Sergio Gomez Hernandez
LICENCIATURA EN DERECHO
DERECHO CONSTITUCIONAL
JHOANA LUCELY NAVA LOPEZ
Principios y sujetos del juicio de
amparo, conceptos de amparo
28 de octubre del 2024
Los principios fundamentales del Juicio de amparo
1. Principio de instancia de parte agraviada
Se plasma en la fracción I del Artículo 107 de la Constitución, y se encuentra reglamentada en
el artículo 4o. de la Ley de Amparo, es decir que el juicio de amparo sólo puede promoverse
por la parte a quien perjudique la Ley, el Tratado Internacional, el Reglamento o cualquier otro
acto que se reclame.
Este principio es esencial, pues el gobernado es el titular de la acción, es decir, que el
particular (personas físicas y morales y por excepción los órganos de los gobiernos federal y
estatales) tienen a su alcance el instrumento que es el juicio de amparo, para hacer valer sus
garantías individuales.
2. Principio de existencia de agravio personal y directo de carácter jurídico
El perjuicio que sufre el gobernado en su esfera de derechos por el acto de autoridad o acto
reclamado se denomina Agravio. Éste tiene que ser personal, es decir, que recaiga en una
persona determinada; además debe ser directo, afectar la esfera jurídica del quejoso,
asimismo, su realización —pasada, presente o futura de inminente ejecución— debe ser
cierta. El criterio legal a seguir por tener estrecha vinculación es en el sentido de que el juicio
de amparo únicamente puede seguirse por la parte a quien perjudica el acto o la ley que se
reclama.
En el caso de no actualizarse por parte del quejoso, la hipótesis de este principio operará la
causal de improcedencia prevista en las fracciones V ó VI del artículo 73. Si durante la
substanciación del juicio se advirtiese dicha situación, procederá el sobreseimiento previsto
en la fracción III del artículo 74, ambos de la Ley de Amparo.
3. Principio de definitividad
Este principio está regulado en las fracciones III y IV, del Artículo 107 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.
Consiste en la obligación que tiene el quejoso de agotar todos los recursos o medios de
defensa existentes en la ley que rige el acto reclamado antes de iniciar la acción de amparo.
Con este principio se obliga a los gobernados a impugnar los actos de autoridad utilizando los
recursos ordinarios de modo que el amparo sea un medio que proceda sólo en forma
extraordinaria. Estos recursos ordinarios o juicios, que es necesario agotar, deben tener por
efecto modificar o revocar los actos que se impugnen, pues si no tienen ese fin, su utilización
no es obligatoria.
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Sin embargo, este principio no es absoluto, ya que su aplicación y eficacia tiene excepciones
importantes:
• En el caso de deportación o destierro, o en cualquiera de los prohibidos por el artículo
22 constitucional, o importen peligro de privación de vida.
• Tratándose del auto de formal prisión.
• Cuando el acto reclamado viole las garantías que otorgan los artículos 16, 19 y 20
constitucional.
• Cuando en un juicio laboral o civil el quejoso no ha sido emplazado legalmente.
• En amparo contra leyes.
• Cuando el acto reclamado carezca de fundamentación y motivación.
• Si para la suspensión del acto la ley que lo regula exige mayores requisitos que la Ley
de Amparo.
Aunque existe Jurisprudencia —no obstante, la existencia de un posible recurso contra los
actos reclamados— se debe admitir la demanda de amparo sin perjuicio de que, después de
esclarecida la duda, se decrete el sobreseimiento, de esta manera si se analiza la
improcedencia inicialmente no se admitirá la demanda, y si admitida se observa, se decretará
el sobreseimiento.
Ahora bien, si la ley que rige el acto no establece recursos o medio de defensa ordinario, la vía
de amparo se encuentra expedita.
4. Principio de prosecución judicial
El juicio de amparo se tramitará en todas sus partes de acuerdo con el procedimiento legal
correspondiente; los Jueces de Distrito cuidarán que los juicios de amparo no queden
paralizados —especialmente cuando se alegue por los quejosos la aplicación por parte de las
autoridades, de leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema Corte
Justicia de la Nación—, proveyendo lo que corresponda hasta dictar sentencia, y no podrá
archivarse ningún juicio de amparo sin que quede enteramente cumplida la sentencia en que
se haya concedido al agraviado la protección constitucional o sin que apareciere que ya no hay
materia para la ejecución (artículos 113 y 157 de la Ley de Amparo).
5. Principio de relatividad de las sentencias
Consiste en que las sentencias de amparo sólo protegen al quejoso o quejosos que litigan en
el juicio y obligan únicamente a las autoridades señaladas como responsables, aunque a este
respecto, la Jurisprudencia de la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido que
además obligan a las autoridades que por razón de sus funciones tengan que intervenir en la
ejecución del fallo.
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A este respecto, la fracción II del Artículo 107 de la Constitución vigente prevé que "la sentencia
será siempre tal que sólo se ocupe de individuos particulares, limitándose a ampararlos y
protegerlos en el caso especial sobre el que verse la queja, sin hacer una declaración general
respecto de la ley o acto que la motivase" y así se reproduce en el artículo 76 de la Ley de
Amparo.
6. Principio de estricto derecho
Este principio consiste en la obligación que tiene el Tribunal de Amparo, de analizar los
conceptos de violación hechos valer por el quejoso, sin estudiar ni hacer consideraciones de
inconstitucionalidad sobre aspectos no contenidos en la demanda.
7. Principio de la facultad de suplir la queja deficiente
Este principio constituye una excepción al anterior, consiste en el deber que tiene el Juez o
Tribunal de Amparo de suplir la deficiencia de los conceptos de violación expuestos en la
demanda por el quejoso, así como la de los agravios formulados, es decir, es un medio para
hacer valer oficiosamente cualquier aspecto de inconstitucionalidad que encuentre respecto
a los actos reclamados, y sólo opera en los casos previstos en el artículo 76 bis de la Ley de
Amparo.
Será esencial no confundir la suplencia de la queja deficiente con la corrección del error que
por equivocada citación o invocación de la garantía individual el quejoso estime violada, sin
cambiar los hechos expuestos en la demanda.
En el caso de la queja deficiente, el Tribunal de Amparo podrá o deberá perfeccionar la queja o
demanda haciendo valer conceptos de violación que el agraviado no incluyó. Esta facultad es
perfectamente aplicable a la materia agraria si los quejosos o terceros perjudicados en su
caso, son núcleos de población ejidal o comunal, o bien, se trate de ejidatarios o comuneros
en particular, de conformidad con lo que establece el Artículo 107 constitucional, 212 de la Ley
de Amparo y todo el capítulo que a partir de este artículo se refiere a la materia agraria, como
más adelante se expondrá.
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Los sujetos del juicio de amparo
Con fundamento en el artículo 5 de la Ley de amparo los sujetos son:
1. El quejoso, teniendo tal carácter quien aduce ser titular de un derecho subjetivo o de
un interés legítimo individual o colectivo, siempre que alegue que la norma, acto u
omisión reclamados violan los derechos previstos en el artículo 1o de la presente Ley
y con ello se produzca una afectación real y actual a su esfera jurídica, ya sea de
manera directa o en virtud de su especial situación frente al orden jurídico.
La víctima u ofendido del delito podrán tener el carácter de quejosos en los términos
de esta Ley.
2. La autoridad responsable, teniendo tal carácter, con independencia de su naturaleza
formal, la que dicta, ordena, ejecuta o trata de ejecutar el acto que crea, modifica o
extingue situaciones jurídicas en forma unilateral y obligatoria; u omita el acto que de
realizarse crearía, modificaría o extinguiría dichas situaciones jurídicas.
Para los efectos de esta Ley, los particulares tendrán la calidad de autoridad
responsable cuando realicen actos equivalentes a los de autoridad, que afecten
derechos en los términos de esta fracción, y cuyas funciones estén determinadas por
una norma general.
3. El tercero interesado, pudiendo tener tal carácter:
a) La persona que haya gestionado el acto reclamado o tenga interés jurídico en que
subsista;
b) La contraparte del quejoso cuando el acto reclamado emane de un juicio o
controversia del orden judicial, administrativo, agrario o del trabajo; o tratándose de
persona extraña al procedimiento, la que tenga interés contrario al del quejoso;
c) La víctima del delito u ofendido, o quien tenga derecho a la reparación del daño o
a reclamar la responsabilidad civil, cuando el acto reclamado emane de un juicio del
orden penal y afecte de manera directa esa reparación o responsabilidad;
d) El indiciado o procesado cuando el acto reclamado sea el no ejercicio o el
desistimiento de la acción penal por el Ministerio Público;
e) El Ministerio Público que haya intervenido en el procedimiento penal del cual derive
el acto reclamado, siempre y cuando no tenga el carácter de autoridad responsable.
4. El Ministerio Público Federal en todos los juicios, donde podrá interponer los recursos
que señala esta Ley, y los existentes en amparos penales cuando se reclamen
resoluciones de tribunales locales, independientemente de las obligaciones que la
misma ley le precisa para procurar la pronta y expedita administración de justicia.
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Acto reclamado
EL acto reclamado es un requisito obligatorio para la procedencia del amparo; es imputado por
el quejoso a una autoridad y puede ser tanto un acto en sentido estricto como una ley. Son
actos de autoridad los que se traducen “en la ejecución de una decisión proveniente de un
órgano del Estado en ejercicio de su poder de imperio, que trae como consecuencia crear,
modificar o extinguir alguna situación de hecho o de derecho”.
Clasificación:
En atención con el sujeto que emite el acto
De particulares
De autoridad
En atención a la naturaleza del acto reclamado
Positivo
Negativos
Negativos con efectos positivos.
Prohibitivos
Declarativos
En atención a su acreditamiento
Existentes
Inexistentes
Presuntivamente existentes
En cuanto a su consumación
Consumados de modo reparable
Consumados de modo irreparable
En razón de la temporalidad del acto
Pasados
Presentes
Futuros inciertos o probables
Futuros inminentes
En razón de la actuación del quejoso
Expresamente consentidos
Tácitamente consentidos
Derivados de otros consentidos
No consentidos
En relación con su permanencia o conservación
Subsistentes
Insubsistentes
En cuanto al momento en que producen efectos:
Instantáneos
De tracto sucesivo
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Acto de imposible reparación
Se consideran así los actos que “una vez que se han llevado a cabo no permiten restablecer
las coas al estado en que se encontraba antes de que se cometiera la violación, por lo que no
es posible reintegrar al gobernado en el pleno goce de sus garantías constitucionales.
Esto es, se trata de actos que producen violaciones que no pueden ser reparadas material o
jurídicamente, ni aun a pesar del efecto restitutorio de las sentencias de amparo.
Tratándose de este tipo de actos, el amparo y, por ende, la suspensión, son improcedentes, ya
que no tendría objeto alguno que se otorgara al quejoso la protección de la justicia federal ante
la imposibilidad de que el fallo protector surta efectos.
Improcedencia
La improcedencia del juicio de amparo es una cuestión que se refiere a la imposibilidad legal
de ejercer la acción de amparo. Esto puede ocurrir por:
La falta de elementos que hagan jurídicamente posible la acción, como la falta de afectación
al interés jurídico del gobernado.
Circunstancias procesales, como defectos procesales.
Algunos ejemplos de improcedencia en el juicio de amparo son:
Contra normas generales o actos que sean materia de otro juicio de amparo pendiente
de resolución.
Contra normas generales o actos que hayan sido materia de una ejecutoria en otro
juicio de amparo.
Sobreseimiento
El sobreseimiento es una resolución judicial que suspende o termina un proceso judicial. Es
una institución del derecho procesal penal que se puede dar por diferentes motivos, como:
El hecho no se realizó o no se puede atribuir al imputado
El hecho no es típico o existe una causa de justificación
La acción penal se ha extinguido
Falta de pruebas
Incomparecencia de las partes
Bibliografía
[Link]