Dispensa
Dispensa
INTRODUCCION.
Para una sana interpretación de las Sagradas Escrituras es indispensable reconocer una serie de
principios que están presentes en los tratos de Dios con el hombre. El estudio de las dispensaciones incluye el
reconocimiento de los pactos de Dios, los distintos juicios así como los tres grupos de personas que reciben
una clara distinción en los tratos de Dios.
Las dispensaciones que ahora nos afectan más directamente son las de la Ley, de la Gracia y el Reino
Prometido o Milenio. Pero Dios declara que “toda Escritura es útil...” 2 Ti. 3:16; y que: “estas cosas les
acontecieron en figura, y son escritas para nuestra admonición” 1 Co. 10:11. Por tanto es necesario notar el
carácter de cada una de las dispensaciones. Sus diferencias y sus semejanzas unas con otras y su parte en el
Plan de los Siglos. Haciendo esto, evitaremos muchas aplicaciones erróneas de las Escrituras y nos
sujetaremos mejor a la voluntad de Dios.
A. Principio dispensacional.
1. Importancia.
El que no obtiene una clara comprensión de las dispensaciones, no tendrá un cabal entendimiento del
Libro de Dios, sino hallará confusión y aparente contradicción. Las palabras a Timoteo en 2 Ti. 2:15 son
traducidas en una versión “que divide correctamente”, y en el N.T. griego dice, “corta derecho”: es decir
“que distingue bien la Palabra de verdad”.
2. Definición.
Una dispensación es un período de tiempo de duración variable durante el cual Dios trata con el
hombre de una manera particular, tocante al pecado y a la responsabilidad humana. Según C. I. Scofield, cada
dispensación puede ser considerada como una prueba del hombre natural, y cada una termina con el juicio que
indica su fracaso completo. La palabra “dispensación”, administración en “Mayordomía”, “siglos”, “día del
Señor” se halla en Ef. 3:9; Ef. 2:7; Hch. 2:20.
3. División.
Las Escrituras dividen el tiempo, que es “una isla en medio del mar de la eternidad” en siete períodos
desiguales. Estudiamos éstos que comprenden desde la creación de Adán hasta el “cielo nuevo y tierra nueva”
de Ap. 21:1 bajo las denominaciones de:
EDISUB Dispensaciones 2
De estas dispensaciones, cinco ya han pasado; vivimos en el final de la sexta, y la séptima y última en
perspectiva inmediata.
» Capítulo Primero
I. LA DISPENSACION DE LA INOCENCIA.
A. Duración.
Desde la creación hasta la caída. Gn. 1:26-2:25. El tiempo en días o en años no está revelado en la his-
toria divina.
B. El hombre
1. Su estado.
El estado del hombre era de inocencia. Adán no conocía ni el bien ni el mal. No era santo ni pecador,
sino libre para escoger entre el bien y el mal cuando éstos se les presentasen.
2. Su condición.
El hombre tenía que escoger entre creer la Palabra de Dios o los dichos de Satanás.
El quiso creer a Satanás antes que a Dios. Santanás dijo: “seréis como dioses”, y “no moriréis”. había
determinado que la tierra se poblara de seres caídos.
Estas mismas mentiras son el fundamento de la apostasía moderna. Muchos de los “ismos” y cismas
del día de hoy se podrían trazar hasta el versículo que se acaba de citar (Gn. 3:14), como el “Eddysmo”,
falsamente llamado “Ciencia Cristiana”, que en efecto dice: “seréis como dioses”, El “Russelismo” o
Testigos de Jehová que dicen “no moriréis” y el “Modernismo” que dice: “¿Ha dicho Dios?”.
5. Condición moral.
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En la promesa del Mesías, Simiente de la mujer y de su triunfo final. al considerar los juicios divinos
se ve la necesidad de un Salvador. Nótase que la profecía nació en la hora del fracaso humano.
A. Duración.
Desde la caída hasta el diluvio. Gn. 3-7. (Algunos calculan este período de tiempo como 1500 años,
otros 1656, pero ninguna de estas clasificaciones en cuanto a tiempo pueden tomarse como terminantes pues se
basan en cálculos hechos sobre las genealogías, lo cual no constituye una base categórica)
B. El Hombre.
1. Su estado.
a. Caído, con experiencia del bien y del mal y gobernado por su conciencia.
b. Expulsado del Jardín del Edén; detenido fuera por una espada flameante.
c. Los sucesos de esta dispensación revelan los resultados de ser guiado
solamente por la conciencia humana.
2. Responsabilidad Humana.
El hombre había de escoger entre hacer el bien o el mal. Insistió en hacer el mal.
4. Condición moral.
Desde el diluvio hasta Babel. (Gn. 8:1-11:9) (427 años). Noé era justo; el único que Dios podía hallar
justificado por la fe. Gn. 6:8; 8:20. Se salvó con otros siete: su esposa, sus tres hijos y tres nueras. He.
11:7; 1 P. 3:20.
B. El hombre.
Dios otorgó a Noé el dominio que Adán ejercía en la primera dispensación, el de gobernar la tierra
para Dios. No terminará hasta que Dios tome las riendas del gobierno. Ap. 11:15. Incluía la potestad de la
pena capital. Asesinar a un ser hecho a la semejanza de Dios es una afrenta a Dios.
a. Noé.
El que no puede gobernarse a sí mismo, no puede gobernar a los demás. La ruina de Noé fue la
borrachera.
3. Condición moral.
C. Misericordia Divina.
A pesar de su idolatría, Dios les tuvo misericordia y buscó a un hombre que le creyera y le obedeciera.
Gn. 15:6;12:1.
IV. DISPENSACION DE LA PROMESA.
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A. Duración.
B. Condición de Abraham.
Su familia era idólatra. Jos. 24:2; Gn. 31:30-53. Su fe empezó al salir de Ur. Fue contado justo cuando
creyó a Dios tocante a su hijo. Gn. 15:6; He. 11:17-19; Jn. 8:6; Ro. 4:3-5.
D. El hombre.
Toda la familia de Jacob descendió a Egipto aún sin embargo con el permiso divino.
3. Condición Moral.
E. Misericordia Divina.
V. LA DISPENSACION DE LA LEY.
A. Duración.
B. El Hombre.
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Debían guardar la ley (los diez mandamientos y ordenanzas sociales y civiles. Era sólo para Israel
(Ro. 2:12; 9:4; Lv. 18:5; Dt. 4:8)).
No guardaron la ley y por fin crucificaron al único Ser que jamás la violó.
Resultado del Fracaso Humano (2 R. 17:1-6, 20; 25:1-11)
4. Condición moral.
C. Misericordia Divina.
Se demuestra en que el juicio divino sobre Jerusalén y la nación, no cayó sobre ellos hasta cuarenta
años después de la crucifixión de Cristo.
A. Duración
Tiempo de duración desde el descenso del Espíritu Santo, hasta la venida de Cristo, tiempo desconocido por el
hombre.
. (Hch. 1:7) tomos: Los Hechos y las Epístolas.
B. El hombre.
1. Su condición.
Al principio de esta dispensación: perdidos. (Ro. 3:9-20; Ef. 2:1-3, 11, 12) Dos clases de hombres:
pecadores salvos y pecadores perdidos.
2. Responsabilidad Humana.
El hombre debe creer en el Señor Jesucristo para esto no se salva por sus obras como medio sino para
las obras como el fruto de la fe en Cristo. (Jn. 3:16; 3:36; Hch. 16:31; Jn. 1:11-12; Ro. 4:5; 5:1, 2; Ef. 2:8,9;
Gá. 5:6; Tit. 3:5).
3. Fracaso Humano.
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Los hombres se hacen amadores de sí mismos, del dinero y del placer, más que de
Dios. (2 Ti. 3:1-7)
Teniendo una forma de piedad, mas sin la eficacia de ella.
Por la incredulidad hacen a Dios mentiroso, lo cual es el fracaso más malo y estupendo de todas las
dispensaciones. (1 Jn. 5:10).
Dios los entrega a su incredulidad y a los frutos de ella. (1 Ti. 4:1-3; 2 Ti. 4:3,4)
4. Condición Moral.
C. Misericordia Divina.
Dios ha provisto salvación para todos, al alcance del que cree; y mandó al Espíritu Santo para
convencer al mundo de pecado, de la justicia y del juicio. (Jn. 16:8-11)
A. Duración.
Desde la segunda venida hasta el juicio del Trono Blanco; mil años y más. (Sal. 2, 11; Ap. 20:1-
7; 2 Ti. 2:12; 2 Ts. 1:6-10; Ap. 5:10; Is 9).
B. El Hombre.
1. Condición.
En el principio de esta dispensación (bajo el reino y gobierno de Cristo en Persona) (Hch. 15:14-17;
Sal. 67:4; 86:9; Zac. 14:17)
2. Responsabilidad Humana.
Para creer en el Señor Jesucristo (Jn. 3:16; 3:36; Hch. 16:31; Jn. 1:11-12; Ro. 4:5; 5:1, 2; Ef. 2:8, 9;
Mt. 24:29, 30; Is. 24:23; Sal. 67:4; 86:9; Zac. 14:17)
3. Fracaso Humano.
Algunos prestarán obediencia fingida. Brotará una breve rebelión al fin de los mil años, cuando
Satanás reaparezca. (Sal. 66:3; Ap. 20:7-9)
3. Su condición Moral.
C. Misericordia Divina.
Habrá Cielos nuevos y Tierra nueva en que mora la justicia. (Ap. 21)
En cada dispensación la inclinación del hombre es para alejarse de Dios. La responsabilidad humana es
para creer la Palabra de Dios y obedecerle. Al fin de cada dispensación Dios entrega al hombre a su propio
camino.
» Capítulo Segundo
Hay declaraciones en la Biblia que aparentemente se contradicen. Para evitar esta confusión se deben
observar las siguientes reglas:
1. Se debe interpretar cada A. Observando la dispensación.
declaración según la dispensación
Ejemplos:
a la que se refiere, y también
distinguir las cosas que difieren (Comp. Mt. 10:5, 6 con Mr. 16:15) Cristo dio la primera
dentro de la misma dispensación. orden antes que se hiciera evidente que los judíos le
rechazarían: la
segunda, después de su resurrección.
(Comp. Lc. 9:3 y Mt .10:9, 10 con Lc. 22:36) Las palabras “Mas ahora...” señalan la diferencia.
Esta regla es aplicable.
(Comp. Jl. 3:10; Is. 2:4 y 2 Ti 3:1) Son diferentes, porque se refieren a la Tribulación, la
Dispensación del Reino, y de la Gracia, respectivamente.
(Comp. Sal. 58:10 con Ro. 12:17-21) Pertenecen a la Dispensación de la Ley y de la Gracia
respectivamente.
(Comp. Ap. 20:12 con 2 Co. 5:10) El primero se refiere al Juicio del Trono Blanco y a la
cuestión de la salvación; el segundo, al galardón del creyente salvo.
Ejemplos:
El Adventismo del Séptimo Día introduce a la Dispensación de Gracia Divina, las demandas de la
Ley. Véase (Ro. 7:4-6; Gá. 3:1-4; Ro. 6:14; Col. 2:16)
Los llamados Testigos de Jehová (seguidores del “pastor” Rusell y del juez Rutherford), y varias
otras sectas tratan de imponer el gobierno teocrático del A.T. en el día presente.
Los legalistas y ritualistas entre las iglesias evangélicas constantemente mezclan las cosas de las
otras dispensaciones con las de la Dispensación de Gracia.
3. No debe sobreponer a
Ejemplos:
ninguna dispensación la verdad
particular de una dispensación La iglesia pertenece a esta presente dispensación, y Abel,
que todavía le es futura. Noé, Abraham, etc., no son de la iglesia.
» Capítulo Tercero
A. Pacto.
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1. Definición.
Bíblicamente: un acuerdo, obligación o vínculo entre hombre y hombre, o entre Dios y el hombre. Es
más que un convenio, porque en este caso el énfasis está por el lado divino. Pero el pacto no es válido en pleno
sentido si el hombre no lo acepta. Dios en su gracia se echa la obligación de hacer ciertas cosas por el hombre.
2. Clases de Pactos.
a. Condicional.
Su cumplimiento depende en parte del hombre, (Ex. 19:5, “Si diereis oído a mi voz, y guardares mi
pacto...” (la formula del Pacto de la Ley.)
b. Incondicional.
Su cumplimiento depende solamente de Dios. Gn. 9.11-17. No hay condición por el lado humano.
Nótese aquí el futuro de promesa repetido.
Los pactos tienen una relación clara con las dispensaciones, pero no coinciden en sus límites de
tiempo.
A. Su constitución.
(Gn. 1:28-30; 2:15-17). Ordena la vida del hombre en Edén, y en su relación con Dios.
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B. Contenido.
2. Condición.
Fue hecho con Adán en Edén antes de la expulsión. Es incondicional y consiste de una maldición y una
promesa. Sirve para ordenar la vida del hombre fuera de Edén. (Distínganse los Querubines, que tienen que
ver con la santidad de Dios, y los Serafines, con la inmundicia del pueblo. (Is. 6)
B. Contenido.
MALDICIONES Y SENTENCIAS
Sobre: Consistió en:
Satanás. Una humillación pronunciada (3:14)
EDISUB Dispensaciones 13
1. Promesa.
Hecho con Noé después de su salida del arca. Es incondicional, y su señal o símbolo es el arco iris.
Noé era más entendido que Adán, porque había visto que Dios podía destruir como también crear.
El y su familia no eran ignorantes. Adoraban a dios, y no el arca.
El sacrificio de Noé subió a Dios en olor de suavidad, y constituyó la base sobre la cual Dios hizo
pacto con él. (Gn. 8:20)
B. Contenido.
Dios promete no volver a maldecir la Tierra. 8:21. Reconoce que el hombre es pecaminoso y peca,
sin embargo promete no maldecir la Tierra por esta causa.
Promete no volver a destruir todo ser viviente por inundación. (Gn. 8:20-22 comp. 2 P. 3:10, 11).
El orden de las estaciones durará. (8:22)
Noé y su familia reciben orden para poblar de nuevo la Tierra. (9:1)
De nuevo el hombre se encarga del dominio sobre la creación animal. (L9:3) Esta restricción es un
medio higiénico; y señala la santidad de la sangre de Cristo.
Se establece la pena capital. (9:69). Levantar mano contra un ser humano es rebeldía contra Dios.
Antes, Dios castigaba al asesino (4:9-16); ahora, pasa este derecho al hombre. Es una ley nunca
abolida. (comp. Nm. 35:15-21), las ciudades de refugio.
Incluía la creación animal. 9.5, 10. Habría animales y aves de rapiña.
Se declara proféticamente que la descendencia de Cam será inferior y servil. (Gn. 9:24, 25)
Se declara proféticamente que Sem estará relacionado con Jehová de una manera muy
especial. Gn. 9:26, 27) Toda revelación divina ha venido por medio de individuos de raza semítica,
y en cuanto a su humanidad, Cristo es un descendiente de Sem.
Se declara proféticamente que de Jafet descenderán las razas que serán “engrandecidas” (Gn. 9:27).
Hablando en términos generales el gobierno, la ciencia y las artes han venido de Jafet, y por lo tanto
EDISUB Dispensaciones 14
La promesa séptupla, a la cual Dios añadía informaciones de tiempo en tiempo. (Gn. 13:13-17;
15:1-18; 17:1-8)
La condición del mundo cuando Abraham fue llamado. La de idolatría. (Is. 50:1, 2; Jos. 24:2, 3)
El hogar de Abraham: Ur de los caldeos, ciudad próspera, puerto de mar y en una región muy
productiva.
El acto de poner en el altar las víctimas partidas por la mitad era el método oriental para concertar
los pactos. (Gn. 15:8-15) Nuestro modo es el de firmar documentos. Cada partidario al pacto solía
pasar entre los trozos partidos de las víctimas, pero Abraham permaneció dormido; solamente Dios
anduvo entre las piezas, indicando que este pacto es incondicional.
Es probable que las víctimas representan la muerte de Cristo y las aves a las potestades del mal que
se oponen a la eficacia de su muerte.
I. “Y haré de tí una nación grande...”. (Gn12:2a) “Haré tu simiente como el polvo de la tierra”
(13:16; 22:17) “Cuenta las estrellas... así será tu simiente”. 15:5; 22:17. “Y multiplicarte he
mucho y en gran manera, y te pondré entre gentes y reyes saldrán de ti”. (17:6)
A. Este pacto fue hecho con un hombre de edad, y sin hijo.
B. La nación prometida es la israelita, descendientes de Isaac el hijo de la promesa. En los
días de David y Salomón, Israel era la nación dominante. Y la raza judía es la más
maravillosa de la historia.
C. Hoy existen más de 20 000 000 de israelitas, y la raza se ha preservado intacta por cosa de
4 000 años.
D. Es la única nación que puede trazar su origen a un solo hombre, es a saber, a Abraham.
1. Los Ismaelitas. Otros de los descendientes de Abraham fue Ismael, no era de la
simiente prometida, sino parte de la prometida multiplicación de Abraham
(1 Cr. 1:29, 30; Gn. 25:16). Sus doce hijos fundaron la raza arábiga, cuya historia es
muy sorprendente y es otra prueba de la verdad de los dichos y las promesas de Dios.
Ellos han retenido su identidad y libertad. Su mano ha sido levantada contra las otras
razas y éstas contra ellos. En el año 6 22 d.C., después de que se hizo notable
Mahoma, dejaron su lugar en el desierto, y conocidos como sarracenos conquistaron
una parte del mundo civilizado. Como vencedores se hallaban contra todos y todos
EDISUB Dispensaciones 15
contra ellos. Sus costumbres, su modo de vivir y vestirse no han cambiado mucho.
No se explica todo esto sino por la profecía divina.
2. Hijos de Abraham y Cetura. Son seis, cada uno cabeza de una nación pequeña;
Madián el más notable. (Gn. 25:1-4; 1 Cr. 1:31)
A. Bendición espiritual. (Gn. 15:5, 6) “... y serás bendición”. (Gn 12:2d.) Fue una bendición
en su día ese gran creyente en el Dios único y verdadero, y todavía lo es por medio de
Cristo, su gran descendiente.
B. Bendición temporal (Gn. 13:14-17) “Alza tus ojos”. En Génesis (15:18-21) posesiones y
protección prometidas; en (24:34, 25) (bienes y riquezas). Aún en el día de hoy Palestina
es uno de los países más ricos en recursos naturales. Se dice que las substancias químicas
de solo el Mar Muerto valen unos $ 1, 200,000,000 (dólares).
La Biblia habla de las otras naciones sólo cuando se ponen en contacto con Israel. (Mt. 25:40,
41, 46. Compárese las:
A. Naciones que han tratado bien al judío. Estados Unidos en general han tratado bien al
judío, y Dios los ha bendecido. Así también, en general, Inglaterra. Dios hace a las
naciones según como ellos han hecho a su pueblo Israel. Carácter de las naciones que han
experimentado más de la bendición de Cristo. “Simiente de Abraham”.
B. Naciones abrahamicas. (que han hecho contactos con Abraham y su simiente). Son
monoteístas, unos 8 00,000,000 entre israelitas, mahometanos y cristianos: ingleses,
escoceses, galos, irlandeses, suecos, noruegos, dinamarqueses, belgas, holandeses,
franceses, alemanes, suizos, ibéricos, italianos, austriacos, griegos, latinoamericanos, etc.
A. Naciones que han tratado mal al judío. Rusia y Turquía son ejemplos modernos de los que
han sufrido la maldición de Dios por haber maltratado al judío. Posteriormente, Alemania
nacista también. Egipto fue maldito por su maltrato a Israel. Jl. 3:19. Babilonia sufrió por lo
mismo y los sarracenos ya no tienen poder. En la Inquisición, España maltrató a los judíos;
y los excluyó en 1492. Ejemplos bíblicos: Moab y Amalec (Sof. 2:9, 10), Edom, Filistea y
Siria.
B. Naciones no abrahamicas. (que no han hecho contacto con Abraham y su simiente). Son
idólatras y panteístas, unos 1 000 000 000 chinos, mongolios, tártaros, senegaleses,
tailandeses, brahamanes, hotentores, indios americanos, salvajes y seres degradados,
guerreros, antropófagos, etc.
EDISUB Dispensaciones 16
C. Título de Canaán. (Gn. 13:14-17). Este pacto no sólo prometió que grandes naciones
descenderían de Abraham, sino también incluía el título de Canaán. Gn. 13:14-17 (una
promesa hecha respecto de una tierra en posesión de otras naciones, y dando a un
hombre viejo sin hijo. Esta tierra es de Israel por los siguientes derechos legales:
* Nota:
VI. “Y serán benditas en tí todas las familias de la tierra”. Esta es la gran promesa evangélica
que se cumplió en la Simiente de Abraham, el Cristo (Gá. 3:16; Jn. 8:56-58), y que hace
más específica la promesa del pacto Adámico concerniente a la Simiente de la mujer
(Gn. 3:15).
La circuncisión de todo varón a la edad de ocho días, como señal de consagración o símbolo de
separación, pureza y posesión divina. (Dt. 30:6; Jer. 9:25, 26. comp. Col. 2:11).
A. Constitución.
Es un pacto con la Nación de Israel, dado por medio de Moisés, quien escogió servir antes a su nación,
que retener su puesto de honor como hijo adoptivo de la hija de Faraón.
B. Contenido.
EDISUB Dispensaciones 17
1. El Decálogo.
La cosa más sagrada de Israel; la ley fundamental moral, de acuerdo con la voluntad justa de Dios
(Ro. 7.12); y el comino de la vida y del bien, o de la muerte y del mal. (Dt. 30:15-20) Diez mandamientos y
600 otras leyes basadas en ellos.
I. El derecho civil. Estatutos para gobernar la vida social de Israel, su vida de campamento,
leyes sanitarias, etc.
Dadas al Sumo Sacerdote, que representaba al pueblo ante Dios y hacía sacrificios por los
pecados del pueblo.
Estas ordenanzas fueron dadas al mismo tiempo que el Decálogo, que fue dado primero, y
los israelitas lo violaron antes de verlo. Así que, las ordenanzas fueron expedidas porque
Israel necesitaba una expiación por sus ofensas. En su acto de quebrantar el primer
mandamiento, quebrantaron toda la Ley. Moisés dio testimonio de este hecho cuando
quebró las tablas de la Ley (el decálogo).
Fueron establecidos por ordenanza. Los sacrificios eran vicarios; es decir, a modo de
sustitución. Los que pecaron merecían la muerte, pero Dios aceptaba el sacrificio de la vida
de los animales en sustitución de las personas.
Toda la Ley es profundamente espiritual como Cristo nos enseñó, la Ley está basada en el
amor a Dios y al prójimo. (Dt. 6:5; Lv. 19:18; Mt. 22:37-40; Ro. 13:8-10; Gá. 5:14). El
amor a Dios es el fundamento de los tres primeros mandamientos; y el amor al hombre, de
los siete últimos. El cuarto, Cristo dice, permanece al lado humano de la Ley (Mr. 2:27). La
Ley es espiritual (Ro. 7:14), y fracasó, no porque la Ley fuera débil, sino porque la carne lo
era. (Ro. 8:3)
* Nota: El Evangelio y la Ley. Cristo y los apóstoles afirman que el evangelio no deshace la Ley,
sino la confirma, La nueva vida efectúa la justicia de la Ley en el creyente que anda conforme al Espíritu.
Mt. 5:17; Ro. 3:31, 8:4. Fueron los ritos de la Ley que Cristo clavó a la cruz. Col. 2:14. No condenéis la
Ley.
Promesa de bendición si obedecieren la Ley. (Ex. 19:5, 6; Lv. 26:3-13; y Dt. 28:1-4; 29:9)
Predicción del castigo si desobedecieren. (Lv. 26:14-26; Dt. 28:15-68; 11:10-17)
El Pacto con Abraham se une con el Pacto Palestino, o se absorbe en él. Termina con la restauración de
Israel y la Nueva Tierra y Cielos.
EDISUB Dispensaciones 18
Dado a Israel, nunca a los gentiles (Ro. 2:12-14; Ex. 31:12-18; Dt. 5:12-15; Ez. 20:12, 20)
Fue dado como recuerdo del rescate sobrenatural de Israel pero sería muy beneficioso si las
naciones adoptaran un día de descanso en cada siete.
1. Cristo y el sábado.
La observación del sábado de parte de los Fariseos no agradó a Dios; y por esto Cristo con frecuencia
se hallaba en oposición a ellos. Cristo no mudó el sábado, sino el pasó con la entrada de una nueva época.
(Col. 2:14-17)
No es cierto que Constantino cambiara el sábado, sino en 316 d.C. dio reconocimiento oficial al
primer día de la semana, decretando que todos los cristianos guardasen ese día de la semana, decretando que
todos los cristianos guardasen ese día. La iglesia primitiva observaba el primer día, ocupándose en servicio al
Señor conforme al ejemplo de Cristo. No es un día para el ocio, para pasearse para diversiones religiosas, o
para discutir cosas materiales, sino para la adoración, el culto, la lectura y enseñanza de la Biblia, y en vida
conforme a la Palabra de Dios.
3. El sábado anulado.
Fue anulado el sábado, hace 1900 años, al entrar en la Dispensación de Gracia. No obstante, las leyes
civiles han designado el domingo como “el sábado civil”. El Sábado es una parte de la Ley que fue deshecha
en la obra de la cruz. No fue cambiado, sino dispuesto por el Día del Señor, observando por amor y no por
ley. Col. 2:16. Hablar del “sábado cristiano” es una confusión de palabras. Es el Domingo, o sea, el Día del
Señor (Ap. 1:10), el día que celebra cada semana la resurrección de Cristo.
A. Constitución.
(2 S. 7:8-19) Fue hecho con David, por medio del profeta Nathán (el que en otro tiempo reconvino a
David de su pecado grande), 500 años después del tiempo de Moisés. El Salmo 89 reitera este pacto.
B. Contenido del pacto.
La promesa divina de la casa de David (no una casa material, sino política), la posteridad de David y
un reino terrenal por medio de su hijo. Fueron prometidos en este cap. :
El trono de David.
La autoridad real.
Una esfera de gobierno.
EDISUB Dispensaciones 19
Dios tiene en su plan, no a Salomón, sino a Cristo, del cual Salomón es un tipo muy limitado. 2 S.
7:14; He. 1:8; Is. 55:3. Esta fue para David una revelación muy sorprendente.
C. Señal del pacto. (El hijo de David. comp. Lc. 2:11, 12. Promesas tocante al Hijo.
Hijo de David.
Hijo de Dios. (Sal. 2:6,7; 45:6, 7; 110:1)
Sería Rey.
Pero antes tendría que sufrir el rechazo, sufrimiento agudo, muerte y resurrección antes de
llegar al trono (Véase los Salmos, como el 22, 69, 102 y 109. Comp. y contraste Salmo 24.)
Tendría dos tronos el celestial y el terrenal. Ocuparía el trono del Padre hasta que sean
humillados sus enemigos, entonces tendría su propio trono. (Sal. 68:18; 110:1-7)
Un dominio doble: de Sacerdote y de Rey. (Sal 110:4). No del sacerdocio de Leví, sino del
orden de Melquisedec. David no tenía derecho de ser sacerdote, siendo de la tribu de Judá y no de
Leví. El sacerdocio de Cristo es celestial, un dominio sobre corazones felices y naciones
felices. El sacerdocio de la Epístola de Hebreos es el de Cristo sentado sobre el trono. (He.
4:15, 16)
Gobernará sobre Israel y sobre la Tierra de Promisión. Este no corresponde a su reino espiritual del
tiempo presente, sino será un Reino literal y material sobre Palestina.
La venida del Rey a la Tierra introducirá el Reino. (Sal. 98:9; 96:9, 10).
Su Reinado judaico y Reino Universal (Sal. 72:8-11)
Es incondicional. Dios dice “Yo seré a él Padre, y él me será a mí Hijo... yo le castigaré”. (El pacto
mismo perdura, pero la ocupación del trono está a condición de obediencia, como este versículo lo sugiere, y
los sucesos lo confirman.
VII. El pacto palestino. (Es como una continuación o extensión del pacto
mosaico)
Este pacto fue establecido en anticipación del esparcimiento de los judíos sobre la faz de la Tierra, a
causa de su desobediencia. (Dt. 30:1)
Se prometen:
VIII. El nuevo pacto. (“El pacto de resurrección y plenitud eterna” [Jer 31:31;
He 8:8])
Es un pacto con la Casa de Israel, y una continuación o repetición del Pacto con Moisés, pero en
contraste notable con aquel pacto antiguo.
Escrito, o sea profetizado por Jeremías, “el profeta lamentador”. Promete Dios, no sólo jicio, sino
restauración y renovación espiritual, en conexión con el Nuevo Pacto. (Mt. 26:27, 28; He. 8:6-13;
Gn. 15, especialmente vers. 5)
La sangre de Cristo es la sangre del pacto uevo y eterno. (1 Co. 10:16; 11:24) Porque está sellado
con su sangre, por esto es duradero.
Es un pacto hecho con Israel, así como el Antiguo Pacto, el Mosaico.
El Antiguo fue expedido desde el monte Sinaí, y el nuevo, desde el monte Calvario, (a la hora de la
muerte de Cristo en la cruz (He. 7:27 y caps. 9 y 10))
EDISUB Dispensaciones 21
Israel ahora no tiene sacerdote, ni templo ni sacrificio, y ha quedado en perplejidad por estas
dieciocho centurias, porque no ha entendido que el Antiguo Pacto quedó nulificado (He. 8:13)
El Nuevo Pacto, hecho con Israel y Judá, está explicado más detalladamente en He. 8:8-12)
La promesa de santificación.
La gran diferencia entre la Ley de Moisés, que estaba escrita en tablas de piedra, y el Nuevo Pacto,
escrito en el corazón. La Ley demandaba obediencia, pero no proveía para cumplirla. La Ley no
hace perfecto a ninguno. (He. 9:9)
En el Nuevo Pacto, la Ley está escrita en el corazón del hombre (hay un corazón de obediencia).
Bajo la Gracia el hombre hace lo que nunca haría bajo la Ley.
La promesa del conocimiento de Dios.
No habrá necesidad de enseñar a los hombres a conocer al Señor, porque todos lo conocerán, desde
el menor hasta el mayor de ellos. Este conocimiento es lo que más le hace falta al mundo. (Jer.
31:34; Is. 54:13)
Según (Ro. 1:19-21), los hombres al principio tenían un conocimiento de Dios, mas “no les parecía
tener a Dios en su noticia”. (vers. 28). Para poder hacer su voluntad es indispensable conocerle; y
para conocerle, estudiar su Palabra. Cristo, la Palabra de Dios en vida, es la manifestación de Dios,
y la Palabra escrita, (la Biblia es la revelación divina).
Los creyentes cristianos gozan toda la plenitud del Nuevo Pacto, aunque fue hecho con los judíos.
(Ef 2:11-20). Participamos de la bendición por nuestra unión con Cristo, el Sumo Sacerdote y Mediador del
Nuevo Pacto. (He. 9:11-15)
Es incondicional.
Está en vigor durante el Milenio, hasta los Nuevos Cielos y Nueva Tierra.
» Capítulo Cuarto
A. Definición.
Este es el principio por el cual se “traza bien la Palabra de Verdad” en relación a las tres clases de
hombres que Dios distingue; es decir, los judíos, los Gentiles, y la Iglesia. Nótese (1 Co. 10:32), “Sed sin
ofensa a judíos, y a gentiles, y a la iglesia de Dios”.
EDISUB Dispensaciones 22
B. Importancia.
Es cierto que no hay acepción de personas para con Dios (Ro. 2:11), pero en su Palabra él reconoce
estas tres clases de hombres.
Tres es el número de la perfección; es decir, de lo que es completo. Hay tres Personas en la
Trinidad de Dios; tres lugares; cielo, tierra e infierno; y tres clases de hombres; a saber, judíos,
gentiles y miembros del Cuerpo de Cristo, su Iglesia.
C. Explicación.
La mayor parte del A.T. tiene que ver con los judíos (Israel) apartados de entre la humanidad, y en
relación de pacto con Dios.
La Iglesia es la asamblea de personas “llamadas fuera”, y también tiene una relación especial para
con Dios, y ha recibido de él promesas claramente definidas.
Los gentiles no son mencionados tan frecuentemente, pero se hallan mencionados en el A.T. y en el
N.T. También se les llama “las gentes” o “las naciones”.
Al principio, Gn. 1:1-11:9 inclusive, se halla una sola raza con un solo idioma. Desde Gn. 11:9
hasta el fin de los cuatro tomos del Evangelio, predominan los judíos, y los gentiles son
mencionados sólo en relación con ellos. En Hechos, el libro de transición, tanto judíos como
gentiles son prominentes, y hay referencia clara a la iglesia. En las Epístolas la Iglesia predomina, y
las promesas dadas al judío están en suspenso, o a la expectativa. En el Apocalipsis, el judío ocupa
el centro, con mención del gentil.
El libro de Job contiene palabras de Job y sus amigos. A su fin Dios dice, en efecto “Estos hombres
hablaron sin sabiduría”. Bildad habló basándose en su sueños, en pesadillas religiosas. ¡Cuidado
al escoger textos de este libro!
Por Ejemplo:
En algunas ediciones de la Biblia, los rótulos a la cabeza de las páginas en ciertos casos nos podría
desviar, especialmente en las profecías, cuando indiquen que todas las cosas buenas y agradables
son “Bendiciones sobre la iglesia”; y las malas y desagradables, “Juicios” sobre Israel). Isaías
dirige sus palabras a los judíos, y o escribe acerca de la Iglesia, sin embargo ella toma para sí solo
las bendiciones.
2. ¿A quién dice esto?
(Nótese a quién
EDISUB Dios dirige cada
Dispensaciones 23
dicho, por el contexto)
espada, y en otro, que no la llevasen.
3. ¿Bajo cuáles circunstancias se Por Ejemplo:
4. ¿Aesto?
dice quién le toca esto?
En un tiempo el Señor mandó a sus discípulos que
llevasen
Por Ejemplo:
Los Salmos traen consuelo, exhortación y bendición a
todos entre la interpretación diferente de su mensaje, y la
pero es necesario entender la diferencia
aplicación del mensaje a nosotros. Los Salmos imprecatorios y los que predicen la grandeza del
Reino mesiánico no se refieren a la iglesia.
Hay cosas en el A.T. que es imposible aplicar a los cristianos ahora, porque son contrarias a las
cosas escritas a la Iglesia, el sacrificio de los corderos. No hacemos tales sacrificios, pero vemos en
ellos un tipo del sacrificio de Cristo.
c. Cada parte de la Biblia toca particularmente a una de estas tres divisiones de hombres: los judíos,
los gentiles, o los miembros de la iglesia. En algunos casos cierto libro tiene que ver con sólo un
grupo, o con dos, o con todos los tres, en Romanos 8, se refiere a la Iglesia; es decir, a los creyentes
en Cristo exclusivamente, mientras que (Ro. 11:21, 22), se refiere a los gentiles, y Ro. 9 se refiere a
los judíos.
En resumen:
Ro. 11:21, 22 se refiere a los gentiles, Romanos capítulo nueve a los judíos, Romanos 9 a sus
hermanos en la carne, los israelitas. (Ro. 11:11 a la prosición presente de los gentiles. Ro. 11:13-25 al fin del
predominio de los gentiles, y su separación del “tronco”.
Tipo Significado
La Higuera. Sus privilegios religiosos nacionales en el mundo
El Olivo Sus privilegios religiosos
La Vid Sus privilegios y bendiciones espirituales
Los judíos descienden de Adán, los gentiles descienden de Adán, y la iglesia es obra de Cristo, el
Segundo Adán, (1 Co. 15:22, 45).
Los judíos son de la raza por la cual todas las naciones reciben la bendición (Gn. 12:30; 18:18; Jn.
4:22).
(Ro:4,5). Esta epístola primero toma en consideración toda la raza humana, entonces da información
acerca de cada una de las tres divisiones de los hombres.
1. El Judío
a. Le pertenecen:
La gloria divina. Les pertenece la gloria, la gloria divina refulgente, manifestada en la nube y la
columna de fuego que los seguía en el desierto, y reposó sobre el Tabernáculo y sobre el Templo.
(Ex. 40:34, 35; 2 Cr. 7:1, 2). Ninguna otra nación ha experimentado esta dirección y protección
divinas. Esta gloria se hallaba sólo en el Tabernáculo y Templo de Israel.
Los pactos. Les pertenecen los pactos. Dios hizo sus mayores pactos con Israel y todavía son de
Israel; el Pacto Abrahámico, Mosaico, Davídico y el Nuevo Pacto. (Ef 2:12. Los gentiles son
extranjeros a los pactos. Dios no les dio la Ley, sino a Israel. (Ro 2:14)
La Ley. Les pertenece la Ley. La ley que Dios otorgó a Israel era una “pared intermedia de
separación” entre ellos y los otros pueblos (Ex. 19:5, 6; Dt. 7:6, 11). El Sábado servía de señal a
Israel de que Dios era su Libertador. (Ex. 31:12-18)
El culto. Les pertenece el Culto. Ninguna otra nación tenía un Tabernáculo ni un Día de
Expiación.
Las promesas.
Un salvador.
La promesa de un salvador fue dada a los judíos. Jesucristo nació judío y ministro de la
circuncisión. (Lc. 1:68, 69; Ro. 15:8)
Isaías dijo, “Niño nos es nacido; hijo nos es dado”. (Is. 9:6) “niño” la humanidad de Cristo
nació. “Hijo” (su Deidad fue dada no nacida, la Biblia llama a María. “la madre de Jesús”,
y “la madre de mi Señor”; jamás, “Madre de Dios”.
EDISUB Dispensaciones 25
Jonás dijo, “La salvación pertenece a Jehová”; y Cristo dijo: “La salvación es de los
judíos”. (Jon. 2:10; Jn. 4:22)
Las promesas fueron dadas a Abraham, el padre de la raza judía (He. 7:6), y a su simiente,
(singular, no plural; es decir a Cristo. (Gá. 3:16)
Los padres: Abraham, Isaac y Jacob. Ninguna otra nación tiene tales progenitores, escogidos por
Dios (Ex. 3:15; Is. 41:8-10;Stg. 3:23).
Al Hijo: Simiente de David (Ro. 1:3-4). Cristo es Simiente de David e Hijo de Dios.
La salvación: (Jn. 4:22). La salvación es de los judíos.
Los oráculos de Dios: (Ro. 3:1-2)
(Gn. 11) En confundir las lenguas, Dios dispersó una unión de idólatras.
(Ro. 3:1, 2) Fueron escogidos pero ser los escritores y conservado de las Escrituras. Según Gn.
9:27. Jafet había de morar en tiendas de Sem. Nosotros descendientes de Jafet, hemos recibido la
revelación divina de nuestra fe y de nuestras leyes por medio de los judíos, semitas (descendientes
de Sem) de raza.
2. Los gentiles.
En la profecía Dios siempre se halla en relación con los judíos, y tiene que ver con los gentiles sólo
cuando ellos se relacionan en alguna manera con los judíos.
Las consecuencias de este contacto de gentiles con judíos son bendición o de maldición, conforme
su trato al judío, bueno o malo.
3. La Iglesia.
La Iglesia fue formada de entre las dos clases, judíos y gentiles, derribando Dios “la pared
intermedia de separación”. Léase (Ef. 2:14, 15)
La posición de la Iglesia. (Ef. 5:29-33)
Membresía en ella es por el nuevo nacimiento. Esto tiene que ver con el cuerpo, pero la plenitud
del Espíritu tiene que ver con los miembros individualmente.
b. No hay bautismo del Espíritu Santo en el A.T., ni en los cuatro tomos del
Evangelio.
Juan Bautista predijo: “cuando él viniere, os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego”.
El bautismo designa introducción en una nueva esfera.
A la Iglesia es prometida “toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo. (Ef. 1:3)
Todas las bendiciones de Dios en el A.T. eran para la Nación de Israel y están en relación a la
Tierra. Son terrenales y no celestiales.
La promesa de Dios a la Iglesia es que “todos los que vivirán píamente sufrirán persecución”.
En su comida y bebida.
(Ex. 12:20) Nada laudado. (Lv. 3:17) no debían (Col. 2:16, 17; 3:17) “...nadie os juzgue en comida
comer sebo ni sangre (Dt. 14:3, ni cosa abominable. y bebida..” (Ro. 14:17, 20, 21), considerando la
(Lv. 11) dieta prescrita. conciencia del escrupuloso.
En su elección.
(Neh. 9:7; Dt. 7:6) Escogidos en Abraham. Un (Ef. 1:4) Escogidos en Cristo desde antes de la
pueblo particular para Jehová. fundación del mundo.
En el tiempo de su elección.
(Mt. 25:34) Desde la fundación del mundo. (Ef. 1:4) Antes de la fundación del mundo comp.
comp. (2 Ti. 1:9)
En cuanto al propósito divino.
(Gn. 12:2; Nm. 23:9) Ser gran bendición, nación (Ef. 1:22, 23; Col. 1:18; Ef. 4:12) Edificar el cuerpo
grande, y habitar confiados. de Cristo, su iglesia.
Su supremacía comparada.
(Is. 60:12) Dominio universal. Las naciones que se (Ef. 1:22, 23; 3:10) Su supremacía está en los
rebelen, perecerán. lugares celestiales.
En su vocación
(Gn. 17:5, 6) De uno, muchos; en una sola tierra. (Ro. 8:28; Ef. 1:18; 4:4) De muchos, uno. Unidos en
Multiplicación prometida. las alturas con Cristo.
En la revelación dada
(Gn. 12:1) A Abraham. (Ef. 3:3, 4; Col. 1:25) Al Apóstol Pablo.
En su relación con Cristo.
(Mt. 1:1; Zac. 14:9, 16, 17; 9:9) Cristo, Rey de (Jn. 12:12-15; Ef. 1:22; 5:23; Col. 1:18) Cristo,
Israel Cabeza de la Iglesia
En su herencia.
(Gn. 14:19; Sal. 24:1) Herencia terrenal. (Ef. 1:20-23) Una herencia espiritual.
En sus bendiciones.
(Dt. 28) Dadas condicionalmente. (Ef. 1:3) Dadas incondicionalmente.
H. Algunas diferencias.
Ambas son ordenadas de Dios y necesarias al creyente. Sin la fe no es creyente; y sin las obras, no
presenta evidencia de su fe. Ambas cosas son parte de la vida del creyente genuino.
“Fe”, quiere decir creencia o confianza personal en el Salvador Jesucristo, y en la Palabra Divina
para la salvación. La fe que salva necesariamente incluye la aceptación del testimonio de Dios
EDISUB Dispensaciones 28
acerca de su Hijo. (1 Jn. 5:9-12). Según (Ef. 2:8-10) (creados en Cristo Jesús para buenas obras.
(vers. 8). Salvos por Cristo (vers. 9) no por las obras, sino para las buenas obras. (vers. 10) Obras:
no como raíz sino como el fruto.
La fe retiene el lugar supreo en la vida cristiana. Es el medio y la causa de una vida victoriosa, y de
todas las fases de experiencia cristiana. La diferencia entre la religión cristiana y las de origen
humana se conoce por le lugar que dan a la fe y a las obras. Las religiones humanas enfatizan las
obras como medio de salvación, pero la religión divina está fundada sobre la fe, y las obras son el
fruto. (Tit. 3:5)
El hombre no es salvo por las obras, sino por la fe. (Ef. 2:9; Tit. 3:5) No es justificado por las obras
de la Ley, sino por la fe. (Ro. 3:20; 5:1) La ley da conocimiento del pecado; no es el remedio. No le
trae al pecador amor, gracia ni vida. No salva, sino condena. (Es buen “espejo”, mas con el espejo
no se lava la cara).
Las obras realmente buenas son las del hombre salvo, y dan evidencia de su salvación. (Ef.
2:10, Tit. 3:8).
Serán premiadas en la venida de Cristo. (2 Co. 5:10; 2 Ti. 4:8)
Se podría calificar como bendición presente y bendición futura. El pecador se salva, y el creyente
es premiado. El pecador no es premiado, porque Dios no aprobará las obras del pecador. Nada le
espera sino juicio, condenación y muerte.
La salvación trae liberación del pecado y de la ira de Dios.
El galardón es premio por la fidelidad, el trabajo y los sufrimientos.
La salvación es don gratuito de Dios. El galardón se gana. La salvación es regalo presente, y el
galardón es logro futuro.
Se gana por las obras y el servicio fiel. (1 Co. 3:11-13; 9:24, 25)
Se puede sufrir pérdida de ellos por causa del descuido, la infidelidad, y el compromiso.
(1 Co. 3:12-15)
Serán repartidos cuando Cristo vuelve. (1 Co. 3:14; Gá. 6:9; 2 Ts. 1:7, 10)
Dios los promete como medio de alentar a los creyentes. (Ro. 8:18. etc.)
Son prometidos para quitar la vista del creyente de las riquezas y los placeres del mundo, y fijarla
en las cosas celestiales. (Co3:1-4; 1 Ti. 6:17-25; 2 Ti. 4:8)
Para animarnos a un servicio de amor, alentarnos en el sufrimiento y la persecución, e incitarnos a
ser fieles en el deber. (Col. 3:17-25; 2 Ti. 4:8)
No hay nada que aumente más el gozo en la vida y el servicio del cristiano que un aprecio de su
posición en Cristo, y de la relación de esta posición a su conducta, o en un término bíblico, su “andar” diario.
* Nota: esta diferencia es muy semejante a la que enfatiza el punto de vista divino y el humano.
La posición del creyente delante de Dios es la de perfección absoluta en Cristo. Somos aceptos en el
amado Hijo. Nada puede añadir o substraer de esta posición en él. Por más tontamente que viva el
hombre, nada añade a su posición en Cristo que es invariable, irrevocable, permanente, continua y
eterna. Cuando Dios nos mira en su Hijo, él ve toda la perfección de su Hijo como nuestra.
Nosotros vamos a Dios en Cristo, y Dios nos ve a nosotros en Cristo. Esta perfección no es de
nosotros, sino es de él. (Ef. 1:4) “Santos sin mancha”.
El justo aprecio de esta gran verdad obrará poderosamente en tu vida dándote el ardiente deseo de
ser perfecto delante de los hombres así como delante de Dos, hará que atiendas más a tu vida y
conducta diarias.
1) El andar.
Es la conducta del creyente. Posicionalmente no hay diferencia entre los creyentes mas puede haber
una diferencia inmensa entre ellos en su “andar”. El andar o sea, la conducta del creyente es la
consecuencia de su estado espiritual. Si le domina la carne, su vida será carnal y no gozará la plena
comunión con Cristo. Pero su posición es el resultado de la obra de Cristo (del carácter y mérito de
Cristo)
El creyente debe:
Esta es la diferencia entre el que es creyente en Cristo y el que sólo profesa serlo, sin conocer la
presencia de Cristo morando en él. Muchos genuinos hijos de Dios se privan de la certeza y gozo de su
salvación porque no entienden las Escrituras. En consecuencia dudan si se hallarán salvos al fin de su vida.
Viven incertidumbre y temor sólo porque no hacen una diferencia entre las cosas que Dios distingue.
EDISUB Dispensaciones 31
Nunca se debe tomar un pasaje que nos es obscuro para ponerlo en contra de otros pasajes claros y
positivos. No existen contradicciones en las Escrituras. Con paciencia y con tiempo y oración se
disipan las dudas.
Hay pasajes difíciles, que según nuestro entendimiento no concuerdan con otros pasajes, pero en
realidad no se contradicen.
DIFERENCIAS
Poseedor Profesante.
Tiene una naturaleza nueva, don gratuito de Dios. No tiene naturaleza divina. (Ef. 2:1-3; Ro. 8:8, 9b).
(2 P 1:4)
Justificado delante de Dios. (Ro. 5:1; 8:1). Corazón no recto ante Dios. (Hch. 8:21)
Está en unión vital con Cristo (Jn. 15:4) Es cristiano fingido. (1 Jn. 2:19)
Cristo es el centro de su vida. (Gá. 2:20; Fil. 1:21) El amor propio es el centro de su vida (2 Ti. 3:2)
Es hijo de Dios. (1 P. 1:3, 23) Es criatura de Dios e hijo de ira y desobediencia.
(Ef. 2:2, 3)
Tiene la comunión y una relación vital con Dios. No tiene ninguna relación espiritual con Dios
(1 Jn. 1:3) (1 Jn. 1:6)
En fin, el mero profesante puede ser una persona de cultura, amable, atractiva, moralista y religiosa,
pero muerta en lo espiritual.
Lo que más falta a la iglesia es la realidad. Falta realidad en el culto y adoración. La adoración es la
contemplación de Dios, en el amor del Espíritu y en gratitud por lo que Dios ha hecho. (Sal. 107)
Falta realidad en el testimonio, y se necesita la realidad para convencer a los de afuera. Falta
realidad en la oración. Hay oraciones largas en público, pero poca oración en casa.
La religión de hoy es una mezcla de la Ley y La gracia, aun que en realidad estas no se mezclan mejor
que el agua y el aceite. Cuando se entremezcla la Ley, se desvirtúa la Gracia, o al revés. Están en oposición la
una a la otra. (Gá. 5:1-11)
La Ley no es un gran enemigo sino el mejor amigo. Es santa, justa y buena. (Ro 7:12; Sal 19:7, 8).
Si el hombre ha de ser santo, justo, perfecto y bueno, debe obedecer la ley. Por tanto la Ley revela
que los hombres son injustos, corruptos, imperfectos y malos. (Ro. 3:20; 7:7) Fue dada para
enseñarles lo que deben ser y lo que deben hacer. Le revela al hombre lo que realmente es: que es
carnal, que está inclinado al mal y totalmente incapacitado para hacer el bien que él sabe que es su
deber.
Puesta a causa de las transgresiones. La Ley fue puesta por causa de las transgresiones. (Gá. 3:19)
Donde no hay Ley, no hay transgresión, O (Ro. 4:14; 5:20; 7:7, 13) La Ley fue puesta para que el
pecado tuviese el carácter de transgresión. Antes de la Ley había pecado en el mundo, pero la Ley
fue establecida para que el hombre conociese su pecado. Bajo la ley, el pecado se hizo transgresión.
La Ley enseña al hombre que es pecador por su naturaleza y no solamente por su práctica , o sea
sus hechos. Cada quien ha mencionado. no tenía que ser educado en mentir. Nuestras madres no
nos enseñaron a mentir; lo hacíamos por naturaleza.
La Ley revela que todos son pecadores. Los Adventistas del Séptimo Día enseñan que si uno
guarda la Ley es prueba que es persona santa. Si ellos de veras se pusieron bajo la ley, ella les
descubriría que son pecadores.
EDISUB Dispensaciones 33
El hombre dice que es pecador porque ha hecho mal. La Ley dice que hizo mal porque es pecador. En
esto consiste la diferencia entre Dios y el hombre. Este dice, “Fulano hizo mal, y esto le hace pecador”. Dios
dice, “Es pecador y hará mal”. Hacer mal manifiesta el pecador inherente.
La Ley revela el corazón del hombre: la gracia revela el corazón de Dios. La ley revela el corazón
del hombre con todo su pecado. La gracia revela el corazón de Dios con todo su amor.
La Ley revela cuán perversos somos; la gracia nos endereza. La Ley revela nuestra inmundicia; la
gracia nos limpia. La Ley fue dada para que el pecado creciese: cuanto más creció el pecado,
sobrepujó la gracia. Aquí la palabra “delito” se refiere al pecado de Adán.
La Ley entró para aumentar el pecado. La gracia vino para salvar del pecado y de una vida
pecaminosa. Morando en Cristo y confiado en el Espíritu, hemos de vivir una vida piadosa y
triunfar sobre los deseos de la carne. (Gá. 5:16-18)
La Ley fue dada para que el pecado obrase muerte. Siendo buena en si. ¿Cómo podría obrar
muerte? Si así hablamos, hablamos sin razón. Es el pecado que obra muerte. La Ley meramente
revela el pecado en su calidad real de pecaminoso. El pecado es rebelión contra la autoridad de
Dios, de manera que la condenación de la ley es declarada justa. Puesto que la Ley es perfecta y
buena, el pecado es contra todo lo que es perfecto y bueno. (Ro. 7:7-14)
La gracia puede hacer al pecador más malo tan blanco como la nieve pura, (Is. 1:18). mas la Ley no
hace perfecto a nadie. (He. 7:11; 10:1, 14) Ella puede decir: “Sed perfectos”, pero nunca puede
hacer perfecto a ninguno. No hace provisión.
Moisés probablemente llegó tan cerca de la perfección cual ningún otro. Veintiún veces se dice que
él era fiel, pero faltó una vez, manifestando que era pecador e imperfecto. La ley no podía
hacerle perfecto. (Nm. 20:10-12)
“La Ley nuestro ayo fue para traernos a Cristo”. La Ley divina que revela tu pecado y te trajo a
Cristo fue tu mejor amigo. (Gá. 3:23-27) Si alguno no quiere ser enseñado por este tutor, se hallará
bajo condenación, pero si tiene voluntad recibirá instrucción.
El creyente “no está bajo la Ley, sino bajo la gracia” (Ro. 6:14). Esto no implica que puede vivir
en desobediencia ni perseverar en el pecado. Nos conviene morar en Cristo y andar como él
anduvo, dando evidencia del fruto del Espíritu no hay Ley. Si cada uno amara a su prójimo, no
habría necesidad de leyes. (Ro. 13:10)
Dios quiere que por el amor se cumpla la justicia de la Ley en nosotros. (Ro. 8:4) Si dependemos
del Espíritu y vivimos sumisos a él, se cumplirá la justicia de la ley en nosotros. Es la norma divina
que vivamos perfectos como él es perfecto.
Para vivir una vida perfecta el judío fijaba su vista en la Ley. Nosotros debemos fijar nuestra vista
en Cristo, y en cuanto lo hacemos, cumpliremos la ley.
No estamos bajo la Ley. Con respecto al creyente salvo por la gracia, Dios podría abolir la
Ley. (1 Ti. 1:9) Como no estoy bajo la Ley, no me gusta que nadie me ponga bajo la Ley. Pero no
estoy sin Ley; no soy anarquista. (1 Co. 9:20, 21) Obra en mí la Ley del Espíritu, y no haré las
cosas que Dios ha prohibido. (Ga. 2:19; Ro. 7:4)
Nadie tiene el derecho de decir al creyente, “Haz”, y “No hagas”. La Biblia dice: “Nadie os
juzgue...” (Col. 2:16, 17) Y, “¿Quién condenará...?” (Ro. 8:34)
No seas presumido. Ten cuidado de no caer en el lazo de Satanás, porque hay muchas tentaciones
para el obrero del Señor, para mentir, exagerar, etc.
Pedro entendía la incapacidad humana para guardar la ley cuando en el Concilio de Jerusalén, dijo
en efecto: “Nuestros padres nunca podían guardar la Ley. ¿Por qué esperamos que los gentiles
creyentes la guarden?” (Hch. 15:10)
EDISUB Dispensaciones 34
c. Sumario.
Se inclina la gente a contar la Ley por enemigo. Al desobediente, la Ley trae condenación y muerte.
Esto es particularmente el caso del incrédulo. El que desacata y viola la Ley, la odia; pero el creyente por su
amor a Cristo aprende a amar la Ley. (Sal. 119:97; Gá. 5:14) Hay una bendición para nosotros en la Ley.
Es necesario comprender que la ley con frecuente se interpreta impropiamente y se aplica mal. Si el
incrédulo procura salvarse por la Ley, encuentra que la Ley sólo le sumerge más hondamente en la
condenación. Su esfuerzo para guardar la Ley demuestra su conocimiento de la norma por la cual es juzgado,
y se pone bajo la Ley. (Gá. 2:16; 3:10; 5:4) Su esfuerzo para guardarla aumenta la condenación sobre
condenación. Su triunfo sobre el pecado nunca se logra por guardar la Ley. Al ponerse bajo ella, pensando
ganar triunfo, sólo se esclaviza al pecado. En su esfuerzo para guardar la Ley, olvida y descuida el espíritu de
la Ley. Procurando tener todo en orden por fuera, fácilmente tendrá todo mal por dentro.
La Palabra “reino”, en su uso bíblico se refiere a la soberanía del rey, más bien que al territorio de
su gobierno; a la esfera de su dominio, no al país. En las Escrituras se emplean dos términos
distintos: el Reino de los Cielos es un reino del, Cielo, debajo de los cielos, sobre la Tierra. El
Reino de Dios está en el Cielo, sobre la Tierra. Ha existido eternamente, y extiende a todo el
universo.
El Reino de los Cielos tiene al Mesías por su Rey. Es el dominio de Cristo en persona, en el
Milenio, sobre la Tierra. El Reino de Dios tiene a Dios Padre por su Gobernante, y es el dominio
todo inclusive de Dios sobre todo ser de su creación, sujeto a su voluntad, de toda raza, y en todo
lugar.
El Reino de los Cielos es esfera de dominio político, aunque mesiánico. El Reino de Dios es
espiritual en su esfera de dominio.
El Reino de los Cielos es judaico (el reino que Dios prometió a la nación de Israel en el A.T., y es
literalmente un reino con un Rey, al pie de la letra, sobre un trono literal. Pero en contraste bien
marcado.
El Reino de Dios es inclusivo en su carácter, incluyendo a:
Los de cualquier época que creyeron en Dios.
La simiente (descendencia) de Abraham.
La iglesia de Cristo.
Todos los que crean en y después de la Tribulación.
El Reino de Dos es desde el principio. Abel, Noé, Abraham, David, Etc., estaban en el Reino de
Dios.
EDISUB Dispensaciones 35
Cuando el Señor Jesucristo entregue el reino en las manos de su Padre, entonces el Reino de Dios
será supremo. (1 Co. 15:24, 25)
El Reino de los Cielos es de aspecto nacional; el Reino de Dios, universal.
En su extensión el Reino de los Cielos está limitado a la Tierra, pero el Reino de Dios es sin límite.
El Reino de los Cielos es dispensacional, limitado al Milenio El Reino de Dios no es
dispensacional; es eterno. En esto es diferente el Reino de los Cielos.
a. Sumario.
Dios tiene sólo un reino, el Reino de Dios, pero hay diferentes fases de este Reino único. En el
principio de la Biblia tenemos el reino de Jehová, una fase del Reino de Dios. El Reino de Israel presenta al
Pueblo Escogido en relación íntima con Dios y es una parte del Reino de Dios. Durante este tiempo Israel
tenía el único camino de acceso a Dios o de relación con él, en los sacrificios y culto del Templo. Daniel
menciona el Reino de los Cielos. (Dn. 7:13, 14) una fase del Reino de Dios. Existe ahora el Reino del Hijo de
su Amor, otra fase del Reino de Dios. (Col. 1:13)
» Capítulo Quinto
Este es el principio por el cual Dios anuncia de antemano los eventos futuros, para su propia gloria el
provecho de los hombres. no decimos “El Principio Profético” porque profecía y predicción no son
precisamente sinónimos. (Ex. 7:1, 2) define el oficio profético. Aarón como profeta era interlocutor de
Moisés. El mensaje de Dios venía de moisés al rey, por boca de Aarón. (Ex. 4:14, 16) Aarón había de hablar
las palabras que Moisés le dictara. El profeta era mensajero de Dios. Su comisión era hablar la Palabra de
Dios, y sólo las palabras que Dios le daba para hablar. comp. (Jon. 3:2) “... el pregón que yo te diré”.
Pensamos del profeta como pronosticador de los futuro, pero su oficio principal no es el de predictor,
sino el de predicador de la Palabra. Revelar lo por venir es solamente una parte de su misión. Hablaba en lugar
de Dios; sea a modo de doctrina, de reprensión, de corrección, de pronunciar juicio, etc. Proclamaba el consejo
de Dios.
A. Profecía.
B. Profeta.
“El profeta es un hombre cuyo oficio es principalmente el de despertador religioso y patriota, que
hablaba de parte de Dios a la conciencia nacional, animando al pueblo a la fe en Jehová, a la pureza del
culto y al patriotismo”.
Dr. C. I. Scofield.
El profeta llamado y nombrado de Dios. El rey o el sacerdote ejercía su oficio en virtud de nacer en
familia real o sacerdotal. no así el profeta, que fue llamado de Dios para llevar un mensaje especial
al pueblo en tiempo divinamente señalado.
EDISUB Dispensaciones 36
Lo que abarca la profecía. Primero, abarca las condiciones religiosas y morales del tiempo del
profeta mismo. Estas exhortaciones son de aplicación local e israelita.
La razón por las profecías predictivas. Algunos profetas también daban aviso de eventos todavía
futuros. Cuando se hizo evidente que cesaría la voz profética cuando Dios quitara su presencia de
Israel Dios quería dejarse un testimonio entre ellos. Así es que hallaba necesario preservar las
profecías en forma escrita para las generaciones futuras. Además, él quería anunciar el Reinado del
Mesías; es decir, de Cristo.
Las Escrituras predictivas tienen que ver con los gentiles sólo cuando ellos hacen contacto con
Israel. El libro de Daniel es la única escepción a esta regla.
C. Temas proféticos.
Al estudiar estos temas notemos que Dios los repite y vuelve a repetir, porque sabe que este es el mejor
método para grabarlos en la mente humana. No todos estos temas tienen que ver con Israel, pero las profecías
predictivas tocan a los gentiles solamente cuando ellos se ponen en contacto con Israel.
Pre-exilico. (los de antes del destierro). Jonás, Amós, Oseas, Isaías, Miqueas, Nahum, Jeremías,
Habacuc, Sofonías, Joel, Abdías.
Exilico. (de la época del exilio). Daniel y Ezequiel; los dos eran de Judá.
EDISUB Dispensaciones 37
Post-exilicos (los de después del exilio). Haggeo, Zacarías y Malaquías. Malaquías es el “Broche de
oro” o “sello” de los profetas del A.T.
E. Conclusión.
Ningún hombre sabe el porvenir; solamente Dios lo sabe. el hombre no podría escribir la Biblia aunque
quiera. No lo haría si pudiera. El carácter de las Escrituras proféticas es prueba terminante de esto.
La expresión “juicio general”, tan frecuente en la literatura religiosa, no se halla en las Escrituras, y
cosa aún de mayor importancia, la idea que pretende encerrar es igualmente extraña a la Biblia.
Con razón dice el Dr. Pentecost: “Una mala costumbre impulsa al mundo cristiano a hablar del
Juicio cual si fuera un grande acontecimiento que tendrá efecto al fin del mundo, cuando todos los seres
humanos santos y pecadores, Judíos y Gentiles, los vivos y los muertos, estarán ante el gran trono blanco,
para ser juzgados. Nada puede diferir más de la enseñanza de las Escrituras”.
Tiempo: A. D. 30
Lugar: La Cruz
Resultado. La muerte de Cristo, justificación para el creyente
Referencias:
“Y llevando su cruz, salió al lugar que dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha; donde le
crucificaron”. (Jn. 19:17, 18)
“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero” (1 P. 2:24)
“Porque también Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos
a Dios”. (1 P. 3:18)
“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito:
Maldito cualquiera que es colgado en madero)”. (Gá. 3:13).
“Al que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos
justicia de Dios en él”. (2 Co. 5:21)
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“Mas ahora una vez en la consumación de los siglos, para desgacimiento del pecado, se presentó
por el sacrificio de si mismo”. (He. 9:26)
“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”. (Ro. 8:1)
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida
eterna, y no vendrá a condenación , mas pasó de muerte a vida”. (Jn. 5:24)
Referencias:
“Que si nos examinásemos a nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados. mas siendo juzgados,
somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo”. (1 Co. 11:31, 32)
“Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre
no castiga?” (He. 12:7)
Véase también (1 P. 4:17; 1 Co. 5:5; 2 S. 7:14, 15; 2 S 12:13, 14; 1 Ti. 1:20)
Es un pensamiento muy solemne que, no obstante haber llevado Cristo nuestros pecados en su cuerpo
sobre el madero, y aunque Dios ha hecho pacto con nosotros y no se acordará más de ellos (He. 10:17), toda
obra debe ser juzgada.
Referencias:
“Por tanto procuramos también, o ausentes, o presentes, serle agradables; porque es menester
que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo
que hubiere hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo”. (2 Co. 5:9, 10)
“Mas tú ¿por qué juzgas a tu hermano? o tú también, ¿Por qué menos precias a tu hermano?
porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo”. (Ro. 14:10)
Conviene observar que ambos pasajes están limitados al creyente, cual lo indica el contexto. En el
primero, el apóstol se ha dirigido a nosotros considerándonos en uno de dos estados: estado en el cuerpo y
ausentes del Señor, o ausentes del cuerpo y presentes con el Señor; y no podría servirse de tal lenguaje con los
incrédulos. “Por tanto procuramos también, o ausentes, o presentes, serle agradables; porque es menester
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que todos nosotros comparezcamos”, etc. , y añade “de manera que cada uno de nosotros dará a Dios razón
de sí”.
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si
alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno hojarasca; la
obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego hará la
prueba. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de
alguno fuere quemada, será perdida: él empero será salvo, mas así como por fuego”.
(1 Co. 3:11-15)
“Porque el hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a
cada uno conforme a sus obras” (Mt. 16:27)
“Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará
lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones; y entonces cada uno tendrá
de Dios la alabanza” (1 Co. 4:5)
“He aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su
obra”. (Ap. 22:12)
“Por lo demás me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en
aquel día”. (2 Ti. 4:8)
El lugar de ese juicio: (1 Ts. 4:16, 17). Véase también (Mt 25:24-30)
4. Las naciones deben ser juzgadas.
Tiempo: En la gloriosa aparición de nuestro Señor. (Mt. 25:31, 32; Mt. 13:40, 41)
Lugar: el Valle de Josafat. (Jl. 3:1, 2, 12-14)
Resultado: algunos salvados, otros perdidos.
Base: Tratamiento de aquellos que Cristo llama “mis hermanos” (Mt. 25:40, 45: Jl. 3:3, 6, 7). Se
cree que esos “hermanos” son los judíos que han reconocido a Jesús como su Mesías durante “la
gran tribulación” que sigue al rapto de la Iglesia y se termina con la gloriosa aparición de nuestro
Señor. (Mt. 24:21, 22; Ap. 7:14; 2 Ts. 2:3-8). La prueba es demasiado extensiva para ser aducida
aquí. Es, sin embargo, evidente que esos “hermanos” no pueden ser creyentes de esta dispensación,
pues sería imposible hallar un número considerable de cristianos tan ignorantes que no sepan que
los actos de cariño a los creyentes son verdaderamente ministraciones al mismo Jesús.
Resultado: (Mt. 25:46) Como ese juicio de las naciones vivas es a veces confundido con el del
“gran trono blanco” (Ap. 20:11), conviene observar los siguientes contrastes entre las dos escenas.
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Los santos serán asociados con Cristo en ese juicio y, por consiguiente, no pueden ser sus sujetos.
Véase (1 Co. 6:2; Dn. 7:22; Jud. 14, 15)
En verdad, el juicio del “gran trono blanco” y el juicio de los pueblos vivos sólo tienen una cosa en
común: el Juez.
Tiempo: Un día determinado, después del milenio. (Hch. 17:31; Ap. 20:5, 7)
Lugar: ante el “gran trono blanco” (Ap. 20:11).
Resultado: (Ap. 20:15)
* Nota: Las Escrituras también hablan de un juicio de ángeles. (1 Co. 6:3; Jud. 6; 2 P. 2:4; Lc. 22:30) se
refiere probablemente a jueces bajo la Teocracia, oficio más bien administrativo que judicial. (véase
Is. 1:26)
Algunos se turbarán ante la palabra “día” significa un largo período (2 P. 3:8; 2 Co. 6:2; Jn. 8:56) La “hora”
de Juan 5:25 ha durado ya más de dieciocho siglos.
CUESTIONARIO DE DISPENSACIONES
Prueba Intermedia
14. ¿Qué potestad incluía el dominio que Dios entregó al hombre en esta dispensación?
15. ¿Cuál es la única unidad que vale y perdura?
16. ¿Cuál es la consecuencia de desobedecer a Dios?
17. ¿En qué porción de la Biblia se narra el desarrollo de la dispensación del gobierno humano?
18. ¿Qué constituía la actitud en Babel?
19. ¿En qué poción de la bíblica ocupa la dispensación de la promesa?
20. ¿En qué consistía esta dispensación?
21. ¿Cuál fue el fracaso y el juicio en esta dispensación?
22. ¿Qué eventos marcan el principio y el fin de la dispensación de la ley?
23. ¿En qué consistió el fracaso humano en esta dispensación?
24. ¿Cuál era la condición moral?
25. ¿En qué se demuestra la misericordia divina en esta dispensación?
26. ¿Cuándo comenzó la dispensación de la Gracia?
27. ¿Cuál es la responsabilidad humana en cada dispensación?
28. ¿Cuál es la séptima dispensación?
29. Memorice la responsabilidad humana en cada dispensación.
30. ¿En qué consistirá el fracaso humano en la dispensación del Reino o Milenio?
31. ¿Qué se debe observar en la interpretación de declaraciones de las Escrituras en las que parece haber
contradicciones?
32. Se dice que los pactos tienen clara relación con las dispensaciones, ¿coinciden éstas con aquellos en sus
límites de tiempo?
33. Memorice los nombres de los ocho pactos.
34. ¿Cuáles pactos tenían señales y cuál era la señal?
35. Familiarícese de modo general con los siguientes aspectos de cada pacto:
Constitución
Contenido
Condición. (si es condicional)
Terminación.
Prueba Final
1. Aprenda las secciones de la Biblia en las cuales se hace evidente el trato de Dios relacionado a raza o
grupo.
2. ¿Cuáles son las cuatro consideraciones esenciales para trazar bien la “Palabra de verdad”?
3. ¿A quienes pertenecen: La gloria, los pactos, la ley, el culto, las promesas, los padres?
4. ¿Cuál es la condición de los gentiles?
5. ¿De qué raza o grupo está formada la iglesia?
6. Contraste la naturaleza de promesas y bendiciones de Israel y de la iglesia.
7. ¿Qué enfatizan las religiones de factura humana como medio de la salvación?
8. ¿Qué enseña la religión Divina sobre las obras?
9. ¿Cómo puede resumirse la diferencia entre la Salvación y Galardón?
10. ¿Cuál es la posición del creyente, en cuanto a su posición?
11. ¿Qué diferencia hay entre los creyentes, en cuanto a su posición?
12. ¿Qué calificación pueden dársele al creyente por su conducta o “andar”?
13. Diga tres diferencias entre el verdadero creyente y el mero profesante.
14. ¿Qué resultados produce la entremezcla de la Ley y la gracia?
15. ¿Qué dos definiciones pueden darse de lo que es la gracia?
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16. ¿Cuál es el principio por el cuál Dios anuncia de antemano los eventos futuros?
17. Acerca de los cinco juicios, familiarícese con:
¿Quiénes son objeto del juicio?
Tiempo del juicio
Lugar del juicio
Resultados del juicio