México,[nota 1] oficialmente Estados Unidos Mexicanos,[14] es un país soberano ubicado en la
parte meridional de América del Norte; su capital y ciudad más poblada es la Ciudad de
México.[15] De acuerdo con la constitución vigente, su forma de gobierno consiste en una
república representativa, democrática, laica y federal, compuesta por 32 entidades federativas
(31 estados y la capital).[16][17][18]
El territorio mexicano tiene una superficie de 1 964 375 km²,[19] por lo que es el decimotercer
país más extenso del mundo y el tercero más grande de América Latina. Limita al norte con
Estados Unidos a lo largo de una frontera de 3152 km, mientras que al sur tiene una frontera
de 956 km con Guatemala y 193 km con Belice. Las costas del país limitan al oeste con el
océano Pacífico y al este con el golfo de México y el mar Caribe, sumando 11 122 km de litoral.
[19]
México ocupa el puesto décimo en la lista de países más poblados del mundo, con una
población estimada en más de 132 millones de personas en 2024.[19] La mayoría de ellas tiene
como lengua materna el español, al que el estado reconoce como lengua nacional junto a 68
lenguas indígenas propias del país,[11] si bien en el mismo se hablan alrededor de 284
variedades lingüísticas.[20][21] Estas cifras convierten a México en el país con mayor número
de hispanohablantes,[22] así como en el séptimo país con mayor diversidad lingüística en el
mundo.[23]
La presencia humana en México se remonta a 30 000 años antes del presente.[24] Como fruto
de miles de años de desarrollo cultural, surgieron en el territorio mexicano las culturas
mesoamericanas, aridoamericanas y oasisamericanas. El actual territorio central de México fue
el principal y mayor escenario del pueblo mexica y, en el sur, del pueblo maya, dos de las
civilizaciones más importantes de la América precolombina. Durante 300 años, la totalidad del
actual territorio formó parte del Virreinato de Nueva España, con capital en la Ciudad de
México, siendo una de las entidades más importantes del Imperio español en América. Tras la
dominación española, Nueva España inició la lucha por su independencia política en 1810, que
culminó en 1821. Posteriormente, durante cerca de un siglo el país se vio envuelto en una
serie de guerras internas e invasiones extranjeras que tuvieron repercusiones en todos los
ámbitos de la vida de los mexicanos. Durante buena parte del siglo XX (principalmente el
segundo tercio) tuvo lugar un periodo de gran crecimiento económico en el marco de una
política dominada por un solo partido político.
En términos macroeconómicos, por producto interno bruto (PIB) es la duodécima economía
mundial y la decimotercera por paridad del poder adquisitivo (PPA) en 2023; en escala
regional, es la segunda economía de América Latina y la cuarta del continente.[25][26] Según
el informe de 2023 de desarrollo humano de la ONU, tiene un índice de desarrollo humano
alto de 0.781, y ocupa el 77.º lugar en el mundo.[27]
México también es uno de los países con mayor diversidad de climas en el mundo,
considerado uno de los diecisiete países megadiversos del planeta, es hogar del 10-12 % de la
biodiversidad mundial[28] y alberga a más de 12 000 especies endémicas.[29]
Según la Organización Mundial del Turismo, México es el principal destino turístico de América
Latina y el sexto más visitado del mundo en 2023.[30] Esto se debe en gran medida a los
treinta y cinco sitios culturales o naturales que son considerados por la Unesco como
Patrimonio de la Humanidad, y es en este sentido el primero en el continente.[31]
Toponimia
Artículo principal: Toponimia de México
Página del Códice Mendoza, donde se representa el glifo de México en el centro del Anáhuac.
México es un topónimo de origen náhuatl cuyo significado es discutido. Deriva del vocablo
náhuatl Mexihko[32] (AFI: [meːʃiʔkoˀ]), que designaba la capital de los mexicas. De acuerdo
con Bernardino de Sahagún (siglo XVI) —quien es la fuente documental más antigua—, el
vocablo significaría ‘el lugar de Mexih’, de Mexitl, donde metl ‘maguey’, cihtli ‘liebre’ y -co
locativo:[33] Mexih o Mexitl, quien fuera un legendario sacerdote nahua, guio a sus seguidores
por la búsqueda de un águila sobre un nopal para la fundación de su ciudad luego de
abandonar la también legendaria Aztlán.
Sin embargo, actualmente la versión más extendida sobre el significado del vocablo es: «el
ombligo de la luna» o «en el lugar del lago de la Luna»,[34] de Metzxicco:[35] metztli (luna),
xictli (ombligo, centro) y -co (locativo), según Cecilio Robelo y Alfonso Caso. Por otra parte,
Sahagún redacta el origen del vocablo de la siguiente forma:
Este nombre mexícatl se decía antiguamente mecitli, componiendose de me, que es metl por
el maguey, y de citli por la liebre, y así se habría de decir mecícatl, y mudándose la c en x
corrómpese y dícese mexícatl. Y la causa del nombre según lo cuentan los viejos es que cuando
vinieron los mexicanos a estas partes traían un caudillo y señor que se llamaba Mécitl, al cual
luego después que nació llamaron citli, liebre; y porque en lugar de cuna lo criaron en una
penca grande de un maguey, de allí adelante llamóse mecitli,...y cuando ya era hombre fue
sacerdote de ídolos, que hablaba personalmente con el demonio (Huitzilopochtli), por lo cual
era tenido en mucho y muy respetado y obedecido de sus vasallos, los cuales tomando su
nombre de su sacerdote se llamaron mexica, o mexicac, según lo cuentan los antiguos.[36]
Francisco Xavier Clavijero sugirió que el topónimo debía interpretarse como «[en el] lugar de
Mexihtli», es decir, de Huitzilopochtli, pues Mexihtli era uno de sus nombres alternativos. En el
mismo texto, Clavijero añade como nota que creyó por algún tiempo que el vocablo significaba
«en el centro del maguey», pero que a través del conocimiento de la historia de los mexicas
llegó a la conclusión de que el topónimo se refiere al dios tutelar de los mexicas.[nota 2]
El primer término o nombre propio con el que se hizo referencia al país, apareció el 6 de
noviembre de 1813 cuando el Congreso de Anáhuac expidió el Acta Solemne de la Declaración
de Independencia de la América Septentrional. Dicha denominación hacía clara referencia al
nombre usado por la Constitución de Cádiz, para delimitar el territorio del Imperio español que
correspondía al Virreinato de Nueva España y sus áreas dependientes (Capitanía General de
Guatemala, Cuba, Florida, Puerto Rico y la parte española de la isla de Santo Domingo —hoy
República Dominicana—), asumiendo con ello, que ese era el espacio geográfico sobre el cual
se constituiría la nueva nación.[38][39][40] Posteriormente el Decreto Constitucional para la
Libertad de la América Mexicana del 22 de octubre de 1814 cambió dicha denominación,
adaptándola con el término «México» (usado como adjetivo), y haciendo uso del mismo como
gentilicio en algunos artículos.
Los documentos que antecedieron a la consumación de la independencia (Plan de Iguala y
Tratados de Córdoba), usaron los dos términos antes mencionados (América Septentrional y
América Mexicana), pero emplearon uno nuevo, al que acreditaban como nombre de la nueva
nación: «Imperio Mejicano».[41][42] El Acta de Independencia del Imperio Mexicano, firmada
el 28 de septiembre de 1821 al consumarse la independencia, estableció definitivamente el
nombre como Imperio Mexicano.[43]
Desde su conformación como Estado federal, el nombre oficial del país es Estados Unidos
Mexicanos, aunque la Constitución de 1824 usaba indistintamente las expresiones «Nación
Mexicana» y «Estados Unidos Mexicanos».[44] La Constitución de 1857 hace oficial el uso del
nombre República Mexicana,[45] pero en el texto se emplea también la expresión «Estados
Unidos Mexicanos».[46] No obstante, el uso generalizado de la síntesis «México», habitual de
todas las denominaciones anteriores, permitió que este prevaleciera como nombre común. La
Constitución vigente, promulgada en 1917, establece que el nombre oficial del país es
«Estados Unidos Mexicanos». En su versión en náhuatl,[47] el nombre oficial es Mexika Sentik
Wexteyowalko,[48] y en su versión en maya yucateco, U Múuchꞌ Péetluꞌumiloꞌob México.[49]
El gentilicio «mexicano» se ha empleado en la lengua española desde el contacto entre
ibéricos y americanos con diferentes sentidos. Para los españoles del siglo XVI, los mexicanos
eran los habitantes de México-Tenochtitlan y su lengua. Durante la época virreinal, algunos
criollos y peninsulares avecindados en Nueva España usaron el gentilicio para denominarse a sí
mismos.[50] Los líderes de la Guerra de Independencia vacilaron tanto en la denominación del
país como de sus habitantes. A partir del Plan de Iguala, el país adoptará definitivamente el
nombre de México y sus habitantes fueron todos mexicanos.
Historia
Artículo principal: Historia de México
Historia de México
México prehispánico (hasta 1519)
Etapa lítica
Aridoamérica, Oasisamérica y Mesoamérica
México español (1519-1821)
Conquista de México (1519-¿?)
México virreinal (1535-1821)
México independentista (1810-1821)
México independiente (1821-actualidad)
Primer imperio (1821-1824)
Primera república federal (1824-1835)
República centralista (1835-1846)
Segunda república federal (1846-1863)
Segundo imperio (1863-1867)
República restaurada (1867-1876)
Porfiriato (1876-1911)
México revolucionario (1910-c. 1917-21)
México posrevolucionario (ut supra-1940)
México contemporáneo (desde 1940)
El territorio actual de México fue descubierto y habitado por grupos de cazadores y
recolectores nómadas hace más de 30 000 años. La historiografía y arqueología mexicana
llama a este periodo etapa lítica; una serie de hallazgos de herramientas y utensilios de piedra,
cuyas antigüedades oscilan entre los años 30 000 a 14 000 a. C. establecen líneas migratorias
desde la región de los actuales noreste y el altiplano central hacia el valle central y el
occidente, prolongadas incluso hasta el suroeste. Alrededor del año 9000 a. C. se desarrollan
los procesos que llevaron a la domesticación de plantas como la calabaza y el huaje[24] en
regiones como el Valle de Tehuacán y la sierra de Tamaulipas. La domesticación del maíz
ocurrió alrededor del quinto milenio antes de la era común y fue un hito que después condujo
al establecimiento de aldeas sedentarias en Mesoamérica.[51][52]
Oasisamérica
Artículo principal: Oasisamérica
Los oasisamericanos fueron cultivadores, aunque las condiciones climatológicas no les
permitían una agricultura muy eficiente y por ello tenían que recurrir a la caza de sapos y
tortugas, y la recolección para complementar su subsistencia. Construyeron grandes aldeas en
Nuevo México y la zona arqueológica de Casas Grandes, en Chihuahua.[53]
Aridoamérica
Artículo principal: Aridoamérica
Los habitantes de la región conocida como Aridoamérica continuaron con su cultura nómada,
aunque mantuvieron contacto con los mesoamericanos. Algunos sitios presentan ocupación
continua desde tiempos muy antiguos, como cueva de la Perra (12 000 a. C.),[54] cueva de la
Candelaria (8000 a. C.),[55] El Conchalito (1000 a. C.)[56] y las cuevas de la sierra de San
Francisco (10 500 a. C.).[57] La historiografía y arqueología contemporánea definen una
extensa zona cultural llamada «Gran Chichimeca» sobre la mayor parte del Altiplano, donde, si
bien no se organizaron sociedades complejas como las mesoamericanas, sostuvieron una serie
de rasgos comunes como las lenguas habladas, el intercambio comercial, las alianzas militares
frente a las civilizaciones del centro y la condición seminómada; destacaron entre las tribus de
la zona (además claro de los chichimecas), los tarahumaras, tepehuanes, pimas y apaches.
Algunos de los pueblos que conformaron las civilizaciones mesoamericanas provienen de esta
región.[58]
Mesoamérica
Artículo principal: Mesoamérica
Olmecas
Artículo principal: Cultura olmeca
Cabeza olmeca colosal de 2.9 m de altura en San Lorenzo, hacia el año 1200 a. C..
Área de desarrollo del pueblo olmeca, una de las seis cunas de la civilización.
El inicio de la civilización mesoamericana se ubica entre el año 2500 a. C., con la aparición de la
alfarería y las primeras aldeas agrícolas,[59] y el 1500 a. C.[60] Durante el Preclásico Medio
(siglos XV-IV a. C.) se difundió la cultura olmeca en toda Mesoamérica.[61] Algunos de sus
centros más importantes fueron La Venta y Tres Zapotes. Se dedicaron a la agricultura,
principalmente al cultivo del maíz y algodón.
El centro olmeca más antiguo registrado es San Lorenzo, fue construido en el año 1150 a. C. en
el actual municipio de Texistepec, situado en la cuenca del río Coatzacoalcos, en el estado de
Veracruz; en este lugar comenzó el florecimiento de la cultura olmeca, ya que es de esta época
de la que datan la mayor parte de las esculturas y elementos arquitectónicos que caracterizan
a la civilización, muchos de los cuales se conservan en ahí mismo. San Lorenzo fue saqueado en
el año 900 a. C., y las esculturas monumentales sufrieron un intento de destrucción; algunas se
enterraron, y otras fueron trasladadas al centro ceremonial La Venta.
La Venta fue el centro ceremonial más importante de esta cultura, esta ciudad es el primer
trazo arquitectónico planificado en el México antiguo. Destaca su gran arquitectura
monumental, y sus ofrendas hechas de jade. Cuenta con la pirámide más antigua de
Mesoamérica, y también se han encontrado las características cabezas colosales y tronos.
El centro ceremonial de Tres Zapotes fue el último en desarrollarse. Es el más conocido porque
fue el que sobrevivió hasta una época más cercana, pero la civilización olmeca que se
desarrolló aquí fue una cultura ya en decadencia, no el esplendor que vivió en los centros
ceremoniales anteriores.
Se piensa que los olmecas fueron invadidos por algún pueblo rival, lo que ocasionó el
abandono y la destrucción de algunas ciudades; con lo cual se cree que se diseminó a través de
migraciones. Se dispersaron en diferentes lugares: unos se dirigieron a la región maya, otros
marcharon al centro y otros hacia el norte. Los que se integraron en el centro fueron a la
ciudad Cuicuilco, pero desapareció por la erupción del volcán Xitle; por eso se vieron obligados
a viajar a otros lugares así llegaron a partes de los estados de Morelos, México, Oaxaca y
Chiapas.[62][63]
Teotihuacanos
Artículo principal: Cultura teotihuacana
Vista de la Pirámide del Sol en Teotihuacán.
El periodo clásico abarca del año 200 al 900 d. C., en este periodo las civilizaciones
mesoamericanas alcanzaron su máximo desarrollo cultural. Se construyeron los mayores
basamentos piramidales de toda Mesoamérica, como la Pirámide del Sol en Teotihuacán en el
actual Estado de México o el Templo de la Serpiente Bicéfala en Tikal.
Las ciudades en esta etapa crecieron mucho hasta alcanzar su máxima población, como
Teotihuacán (Estado de México), Monte Albán en Oaxaca y Tikal; estas ciudades mantuvieron
estrechas alianzas matrimoniales, comerciales y políticas entre los reyes-sacerdotes; esto se
conoce, porque en la entrada de cada uno había monumentos de piedra que significaban la
llegada de embajadores teotihuacanos; asimismo en Teotihuacán se han encontrado
productos mayas y zapotecos como la cerámica, cuentas de jade, conchas y caracoles marinos.
[64]
Teotihuacán se convirtió en la ciudad principal de este periodo, estaba situada en la zona del
altiplano central, lo que permitió a sus habitantes aprovechar los recursos naturales, como la
obsidiana para fabricar armas, herramientas y utensilios. Además tenían dioses de la lluvia y de
la fertilidad como Quetzalcóatl (Que significa "serpiente emplumada") y Tláloc (que significa
"néctar de la tierra", aunque a este Dios también lo veneraban en la cultura maya y zapoteca).
Los artesanos obtenían de la zona distintos materiales como: jade, obsidiana gris, obsidiana
verde, cristal volcánico negro, concha y hueso. Con ello elaboraron vasijas, ollas, platos, vasos,
ornamentos, cuchillos, máscaras, collares y distintas figuras.
Dios Tláloc descrito en el Códice Borgia, en atuendo de guerra. Portando un Atlátl, Chimalli y
un Ichcahuipilli de cuerpo completo (armadura flexible).
Los teotihuacanos expresaban lo que veían por medio de la escultura, cerámica y la pintura. En
fachadas representaban la deidad de Tláloc y la serpiente emplumada, relacionados con la
lluvia y la fertilidad respectivamente, así como otros personajes importantes para ellos.
Los teotihuacanos eran politeístas, tenían los siguientes dioses:
Tláloc: Fue el dios de la lluvia y hay teorías que también era el dios de la fertilidad y la tierra.
Fue representado como humano-animal, con un tocado de plumas y dos grandes colmillos
además de dos ojos grandes y saltones.
Quetzalcóatl: Fue el dios de los vientos. Su nombre significa: La Serpiente Emplumada, era
representado como una serpiente gigante.
Chalchiuhticue: Fue la diosa de los lagos y de los ríos. Fue representada con un tocado de
plumas un collar y piel naranja.
Huehuetotl: Fue el dios del fuego, esposo de Chalchiuhticue. Fue representado como un señor
viejo. Fue la reencarnación de los volcanes y la sabiduría.
Se desconoce la decadencia de la cultura teotihuacana, algunos investigadores dicen que pudo
ser por la sobreexplotación de recursos naturales, invasiones de otros pueblos y algunos
conflictos internos.
En su sociedad estaba dividida en: reyes-sacerdotes, guerreros, comerciantes, agricultores,
pescadores, artesanos, esclavos de guerra y tributos de sacrificios.
Teotihuacán se considera la ciudad principal de Mesoamérica clásica, además de la Pirámide
del Sol y la Pirámide de la Luna, también destaca el templo de Quetzalcóatl.[65]