Diezmos Parte 1
Introducción
El diezmo es ofrendar la decima parte de nuestros ingresos económicos para el sostenimiento de la
obra de Dios en la iglesia local a la que pertenecemos.
La gran mayoría de las iglesias cristianas han enseñando el diezmo como algo que Dios pide de su
pueblo, basándose principalmente en Malaquías capitulo 3:10 “Traed todos los diezmos al alfolí y haya
alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las
ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”
Cuando hablamos de dinero en la iglesia es un tema delicado y muy incomodo para muchos. Mucha
gente tiene la idea de que las iglesias existen para sacar el dinero a la gente, o que el dinero y los
diezmos son para el pastor, pero en las iglesias sanas y obedientes a Dios, esto no sucede así. La
Biblia misma nos advierte que habrán falsos maestros que harán lucro con las cosas de Dios, 2 Pedro
2:2-3 dice "por culpa de estos falsos maestros, se hablará mal del camino de la verdad, y por avaricia
harán mercadería de ustedes con palabras fingidas." Esto es algo de lo cual debemos cuidarnos y
asegurarnos que estamos en una iglesia sana que predica la sana doctrina.
El tema del diezmo y la ofrenda es un tema importante para nuestros tiempos, pues por un lado están
quienes mal usando la Biblia, abusan y utilizan la fe como fuente de ganancia y lucro, por el otro
existen quienes también mal usando la Biblia, rechazan la responsabilidad de dar del fruto de nuestros
ingresos para sostener la obra de Dios que realiza la iglesia local.
La Doctrina de la Prosperidad
La falsa doctrina de la prosperidad que surgió principalmente a partir de los años 1970s ha penetrado
a muchísimas iglesias, enseñando que Dios desea la riqueza o la prosperidad financiera de todos sus
hijos, usualmente la manera de lograrla es “pactando con Dios a través del dinero que damos”,
generalmente en estas iglesias se enfatiza el dinero excesivamente y constantemente. Es importante
reafirmar que el propósito de la salvación de Cristo no es que seamos prósperos financieramente, sino
algo mucho mas valioso, que tengamos reconciliación con Dios y que nuestro carácter sea conformado
al de Cristo (2 Corintios 5:17-18; Efesios 4:12-13).
La Motivación de Dar
Es muy importante saber que cuando damos para sostener la obra de Dios, la motivación con la que
damos es muy importante. El Señor Jesús dijo en Mateo 6:2-4 que no debemos dar para que la gente
vea, o para recibir el reconocimiento de otros, debemos dar de todo corazón motivados por el
agradecimiento a Dios por lo que ya nos ha dado, porque le amamos a El, y anhelamos que su obra
sea hecha, y es entonces cuando el Señor Jesús dice que nuestro Padre celestial nos recompensará
en publico (Mateo 6:4), esa recompensa puede o no ser de provision financiera, pero es evidente que
dar con sinceridad y por amor hace que el Padre se alegre y desee bendecir a sus hijos.
Los Argumentos en Contra del Diezmo:
Existen cuatro argumentos que se usan en contra del diezmo:
1. El diezmo era un asunto del Antiguo Pacto, parte del pacto de Dios con su pueblo Israel, los
cristianos no estamos bajo ese pacto por lo que nunca fue algo para nosotros hoy. Ni una sola vez el
Nuevo Testamento nos dice que debemos diezmar (a esto algunos erradamente añaden que aquellos
que practican el diezmo están buscando guardar la ley y ser salvos al hacerlo, cuando la motivación de
esas iglesias al diezmar no es guardar la ley sino sostener la obra local.)
2. El diezmo nunca fue dinero, era dar la decima parte del cultivo que se producía y de los animales
generados. El alfolí mencionado en Malaquías 3:10 no era un platillo para recoger ofrendas sino un
almacén de granos o alimentos.
3. Se asume que el diezmo no era para los pobres, sino para los que tenían cultivos y ganado. Por eso
esta mal que hoy le pidan a la gente que son pobres que diezmen (claro esta que la mayoría de la
gente se pondrá bajo la categoría de pobres y se sentirán exentos de dar, pero el Antiguo Testamento
no dice que el diezmo no era para los pobres, el mandato es dado a todo Israel pobre o rico que
cosechara aunque fuera poco y fuera pobre).
4. El diezmo no siempre se daba todo, también se podía consumir y comer y era también para dar a
los pobres, no siempre al templo (aquí hay un error de confusión que aclararemos).
Respuesta a los Argumentos en Contra del Diezmo:
A estos argumentos mencionados respondemos lo siguiente:
1. Es cierto que no estamos bajo el pacto del Antiguo Testamento que era para Israel y que el Nuevo
Testamento nunca nos manda diezmar, pero si nos manda a dar conforme a lo que recibimos.
2. Aunque el diezmo no era dinero, sino que era en especie, cultivos cosechados y animales
generados, estos animales, granos y alimentos representaban las entradas económicas de la cultura
antigua. Se utilizaba un sistema de trueque o intercambio comercial de productos y la gente misma
trabajaba por comida. Los granos y animales diezmados eran sus ingresos y sustento.
3. En el Antiguo Testamento existían tres tipos de diezmo:
El tema del diezmo causa confusión cuando nos damos cuentas que se mencionan diezmos para
distintos propósitos,
a. Un diezmo permanente para los levitas y sacerdotes (Números 18:21); destinado para sostener el
servicio a Dios para sostener a los que sirven a Dios y a sus familias (Levitas y Sacerdotes).
b. Un diezmo para ir al templo una vez al año con la familia a adorar a Dios, y comer en el
templo (Deuteronomio 14:22-27).
c. Un diezmo cada tercer año para compartir comida con los extranjeros, los huérfanos (niños
abandonados o sin padres) y viudas pobres (Deuteronomio 14:22-27).
Entonces cada año había dos diezmos, uno destinado a los levitas, y otro para sufragar los gastos de
viajar al templo una vez al año, y uno que se daba solo cada tercer año para los pobres. Esto significa
que el Israelita promedio daba el 23% de sus ingresos cada año. Como existían varias temporadas de
cosechas, trigo, cebada, higos, aceitunas, algodón, y varias temporadas de nacimiento de crías de
ganado, asumimos que el diezmo se traía varias veces en el año, no solo una vez: de esta manera se
mantenían alimentados los levitas y sacerdotes para poder servir.
Es lo mismo que sucede en nuestro tiempo con los cristianos que practican el diezmo, dan al recibir
sus ingresos mensuales o quincenales, como diría el Apóstol Pablo en 1ª de Corintios 16:2 “cada
primer día de la semana cada uno aparte algo según haya prosperado”, o como en la oración del rey
David para recolectar fondos para construir el templo dijo “de lo recibido de tu mano te damos” (1
Crónicas 29:14).
Muchos de los ataques en contra del diezmo se basan en que buscan clarificar a los cristianos que el
diezmo no era dinero y que se podía comer y disfrutar. Pero pensando que los demás cristianos son
ignorantes en esto, ellos mismos pecan con ignorancia también, pues si se trata de ser exactos con lo
que la Ley pedía, no era solamente el diezmo sino el 23% y además de esto los israelitas ofrendaban
a Dios en muchas otras ocasiones, las primicias de sus cultivos, el primogénito de sus animales, y
varias otras ofrendas voluntarias y obligatorias ocasionales como ofrendas de paz o comunión, u
ofrendas por el pecado y holocaustos listados en el libro de Levítico. ¿Tienen los que hoy denuncian el
diezmo basados en estos argumentos el corazón de dar a Dios el 23% de sus ingresos? ¿Son
personas dadivosas y generosas que constantemente están pensando en ayudar a avanzar con sus
ingresos la obra de Dios o ayudar a los pobres?
En la reciente oposición contra el diezmo existen generalmente dos tipos de opositores:
1. Gente que ha sido explotada financieramente y esta harta de la manipulación de falsos maestros o
iglesias abusivas. Que cada vez que van a la iglesia se la pasan hablando de dinero y todo el énfasis
es en el dinero, en pactar, en que Dios reprenderá al devorador, etc. Nuestra sugerencia es que si
estas en una iglesias así busques otra iglesia con sana doctrina.
2. Gente que más que apoyar la Biblia desea encontrar bases para justificar el no hacer algo que no
quieren hacer. Personas que lo que buscan al denunciar el diezmo, es justificar su falta de
generosidad, su falta de amor y su falta de fidelidad a Dios con los recursos que Dios les ha confiado.
1. Jamás debemos olvidar que el diezmo fue instituido por Dios mismo.
Dios deseaba que los levitas y sus familias que le servían facilitando la adoración del pueblo, fueran
sostenidos por el pueblo mismo, y que los Israelitas con sus ingresos o sustento mostraran su fidelidad
y amor de una forma tangible. Se asume que eso honra a Dios y lleva a Dios a bendecir a aquel que
da. Por eso en el libro de Proverbios un padre aconseja a sus hijo y al lector: Proverbios 3:9-
10 "Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros
con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto."
2. El diezmo fue practicado desde antes de ser dada la Ley.
Es cierto que la Ley de Israel no es nuestra Ley, sin embargo el diezmo muestra un principio que
alegra el corazón de Dios. Cuando amamos a alguien invertimos nuestro tiempo y recursos en quien o
en lo que amamos. Es por eso que cuatrocientos años antes de que fuera dada la Ley de Dos a
Moisés, en Génesis 14:20, Abraham ofreció a Dios la decima parte de un botín de guerra al sacerdote
Melquisedec “Y le dio Abram el diezmo de todo” al sacerdote de Dios Melquisedec, tras derrotar a los
cinco reyes que habían secuestrado a su sobrino Lot. Muchos objetan que solo se menciona esta
ocasión, sin embargo la Biblia no es exhaustiva, es decir, no nos narra absolutamente todo lo que
sucedió en la vida de Abraham, pero basta con esta ocasión para darnos cuenta que por lo menos una
vez y probablemente otras tantas no mencionadas Abraham diezmó recursos obtenidos.
También el nieto de Abraham Jacob hizo un pacto con Dios en donde le prometió los diezmos si Dios
le bendecía en Génesis 28:22 “Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo
que me des, te daré el diezmo.” Esos dos pasajes de Génesis nos dejan ver que el diezmo era un
principio anterior a la Ley, es mas desde el inicio de la humanidad observamos en Génesis 4:3-4 que
“Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los
primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos.” Y el Señor miró con agrado a Abel y a su
ofrenda. No se menciona el diezmo pero si se menciona que era una primicia, una parte o porción de
los primeros recursos recibidos.
3. El Señor Jesucristo Mismo Dijo Que El Diezmo era Necesario o No Debía Ser Descuidado:
Hay gente que critica el diezmo como algo del Antiguo Testamento, sin embargo, dar con amor y
generosidad a Dios o para la obra de Dios es un principio de Dios, y del Nuevo Testamento mismo,
Cristo mismo bajo el Antiguo pacto, les dijo a los religiosos de su época que diezmar era algo
necesario siempre que no se olvidaran del amor y la misericordia.
Mateo 23:23 “!!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y
el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario
hacer, sin dejar de hacer aquello.”
4. Las razones por las que Dios pidió El diezmo bajo la Ley siguen siendo necesarias bajo el
Nuevo Pacto en Cristo.
El diezmo era para los levitas y sacerdotes, para que aquellos que servían a Dios pudieran dedicarse
de tiempo completo al servicio a Dios y del pueblo. Una pregunta importante para nuestro tiempo es
¿Existe hoy la misma necesidad que existía en el tiempo Bíblico del tabernáculo de reunión y del
templo? ¿Existen hoy gastos financieros que las iglesias deben cubrir para poder hacer posible la
reunión de los creyentes para funcionar como iglesia? La respuesta es un rotundo Si.
Desde luego que las iglesias podrían reunirse en cientos de reuniones pequeñas en hogares, sin
maestros o predicadores pagados, y de esa forma la obra de Dios pudiera hacerse sin costar nada,
claro las personas tendrían que ofrendar el espacio de su casa, y los servidores las horas de su tiempo
en servir, pero la realidad es que las iglesias crecen y no hay nada contrario a la Escritura en reunirse
en lugares mas grandes y en que el pueblo de Dios sistemáticamente apoye para el sostenimiento
financiero de su iglesia local. Observamos en Hechos 2 que mas de 120 discípulos de Jesús estaban
reunidos en el día del Pentecostés y posteriormente el apóstol Pedro predicó al aire libre a mas de
3,000 personas. Cristo mismo en mas de una ocasión tuvo reuniones de mas de 5,000 personas.
También es cierto que mientras mas crezca una congregación mas requiere de lideres que den
dirección y entrenamiento que dedican su tiempo total a la obra.
Desde luego que la iglesia no es un templo físico sino una reunion de personas salvas que siguen a
Jesucristo como su Señor y le sirven, sin embargo esas personas deben reunirse en algún lugar y
necesitan herramientas para hacer posible la reunion de muchas personas. Desde luego que la
remuneración económica jamas debe ser la motivación de un siervo de Dios pero aquellos que
responden por gracia al llamado de Dios descubrirán que la obra de Dios requiere horas y horas de
servicio que requieren enfoque total. Es mi convicción que aunque todos somos llamados a servir sin
esperar nada a cambio, las necesidades de la iglesia primera que vemos en el libro de Hechos son
distintas a la iglesia actual, es difícil reunirnos al aire libre sin un permiso, sin equipo de sonido, se
espera hoy que la iglesia provea actividades para los niños y los jóvenes que causan gastos, tenemos
el internet en donde la gente escucha a todo tipo de predicadores muy preparados y esperan que sus
predicadores se preparen y dediquen tiempo para estudiar y servirles con sana y buena instrucción
bíblica. No es lo mismo administrar una iglesia en un hogar o grupos de 10 a 30 que a una iglesia ya
de 50 personas o a grupos de 100, 200, o iglesias de miles de personas.
Dice Números 18:21 “Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por
heredad, a cambio por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de
reunión.”
“Ese a cambio” es muy importante, pues al servir en el tabernáculo se dedicaban a ello y no a poder
cultivar la tierra o trabajar. El día de hoy existen miles de pastores y misioneros que han renunciado a
todo para servir al Señor. el pastor promedio trabaja 55 horas a la semana en el ministerio ¿Cómo será
posible que se sostenga y a su familia si se ha dedicado a servir al Señor en vez de trabajar para vivir?
Ese a cambio es, se le dará un sueldo para sobrevivir a cambio del trabajo secular que dejó de hacer
para poder servir. Algunos erradamente citan Juan 10:11-14 como un pasaje que supuestamente
muestra que a Dios no le agrada que los que sirven reciban salario: 11 "Yo soy el buen pastor; el buen
pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias
las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así
que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; y
conozco mis ovejas, y las mías me conocen." Sin embargo este pasaje nada en absoluto tiene que ver
con que un ministro reciba un sueldo. El Señor hace referencia a Ezequiel 34 en donde los falsos
líderes de Israel fueron malos pastores pero Dios mismo vendrá y los pastoreara, Dios vino en Cristo y
El es el buen pastor, el es el dueño de las ovejas, un empleado a sueldo las abandona y no les
importan pero el da su vida por ellas y las defiende. La referencia al asalariado no es una referencia en
contra de recibir una remuneración para vivir de aquellos que de todo corazón y por los motivos
correctos han respondido el llamado, sino una referencia a que Jesus es el dueño y a diferencia de los
líderes religiosos falsos del pueblo, el daría su vida por sus ovejas. Claro que el pasaje es aplicable si
hay falsos líderes que están en el ministerio por las razones incorrectas.
Reconocemos que esto es controversial para mucho, que regularmente citan el pasaje de Hechos 20
donde el apóstol Pablo dice que sus manos le sirvieron para trabajar sin ser carga a las nuevas
iglesias a las que llevaba el evangelio. Es obvio entender que cuando el apóstol Pablo llevaba el
evangelio a nuevos creyentes no pedía sustento alguno para que no fueran mal interpretadas sus
intenciones, es por eso que trabajaba mientras se relacionaba en el nuevo lugar y dejaba establecida
una iglesia.
Hechos 20:33-35 33 “Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. 34 Antes vosotros sabéis que
para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. 35 En
todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras
del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.”
Muchos esperan que sus pastores hagan lo mismo, pero olvidan lo que Pablo les dice a los Corintios
en 2 Corintios 11:8 “He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros.” El
apóstol Pablo les reclama que nunca le sostuvieron sino que tuvo que depender de ayuda económica
externa. Evidencia de esto lo vemos en Filipenses 4:16 “pues aun a Tesalónica me enviasteis una y
otra vez para mis necesidades.”
En Lucas 10 el Señor Jesucristo envió a 70 de sus discípulos de dos en dos, les pidió que al ir a otras
aldeas y lugares buscaran un hogar receptivo para enseñarles y les pidió que fueran a ese lugar y que
en ese hogar les dieran alojamiento y comida, lo que representaba su sustento, es bajo ese contexto
que dice en Lucas 10:7 “Y hospédense en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que les den;
porque el obrero es digno de su salario.” Claro que el salario era alimento y sustento, pero para esto
mismo trabajaba el hombre antiguo, lo cual no esta muy alejado de la realidad actual, en donde el
sueldo monetario nos alcanza solo para pagar un lugar donde esta, los alimentos y las cosas
necesarias para subsistir.
El apóstol Pablo dejó a Timoteo en Éfeso encargándole nombrar ancianos o pastores y allí le escribe
las siguientes instrucciones en 1 Timoteo 5:17-18 “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por
dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No
pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.” El contexto inmediato es el
sostenimiento financiero de las viudas de la iglesia que no tenían familia que pudiera ayudarles, el
contexto o lo que significa doble honor es honrarles con respeto pero también proveyendo el sustento
financiero para sus pastores.
El apóstol Pablo mismo les reclamó a los Corintios en 1 Corintios 9:11, 13-14 11 "Si nosotros
sembramos entre ustedes lo espiritual, ¿es gran cosa si segáramos de ustedes lo material? 13 ¿No
saben que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del
altar participan? 14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del
evangelio.”
Es muy importante considerar estos pasajes porque aunque el siervo de Dios jamas debe servir
motivado por una remuneración, la realidad practica es que el ministerio demanda horas y horas de
servicio para ser efectivos y esos siervos de Dios necesitan que se les asigne un sueldo justo y digno.
Muchos por ignorancia, por falta de amor, o quizás solo por un entendimiento errado juzgan mal que
un ministro reciba sueldo, pero no tiene la menor idea de lo que requiere el llamado al ministerio, se va
mucho mas fácil desde afuera, 1700 pastores renuncian al pastorado cada año en Estados Unidos
solamente, mas de 20,000, pues es un llamado difícil que requiere enfoque total 24/7, muchas veces a
costa de descuidar a su propia familia y su salud, es por eso que muchos pastores terminan con
ataques cardiacos o embolias y muchas veces abandonados en la edad de su ancianidad. Trabajar
con personas es difícil, las personas somos imperfectas, complejas e impredecibles. Hay pastores que
abusan de sus iglesias, pero también iglesias que abusan de sus pastores. Gloria a Dios por pastores
fieles, que tienen integridad y aman a Dios y a su iglesia, por favor si tienes un pastor así, valoralo,
amalo y sean justos con el si tu iglesia puede remunerarle justamente y aun generosamente. La
mayoría de los pastores obedecieron a Dios en su llamado dejando a un lado sus trabajos, su
profesión o aun un negocio prospero. Estoy convencido que la mayoría de los pastores ganarían
muchísimo mas remuneración financiera secularmente que en el pastorado, así que muy
probablemente tu pastor esta pastoreando por obediencia a Dios y no por recibir un sueldo. Si tienes
un pastor abusivo entonces busca otra iglesia con sana doctrina, pero si tienes un buen pastor valoralo
y apoyalo.
El Dar del Nuevo Testamento: El Cristiano Debe Dar Regularmente, Generosamente, y
Consistentemente:
En 1a Corintios 16:2 el apóstol Pablo pide a la iglesia de Corinto que levanten una ofrenda para los
creyentes en Jerusalén debido a una sequia y hambre por la que estaban pasando y les dice: “Cada
primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado.”
El principio es que aparten algo según hayan prosperado, o sea según Dios les haya bendecido. ¿La
pregunta es cuánto es eso? ¿Que porción de lo que prosperamos es aceptable? ¿5%, 10%, 20%,
30%? Es allí donde el mandato de Dios del diezmo bajo el Antiguo pacto arroja luz, es por eso que
muchos cristianos diezmamos por voluntad propia, porque aunque vivimos bajo el tiempo del Nuevo
Testamento, la decima parte fue algo que Dios mismo pidió, es algo que no es mucho como para
afectarnos en nuestros gastos de sobrevivencia, pero que tampoco es poco como para no mostrar un
esfuerzo de amor que hace una diferencia en la obra de Dios. En realidad a Dios no le damos 10%, el
nos lo ha dado todo el 100% de lo que tenemos y la vida misma que no tiene precio.
Independientemente de si el diezmo es o no para hoy, el Nuevo Testamento bajo el cual estamos
contiene muchos llamados a no poner la vista en las riquezas y ha ser dadivosos.
Si el obrero es digno de su salario, dicho por Jesús mismo, ¿como podrá un obrero de Dios recibir
sustento si no damos? Es mas, podemos olvidarnos del diezmo, Jesús vio con agrado a la viuda que
dio todo lo que tenia:
Marcos 12:44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo
que tenía, todo su sustento.
Jesús mostro que esa acción era buena, un ejemplo a seguir. La viuda era pobre, y dio todo lo que
tenia, no el 10% sin embargo el Señor Jesús elogio esa acción como agradable ante los ojos de Dios.
Cristo pudo haber dicho que estaba mal, que el templo estaba sacándole el dinero a los pobres. Sin
embargo vio con agrado lo que hizo aquella viuda y precisamente vio con desagrado lo que aquellos
que argumentan contra el diezmo hacen “dar de lo que les sobra y no sacrificialmente o con
generosidad”.
En el asunto del diezmo olvidémonos si era un asestar bajo la Ley, el apóstol Pablo dijo que es mas
bienaventurado dar que recibir. Y bajo la gracia, el campeón defensor de estar bajo la gracia dijo que
el que siembra escasamente escasamente segara y el que siembra abundantemente abundantemente
segara.
10% es mucho menos que 30% y 30% seria un estándar adecuado.
Aunque no estamos bajo el pacto de Israel podemos afirmar sin temor a errar que fue Dios mismo el
que pidió a su pueblo la decima parte de sus bendiciones, y que Dios se complacía en ello. Nunca
podemos darle demás a Dios que nos ha dado todo, como diría el rey David en 1 Crónicas 29:14 “Pero
¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer[a] tan generosamente todo esto?
Porque de ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de tu mano te damos.” Todo lo que damos a la
obra de Dios son recursos que el nos ha dado. Dar es una acción voluntaria que es motivada por una
convicción personal de amor, de gratitud y de responsabilidad en sostener la obra de Dios.
Observe lo que el apóstol Pablo les dijo a los Corintios sobre dar:
2 Corintios 9:6-9 6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el
que siembra generosamente, generosamente también segará. 7 Cada uno dé como propuso en su
corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios
para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo
lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”
Observaciones:
No debemos dar para recibir de Dios mas, pero si existe una correlación en donde Dios honra
lo que de por amor generosamente, “el que siembra generosamente, generosamente también
segará”.
Debemos dar conforme hemos decidido en nuestro corazón.
No debemos dar con tristeza de dar ni por sentirnos obligados (por necesidad).
Es importante dar porque Dios se agrada mucho de eso, El ama al que da con alegría y
generosidad.
Aunque damos, Dios es poderoso para hacer que abunde en nosotros toda bendición a fin de
que tengamos lo que necesitamos, a fin de que abundemos en la buena obra de seguir dando.
Dar es una forma tangible y real de mostrar nuestro amor, y fidelidad a Dios, porque nos cuesta. Si no
confías en Dios con tus finanzas no le has dado todo tu corazón.
El diezmo y la ofrenda son importantes porque:
Son una muestra tangible y real, de nuestro amor a Dios y nuestro compromiso con El.
Mostramos que Dios realmente es nuestra prioridad, no solo de labios para afuera.
Muestra una actitud de agradecimiento y dependencia de Dios.
Es una contribución que es voluntaria pero que hace posible que nuestra iglesia pueda existir,
operar, servir, tocar vidas, y sostener misioneros alrededor del mundo.
Dios Bendice Al Que Da de Corazón con Alegría
Un principio del diezmo es que Dios te va a ayudar a tener más con menos. Diezmar nos ayuda a ser
un mejor administrador de los recursos que Dios nos permite tener.
Diezmar requiere fe y confianza en Dios. Un gran temor de muchos es "no me alcanza para dar", pero
algo maravilloso que descubren aquellos que aprenden a ser agradecidos y generosos con Dios es
que de una forma inexplicable Dios hace que tus recursos te alcancen aun mas que cuando no
diezmabas. Si creemos que diezmando el dinero no nos va a alcanzar, la realidad es que no
diezmando menos nos alcanza. Es un principio comprobado por muchos cristianos fieles.
Cuando descubrimos este principio es incomodo, nos duele, no le gusta a nuestra naturaleza carnal,
tenemos necesidades y no tenemos todo lo que deseamos, pero cuando sometemos nuestra vida a
Dios aprendemos a dar con alegría y descubrimos al hacerlo que Dios bendice de muchas maneras
más nuestra vida y aun económicamente, porque Dios honra a los que le honran (1 Samuel 2:30).
Si basamos el diezmar en nuestras posibilidades, la realidad es que aunque Dios nos diera mucho
más, nunca nos va a alcanzar porque siempre habrá cosas en que gastar más dinero. Al tener más
dinero tendemos a gastar más, comprar un mejor auto, tener un mejor departamento o casa, contratar
un paquete de cable más caro, un servicio de celular más completo, etc, y otra vez diríamos "es que
no me alcanza". La realidad es que la Biblia dice:
Lucas 16:10 El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy
poco, también es injusto en lo mucho.
En las iglesias sanas existe un ministerio de administración financiera sano, el diezmo no va al pastor,
y el pastor no tiene acceso al dinero, ni lo cuenta, ni lo maneja, ni es para él, ni para nadie que cuenta
o administra el dinero. El dinero sostiene la renta o pago de compra del lugar, agua, luz, ministerios
diversos de la iglesia y sueldos de empleados de tiempo total o parcial.
Dios ha llamado a cada cristiano a servir a Dios, las iglesias sanas que crecen y alcanzan personas
para Cristo tienen un promedio de 45% a 70% de sus miembros involucrados en servir en algún
ministerio por lo menos una vez al mes. Pero en muchas iglesias llega la necesidad que para poder
coordinar a todos los servidores y la administración de los ministerios se necesitan muchas horas de
trabajo y coordinación que no siempre los voluntarios pueden dar. Los expertos en administración de
organizaciones religiosas sin fines de lucro, o iglesias, aconsejan que una iglesia para funcionar
óptimamente debe tener alguien empleado por cada 100 a 150 personas en asistencia, además de
todos los que por amor donan su tiempo y servicio voluntariamente. Eso requiere fondos financieros
para sostener a esas personas que pondrán 30 a 70 horas semanales trabajando para hacer posible la
labor de la iglesia.
Ejemplo de Estados Unidos:
Hay iglesias de 10,000 congregantes que se ven en la necesidad de emplear hasta 200 personas
además de los miles de voluntarios con los que cuentan. Una iglesia de 10,000 miembros por ejemplo,
requiere 1000 voluntarios en el ministerio de niños durante un mes, y por lo menos 500 voluntarios
facilitadores de grupos de vida estudiando la Biblia entre semana. Una iglesia de este tamaño gastaría
alrededor de medio millón de dólares por mes para sostener sueldos de los empleados de tiempo
completo que trabajan cada semana para hacer posible el ministerio y requeriría un edificio de
alrededor de 20 millones de dólares que sostenga 5,000 asientos teniendo dos o tres servicios los
domingos. Esto muestra los gastos enormes que se requieren cubrir. Por ejemplo la iglesia de Willow
Creek en Chicago Illinois, tiene un presupuesto de 30 millones de dólares anuales que necesita para
poder operar, sostienen misioneros, tienen todo un edificio enorme para dar a los necesitados, a las
madres solteras y familias en necesidad.
Por eso para una iglesia poder avanzar necesita de la fidelidad en dar a Dios de sus miembros. Dios
no necesita nuestro dinero, pero existen gastos que sostener al hacer una buena labor en la obra de
Dios. Las ofrendas sostienen y avanzan la visión de la iglesia que tiene el propósito de alcanzar más
personas para Cristo y hacer discípulos de Él, Dios usa nuestros recursos para transformar vidas y
familias. Los recursos hacen posible tener un lugar para reunirnos, pagar sueldos de gente que se
dedica de tiempo completo para llevar adelante la obra que la iglesia hace pues dedican 40 a 60 horas
semanales y tienen familias que sostener, cubre los gastos mensuales de mantenimiento del edificio y
mantenimiento de ministerios, así como hace posible el apoyo de miles de misioneros alrededor del
mundo.
2 Corintios 9:6-7 El que siembra escasamente, también cosechará escasamente; y el que siembra
generosamente, abundantemente también cosechará. Cada uno debe dar lo que en su corazón ha
decidido dar, y no lo haga con tristeza ni por obligación, porque Dios ama a los que dan con alegría.
Recuerda es algo voluntario y personal entre tú y Dios, así como la oración lo es. El diezmo no es una
Ley para nosotros hoy pero Dios pide que demos conforme hayamos prosperado y que demos con
alegría y generosidad, esos son principios que Dios mismo estableció.
Malaquías 3:10 El Señor Todopoderoso dice: «Traigan todos los diezmos al granero del templo y así
habrá alimento en mi casa. Pónganme a prueba en esto y vean si no abro las ventanas del cielo para
derramar sobre ustedes una lluvia de bendiciones en abundancia hasta que sobreabunde.
Esperamos que esta lectura haya sido instructiva en el tema del diezmo y en explicar la importancia de
comprometerse con Dios en ser parte de su iglesia.