FUNCIONES COGNITIVAS
La psicomotricidad es fundamental en la educación parvularia porque integra el movimiento
con la expresión emocional y el desarrollo cognitivo. A través del cuerpo, los niños conocen
el mundo, se comunican y se relacionan con su entorno.
Sin embargo, el desarrollo integral del niño requiere también de otras funciones
cognitivas, que trabajan en conjunto con la psicomotricidad para permitir el aprendizaje, la
adaptación y la construcción de conocimiento.
A continuación, se describen algunas de la percepción que es otra función cognitiva en el
desarrollo infantil.
La percepción
La percepción es el proceso mediante el cual los niños y niñas reciben, interpretan y dan
sentido a la información que les llega a través de los sentidos. Esta es la base del
aprendizaje, especialmente en la primera infancia, ya que permite construir conocimientos
sobre el entorno, establecer relaciones, desarrollar el lenguaje y formar pensamiento.
Según Piaget, cuando hablamos de percepción, no solo se trata de lo que los sentidos captan
de forma directa, como ver un objeto o tocar algo. A eso él le llama percepción pura, y es
más bien una reacción inmediata a lo que se percibe.
Pero además, Piaget dice que existe una actividad perceptiva, que es mucho más que solo
mirar o escuchar. Esta incluye pensar, comparar, anticipar y reconstruir mentalmente lo
que se percibe. Es decir, el niño no solo recibe información, sino que también la procesa
activamente, y esta capacidad mejora a medida que va creciendo.
Por eso, para Piaget, el dibujo y la imagen mental no son simplemente una copia de lo que
el niño ve, sino el resultado de todo ese trabajo mental: movimientos, ideas previas,
comparaciones y reconstrucciones que acompañan y enriquecen la percepción.
Por ejemplo si le pedimos a un niño o niña de 5 años que dibuje su casa:
Si fuera solo percepción pura, el niño debería mirar la casa y copiar exactamente lo
que ve.
Pero lo que ocurre realmente es otra cosa: el niño usa su memoria, su experiencia,
su imaginación, y hace un dibujo donde quizás:
o La casa tiene un techo rojo aunque en realidad sea gris.
o Dibuja el sol en la esquina aunque no esté en el cielo en ese momento.
o Agrega una flor o un perro que no está físicamente ahí, pero que para él forma
parte importante del entorno de su casa. Entonces hay una actividad
perceptiva porque compara, reconstruye mentalmente.
Existen diferentes tipos de percepción:
Percepción Háptica:
La percepción háptica es la que usamos cuando exploramos el mundo a través del tacto y
el movimiento.
Incluye dos formas de sentir:
Tocar, que es cuando usamos las manos y el cuerpo para explorar activamente los
objetos (por ejemplo, al sentir una textura o una forma).
Kinestesia, que es la sensación que tenemos de nuestro cuerpo en movimiento (como
cuando sabemos dónde están nuestros brazos aunque no los estemos mirando).
Imagina que un niño tiene los ojos cerrados y estira los brazos hacia el frente para
tocar una pelota.
Aunque no está mirando su cuerpo, sabe en qué posición están sus brazos, cuánto
los ha movido, y si está cerca o lejos del objeto.
Esa capacidad de sentir el movimiento y la posición de su cuerpo sin verlo se llama
kinestesia.
María Montessori citado en Condemarín (2016) destaca la importancia de las
experiencias táctiles en el aprendizaje. Ella señala que, cuando los niños tocan y
exploran con sus manos diferentes formas, están desarrollando su percepción.
Estas experiencias concretas les ayudan a reconocer mejor las formas, y eso les
prepara de manera más efectiva para aprender a leer más adelante.
Aun cuando los niños tengan un desarrollo normal de esta función, es conveniente
incluir ejercicios que estimulen y refuercen esta función. El sistema educativo tiende
a ser muy restrictivo : no toques, no te mevas. La via sensorial táctil y de la via
motora no ha sido suficientemente empleada como un modo determinante en el
desarrollo intelectual del niño.
Percepción visual
La percepción visual implica la capacidad para reconocer, discriminar e interpretar estímulos
visuales y asociarlos con experiencias previas. Durante los años preescolares gracias a la
actividad perceptiva, el niño aprende a explorar, reconocer y discriminar objetos o formas.
El desarrollo de la percepción visual cumple un papel importante en la lectoescritura porque
le permite:
Reconocer y diferenciar letras, palabras y frases.
Permite distinguir letras similares (como la "p" y la "q", la "m" y la "n").
Ayuda a seguir una línea de texto de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.
Facilita la ortografía, ya que el niño puede recordar cómo se ve escrita una palabra.
Contribuye al reconocimiento de números, formas y patrones.
Apoya la interpretación de gráficos, dibujos y operaciones escritas.
Para el entrenamiento de la percepción visual existen los siguientes ejercicios:
direccionalidad, percepción de formas, motilidad ocular, memoria visual
La direccionalidad se trabaja a través de ejercicios que entrenan el movimiento ocular de
izquierda a derecha. Este movimiento es fundamental para la lectura, ya que permite al niño
seguir el texto de forma ordenada y fluida. Desarrollar esta habilidad desde edades tempranas
facilita el proceso de lectura y escritura
Percepción de formas: La percepción de formas evoluciona progresivamente, comenzando
con el reconocimiento de figuras vagas o generales, hasta alcanzar la capacidad de identificar
letras, números y palabras. Esta habilidad es esencial para el reconocimiento visual en la
lectura y la escritura.
Memoria visual: La memoria visual es una función cognitiva que permite al niño adquirir,
interpretar, organizar y retener información visual en la memoria a largo plazo. Es clave en
procesos como la lectura, la ortografía y el recuerdo de imágenes, símbolos y estructuras
espaciales.
Vocabulario visual: El vocabulario visual está compuesto por palabras que el niño reconoce
de manera inmediata, sin necesidad de analizarlas letra por letra. Este reconocimiento
automático agiliza la lectura y contribuye a una mayor comprensión del texto.
Percepción auditiva: La percepción auditiva se refiere a la capacidad de reconocer,
discriminar e interpretar los estímulos auditivos asociándolos con experiencias previas. Al
igual que la percepción visual la percepción auditiva puede ser desarrollada mediante el
ejercicio y la práctica.
Para el entrenamiento de la percepción auditiva existen dos aspectos importantes :la
discriminación y la acuidad. La discriminación permite a los niños detectar qué palabras
contienen o terminan con el mismo sonido, cuales riman, cuales poseen un determinado
sonido. La acuidad se refiere a la capacidad para escuchar sonidos en la gama completa de
tono y sonoridad. Si el niño presenta dificultades en reconocer tonos y sonidos lo indicado
es enviarlo a consultar con el especialista médico otorrino.
A continuación realicen 5 preguntas a partir del texto y pásenla a otro grupo para que
respondan. También deben realizar una representación visual o imagen de cada una de los
tipos de percepción que contenga todos los datos de cada una.
Adaptado por Torrez Carola (2025).
Bibliografia
Condemarín et al (004). Universidad Pontifice de Chile