WorldCom, que fue una de las mayores empresas de telecomunicaciones en Estados Unidos,
creada en 1983 por Bernard Ebbers, originalmente, la empresa comenzó como un proveedor de
servicios de telecomunicaciones en el mercado local y, a lo largo de los años, creció
significativamente a través de adquisiciones, convirtiéndose en uno de los mayores proveedores
de telecomunicaciones en Estados Unidos y posteriormente se declarada en bancarrota en el
2002.
WorldCom fue una prominente empresa de telecomunicaciones en EE. UU. durante los años
90, conocida por su rápida expansión y adquisiciones. Ofrecía servicios de larga distancia y
acceso a Internet, convirtiéndose en un actor clave en la industria. En su auge, la compañía
alcanzó una alta valoración en el mercado……. (UNIR CON EL PROBLEMA PRINCIPAL)
WorldCom, que fue una de las mayores empresas de telecomunicaciones en Estados Unidos,
se declaró en bancarrota en 2002. Este colapso fue el resultado de un fraude contable masivo,
donde la empresa infló sus activos en aproximadamente $11 mil millones.
La problemática principal que originó este colapso fue el resultado de un fraude contable
masivo. En julio de 2002 se supo que los directivos habían manipulado las cuentas y registrado
pérdidas durante tres años, en los que dijeron haber obtenido beneficios. Durante el 2001 y el
primer trimestre del 2002 la empresa reportó utilidades de 1400 millones de dólares y 130
millones respectivamente, distorsionando la realidad creando beneficios mucho mayores a los
reales.
El fraude contable, consistía en registrar como inversiones de capital algunos gastos
corporativos, demorando en el tiempo el impacto en el Estado de Resultados, que, a pesar de no
afectar el flujo de la compañía, hizo que mostrara ganancias en lugar de pérdidas, ocultando un
agujero financiero de 11mil millones de dólares mediante la cuenta de gastos de inversión.
Además, tuvo un impacto significativo en la regulación financiera, contribuyendo a la creación
de la Ley Sarbanes-Oxley en 2002, que estableció nuevas regulaciones para mejorar la
transparencia y la rendición de cuentas en las empresas públicas.
Este punto guarda relación con el vértice “Oportunidad” del triángulo de fraude , de acuerdo al
autor Financial Accounting Standards Board (1998), que describe el fraude contable como el
acto de tergiversar información financiera para obtener beneficios ilegítimos, que puede incluir
la manipulación de ingresos, gastos, activos y pasivos.
Una problemática secundaría que contribuyó al declive, fue la presión que tuvieron los
funcionarios principalmente en mostrar crecimiento y rentabilidad de la Compañía para
mantener o incrementar el precio de las acciones. En el año 2000 el sector de
telecomunicaciones entró en crisis lo que causó grandes pérdidas en el Estado de resultados y el
valor de las acciones de Worldcom comenzaron a caer. De acuerdo a las investigaciones de la
comisión de justicia, Scott Sullivan estaba siendo presionado por el director ejecutivo, Bernard,
a alterar las cuentas de manera que se vean beneficiados y que las acciones sigan subiendo.
A medida que se intensificaba la presión, los ejecutivos comenzaron a desconectarse de la
realidad financiera de la empresa, y la necesidad de mostrar un crecimiento constante llevó a
decisiones que no estaban alineadas con la salud financiera real, creando una burbuja que
eventualmente estalló.
PROBLEMA PRINCIPAL : acceso a manipular la contabilidad
WorldCom, que fue una de las mayores empresas de telecomunicaciones en Estados
Unidos, se declaró en bancarrota en 2002. Este colapso fue el resultado de un fraude
contable masivo, donde la empresa infló sus activos en aproximadamente $11 mil
millones.
El escándalo involucró prácticas contables engañosas, como la capitalización de gastos
operativos y la manipulación de ingresos. Este caso fue uno de los mayores fraudes
corporativos en la historia de EE. UU. y condujo a la quiebra de la empresa y a la
pérdida de miles de empleos. Además, tuvo un impacto significativo en la regulación
financiera, contribuyendo a la creación de la Ley Sarbanes-Oxley en 2002, que
estableció nuevas regulaciones para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas
en las empresas públicas.
Este punto guarda relación con el vértice “Oportunidad” del triángulo de fraude , de
acuerdo al autor Financial Accounting Standards Board (1998), que describe el
fraude contable como el acto de tergiversar información financiera para obtener
beneficios ilegítimos, que puede incluir la manipulación de ingresos, gastos, activos y
pasivos.
El principal problema en WorldCom fue el fraude contable masivo, en el cual la alta
dirección de la empresa manipuló los estados financieros para inflar los ingresos y
ocultar gastos. Esto se hizo mediante la capitalización indebida de miles de millones de
dólares en costos operativos, lo que hizo que WorldCom presentara un panorama
financiero mucho más favorable de lo que realmente era.
Oportunidad creada por debilidades internas: La falta de controles internos sólidos y una
estructura de gobierno corporativo ineficaz proporcionaron a los ejecutivos de
WorldCom la oportunidad de manipular los informes financieros sin ser detectados.
Manipulación intencionada de los estados financieros: La dirección, particularmente el
CEO y el CFO, tomaron medidas activas para falsificar los informes financieros con el
objetivo de satisfacer las expectativas del mercado y mantener el precio de las acciones
elevado.
Fallos en los controles internos: No había controles adecuados para monitorear y validar
la precisión de las entradas contables. Esto permitió que se capitalizaran indebidamente
más de 11 mil millones de dólares en costos operativos como si fueran activos, lo que
falseó significativamente los informes financieros.
Complicidad y falta de supervisión: Tanto la auditoría interna como el comité de
auditoría no cumplieron con sus responsabilidades de supervisión, lo que permitió que
las irregularidades persistieran sin detectarse durante años. La falta de un control interno
efectivo y la debilidad en la gobernanza corporativa facilitaron la ocurrencia y el
encubrimiento del fraude.