TRASTORNOS ALIMENTARIOS:
BULIMIA Y ANOREXIA.
LA BULIMIA
La bulimia, conocida también como bulimia nerviosa, se trata de un importante
trastorno alimentario en el que la o las personas afectadas padecen episodios
regulares en los que ingieren una gran cantidad de comida —denominados
atracones— en los que tiene una pérdida de control sobre la comida ingerida.
Posteriormente, aparece un sentimiento de arrepentimiento en los que la
persona utiliza diversas opciones para evitar el aumento de peso, como el uso
no controlado de laxantes o los vómitos.
PRONÓSTICO DE LA BULIMIA
Enfermedad de las encías
Caries
Deshidratación, que puede derivar en insuficiencia renal
Problemas cardíacos
Problemas digestivos
Abuso de alcohol y/o drogas
Autolesiones, pensamientos suicidas, que pueden derivar en suicidio
Presencia de ácido estomacal en el estómago
Poco nivel de potasio en la sangre
Estreñimiento
Daño en el páncreas
Hemorroides
SÍNTOMAS DE LA BULIMIA
Durante el atracón, la persona tendrá una pérdida de control, sin poder
dejar de comer o sin ser capaz de controlarlo
Tras un atracón, forzar el vómito
Hacer ejercicio excesivo para no aumentar el peso
Utilizar laxantes, diuréticos después de comer
Ayunar
CAUSAS DE LA BULIMIA
Por el momento, la o las causas de la bulimia son desconocidas. De hecho,
existen muchos factores que pueden afectar o influir en el desarrollo de los
trastornos alimentarios. Los principales serían la genética, la salud emocional,
factores psicológicos, familiares, sociales, culturales.
¿Se puede prevenir la bulimia?
Como tal, no existe una manera que garantice la prevención de la bulimia, pero
se puede guiar a una persona hacia un comportamiento saludable o que trate
de buscar ayuda profesional especializada antes de que su situación empeore.
TRATAMIENTOS PARA LA BULIMIA
En personas bulímicas, es posible utilizar varios tratamientos, aunque
normalmente la combinación de medicamentos antidepresivos junto
con psicoterapia suele ser la combinación más eficaz para combatir este
trastorno.
No obstante, existen una serie de opciones y consideraciones para tratarla:
Psicoterapia: se trata de hablar y reconocer los problemas de bulimia con
un especialista. Los siguientes tipos de psicoterapia son los más positivos.
o Terapia cognitivo-conductual
o Tratamiento basado en la familia
o Psicoterapia interpersonal
Medicamentos: los antidepresivos pueden ayudar a aliviar o mejorar los
signos de la bulimia cuando se usa junto con la psicoterapia. El tratamiento
aprobado para tratar la bulimia es la fluoxetina.
Educación nutricional: un nutricionista puede ayudar al paciente
diseñándole un plan de alimentación con el que se logre
Normalmente, no es necesaria la hospitalización, pero en determinadas
ocasiones al existir complicaciones importantes es posible recibir el tratamiento
en el hospital.
LA ANOREXIA NERVIOSA
La anorexia nerviosa, a menudo simplemente denominada «anorexia», es un
trastorno de la alimentación que se caracteriza por el peso corporal
anormalmente bajo, el temor intenso a aumentar de peso y la percepción
distorsionada del peso. Para las personas con anorexia, es muy importante
controlar su peso y su figura corporal, y hacen todo tipo de sacrificios que
suelen interferir en su vida de forma significativa.
SÍNTOMAS
Los signos y síntomas físicos de la anorexia nerviosa están relacionados con la
inanición. Este trastorno también incluye problemas emocionales y
conductuales asociados con una percepción irreal del peso corporal y con un
temor muy intenso a aumentar de peso o a engordar.
Síntomas físicos
Los signos y síntomas físicos de la anorexia pueden ser los siguientes:
Pérdida de peso excesiva, o no lograr el aumento de peso previsto
para el desarrollo
Aspecto delgado
Recuento de células sanguíneas anormal
Fatiga
Insomnio
Mareos o desmayos
Pigmentación azulada en los dedos de la mano
Cabello fino o quebradizo, o pérdida de cabello
Vello suave como pelusa que cubre el cuerpo
Ausencia de menstruación
Estreñimiento y dolor abdominal
Piel seca o amarillenta
Intolerancia al frío
Ritmo cardíaco irregular
Presión arterial baja
Deshidratación
Hinchazón de los brazos o las piernas
Erosión dental y callosidades en los nudillos por la provocación de
vómitos
Síntomas emocionales y conductuales
Estos son algunos de los signos y síntomas emocionales y conductuales:
Preocupación por los alimentos, que a veces incluye cocinar
comidas elaboradas para los demás, pero no comerlas
Saltar comidas o rehusarse a comer con frecuencia
Negar el hambre o poner excusas para no comer
Comer solo unos pocos alimentos «seguros», por lo general, con
bajo contenido de grasas y calorías
Adoptar rituales rígidos para las comidas o la alimentación, por
ejemplo, escupir la comida después de masticarla
No querer comer en público
Mentir sobre la cantidad de comida que se ingirió
Sentir temor a aumentar de peso, que puede incluir pesarse o
medirse el cuerpo repetidas veces
Mirarse con frecuencia al espejo para ver los defectos que se
perciben
Quejarse por estar gordo o tener partes del cuerpo que son gordas
Cubrirse con capas de ropa
Estado de ánimo indiferente (falta de emociones)
Retraimiento social
Irritabilidad
Insomnio
Disminución del interés en las relaciones sexuales
Complicaciones
Anemia
Problemas del corazón, como prolapso de la válvula mitral, ritmos
cardíacos anormales o insuficiencia cardíaca
Disminución de la masa ósea (osteoporosis), lo que aumenta el riesgo de
sufrir fracturas
Pérdida muscular
En las mujeres, ausencia de la menstruación
En los hombres, disminución de los niveles de testosterona
Problemas gastrointestinales, como estreñimiento, hinchazón o náuseas
Anomalías electrolíticas, como bajo nivel de potasio, sodio y cloruro en la
sangre
Problemas renales
PREVENCIÓN
No hay nada que garantice la prevención de la anorexia nerviosa. Los médicos
de cabecera (pediatras, médicos familiares e internistas) están en una buena
posición para identificar indicadores tempranos de anorexia y evitar que se
presente la enfermedad en estado avanzado. Por ejemplo, en las consultas
médicas de rutina, pueden hacer preguntas acerca de los hábitos alimentarios
y el grado de satisfacción con el aspecto.