos y garantías

reconocidas por la Constitución Nacional o Provincial, un tratado o una ley y siempre

que no exista otra vía judicial pronta y eficaz para evitar un daño, con excepción de la

libertad individual tutelada por el Habeas Corpus".

A renglón seguido, y en su artículo 2º establece que "La acción

de Amparo será inadmisible cuando: a) Existan recursos judiciales que permitan

eficazmente obtener la protección del derecho o garantía constitucional y siempre que


estas vías no provoquen un gravamen irreparable al afectado; y b) la determinación de

la eventual invalidez del acto requiriese notoriamente una mayor amplitud de debate o

de prueba".

Por otra parte, y haciendo foco en la esfera normativa

constitucional nacional, adviene oportuno recordar que el Art. 43 de la CN dispone que

Toda persona puede interponer acción expedita y rápida de amparo, siempre que no

exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto u omisión de autoridades

públicas o de particulares, que en forma actual o inminente lesione, restrinja, altere o

amenace, con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, derechos y garantías reconocidos

por esta Constitución, un tratado o una ley. En el caso, el juez podrá declarar la

inconstitucionalidad de la norma en que se funde el acto u omisión lesiva...".

Del análisis de las normas previamente transcriptas, se

desprende que el recurso en cuestión se trata de un remedio excepcional, sólo utilizable

en las delicadas y extremas situaciones en las que, por carencia de otras vías legales

aptas peligra la salvaguardia de derechos fundamentales, requiriéndose para su

apertura circunstancias muy particulares caracterizadas por la existencia de

arbitrariedad o ilegalidad manifiesta y la demostración por añadidura, de que el

daño concreto y grave ocasionado solo puede eventualmente ser reparado

acudiendo a la acción urgente y expedita del amparo, razones del mismo orden

conducen a descartar su utilización no sólo para obviar los trámites legales aptos

sino también para urgirlos (Fallos: 311:612; 311:2319; 313:433).

En esa misma línea de pensamiento integrada y lógica, el

Tribunal Cimero ha preconizado en reiteradas oportunidades que "la demanda de


amparo no es procedente respecto de la autoridad administrativa sino en los casos en

que ésta sea inequívoca y manifiestamente ilegal (CSJN Fallos 250:378; JA 1960-II-p

527). Es por ello que siendo el amparo no un recurso más, se necesita un requerimiento

excepcional que exige como presupuesto necesario el antecedente inmediato y directo

de la relación constitucional; por lo que deviene necesario que los jueces eviten, para no

desnaturalizarlo, su interposición mecánica y rutinaria. Así las cosas, el amparo judicial

es una acción que procura revertir una situación de arbitrariedad o ilegalidad manifiesta,

entendiéndose por tal a todo acto que provoque un estado contrario a derecho que se

enfrente con normas positivas, sean leyes, decretos, ordenanzas, etc. o bien, lo

irrazonable un mero voluntarismo apuntado a derecho.

En ese entendimiento, la tutela judicial efectiva, garantía

sustancial reconocida por nuestra Carta Magna (art. 14 y 75 inc. 22), no implica, ante su

mera invocación, que por vía de interpretación deban abrogarse los procedimientos

establecidos por las leyes para el ejercicio de los derechos, siempre que los mismos

constituyan una razonable reglamentación que no implique disminuirlos, adulterarlos o

restringirlos (art. 28 CN).

2. Ahora bien, luego de efectuar un examen minucioso de las

presentes actuaciones, entiendo que aceptar el reclamo planteado por el recurrente en

autos, implicaría desnaturalizar la institución bajo estudio, poniendo a consideración

materias que resultan extrañas a este remedio excepcional de carácter sumarísimo.

En ese sentido, tengo la plena convicción que la acción de

amparo únicamente procede para la tutela inmediata de un derecho constitucional

violado en forma manifiesta, más no es admisible cuando el vicio que


comprometiera garantías constitucionales, no resulta con evidencia (Fallos

321:1252 Cons. 30 JA.2001 T.I, Síntesis).

En ese entendimiento, y del estudio de los hechos alegados, el

derecho invocado y de los medios probatorios acompañados por el amparista, advierto

que ambas pretensiones encierran el reconocimiento de derechos de naturaleza

previsional (la readecuación del monto del haber jubilatorio conforme a lo normado por

la Ley Provincial 800-H y el pago de las diferencias de haberes adeudados e intereses).

En ese sentido, cabe recordar que la jurisprudencia y doctrina

han excluido del ámbito natural de la acción de amparo las cuestiones de complejidad

jurídica indudable y aquellas otras en las que el marco cognoscitivo que brinda dicho

proceso resulta insuficiente para producir prueba necesaria (conf. Augusto Morello-

Carlos A. Vallefin, "El amparo, Régimen Procesal", Ed. Platense 1995, p.41).

Por otra parte, no se vislumbra cómo en el sub examinis y a

través del presente decisorio, se pueda privar al accionante de una tutela judicial

efectiva, por cuanto aquí no está en juego la negativa del haber jubilatorio (el

recurrente ya reviste la condición de jubilado) sino que lo debatido en autos refiere

al reconocimiento y liquidación del reajuste de su haber jubilatorio como así

también del pago de las diferencias de haberes adeudados e intereses); cuestiones

que deberán ser resueltas por ante la jurisdicción Contenciosa Administrativa, de

conformidad a lo dispuesto por el artículo 3 de la Ley Provincial N° 135-A.

A mayor abundamiento, advierto que pese a lo alegado por el

accionante, tiene a su disposición acciones específicas creadas por el legislador en la


Ley 135-A -Código Contencioso Administrativo- (previstas en los artículos 10, 11 y

21). Además, no se advierte cuál sería para la accionante, el daño grave o irreparable

que le ocasionaría la utilización del procedimiento previsto en la Ley Nº 135-A -Código

Contencioso Administrativo- para cuestionar, como lo hace a través del amparo, el

accionar de la parte demandada, atento a que la competencia que habilitó el

funcionamiento de la Cámara Contencioso Administrativa fue dispuesta por el artículo

26 de nuestra Carta Provincial y el artículo 1 de la Ley 135-A, siendo de carácter

absoluto, establecida constitucionalmente, por "ratione materiae", por lo tanto

improrrogable por la voluntad de las partes.

En esa inteligencia, la Cámara Contenciosa Administrativa, se

encuentra investida de la potestad de revisar los actos emanados de la administración,

abarcando no sólo el control de legalidad, sino también el de razonabilidad de las

medidas que los funcionarios hayan adoptado en el ejercicio de sus facultades, pudiendo

los jueces anularlos cuando aquellos incurran en arbitrariedad manifiesta (Cfr. CSJN

mayo 13-1986 in re "D`Argenio de Redwka Inés c/ Tribunal de Cuentas de la Nación";

LL. 1986-D_123), pero no a través de una acción de amparo, sino por medio de los

procedimientos previstos por la Ley 135-A, salvo excepcionalísimas circunstancias de

agravio manifiesto por violación de normas constitucionales.

3. Corolario de todo lo expuesto, reitero que si la cuestión

puede atenderse por medio de una acción distinta del amparo, éste deviene

inadmisible y debe ser rechazado. En esa inteligencia se ha dicho que resulta

necesario acreditar la ineficacia de los procedimientos ordinarios y un agravio

irreparable derivado de su utilización para que la vía excepcional del amparo sea

admisible. (Fallos 311:1357). En otro orden de ideas, es conveniente remarcar que -


como ocurre en el sub examinis-, la alegada existencia de derechos constitucionales, no

justifica la demanda de amparo, si en el ordenamiento vigente existen acciones para su

debida tutela, que constituyen vía apta para la salvaguarda del interés comprometido

(Fallos: 310:1548).

En definitiva debe recordarse que como lo ha sostenido

reiteradamente el mas Alto Tribunal de la Nación, el amparo no tiene por finalidad

corregir ni obviar trámites administrativos, ni resulta apto para autorizar a los jueces a

irrumpir en asuntos ajenos a su jurisdicción que por ley tienen conferido, alterando el

normal juego de las instituciones (CSJN 15-5-86, LL 1986-B-41).

Es por ese motivo que los jueces debemos ser extremadamente

prudentes y cautos en la concesión de medidas como las que se intentan en autos, la cual

deberá ser reservada exclusivamente para aquellas situaciones en que los derechos

fundamentales son alterados por actos de arbitrariedad, siempre que surja de manera

evidente y sin necesidad de investigación y cuando ante la urgencia del caso resulte

ineficaz otra solución legal.

Es decir que si la cuestión no justifica la vía elegida, existiendo

aquellas como las que en el caso corresponde a la vía contenciosa administrativa, se

provoca un desequilibrio operativo que perjudica a los restantes destinatarios del

servicio de justicia, debido a que es evidente que a mayor cantidad de causas de una

determinada naturaleza como la del amparo, se produce una demora en otras que siguen

el trámite sumario. De modo que se impone a los magistrados, colocar al amparo en su

lugar de garantía.
Por los fundamentos normativos, doctrinarios y

jurisprudenciales que se esbozaron hasta aquí,

RESUELVO:

I. RECHAZAR IN LIMINE LA ACCION DE AMPARO y

MEDIDA CAUTELAR INNOVATIVA INCOADA por el Sr. MIGUEL ANGEL

BASAIL contra el INSTITUTO DE SEGURIDAD SOCIAL, SEGUROS Y

PRESTAMOS (INSSSEP), conforme a los argumentos esgrimidos en los

considerandos previos.

II. PROTOCOLICESE Y ORDENAR el ARCHIVO de las

presentes actuaciones, conforme a los dispuesto por al Art. 9º de la Ley 877-B.

JULIAN FERNANDO BENITO FLORES

Juez-Juzg. Civ. y Com. Nº21

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