Embargo
Está contemplado dentro de las normas procesales (arts. 531 y sig. LN)
Cuando hablamos de embargo, veremos el embargo preventivo, aquel que
corresponde a un crédito exigible
Embargo preventivo del buque es una medida cautelar, no confundir el embargo,
con el privilegio de la hipoteca, en el que se circunscribe el derecho real de
garantía
Es una medida cautelar supeditada a la declaración de ese crédito
Interdicción de salida o interdicción de navegar, que es la indisponibilidad jurídica
de ese buque, es decir, que el propietario o armador de ese buque no lo puede
utilizar, no lo puede hacer navegar
El embargo es una medida precautoria de carácter procesal ordenada por un juez
en virtud de la cual se afecta un bien, en este caso el buque, al pago de un crédito
y que genera la indisponibilidad jurídica del bien y una preferencia en el cobro. En
el caso del embargo de buque, la figura de carácter procesal adquiere gran
importancia, porque es un potente instrumento jurídico para obtener el cobro de
un crédito, considerando que el embargo sumado a la interdicción de salida evita
que el buque se sustraiga de la jurisdicción, además de establecer su
indisponibilidad jurídica
Tiene un carácter excepcional: la expedición debe continuar, el buque está
destinado a navegar, es decir, que se respete ese principio dinámico del buque,
con lo cual, todas las medidas de embargo preventivo + interdicción, es de
carácter absolutamente restrictiva, es decir, muy excepcional
Institución particularista
Por otra parte, el embargo de buque es una medida que se pide y se ordena con
urgencia, considerando que en muchos casos la salida del buque puede estar
próxima y cualquier demora puede desbaratar la posibilidad de garantizar el
crédito mediante el embargo e interdicción de salida. Por tal motivo, los requisitos
para decretar un embargo se han morigerado en el ámbito del derecho de la
navegación. Estamos ante una figura propia del derecho procesal a la cual las
necesidades de la navegación le imponen urgencia ante un buque que puede
zarpar y dan notas especiales al embargo preventivo de buque: una de ellas; por
ejemplo, es la medida accesoria de interdicción de salida
Se exige tanto peligro en la demora como verosimilitud en el derecho. Se
consideró un motivo de peligro en la demora la extinción del privilegio por el
transcurso del término de un año si no se embarga el buque y el transcurso del
plazo de tres meses en el supuesto de enajenación voluntaria1. Además de
urgencia en la medida, debe haber verosimilitud en el derecho que se pretende
resguardar, pero ello no supone la plena prueba de los presupuestos
trascendentales de la pretensión objeto del litigio. No obstante, la procedencia del
embargo preventivo requiere presentación de documentos que demuestren prima
facie su fundamento
Dos hipótesis, la LN distingue según sea buque de bandera nacional o buque de
bandera extranjera
Buque de bandera nacional
Art. 531. “Los buques de bandera nacional pueden ser embargados
preventivamente en cualquier puerto de la República por créditos privilegiados y
por otros créditos en el puerto donde su propietario tenga su domicilio o
establecimiento principal.
El embargo por crédito ajeno al buque, a su explotación o a la navegación, debe
reunir, para su procedencia, los requisitos exigidos por la ley común”.
Tres hipótesis diferentes:
1. Embargo preventivo por créditos privilegiados
Este art. establece que en cualquier puerto del país un buque de bandera
nacional puede ser embargado preventivamente por créditos privilegiados en
cualquier puerto de la República.
Establece que los buques de bandera nacional pueden ser embargados
preventivamente en cualquier punto de la República por créditos privilegiados.
Podría pensarse que esta regla, permite embargar un buque nacional por créditos
privilegiados en cualquier puerto del país, porque aun cuando su propietario no
encuentre domicilio en dicho puerto, el capitán tendrá conocimiento del crédito
que motiva el embargo por tratarse de un crédito privilegiado y,
consecuentemente, con estrecha vinculación con la explotación del buque 4. Sin
embargo, esa fundamentación no explica la regla del art. 531, párr. I o, porque el
buque podría encontrarse en un puerto y el embargo requerirse en otro.
Simplemente pareciera que la Ley de la Navegación impone una norma de
competencia respecto de qué tribunales decretarán el embargo, que podrán ser
los ubicados en cualquier puerto de la República en caso de créditos privilegiados.
En tales tribunales podrá requerirse que se ordene el embargo, se encuentre el
buque en ese puerto o no.
Como los privilegios se rigen por la ley de la bandera del buque (art. 598), y
tratándose de buques de bandera nacional, los privilegios que determinarán la
procedencia del embargo del buque son los consagrados por los arts. 476 y 477.
2. Embargo preventivo por créditos marítimos no privilegiados
El parr. 2 establece que por otros créditos que no sean privilegiados, el buque
puede ser embargado preventivamente en el puerto donde su propietario
tenga su domicilio o establecimiento principal. Se trata de créditos que no se
encuentran entre los créditos privilegiados que enumeran los arts. 476 y 477,
sino de otros créditos marítimos, pero no privilegiados sobre el buque.
Se trata de créditos no privilegiados pero vinculados con la explotación del
buque.
Ahora bien, la extensa enumeración del art. 476 abarca un conjunto amplísimo de
créditos marítimos privilegiados. Por lo tanto, son pocos los créditos marítimos no
privilegiados y, consecuentemente, son también escasos los supuestos en los
cuales se requiere acudir a esta norma que exige que el buque sea embargado en
el puerto del domicilio o establecimiento principal del propietario para fundar el
embargo de buque.
Podríamos mencionar como ejemplos, el crédito por cobro de la prima del contrato
de seguro de casco y maquinaria
3. Créditos ajenos al buque: requisitos del derecho común
El último párrafo exige para embargar preventivamente por créditos ajenos al
buque, a su explotación o a la navegación, que se reúnan los requisitos de
procedencia del derecho procesal común (peligro en la demora, verosimilitud en el
derecho, contracautela)
Esta regla es muy importante. Primero, porque remite a los requisitos de las
normas procesales civiles y comerciales para que proceda un embargo por
créditos ajenos a la explotación o a la navegación del buque. Entonces, si para los
créditos ajenos al buque se exige que se presenten los requisitos de la ley común,
a contrario sensu, para que proceda el embargo preventivo de buques nacionales
por créditos vinculados con el buque, su navegación o explotación, no se necesita
reunir los requisitos de la legislación procesal civil y comercial. De esta forma, la
urgencia con la cual la medida se peticiona y se ordena, impone este
apartamiento de la legislación civil y comercial común, lo que constituye una nota
particularista de esta figura procesal.
Buque de bandera extranjera
Art. 532. “Los buques extranjeros surtos en puertos de la República, pueden ser
embargados preventivamente:
a) Por créditos privilegiados;
b) Por deudas contraídas en territorio nacional en utilidad del mismo buque,
o de otro buque que pertenezca o haya pertenecido, cuando se originó el crédito,
al mismo propietario;
c) Por deudas originadas en la actividad del buque, o por otros créditos
ajenos a ésta, cuando sean exigibles ante los tribunales del país ”.
Este art. contempla tres supuestos de embargo preventivo de buque extranjero
que se encuentren en puertos de la República o en sus aguas jurisdiccionales
1. Embargo preventivo por buques privilegiados
Cuando hablamos de créditos privilegiados, no nos referimos a la aplicación del
art. 476, porque hay una norma específica de DIPr que establece que los
privilegios marítimos se rigen por la ley del pabellón; por lo cual, para el embargo
preventivo de un buque extranjero con crédito privilegiado, va a ser privilegiado
según la ley del país
Con la reforma del CCYCN, el juez puede establecer el contenido de esa ley, o
bien, pedir a las partes que cada una funde su propia ley
En regla general, cuando hablamos de créditos privilegiados hay convenios
internacionales, el problema es que no todos los países ratifican, pero hay una
coincidencia en el Estado del …, a lo mejor hay una disparidad en el orden
Para determinar si el crédito es privilegiado o no deberá estarse a lo que dispone
la bandera del buque, que es la ley que rige los privilegios (art. 598).
2. Embargo preventivo por deudas contraídas en territorio nacional en
utilidad del buque
Son créditos marítimos o vinculados con el buque o su explotación, porque
la norma exige que hayan sido contraídos en utilidad de aquél. Pero, a su vez,
no deben ser créditos privilegiados
Son créditos marítimos o vinculados con el buque pero que no son
privilegiados, poniendo como ejemplo los mismos mencionados al analizar el
párr. 2, art, 531, sin perjuicio de señalar que la calificación del crédito como no
privilegiado será conferida por la ley del pabellón del buque (art. 598) y no
por los arts. 476 ni 477 de la Ley de la Navegación.
Además de créditos no privilegiados contraídos en utilidad del buque, las deudas
deben haber sido contraídas en territorio nacional, como lo exige la norma.
Aun cuando la redacción de la norma sea confusa, se desprende que pueden
embargarse preventivamente:
1) el buque en cuya utilidad se generó el crédito u
2) otro buque que pertenezca al mismo propietario del buque que originó el
crédito, u
3) otro buque del mismo propietario al que haya pertenecido el buque que
generó el crédito.
Es decir, se puede embargar no sólo el buque que originó el crédito sino otros
buques denominados “hermanos”, del mismo propietario. Pero, obviamente, para
que ello sea así, debe acreditarse que pertenecen al mismo propietario
Tiene que ser del mismo propietario al momento de generar el crédito
Cuando el generador del crédito es un buque locado, donde el deudor de la
obligación es el armador, el embargo puede recaer sobre otro buque, propiedad
del armador o del locatario al momento de la generación del crédito (se podría
embargar el buque locado u otro buque que sea propiedad del propietario o
armador); por la teoría de personalización del buque
3. Embargo preventivo por créditos vinculados o ajenos a la actividad
del buque cuando sean exigibles ante los tribunales del país
El art. 532, inc. c), establece la posibilidad de embargar buques extranjeros por
créditos incluso no vinculados con la actividad del buque, cuando sean
competentes los tribunales del país para conocer las causas por los créditos que
se pretenden afianzar.
Contracautela
Art. 538. “El tribunal que decrete alguno de los embargos por créditos marítimos
previstos en este capítulo, puede exigir al embargante caución suficiente para
responder de los daños y perjuicios que pudiere ocasionar la medida, siempre que
la caución exigida no implique convertir en ilusorio el derecho del solicitante a
obtener el embargo del buque. A tal efecto tendrá en cuenta la naturaleza del
juicio, la solvencia de quien solicite la medida, la necesidad de asegurar su
eventual derecho y la de prevenir al mismo tiempo y dentro de lo posible, los
perjuicios que aquélla pueda irrogar al embargado por haberse pedido sin derecho
y, especialmente, si el buque embargado integra una línea regular de navegación.
Tratándose de créditos comunes, la caución se ajustará a lo que disponga la ley
procesal.
El tribunal puede arbitrar las medidas que estime conducentes para evitar trabar la
navegación, siempre que se garanticen los derechos del solicitante”.
El embargo indebido puede generar daños y perjuicios al embargado, sin que sea
necesaria, por parte de éste, la acreditación exacta de los perjuicios que pudiera
causar la medida. Es por esto que el art. 538 faculta al juez embargante a exigir
caución suficiente para responder por los daños y perjuicios que pueda causar el
embargo y consecuente indisponibilidad e interdicción de salida del buque.
Para fijar la contracautela que deberá otorgarse a satisfacción del juzgado deben
tenerse en cuenta las siguientes pautas que fija el art. 538:
a) prevenir los perjuicios que pueda ocasionar la medida si hubiera sido pedida
sin derecho;
b) que la contracautela no implique tomar- ilusorio el derecho del embaí-gante 28;
c) la naturaleza del juicio;
d) la solvencia de quien peticiona el embargo;
e) la necesidad de asegurar el derecho del embargante;
f) prevenir perjuicios si el buque integra una línea regular- de navegación.
Se ha sostenido que la caución juratoria no tiene en la práctica mayor relevancia,
por lo cual se exigió caución real atendiendo al monto del embargo 26 * 28 29,
siendo admisible que se preste mediante un seguro de caución30. Por otra parte,
el art. 538 de la Ley de la Navegación no distingue si el embargo implica o no
interdicción de salida del buque
Art. 541. “No pueden ser objeto de embargo ni de interdicción de salida:
a) Los buques de guerra nacionales o extranjeros, y los buques en
construcción destinados a incorporarse a los efectivos militares de un
estado;
b) Todo otro buque afectado al servicio del poder público del Estado
nacional, de una provincia o de una municipalidad y los demás buques de
propiedad o explotados por el Estado nacional, una provincia o una
municipalidad si el propietario o explotador renuncia a ampararse en la
limitación de responsabilidad prevista en el Título III, Capítulo I, Sección 4ª.
Tampoco pueden ser embargados los buques afectados al servicio del poder
público de un estado extranjero;
c) Los buques cargados, prontos para zarpar, salvo que la deuda respectiva
haya sido contraída para reparar, aprestar y aprovisionar el buque para ese
viaje o sea posterior a la carga del buque”.
Es un límite al derecho a embargar, con su fundamento en: la expedición debe
continuar, el buque debe estar destinado a la navegación. El buque listo para
zarpar no puede ser embargado, salvo que sea un crédito generado para esa
expedición
Inembargabilidad absoluta: buques públicos
(Libro del profe) Son absolutamente inembargables los buques públicos, tanto
nacionales como extranjeros, es decir, los “...afectados al servicio del poder
público...”
incluyen a los buques de guerra, nacionales y extranjeros, a los buques en
construcción destinados a incorporarse a los efectivos militares de un Estado y a
todo otro buque afectado al servicio del poder público del Estado nacional, de una
provincia o de una municipalidad
La inembargabilidad es absoluta porque no son embargables en ningún caso al no
establecerse excepción alguna.
Inembargabilidad relativa
Son situaciones en las cuales los buques, que normalmente son embargables, se
toman, por diversos motivos, en inembargables, a saber:
1) Buques privados pero pertenecientes al Estado nacional, provincial o
municipal, si el propietario renuncia a ampararse en la limitación de
responsabilidad del propietario armador
2) Buques cargados y listos para zarpar; en este caso prevalecen los
intereses afectados por el embargo, como la mercadería cargada. Esta
regla es consecuencia del principio según el cual “la expedición debe
cumplirse”; determinar cuando el buque se encuentra cargado y listo para
zarpar es una cuestión de hecho que dependerá de las circunstancias de!
caso, pero pueden tomarse como pautas, la finalización de la operación de
carga, la presencia de remolcadores, el despacho aduanero del buque, el
despacho por parte de la Prefectura Naval argentina, etcétera. Sin
embargo, aun los buques cargados y listos para zarpar pueden ser
embargados en los siguientes casos:
1) cuando la deuda haya sido contraída para:
reparar el buque o
aprestarlo (el art. 541, c, incorrectamente dice “y”) o
aprovisionarlo,
o 2) cuando el crédito sea posterior a la carga del buque.
En estos casos, como los créditos han sido contraídos para permitir la expedición
(reparar, aprestar, aprovisionar o créditos posteriores a la carga), es razonable
que en tales casos se pueda embargar el buque porque de lo contrario esos
créditos no se contraerían por imposibilidad de garantizarlos con un embargo
frente a un. Buque cargado y listo para zarpar, perjudicando al acreedor, pero
también afectando a los demás intereses involucrados en la aventura marítima
que no obtendrán las reparaciones o provisiones necesarias para que el buque
zarpe. Es decir que estas excepciones son impuestas por el mismo principio
según el cual “la expedición debe cumplirse”, que consagró la regla, por la cual los
buques cargados y listos para zarpar son inembargables. Otro caso de
inembargabilidad relativa es el de los buques afectados al servicio posta
Art. 539. “El embargo se practicará mediante oficio que debe librar el juez
embargante a la autoridad marítima, a los efectos de su anotación en los
respectivos registros. Si se trata de un buque de matrícula nacional, su salida
debe ser impedida si se dispone la interdicción de navegar.
Esta última medida se encuentra implícita en el embargo que se dicte contra un
buque de bandera extranjera. A pedido de parte, el tribunal puede disponer el
inventario de las pertenencias del buque”.
La traba de la medida ordenada por el juez se comunica a la Prefectura Naval
argentina a cargo del Registro Nacional de Buques por medio de oficio librado por
el juez embargante (art. 539, párr. I). De estar firmado por el secretario, deberá
llevar transcripción del auto que ordena el embargo (art. 8, c, de la ley 19.170). En
el Registro Nacional de Buques, División Dominio, se debe tomar razón de todo
documento que ordene embargo tanto de buques nacionales como extranjeros
(art. 1 c, de la ley 19.3 70). A su vez, más precisamente es función de la División
Dominio, inscribir los mandamientos u oficios judiciales que ordenen embargos de
buques o artefactos navales o cualquier otra medida judicial que afecte la libre
disponibilidad de buques o artefactos navales tanto de la matrícula nacional como
extranjeros.
El art. 36 de la ley 19.170 establece que la inscripción del embargo quedará
cancelada de oficio en forma automática por el mero transcurso del término de
cinco años desde la fecha de su asiento, si no fuera reinscripto. La inscripción del
embargo tiene por efecto dar publicidad a la medida y, consecuentemente, éste es
oponible a terceros.
Efectos del embargo preventivo
Los efectos del embargo preventivo trabado son los propios de cualquier
embargo: imponen la indisponibilidad jurídica del bien, por un lado, y dan
preferencia de primer embargante en orden cronológico a la traba de la medida
respectiva, por el otro
INTERDICCIÓN DE SALIDA
La interdicción de salida es una medida accesoria al embargo que impide su
salida de puerto. La interdicción de salida de un buque extranjero se encuentra
implícita en la orden de embargo, considerando que el embargo no se trabará en
registro alguno y que, consecuentemente, sin la interdicción la medida carecería
de la fuerza necesaria para afianzar el crédito. Contrariamente, respecto de un
buque nacional, se presume que volverá a puertos nacionales y, en consecuencia,
debe ser pedida y ordenada expresamente por el juez. Se ha dicho que la Ley de
la Navegación intenta evitar perjuicios innecesarios cuando se puede garantizar el
crédito mediante el embargo exclusivamente, sin la interdicción de salida, excepto
que existan motivos que justifiquen la medida accesoria de interdicción de
navegar del buque nacional. Sin embargo, también se decretó la interdicción de
salida de buques de bandera nacional porque se consideró que de esa forma se
fortalece la garantía que confiere el embargo, evitando que se contraigan nuevos
créditos privilegiados y que se someta al buque a los riesgos inherentes a la
navegación, a los cuales no resulta ajeno el de bandera nacional.
La interdicción de navegar tiene por objeto evitar que la garantía se frustre al
impedir:
1) que el buque se sustraiga de la jurisdicción;
2) que el buque se pierda navegando al exponerse a los riesgos de la navegación
3) que el buque contraiga nuevos créditos privilegiados preferidos a los anteriores
La interdicción de salida impide la continuidad de explotación, es una medida que
genera daños a quien explota el buque interdicto. Ante ello se sostuvo que el
deudor tiene la facultad de reclamar su cese dando fianza suficiente para
mantener la intangibilidad de la garantía
Caducidad del embargo
El art. 519, párr. 2, establece que las medidas cautelares ordenadas y trabadas
antes del proceso caducarán si no se promoviera la demanda correspondiente
dentro de los diez días contados a partir de la intimación judicial que se practicará
a pedido de parte interesada. Esta solución es distinta a la prevista por el art. 207,
CPCCN, que no requiere intimación para que el plazo comience a correr.