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Bugna

Laura Bugna explora la relación entre la presencia del analista y el inconsciente en el contexto del psicoanálisis lacaniano, destacando que la función del analista es crucial para la manifestación del inconsciente durante la transferencia. A medida que avanza el análisis, el sujeto pasa de ser acéfalo de la pulsión a convertirse en un sujeto advertido, consciente de su falta y su deseo. La autora plantea interrogantes sobre el inconsciente fuera de la transferencia y el papel de los sueños como formaciones del inconsciente que revelan el saber del sujeto.

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Laura Bugna explora la relación entre la presencia del analista y el inconsciente en el contexto del psicoanálisis lacaniano, destacando que la función del analista es crucial para la manifestación del inconsciente durante la transferencia. A medida que avanza el análisis, el sujeto pasa de ser acéfalo de la pulsión a convertirse en un sujeto advertido, consciente de su falta y su deseo. La autora plantea interrogantes sobre el inconsciente fuera de la transferencia y el papel de los sueños como formaciones del inconsciente que revelan el saber del sujeto.

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REUNIÓN LACANOAMERICANA DE PSICOANÁLISIS – LA PLATA 2019

“Después del final del análisis, ¿Cómo teorizar el inconsciente?”

LAURA BUGNA

Sabemos con Lacan, desde su conceptualización del Seminario11, “que la propia presencia
del analista es una manifestación del inconsciente” 1.

¿Habremos podido captar los analistas lectores de Lacan la dimensión de esta


conceptualización? ¿Habremos podido situar en nuestra práctica clínica cotidiana de que
manera nuestra presencia, como presencia del analista, es una manifestación del inconsciente
que se produce en el encuentro entre analizante y analista?

Presencia del analista no es nuestra presencia, no es nuestra persona, goces e ideología. Es


una presencia sin sustancia. Es la función que ocupamos en el dispositivo analítico, como
quienes escuchamos la manifestación del inconsciente y soportamos la función del oa.

¿De qué manera somos parte de esa manifestación? ¿Desde dónde nos ubicamos para poder
propiciarla? Dejo abierta esta pregunta por ahora.

Es una función de escucha y lectura, formando parte de un discurso en el cual hay un solo
sujeto.

Sujeto, dijo lacan en el seminario 9, es lo que un significante representa para otro significante.

El analista da soporte y autorización a la tarea analizante, eso quiere decir, que en la


estructura del SsS, el sujeto y el saber están supuestos, en espera de producirse. La función
presencia posibilita alojar el oa en juego.

Lacan entrelaza los conceptos de inconsciente, transferencia, repetición y pulsión.

Plantea que es en transferencia, que el inconsciente se muestra, en su pulsación repetitiva, en


compas de apertura y cierre, que involucra la presencia del analista. Y el analista con su bien
decir2, interviene sostenido en aquello que escucha.

Su intervención puede dar lugar a la modificación del circuito pulsional que compromete a
sus analizantes.

1
¿Cómo es posible que trabajando con la palabra operemos a nivel de la pulsión?

En este semanario Lacan propone una comunidad topológica de hiancias entre la abertura del
inconsciente y la pulsión.

Ubica el inconsciente en lo que es discontinuo en el suceder y el funcionamiento del


significante. Además sitúa el inconsciente como un borde que abre y cierra, un borde que es
efecto del corte que produce el funcionamiento del significante.

Propone el inconsciente homogéneo a una zona erógena, mostrando que hay una comunidad
topológica de estructura entre el inconsciente y el funcionamiento de la pulsión, dado que
también funciona al compas de la pulsación repetitiva con temporalidad homogénea.

Es una zona erógena tocada y perforada por el significante desde la demanda del Otro.

Inconsciente y pulsión funcionan con la misma estructura y se articulan en trasferencia.

El inconsciente se produce y la pulsión es tocada en su funcionamiento, se conmueve su


montaje y los circuitos de repetición.

La teoría del inconsciente está ligada a la teoría del la practica analítica, en la que el sujeto y
el analista están implicados.

Este trabajo opera desde el significante produciendo corte y borde, borde del inconsciente,
borde de la zona erógena, que son tocados por el significante en transferencia.

Lo describimos con una topología de borde, que en su funcionamiento sitúa lo real del
inconsciente y de la pulsión.

Ahora retomo la pregunta por la posición que se pretende para el analista en la dirección de la
cura, para que este trabajo sea posible.

Se requiere que el analista se coloque en la rajadura del significante, en el espacio, hiancia,


abertura entre significantes. Es desde esa posición que opera con la función presencia, desde
donde puede situarse en el lugar del oa. Puede leer lo que en su escucha resuena del discurso
del analizante.

2
Desde ahí, aquello que diga producirá acto analítico, efecto sujeto por un lado y por otro lado,
el analista como deyección, caída.

En el seminario 15, Lacan propone que este trabajo está enmarcado en la lógica del acto
analítico. Lógica que recorre la experiencia del análisis del inicio al fin, haciendo un
movimiento en transferencia que pase del ello (pulsión) al inconsciente.

Así, un análisis avanza sobre el argumento fantasmático que esta lógica de trabajo construye y
revierte.

Toca la estructura del fantasma desde la gramática de la pulsión y provoca la des-


identificación a su objeto como soporte del ser.

Se revela el ser en su carencia. Se revela el Otro en su inconsistencia y su caída como quien


produce goce y sentido de la vida.

Entonces lo que causa sufrimiento en la vida humana no es el Edipo y su novela. Por el


contrario, lo traumático es la falta en ser irreducible como consecuencia de ser seres de
lenguaje.

La novela edípica se monta sobre esta falta radical y al análisis reduce la novela, -revelando la
falta de la estructura.

En el trabajo del Ello hacia el inconsciente, la apuesta es que a la salida del trabajo analítico,
la relación a la falta esté al servicio del deseo. El sujeto se realiza en su castración como - φ

Al final del análisis, se disuelve la transferencia, el analista quien en su presencia alojara el oa


cae, se destituye el SsS arrojando el oa que causa la división del sujeto.

Se disuelve la transferencia, ¿y qué ocurre con el inconsciente?

En este recorrido recorté la idea de un inconsciente ligado a la transferencia, tanto en el


Seminario 11 como en el Seminario 15, en el cual el inconsciente toma forma de un campo de
saber.

En el Seminario del Acto analítico, Lacan aporta un adjetivo para calificar el concepto de
sujeto que produce un análisis: sujeto advertido.

3
En el diccionario, advertido es un adjetivo que se define como: que tiene la experiencia y la
astucia necesaria para saber lo que conviene hacer en cada momento o lo que le conviene
personalmente. Sinónimo de prevenido, avisado, experimentado. Ejemplo: un hombre
advertido es un hombre que no se deja engañar fácilmente.

Leo en este ejemplo, que se trataría de un hombre que no se deja tomar como objeto del Otro.

Ahora planteo entonces mis preguntas: ¿Qué quiere decir sujeto advertido? ¿Cómo se instala
este sujeto al final del análisis? La transferencia al analista se liquidó, ¿Qué ocurre con el
inconsciente cuando no hay transferencia a un analista? ¿Cómo se teoriza?

Lacan dice del sujeto advertido lo siguiente: “… se opera algo que es la tarea psicoanalizante
al termino de lo cual el sujeto esta advertido de esta división constitutiva…”3 “… para
concebir lo que debe pasar con ese sujeto advertido, todavía no tenemos ningún tipo
existente. Solo es juzgable con respecto de un acto a constituir como aquel donde
reiterándose la castración se instaura como pasaje acto, de igual modo su complementario,
la tarea psicoanalítica misma se reitera anulándose como sublimación …”4

Entonces a la definición de sujeto como lo que un significante representa para otro


significante, le agrega el adjetivo advertido.

Dice que se actúa la castración al modo de un pasaje al acto y que lo que fuera el análisis se
transforma en sublimación.

¿Será que al final del análisis se instala la advertencia de ser un ser en falta, de ser una
carencia? ¿Será que algo preserva que esta carencia este al servicio del deseo?

Entiendo que las operaciones de todo un análisis y las que constituyen su final, instalan esta
posición.

En el inicio del análisis había un sujeto acéfalo de la pulsión. Al final, un sujeto advertido.

¿Será que los sueños, como formaciones del inconsciente, son una de las maneras en la que se
muestra el sujeto advertido?

4
Les cuento estas ideas que encontré de los testimonios de analizantes que han relatado su
análisis en el pase (único modo en que los analistas podemos investigar la clínica del fin de
análisis).

El soñante produce el sueño.

Este sueño le dice algo al soñante, algo le muestra, le indica, le señala, le recuerda, le aclara.

El soñante es el lector de un saber que el sueño muestra.

El sueño suele ser breve, sencillo, poco enigmático y simple. Y es el soñante el que sueña,
asocia y lee su propio sueño. Lee el valor significante de las imágenes y como está
representado en esa articulación.

El sueño puede mostrar una advertencia, al modo de lo que en tiempos del análisis fuera la
angustia señal de una posición de goce. El sueño puede aclarar una idea que el soñante se ha
preguntado, puede traducir una sensación ante algo que esté viviendo, puede mostrar la
posición del soñante frente a la falta. Mientras trascurre la vida de quien fuera analizante, el
sueño muestra un saber de ocasión, vez a vez, dice algo puntual. La verdad se revela a medio
decir.

El trabajo de un análisis transformó al sujeto acéfalo de la pulsión a una posición de sujeto


advertido, de su goce, de sus marcas, de su circuito histórico de repetición. Advertido de la
naturaleza de su constitución.

Lo pienso como algo que en la clínica del post-análisis, funciona advirtiendo al sujeto el
cauce del deseo vez a vez.

Les compartí hoy lo que para mí es una curiosidad a seguir investigando: el estatuto del
inconsciente por fuera de la transferencia a un analista.

Es una investigación abierta al intercambio con Uds. y a las posibilidades que encuentre al
avanzar en la lectura de los seminarios de Lacan.

Hoy llego hasta acá.

5
Referencias Bibliográficas

1
Seminario 11, página 131, J Lacan, Editorial Paidós.

2
Seminario 11, página 129, J Lacan, Editorial Paidós.

3
Seminario 15, capítulo 12, J Lacan

4
Seminario 15, capítulo 13, J Lacan

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