0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas32 páginas

Resumen 02

Marx, en 'La Ideología Alemana', argumenta que la vida material determina la conciencia, en contraste con la filosofía alemana que parte de lo abstracto. Critica la ideología como una 'falsa conciencia' impuesta por la clase dominante y sostiene que el Estado actúa en función de los intereses de la propiedad privada. En 'El 18 Brumario de Luis Bonaparte', Marx introduce la complejidad del Estado como un poder autónomo y analiza la incapacidad del campesinado para actuar como clase, mientras que en 'Crítica de la filosofía del derecho de Hegel', aboga por una revolución práctica que refleje las condiciones históricas particulares de Alemania.

Cargado por

Gus Santoro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas32 páginas

Resumen 02

Marx, en 'La Ideología Alemana', argumenta que la vida material determina la conciencia, en contraste con la filosofía alemana que parte de lo abstracto. Critica la ideología como una 'falsa conciencia' impuesta por la clase dominante y sostiene que el Estado actúa en función de los intereses de la propiedad privada. En 'El 18 Brumario de Luis Bonaparte', Marx introduce la complejidad del Estado como un poder autónomo y analiza la incapacidad del campesinado para actuar como clase, mientras que en 'Crítica de la filosofía del derecho de Hegel', aboga por una revolución práctica que refleje las condiciones históricas particulares de Alemania.

Cargado por

Gus Santoro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Primera Parte:

Marx - La Ideología Alemana.


No es la conciencia la que determina la vida, es la vida la que determina la conciencia. Totalmente al
contrario de lo que ocurre en la filosofía alemana, que desciende del cielo sobre la tierra, aquí se asciende de
la tierra al cielo. Es decir, no se parte de lo que los hombres dicen, se representan o se imaginan, para llegar
al hombre de carne y hueso; se parte del hombre que realmente actúa, y se expone también el desarrollo de
los reflejos ideológicos de su proceso de vida. La conciencia es ya de antemano un producto social, y el
hombre vive dentro de una sociedad. Las superestructuras son las ideas o pensamientos filosóficos, morales,
políticos o religiosos, como el liberalismo, socialismo o renacentismo. Por otra parte, la estructura está
relacionada con la economía y las fuerzas productivas. La Ideología Alemana va a sostener que las ideas
condicionan la estructura de la sociedad. Pero Marx va a decir que la sociedad y la estructura condicionan la
superestructura. Marx critíca la Ideología Alemana arguyendo que Hegel va a partir de lo abstracto y de ahí
se va a pasar a lo sensorial. Es decir, que va de lo teórico a la práctica. Marx hace lo contrario, parte de algo
tan pequeño como la mercancía a algo gigante como la sociedad. La estructura interna de cada nación
depende del grado de desarrollo de su producción y de su intercambio interior y exterior. Hasta dónde se han
desarrollado las fuerzas productivas de una nación es indicado por el grado hasta el cual se ha desarrollado
en ella la división del trabajo. Cada etapa de la división del trabajo determina también las relaciones de los
individuos entre sí. La producción de la vida material, tanto de la propia como de la ajena se manifiesta
inmediatamente como una doble relación, una relación natural y una relación social (social en el sentido de
que por ella se entiende la cooperación de diversos individuos). Un determinado modo de producción o una
determinada fase industrial lleva siempre aparejado un determinado modo de cooperación (“fuerza
productiva”). La suma de las fuerzas productivas accesibles al hombre condiciona al estado social y, por
tanto, la “historia de la humanidad” debe estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la historia de la
industria y el intercambio. La división del trabajo sólo se convierte en verdadera división a partir del
momento en que se separan el trabajo físico y el intelectual. La división del trabajo descansa sobre la
división natural del trabajo en el seno de la familia. Y en la división de la sociedad en diversas familias
contrapuestas, se da la distribución y, concretamente, la distribución desigual del trabajo y de sus productos
(es decir, la propiedad). La división de trabajo lo que hace es reemplazar el interés de la tribu y de la familia
por el interés general, creando una individualización. A partir de esa separación de las funciones de cada ser
humano en el trabajo, lleva al sentimiento de enajenación respecto a la actividad en el trabajo. En esta
situación, aparece el Estado, el cual cumple la función de ser una comunidad ilusoria.
Todas las luchas que se libran dentro del Estado, la lucha entre la democracia, la aristocracia y la monarquía,
la lucha por el derecho del sufragio, etc., no son más que las formas ilusorias bajo las que se ventilan las
luchas entre las diversas clases. Toda clase que aspire a imponer su dominación, tiene que empezar
conquistando el poder político, para poder presentar su interés como el interés común. Precisamente porque
los individuos sólo buscan su interés particular, y porque lo “general” es la forma ilusoria de la comunidad,
se hace valer esto ante su representación como algo “ajeno” a ellos e “independiente” de ellos. El hombre
nace con un contexto ideológico impuesto. Hegel y Feuerbach dicen que para sacarse esa mirada ideológica
impuesta hay que analizar. Pero Marx dice que analizar no alcanza. Sino que también hay que transformar la
realidad (propone la revolución). La enajenación es una abstracción, rompe con la naturaleza y el espíritu del
hombre. A partir de la división del trabajo, se les aparece a los individuos una cooperación voluntaria,
natural, y propia, aunque en realidad es un poder ajeno, situado al margen de ellos, que no saben de dónde
procede ni a dónde va, y que no pueden dominar, sino que los dirige. Esta concepción de la historia consiste
en exponer el proceso material de la vida inmediata, y en concebir la forma de intercambio engendrada por
él, es decir, la sociedad civil en sus diferentes fases como el fundamento de toda la historia, presentándola en
su acción como “Estado” y explicando a base de él todos los diversos productos teóricos y formas de la
conciencia (la religión, la filosofía, la moral). La historia es la sucesión de las diferentes generaciones, cada
una de las cuales explotó los materiales, capitales y fuerzas de producción de su época. Las ideas de la clase
dominante son las ideas dominantes en cada época; la clase que ejerce el poder material dominante en la
sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios
para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, y
someten las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Engels va a
decir que no es el Estado el que regula a la sociedad civil, sino la sociedad civil la que regula al Estado. Se
debe entender a la historia como producto de la sociedad civil y no viceversa. Engels estaba alineado con las
ideas de Marx. Para Marx, la ideología es una “falsa conciencia”. Aparece cuando una clase impone sus

1
intereses particulares de clase como intereses generales de toda la sociedad. Cuando esta abstracción logra
reproducirse en las generaciones, se forma la ideología. La ideología es el instrumento por el cual la clase
burguesa o dominante controla a los dominados. El Estado es el medio por el cual la burguesía o clase
dominante que realizó la conquista del poder político, logra reproducir la ideología. En el Estado moderno la
propiedad privada aparece pura, sin influencia de la comunidad y del Estado. Pero este Estado es a su vez su
garante. El Estado sólo existe en función de la propiedad privada. Lo que a fuerza de repetirse se ha
incorporado en la conciencia habitual. El Estado es la clase dominante que impone los intereses en la
sociedad civil. El Estado aparece como garante y está relacionado con el derecho y la ley. El Estado dice
proteger el interés general, pero en realidad protege los intereses de la clase dominante, que es la propiedad
privada. El fundamento ideológico es el derecho y la ley, que a su vez es una herramienta del Estado.
Mediante la emancipación de la propiedad privada con respecto a la comunidad, el Estado cobra una
existencia especial junto a la sociedad civil y al margen de ella; pero no es tampoco más que la forma de
organización a que necesariamente se someten los burgueses, tanto en lo interior como en lo exterior, para la
mutua garantía de su propiedad y de sus intereses. Cada nueva clase que pasa a ocupar el puesto de la que
dominó antes de ella se ve obligada a presentar su propio interés como el interés común de todos los
miembros de la sociedad, es decir, a presentar sus ideas como las únicas racionales y dotadas de vigencia
absoluta. La clase revolucionaria aparece como representante de toda la sociedad, como toda la masa de la
sociedad.
Se manifiesta aquí la separación de la población en dos grandes clases, basada en la división del trabajo y en
los instrumentos de producción. Al entrar en contacto unas ciudades con otras, estas condiciones comunes se
desarrollaron hasta convertirse en condiciones de clase. Idénticas condiciones, idénticas antítesis e idénticos
intereses tenían necesariamente que provocar en todas partes, muy a grandes rasgos, idénticas costumbres.
Los diferentes individuos sólo forman una clase en cuanto se ven obligados a sostener una lucha común
contra otra clase, pues de otro modo ellos mismos se enfrentan unos con otros, hostilmente, en el plano de la
competencia. La burguesía, por ser ya una clase, y no un simple estamento, se halla obligada a organizarse en
un plano nacional y no ya solamente en un plano local y a dar a su interés una forma general.

Marx - El 18 Brumario de Luis Bonaparte.


En este libro, Marx ve la situación de Francia y convoca a una revolución distinta a las anteriores. Una
revolución ascendente y no descendente. En la “Ideología Alemana" el Estado es un instrumento de las
clases dominantes para imponer su ideología. Se describe como una comunidad ilusoria que finge representar
el interés común, pero en realidad representa el interés de la clase dominante (mirada instrumentalista). Sin
embargo, en “18 Brumario”, si bien no se niega esa función, se da una complejidad: el Estado se emancipa
de la burguesía (porque es una clase heterogénea y tiene intereses diversos) para ser un poder en sí mismo y
garantizar la reproducción del capitalismo. Esta es una mirada estructuralista del Estado. El Estado como
estructura está relacionado con que Bonaparte utilizaba la lucha de clases y sus intereses a su favor, entonces
el Estado no seguía la ideología de la clase dominante (porque al final el que articulaba todo era Bonaparte).
La idea era darle vuelta el poder a los que concentraban el poder.
Aparece la concepción de los campesinos parcelarios, son el sector que representa Bonaparte (el sector más
numerosos de la sociedad). Son incapaces de hacer valer su interés de clase por su propio nombre (que
deberían estar alineados con los del proletariado, en contra de la burguesía). Aunque forman una masa
inmensa, cuyos individuos viven en idéntica situación, entre ellos no existen muchas relaciones. Su modo de
producción los aísla a unos de otros, en vez de establecer relaciones mutuas entre ellos. En la medida en que
millones de familias viven bajo condiciones económicas de existencia que las distinguen por su modo de
vivir, sus intereses y su cultura, aquéllas forman una clase. Pero como existe entre los campesinos parcelarios
una articulación puramente local y la identidad de sus intereses no engendra entre ellos ninguna comunidad,
ninguna unión nacional y ninguna organización política, no forman una identidad. Son, por tanto, incapaces
de hacer valer su interés de clase en su propio nombre. El interés de los campesinos se halla en
contraposición con los intereses de la burguesía, con el capital. Por eso los campesinos encuentran su aliado
natural en el proletariado urbano, que tiene por misión derrocar el orden burgués. Esto lleva a la concepción
de lumpenproletariado, la cual no es una clase. Es una fuerza de choque, un grupo parásito del proletariado.
Están en los márgenes de la producción y en los márgenes de la sociedad (fueron expulsados de sus grupos) y
forman una “no clase”. Son los encargados de tareas como la lotería clandestina o las tareas inmorales
encargadas por Bonaparte. Para Marx el campesinado no va a ser una clase social, porque no son un grupo
homogéneo, son muy heterogéneos. Él va a decir que no tienen una conciencia común, son familias que cada
una tiene su propia unidad productiva y que no le interesa a la familia de al lado. El campesinado es un sujeto

2
político en disputa y para Marx es peyorativo. Está relacionado con el lumpenproletariado, que serían los
marginados, ladrones y planeros, ya que actúan a cambio del chori y la coca. Son una herramienta política.
Además los trata de brutos, atrasados, etc.
En la “Ideología Alemana” aparecen las clases con una descripción homogénea, tenía una postura
maniqueísta de cada clase (reducía la realidad a una oposición radical entre lo bueno y lo malo). Mientras
que en “18 Brumario" la clase es mucho más compleja y heterogénea, de hecho aparece el concepto de lucha
intraclase, con mucha variedad interna y externa. En la “Ideología Alemana” su visión es mucho más binaria.
Pero en “18 Brumario” hay distintos tipos de burguesías (terratenientes y empresarios) y diferentes tipos de
proletariados, porque en Marx hay un cambio.

Marx - Crítica de la filosofía del derecho de Hegel.


Crítica al Estado de derecho moderno, relacionado con el Estado burgués, el cual Hegel defendía.
Comparado con países como Francia, Alemania se encontraba desfasada y retrasada en el movimiento
progresivo de la historia. La cronología de la modernidad fue marcada por la revolución francesa. Hegel
decía que los pueblos con historia eran aquellos que habían creado un Estado, y Alemania para 1843 no lo
había hecho (se encontraba en una situación de premodernidad estamental). Alemania estaba viviendo la
restauración sin haber vivido nunca una revolución. Desde el punto de vista económico, estaban
adentrándose en un mundo que Francia e Inglaterra ya estaban casi terminando. Hegel decía que Alemania
debía recorrer el mismo camino que Francia e Inglaterra (atravesar sus contradicciones, chocar y aprender),
pero Marx decía que debía adaptarse a su situación particular. La situación histórica de Alemania era
particular, y debía realizar un camino distinto. Para Marx, el constitucionalismo republicano del que hablaba
Hegel era una etapa para llegar a la libertad, no era la libertad. Sin embargo, creía que la emancipación de
Alemania era clave para toda Europa, porque Alemania era el ejemplo palpable de que el antiguo régimen no
había muerto. La revolución debía ser total y democrática, no constitucional y republicana (como sostenía
Hegel). Marx identifica al sujeto de esta revolución en el proletariado (clase o estamento “radical”). Esta era
distinta a la clase obrera (que no existía en alemania), era lo que Hegel denominaba plebe. Sólo el
proletariado, que había sido despojado de todo, podía representar los intereses generales, en contra de los
intereses particulares de la monarquía prusiana (defendiendo el derecho de la humanidad a ser libres y tener
dignidad).
Había un aspecto en el que Alemania estaba a la vanguardia, el pensamiento y la filosofía. La filosofía
política era mucho más moderna en la teoría que en la práctica, dice Marx de Hegel. Hegel criticaba el
capitalismo y el iusnaturalismo (contractualista). El “individuo” es abstracto, no existe, solo existe la
sociedad. Si en Francia y en Inglaterra hubo una revolución política y económica, en Alemania hubo una
revolución filosófica. Sin embargo, la crítica que hacía Marx era que la modernidad debía ser llevada a cabo
en la práctica, no solo en la teoría (relacionado con “Ideología Alemana”). La filosofía no solo debe ser la
negación a todo lo tradicional, sino que debe proponer algo nuevo. Para esto, debe suceder la realización y
superación de la filosofía. Otro que va a estar en contra de Hegel va a ser Feuerbach. Feuerbach fue un joven
hegeliano de izquierda y planteaba que Dios era una creación del hombre que se terminó imponiendo y
condicionando el comportamiento de los hombres. Pero Marx le va a criticar que también parte de una
abstracción, como Hegel, para ir a algo particular, y no le presta atención a lo material. Por otra parte,
Feuerbach se va a decir materialista porque dice que pone al hombre en el centro de su teoría. Pero como
muestra Marx en realidad pone a Dios en el centro de su teoría (lo cual es una abstracción). Es decir, analiza
al hombre como un objeto pasivo. Para Marx la religión es el opio de los pueblos en tanto les sirve de válvula
de escape a la realidad desafortunada en la que viven, lo cual les impide cambiar su realidad, ya que los
conforma. Es un consuelo dentro de la miseria del mundo (como una droga). La enajenación religiosa
estimula la resignación a las injusticias sociales. La revolución va a poder suceder en alemania, cuando esta
tenga las condiciones necesarias. Había que despertar en el pueblo alemán la conciencia revolucionaria
(Alemania todavía tenía rastros del Antiguo Régimen). Las revoluciones necesitan una base material. En
Alemania faltaban las condiciones.

Marx - Manuscritos sobre trabajo enajenado.


La desvalorización del ser humano crece en razón directa a la valorización de las cosas, hay una proporción
directa. Cuanto más aumenta la productividad y la abundancia, mayor es la pobreza de los trabajadores. Pero
esta pobreza es doble. Materialmente, su fuerza de trabajo se vuelve más barata cuanto mayor es la
productividad, y Filosóficamente, se reduce el trabajo a un mero medio de subsistencia (se comportan como

3
máquinas en la producción y sólo son humanos en el consumo). El trabajo no sólo produce mercancías; se
produce también a sí mismo y al obrero como mercancía. El objeto que el trabajo produce, su producto, se
enfrenta a él como un ser extraño, como un poder independiente del productor. El producto del trabajo es el
trabajo que se ha fijado en un objeto, que se ha hecho cosa. La realización del trabajo es su objetivación. El
“proceso de objetivación” es que el producto del trabajo, se enfrenta al trabajador como un ser extraño, este
no le pertenece. Está enajenado de lo que produce y de su propio trabajo, esto es la desrealización del
trabajador. La enajenación consiste en que el trabajo es externo al trabajador, no se afirma sino que se niega.
Su trabajo no es voluntario, sino forzado. es solo un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo
(el consumo). Para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro; no
le pertenece, cuando el hombre trabaja, no se pertenece a sí mismo, sino a otro. También el animal produce,
se construye un nido, viviendas, como las abejas, los castores, las hormigas, etc. Pero produce únicamente lo
que necesita inmediatamente para sí o para su manada. Es sólo en la elaboración del mundo objetivo donde
el hombre se afirma realmente como un ser genérico. Lo que hace al hombre hombre es la actividad de
producir (la transformación de los medios naturales). El trabajo tiene carácter ontológico, esto quiere decir
que es la actividad vital del género. El trabajo es la objetivación de la “vida genérica” del hombre
(contemplarse a sí mismo en un mundo creado por él). El trabajo enajenado arranca al hombre el objeto de su
producción, hace extraños al hombre su cuerpo, la naturaleza, y su esencia humana. Una consecuencia
inmediata de estar enajenado el hombre del producto de su trabajo (su actividad vital y su ser genérico), es la
enajenación del hombre respecto al hombre. Si el hombre se relaciona con el producto de su trabajo
objetivado, como con un objeto poderoso, independiente de él, hostil, extraño, se está relacionando con él de
forma que otro hombre independiente de él es el dueño de este objeto. La relación del trabajador con el
trabajo engendra la relación de éste con el del capitalista (o como quiera llamarse al patrón del trabajo).
Ambas clases están enajenadas. El trabajador produce lo que no consume y el capitalista consume lo que no
produce (relación con la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel: el amo consume como animal). La
propiedad privada es el producto, el resultado, la consecuencia del trabajo enajenado.

Marx - El Capital.
Capítulo 1°: La Mercancía. La mercancía es un objeto o cosa que tiene 3 cualidades, tener valor de uso,
valor de cambio y estar en el mercado. La utilidad de una cosa es su capacidad para satisfacer necesidades
(uso o consumo), y crea un valor de uso. A la vez, portan valor de cambio, capacidad de intercambio (las
cosas sentimentales no tienen valor de cambio). Si el objeto o cosa en cuestión no está en el mercado, o no
tiene la capacidad de hacerlo, entonces no se lo puede denominar “mercancía”. Si se produce solo para
satisfacer una necesidad propia, es solo un “bien”, no una mercancía. La medida del valor de una mercancía
es dada por el trabajo (tiempo socialmente necesario para hacerlo), la teoría del valor-trabajo. Todas las
mercancías tienen en común una sustancia: el trabajo (hombre alterando la naturaleza). Ahora bien, si
ponemos a un lado el valor de uso del cuerpo de las mercancías, únicamente les restará una propiedad: la de
ser productos del trabajo. Si hacemos abstracción de su valor de uso, abstraemos también los componentes y
formas corpóreas que hacen de él un valor de uso. Éstos dejan de distinguirse, reduciéndose en su totalidad a
trabajo humano indiferenciado, o sea trabajo abstractamente humano. Si se hace efectivamente la abstracción
del valor de uso que tienen los productos del trabajo, se obtiene su valor. La investigación volverá a
conducirnos al valor de cambio como modo de expresión o manifestación del valor. Para poder medir el
valor se utiliza el tiempo de trabajo socialmente necesario (la medida del valor de la mercancía es el trabajo).
Varía con todo cambio en la fuerza productiva del trabajo. A la primera mercancía le corresponde un papel
activo; a la segunda, uno pasivo. El valor de la primera queda representado como valor relativo, o sea, reviste
una forma relativa de valor. La segunda mercancía funciona como equivalente. Se reduce a proporcionar el
material para la expresión del valor de otra mercancía. El hombre, mediante su actividad, altera las formas de
las materias naturales de manera que le sean útiles. Se modifica la forma de la madera, por ejemplo, cuando
con ella se hace una mesa. No obstante, la mesa sigue siendo madera, una cosa ordinaria. Pero ni bien entra
en escena como mercancía, se transmuta. El carácter místico de la mercancía no deriva, por tanto, de su valor
de uso. La igualdad de los trabajos humanos adopta la forma material de la igual objetividad de valor de los
productos del trabajo; la medida del gasto de fuerza de trabajo humano por su duración, cobra la forma de la
magnitud del valor que alcanzan los productos del trabajo. Lo misterioso de la forma mercantil consiste en
que la misma refleja ante los hombres el carácter social de su propio trabajo como caracteres objetivos
inherentes a los productos del trabajo, como propiedades sociales naturales de dichas cosas, y, por ende, en
que también refleja la relación social que media entre los productores y el trabajo global, como una relación
social entre los objetos, existente al margen de los productores. Lo que adopta, para los hombres, la forma de

4
una relación entre cosas, es sólo una relación social existente entre hombres. Esto se llama “fetichismo”, que
se adhiere a los productos del trabajo ni bien se los produce como mercancías. El fetichismo consiste en las
relaciones sociales de producción y la forma en la que estas se manifiestan en la mente de las personas. La
mercancía pasa a comportarse como un ente autónomo, suprasensorial. Los grupos no son los que se
conectan entre sí, sino las mercancías. Los grupos (o individuos) no se enfrentan en condición de personas
sino en condición de productores privados independientes.
Capítulo 4°: Transformación del Dinero en Capital. La circulación de mercancías es el punto de partida del
capital. El dinero y el capital sólo se distinguen por forma de circulación. El consumo o el uso, es su objetivo
final. Su motivo impulsor es el valor de cambio. El proceso no debe su contenido a ninguna diferencia
cualitativa entre sus extremos, pues uno y otro son dinero, sino solamente a su diferencia cuantitativa. La
forma plena de este proceso es igual a la suma de dinero adelantada inicialmente más un incremento. Dicho
incremento, o al excedente por encima del valor originario, se denomina plusvalor. El valor adelantado
originariamente no sólo se conserva en la circulación, sino que en ella modifica su magnitud de valor,
adiciona un plusvalor o se valoriza. Y este movimiento lo transforma en capital. La circulación del dinero
como capital es un fin en sí, pues la valorización del valor existe únicamente en el marco de este movimiento
renovado sin fin (en la Forma de Intercambio Simple la mercancía tiene un inicio y un fin, en la Forma de
Intercambio Capitalista, la circulación viene de antes y sigue después, es una bola de nieve). El movimiento
en el que agrega plusvalor es su propio movimiento y su valorización, por tanto, autovalorización. En la
Forma de Intercambio Simple (Mercancía, Dinero, Mercancía) el hombre llega al mercado con una
mercancía, la intercambia por un dinero, y utiliza ese dinero para comprar otra mercancía con el mismo valor
de uso (carpintero vende silla para comprar leche y huevos). Si nadie estafó a nadie, el valor de uso se
mantiene constante, y la mercancía sale de circulación (la comida se consume). Pero en la Forma de
Intercambio Capitalista (Dinero, Mercancía, Dinero) se busca una ganancia o lucro. Se llega al mercado con
un dinero, se compra una mercancía, y se la vende por una suma mayor. Es decir, se genera un valor
agregado (plusvalor). Ese dinero “valorizado” es el Capital. El capital es la ganancia en la venta de
mercancías, es el valor extra que se obtiene por sobre la fuerza de trabajo (valor del trabajo social). El
Capital es mercancía que se autovaloriza, y no mercancía que es valorizada por su dueño (ejemplo de los
artesanos con la materia prima). Este proceso de valorización sólo puede darse si existen en el mercado
personas, igualmente jurídicas, que posean los medios de producción y otras que solo posean su fuerza de
trabajo (relacionado con la “acumulación originaria”). El “consumo de la fuerza de trabajo” es el proceso de
creación de la mercancía y del plusvalor. Como la fuerza de trabajo es lo único que produce, es lo único que
puede agregar valor (relacionado con la autovalorización del dinero y del capital).
Capítulo 5°: Proceso de Trabajo y Proceso de Valorización. Al consumarse el proceso de trabajo surge un
resultado que antes del comienzo de aquél ya existía en la imaginación del obrero, o sea, idealmente. El
obrero cambia la forma de lo natural, y efectiviza su propio objetivo. Se ha determinado y objetivado. El
trabajo consume productos para crear productos con mayor valor (proceso de valorización). El proceso de
trabajo, en cuanto proceso en que el capitalista consume la fuerza de trabajo, muestra dos fenómenos
peculiares. El obrero trabaja bajo el control del capitalista, y el producto es propiedad del capitalista, no del
productor directo (el obrero). Mediante la compra de la fuerza de trabajo, el capitalista ha incorporado la
actividad laboral viva a los elementos muertos que componen el producto. El capitalista quiere producir una
mercancía cuyo valor sea mayor que la suma de los valores de las mercancías requeridas para su producción,
de los medios de producción y de la fuerza de trabajo por los cuales él adelantó su dinero (valorización,
plusvalor, o ganancia). El dinero se transforma en capital. Se opera por intermedio de la circulación, porque
se halla condicionada por la compra de fuerza de trabajo en el mercado. Y no ocurre en la circulación,
porque ésta se limita a iniciar el proceso de valorización, el cual tiene lugar en la esfera de la producción.
Capítulo 17°: El Salario. El salario obrero es visto como el precio del trabajo. Determinada cantidad de
dinero es igual a determinada cantidad de trabajo. Sin embargo, el trabajador no vende su trabajo, lo que
vende es su fuerza de trabajo. El trabajo es la acción que produce valor. Se presentan dos términos: el precio
necesario o valor natural (expresión real del valor del trabajo) y los precios de mercado de trabajo (precios
que oscilan). El valor de una mercancía se establece por la cantidad de trabajo vivo necesario para su
producción. La magnitud del valor se determina por la cantidad de trabajo requerida para su producción, y no
por la forma objetiva de ese trabajo. El obrero vende su fuerza de trabajo. Esto significa que cuando realiza
su trabajo, este no le pertenece. Como no le pertenece, no puede venderlo. Lo que la economía política
denomina valor del trabajo es, en realidad, el valor de la fuerza de trabajo. El valor del trabajo es siempre
menor que el valor del producto. Así, un trabajo que vale 3 pesos crea un valor de 6 pesos. Esto se presenta
porque la forma del salario elimina toda huella de la división de la jornada laboral entre trabajo necesario y
plustrabajo. El plus trabajo son horas impagas que parecen pagas, esto es el “trabajo gratuito” del asalariado.

5
El capitalista siempre quiere obtener la mayor cantidad de trabajo por la menor cantidad de dinero. El salario
tiende a acercarse siempre al valor natural (lo necesario para sobrevivir). Sin embargo el obrero trabaja
mucho más que eso (el valor de su trabajo por jornada laboral es mucho mayor que solo lo necesario para
sobrevivir). Ese valor extra es la plusvalía o ganancia capitalista.
Capítulo 24°: La Llamada Acumulación Originaria. Una acumulación originaria sería previa a la
acumulación capitalista (dada por conquista, sojuzgamiento, y violencia). Es un proceso histórico de división
entre los productores y los medios de producción, se confiscan los medios de subsistencia, y se convierte a
los productores en asalariados. Es la expropiación que despoja de la tierra al trabajador. Es la separación de
las grandes masas de sus medios de producción y subsistencia. Dando lugar a la expropiación de la población
rural, a la que se despoja de la tierra (privatización de tierras comunales, bosques, tierras de pastoreo,
expropiación de las tierras de la iglesia, etc). En Inglaterra la mayoría de la población eran campesinos libres
con trabajos agrícolas, vivían de la tierra comunal. Pero una gran masa de propietarios libres fue arrojada al
mercado de trabajo por la disolución de las mesnadas o huestes feudales. Se dió origen a una decadencia del
pueblo, de las iglesias, y de los diezmos. Las fincas arrendadas y los grandes rebaños de ovejas se
concentraron en pocas manos. El proceso de expropiación en el siglo XVI se agrava con la Reforma y con la
expropiación de los bienes de las iglesias. Los terratenientes usurpan de manera legal el continente. Se da la
abolición del régimen feudal de tenencia de la tierra, la liberación de las servidumbres, y se imponen leyes de
asentamiento. La Revolución Gloriosa le da más poder a los poseedores de tierra y a los capitalistas. Se da un
continuo robo perpetrado contra las reglas del pueblo. Se establece la Ley para el cercamiento de la tierra
comunal. Los terratenientes se apropian para sí mismos las tierras del pueblo, y despojan al pobre de una
parte de sus medios de subsistencia. Estos se ven obligados a recurrir al mercado. Se provoca un crecimiento
de las ciudades y las manufacturas. La situación de las clases populares inferiores empeora, es cada vez más
difícil ganarse la vida, no se satisfacen las necesidades vitales. A este gran proceso se le suma el
despojamiento de las fincas. Se confiscan una tras otra las libertades del pueblo, y la opresión aumenta. En
resumen, los métodos de la “acumulación originaria” fueron: Expropiación de bienes eclesiásticos,
enajenación fraudulenta de las tierras fiscales, robo de propiedad comunal, y transformación usurpadora de la
propiedad feudal o clánica. A esto se le suma la legislación sanguinaria contra los expropiados desde finales
del siglo XV (leyes reductoras del salario). Hubo distintos reinados en toda Europa que emitieron leyes que
implicaron la reducción del salario (leyes contra vagabundos, quitas de pensiones, castigos a esclavos, etc).
Aparece una nueva categoría, el “Arrendatario Capitalista”. La expropiación de la población campesina crea
directamente grandes terratenientes que arriendan (o alquilan) sus tierras a obreros “libres” pero que no
tienen medios de subsistencia. Se convierten en asalariados. Esta “revolución agrícola” tuvo repercusión
sobre la industria. Se dió la creación del mercado interno para el capital industrial. El suelo empezó a rendir
más porque se perfeccionaron los cultivos (trabajan con mayor intensidad). Se dio la liberación de los medios
alimentarios, transformados en capital variable. Sucedió lo mismo con las materias primas agrícolas locales.
Se dió la expropiación y desalojo de una parte de la población, se creó una nueva clase de pequeños
campesinos. Así se creó un mercado interno, que fue conquistado por el capital industrial.
Capítulo 48°: La Fórmula Trinitaria. La triple alianza Capital-Trabajo-Tierra. El capital son los medios de
producción monopolizados. El trabajo es un mero espectro, una abstracción. El valor es el trabajo. El
plusvalor, por ende, no puede ser tierra. La diferencia en la fertilidad del suelo es la que ocasiona que la
misma cantidad de trabajo y capital, se expresan en diferentes cantidades de productos del suelo. El capital,
la tierra y el trabajo aparecen como fuentes de interés, y renta de la tierra y salario como sus productos. El
proceso capitalista de producción es una forma históricamente determinada del proceso social de producción
general. El plusvalor aparece como la ganancia media que le toca al capital. El plustrabajo se representa en
plus valor y este en plus producto (el obrero podría vivir trabajando 4 horas por día pero tiene que trabajar 8
para darle ganancias al capitalista, ese trabajo extra es trabajo forzado, es el plusvalor). El plusvalor se divide
en tres: una parte del valor se transmuta en forma de ganancia, una segunda parte en forma de renta y una
tercera parte en forma salario. La renta es el precio de la tierra, la ganancia es el precio del capital y los
salarios son el precio del trabajo. En la fórmula trinitaria está consumada la cosificación de las relaciones
sociales. Por más que el trabajo sea resultado de un libre convenio contractual, la extracción que implica el
plus valor es trabajo forzado.

Durkheim - Curso de Ciencia Social


Clase Inaugural. Los economistas fueron los primeros en percibir la existencia de una vida colectiva,
superior a la del individuo. Han comprendido que la vida colectiva no podía ser instituida bruscamente por
un hábil artificio, que no era el resultado de un impulso exterior y mecánico, sino que es en el seno mismo de

6
la sociedad donde se elabora lentamente. Todo orden especial de fenómenos naturales sometidos a leyes
regulares puede ser objeto de un estudio metódico, es decir, de una ciencia positiva. Todos los fenómenos
naturales se desarrollan siguiendo leyes. Por lo tanto, si las sociedades están en la naturaleza, deben obedecer
también a esta ley general que resulta de la ciencia y que a la vez la domina. Si la sociología existe, tiene su
método y sus propias leyes. Los hechos sociales no pueden explicarse verdaderamente si no es por otros
hechos sociales, y no se dará cuenta de ellos con sólo señalar su semejanza con los hechos biológicos, cuya
ciencia ya está hecha. Para que la sociología tenga derecho a existir, hace falta que haya en el reino social
algo que escape a la investigación biológica. La libertad individual se ve limitada por la coerción social, que
puede tomar forma de costumbres, hábitos, leyes o reglamentos. Viene de los hechos sociales, cosas
exteriores a los individuos. Hay una multitud de lazos invisibles que nos unen los unos a los otros. Forman
acciones y reacciones y constituyen la conciencia colectiva de la sociedad. La sociología como ciencia. Su
objeto son los hechos sociales. Su Método es la observación y la experimentación indirecta, en otros
términos, el método comparativo. La filosofía está en proceso de disociarse en dos ciencias positivas: la
psicología y la sociología. Ella le hará comprender al individuo lo que es la sociedad, cómo lo completa y
cómo él es poca cosa reducido a sus solas fuerzas. Le enseñará que él no es un imperio en el seno de otro
imperio, sino el órgano de un organismo, y le mostrará todo lo que tiene de bueno cumplir conscientemente
con su función de órgano. Importancia de la sociología para otras ciencias (filosofía, derecho, historia, etc).

Durkheim - Las reglas del método sociológico.


Capítulo 1°: ¿Qué es un hecho social? En toda sociedad hay un grupo determinado de fenómenos que se
distinguen por caracteres definidos de los que estudian las otras ciencias de la naturaleza. Estos tipos de
conducta o de pensamiento no solamente son exteriores al individuo, sino que están dotados de un poder
imperativo y coercitivo en virtud del cual se le imponen, quiera o no quiera. Nuestra definición comprenderá
por consiguiente todo lo definido si decimos: “Es hecho social toda manera de hacer susceptible de ejercer
sobre el individuo una coacción exterior; o también, que es general dentro de la extensión de una sociedad,
a la vez que tiene una existencia propia, independiente de sus manifestaciones individuales. Son modos de
obrar, pensar y sentir exteriores al individuo y están dotados de un poder de coacción en virtud del cual se
imponen. Son recibidos, existen antes que uno, existen fuera de uno.” Los hechos sociales son formas de
obrar, sentir y pensar que le son impuestas al individuo desde el exterior, que ejercen una coerción sobre
estos. Durkheim sostiene que los hechos sociales son “cosas” con “existencia propia” debido a que es
necesario tener un objeto de estudio para poder realizar ciencia, y el buscaba constantemente demostrar a la
sociología como ciencia. A pesar de ser intangible, los hechos sociales son objetos de estudio analizables,
porque tienen una naturaleza que les es propia y diferentes de todos los objetos de estudio de las otras
ciencias (es sui generis). Uno puede librarse de las reglas, pero debe luchar para lograrlo. Como son
generales y son colectivos, son más o menos obligatorias (si se repite, se impone). Un hecho social se
reconoce por el poder de coacción externo que ejerce (presencia de una sanción determinada). Uno puede
librarse de las reglas, pero debe luchar para lograrlo. Como son generales y son colectivos, son más o menos
obligatorias (si se repite, se impone). Un hecho social se reconoce por el poder de coacción externo que
ejerce (presencia de una sanción determinada). Durkheim sostiene que las penas por no seguir los patrones
del sistema nos persiguen constantemente en nuestro inconsciente, como si fueran cámaras que nos vigilaran
constantemente. Nadie te pide que lo hagas explícitamente, pero a la vez, todos lo dan a entender. Esto es la
“condena social”. La educación tiene el deber de hacer al ser social, su conducta, su moral y sus acciones. Es
agarrar un objeto maleable y moldearlo. Constituyen, por consiguiente, una especie nueva y es a ellos a los
que es necesario reservar y dar la calificación de sociales. Podría creerse que no encontramos hecho social
sino allí donde existe una organización definida. Pero hay otros hechos que, sin presentar estas formas
cristalizadas, tienen la misma objetividad y el mismo ascendiente sobre el individuo. Es lo que se denomina
corrientes sociales. Así, en una asamblea, los grandes movimientos de entusiasmo, indignación o enojo que
se producen no tienen por origen ninguna conciencia particular. Vienen a cada uno de nosotros desde el
exterior y son susceptibles de arrastrarnos a pesar de nosotros mismos. Entonces, somos víctimas de una
ilusión que nos hace creer que hemos elaborado lo que nos ha sido impuesto desde el exterior. Lo que los
constituye son las creencias, las tendencias, las prácticas del grupo tomado colectivamente; en cuanto a las
formas que revisten los estados colectivos reflejándose en los individuos son cosas de otra especie. Toman
así un cuerpo, una forma sensible que les es propia y constituyen una realidad sui generis, muy distinta de los
hechos individuales que la manifiestan.
Capítulo 2°: Reglas relativas a la observación de los hechos sociales. La primera regla y la más fundamental
es considerar a los hechos sociales como “cosas”. El Hecho Social no se puede tocar, pero es una cosa. Los

7
hechos sociales no se realizan más que por los hombres, son producto de la actividad humana. Los
fenómenos sociales son cosas y se las debe tratar como tales, son el único dátum ofrecido al sociólogo, por
ende son el punto de partida de la ciencia. En efecto, se entiende por cosa todo lo que es dado, todo lo que se
ofrece, o, más bien, todo lo que se impone a la observación. Tratar los fenómenos como cosas es tratarlos en
calidad de data que constituyen el punto de partida de la ciencia. Nos es preciso considerar los fenómenos
sociales en sí mismos, separados de los sujetos conscientes que se los representan; es preciso estudiarlos
desde fuera como cosas exteriores; porque es así como se presentan a nosotros. Estas nociones vulgares o
prenociones que señala en la base de todas las ciencias donde ellas toman el lugar de los hechos. Son estos
ídolos una especie de fantasmas que nos desfiguran el verdadero aspecto de las cosas y que no obstante
tomamos nosotros por las cosas mismas. En efecto, se trata hasta tal punto de una representación
completamente subjetiva que, en realidad, este progreso de la humanidad no existe. No es sólo en la base de
la ciencia donde se encuentran estas nociones vulgares, sino que se las vuelve a encontrar a cada instante en
la trama de los razonamientos. En el estado actual de conocimientos, no sabemos con certeza qué es el
Estado, la soberanía, la libertad política, la democracia, el socialismo, el comunismo, etc.; por consiguiente,
el método querría que se prohibiera todo uso de estos conceptos hasta que no fuesen científicamente
constituidos. Y sin embargo, las palabras que los expresan aparecen sin fin en las discusiones de los
sociólogos. Se las emplea corrientemente y con aplomo como si correspondieran a cosas bien conocidas y
definidas, mientras que no revelan en nosotros más que nociones confusas, mezclas indistintas de
impresiones vagas, de prejuicios y de pasiones. En resumen, 1) La primera Regla es considerar al Hecho
Social como “cosas”, aunque no sea tangible. Son productos de la sociedad. Son el único datum ofrecido al
sociólogo, y por ende es el punto de partida de la ciencia. La principal herramienta que tiene la sociología
para estudiar los Hechos Sociales son las estadísticas. 2) La segunda regla es descartar los conocimientos y
juicios preexistentes para sacarle subjetividad. Sacando los prejuicios haces que la sociología sea una ciencia
dura, como la matemática, la cual no es subjetiva. 3) La tercera regla es la de definir y marcar qué es lo que
se estudia. 4) La cuarta regla es que todo Hecho Social no se explica por los individuos, sino por un Hecho
Social preexistente. El individuo no puede cambiar el Hecho Social, este surge de la acción en conjunto de
muchos individuos cuando un modo de actuar se convierte en una generalización. No aparece por la
conciencia individual, sino por la inconsciencia social y la costumbre. Por consiguiente, cuando el sociólogo
emprende la exploración de un orden cualquiera de hechos sociales, debe esforzarse por considerarlos desde
el plano en que se presentan aislados de sus manifestaciones individuales.
Capítulo 3°: Reglas relativas a la distinción de lo normal y lo patológico. Para las sociedades como para los
individuos, la salud es buena y deseable; la enfermedad, por el contrario, es una cosa mala que debe ser
evitada. Si entonces encontramos un criterio objetivo, inherente a los hechos mismos, que nos permita
distinguir científicamente la salud de la enfermedad en los diversos órdenes de fenómenos sociales, la ciencia
se encontrará en condiciones de iluminar la práctica. Todo fenómeno sociológico es susceptible de revestir
formas diferentes según los casos. Ahora bien, entre estas formas las hay de dos clases. Algunos Hechos
Sociales son generales en toda la extensión de la especie; se encuentran en la mayoría de los individuos, y
sus variaciones son muy aproximados (normales o generales). Hay otros, por el contrario, que son
excepcionales (mórbidos o patológicos). El parámetro para definir la diferencia es lo excepcional, ante
estadísticas con cantidades mórbidas grandes tasas de criminalidad o de suicidio (crisis, caos, situaciones
extremas). Si se conviene en nombrar tipo medio al ser esquemático que se constituiría uniendo en un mismo
modo, en una especie de individualidad abstracta, los caracteres más frecuentes en la especie con su formas
más frecuentes, se podrá decir que el tipo normal se confunde con el tipo medio y que toda desviación con
relación a esta marca de la salud es un fenómeno mórbido. Si hay un hecho cuyo carácter patológico parece
indiscutible, es el delito. Sin duda, puede ocurrir que el propio delito tenga formas anormales; es lo que
sucede cuando, por ejemplo, alcanza un índice exagerado. En efecto, no hay duda que este exceso es de
naturaleza mórbida. Lo normal es sencillamente que haya criminalidad, con tal de que ésta alcance y no pase
en cada tipo social cierto nivel. El delito es normal porque una sociedad exenta del mismo es imposible.
Capítulo 4°: Reglas relativas a la constitución de los tipos sociales. La Morfología social, es la rama de la
sociología que tiene por fin constituir y clasificar los tipos sociales. Entre la confusa multitud de las
sociedades históricas y el concepto único de humanidad, aparece este término medio: las especies sociales.
En la idea de especie, en efecto, se encuentran ellas reunidas y también la unidad que exige toda
investigación científica y la diversidad que ofrecen los hechos, puesto que la especie es la misma en todos los
individuos que forman parte de ella y, por otra parte, las especies difieren entre sí. Durkheim hace una gran
crítica a Spencer, por mezclar el concepto de sociedad con humanidad. La visión de Durkheim es que dentro
de la humanidad va a haber distintas sociedades muy diferentes. Spencer va a decir que las distintas
sociedades son en realidad distintas especies humanas. Para Durkheim no hay muchas especies, hay una sola

8
pero lo que hay son diferentes sociedades, dentro de una especie única que es la humanidad. Las sociedades
no son mejores o peores. No hay sociedades avanzadas o atrasadas. Todas las sociedades que tengan Hechos
Sociales son iguales, en el sentido de que están en la misma categoría. Son diferentes sociedades con
diferentes Hechos Sociales, con distinta moral y distintos sistemas. Las sociedades están compuestas de
partes añadidas entre sí. Estas partes constitutivas de que está formada toda sociedad, son sociedades más
sencillas que ella. Según el grado de complejidad que presenten, se toma como base la Sociedad
Perfectamente Simple. La horda responde a esta definición. El Clan es una sociedad formada por una reunión
de hordas. Esto da paso a la creación de Sociedades Polisegmentarias. En el interior de estas clases se
distinguirán diferentes variedades según que se produzca o no una fusión completa de los sectores iniciales.
Capítulo 5°: Reglas relativas a la explicación de los hechos sociales. Un hecho puede existir sin servir para
nada, porque después de un tiempo no se haya adaptado a ningún fin vital, o porque, después de haber sido
útil, haya perdido toda utilidad y haya seguido existiendo por la sola fuerza del hábito. Hay, en efecto,
todavía más supervivencias en la sociedad que en el organismo. Incluso hay casos en que bien sea una
práctica, bien sea una institución social, cambian de funciones sin cambiar, por ellos, de naturaleza. Los
dogmas religiosos del cristianismo no han cambiado desde hace siglos, pero el papel que desempeñan en
nuestras sociedades modernas ya no es el mismo que en la Edad Media. Por tanto, cuando se va a explicar un
fenómeno social, es preciso investigar separadamente la causa eficiente que lo produce y la función que
viene a llenar. Lo que hay que determinar es si existe una correspondencia entre el hecho considerado y las
necesidades generales del organismo social y en qué consiste esta correspondencia, sin preocuparse de saber
si ha sido intencionada o no. En efecto, si la utilidad del hecho no es lo que le hace ser, es preciso
generalmente que éste sea útil para que pueda mantenerse. Porque basta con que no sirva para nada para que
sea dañoso, puesto que, en este caso, cuesta sin aportar nada. Los hechos sociales, como todos los fenómenos
naturales, no son explicados por el hecho de que se haga ver que sirven para algún fin. El hecho de que
fueran útiles no nos enseña quién les ha hecho serlo. La Sociedad es el sistema de medios instituidos por los
hombres con ciertos fines (los fines son individuales). Es del individuo de donde emanan las necesidades y
las ideas que determinan la formación de las sociedades. Por otra parte, se concibe fácilmente que todo lo
que precede se aplica a la determinación de la función, así como a la determinación de la causa. La función
de un hecho social no puede ser más que social, es decir, que consiste en la producción de efectos
socialmente útiles. Sin duda, puede ocurrir y sucede en realidad que de rebote sirva también al individuo.
Pero este resultado feliz no es su razón de ser inmediata. Por tanto: La existencia de un hecho social debe
explicarse siempre en la relación que tiene con algún fin social. Los autores sociólogos anteriores cometieron
un error fatal: buscar la causa del Hecho Social en la utilidad. Durkheim dice que hay Hechos Sociales que
no tienen una utilidad. No sirven para nada, pero existen. A veces simplemente surge. Sin embargo,
Durkheim dice que la causa o el origen del Hecho Social debe buscarse siempre en la función social que
cumplen.
Por otra parte, el conjunto determinado que forman por su reunión los elementos de toda naturaleza que
entran en la composición de una sociedad lo constituye el medio interno. El primer origen de todo proceso
social de alguna importancia debe buscarse en la constitución del medio social interno. El Medio Social
Interno son los elementos que componen las partes constitutivas de la sociedad. Los elementos que
componen este medio son de dos clases: cosas y personas. 1) Las cosas son las costumbres, las obras, la
moral, las canciones, y el arte. 2) Las personas son el factor activo, el medio humano. Esta clase a su vez se
divide en dos factores: el volumen y la densidad dinámica. A) El volumen de la sociedad es el número de
unidades sociales. B) La densidad dinámica es el grado de concentración de la masa, el intercambio de
servicios, costumbres y morales. Lo que expresa mejor la densidad dinámica es el grado de fusión de los
sectores sociales (especies sociales, sociedades polisegmentarias). El medio social interno, es la categoría
crítica que se usa para poder comparar las sociedades y sus distintos Hechos Sociales. Todo aumento del
volumen y de la densidad dinámica de las sociedades, haciendo la vida social más intensa, extendiendo el
horizonte que cada individuo abraza con su pensamiento y llena con su acción, modifica profundamente las
condiciones fundamentales de la existencia colectiva. Cuanto más gente haya, más relaciones habrá.
Capítulo 6°: Reglas relativas a la administración de la prueba. El método comparativo es el medio para
demostrar que un fenómeno es la causa de otro fenómeno, comprendiendo los casos simultáneos y
ajustándose al principio de la causalidad, tal como se ve en la ciencia. A un mismo efecto corresponde
siempre una misma causa. Este método también es llamado hipotético-deductivo. Así, volviendo a los
ejemplo arriba citados, si el suicidio depende de más de una causa es que, en realidad, hay varias clases de
suicidios. Existían tres tipos de métodos comparativos: 1) El de los residuos, se usaba mucho en la
epidemiología. 2) El de las concordancias. 3) El de las diferencias. El método que va a tomar Durkheim es
una combinación del segundo y el tercero, es decir, es el de las concordancias y diferencias a la vez. Este

9
“cuarto” método se llama: Variaciones Concomitantes. Y es que son dos cosas pudiendo pasar al mismo
tiempo. Todos los tipos son métodos comparativos. Pero el que usa Durkheim es el que abarca todos. Los
otros métodos por sí solos son muy restrictivos (comparan una sola cosa y el resto no). El método
concomitante permite no excluir todas las pruebas. No puede explicarse un hecho social de alguna
complejidad más que a condición de seguir su desarrollo integral a través de todas las especies sociales. El
método comparativo es la base de la ciencia. Es a través de poder comparar fenómenos que uno puede hacer
ciencia de verdad, porque sirve para realizar comparaciones entre distintos casos y comprobar hipótesis.
Cualquier hipótesis general que quieras sostener tenés que poder demostrarla en más de un caso. Si querés
decir, "toda revolución es producto del pueblo pasando hambre", vas a tener que encontrar un caso ejemplo y
después compararlo con otros para ver si se sostiene.

Durkheim - El suicidio.
El suicidio es un Hecho Social, pero para establecer esto, es necesario aplicar las 4 reglas. 1) Es una cosa y es
un hecho social: esto se establece a través de las estadísticas. 2) Prejuicios: el suicidio no es por locura o
raza. 3) Definirlo: “Se llama suicidio a todo caso de muerte que lleva a cabo la propia víctima y que sabía
que iba a producir ese resultado”. Es un acto consciente y el loco no tiene conciencia. 4) Todo Hecho Social
se explica por un Hecho Social antecedente: Establece que la causa de los suicidios no son individuales
(como pueden establecer la psicología o la neurociencia), sino que la causa de los suicidios es de carácter
social. Como a todo hecho social le corresponde un hecho social precedente, va a haber diferentes tipos de
suicidios según la integración o regularización de la sociedad. Finalmente, encuentra tres tipos de suicidios
que se dan por bajo nivel de integración en sociedades con solidaridad orgánica (suicidio egoísta), con bajo
nivel de regulación en estas mismas sociedades (suicidio anómico) y un demasiado alto grado de integración
en las sociedades con solidaridad mecánica (suicidio altruista).
1) El Suicidio Egoísta. Sucede en sociedades con bajo grado de integración y solidaridad orgánica. El
individualismo excesivo es la causa de los suicidios egoístas. No es el problema la individuación, sino que
esta no esté integrada. No hay mutua asistencia moral. Hay tres modos de integración o fuerzas
cohesionadoras.: A) La familia, B) la religión y C) las sociedades políticas. A) La familia es un preservativo
poderoso del suicidio, preserva tanto mejor cuanto más fuertemente constituida se halle. Es fundamental el
sistema de apoyo familiar. B) Para el nivel de cohesión e integración social, es importante entender el rol de
las religiones. Relacionando la comunidad con la religión; La comunidad es sentir apoyo, sentirse
acompañado y no sentirte solo. Las preguntas existenciales que podes llegar a tener pueden ser respondidas o
sostenidas en grupos sociales. Importancia de grupos parroquiales. C) Respecto a las sociedades políticas
habla de la otredad, la guerra, el nacionalismo y el simbolismo patrio. Todo eso lleva a una comunidad
patriótica, un colectivo y una sociedad. Llegamos así a esta conclusión general: Cuanto más debilitados están
los grupos a que pertenece, menos dependerá de ellos, y, por consecuencia, más exclusivamente se remitirá a
sí mismo para no reconocer otras reglas de conducta que las fundadas en sus intereses privados (el yo
individual se afirma con exceso frente al yo social, que resulta en una individualización desmesurada). El
sentimiento predominante es la apatía.
2) El Suicidio Altruista. Es la antítesis del egoísta. Se da en individuos que están en exceso integrados, y
pierden su “yo” y su individualidad. Son sociedades con alto grado de integración y solidaridad mecánica,
donde la conciencia colectiva deja un papel casi inexistente a la personal. El suicidio forma parte de la salud
grupal. El “yo” está confundido con la conciencia colectiva. La vida es una norma moral, si uno no se
suicida, el deshonor cae sobre sus antepasados y descendientes. Hay 3 tipos de suicidios, el facultativo, el
obligatorio y el Místico o Agudo. A) En los suicidios facultativos, la sociedad presiona o exige con menos
intensidad. Nadie te obliga específicamente a matarte pero te incentivan. Se pierde el propósito de vivir, y si
bien nadie te obliga, termina volviéndose un deber. B) El suicidio obligatorio, relacionado con el honor (o
más bien, el deshonor) de los kamikaze y los samurai, o las mujeres que se mataban antes de que las
invadieran. C) El suicidio místico o agudo está relacionado con los suicidios masivos de las tribus o los
evangélicos. Puesto que hemos llamado egoísmo al estado en que se encuentra el yo cuando vive su vida
personal y no obedece más que a sí mismo, la palabra “Altruismo” expresa bastante bien el estado opuesto,
aquél en el que el yo no se pertenece, en que se confunde con otra cosa que no es él, en que el polo de su
conducta está situado fuera de él, esto es, en uno de los grupos de los que forma parte. El sentimiento
predominante es la pasión.
3) El Suicidio Anómico. La anomía es la falta de unidad como sociedad, la falta de leyes, de orden y de
cohesión. El Estado pierde la capacidad de integrar y la capacidad de mediador. La sociedad pierde su
capacidad de contención. Anomía es la falta de regulación social, relacionado con las crisis del sistema. El

10
individuo queda solo y abandonado. La anomía es la desregulación total. Si bien se lo puede confundir, el
suicidio egoísta tiene que ver con una falta de integración en la sociedad, mientras que el anómico tiene que
ver con la desregulación de la sociedad sobre el individuo. Toda ruptura de equilibrio, aun cuando resulte de
ella un mayor bienestar y un aumento de la vitalidad general, impulsa a la muerte voluntaria. Un ser vivo
cualquiera no puede ser feliz, y ni siquiera puede vivir, salvo cuando sus necesidades son suficientemente
proporcionadas a sus medios. Nuestra sensibilidad es un abismo sin fondo que nada puede colmar.
Únicamente la sociedad, ya directamente y en su totalidad, ya por mediación de uno de sus órganos, está en
condiciones de desempeñar ese papel moderador; porque ella es el único poder moral superior al individuo y
cuya superioridad es aceptada por éste. Únicamente ella tiene la autoridad necesaria para declarar el derecho
y señalar a las pasiones, el punto más allá del cual no deben ir. El estado de irregularidad o “Anomia” se ve
reforzado por el hecho de que las pasiones son menos disciplinadas en el momento mismo en que tendrían
necesidad de una disciplina más fuerte. El sentimiento predominante es la irritación.
El elemento social del suicidio. El suicidio es una cosa, ya que es un Hecho Social que influencia las masas
aunque éstas no lo vean, y no pueden hacer nada en contra de la cohesión. El suicidio es un fenómeno social,
por lo tanto hay que buscar respuestas a sus interrogantes dentro de la sociedad. Cada grupo social tiene por
este acto una inclinación colectiva que le es propia y de la que proceden las inclinaciones individuales (es
decir, no nace de estas). El suicidio es algo normal, porque es general (discusión con Quetelet). Aunque no
sea propio del tipo medio, una sociedad sin suicidios es una sociedad anormal. El número de suicidios es
igual año tras año en tanto la sociedad no cambia, y los individuos que se suicidan sí cambian. Esto
demuestra que los tipos de suicidios son tendencias colectivas sui géneris. Fuerzas sui generis, que dominan
las conciencias particulares. Tienen un modo de actuar que les es propio. Como esas fuerzas no pueden ser
más que morales y fuera del hombre individual no hay en el mundo más ser moral que la sociedad, es preciso
que sean sociales. La cifra social de los suicidios no se explica más que sociológicamente. Son estas
tendencias colectivas las que, penetrando en los individuos, los impulsan a matarse. Para explicarse su
despego de la existencia, el individuo se basa en las circunstancias que le envuelven más inmediatamente;
encuentra la vida triste porque él es triste. Entendemos que el grupo formado por los individuos asociados es
una realidad de especie distinta, y que los estados colectivos existen en el grupo de la naturaleza que se
derivan, antes de afectar al individuo como tal. Es posible representarse ahora, con más precisión, cuál es el
papel de los factores individuales en la génesis del suicidio. La neurastenia hace tan sólo que sucumban unos
con preferencia a otros. La causa productora del fenómeno escapa necesariamente a quien no observa más
que individuos, porque está fuera de ellos. Para descubrirla, es preciso elevarse por encima de los suicidios
particulares y percibir lo que produce su unidad. Por eso la neurociencia o la psicología no sirven.

Durkheim - Las formas elementales de la vida religiosa.


La religión es un hecho social. Comprender la naturaleza religiosa del hombre, es revelar un aspecto esencial
y permanente de la humanidad. No existen religiones falsas. Todas son verdaderas, todas responden a
condiciones de la existencia humana. Se sabe desde hace largo tiempo que los primeros sistemas de
representaciones que el hombre se ha hecho del mundo y de sí mismo son de origen religioso. Existe en la
raíz de nuestros juicios, un cierto número de nociones esenciales que dominan toda nuestra vida intelectual;
son las que los filósofos, desde Aristóteles, llaman las categorías del entendimiento: nociones de tiempo; de
espacio, de género, de número, de causa, de sustancia, de personalidad, etc. Las primeras respuestas a
preguntas filosóficas y científicas han nacido de la religión. La religión es una cosa social. Las
representaciones religiosas son representaciones colectivas que expresan realidades sociales; los ritos son
maneras de actuar que surgen en el seno de grupos reunidos y que representan ciertos estados mentales de
esos grupos. Los ritos son costumbres o actos que se mantienen a lo largo del tiempo y se mantienen
invariables. Sólo eso basta para ver que tal organización debe ser colectiva. Las representaciones religiosas
son representaciones colectivas que expresan realidades colectivas; los ritos son maneras de actuar que no
surgen más que en el seno de grupos reunidos y que están destinada a suscitar, a mantener o rehacer ciertos
estados mentales de esos grupos. Es decir, como la religión es social y es el origen de esas categorías lógicas
de pensamiento, estas son a la vez, sociales. La experiencia será organizada a través de estas categorías. Por
eso la sociedad da origen a estas categorías y las impone a las conciencias particulares. Así como la
experiencia individual es ordenada por las categorías lógicas, estas son producto de la experiencia social. La
sociedad es una realidad sui generis; tiene sus caracteres propios. El hombre es doble. En él hay dos seres; un
ser individual que tiene su base en el organismo y cuyo círculo de acción se encuentra limitado, y un ser
social que representa la realidad, en el orden intelectual y moral, que podamos conocer por la observación (la
sociedad). No todas las religiones adoran a una deidad, también pueden ser religiones de energías, tótems o

11
naturalezas. Toda sociedad necesita no solamente un suficiente conformismo moral, sino también un mínimo
conformismo lógico. Por esta razón, presiona con toda su autoridad sobre sus miembros con el fin de
prevenir las disidencias. El culto no es simplemente un sistema de signos por los cuales se expresa la fe, es la
colección de medios por los cuales la sociedad se crea y se recrea periódicamente. La sociedad solamente
puede hacer sentir su influencia si la sociedad es un acto, y sólo es un acto cuando los individuos que la
componen están reunidos y actúan en común. Por la acción común toma conciencia de sí y se afirma; es ante
todo una cooperación activa. La religión es el orden que separa lo Profano de lo Sagrado, generando así la
existencia de Tabúes. La religión, no ignora a la sociedad, es su imagen, y refleja todos sus aspectos. Una
sociedad no puede crearse y recrearse, sin crear el ideal. La sociedad ideal es parte de la sociedad real. Toda
sociedad necesita mantener y reafirmar los sentimientos e ideas colectivas que constituyen su unidad y su
personalidad. La función social de la religión es aglutinante; originar una comunidad de fieles, y cohesionar a
los sujetos mediante un lazo social. Lo que la ciencia cuestiona a la religión no es el derecho de ser, es el
derecho de dogmatizar sobre la naturaleza de las cosas, es la capacidad que se atribuía para conocer el
hombre y el mundo. Es destacable que las nociones fundamentales de la ciencia son de origen religioso, a
pesar de que no se percibe a primera vista qué relaciones puede haber entre la lógica y la religión. La materia
del pensamiento lógico está hecha de conceptos. El sistema de conceptos con el que pensamos en la vida
corriente es el que expresa el vocabulario de nuestra lengua materna; pues cada palabra traduce un concepto.
Las categorías no están hechas para aplicarse únicamente al reino social; se extienden a la realidad entera.
Las categorías tienen por función dominar y envolver a todos los otros conceptos: son los cuadros
permanentes de la vida mental.

Durkheim - La División del Trabajo Social.


Libro 1°: La Función De La División Del Trabajo. Los servicios económicos valen poco al lado del efecto
moral que produce el trabajo, y su creación entre personas de un sentimiento de solidaridad social. El efecto
más notable de la división del trabajo social no es la mejora del rendimiento, sino la solidaridad social. Su
papel es hacer posible sociedades que sino no existirían. Los individuos están ligados unos a otros, no son
independientes; en lugar de desenvolverse separadamente, son solidarios. La división del trabajo es la fuente
principal de la solidaridad social. No nos especializamos para producir más, sino para sobrevivir a nuevas
condiciones de existencia. Las sociedades superiores no pueden mantenerse en equilibrio si el trabajo no se
encuentra dividido. La sociedad no puede existir sin solidaridad. La función hipotética de la División del
Trabajo Social, para Durkheim, era generar cohesión (solidaridad). La duda que le surgía era cómo verificar
esta hipótesis si no puedo ver la solidaridad. Para esto tuvo que encontrar algo a partir del cual la pueda
observar: el derecho. Este refleja la manera en la que el conjunto piensa. El número de relaciones es
necesariamente proporcional al de las reglas jurídicas que las determinan. La vida social tiende
inevitablemente a tomar una forma definida y a organizarse, y el derecho es esa organización. El derecho es
un hecho social material, es la materialización de la sociedad. Ya que el derecho reproduce las formas
principales de la solidaridad social, no tenemos sino que clasificar las diferentes especies del mismo, para
buscar en seguida cuáles son las diferentes especies de solidaridad social que a aquéllas corresponden. Se
deben agrupar en dos grandes especies las reglas jurídicas, según les correspondan: sanciones represivas
(típicas de sociedades primitivas, si robas te cortan la mano), o sanciones restitutivas (más comunes en
sociedades modernas, si robas tenes una multa y restituis el daño). Un acto es criminal cuando ofende a la
conciencia colectiva. No hay que decir que un acto hiere la conciencia común porque es criminal, sino que es
criminal porque hiere la conciencia común. No lo reprobamos porque es un crimen, sino que es un crimen
porque lo reprobamos. La pena consiste en una reacción pasional defensiva, de intensidad graduada, que la
sociedad ejerce por intermedio de un cuerpo constituido sobre aquellos de sus miembros que han violado
ciertas reglas de conducta. Su verdadera función es mantener intacta la cohesión social, conservando la
vitalidad de la conciencia común. De igual manera que los estados de conciencia contrarios se debilitan
recíprocamente, los estados de conciencia idénticos, intercambiándose se refuerzan unos a otros. En las
sociedades primitivas había una gran homogeneidad y ausencia de individualidad. Las tareas eran parecidas
y las responsabilidades semejantes. La conciencia colectiva era intensamente mayor, por lo que los crímenes
eran más graves (sanciones represivas). Por las semejanzas y la homogeneidad, es que se da el tipo de
“Solidaridad Mecánica” (mucha cohesión). La reciprocidad no es posible más que allí donde hay
cooperación, y ésta, a su vez, no marcha sin la división del trabajo. Cooperar, en efecto, no es más que
distribuirse una tarea común. Las relaciones que regulan el derecho cooperativo de sanciones restitutivas y la
solidaridad que exteriorizan, resultan de la división del trabajo social. Todo lo que necesitamos es que las
funciones ocurran de una manera regular; si esta regularidad se perturba, tiene que ser restablecida. Otra cosa

12
muy diferente ocurre con la solidaridad que produce la división del trabajo. En las sociedades avanzadas hay
especialización de las tareas. Estas sociedades suponen la diferenciación de los individuos. La cohesión es
menor, las ofensas se sienten como personales/individuales, y no generales. La conciencia colectiva es más
débil. Acá se da la “Solidaridad Orgánica”, los trabajos influyen en la vida de todos y repercuten en la
sociedad (personas como partes de un organismo). La solidaridad orgánica se da en las sociedades más
especializadas y avanzadas. La primera solidaridad (la mecánica) unía al individuo con la sociedad sin
intermediario mediante un conjunto de creencias colectivas. Está, en cambio, depende de la sociedad porque
depende de las partes que las componen. Se basa en un sistema de funciones y relaciones. En síntesis,
mientras la otra se basa en semejanzas, esta parte de diferencias.
Libro 2°: Las Causas y Las Condiciones. La estructura organizada y, por consiguiente, la división del trabajo,
se desenvuelve con regularidad a medida que la estructura segmentaria se desvanece. La división del trabajo
varía según el volumen y densidad de las sociedades, y si progresa es porque las sociedades se hacen más
densas y voluminosas. En una misma ciudad las diferentes profesiones pueden coexistir sin verse obligadas a
perjudicarse recíprocamente, pues persiguen objetivos diferentes. Cada uno de ellos puede alcanzar su fin sin
impedir a los otros alcanzar el suyo. Toda condensación de la masa social, acompañada de un aumento de la
población, determina necesariamente progresos de la división del trabajo. En tanto la constitución social es
segmentaria, cada segmento tiene sus órganos propios, que se encuentran como protegidos y mantenidos a
distancia de los órganos semejantes por las separaciones que diferencian diversos segmentos. Pero, a medida
que esas separaciones desaparecen, es inevitable que los órganos similares se alcancen, entren en lucha y se
esfuercen por sustituirse unos a otros. La división del trabajo es el resultado de la lucha por la vida. Gracias a
ella, los rivales no se ven obligados a eliminarse mutuamente, sino que pueden coexistir. No es que los
individuos deban materialmente unirse, sino que es necesario que existan lazos entre ellos. A consecuencia
de esta indeterminación progresiva es por lo que, incluso la división del trabajo, llega a ser la fuente principal
de la solidaridad. Los movimientos propios de los particulares son más raros cuanto más desenvuelta se
encuentra la solidaridad mecánica, la influencia neutralizante de la conciencia común. Es el aumento de
volumen de las sociedades y su mayor condensación las que explican esta gran transformación. En cuanto
más general se hace la conciencia común, más lugar deja a las variaciones individuales. Por hacerse más
racional la conciencia colectiva se hace menos imperativa, y, por esta razón también, estorba menos el libre
desenvolvimiento de las variedades individuales. La mayor movilidad de las unidades sociales que suponen
estos fenómenos de migración determina un debilitamiento en todas las tradiciones. La autoridad de la
conciencia colectiva se debe a la tradición. A mayor movilidad de las unidades sociales, menor es la fuerza
de la tradición. Allí la presión de la opinión es menos fuerte (qué me importa lo que piense mi vecino si ni lo
conozco). Las ciudades son menos tradicionalistas, lideran el cambio en las sociedades.
Libro 3°: Las Formas Anormales. Como todos los hechos sociales, y todos los hechos biológicos, presenta
formas patológicas. Para Durkheim, la división del trabajo supone equilibrio basado en estas relaciones de
interdependencia. Cuando este no se presenta es porque estamos ante una desviación de la División del
Trabajo Social, una forma anormal. Si la división del trabajo no produce solidaridad, es que las relaciones de
los órganos no se hallan reglamentadas; se encuentra en un estado de anomia. Un primer caso de ese género
nos lo proporcionan las crisis industriales o comerciales, con las quiebras, que son rupturas parciales de la
solidaridad orgánica. Sin embargo, no es suficiente que haya reglas, a veces son esas mismas la causa del
mal. Para que la división del trabajo produzca la solidaridad, no basta que cada uno tenga su tarea; es preciso,
además, que esta tarea le convenga. La causa que determina como el trabajo se divide es la diversidad de las
capacidades, la distribución se hace en el sentido de las aptitudes. El hombre encuentra la felicidad en dar
satisfacción a su naturaleza. El trabajo se divide espontáneamente en tanto la sociedad esté constituida de
manera que las desigualdades sociales expresen exactamente las desigualdades naturales. Las voluntades no
pueden ponerse de acuerdo si una de ellas no sufre una presión (violencia). No puede haber ricos y pobres sin
que haya contratos injustos. Es indispensable que las condiciones exteriores se nivelen. La armonía de
funciones y, por consiguiente, la existencia, se consiguen a un precio: la coacción. El que todo crecimiento de
la actividad funcional determine un crecimiento de solidaridad, procede de que las funciones de un
organismo no pueden devenir más activas sino a condición de devenir también más continuas. Las mismas
causas que nos obligan a especializarnos cada vez más, nos obligan también a trabajar más.

13
Segunda Parte:

Weber - La ética protestante y el espíritu del capitalismo.


Introducción. El capitalismo se identifica con la aspiración a la ganancia lograda con trabajo incesante, y la
“rentabilidad” económica. En el capitalismo, todo esfuerzo individual no dirigido a la probabilidad de
conseguir una rentabilidad está condenado al fracaso. Lo decisivo de la actividad económica consiste en
guiarse por el cálculo del valor dinerario aportado y el valor dinerario obtenido al final. En Occidente el
capitalismo tiene una importancia, unas formas, características y direcciones particulares: la organización
racional-capitalista del trabajo formalmente libre. La moderna organización racional del capitalismo europeo
no hubiera sido posible sin la intervención de dos elementos determinantes de su evolución: la separación de
la economía doméstica y la industria, y la consiguiente contabilidad racional (administración guiada por
reglas formales).
Primera parte: el problema. 1) Confesión y estructura social. La preparación para estudios técnicos y para
profesiones de tipo industrial y mercantil es notablemente superior en los protestantes. Ha sido determinado
por la educación de una aptitud personal, en una dirección influenciada por la atmósfera religiosa de la patria
y el hogar. 2) El espíritu del capitalismo. Es una mentalidad que aspira a obtener un lucro ejerciendo
sistemáticamente una profesión, una ganancia racionalmente legítima. No sólo se enseña la “prudencia en los
negocios”, el carácter es una máxima de conducta de matiz ético. En este sentido específico se usa el
concepto de “espíritu del capitalismo”. Aquella idea peculiar del deber profesional, de una obligación que
debe sentir el individuo y siente de hecho ante el contenido de su actividad “profesional”, es la más
característica de la “ética social” de la civilización capitalista. El adversario con el que en primer término
necesitó luchar el “espíritu” del capitalismo fue aquella especie de mentalidad y de conducta que se puede
designar como “tradicionalismo”. El obrero prefería trabajar menos a cambio de ganar menos también. El
gran obstáculo de la lógica capitalista era el sistema tradicional feudal monástico y vago del catolicismo. 3)
Concepción luterana de la profesión. La palabra alemana “profesión” (Beruf) tiene una reminiscencia
religiosa: la idea de una misión impuesta por Dios. La Beruf o “Vocación” es algo así como el trabajo o
profesión pero con un sentido de vocación divina. Producto de la Reforma, lo nuevo era considerar que la
propia conducta moral consistía en sentir como un deber el cumplimiento de la tarea profesional en el mundo
(deberes que a cada cual impone la posición que ocupa en la vida). Quedó la afirmación de que el
cumplimiento en el mundo de los propios deberes era el único medio de honrar a Dios (profesión o
vocación). La propia conducta moral consistía en sentir como un deber el cumplimiento de la tarea
profesional en el mundo. Es el cumplimiento en el mundo de los deberes que a cada cual impone su posición
en la vida. Los católicos no tienen una palabra con esta simbología.
Segunda parte: la ética profesional del protestantismo ascético. 1. Los fundamentos religiosos del ascetismo
laico. El ascetismo es el ejercicio y práctica de un estilo de vida austero y de renuncia a placeres materiales
con el fin de adquirir unos hábitos que conduzcan a la perfección moral y espiritual. El trabajo del calvinista
en el mundo se hacía únicamente in majorem Dei gloriam, y estaba al servicio de la vida terrenal de la
colectividad. Como el “amor al prójimo” sólo podía existir para servir la gloria de Dios, su primera
manifestación era el cumplimiento de las tareas profesionales con un carácter específicamente objetivo e
impersonal: el servicio. El trabajo profesional surgió como amor al prójimo, esto es así por el rol y el
servicio, trabajar era ayudar a la comunidad. La vida profesional del hombre debía ser un ejercicio virtuoso,
una comprobación del estado de gracia en la honradez, cuidado y método que se pone en el cumplimiento de
la propia tarea profesional (Dios no exige trabajar por trabajar, sino el trabajo racional y la profesión para su
honra). El cumplimiento de los deberes propios es el único modo de agradar a Dios y cualquier profesión es
lícita y tiene el mismo valor. Lo propio de la Reforma estuvo en convertir a cada cristiano en monje por toda
su vida.
2. La relación entre la ascesis y el espíritu capitalista. Era reprobable para la moral el “descanso en la
riqueza”, gozar de los bienes con la inevitable consecuencia de ociosidad. Sólo por ese peligro del
“descanso” es que la riqueza es condenable; pues el “reposo eterno” está en la otra vida. Toda hora perdida es
una hora que se roba al trabajo al servicio de la gloria de Dios. Según la voluntad revelada por Dios, lo que
sirve para aumentar su gloria no es el ocio ni el goce, sino el obrar; por tanto, el principal de todos los
pecados es la dilapidación del tiempo. La especialización de las profesiones produce un aumento cuantitativo
y cualitativo del trabajo rendido. Cuando Dios muestra la posibilidad de un lucro, al cristiano creyente no le
queda otro camino que escuchar el llamamiento y aprovecharse de él (trabajar para ser ricos, para honrar con
ello a Dios). La riqueza es reprobable sólo cuando incita a la pereza y la ociosidad (“descanso en la
riqueza”). Como el capital formado no debía gastarse inútilmente, estaba forzado a invertirlo en finalidades

14
productivas. Entre más se aumentará el lucro, más se iba a sentir la gracia divina y la bendición de Dios.
Tenía la seguridad tranquilizadora de que la desigual repartición de los bienes de este mundo era obra de la
providencia divina. No es extraño que las riquezas de este mundo alcanzaron un poder creciente e irresistible
sobre los hombres, como nunca antes se había conocido en la historia. Los efectos del calvinismo
desencadenaron las energías económicas individuales, y el afán de lucro desmedido.
Para revelar su majestad, Dios por su decreto ha predestinado a unos hombres a la vida eterna y sentenciado
a otros a la muerte eterna. En el asunto que para los hombres era más decisivo, la felicidad eterna, el hombre
se veía condenado a recorrer él solo su camino hacia un destino prescrito desde la eternidad. El calvinismo
añadió algo positivo en el curso de su evolución: la idea de la necesidad de comprobar la fe en la vida
profesional. Se inculcó la necesidad de recurrir al trabajo profesional incesante, único modo de ahuyentar la
duda religiosa y de obtener la seguridad del propio estado de gracia. La idea de la predestinación está
relacionada con que antes de nacer ya estamos salvados o condenados, no podemos cambiarlo. Sin embargo,
parece que podemos averiguar si nos vamos a salvar o no. Y esto se puede chequear a través del éxito en el
trabajo (no es alcanzar la salvación, sino “signos” de ella). La predestinación existe, no se puede cambiar,
pero lo que se puede es probar o demostrar. No es que trabajaban para salvarse, sino que el éxito laboral
sirvía como medidor de la fortuna, y de alguna forma los dejaba tranquilos de que si les iba bien en el
trabajo, es porque tenían la gracia divina, entonces probablemente estaban salvados. Sería una meritocracia
divina, una señal divina de salvación que se refleja en el trabajo y la prosperidad. Es importante la idea de
que si te va bien en la vida terrenal vas a ir al cielo. Eso hace que haya más espíritu productivo. Hay una
ética de trabajo que cambia, ya que trabajan para Dios y para salvarse, entonces se van a esforzar mucho
más. El pensamiento calvinista quiere ganar más, maximizar la ganancia (más dinero es igual a más honor a
Dios). Un católico diría que para vivir le alcanza y listo, no hace falta matarse laburando.

Weber - La ciencia como profesión.


Figuras del Assistant, que es de Estados Unidos, y del Privatdozent, que es de Alemania, son los ayudantes
de cátedra o adscriptos que se conocen hoy en día. En Alemania, el Privatdozent es característico de una
sociedad plutocrática, en la que para llegar a esa instancia tenés que haber tenido dinero desde antes, porque
justamente es un trabajo ad honorem, es decir, que no recibe salario. Es una tarea arbitraria, ya que los
docentes de las cátedras eligen a sus Privatdozent, y generalmente los Privatdozent se esfuerzan más en
aumentar sus conocimientos que en las partes administrativas. No son figuras docentes, sino que son
ayudantes, como los adscriptos. El ser Privatdozent da estatus, da prestigio, eleva la moral y sirve para
engrosar el curriculum. Por otro lado, en Estados Unidos los Assistants son característicos de sociedades
burocráticas, en las que es muy importante el papelerío, y la parte administrativa. El Assistant funciona como
un trabajo, porque recibe salario. Estos suelen estar acomodados y por lo general al estar tan encargados en
tareas de administración burocráticas, tienen menos tiempo para estudiar y por lo tanto saben menos. Al
Assistant se lo puede despedir. Gana el salario mínimo. Es un “Chepibe”, un asistente descartable, como si la
universidad fuera una empresa capitalista. No son académicos, son empresarios. La comparativa de
Alemania en contra de Estados Unidos es una crítica a la ciencia en Alemania por el exceso de
burocratización (por influencia de Estados Unidos). Crear empresas capitalistas en el sistema educativo lleva
a la enajenación. La educación se está volviendo una empresa capitalista. En Alemania se prioriza la
producción de investigación y de ciencia, mientras que en Estados Unidos están toda la vida ahorrando,
endeudándose, y cuando llegan no les dan espacio para la investigación. Los colapsan con trabajo
administrativo y burocrático, por lo que pasan muchos años perdiendo el tiempo. Son administradores,
burócratas, y asistentes. Esto los vuelve trabajadores enajenados que casi no tienen tiempo para investigar y
aumentar su conocimiento. A veces ni siquiera tiene tiempo para dar las clases. En cambio, los Privatdozent
o adscriptos, al no elaborar y no recibir paga, son más libres para estar en la clase, en el aula, en la biblioteca
y eso los hace crecer como investigadores y profesionales.
En la actualidad, la disposición interior respecto a la actividad científica como profesión está condicionada,
en primer lugar, por el hecho de que la ciencia ha entrado en una fase de especialización. Solo mediante una
estricta especialización puede tener el trabajador científico ese sentimiento de plenitud. El trabajo científico
está inserto en el curso del progreso. Cada uno de nosotros sabe que lo que ha trabajado estará anticuado en
diez, veinte o cincuenta años. Este es nuestro destino. Por principio, este progreso avanza hacia lo infinito.
Todo logro científico implica nuevas cuestiones y ha de ser superado y envejecer. Y con este planteamiento
llegamos al problema del sentido de la ciencia. La racionalización e intelectualización no significa un mayor
conocimiento general de la vida, sino que significa el conocimiento de que no existen poderes ocultos
imprevisibles, y que se pueden dominar todas las cosas mediante el cálculo. Lo qué aporta de positivo la

15
ciencia son los conocimientos sobre la técnica que, mediante el cálculo, dominan la vida. Los métodos para
pensar, sus instrumentos y su aprendizaje, ayudan al individuo a que haga examen de conciencia sobre el
sentido último de todo. Esto es el “desencantamiento del mundo”, se pierde la mística, todo tiene una
explicación calculable. Racionalizar más y no caer en la sugestión y los fantasmas. El aporte positivo de la
ciencia, o utilidad, es gobernar la vida a través de un cálculo racional. La premisa fundamental de una vida
en comunión con lo divino es liberarse del racionalismo e intelectualismo de la ciencia. La ciencia es una
vocación que se realiza a través de la especialización al servicio de la toma de conciencia de nosotros
mismos y del conocimiento de determinadas conexiones fácticas. Aporta lo que permite descubrir el
conocimiento, el método científico y la desmitificación. Es importante en Weber el desencantamiento del
mundo. Él busca romper con los prejuicios y saberes previos para lograr una ciencia más objetiva. La ciencia
busca responder también todas las preguntas de la vida (como la religión).
Si se habla en un aula de “democracia” se presentarán sus distintas formas, se analizará su funcionamiento,
se determinará qué consecuencias concretas tiene para la vida cada una de sus formas, luego se le
contrapondrán las otras formas no democráticas de sistemas políticos. Sin embargo, el auténtico maestro se
cuidará mucho de no imponer desde la cátedra cualquier posición, pues es desleal. En el aula los alumnos
tienen que callar, y es una irresponsabilidad aprovechar esta circunstancia para marcarlos con opiniones
políticas personales, y no para serles útil con sus conocimientos y experiencia científica (como es su
función). El profesor no puede emitir juicios de valor, adoctrinar o bajar línea.

Weber - La política como profesión.


Un Estado es aquella comunidad humana que, dentro de un determinado territorio, reclama para sí (con
éxito) el monopolio de la violencia física legítima. Para subsistir necesita que los dominados acaten la
autoridad que pretenden tener quienes dominan en ese momento. A todas las otras asociaciones o individuos
solo se les concede el derecho a la violencia física en la medida en que el Estado lo permita (es la única
fuente del “derecho” a la violencia). La política es la dirección, o la influencia sobre la dirección, de una
asociación política o de un Estado. Es la aspiración a participar en el poder o a influir en la distribución del
poder. Quien hace política aspira al poder, el poder es influir en las personas. Los sistemas estatales pueden
clasificarse según si el detentador del poder posee en propiedad los medios de administración o si el equipo
administrativo está “separado” de los medios de administración. En el Estado moderno se realiza una
separación al máximo entre el cuadro administrativo (empleados) y los medios materiales de la
administración (para evitar la corrupción). Hay dos formas de hacer de la política una profesión. Se puede
vivir “para” la política o se puede vivir “de”la política. La diferencia se refiere al aspecto económico. Quien
vive “para” la política, hace “de ello su vida” como profesión principal. Para esto, debe tener un patrimonio
propio que le proporcione ingresos suficientes para vivir. En cambio, vive “de” la política como profesión
quien hace de ello una fuente de ingresos permanente. La dirección del Estado por personas que vivan
exclusivamente “para” la política y no “de” la política, significa un reclutamiento “plutocrático” de los
grupos de dirigentes políticos. El funcionario que vive “para” la política es el militante activo, cobre sueldo o
no. Mientras que el que vive “de” la política es el diputado, el que tiene una fuente permanente de ingresos.
Puede después elegir si militar o no (tener “Vocación” o no). Vivir de la política es algo que está bien, sino
habría mucha gente que no podría participar y se quedaría afuera de la política, lo cual llevaría a una
plutocracia u oligarquía. La diferencia entre “de” y “para” es el dinero, pero no es peyorativo, porque si no
hubiera un salario a los diputados, viviríamos en un sistema plutocrático dominado por los empresarios y
oligarcas. Todas las luchas entre partidos no son solamente luchas por objetivos programáticos, sino sobre
todo por influir en el reparto de cargos entre sus seguidores. La necesidad de que toda la política tuviera una
dirección formalmente unificada, incluyendo la política interior, en las manos de un único estadista dirigente
sólo surgió con el desarrollo constitucional. El partido dominante, para afirmar su poder en el interior y para
poder hacer una gran política exterior, sólo necesitaba, más bien, un órgano contundente, que estuviera
integrado por sus hombres realmente dirigentes y que actuara de manera fiable: el Gabinete; pero frente a la
opinión pública necesitaba un líder responsable de todas las decisiones: el Jefe de Gabinete. Se puede hacer
política siendo un político ocasional (somos todos nosotros cuando depositamos nuestro voto), como
profesión secundaria, o como profesión principal (estos son los políticos funcionarios). El auténtico
“funcionario político” no debe de hacer política, sino limitarse a administrar imparcialmente, sin ira y sin
prevención. Debe ser responsable, ser objetivo y tener una convicción o vocación. Weber quiere una figura
mesiánica, pero que sea responsable y objetiva. Por otra parte, al caudillo político le corresponde la
parcialidad, la lucha y la pasión. Su honor se encuentra en asumir personalmente la responsabilidad de todo
lo que hace. Lo que esperan es que el efecto demagógico de la personalidad del líder gane votos y escaños

16
para el partido en la campaña electoral, ganando así poder y ampliando al máximo las posibilidades de sus
seguidores de encontrar para ellos mismos la esperada retribución. Lo decisivo es que todo este aparato
humano, o aquellas personas que lo dirigen, dan jaque mate a los diputados parlamentarios y están en
situación de imponerles en gran medida su propia voluntad. La creación de tales aparatos significa, con otras
palabras, la introducción de la democracia plebiscitaria. Se produjo la democratización del voto y para
ganarse a las masas fue necesario crear un enorme aparato de asociaciones aparentemente democráticas. Esta
maquinaria tuvo que librar combate con quienes habían tenido hasta ese entonces el poder. Lo más
importante es el poder del discurso demagógico. Se presenta una situación de “dictadura basada en la
utilización de la emotividad de las masas”. Una de las condiciones del éxito es el empobrecimiento espiritual,
la cosificación, la proletarización espiritual en pro de la disciplina.
Toda acción que se oriente éticamente puede estar bajo dos máximas que son radicalmente distintas y que
están en una contraposición irresoluble: una acción puede estar guiada por “la ética de las convicciones de
conciencia” o “por ética de la responsabilidad”. Hay una diferencia abismal entre actuar bajo una máxima de
la ética de las convicciones de conciencia (hablando en términos religiosos, “el cristiano obra bien y pone el
resultado en manos de Dios”), o actuar bajo la máxima de la ética de la responsabilidad de que hay que
responder de las consecuencias de la propia acción. Cuando las consecuencias de una acción realizada
conforme a una ética de la convicción son malas, quien la ejecutó no se siente responsable de ellas, sino que
responsabiliza a todo el mundo. Quien actúa conforme a una ética de la responsabilidad, se hace cargo. Toda
ética del mundo sabe que para conseguir fines “buenos”, hay que contar con medios moralmente dudosos. El
medio decisivo de la política es la violencia.

Weber - Conceptos sociológicos fundamentales.


La “Sociología” es la ciencia que busca comprender la acción social.
Una “Acción social” es aquel comportamiento que está referido al comportamiento de otros individuos. Es
necesaria la comprensión de los motivos que explican una acción. El “motivo” es el conjunto de elementos
que se presentan como “fundamento” que da el significado al comportamiento. Es decir, el enunciado tiene
un motivo (un contexto del significado) que nosotros podemos entender. En una ciencia que se ocupa del
significado de las acciones, “explicar” quiere decir conocer el motivo al que pertenece una acción. La
sociología se encuentra ante la tarea de investigar e interpretar ese significado “pensado” en concreto por el
sujeto, aunque ese significado no le fuera totalmente consciente. Para la interpretación comprensiva de la
acción que hace la sociología, las instituciones son simplemente procesos y relaciones de acciones
específicas de personas individuales, pues sólo éstas son los sujetos de acciones provistas de un significado.
El “tipo ideal" es la herramienta metodológica de Weber para el estudio de la sociología. El principio del tipo
ideal es que es una imagen mental que unifica diferentes relaciones y procesos de la vida histórica en un
cosmos, libre de contradicciones, de relaciones imaginadas. Se logra mediante la acentuación unilateral de
uno, o algunos puntos de vista, y mediante el agrupamiento de un gran número de aspectos individuales
existentes, difusos y discretos. Weber le asigna dos funciones principales al tipo ideal: Claridad conceptual y
Función heurística. No se puede hablar de tipos ideales más o menos correctos, solo de más o menos útiles.
Las “Leyes” son probabilidades típicas de que una acción se desarrolle de la manera que cabe esperar, si se
dan determinados hechos.
Una “Relación social” es el comportamiento de varias personas en la medida en que el significado de cada
acción social esté referido al de las otras y la acción se guíe por esa referencia (relación recíproca). Acción
cuyo significado esté referido a otras. Las relaciones sociales pueden ser abiertas o cerradas. Denominamos
“abierta” a una relación social si su orden vigente no niega su participación en la acción social recíproca que
la constituye a nadie que desee participar y esté en disposición de hacerlo. Por el contrario, una relación
social es “cerrada” hacia fuera en la medida en que su orden vigente o su contenido excluyan la
participación, la limiten o la sometan a condiciones. Una relación social puede garantizarles a los partícipes
ventajas poseídas por los individuos o por grupos de ellos de manera permanente o con carácter inalienable
(“derechos”).
Una “Costumbre” es una norma sin garantía externa, a la que los agentes se atienden voluntariamente, y cuyo
cumplimiento es esperable por todos los miembros.
Los partícipes en una acción, y en una relación social, pueden guiar su acción por la idea de que existe un
“Orden Legítimo”. El “Orden” es el contenido de una relación social sólo cuando la acción se guía por
determinadas “máximas”. Será “legítimo” sólo cuando esas máximas se consideran obligatorias. Un orden se
denomina: a) Convención, una “costumbre” aceptada como “obligatoria” dentro de un grupo humano y

17
garantizada por la desaprobación de las desviaciones respecto a ella (más indirecto). b) Derecho, cuando la
legitimidad del orden está garantizada por la probabilidad de que un aparato de personas utilice la coacción
(más directo).
Se denomina “Lucha” a una relación social en la que una acción se guía por la intención de imponer la propia
voluntad a las otras. La lucha pacífica es la “competencia”; mientras que “selección” es la lucha latente que
tiene lugar entre unos individuos contra otros por las oportunidades de vida o de supervivencia.
Una “Comunidad” es una relación social en la que toda acción social está basada en el sentimiento subjetivo
de pertenencia en común. Una “Sociedad” es una relación social en la que las acciones sociales están basadas
en una unión o equilibrio de intereses. La comunidad normalmente constituye la contraposición más radical a
la “lucha”. Por otro lado, las sociedades son a menudo solamente un compromiso entre intereses rivales, que
sólo eliminan una parte del objeto y de los medios en la lucha (o al menos lo intentan).
Una “Organización” es una relación social cerrada, o restringida hacia personas de fuera, que posee un
aparato administrativo. Puede ser “voluntaria” o “institucional” (impuesta). Puede ser de “carácter político”
en la medida en que un aparato administrativo garantice la existencia y la validez de sus ordenamientos, en
un territorio y de manera continuada, mediante la coacción. Esto está relacionado con el “Estado” el cual
aparece cuando su aparato administrativo se vale con éxito del monopolio de la coacción física legítima para
el cumplimiento del ordenamiento. Una “Organización Hierocrática” a una organización con un poder
institucionalizado que para garantizar su ordenamiento se utiliza la coacción psíquica mediante la concesión
o denegación de los bienes de la salvación (clerocracia).
El Poder (Macht) es la probabilidad de imponer la voluntad de uno en una relación social. La Dominación
(Herrschaft) es la probabilidad de que determinadas personas obedezcan una orden. La “disciplina” es la
probabilidad de que determinadas personas presten obediencia automática a una orden, una actitud arraigada
por la práctica.

Weber - Sociología del poder.


La Herrschaft (“Dominación”) es la probabilidad de que, en un grupo determinado de personas,
determinadas órdenes, o todas las órdenes, encuentren obediencia. La dominación necesita normalmente,
aunque no siempre, de un aparato humano administrativo que dé una probabilidad segura de que va a haber
una acción por parte de determinadas personas obedientes. Además se presenta normalmente la creencia en
la legitimidad de la dominación (consentimiento de los dominados). Pero, según el tipo de legitimidad
pretendida, así será el tipo de obediencia y el tipo de aparato administrativo que la garantice. Hay tres tipos
de dominación legítima: A) de índole racional/legal, B) de índole tradicional, y C) de índole carismática.
A) El derecho puede ser establecido mediante pacto por imposición por motivos de índole racional con la
pretensión de que sea obedecido. Rige la idea de que los miembros de una organización, cuando obedecen al
jefe, no obedecen a su persona sino al ordenamiento impersonal. El tipo más puro de dominación legal es
aquel que su legitimidad se basa en un aparato administrativo burocrático. Sus funcionarios son libres, hay
una jerarquía racional, hay delimitación de las competencias oficiales, hay relación contractual, hay
cualificación técnica, hay sueldos fijados en dinero, hay sistema de promoción, trabajan totalmente
“separados de la propiedad de los medios administrativos”, hay una disciplina estricta y sistemática, etc. El
desarrollo de las formas “modernas” de organización en todos los ámbitos se identifica con el desarrollo y el
incremento de la administración burocrática (germen del Estado occidental moderno). Es indiferente si el
sistema económico es capitalista o socialista. El aparato administrativo seguirá funcionando de la misma
manera que funcionaba para el gobierno legal existente hasta entonces.
B) Llamamos tradicional a una dominación cuando su legitimidad proviene de la divinidad o del tiempo
(costumbre). Los funcionarios son “súbditos” o “servidores”. No hay normas preestablecidas, no hay
delimitación clara de competencias, no hay jerarquización establecida racionalmente, no hay sueldos fijos
(hay feudos). Los ejemplos básicos son la gerontocracia y el patriarcalismo primario, y el extremo es el
sultanismo. Llamamos dominación estamental a una forma de dominación patrimonialista, en la que los
miembros del aparato administrativo tienen atribuida la tenencia de determinadas funciones públicas y sus
consiguientes derechos económicos. El servidor patrimonialista puede recibir su manutención por distintas
vías: viviendo del señor; recibiendo bienes; con la concesión de derechos sobre una tierra o de rentas,
impuestos o tributos. Llamamos “feudo” a la concesión de funciones públicas, cuando se conceden por un
contrato a personas particulares con determinadas cualidades y cuando los derechos y las obligaciones
mutuas se guían por el concepto del honor estamental, y militar. La dominación patrimonialista contempla
todos las funciones públicas y todos los derechos económicos como ventajas económicas de naturaleza
privada. Los efectos del patrimonialismo sobre la economía son irracionales.

18
C) El “carisma” es la cualidad de una persona considerada como una cualidad extraordinaria. Su legitimidad
proviene de la consideración y reconocimiento de sus sometidos o “seguidores”, en virtud de sus pruebas. Si
faltan las pruebas del carisma, su autoridad desaparece. Los funcionarios son “discípulos” o “séquito”. No
existe contratación de personal, carrera, ascensos, estructura jerárquica, competencias, salarios, ni
reglamentos. La dominación carismática es irracional, en el sentido de que es ajena a las reglas. La
dominación carismática, como algo de carácter extraordinario, se opone radicalmente tanto a la dominación
racional, y especialmente a la burocrática, como a la dominación tradicional; estas son formas de dominación
ordinarias. El carisma puro es ajeno a la economía. El carisma es el gran poder revolucionario en épocas
tradicionalistas. El carisma puede generar una transformación desde dentro que, nacida por necesidad o
admiración, signifique una transformación radical. Si esta relación se mantiene en el tiempo, buscando
continuar la dominación con un fundamento estable. Estos intereses se activan cuando desaparece la persona
portadora del carisma y se plantea la cuestión de la sucesión. El requisito para la transformación en otra
forma de dominación es superar el carácter antieconómico, adaptándose a alguna forma de organización
fiscal (impuestos y tasas). La transformación de una organización de carácter carismático desemboca en
alguna de las formas de dominación ordinarias: en la patrimonial, o en la burocrática.

Weber - La “objetividad” cognoscitiva de las ciencias sociales.


Cognositiva:quiere decir que sirve para conocer. No es tarea de una ciencia empírica proporcionar normas
obligatorias, de las cuales pueden derivarse preceptos para la práctica. Una ciencia empírica no puede
enseñar a nadie qué debe hacer, sino únicamente qué puede hacer. Enjuiciar la validez de tales valores es
asunto de la fe, no es objeto de una ciencia empírica. Solo en la fe en valores tiene sentido sostener desde
fuera juicios de valor. La revista “Archiv für.” luchará en contra de la ilusión de que se pueda, a través de la
síntesis entre opiniones partidistas, obtener normas prácticas de validez científica. Puesto que estas tentativas
gustan de encubrir sus propios criterios de valor, son más peligrosas para una investigación que la antigua fe
ingenua. Es preciso indicar al lector cuándo habla el investigador y cuando habla el hombre como sujeto de
la voluntad (cuando los argumentos se dirigen al intelecto y cuando al sentimiento). Es ingenuo considerar
que para la ciencia social práctica sea preciso erigir un principio demostrado científicamente como válido (lo
que “puede”, es una aproximación, no es lo que “debe”, que sería una ley). Ningún análisis científico
“objetivo” de la vida cultural (“fenómenos sociales”) es independiente de puntos de vista especiales y
“unilaterales”, de acuerdo con los cuales estos son seleccionados, analizados y organizados como objeto de
investigación. La significación de un fenómeno social, y su fundamento, no pueden ser obtenidos, fundados
y vueltos inteligibles a partir de un sistema de conceptos legales, por perfecto que fuere. Esto es debido a que
presuponen la relación de los fenómenos sociales con ideas de valor. El concepto de cultura (social) es un
concepto de valor; abarca aquellos elementos de la realidad que mediante esa relación se vuelven
significativos para nosotros. Jamás puede concebirse como exhaustiva aun la descripción del segmento más
ínfimo de la realidad social. El número y la índole de las causas que determinaron cualquier evento
individual son siempre infinitos. Lo único que introduce orden en este caos es la circunstancia de que, en
cada caso, solo una parte de la realidad individual reviste interés y significación, porque únicamente ella
muestra relación con las ideas de valor sociales con las cuales se aborda la realidad. Carece de sentido un
tratamiento “objetivo” de los procesos sociales, si por tal se entiende que haya de valer la reducción de lo
empírico a “leyes”. Las ideas de valor son “subjetivas”. Pero esto no quiere decir que las ciencias sociales
sólo puedan tener resultados “subjetivos”, en el sentido de válidos para una persona y no para otras. La
“objetividad” de las ciencias sociales depende de que la significación sea comprendida a partir de las ideas
de valor o tipos ideales, pero que no sea convertido en pedestal, por su imposible validez empírica. El
científico social tiene que recalcar que va a dar un juicio de valor (opinión), porque hacer un trabajo objetivo
de lo social es un error.
El concepto de “tipo ideal” pretende señalar una orientación a la formación de hipótesis. No constituye una
exposición de la realidad, sino que busca representarla. Es una utopía que plantea a la labor historiográfica la
tarea de comprobar en qué medida la realidad se acerca o se aleja de ese cuadro “ideal”. El tipo ideal es una
construcción conceptual y un medio para la investigación social. Es seguro que se esbozan varias utopías de
este tipo, de las cuales ninguna sea idéntica a otra y ninguna sea observable en la realidad empírica como
ordenamiento social válido. Pero todas ellas pretenden constituir una representación de la “idea”. Pretensión
posible porque todas ellas han extraído de la realidad determinados rasgos de hecho de nuestra cultura. La
validez objetiva de todo saber empírico descansa en que la realidad dada se ordena según categorías que son
subjetivas en un sentido específico, en cuanto representan el presupuesto de nuestro conocimiento y están
ligadas al presupuesto del valor de aquella verdad que solo el saber empírico puede proporcionarnos.

19
Elias - Deporte y ocio en el proceso de la civilización.
Capítulo 1. La búsqueda de la emoción en el ocio. En la sociedad actual, los adultos no pueden expresar sus
emociones en público (hay mucho autocontrol). La tendencia a actuar emocionalmente se ha hecho menos
frecuente en las sociedades industrializadas más avanzadas. Aumentan el control social y el autocontrol
sobre las manifestaciones públicas de emoción fuerte. Las erupciones de sentimientos poderosos se
reservaron para la intimidad del círculo privado. El autocontrol es parte de nuestra identidad (“Proceso
Civilizatorio”). Las sociedades más desarrolladas tienden a una mayor interdependencia y especialización.
Esto está relacionado con el alto grado de control y autocontrol social que es distinto a los caracteres y
pulsiones naturales. Las sociedades menos desarrolladas tienen menos independencia, menos
especialización, menos control y autocontrol y más descargas, más pulsiones, etcétera. El control que ejercen
sobre sí mismos se ha vuelto automático. Se ha fundido con su estructura de personalidad. Tales restricciones
son sintomáticas de un proceso civilizador bastante largo que, a su vez, mantiene una interdependencia
circular con la organización especializada y cada vez más eficaz del control en las sociedades complejas,
relacionados a su vez con la organización del Estado. El Masking está relacionado con el control de los
impulsos que hacemos todos, porque nuestra sociedad tiene mal visto la violencia. Las sociedades van
adaptando y regulando su conducta muy drásticamente. La “deportivización” y la “cortesanización” está muy
relacionada con el autocontrol de la sociedad. Hay lugares en donde está avalada la violencia y lugares en los
que no. Esto está relacionado con la distinción entre el ámbito público y el espacio privado. A los niños en el
espacio público se les permite someterse a las pulsiones, cosa que a los adultos no. Esto es porque los niños
todavía están atravesando el “proceso civilizatorio”. En el espacio público es donde más autocontrol tenés
que tener, demostrando al máximo el proceso civilizatorio. En el espacio privado se permite más laxitud,
pero no se desregula del todo (no te podés poner a gritar en tu casa por un tiempo prolongado, o poner
demasiado violento en una cancha/recital, porque si no te va a caer la regulación estatal de todos modos).
En las sociedades contemporáneas ya no son las actividades y creencias religiosas las que proporcionan un
espacio para la relajación (que contrarreste las restricciones). La excitación y la emoción compensadoras se
hacen sentir en las actividades recreativas. Las actividades “miméticas” son actividades de tiempo libre que
nos permiten vivir emociones sin peligro (uno puede participar o ser espectador). En la polarización
convencional de trabajo y ocio, el término “trabajo” se refiere por lo general sólo a una clase específica de
trabajo: el que la gente realiza para ganarse la vida. En sociedades como la nuestra la gente dedica la mitad
de su tiempo libre a trabajar. Las actividades que se suelen realizar en el tiempo libre y están relacionadas
con el ocio son: Administración familiar, Necesidades biológicas, Sociabilidad y Actividades “miméticas” o
de juego. La emoción lúdica y agradable que los individuos buscan en sus horas de ocio representa al mismo
tiempo el complemento y la antítesis de la periódica propensión por parte de las emociones a perder su
frescura en las rutinas “racionales” de la vida. Por medio de los acontecimientos recreativos de clase
“mimética”, nuestra sociedad cubre la necesidad de experimentar el desbordamiento de las emociones fuertes
en público, proporcionando una liberación que no perturba el orden social. La emoción es lo que da sabor a
todos los placeres relacionados con el juego. Las reglas pueden cambiar (de hecho lo hacen) para asegurar el
equilibrio de tensiones y, sobre todo, mantener la emoción en la actividad. La “emoción mimética”, a
diferencia de la real, no entraña social ni personalmente peligro alguno. Pero puede transformarse en ella,
como lo atestiguan las desenfrenadas masas de espectadores en un partido de fútbol. La “Tensión Emocional
Agradable” es que lo que los humanos buscan en sus “actividades miméticas” no es liberarse de las
tensiones, sino sentir un tipo concreto de tensión. Si bien sirven para canalizar las pulsiones violentas, no una
“descarga” o “catarsis”. Uno no busca “vengarse” rompiendo todo, sino que busca generar placer y
emociones positivas. No es romper todo para descargar la violencia. Es importante el tema de la “Tensión
Emocional Agradable”, esto está relacionado con el tema de regular los actos miméticos, como el deporte,
para agregarle diversión. Estar los dos en igualdad de condiciones le da más paridad y hace que sea más
divertido, es decir, que haya más tensión. Por eso las reglas se van acomodando, y modificando, para
mantener la competencia, y sacar las cosas que hagan el deporte aburrido y generen menos emoción. Las
actividades miméticas generan emociones y tensiones, ya sea que lo hagan de manera activa o pasiva. La
mímesis no es imitar como el mimo, sino que es sentirlo, vivirlo y mimetizarlo. Los “acontecimientos
miméticos" representan entonces un reducto social en el que se puede disfrutar dando salida a la emoción sin
sus peligrosas implicaciones sociales y personales. Las actividades miméticas no son naturales: están creadas
por la sociedad. Se requiere una organización particular del tiempo que permita el tiempo de ocio. Como hay
poco tiempo de ocio en nuestros tiempos, las actividades miméticas que lo componen deben ser efectivas (el
exceso de monotonía lleva a la necesidad de emoción).
Capítulo 4°. Un ensayo sobre el deporte y la violencia. Bajo la forma de “deportes”, los juegos de
competición con ejercicio físico llegaron a un nivel de ordenamiento y de autodisciplina por parte de los

20
jugadores nunca antes alcanzado. Un deporte, en su forma madura, conlleva un complejo de polaridades
interdependientes en un estado de inestable equilibrio entre tensiones y permite fluctuaciones moderadas que
ofrecen a todos los competidores la posibilidad de ganar ventaja hasta que uno de ellos logra romper la
tensión ganando el juego. La pieza central de la figuración formada por un grupo de personas que realizan
una actividad deportiva es siempre una lucha fingida, con las tensiones controladas que engendra, y la
catarsis (liberación de la tensión) al final. El placer de cazar zorros se convirtió parcialmente en un placer
visual; el gozo derivado de hacer, se había transformado en el gozo de ver. El aumento de las restricciones
sobre el empleo de la fuerza física son síntomas de un empuje civilizador. El deporte es un invento social que
ofrece la liberadora emoción del esfuerzo físico, sin alterar el orden social.

Elias - Mozart, sociología de un genio.


Músicos burgueses en la sociedad cortesana. La figura humana de Mozart aparece de forma más vívida
cuando se aprecian sus deseos en el contexto de su época. La vida de Mozart ilustra la situación de los
burgueses que pertenecían a una economía dominada por la nobleza cortesana. En cuanto a la música, las
personas que desarrollaban su actividad en este ámbito dependían en gran medida del favor, del mecenazgo y
del gusto de los círculos aristocráticos-cortesanos. El destino individual de Mozart como artista estaba
influido por su situación social. Había presiones sociales que lo condicionaban. La identificación con la
nobleza cortesana y su estética (resentimiento por los insultos y deshonores recibidos), su creciente
animosidad contra los aristócratas cortesanos que lo trataban como a un subalterno, etc. La tragedia de
Mozart se basa en el intento de transgredir como individuo los límites de la estructura de poder de su
sociedad. Está relacionado con la psicogénesis, que es el autocontrol, el cual parte a su vez de la sociogénesis
que es el control social, las costumbres y las normas. La sociogénesis es la presión social y las normas, y la
psicogénesis es el autocontrol, y la autodeterminación de la psiquis individual (sería Mozart dentro de la
corte, que se autocontrolaba y se aggiornaba a las costumbres sociales cortesanas a pesar de que no le
gustaban). Esto de la psicogénesis y el autocontrol también tiene que ver y está relacionado con el texto de
“Ocio y Deporte”. Existe el debate de qué cambia primero en el proceso de cambios sociales, si la
psicogénesis o la sociogénesis. ¿Dónde empieza el cambio, en el individuo o en la sociedad? Elías va a decir
que en el individuo. Era característico de un gran artista burgués cortesano que viviera en dos mundos
sociales. La vida y la creación de Mozart estuvieron marcadas por esta divergencia. Por un lado se movía en
los círculos aristocráticos y cortesanos, cuya tradición estética había adoptado y donde se esperaba de él un
comportamiento adecuado al canon cortesano. Por otro lado representaba un tipo específico de
“pequeñoburgués” de su época. Mozart era un pequeño burgués porque era humilde, pero no era un
asalariado, sino que su figura era la de “dependiente” (por ejemplo, tenía una casa chica aunque era famoso).
La pequeña burguesía es difícil de definir, algunos dicen que Mozart era “dependiente” , que sería casi como
un ciervo. Un pequeño burgués sería un empresario o comerciante pequeño, y Mozart sería un pequeño
comerciante de música. Pequeño porque tenía un nivel económico bajo, y la “mercancía” que comercia era
su música (eso es lo que producía y lo que vendía). Mozart sabía que no era cortesano y que tampoco era
proletariado.
En 1781, Mozart rompió con el príncipe obispo. Esto fue la culminación de su rebeldía personal contra la
obligada adaptación social a una posición subordinada al servicio personal de un soberano absoluto. Este
pequeño conflicto en el microcosmos de la corte de Salzburgo, permite ver que en el macrocosmos de la
sociedad de la época se avecinaban conflictos. El caso de Mozart es un microproceso, un caso modélico que
sirve para entender cómo el microanálisis puede representar casos que se den como generalidades. La psiquis
particular nos sirve para entender un ejemplo de algo que estaba pasando a nivel global. Esta obra muestra un
microproceso de cambio, en una sociedad que estaba cambiando. No se puede entender el bosque sin el
árbol, los individuos son los eslabones de una cadena, ladrillos de una casa que está entrando en
remodelaciones y se va refaccionando.
Arte de artesano y arte de artista. El arte artesanal era encargado por la corte, respondía a sus gustos y era
dependiente. Pero el arte artístico era libre, sus consumidores eran anónimos, era independiente y comercial.
El primero está condicionado, y el segundo es libre, no tiene esto de la sociogénesis y la psicogénesis.
Mozart en un primer momento dependía de la corte de Salzburgo, por eso estaba condicionado (artesano),
pero luego se hizo libre, comercial e independiente (artista). El arte artesanal sería el primer momento de
Mozart, mientras que el arte artístico sería el segundo momento de Mozart. En la fase del arte artesanal la
imaginación individual se canaliza estrictamente según el canon estético del estamento dominante que
encarga las obras. Con el tiempo, se desliga lentamente de la producción artesanal y se transforma en la
producción para un mercado de personas anónimas. El artista individual dispone de un espacio muchísimo

21
mayor para crear y experimentar individualmente y bajo su propio control. El destino de Mozart es una
muestra conmovedora de los problemas de un hombre que, como músico de un talento extraordinario, fue a
parar al remolino de este proceso social no planificado.

Elias - La sociedad cortesana.


Capítulo 2. Nota sobre la problemática. Hay en todo campo social órganos representativos. La ciudad es uno
de los más representativos órganos de nuestra propia sociedad. Tal significación representativa y central tuvo
la “Corte” para los países de Europa occidental, en los siglos XVII y XVIII. En un determinado grado de
desarrollo de las sociedades europeas, los individuos se encuentran vinculados en forma de cortes y tienen,
por ello, un carácter específico. Esta sociedad cortesano-aristocrática desplegó un carácter civilizador y
cultural que se introdujo en la sociedad burguesa y, una vez superado, prosiguió desarrollándose.
Capítulo 4. Las peculiaridades del entramado cortesano-aristocrático. El Ethos es un sistema social de
normas y valoraciones, de cuyas leyes sólo pueden escapar individuos que renuncian al trato de su círculo
social y a la pertenencia a su grupo social. Estas normas no pueden explicarse a partir de los individuos, sino
a partir de la configuración específica que muchos individuos forman entre sí. Se perciben con claridad las
coacciones sociales que están detrás. Es un sistema axiológico-social. Por un lado, está el “Ethos Social” de
la burguesía profesional cuyas normas obligan a subordinar los gastos a los ingresos y a mantener el
consumo bajo el nivel de las entradas, de tal suerte que la diferencia pueda ser invertida con la esperanza de
tener en el futuro mayores ingresos. Quien no puede comportarse de acuerdo con su rango, pierde el respeto
de su sociedad, y corre el riesgo de quedarse fuera, arruinado y marginado del círculo de trato que
corresponde a su grupo de rango y status. Una de las limitaciones más importantes que distingue a la nobleza
en la sociedad francesa (la de espada y la de toga) de la masa del pueblo, es la prohibición legal de que
tomen parte en empresas comerciales de cualquier tipo. Aumentar sus ingresos de esta manera es
considerado deshonroso y trae como consecuencia la pérdida del título y del rango. La regularidad con la que
familias de la nobleza se arruinan económicamente, no es una simple manifestación de debilidades
personales, sino una consecuencia de su situación social y de su sistema axiológico-social. El
acostumbramiento de grupos enteros de hombres a conductas forzadas o fortalecidas al principio por su
dependencia de otros, contribuyó considerablemente. Cuando uno crece en una sociedad en la cual la
posesión de un título nobiliario tiene una categoría superior es difícil escapar a la coacción de orientar los
objetivos personales según estas valoraciones y normas sociales, y de participar en la lucha competitiva por
tales oportunidades, en cuanto lo permita la posición social de la propia familia y las capacidades personales.
Capítulo 5. Etiqueta y ceremonial: conducta y mentalidad de hombres como funciones de las estructuras de
poder de su sociedad. Los cortesanos son hombres cuya existencia social y también sus ingresos dependen
de su prestigio y consideración en la corte y en la sociedad cortesana. Lo que otorga a estos actos su
significación es la valía que comunican a los que la integran y participan. Esto es lo que se llama “La
Etiqueta”. Esta etiqueta continuó existiendo, en su totalidad, hasta la Revolución, pues renunciar a ella habría
significado tanto para el Rey, como para el último de los camareros, abandonar sus privilegios y una pérdida
de oportunidades de poder y valores de prestigio. Los hombres independientes ejercen influencias entre sí, el
individuo depende de la opinión de los otros miembros. Quien no puede comportarse de acuerdo a esas
normas, pierde el respeto de su sociedad, y corre riesgo de quedar marginado. Pese a su título nobiliario, sólo
pertenece en tanto los otros lo piensen así, y lo consideran miembro. Asistían a la corte porque sólo
continuando en la corte y viviendo en medio de la sociedad cortesana podían conservar aquella distancia
respecto de todos los demás, su prestigio como aristócratas cortesanos, su existencia social y su identidad
personal.

Elias - La sociedad de los individuos.


Los individuos dan forma a una sociedad, toda sociedad es una sociedad de individuos. Muchos elementos
individuales forman, juntos, una unidad cuya estructura no puede comprenderse a partir de los elementos
individuales que la constituyen. En el ajetreo de personas entremezcladas actúa, a pesar de la libertad de
movimiento de cada persona individual, un orden oculto que no puede palparse. El individuo no puede
cambiarlo, aunque lo desee. Está obligado a observar un determinado ritual de trato con los demás y unas
formas de comportamiento específicas. El orden invisible de la convivencia, ofrece a la persona individual
un abanico limitado de modos de comportamiento y funciones. Todos los individuos, viven dentro de un
tejido de relaciones móviles que se han depositado sobre ellos dando forma a su carácter personal. Es este
armazón de funciones interpersonales lo que llamamos “sociedad”. La relación entre individuo y sociedad es

22
única y singular, y esto es importante en Elías. Ve a la sociedad como una cadena o red en la que cada
individuo es un eslabón. La reflexión ha de partir de la estructura del todo para que sea posible comprender
la forma de las partes individuales. Para comprenderlos es necesario dejar de pensar en sustancias
individuales aislables y empezar a pensar en relaciones y funciones.
Todo ser humano individual nace dentro de un grupo humano que existía antes que él. Todo individuo nace
dentro de un grupo humano preexistente, y posee una naturaleza que necesita de otras personas. La estructura
del tejido de relaciones en el que se crían los individuos forma las conciencias y los instintos. La
configuración individual del ser humano particular dependerá de los modelos sociales, y de la estructura de
las relaciones humanas. El trato con otras personas produce en el individuo ideas, convicciones, afectos,
necesidades y rasgos del carácter que constituyen su ser más personal, su verdadero “yo”; y, así, este “yo”,
este “ser personal”, se forma en un continuo entrelazamiento de necesidades, en un constante desear y
satisfacer deseos, en un recíproco dar y recibir. Sólo en el ser humano llegan este relajamiento y esta
maleabilidad de las funciones relacionales a ser tan grandes que la persona individual necesita que su
autodirección sea modelada durante años por otras personas, por una sociedad, para que avance de forma
más o menos regulada en la relación con otras personas, para que asuma una forma diferenciada y específica.
Incluso en las sociedades menos complejas que conocemos existe algún tipo de reparto de funciones entre las
personas. Cuanto más desarrollada esté esta división funcional en un grupo humano, más dependerán las
personas que lo componen de un dar y un recibir, más ligados estarán unos a otros por el hecho de que sólo
es posible conservar la vida y la posición social dentro de una relación con muchos otros.

Teóricos para el Final (Marx):

Adorno - Clase 4. Introducción a la sociología.


La idea de Sociedad se puede analizar en 2 sentidos, el sentido de la etnología o antropología (diferentes
tipos de convivencia, de producción y reproducción de la vida) y el sentido de la sociología (socialización).
La sociedad implica un entrelazamiento. Se presenta la socialización, determinada por el intercambio, que
incluye a todos los seres humanos que comparten el concepto de sociedad. El intercambio se presenta según
el tiempo de trabajo social promedio empleado. Se produce una abstracción de los objetos intercambiados,
que son reducidos a una unidad general. El contexto global tiene una forma en la que todos se deben someter
a la ley del intercambio. A la sociedad se la entiende como un concepto funcional (no se lo puede percibir
como mero hecho) puesto que, al estar los seres humanos allí para otros, dejan de ser algo en sí, y pasan a
estar determinados por lo que hacen, por las relaciones entre ellos, por la relación de intercambio.

Aricó - La teoría de la sociedad en Marx.


El autor se basa en el texto “La ideología alemana”, y “Las tesis sobre Feuerbach”. Aricó sostiene que el
marxismo es una teoría que fue transformada en movimientos sociales. Pero el movimiento social nace antes
de que se conocieran todas las obras de Marx. Se produce un privilegio de El Capital, y se presenta una
relación contradictoria entre Teoría Marxista y Movimiento. Uno de los problemas se presenta en “El Estado
y la Revolución”, de Lenin. Lenin construye toda una teoría marxista de Estado sin tener conocimiento del
texto en el que Marx critica la teoría hegeliana del Estado (La Ideología Alemana). El marxismo como teoría
de la transformación, tiene el problema de que la sociedad también cambia. La sociedad capitalista no es
siempre idéntica a sí misma a lo largo de la historia. “La Ideología alemana” presenta el análisis burgués de
la sociedad civil. En Marx y Hegel hay coincidencias, distinguen al hombre del animal y está distinción está
dada por el trabajo. “La tesis sobre Feuerbach” es la afirmación de que para interpretar a la sociedad es
preciso salir de la teoría y entrar a la práctica. El concepto de materialismo histórico es que cuando los
hombres producen actúan sobre la naturaleza y también sobre otros hombres. La Sociedad para Marx está
constituida por una relación en la que los hombres producen y reproducen la sociedad, y su propia
naturaleza. Cuando el hombre se autocrea, deviene en hombre, y lo hace a través del trabajo. El analizar la
realidad provoca la crítica a la teoría que analizaba esa realidad. Y esta crítica provocó criticar la economía
política y las instituciones de una sociedad capitalista. Entonces, la crítica a la Economía Política es una
conjugación entre la Crítica al capitalismo y la Crítica teórica política. La constitución de una sociedad
capitalista conlleva la emergencia de la historia universal. En la Ideología Alemana se presenta la historia
global de la humanidad como la sucesión de distintas formas de producción social de los hombres. La
realidad debía ser criticada a través de un nuevo sistema de producción que permitiese criticar a los
anteriores (Comunismo). Marx tenía planeado realizar teorías de todo aquello de lo que había que ocuparse

23
(Estado, salario, propiedad de tierras). Sin embargo, todo aquello que Marx propuso quedó “congelado” en el
momento en el que su obra se consideró concluida. El programa de Marx sigue siendo “un programa
vigente” porque siguen existiendo vacíos.

Rosdolsky - El problema del valor de uso en la economía política.


La economía política clásica, de Adam Smith y David Ricardo, era simplista, se ignoraba la explotación que
había detrás del intercambio. Las formas sociales económicas son las que se expresan en las relaciones entre
los individuos. Estas constituyen el verdadero objeto de análisis económico. Hay una gran importancia en
Marx de la “teoría del valor-trabajo”, y el “valor de uso”, como determinación formal económica. En el
intercambio entre el capital y el trabajo, el valor adquirido por el capitalista constituye la premisa del proceso
de producción y relación capitalista. El capitalista, mediante la extensión de la jornada laboral, extrae el valor
(fuerza de trabajo) del obrero. Este proceso es la explotación, y es lo que genera el plusvalor, que se traduce
en ganancia del capitalista (capital). Esto se logra a partir de una transformación material del proceso de
trabajo que genera una situación de subordinación (división del trabajo, racionalización de los tiempos, etc.).
Según Marx, todo es valor de trabajo, y este se ha convertido en el objeto privilegiado de la dominación del
capital. Dominan a la gente en la totalidad del proceso de producción y de consumo, no solo como
empleados sino también como desempleados, controlando la totalidad de su vida, su producción y su
reproducción.

Heinrich - Crítica de la economía política.


Capítulo 10. El fetichismo de las relaciones burguesas. El proceso de producción capitalista es de
trabajadores formalmente libres, forzados a vender su fuerza de trabajo, reciben un salario, hay plustrabajo
que se traduce en plusvalor, etc. Del plusvalor se desprende el interés del capitalista y la renta del
terrateniente. Existe la apariencia de que los factores de producción dan a sus agentes el ingreso
correspondiente a lo que aportan en el valor de la mercancía, pero esto es falso. Esta apariencia surge con el
fetichismo de la mercancía. Las determinaciones formales de la sociedad coinciden con las condiciones
materiales de su producción. La lucha de clases es una de las fases del desarrollo histórico de la producción.
Conduce inevitablemente a la dictadura del proletariado, es un determinismo histórico. Esta dictadura
constituye la abolición de todas las clases. El concepto de clase es estructural y está determinado por la
posición dentro del proceso de producción.
Capítulo 11. Estado y Capital. Existen dos planteamientos distintos. Por un lado, la distinción base y
superestructura. Sobre la base económica real se levanta una superestructura jurídica y política. No se puede
comprender el Estado por sí mismo, hay que verlo como trasfondo de las relaciones económicas. El Estado
es el instrumento de la clase económica dominante que a través de este constituye su dominación política.
Aunque es de apariencia neutral, está por encima de las clases (esto se ve en la Ideologia Alemana). Sin
embargo, esta segunda teoría es falsa. Cuando las clases se supriman (por la dictadura del proletariado),
también se va a suprimir al Estado, ya que surgió a causa de la división de clases. El Estado de Derecho o
Burgués, trata a sus ciudadanos como propietarios privados libres e iguales, sometidos a las mismas leyes y
mismos derechos. El Estado protege la propiedad privada, todos los ciudadanos están obligados a
reconocerse mutuamente como propietarios privados. Esto implica que quienes no tienen propiedad (de
medios de producción) están obligados a vender su fuerza de trabajo (relacionado con la “Acumulación
Originaria”). El Estado actúa como capitalista global ideal. Persigue el interés capitalista global de lograr una
acumulación lo más lucrativa posible. El Estado no sólo no evita la destrucción de la fuerza de trabajo, sino
que asegura su reproducción. La debilidad de la concepción del Estado Burgués es asumir una clase
dominante unitaria y capaz de actuar según un interés de clase definido (recordar “18 de Brumario”). Es
cierto que hay un interés común en la conservación del modo de producción capitalista pero sus intereses
parciales pueden ser opuestos entre sí. La Democracia es solo el procedimiento esencial para la obtención de
legitimación, aunque haya una idealización de la democracia. Para ser elegido presidente hay que agradar a
ciertos intereses y posiciones.

Rubin - Teoria marxista del fetichismo de la mercancía.


Capítulo 1°. Las bases objetivas del fetichismo. El fetichismo de la mercancía es que las relaciones dadas
entre los hombres en el intercambio enfrentan a los mismos como simples productores de mercancías. Una
relación entre hombres es vista como una relación entre cosas. Esto genera una despersonificación de las

24
relaciones. La sociedad regula indirectamente la producción de mercancías por medio del mercado (en el
intercambio). La estructura de la economía mercantil está compuesta por empresas formalmente
independientes unas de otras, relacionadas materialmente entre sí, con una conexión producida en el
intercambio y que influye sobre la actividad productiva. El fetichismo de la mercancía oculta las relaciones
de producción. Se equiparan dos mercancías (cosas). Al hacer esto, están equiparando, sin saberlo, el trabajo
humano.
Capítulo 2°. El proceso de producción y su forma social. Hay una conexión entre el proceso de producción
de bienes materiales y la forma social en la que esta se lleva a cabo. Existe la división técnica del trabajo
(vinculados de antemano por las necesidades técnicas del proceso), y la división social del trabajo (no existe
de antemano, es de carácter social y material). Las relaciones entre productores están dadas voluntariamente,
son de vinculación temporal y se basan en la transferencia de cosas. En la sociedad capitalista, el proceso de
producción no comienza hasta que se hallen en relaciones de producción, el poseedor de los medios de
producción (capital), el trabajador asalariado (trabajo) y el terrateniente (tierra). Esto lleva a la cosificación
de las relaciones de producción entre los hombres.
Capítulo 3°. Cosificación de las relaciones de producción entre los hombres y cosificación de cosas. En el
terrateniente se personifica la tierra, en el trabajador el trabajo y en el poseedor de los medios de producción,
el capital. La “cosa” tiene la propiedad de la función social, y de establecer relaciones de producción. La
tenencia de una cosa con determinada forma social por un individuo le induce a entrar en determinadas
relaciones de producción. La influencia de la sociedad sobre los individuos se realiza a través de la forma
social de las cosas (esto no fue instantáneo ni natural, es la “Acumulación Originaria”). Como resultado de
ello, los individuos quedan incluidos en el tipo dominante de relaciones de producción.
Capítulo 4°. Cosa y función social (forma). La metamorfosis del capital es cuando el Capitalista compra
fuerza de trabajo (capital monetario) y vende mercancía (capital mercantil). Los tipos de relaciones de
producción que existen son: entre capitalistas y obreros, entre capitalistas y miembros de la sociedad
(compradores y vendedores), y entre distintos grupos de capitalistas (comercial y financiero, por ejemplo).
La Plusvalía representa una forma histórica definida en el proceso social de la producción. La función social
que se realiza a través de una cosa da a esta una forma social determinada (“determinación de la forma”).

Olin Wright - Análisis de “Clase”.


El análisis de clase busca explorar la relación entre la clase y los fenómenos sociales. Este análisis se basa en
la convicción de que la clase es una causa social previsiva. 1) El estatus de la estructura de clases en el
análisis de clase. El concepto de estructura de clases es parte del análisis de clase. Otros elementos son:
Formación de clase, lucha de clase y conciencia de clase. El análisis de clase implica entender la estructura
de clase y sus efectos, pero también la interconexión entre estos elementos y sus consecuencias. La
formación de clases se da a partir de la constitución de actores colectivos organizados en torno a intereses
comunes dentro de una misma estructura, en situación similares que las distinguen de otros grupos con
intereses y situaciones distintas o contrarias. 2) Explotación. Este término hace referencia a un tipo particular
de interdependencia antagónica entre intereses materiales de actores en relaciones económicas. Para qué
exista la explotación, se tienen que dar 3 condiciones: El bienestar material de un grupo depende de las
privaciones de otros (privación), la exclusión asimétrica del explotado del acceso a ciertos recursos
productos (exclusión), y la apropiación de los frutos del trabajo del explotado (expropiación). Los intereses
materiales son las opciones que se le presentan a las personas en su búsqueda por el bienestar económico.
Los intereses materiales antagónicos implican la existencia de conflicto de suma-cero entre distintas partes.
El capitalismo defiende que hay beneficios mutuos en el intercambio. Para el marxismo, esto es un
argumento falso. 3) Clases y explotación. Las divisiones de clases se definen en términos de propiedad y
explotación. En la sociedad capitalista, la forma central de explotación está basada en los derechos de
propiedad sobre los medios de producción. Existen 3 tipos de clases: Capitalistas (explotadores), obreros
(explotados) y la pequeña burguesía (ni explotadores, ni explotados). 4) La historia de los Shmoos. Los
shmoos son criaturas que se multiplican rápidamente y cuyo único deseo en la vida es complacer a los
humanos transformándose en las cosas que éstos necesitan para un nivel de vida adecuado. No les
proporcionan lujos pero sí que cubren todas las necesidades básicas de la vida. La moraleja de la historia es
que el capitalista tiene interés en las privaciones ajenas, ya que la pobreza es condición necesaria para que el
capitalista pueda usar su riqueza para generar ingresos. 5) Nota sobre alienación y análisis de clase. La
alienación es la pérdida de control sobre la actividad laboral y sobre el proceso de producción. Está enlazada
con la dominación. Los productores pierden control sobre sus propias vidas; y la producción organizada le
roba a la gente. En ambos casos se reflejan formas de impotencia. 6) El problema de la “clase media” entre

25
los empleados. Para el análisis, se divide la clase de los empleados en dos dimensiones: relación con la
autoridad y la posesión de cualificaciones o pericia. La explotación requiere una serie de mecanismos que
aseguren y controlen a los obreros. Los capitalistas no poseen sólo medios de producción, también los
dominan desde el interior. Los directores y supervisores pueden ser considerados simultáneamente clase
capitalista y clase obrera. Se presenta una renta de lealtad, con el fin de generar un mayor nivel de
compromiso. Esta renta implica ingresos elevados, que son parte del reparto de la plusvalía social, y se le da
a los supervisores. Logran una posición privilegiada en el seno de las relaciones de explotación. Aquellos
empleados que poseen cualificaciones y pericias se encuentran en una posición privilegiada de apropiación.
Logran obtener un salario superior a los costes de su fuerza de trabajo. Se presenta una renta de cualificación.
Esta es una manera de que los empleados se apropien de una parte del excedente social. 7) Los que no son
activos remunerados. Este punto habla de que hay gente que no labura (un pibe que va al colegio), entonces
no entran en el esquema de las posiciones de clase de los activos remunerados. Habla de la importancia de
los lazos familiares puesto que son la base de las posiciones de clase. 8) Análisis de clase marxista y
weberiano. Lo que comparten es que ambos definen a la clase relacionalmente, una posición de clase se
define en virtud de las relaciones sociales que la vinculan con otras posiciones de clase. Ambos denotan la
importancia de los derechos de propiedad de cada persona (lo que la gente tiene, impone restricciones a lo
que puede hacer para conseguir lo que quiere). Los dos identifican al concepto de clase a través de la relación
entre activos. Los marxistas lo denominan como “medios de producción”, los weberianos como “capacidades
de mercado”. En lo que se diferencian es en que el análisis de Marx se basa en las Relaciones sociales de
producción; el de Weber en las relaciones de mercado. La teoría de Marx hace más énfasis en la explotación,
mientras que Weber en oportunidades vitales.

Meiksins Wood - El concepto de “clase” en E P Thompson.


Thompson hace énfasis en la clase como “proceso activo y con relación histórica”. Sitúa la lucha de clase en
el centro de la teoría y la práctica. Para Thompson, no hay clase donde no hay conciencia de clase. Está en
todas las manifestaciones de cultura popular. Relaciono la clase con la “experiencia”. Define la clase en
términos de conciencia de clase y cultura, y no desde el principio materialista fundamental. La definición
estructural de clase para Thompson, no se trata de definir las clases “en referencia a” la conciencia de clase
en vez de a las relaciones de producción. Apunta más a investigar los procesos mediante los cuales las
relaciones de producción dan lugar en realidad a las formaciones de clase y la disposición de comportarse
como clase. El modo dominante de producción es, y debe ser, lo que confiere unidad fundamental a una
formación social. El resultado es un proceso objetivo de lucha de clase. El proyecto histórico de Thompson
presupone que las relaciones de producción distribuyen a la gente en situaciones de clase, que estas
situaciones conllevan antagonismos y conflictos de intereses, que crean condiciones de lucha. Es a través del
proceso que surge la conciencia de clase, puesto que la gente “experimenta” sus situaciones de clase. Se
afirma, entonces, que la lucha antecede a las clases. Con el fin de experimentar cosas en “formas de clase”,
Thompson trata el proceso de formación de clases como proceso histórico modelado por la lógica de las
determinaciones materiales. El concepto de clase como relación y proceso enfatiza que las relaciones
objetivas con los medios de producción son significativas en la medida que establecen antagonismos y
generan conflictos y luchas. Thompson, al no definir la clase en términos puramente “estructurales”, ha
hecho el concepto inaplicable a todos los casos históricos en los que no puede discernirse alguna conciencia
de clase. Thompson dice que las clases “surgen” porque las personas “en relaciones productivas
determinantes” identifican sus intereses comunes y llegan a pensar “en forma de clase”. La conciencia de
clase depende de la fuerza determinante de las situaciones objetivas de clase. El caso particular que estudia
Thompson es la formación de la clase obrera inglesa. El advenimiento del capitalismo industrial se convierte
en un momento dentro de un largo proceso. Las determinaciones objetivas subyacentes que afectaron a los
acontecimientos entre 1790 y 1832 fueron resultado de los modos capitalistas de expropiación, la
intensificación de la explotación que esto implicaba y la estructura de las relaciones sociales, formas legales
y poderes políticos que la sustentaban. Thompson traslada el foco desde los factores puramente tecnológicos
a las relaciones de producción y la explotación de clase. Puede explicar la presencia histórica de las
formaciones de clase obrera en las fases más tempranas de la industrialización, basándose en que las
relaciones de producción y explotación capitalistas ya estaban instaladas. La preocupación del actor es hacer
a la clase visible en la historia y hacer manifiestas sus determinaciones objetivas como fuerzas históricas. La
esencia de la clase se debe localizar en las relaciones: relaciones de explotación, conflicto y lucha que
proporcionan el impulso a los procesos de formación de clases. La clase como relación implica dos
relaciones: la existente entre las distintas clases (inter) y la existente entre los miembros de una misma clase

26
(intra). El modo de análisis de Thompson permite reconocer el papel activo de la clase trabajadora, con su
cultura y valores, en su propia formación. Es la experiencia común la que crea la conexión, puesto que es en
el medio de esta experiencia donde la conciencia social se moldea. Es la experiencia lo que une a los grupos
heterogéneos en clases. Esta postura le da un papel más activo a las personas, porque son ellas las que crean
la clase, no es algo que se les impone. La tarea de los historiadores y de los sociólogos es explorar qué es lo
que estas “estructuras” hacen a las vidas de las personas, como lo hacen y qué es lo que las personas hacen
acerca de ello.

Teóricos para el Final (Durkheim):

Adorno - Clase 5. Filosofía y Sociología.


Durkheim le reprocha a Comte que se utilicen conceptos que no pueden ser verificados hasta el último
detalle. Aquello que Durkheim llama “social”, tiene carácter de impenetrable. Los hechos sociales son
hechos naturales sometidos a leyes (la sociedad es registrada como naturaleza), y esto implica que tienen
carácter de cosas. Este punto de vista implica un realismo ingenuo, esto es, entender que no hay en la
naturaleza más que cosas. Pero para Durkheim era necesaria una construcción conceptual. Durkheim termina
basando su teoría en la explicación de los fenómenos sociales a través del espíritu colectivo, puesto que
aquellos hechos de los cuales nos podríamos apropiar, no los encontramos absolutamente independientes de
los conceptos. Se presenta entonces el chosisme, la idea de que la ciencia se ocupa de cosas. La sociedad en
su estado endurecido, en su estado cosificado, es el objeto de la sociología.

Durkheim - Lecciones de Sociologia.


El Estado es una sociedad formada por la reunión de grupos sociales secundarios, sometidos a una misma
autoridad regularmente constituida. Tiene que ver con la diferenciación de las unidades domésticas, agrupa
varias familias distintas. Es la organización de grupos parciales, clanes, familias, etc, el todo y las partes se
organizan al mismo tiempo. No se debe confundir con el Estado mismo a los órganos secundarios que
reciben más inmediatamente su acción. Este refleja representaciones colectivas ya existentes, y forma
nuevas. Es un grupo de funcionarios, en el seno del cual se elaboran representaciones que comprometen a la
colectividad, aunque no sean obra de la colectividad. En síntesis, es un órgano especial encargado de elaborar
ciertas representaciones que tienen valor para la colectividad. Estas representaciones se distinguen de las
otras representaciones colectivas por su mayor grado de conciencia y reflexión. El Estado no ejecuta nada. El
Consejo de ministros, el príncipe, así como el Parlamento, obran sólo por sí mismos. Hay diferentes teorías
respecto a qué fin persigue, o debe perseguir, el Estado. 1) Los individualistas (Spencer), dicen que el Estado
existe para el individuo. Su función sería prevenir los malos efectos de la asociación, impedir usurpaciones
ilegítimas, proteger los derechos individuales. 2) La “solución mística” (Hegel) dice que el individuo existe
para la sociedad. Debe trabajar para ella y contentarse con el participar del bien común (esto es posible en
sociedades tradicionales pero no se da en la forma del Estado Moderno). 3) Para Durkheim, el Estado
“rescata” al individuo de la sociedad tradicional. Cuanto más grande es, más crece la conciencia individual.
Los derechos individuales no son naturales, tienen origen en la sociedad, más puntualmente en el Estado, que
una vez constituido se transforma en garante de ellos. El Estado no fue creado para defender y garantizar los
derechos, los derechos fueron creados a partir del Estado. “La función esencial del Estado es liberar las
personalidades individuales”. La fuerza colectiva que es el Estado, para ser liberadora del individuo, tiene
necesidad de contrapeso; debe ser contenida por otras fuerzas colectivas, los grupos secundarios. No habla de
los Derechos Naturales, sino de los “derechos sociales”. Sostiene que la Libertad no es contractual, no es un
intercambio equivalente. No basta con un acuerdo entre las partes, ambas deben estar conformes. La
competencia entre Estados sería la guerra. El Estado es el órgano por excelencia de la disciplina moral. El
hombre no es un ser moral por naturaleza, sino porque vive en el seno de sociedades constituidas. La
distinción entre Democracia y Monarquía, Montesquieu las distingue por el número de gobernantes. Pero
para Durkheim esta distinción es difusa. Por absoluto que sea un príncipe, necesita de sus consejos y
ministros. Gobernar es una acción positiva sobre la marcha de los asuntos públicos. Si “en la democracia
todos participan en el gobierno”, entonces las sociedades tradicionales, organizadas por clanes, son
democracias. Hay que definirlo por otra cosa. El Estado es el órgano de pensamiento social. Hay dos tipos de
pensamientos, los que provienen de la masa colectiva y los que provienen de las decisiones tomadas por el
Estado. Las democracias son maleables, no están pegadas al yugo de la tradición como es el caso de las
sociedades tradicionales. Hay dos características esenciales que hacen a la democracia: la comunicación (los

27
ciudadanos asisten de lejos a las deliberaciones, conocen las medidas adoptadas, su juicio y el resultado de su
reflexión vuelven al Estado por vías especiales) y la Extensión mayor de conciencia gubernamental (el
pueblo es consciente de lo que concierne a la economía, a la justicia, etc). Cuanta más reflexión hay, más
democrático es un Estado. El Problema que ve Durkheim es la poca independencia de los representantes
respecto a los votantes (se necesita su iniciativa). La solución sería el voto indirecto, o los colegios
intermediarios permanentes.

Durkheim - El Estado y otros ensayos.


El papel del Estado es ser un órgano de reflexión. Cuando las sociedades políticas adquieren mucha
complejidad sólo pueden seguir actuando colectivamente a través del Estado. Percibe cosas que escapan a
todos y constituye formas de conductas preferibles. La meta del Estado es exterior (función militar,
fronteras), e interior (manifestaciones, Justicia social, Códigos, derecho). El Estado es la fuerza soberana,
elevada sobre las otras, capaz de mantener a raya todas las desigualdades y las injusticias. El Estado no es
antagonista del individuo, progresan paralelamente. Cuanto más fuerte es el Estado, más libre es el individuo
(más claramente explicado en Inda).

Inda - La interrogante política en Durkheim: el abordaje del Estado Moderno.


Hay dos frentes de actuación del Estado: los grupos profesionales (papel integrador y regulador, asociaciones
profesionales) y la educación moral ciudadana (construcción de una moral a partir de traducir y ordenar las
reglas de la sociedad). El vínculo entre el Estado y las asociaciones profesionales modernas es que debe
oponer al particularismo de cada corporación el sentimiento del bien común y las “necesidades del equilibrio
orgánico”. Al principio, Durkheim decía que el Estado en la economía tenía un papel moral, la regulación.
Pero a partir de 1897 su opinión cambia, pasa a decir que “El Estado es impropio para desempeñar
funciones de tutela en la economía”. El desarrollo de la libertad individual y el del Estado son paralelos. La
educación laica tiene dos objetivos: Regular conductas y Asignar fines (moderación, relación con el suicidio
anómico). La Fe en ideal común es la nueva moralidad. La Educación tiene un rol estratégico. Aparece el
Binomio democracia-absolutismo. La definición de Estado Absoluto es la concentración excesiva de
funciones de dirección, que escapa relativamente a los saludables frenos impuestos por la coacción colectiva
(hiper centralización administrativa). Cuando las relaciones entre el poder estatal y el resto de la sociedad
son “unilaterales”. Sin reconocer derechos legales proporcionales a las obligaciones. Por otra parte, una
sociedad es más democrática cuanto más se haya desarrollado la reflexión. No puede concebirse como “el
gobierno de todos” (porque si está en todas partes, no está en ninguna). El Estado moderno representa a la
masa de individuos, pero a su vez debe permitir que la sociedad se conduzca con inteligencia (en vez de con
instintos). El Estado es el medio de representaciones racionales, organizadoras y liberadoras. El Estado
propiamente dicho son las instituciones que hablan en nombre de toda la sociedad (ejemplo, el Parlamento).
Existe una autonomía relativa del Estado, ya que fabrica representaciones propias, con finalidades
específicas. El Estado como organizador de la sociedad, tiene la función de árbitro, y moderador de
injusticias. Su finalidad es la liberación de los individuos. El Estado aparece como el garante de las libertades
individuales. Antecede a la conciencia individual. Los grupos librados a sí mismos no pueden dar a luz a los
derechos individuales. “El Estado libera al individuo de la sociedad”. Sustrae al niño de la “tiranía
doméstica”, independiza al ciudadano de los grupos feudales, etc. La estructura interna del Estado moderno
es la legalización o la represión. La guerra es excepcional. Respecto a la problemática religiosa, los Estados
más despóticos son más dependientes de la religión. En conclusión, el Estado es el imperio de la autoridad
moral.

Giddens - El capitalismo y la moderna teoría social.


Capítulo 6°: Durkheim y su concepción del método sociológico. El problema del suicidio. Este caso es la
aplicación del método sociológico a un fenómeno que parece completamente individual. Hay una relación
entre el grado de integración y el suicidio que se mantiene constante. De esta forma, se presenta la fórmula
(+ integración = - suicidios). Así es presentado el suicidio egoísta. La aportación de la psicología en los casos
de suicidio es el estudio de los motivos y circunstancias particulares en individuos concretos. El intento de
Durkheim de definir la especificidad de lo social se basa en los famosos criterios de exterioridad y coerción.
Los hechos sociales son exteriores al individuo, nacemos en una sociedad que existe antes que nosotros, el
individuo es un elemento dentro de las relaciones que constituyen la sociedad. Los hechos específicos de la

28
sociedad residen en la sociedad misma que los produce, y no en sus miembros. Además cuenta con la
coerción moral. Esto se ve cuando decimos que uno puede liberarse con éxito de las reglas pero debe luchar
para conseguirlo. La coerción es aceptada, y esto permite que no sea perceptible. Realizar un análisis
funcional de un fenómeno social implica establecer una conexión entre hecho y necesidad. Las causas que
originan un determinado hecho social deben descubrirse separadamente de cualquier función social. Para
Durkheim, la dicotomía Medio y Fin conlleva errores. Para salvar esta dicotomía, se pueden aplicar los
términos de normal y patología.
Capítulo 8°: La religión y la disciplina moral. Relacionado con el texto “Las formas elementales de la vida
religiosa”. La religión es la fuente de todas las ideas morales y filosóficas que se desarrollaron. Pero está
perdiendo importancia en las sociedades modernas por el deterioro de la sociedad mecánica. La insistencia
de Durkheim del carácter coercitivo de los fenómenos sociales da lugar a una mayor acentuación de la
importancia del carácter específico de los símbolos. El rasgo distintivo de las creencias religiosas es que
suponen una clasificación de las cosas en dos clases: lo sagrado y lo profano. Una religión nunca se reduce a
un conjunto de creencias, siempre entraña también prácticas rituales. El concepto de Iglesia se utiliza como
la existencia de una organización ceremonial regularizada perteneciente a un grupo de fieles. Es en la
religión donde se expresa la auto creación de la sociedad humana. Las prácticas rituales existen en todas las
religiones. Hay dos especies de rituales: los ritos negativos o tabúes (sirven para mantener la separación entre
lo sagrado y lo profano) y los positivos (producen mejor relación con lo religioso). No existen ni puede haber
creencias morales colectivas que no posean carácter sagrado. Sin embargo, el racionalismo del que habla
Durkheim va penetrando cada vez más en el mundo moderno. La personalidad de cada individuo es egoísta
pero también es social. Ser parte de una sociedad implica que el individuo realiza sacrificios. Es en la ética
cristiana de donde se procuraron los principios morales del “Culto al Individuo”. El desarrollo del
individualismo ocurre sin detenerse a lo largo de toda la historia, la tendencia hacia el incremento del
individualismo es irreversible. La noción tanto de egoísmo como de anomia deben entenderse dentro del
ámbito del desarrollo de la sociedad (recordar “División del Trabajo Social”). “El egoísmo y la anomia
vienen estimulados por el mismo individualismo moral que es el resultado de la evolución social”.

Parsons - Capítulo 6. Fase final: religión y epistemología.


Las ideas religiosas tienen dos distinciones centrales en Durkheim. La primera distinción es entre lo sagrado
y lo profano (cosas sagradas separadas por una actitud peculiar de respeto, no utilitarias). La segunda es entre
la creencia (forma de pensamiento) y el rito (forma de acción). La religión es un sistema integrado de
creencias y prácticas relativas a cosas sagradas que unen a una comunidad moral a todos los que se adhieren
a ella. La religión refleja la realidad social, es un reflejo de la sociedad. Respecto a los objetos sagrados, son
un símbolo. La relación con lo simbolizado es arbitrario, convencional. La unidad y el orden pueden estar en
las cosas simbolizadas, no en los símbolos. El postulado es que Dios o cualquier objeto sagrado es una
representación simbólica de la realidad. Una realidad no empírica. Las ideas religiosas son ideas que los
hombres tienen en relación con los aspectos de su vida y de su medio, que son para ellos desconocidos, y que
piensas son incognoscibles por los procedimientos ordinarios de la ciencia positiva (o por el empirismo del
sentido común) y respecto de los cuales están en la necesidad de adoptar una actitud activa. El ritual es la
práctica relacionada con las cosas sagradas. La sociedad es lo que subyace a los símbolos del ritual religioso.
Toda comunidad moral se caracteriza por la posesión de una “religión”común. La función del ritual es
fortificar la fe. Los sentimientos de solidaridad se mantienen armonizados. La hipótesis de Durkheim es que
en la efervescencia de los grandes rituales comunes, no sólo se recrean los viejos valores, sino que nacen
valores nuevos.

Teóricos para el Final (Weber):

Adorno - Clase 12. Introducción a la sociología.


No existe nada que no pueda ser considerado sociológicamente. Esto dificulta la tarea de definir a la
sociología puramente por su objeto. La “Sociología práctica” o “sociología aplicada” es la aplicación del
punto de vista sociológico a objetos no sociológicos. La sociología es el conjunto de reflexiones sobre
aspectos sociales dentro de cualquier campo concreto. En “Economía y sociedad” se define Sociología como
una ciencia que pretende comprender interpretativamente la acción social y desea explicarla causalmente en
su desarrollo y sus efectos. El análisis sociológico se refiere en gran medida a formas cosificadas objetivadas,
que no pueden ser reducidas inmediatamente a acciones. El concepto de interpretación de Weber posee

29
implicaciones que para una sociología libre de valores, o sea, una sociología que cree que debe abstenerse de
pronunciar juicios de valor, resultan difíciles.

Brunn - La metodología de Max Weber.


Relacionado con el texto “La Objetividad Cognoscitiva de las Ciencias Sociales”. Metodología se refiere a la
constitución del conocimiento científico por medio de la formulación de conceptos. 1. Neutralidad
valorativa. Este concepto es parte de la concepción que establece que valores y ciencia conforman dos
esferas diferentes y separadas. Weber dice que “la ciencia debe mantenerse libre de elementos valorativos”,
y “los valores deben mantenerse libres de elementos científicos”. En “La ciencia como profesión” analiza
que la neutralidad valorativa se debe aplicar a profesores universitarios. Weber explica que solo se debe
apuntar a influir sobre el intelecto de los estudiantes, y no se debe encarnar de la formación de personalidad.
Sin embargo, la neutralidad de los valores en la ciencia no implica que los valores puedan funcionar como
presupuestos de la actividad científica. 2. Conflicto de valores. Los valores pueden convertirse en objeto de
la investigación científica. 3. La objetividad de las ciencias sociales: la relación de valor. En el siglo XIX se
produce la disputa por el método. Se presentan los autores de Dilthey, Windelband, y Rickert. Rickert decía
que los conceptos de las ciencias históricas se conforman mediante el vínculo con los valores teóricos, a
través de una relación de valor. Estos valores que se aplican son teóricos y deben ser generalizadamente
válidos para toda la comunidad. Weber no sigue a Rickert en cuanto a la objetividad de los valores teóricos.
4. Los métodos de las “ciencias de la cultura”: Interpretación y comprensión. Los resultados de una ciencia
comprensiva deben ser objetivamente válidos en la medida que pretendan reclamar cierto estatus científico.
Los principales puntos del modelo de Weber de “interpretación plena de sentido” o “compresión” son: La
interpretación en las ciencias de la cultura debe servir al análisis y conocimiento causal. Intenta descubrir los
motivos de la acción social para poder explicar sus causas racionalmente. Toda interpretación no deja de ser
una hipótesis que debe ser verificada empíricamente. En las ciencias de la cultura, la formulación de una
regla empírica nunca puede reemplazar a una interpretación de sentido. 5. Individualismo Metodológico.
Weber introduce la lógica del individualismo metodológico en la sociología. Toda su aproximación se basa
en que la sociología comprensiva trata al individuo aislado y a su acción como una unidad más básica, como
su átomo. El individualismo metodológico se basa en que la sociología sólo puede practicarse partiendo de la
acción de las personas (método individualista). Es el individuo el único portador de un comportamiento con
sentido. El individualismo metodológico está en fuerte contraste con el enfoque holista de Durkheim, que
afirma que los hechos sociales objetivos no pueden ser reducidos al nivel de lo individual. El enfoque holista,
en ciencias humanas, se interesa por las motivaciones y las prácticas sociales de los individuos tomadas de
una manera colectiva al seno de la sociedad. Considera que los hechos sociales deben ser explicados en
relación con el grupo o la sociedad. 7. El tipo ideal. El principio del tipo ideal es que es una imagen mental,
libre de contradicciones. Se logra mediante la acentuación unilateral de puntos de vista, y mediante el
agrupamiento de un gran número de aspectos individuales existentes. Weber establece dos funciones del tipo
ideal: la claridad conceptual y la función heurística (capacidad de las personas para descubrir, inventar o
resolver problemas mediante la creatividad o pensamiento lateral). No se puede hablar de tipos ideales más o
menos correctos, solo de más o menos útiles.

Rossi - Ensayos sobre metodología sociológica.


Relacionado con el texto “Conceptos Sociológicos Fundamentales”. Existe una disputa por el método. En
esta disputa se presentan varios escenarios. El primero se presenta en el terreno de la economía, y la disputa
es entre la Escuela histórica (Historicismo clásico) y Menger. El segundo escenario donde se presenta la
disputa es con Dilthey y su planteo de que existen 2 ciencias: ciencias naturales y ciencias del espíritu. El
tercer escenario es el de Rickert, que defiende la existencia de las Ciencias Nomotéticas y las Ciencias
Idiográficas. Weber toma de Schmöller el historicismo, y de Merger las leyes de comportamiento humano.
Adopta los conceptos de “comprender” (Dilthey) y que todo recorte de valor es parte de un juicio de valor
(Rickert). Las ciencias histórico-sociales son aquellas disciplinas que buscan interpretar relaciones causales y
explicar fenómenos sociales de acuerdo con las relaciones que lo ligan con otros. Las ciencias
histórico-sociales no debían recurrir a presupuestos que impliquen una toma de decisión valorativa, sino
verificar sus propios asertos mediante el recurso de la explicación causal. Se pueden tomar temas de la vida
política-social para hacer ciencia histórico-social, pero se debe ser objetivo. La relación de valor weberiana
es un principio de selección, sirve para determinar un campo de investigación. La relación de valor vuelve
posible la determinación del objeto histórico. La explicación de un objeto histórico implica una selección

30
dentro de la multiplicidad del dato empírico. Weber realiza el abandono del modelo clásico de explicación
causal y el pasa a un esquema de explicación condicional. La relación causa-efecto es sustituida por una
relación de condicionamiento (conjunto de uniformidades típicas de comportamiento empíricamente
comprobables). Estas uniformidades constituyen el objeto de la sociología. Además, son expresadas en forma
de tipos ideales. La tarea de la sociología comprensiva se convierte en la de elaborar tipos ideales de
conductas sociales. Mediante la enunciación de las consecuencias filosóficas de su metodología, Weber
realizó un análisis de la situación histórica del hombre con relación a los valores.

Weber - Economía y Sociedad.


Capítulo 4. Estamentos y clases. La “Situación de clase” es el conjunto de probabilidades típicas de:
provisión de bienes, posición social, y destino personal. Estas derivan de un determinado orden económico.
La clase propietaria y su situación está determinada por las diferencias de propiedad. La clase lucrativa y su
situación de clase está determinada por la valorización de bienes y servicios en el mercado. La clase social es
la totalidad de las situaciones de clase entre las cuales un intercambio (personal o en la sucesión de
generaciones) suele ocurrir fácilmente. Existen clases propietarias positivamente privilegiadas (rentistas),
clases propietarias negativamente privilegiadas (serviles, deudores, pobres), y clases medias (poseedores de
propiedades o cualidades de educación). Por otro lado, están las clases lucrativas positivamente privilegiadas
(empresarios), las clases lucrativas negativamente privilegiadas (trabajadores), y las clases medias (artesanos
y campesinos independientes). Las clases sociales son: Proletariado, Pequeña burguesía, Intelligentsia sin
propiedad (expertos profesionales), Propietarios y privilegiados por la educación. La “Situación estamental”
es la pretensión de privilegios positivos o negativos en la consideración social y está basada en: Modo de
vida, Educación, Herencia, y Tradiciones. Estamento es aquel grupo que reclama para sí una organización
social basada en la desigualdad de condiciones, sancionada por el sistema jurídico-político, legitimada
tradicional y teológicamente.
Capítulo 9. La institución estatal racional y los partidos políticos y los parlamentos modernos (sociología
del Estado). El Estado en su sentido racional sólo se da en Occidente. Se funda en la burocracia profesional y
el derecho racional. El Derecho racional proviene del Derecho romano. La importancia del derecho para el
capitalismo es la existencia de la propiedad privada, el derecho contractual, el derecho comercial, etc. El
Mercantilismo fue una política económica estatal originada en el siglo XVI en Occidente. Fue el primer
indicio de una economía principesca racional. El Estado empezó a ser tratado como si constara única y
exclusivamente de empresas capitalistas. Esto colaboró con la formación moderna del poder estatal. Existen
dos formas del mercantilismo: el Monopolístico estamental (Estuardos) y el Nacional (protegían la industria
nacional). Trotsky decía que “todo Estado se basa en la fuerza”. El Estado es el monopolio de la violencia
legítima en un determinado territorio. La política es la aspiración a la participación en el poder o la influencia
en la distribución del poder. El Estado es una relación de dominación con un cuerpo administrativo que posee
los medios de administración. La dominación burocrática separa a los funcionarios de los medios. Los
Príncipe, en contra de los estamentos, se apoyaba en los juristas, la gentry inglesa, y los literatos. Así se dio
la evolución al Estado racional. Los partidos políticos son organizaciones de creación libre, que son los
portadores de la voluntad política ciudadana. Su objeto consiste en la adquisición de votos en las elecciones
para los cargos políticos. Pueden apoyarse en dos principios básicos: organizaciones patrocinadoras de
cargos, o partidos de ideología que se proponen la implantación de ideales con contenido político. Se da una
lucha electoral por los cargos políticos. Aparece la figura del Boss, un empresario político capitalista, que
proporciona votos extendiendo su red, y luego empieza a ascender. Es el hombre que financia la elección.
Trabaja en la oscuridad. No tiene principios políticos fijos, sólo le interesa aquello que pueda proporcionar
votos. Por otra parte, los Parlamentos son hoy el medio de manifestar externamente el mínimo de aprobación
interna necesario para legitimar la dominación. La lucha parlamentaria es la lucha por el poder y la
legitimidad. Todo partido aspira al poder. La posición dominante en la que se encuentran los funcionarios
consiste en el saber. Hay dos clases de “saberes”, el saber profesional/técnico, y el saber relativo al servicio.
El “Parlamentarismo” y la “Democracia” son conceptos que a menudo se encuentran en oposición, pero el
verdadero parlamentarismo sólo es posible en el bipartidismo. Las consecuencias que tiene la
democratización creciente de los medios y organizaciones es la aparición de la Demagogia. El oficio de
demagogo está relacionado con la política de masas. El peligro es el predominio en la política de los
elementos emocionales. La “masa” como tal piensa en el corto plazo, no es fría y calculadora sino emocional
e impulsiva.

31
Centeno - Webber y el Estado latinoamericano.
Weber veía al Estado como una forma o herramienta para la dominación. Pero el Estado también necesita
legitimidad (consentimiento de los dominados). La legitimidad es un medio que permite la dominación. Los
tipos ideales son la dominación patrimonial y la burocrática-legal. En el Estado moderno se reemplazan las
instituciones sostenidas por la tradición por una estructura legal burocrática. El origen del Estado moderno
requiere de 3 condiciones: la competencia geopolítica obliga a los Estados a hacerse fuertes contra las
amenazas exteriores, la dominación burocrática es superior para administrar la complejidad, y el gobierno
burocrático es necesario para la formación y desarrollo del mercado (capitalismo, democracia, burocracia).
Lo que se necesita para ser y conformar una Nación es: un factor objetivo común, que este factor en común
sea considerado algo de valor, este factor en común se transforma en solidaridad frente a los extraños, esta
solidaridad encuentra su expresión dentro de instituciones políticas relacionadas con la comunidad. La
definición del Estado moderno es: un instrumento que puede ser utilizado por un grupo social para asegurar
su dominación sobre otros y obtener privilegios, basado en un monopolio sobre el uso de la violencia
legítima, y en la legitimidad, dentro de un territorio determinado. Se caracteriza por tener un aparato
burocrático-legal por la creación de solidaridades horizontales que dan cabida a la creencia de que representa
puntos de vista e intereses compartidos.

Teóricos para el Final (Elias):

Corcuff - Las nuevas sociologías.


De las estructuras sociales a las interacciones. Norbert Elias (1897-1990) realiza una crítica contra la
oposición clásica entre individuos y sociedad. Para esto, le fue necesario tomar distancia frente a las
tendencias sustancialistas. Elias propone valerse de los recursos de la historia, para poner en perspectiva la
concepción actual del “yo” individual con relación al proceso de individualización. Para Elias, el objeto de la
sociología son los individuos interdependientes. Las nociones de individuo y de sociedad tienen sentido
sociológico sólo subordinados a la noción de interdependencia, que enlazan a los individuos entre sí
(formando un tejido social). El individuo es atravesado por numerosas interrelaciones que se entrecruzan. El
hombre se inserta en redes de relaciones preexistentes. Aquí aparece la noción de Habitus para Elías. Esta
implica una “huella” social sobre la personalidad, es un producto de las diferentes configuraciones que actúa
en cada individuo. Los puntos ciegos de Elias son que le asigna un lugar central a la historicidad. Para él, la
historia de la humanidad nació de múltiples proyectos animada por múltiples finalidades, pero no estaban
planeadas. Toma un esquema evolucionista, tiende a reducir los movimientos de las historias humanas a una
visión unidireccional y unidimensional. Otro punto ciego es que el concepto de interdependencia engloba
formas de relaciones que van de las macro a las micro, pero lo hace mientras permanece ligado al polo
macrosocial. Por eso, su noción de interdependencia está lejos de haber agotado la problemática de lo micro
y lo macro.

32

También podría gustarte