EL AGUA
Origen cósmico
El agua es más antigua que la Tierra misma. Los átomos de hidrógeno y
oxígeno nacieron en el corazón de las estrellas, y las moléculas de agua
se formaron en el espacio interestelar. Cuando el sistema solar se estaba
formando, hielos transportados por cometas y asteroides ayudaron a
sembrar la joven Tierra con agua.
🌋 La Tierra primitiva
Hace unos 4.5 mil millones de años, la Tierra era una bola
incandescente. Con el tiempo, se enfrió y los volcanes liberaron gases
(incluyendo vapor de agua) a la atmósfera. Cuando esta atmósfera se
enfrió lo suficiente, el vapor condensó, cayó en forma de lluvia… y las
lluvias llenaron los primeros océanos.
🌊 Formación de los océanos
El agua líquida acumulada formó los mares primitivos. Allí surgió la vida:
las primeras células surgieron en ambientes acuáticos, y durante miles
de millones de años, toda la vida permaneció ligada al agua.
💧 Agua y civilización
Cuando aparecieron los humanos, el agua ya era central: permitió la
agricultura (ríos Nilo, Tigris, Éufrates, Indo), la vida en ciudades y el
desarrollo de culturas. Muchas religiones y mitologías la vieron como un
símbolo de vida, pureza, o incluso destrucción.
🚰 Era moderna
En los últimos siglos, el agua ha sido cada vez más controlada: presas,
canales, sistemas de irrigación, acueductos, represas hidroeléctricas,
redes de agua potable. Pero también enfrentamos grandes desafíos:
contaminación, sobreexplotación y acceso desigual. Hoy, el agua dulce
representa solo el 2.5% del total, y gran parte está atrapada en glaciares
y acuíferos.
En resumen: el agua nos conecta con el universo, con la historia
de la Tierra y con la vida misma. Es al mismo tiempo un recurso
natural, un símbolo cultural y un desafío del presente.