Las instalaciones productivas Una instalación productiva es aquel entorno físico dentro o alrededor
del cual se lleva al cabo una actividad productiva, no sólo de manufactura, sino también de
generación de servicios tales como: salud, educación, esparcimiento, comercialización, consultoría,
etc. La forma en que se ubican y distribuyen las instalaciones en las que se llevan a cabo los procesos
productivos tiene un gran impacto en el desempeño de sus operaciones. Independientemente de
que sea una empresa manufacturera o de servicios, sea privada, gubernamental o sin fines de lucro,
estas decisiones son de relevancia estratégica. La meta es reflejar las estrategias operativas en
ubicaciones óptimas y distribuciones eficientes que permitan alcanzar una ventaja competitiva a las
organizaciones.
La problemática del diseño de instalaciones Cuando se planea una nueva instalación productiva
surgen varias interrogantes: ¿dónde se ubicará?, ¿cómo se va a configurar o distribuir?, ¿cómo se va
a construir?, y ¿cómo se va a equipar? Estas preguntas se refieren, precisamente, a los problemas de
diseñar la localización, distribución, edificación y el sistema de manejo de materiales.
Esquemáticamente se clasifican así. Diseño de instalaciones Localización de instalaciones
Distribución de instalaciones Sistemas de manejo de materiales Diseño arquitectónico En este
capítulo se describirán algunos procedimientos y herramientas analíticas para enfrentar los dos
primeros problemas, es decir, la localización y la distribución de instalaciones. La tercera y cuarta
preguntas originan el problema de diseño arquitectónico y del diseño del sistema de manejo de
materiales, los cuales están más allá del alcance del presente capítulo. Los problemas de localización
y distribución de instalaciones surgen en una gran variedad de contextos, que no forzosamente
tienen que ver con una planta de manufactura. Algunos ejemplos son los aeropuertos, las plazas
comerciales, las escuelas, los centros de distribución, las oficinas, los hospitales, etc. Dichos
contextos definen en gran medida las características del problema de diseño. Sin embargo, es
posible clasificar los problemas con respecto a los siguientes factores: Instalaciones nuevas Un
problema de localización de una instalación se puede considerar en el modelo como un punto o una
superficie definida. En el caso de distribución de instalaciones, la instalación nueva usualmente se
considera en términos de superficies. Además, se puede ubicar o distribuir una sola instalación o
varias de éstas, lo que implica un enfoque totalmente diferente para su solución. En el caso de
instalaciones múltiples, podría haber relación de dependencia entre las mismas, lo que se debe
considerar en su proceso de localización o distribución. Instalaciones existentes En el diseño de
instalaciones se debe considerar siempre el ambiente de la o las instalaciones nuevas. Es probable
que en dicho ambiente haya otras instalaciones con las que existirá alguna relación clave, y que
puede determinar la ubicación o distribución de las nuevas. La ubicación de las instalaciones
existentes se conoce en forma determinística o se estima de manera estocástica (probabilística). De
hecho, en algunos casos, la ubicación de las existentes puede ser variable en el tiempo, lo que puede
generar un proceso de rediseño de instalaciones. Interacción entre instalaciones La naturaleza de las
instalaciones existentes determina, en la mayoría de los casos, a las nuevas. Esta influencia o
interacción entre las nuevas y las existentes, tiene varias características. Puede ser cuantitativa con
relación al volumen de productos que se transportarán de una planta a un nuevo centro de
distribución. En otros casos, la interacción se define en forma cualitativa, que es cuando se considera
indeseable que las nuevas oficinas estén próximas a una máquina que genere calor o ruido
excesivos. Por otro lado, la ubicación de la nueva instalación puede ser completamente
independiente de algunas existentes. Soluciones posibles La posible solución de localización o de
distribución de una nueva instalación puede estar en una sola dimensión cuando se restringe a algún
segmento de recta; o sobre un plano, como usualmente sucede. Hasta puede ser tridimensional,
cuando se planea redistribuir capacidades de almacenamiento dentro de un almacén. Si se considera
el número de soluciones factibles, se dice que son discretas cuando se trata de un pequeño conjunto
de soluciones. Pero, si la ubicación de la planta se proyecta en cualquier punto de una superficie
definida, entonces se está ante una infinidad continua de posibles soluciones. Cuando se considera
que la solución es ubicar la instalación dentro de un conjunto finito o infinito de puntos en un plano,
entonces se debe considerar que un plano es una aproximación adecuada a la esfera. Objetivos del
estudio Un proyecto de diseño de instalaciones tiene diferentes objetivos, todos ellos producto del
planteamiento del problema. Los objetivos se plantean en términos cuantitativos, en el caso de
minimizar los recorridos; o cualitativos, si lo que se desea es proveer comodidad a los empleados. En
el problema de localización de instalaciones, usualmente predominan los objetivos cuantitativos.
Algunos ejemplos de objetivos pueden ser: Minimizar los costos del sistema de manejo de
materiales.
Reducir el tiempo de producción. Disminuir la inversión en equipo. Minimizar la inversión total
requerida por la instalación. Reducir el tiempo promedio de entregas. Minimizar los inventarios
promedio. Reducir los costos de transporte de materias primas. Hacer uso eficiente del espacio.
Utilizar el equipo en forma más eficiente. Aumentar la comodidad de los empleados. Incrementar el
nivel de seguridad en las instalaciones. Mejorar las condiciones de trabajo. Facilitar la ejecución del
proceso de servicio o manufactura. Facilitar los cambios futuros (flexibilidad). Adecuar las
instalaciones a la estructura organizacional de la empresa. Aumentar la rentabilidad futura de una
instalación. Entre los objetivos cuantitativos de proyectos de diseño de instalaciones que se
abordarán en este capítulo, destacan los de minimizar el costo total y los de minimizar el costo
máximo. El proceso de diseño Pese a que en muchas ocasiones se hace una distinción entre diseño
(refiriéndose a distribución) y localización de instalaciones, en este capítulo se considera que ambos
procesos deben ser considerados diseños. Obtener una configuración dada de instalaciones en un
plano o de áreas productivas dentro de una instalación es el resultado de un proceso de diseño que
debe ser tanto analítico como de síntesis; de ciencia y de arte. Así pues, los problemas de
localización y distribución de instalaciones son esencialmente problemas de diseño. Por un lado, en
el problema de localización se desea diseñar parte de una red productiva, considerando la relación e
interdependencia de las instalaciones con otros puntos o áreas geográficas, en los que aparecen los
proveedores actuales, los mercados que ya se tiene, las materias primas, los recursos humanos y
entornos sociales distintos. En el caso del problema de distribución de instalaciones, se desea
diseñar una red de áreas funcionales considerando su relación e interdependencia, así como las
restricciones estructurales y del ambiente inmediato.
La principal aportación de un ingeniero industrial en este proceso de diseño de instalaciones es dar
el mayor énfasis posible al uso del análisis a través de herramientas metodológicas. Este énfasis no
pretende estar encima de criterios subjetivos o del proceso artístico de diseño, sino apoyarlos al
describir en forma más detallada el contexto en el que éstos se generan. Fundamentar la toma de
decisiones en el análisis permite ahorrar tiempo y dinero al generar y seleccionar alternativas, que
en otro caso sería un proceso meramente aleatorio y discrecional. Es de suma importancia contar
con un proceso general para enfrentar el reto del diseño, el cual podrá utilizarse en forma iterativa
dentro del proyecto total de diseño de instalaciones, con la finalidad de aproximarse de manera
paulatina al resultado deseado en términos de localización o distribución. Dicho proceso se realiza
siguiendo estos pasos: 1. Planteamiento del problema. 2. Análisis del problema. 3. Búsqueda de
soluciones alternativas. 4. Evaluación de los diseños alternativos. 5. Selección del diseño preferido. 6.
Especificación del diseño. A continuación se describirán los pasos anteriores haciendo algunas
consideraciones respecto del diseño de instalaciones. Planteamiento del problema de diseño
Usualmente, el diseñador no se enfrenta a un problema bien estructurado, sino a una situación que
debe ser analizada con el fin de asegurar un adecuado planteamiento del problema. Es posible que
se le pida diseñar una ampliación de un centro de distribución existente, ya que no hay suficiente
espacio para almacenar los productos; sin embargo, es posible que el verdadero objetivo se alcance
sólo al hacer una redistribución de las áreas de almacenaje que permita un óptimo aprovechamiento
del espacio. Un enfoque útil para plantear el problema es definir el escenario actual y el deseado. En
un centro de distribución se puede considerar, inicialmente, el escenario actual como: “el centro de
distribución necesita una ampliación”; y el escenario deseado: “el centro de distribución tiene una
ampliación”. Considerando estos escenarios, el problema se plantearía en términos de localizar y
dimensionar la ampliación del centro de distribución. Este planteamiento es bastante estrecho, por
lo que al tomarlo se podría perder la oportunidad de obtener ahorros a largo plazo. Un enfoque más
amplio es considerar el escenario actual como: “bajo nivel de servicio generado por el centro
de distribución”; y el escenario deseado: “un buen nivel de servicio generado por el centro de
distribución”. Estos escenarios reflejan una visión total del sistema del centro de distribución. El
planteamiento del problema consiste en rediseñar el centro de distribución para alcanzar los niveles
de servicio deseado. Este planteamiento es más robusto y puede considerar una nueva
configuración de las áreas de almacenaje, así como el de los procedimientos de operación y el
sistema de manejo de materiales. Un planteamiento estrecho no sólo puede hacer perder una
oportunidad de mejora más eficiente, sino también restringir el número de soluciones posibles y,
con ello, el riesgo de seleccionar una que sea contraproducente para el sistema de producción en su
totalidad. Por otra parte, una mayor amplitud en el planteamiento del problema permite generar
más soluciones que beneficien al sistema productivo en su totalidad. Sin embargo, la amplitud del
planteamiento se restringe por condiciones económicas, de tiempo y estructura organizacional.
Análisis del problema de diseño El análisis del problema formulado consiste en una descripción más
detallada de las características, objetivos y restricciones de dicho problema. Esto requiere un
esfuerzo importante para recopilar de la información que permita conocer los hechos relacionados
con el problema. Un requisito crítico para alcanzar un diseño de instalaciones exitoso es conocer y
entender cómo funciona la organización. Para ello es necesario, en la mayoría de los casos, efectuar
un mapeo crítico de los procesos. Describir lo que se hace, y también por qué se hace de esa forma.
Lo anterior evitará que se consideren restricciones en el proceso que en verdad no existen y que sólo
son producto de la costumbre. Durante el análisis se deben identificar los factores críticos que
afecten al problema. Esto permitirá generar, más adelante, los criterios adecuados para la
evaluación de los diseños alternativos que pretenden dar solución al problema. Al enfocar
adecuadamente los esfuerzos en el proceso de análisis, se generarán las características de la
solución que se busca. Búsqueda de soluciones alternativas de diseño Las alternativas de diseño son
especificaciones del escenario deseado, que se definió en el planteamiento del problema. El proceso
de generación de diseños alternativos es un proceso predominantemente creativo, por lo que el
diseñador debe buscar alguna forma de mejorar sus habilidades creativas, con el fin de hacer más y
mejores diseños alternativos. Cabe recordar que la calidad del diseño final no puede ser mejor que la
producida en esta fase.
Evaluación de los diseños alternativos Ya que se tiene una serie de diseños alternativos, es necesario
evaluarlos con uno o varios criterios. Mientras más cuantitativos sean los criterios, más sencilla será
la evaluación, pues sólo se calcula dicho parámetro para cada alternativa. Por ejemplo, si el único
criterio de evaluación es el costo, simplemente se tiene que presupuestar la inversión necesaria para
cada localización o distribución alternativa de la instalación. Sin embargo, la mayoría de las veces, es
necesario utilizar criterios subjetivos, lo cual complica más el proceso de evaluación. Varios criterios
cualitativos podrán ser cuantificados (con una base subjetiva), pero habrá algunos que no. Entre las
metodologías utilizadas para la evaluación de los diseños alternativos destacan las siguientes:
análisis de costo-beneficio, análisis de factores ponderados o una simple lista de pros y contras.
Selección del diseño preferido Tras la evaluación de los diseños alternativos, se pondrán a
consideración de la dirección de la empresa de uno a tres de los mejores diseños, así como de las
áreas y personas involucradas o afectadas por el diseño. De esta manera, se pueden conciliar los
criterios de quien diseña y de la gerencia, así como hacer recapitulaciones ante la opinión de quien
dirige, controla y opera el sistema productivo. El diseñador deberá, entonces, mostrar y hacer lucir,
en forma adecuada, las características de cada diseño recomendado. Para ello, puede ayudarse de
tecnologías informáticas a través de las cuales se puede hacer una representación tridimensional del
diseño. Varias de estas herramientas permiten, por ejemplo, hacer un recorrido virtual por la nueva
distribución de la instalación. En el caso de localización de instalaciones, una animación en la que se
aprecie el flujo de productos, información o clientes, de una instalación a otra, permite a la gerencia
apreciar las implicaciones de cada diseño. Especificación del diseño Una vez que la dirección
selecciona un diseño, se procede a completarlo con todos aquellos detalles que no se consideraron
en el modelo. Todo ello con la finalidad de preparar el proyecto de implementación del diseño.
Localización de instalaciones Es frecuente que las organizaciones productivas tengan que tomar
decisiones de ubicación de instalaciones, sin importar que sea una empresa existente o nueva. Como
se mencionó al principio de este capítulo, sobre este tipo de